PedroTulkas
Usuario (Argentina)
Aparece fantasma de la b en toma aerea del monumental jaja link: https://www.youtube.com/watch?v=tCxB-shoEcw&feature=youtu.be

Me llamó la atención esta noticia, una tanto vieja, en época de elecciones y la comparto: El plan secreto de MACRI para prohibir los PETES. Dada la coyuntura actual de nervios post elecciones y en vistas al ballotage, Juliana Awada, esposa del candidato Mauricio Macri, se ha negado a realizarle petes al funcionario porteño. Por tanto, MACRI y su equipo están ideando un plan para evitar la libre realización de petes en la población. Nos implantaran un chip menemista anti fellatios? Habrá asignación universal para el 'no chupado' para los que cumplen la normativa? Dejara su esposa la huelga de big mammouna y le saludara protocolarmente el granadero al próximo presidente de los Argentinos? Ya veremos http://techamuyo.com.ar/2016/03/10/el-plan-secreto-de-macri-para-prohibir-los-petes/ Mi opinión es que la idea fue de un tipo que cree que Macri es Nazi, como si cualquier presidente no lo fuera. saludos
Alex Jones supera ampliamente a Horacio Paganni. link: https://www.youtube.com/watch?v=gfj1DmuiUfo link: https://www.youtube.com/watch?v=U7tbBxQFZl0

Todo el periodismo es una mierda. Me llama la atención que se hable de periodismo basura, o que tal o cual periodista exponga a cierto periodismo basura, y el mismo que expone es periodista. Los periodistas son equivalentes a los sofistas de la antigüedad, salvo que los antiguos al menos eran originales. Para los que no saben, los sofistas enseñaban a hacer carrera pública en la democracia griega. Los sofistas se jactaban de poder probar una cosa y la contraria, y cobraban por enseñar a dominar, supuestamente, todas las artes. El arte del sofista consiste en el fondo en ganar dinero, dijo Aristóteles. Así son los periodistas. A los periodistas lo único que les importa es el rating, pues a más gente mirando, atraen más publicidad, y por tanto ganan más dinero. Es decir, no les importan los problemas sociales como la pobreza, la desocupación, la inseguridad… sólo les interesa en función de lo que miden en cantidad de espectadores. Si esa cantidad baja… entonces tienen un medidor y van cambiando de tema en función de esas mediciones. Trabajan a sueldo, como todo el mundo. Pero sucede que por esa razón no son capaces nunca de decir la verdad. Es decir, son mercenarios de la palabra. El periodista que dice que a él no le paga nadie, miente. Alguien le paga, o el dueño del canal, o el publicista, o quien le compre determinado espacio. Por lo tanto, siempre son parciales. Y es mentira que no se puede ser imparcial. El sofista nunca contesta ninguna pregunta. Esto lo hacen los políticos asiduamente. Los periodistas no necesitan hacerlo porque son ellos los que hacen las preguntas. Cuando se enfrentan en un dialogo con alguien más o menos formado, casi siempre pierden el debate, pues ni están bien formados académicamente y el ejercicio del periodismo consiste en volverse cada día más superficial. La influencia del periodismo sobre el pueblo se debe no sólo a la desproporción del medio, esto es, la potencia de poder comunicarse a muchos, sino que incluso cuanto más frívolo es el contenido mayor es su influencia. Un pensador que tenía dos hijos, un varón y una mujer, comentó que si un día sus hijos salieran a hacer su vida y el varón se volviera periodista y la mujer prostituta, en caso de que pretendan volver a su casa, recibiría a su hija, pero a su hijo no lo recibiría. El periodismo no puede decir la verdad, porque si lo dice, pierde el trabajo. Por ejemplo, no puede decir que la democracia es una mierda y que hay que cambiarla, porque la democracia le da de comer. Por eso nunca puede decir la verdad, al estar en una relación de dependencia con el sistema. A lo sumo puede decirlo, mas volverse activista de dicha idea, pues eso va contra todo el interés corporativo de la sofistica de los medios. En definitiva, si tu jefe es un sinvergüenza, tú no se lo dirías a menos que estés dispuesto a renunciar. Entonces, decir que el periodismo dice la verdad y verlo al mismo tiempo ultra democrático, entonces es una contradicción en las cosas. Si se fijan bien, cada vez que se critica el fracaso de la democracia en argentina, se hace un silencio cómplice del resto de panelistas o invitados, y después cambian de tema rápidamente. El periodismo es oportunismo puro, al sol que más calienta. Un ejemplo es Clarín. Mientras Kirchner les sirvió, silenciaron toda la información de la corrupción, que se sabía perfectamente. Bueno, se me acabó el rollo por ahora. Me voy a ver a boquita. Otro día la sigo. saludos
"El pleito de los honorarios se plantea entre el maestro Protágoras y su discípulo Evatlo al que acoge en su academia con la condición de que le pagara los honorarios del curso cuando ganase su primer pleito. Terminado el curso Evatlo no tuvo ningún cliente y Protágoras, que era sofista pero no estoico, demandó a su discípulo. Los argumentos expuestos fueron los siguientes: Evatlo: Tanto si gano como si pierdo, en ningún caso tendré obligación de pagar a Protagoras. Si yo gano el pleito no tendré que pagar ya que el Juez habrá desestimado la demanda. Si lo pierdo, entonces, no habré ganado mi primer pleito y por lo tanto no se habrá cumplido la condición que hacía exigible la obligación de pago de los honorarios. Protágoras: Tanto si gano como si pierdo este pleito, Evatlo siempre tendrá obligación de pagarme. Si yo gano la demanda, por definición tendrá que pagarme pues esta es la cuestión que se ventila en este pleito. Y si la pierdo, también tendrá que pagarme porque significará que ha ganado su primer pleito; es decir se habrá cumplido la condición de nuestro acuerdo. ¿Quién creéis que tenía razón?" Reflexión: Deciden primero someterse al juez, pero rechazarlo si no les favorece. Viendo esto, el juez no se expidió. En cualquier caso, de haberse dictado sentencia debían acatar, y de allí surge lo que podríamos denominar una paradoja del futuro. Si el fallo hubiese favorecido a Evtalo, no tendría que pagar por el juicio. Sin embargo, Evtalo habría ganado su primer juicio, y como no puede juzgarse dos veces lo mismo, no podría hacerse un nuevo juicio donde se demande a Evtalo por no cumplir el pacto. Si los jueces hubieran favorecido a Protágoras, este cobraría por el juicio, pero no haría honor al pacto con Evtalo que ha perdido su primer juicio y no podría re-demandarlo. Es cierto que Protágoras no tenía derecho a demandar a Evtalo, y provoca artificialmente su primer juicio; del mismo modo Evtalo posee una actitud cínica: recibe una enseñanza práctica que no aplica a ninguna cosa. Dicho de otra manera, si Evtalo hubiera litigado antes de la demanda de Protágoras, si ganaba cobraba honorarios de su defendido para pagar a Protágoras, si perdía no tenía que pagar; pero si los honorarios por ganar su primer juicio no cubrían la deuda con Protágoras, quizás no le resultaba ético litigar a perder a fin de no pagarle. Esa es mi reflexión de la paradoja de Evtalo ¿A vos que te parece?
Para la discusión sobre si hay un Dios o no, ya no se trata de si eres ateo o religioso. Incluso no se trata de si eres agnóstico, es decir, ignorante. El ateo era un sujeto valioso. Mismo Nietzsche era un sujeto valioso, puesto que de alguna manera é luchaba contra Dios. Su posición, en definitiva, era teológica, pues lo que se opone está en el mismo plano. Ahora hay una posición quizás más inteligente, pero más tibia, porque ser ateo es ser demasiado teológico. Ahora, el ateísmo consiste simplemente en dejar ser al religioso, no oponerse. Let it be. Así pues, la nueva retorica antireligiosa, no es más antireligiosa al modo de luchar contra Dios. Básicamente, te dice que tú puedes ser lo que quieras, hacer lo que quieras, decir lo que quieres. Es decir, el ateísmo en su máxima evolución se volvía tibio, perdió el interés de combatir contra Dios. No hay una polarización como en Nietzche del sujeto con Dios, una lucha espiritual épica, en la cual colgado de la soga que Dios no suelta, el sujeto no la suelta e insulta a Dios por no soltar la soga. No, un ateo es un ser valiente, un ser con sangre, aguerrido. Ahora no existe más ese sujeto, ahora el sujeto es indiferente, o al menos pretende que la tensión interior de la pregunta metafísica por la existencia de Dios, la transfiera a un plano más abstracto que vital, más objetivo que personal. Así están las cosas con el ateísmo. Nietzche ha sido superado. saludos
La expresión de Macri en una entrevista: “el hombre está siempre de su lado” ha pasado inadvertida por todos los medios, y probablemente tomada por el pueblo como una genialidad. Sin embargo esa expresión es de una profunda anti política y anti humanidad. ¿Por qué? La vida del hombre adquiere sentido dentro de su país, cuando hace las cosas por su país. Las cosas no tienen un sentido por sí mismas, son en sus relaciones. Las discusiones, las disensiones, no tienen un sentido en sí, son en sus proyecciones, en su tendencia, en sus aspiraciones. El sentido de la expresión famosa del principito: “lo esencial es invisible a los ojos” significa exactamente eso: no es importante la cosa, sino el hilo invisible que las une. No es un punto superficial el que señala Exupery, como si uno mencionara una idea y otro viniera a discutir lo contrario con otras muchas buenas razones. Cuando estalla un conflicto social vemos que cada cual corre por su lado, hablamos del individualismo argentino, lo vemos como algo malo, pero si el presidente del país lo ratifica, pasa como si nada. La amargura argentina se resolverá cuando la política o el pueblo se dignen a revivir la idealidad del imperio, la única que puede hacer palpitar el corazón de la nación y darle vitalidad, entusiasmo, llevando al hombre a algo distinto de sí, dándole sentido a su existencia a través de algo más grande. Tan profundo es el desarreglo político que toca las raíces de la existencia. Muchas cosas más se podrían decir y otras tantas muchas permanecen en el aire. Pero es mejor tomar todas las contradicciones de la vida política argentina, todos los debates, discusiones, disensiones y tirarlas a un tacho de basura, cortarlas como la rama seca de un árbol, amputarlas como miembros gangrenados, salvando la idealidad de la aspiración del ser del hombre para su país, adquiriendo sentido en sus relaciones totales. Sin embargo nos obligan a tragarnos seriamente todos esos debates, discusiones y disensiones, pues no se puede amputar al mismo presidente que ratifica: “el hombre está siempre de su lado”. Macri mismo ha dado el argumento profundo por el cual debería ser tirado a la basura como manzana podrida, si es que el pueblo argentino es un organismo con vitalidad suficiente para ejercer imperio aunque sea por un momento. No importará el resultado práctico, lo que obtenga el pueblo, sino el gesto, pues el gesto trasciende siempre el resultado.
El pensamiento de la oposición y el oficialismo se identifican. Sucede hace tiempo. No sé de qué grieta me hablan. Hay una metáfora que lo explica muy bien: dos espadachines enfrentados terminan imitando sus movimientos, de modo que no se reconocen los estilos. En la guerra dos bandos terminan pareciéndose, con mutua asimilación de la cultura. Ejemplo: España y el mundo Árabe. Oficialismo y oposición, ahí están lo mismo iguales, con sus relatos idénticos. La diferencia reside en que la derecha no quiere hacer el juego a la izquierda, y silencian lo bueno; mientras que la izquierda no le hace el juego a la derecha, y silencian los propios hechos de corrupción. Cualquier forma de oposición es hinchazón espiritual, cualquier forma de oficialismo es esperanza ingenua. Lo lamento, pero esperar algo de un gobierno que no plantee la reforma de la Constitución (no como hizo Menem, sino con hombres que representen al Pueblo) carece de sentido ese gobierno. Si mañana la mayoría se hace de izquierda, entonces la minoría, que era de derecha, queda en la extrema derecha. Son categorías de posición relativa. ¿Los extremos se tocan? Eso es lo que estoy diciendo. No sé a quién favorece esta realidad, seguramente al oficialismo de turno, sea de derecha o izquierda. Es decir, las formas de oposición actuales le hacen el juego al oficialismo. La salida es por arriba. Las ideologías están en el pensamiento. En el plano de las ideas se puede saltar de un pensamiento a otro. Así la traición a los principios políticos de un bando que pasa a otro se da de la misma manera en que un pensamiento pasa a otro, con extrema facilidad. Es como jugar al juego de las diferencias en la misma pintura. En política no se puede pensar por encima de lo dado, dicen. Pues así estamos, pensando en una dialéctica aparente en lo externo e idéntica en el contenido. La libertad política hoy consiste en que el pueblo pueda pensar cualquier cosa, como un preso piensa su libertad, y sigue preso. Sin embargo, la tan anhelada unidad social que opera el poder político la encontramos en la inteligencia, no en la voluntad. Más inteligente como estrategia política es lo contrario: unidad en la voluntad, diversidad en el pensamiento. ¡Queremos que al gobierno le vaya bien! dice la oposición, expresión de la unidad en la voluntad, mientras le clavan un paro nacional. ¿Y cuál es la expresión de la unidad intelectual? Basta echar mano del relato oficial, por ejemplo: pobreza cero, asignación universal, aumento a los jubilados, etc. etc. Devaluación (ajuste) abrupto contra ajuste progresivo, pero ajuste al fin. La oposición odiaba a Macri por representar a la burguesía oligarca, pero hacían negocios con Franco Macri. Decían estar contra el capitalismo, y fueron pagadores seriales de la deuda externa. La ley antidespido con doble indemnización, el Kirchnerismo la rechazo en su momento. Ahora están a favor, porque son oposición y le hacen el juego a la derecha. Del mismo modo que Menem nunca fue peronista, el kirchnerismo fue más menemista que Menem, y lo odiaban. Jugar al juego de pensar diferente, jugar al juego de la unidad en la voluntad (formula peronista bien entendida, gorilismo se llama) es todo lo que hay, pues el hombre es ingenuo si piensa por encima de las fuerzas políticas reales, dicen. Ahí estamos en la ingenuidad político irreal. Uno a uno o 14 a 14, seguimos con Cavallo. La revuelta del 2001 contra los bancos nos dejó más bancarizados que antes. Los miren por dónde lo miren, la libertad política es una abstracción y negativa… ¡que se vashan todos! Nadie se fue. La discusión política actual es onanismo intelectual. Podemos discutir al infinito, pero la libertad económica no existe. La filosofía moderna, desde el siglo XVI y XVII en adelante, carece de respuesta a estos problemas. Ellos los crearon. Todos los males vienen de los sociólogos modernos, se llamen como se llamen. El norte sigue siendo grande, mucho más grande: ellos poseen una mentalidad real compartida, influjo de su religión semi verdadera. Pero la tienen más clara que nosotros. Y ojo, los gringos son hdp, pero son más grandes que nosotros. En definitiva, el pensamiento práctico real en política deviene de una estructura mental con categorías reales, informada la mente a través de una filosofía de la realidad. Si los tiros no van por ahí, no van para ningún lado.
El caso López posee todos los agravantes que puede haber en un acto injusto. Los vamos a analizar brevemente desde la tópica aristotélica, con sentido común, más allá de lo judicial en sí. Luego hablaremos de la injusticia de los políticos en general, sobre por qué el pueblo las padece y, finalmente, qué debe hacerse. Todo acto de injusticia es la ruptura de un orden y en cierto modo lleva la marca de la irreparabilidad, aunque sea en sentido humano. No voy a repetir el lugar común de que la corrupción mata, pues si bien es verdad que la muerte encierra algo irremediable, y siendo los corruptos responsables de muchas muertes, constituye una verdadera prueba pero indirecta. Hay un argumento más directo y grave: el quiebre de la confianza del pueblo no tiene castigo equivalente, tiene más gravedad que un crimen. La suma encontrada no parece provenir de una sola coima. La repetición del delito es un agravante. Doce años de coimero anotamos como mínimo. También el hecho de que ahora deban crearse leyes nuevas o más extensivas, instrumentos de mayor utilidad para combatir mejor los hechos de corrupción, es un agravante. Estamos hablando de delitos pergeñados con ingeniería, acciones que ni la misma investigación judicial fue capaz de descubrir por sí misma. La justicia se choca con los hechos, dijo el fiscal Delgado. ¿Y cómo no puede ser más grave aquello en donde los malos superan en medios a los buenos? No resulta menos grave que López sea uno de los primerizos en la organización Kirchnerista: la premeditación de un estadista del mal. La portación de armas y el haber cobrado sueldo en la función pública son agravantes, pues podía producir potencialmente mayor daño y es más injusto cometer injusticias de quien se recibe beneficios. También la supuesta pretensión de las donaciones se hace sin ninguna necesidad o mandato. Donar plata robada es ser injusto sin necesidad. Ahora bien, si es un atenuante hacer el mal cuando se ha sido forzado, lo contrario es más grave. La tópica aristotélica se queda corta, pero es verdadera y de sentido común. Sigamos un paso más adelante. ¿Por qué roban los políticos, hablando en general? Todos los que delinquen es con éste ánimo: porque se saben impunes, o si los descubren no serán castigados sino a los superiores o inferiores, o a quienes estaban a su cargo, o el castigo será menor a la ganancia. Si tienen cómplices o servidores, ya que disponen de los medios para obrar y ocultarse. Cuando son amigos de los jueces o pueden dilatar el juicio y no cumplir finalmente la sentencia. Los que creen tener grandes ganancias a costa de pocas penas, inciertas o lejanas. Los que muchas veces no han sido descubiertos o no fueron castigados. Los que pudieran causar la impresión de haber cometido un error, pero no injusticia: “robamos por el proyecto”. ¿Por qué el pueblo recibe tantas injusticias? Hablando en general, el pueblo no es prevenido, ni se defiende, es confiado, así los delincuentes se ocultan con facilidad. El descuido los hace pasibles de injusticias, pues entablar pleito es de los diligentes. Cuando ha recibido muchas injusticias y no cree que las seguirá padeciendo –ley de compensación falsa-, por esta razón se perpetrarán más injusticias; del mismo modo si hubiera padecido pocas injusticias, no las esperaría, como el fraude moral a muchos jóvenes militantes. Por estar demonizados a causa del liberalismo, la represión militar, los medios y la falta de pensamiento, no porque todo ello sea exactamente así, sino en parte, pero el mal sólo necesita un pretexto; y si no existe ningún enemigo, se lo inventa con mucho relato e historia falsificada, mientras la gente pierde en el plano de las ideas, el debate y la realidad. Además, el pueblo no es idóneo para defenderse de palabra y obra, no sabe qué cosas producen el bien ni el mal y es inepto para custodiar la poca libertad adquirida, incluso la interior. No lleva nada hasta el final ¿Hay que explicar por qué esto convierte al pueblo en blanco perfecto de las injusticias? La expresión “investigar hasta las últimas consecuencias” pasó a ser la más burda, farsante e irónica expresión político mediática, sólo evoca lo que nos gusta escuchar, pero nada más. Finalmente, nos hacen injusticias porque pueden y quieren, y el pueblo nada puede y quiere, sometido como está a la dialéctica: la democracia o las armas. Como los gobiernos venideros serán injustos, los presentes deciden ir a la vanguardia. Básicamente nos roban porque todos los políticos hacen lo mismo. El “todos roban” tiene algo de sofístico, sí, de “sofística verdadera”. Ahora tratare de explicarlo. ¿Qué debe hacerse? “Todos roban” es el último extremo lógico dentro del “juego libre de las instituciones”. Hay un riesgo de reducir el movimiento anticorrupción del momento a una mera cuestión económica. Cuando la Argentina entra en crisis se recupera rápido, emerge y cambia para mejor, dicen. No es de extrañar que tal idea sólo puede producir un sentimiento mixto de ironía y sinsabor amargo, al comprobar que no importa si la mejoría dura un momento o eternamente, porque la cuestión está siendo reducida al dinero. No vamos a negarle poder “al estiércol de satán”, pero le vamos a negar todo lo demás como principio. Bien y poder, moral y dinero, no son una y la misma cosa. El problema reside en que desplazaran –sobre quienes lo harán, me reservo la mención- el eje de las verdaderas reformas institucionales. Con la fractura expuesta de “el juego libre de las instituciones”, donde funciona el axioma “mentira la verdad”, se hace necesaria una acción superadora para democratizar la democracia. El caso López debería representar y ser la ocasión de reformas profundas, ya que parece no ha quedado claro en los debates ideológicos de campaña el agotamiento real de alternativas políticas. Si los demócratas no se desmarcan de ese error reduccionista - y no se ve que vaya a suceder, aunque indicios he visto y oído- los pronósticos a futuro son desalentadores.
En la escena final de Corazón Valiente escuchamos el grito de Wallace “freedom” mientras era torturado por un inglés. En ajedrez se habla del sonido de un sacrificio, cuando se trata, por ejemplo, de un gambito. El objetivo de entregar material consiste en obtener a cambio de alguna ventaja, mejor posición, ganar tiempo o dar jaque mate. Se habla de “sonido” en el sacrificio de pieza, pues muchas veces no es posible calcular ni prever la infinidad de variantes que surgen a posteriori, lo cual dicho sea de paso constituye uno de los grandes atractivos del juego ciencia. En el caso de la película, no hay muchas posibilidades, o pedía clemencia o no la pedía. Creo que el escritor o libretista era demasiado inglés, ya que si el héroe hubiera gritado ESCLAVITUD, habríamos entendido perfectamente la idea, a saber: su espíritu guerrero aun en el final poseía la fuerza suficiente para revelarse contra tal aberración y aun románticamente seguir luchando en la agonía. Pero no, gritó libertad y, por supuesto, el inglés le cortó la cabeza. Así queda revelado también cómo entienden los ingleses la libertad, aunque más no sea para los otros. Los ingleses van instalando la libertad por el mundo, y no han logrado sino llevar conflicto y dividir los países. Son especialistas en la división social. El grito de Wallace carece de sonido, reclama la conquista de un medio que no se sabe para qué será usado, consecuencias que no pueden calcularse. Parce justificar la religión hueca inglesa de la libertad. Lo que no cierra del grito, lo sospechoso del asunto reside en aclamar por una libertad sin definición, una libertad abstracta, para nada y para todo, la libertad como fin en sí misma. Es evidente para el sentido común que la libertad no se entiende fuera del bien. Todavía se cree falsamente que un hombre libre es aquel que puede elegir entre el bien o el mal. A la libertad no le gusta la dialéctica, no elige algo que le viene planteado como esto o aquello, simplemente la libertad elige elegir, elige elegir entre una u otra cosa. Pero si elige elegir, no puede sino elegir el bien. Es necesario una pequeña ampliación del argumento: A la esencia de la libertad no pertenece el que se encuentre indeterminadamente para el bien y para el mal; porque el mal es aprehendido como bien, ya que no hay voluntad o elección sino del bien o de lo que aparece como bien; y, por ende, donde la libertad es perfectísima, allí no puede tender al mal… En antropología se aprende el objeto propio de cada potencia. El objeto propio de la voluntad es el bien. El mal es un defecto que elegimos sólo aprendido como bien aparente. Ese bien o bien aparencial se llama bien educido: captado por el cerebro - por eso puede equivocarse-, opuesto a bienes del instinto o naturaleza, al que ya tendemos. Resumiendo, no puede ser de otra manera: la voluntad siempre elige el bien (o bien aparente cuando se equivoca o no se quiere) ya que el mal carece de entidad en sí misma, es carencia de bien, y todo lo malo lo entendemos por comparación al bien. La idea de la libertad para todo y nada, abstracta y transversal a todo discurso periodístico, significa que cualquiera puede hacer cualquier cosa, sobre todo en lo que se refiere a los medios para obtener dinero. Por ejemplo, el caso de los cinco jóvenes muertos. Es indignante escuchar a políticos y periodistas discursear de las obligaciones de los organizadores de fiestas electrónicas de proveer agua gratis, pero está ideológicamente justificado, puesto que no se deben impedir tales fiestas, ni que un dealer gane dinero o un joven se drogue. La prueba de ello reside en cómo los medios presentan el tema: una tragedia, repito UNA TRAGEDIA, o sea, lavada de manos político-estatal-democrática. Lo malo se protege disimuladamente. Supongamos una situación donde la municipalidad clausura un puesto de comida ambulante por vender pescado podrido. Llegan las cámaras de televisión y el dueño comienza a hablar de estado represivo, de democracia, queremos democracia etc., y está ideológicamente justificado, mientras la policía se lo lleva preso. ¿No se trataba de ganar guita como pueda? Luego aparecen los políticos hablando de establecer reglas de juego claras, siendo ideológicamente contradictorio, y son ellos los vendedores de pescado podrido. Mientras, el tipo común va preso y los políticos hacen carrera. En realidad, el mercado legal parece más negro que el mercado negro. El mercado “blanco” posee el plus de operar de manera legal, aunque no legitima, como abrir sociedades offshore para evadir impuestos es legal, pero no legítimo. El control del dólar, de los precios, el control de la inflación, de los sueldos, son contradicciones ideológicas. En los 90 supuestamente el estado no intervenía en economía, pero controlaba el dólar 1 a 1, lo cual para los zurdos era ser Nazi. Después vinieron los no-nazis a establecer los precios cuidados y la devaluación controlada. Ojo, no hago más que deducir las consecuencias claras del sistema: los precios cuidados es una práctica Nazi, opuesta al principio democrático de la libertad económica. ¿Por qué la democracia se aplica a los pobres y no a los ricos? Simple: LA DEMOCRACIA NO EXISTE sino para los ricos y poderosos. Finalmente, ¿Cómo entienden los poderosos la actividad económica del país? La entiende de la misma manera que un laburante de la calle, la diferencia es cuestión de poder. El gobierno mañana ubica el dólar a 28 y te afanan limpio y sin mover un dedo el 50% del sueldo. Eso es poder Nazi… De democracia, nada de nada. Y atención, atención… Aprendamos a sacar bien las conclusiones, o terminaremos justificando que robar está bien, pues solo los ricos tendrían la posibilidad de hacer política dignamente. Atención, atención, por eso bien Pascal dijo: pensar bien es el principio de la ética. Concluir incorrectamente, justifica a los corruptos de siempre. Después no nos quejemos. Dicen: ¡Hay que aprender a votar! Pues no, expresión vacía. Si te cagaron 10 veces, no es que no sabes votar, es que te están cagando. Cuidado a ver si concluimos mal y nos damos cuenta que el instrumento defendido –a ultranza- es al mismo tiempo habilitador de todos los males. Sólo en el mito de Moises la serpiente se convirtió en cetro de gobierno y abrió el mar Rojo, pues allí hasta el diablo servía a los planes de Dios. Pero nosotros no somos el pueblo Judío, y por cómo estamos, tampoco Dios parece darnos mucha bola.