#Patroclo

“Aunque un bozo rizado tus mejillas cubra y bucles dorados te sombreen las sienes, no te dejaré, querido mío; qué tu belleza es mía a pesar de la barba naciente y de los pelos.” Estrabón Sólo los héroes pudieron superar la dicotomía entre amante y amado, que obligaba a la relación amorosa a durar u…

Encontró su palacio desierto y, tras preguntar a las mujeres, oyó que se habían dirigido a la Puerta Escean, hasta donde se dirigió tan rápidamente como sus nobles caballos le pudieron llevar. Allí, en la puerta, tuvo lugar la despedida, en la cual Andrómaca intenta retener a su esposo dentro de las…

Entonces, con el temor repentino de que Héctor cayera ante otras manos, o se retirara del campo de batalla para escapar de su venganza, Aquiles se dispuso a salir de su tienda desarmado; pero su madre le convenció para que esperase hasta la mañana, prometiéndole que le traería entonces una armadura …

Así pertrechado, montó en su carro tirado por sus corceles favoritos y conducido por su auriga preferido, Aquiles se dirigió hacia la batalla, hasta que vio a Héctor, el único con el que, deseaba encontrarse, corriendo hasta él con un ronco bramido de rabia. El héroe troyano, a la sola visión del od…
LA FURIA DE AQUILES Cuando la aurora, de azafranado velo, se levantaba de la corriente del océano para llevar la luz a los dioses y los hombres, Tetis llegó a las naves con la fulgente armadura que Hefesto le había forjado. Halló al hijo querido reclinado sobre el cadáver de Patroclo, llorando ruido…
