mauroromano7965
Usuario (Argentina)
La iglesia hoy en el contexto de la historia Muchas personas creen erróneamente que la crisis de la iglesia católica es por culpa del papa Francisco y que antes que renunciara Benedicto XVI no se había tergiversado la fe ni los dogmas. Sin embargo la realidad es que el problema viene desde antes, a raíz del concilio Vaticano II. El papa Pablo VI dijo que por causa del mismo concilio que él había llevado a cabo, el humo de satanás había entrado en la iglesia. Y para demostrar que tenía razón es necesario hablar sobre la función de un sumo pontífice y hacer un breve recorrido por la historia de los concilios ecuménicos. La labor de un sumo pontífice: Un papa tiene una función que es primordial: mantener la unidad en la iglesia y vigilar que en la misma no se cometa la herejía ni se tuerza la verdad. Por eso es que el falso ecumenismo no tiene ningún sentido porque la idea de la unidad doctrinal es que todos estén sometidos a la voluntad de Dios y al credo católico, pero de nada serviría que el mundo entero profese una misma religión si fuera una religión falsa. La forma de combatir las herejías y la tergiversación de la verdad siempre ha sido por medio de los concilios ecuménicos. Ahora bien ¿para qué sirve un concilio ecuménico? para combatir las herejías ¿se puede convocar un concilio ecuménico para otra cosa? ¡Jamás! Veamos más específicamente para qué han servido cada uno de los concilios ecuménicos y para qué se convocó cada uno de ellos a lo largo de la historia. Los concilios: Los concilios siempre se convocan por medio de una carta formal y llevan el nombre del lugar en que la carta es remitida. -Primer concilio de Nicea (año 325): Se convocó a fin de combatir la herejía de Arrio que había creado una secta en que creían que Jesús era hijo de sangre de José. -Primer concilio de Constantinopla (año 381): Se convocó a fin de combatir la herejía de los que negaban la divinidad del Espíritu Santo. -Concilio de Éfeso (año 431): Se convocó a fin de combatir la herejía de los que negaban la divinidad de Jesucristo y se reafirmó que María es Madre de Dios. -Concilio de Calcedonia (año 451): Se convocó a fin de combatir la herejía monofisista, corriente que sostenía que Jesucristo solo está presente en la naturaleza divina y no humana. Por lo que la iglesia católica afirmó que Jesucristo es 100% Dios y 100% hombre. Ambas naturalezas (humana y divina) son una sola e indivisible. -Segundo concilio de Constantinopla (año 553): Se convocó a fin de combatir la herejía de varios escritores y se siguió combatiendo la herejía del monofisismo. -Tercer concilio de Constantinopla (año 680): Se convocó a fin de combatir la herejía del monotelismo, corriente que decía que Cristo era de una sola voluntad y operación, negando su voluntad y operación humana. Por eso Cristo dijo en la última cena, sabiendo que lo iban a condenar "el espíritu está dispuesto pero la carne es débil". -Segundo concilio de Nicea (año 787): Se convocó a fin de combatir la herejía de la creencia de que las imágenes sagradas no fueran venerables. Eso que hoy dicen los evangelistas ya los musulmanes lo habían pensado antes pero la Santa Madre Iglesia, en su gran sabiduría, lo declaró herejía, y los católicos continuaron venerando imágenes tranquilamente como ya venían haciéndolo desde antes. -Cuarto concilio de Constantinopla (año 879): Se convocó a fin de combatir herejías pero no se llegó a ningún acuerdo lo que significó el gran cisma de oriente. A partir de este acontecimiento se empezó a emplear el término “iglesia católica romana” para diferenciarla de la iglesia católica de oriente. -Primer concilio de Letrán (año 1122): Se convocó a fin de denegar la querella de las investiduras, en que los príncipes reclamaban dignidades y beneficios eclesiásticos para asignar sacerdotes y cardenales. También se reafirmó la postura del celibato en los sacerdotes, y la condena del incesto. -Segundo concilio de Letrán (año 1139): Se convocó a fin de condenar a los falsos pontífices, y combatir la herejía de la usura, las falsas penitencias y los falsos sacramentos, y la simonía, que es la intención a negociar bienes espirituales. Un ejemplo de “simonía” es la venta de terrenos en el cielo, recibe ese nombre en alusión a Simón, el mago que quiso comprarle a Pedro el poder de atar y desatar que Jesús le había concedido. -Tercer concilio de Letrán (año 1179): Se convocó a fin de combatir la herejía de los albigenses y los valdenses (gente espiritista y sectaria), y se continuó combatiendo la simonía. -Cuarto concilio de Letrán (año 1215): Se convocó a fin de combatir la herejía de los albigenses, de los valdenses, del abad Joaquín de Fiori, y otras. -Primer concilio de Lyon (año 1245): Se convocó a fin de combatir la herejía del emperador Federico II, y se convocó una cruzada encabezada por Luis IX (San Luis Rey de Francia). -Segundo concilio de Lyon (año 1274): Se convocó a fin de combatir la herejía cismática: se llamó a la iglesia de oriente a la comunión con Roma, pero no se llegó a ningún resultado. -Concilio de Vienne (año 1311): Se convocó a fin de combatir la herejía de los beguardos y abolir la orden de los templarios. -Quinto concilio de Constantinopla (año 1341): Se convocó a fin de combatir la herejía del Hesicasmo y el Palamismo, que eran métodos de meditación que consistían en la soledad y el aislamiento. -Concilio de Constanza (año 1414): Se convocó a fin de combatir la herejía de Juan Hus y otros precursores de las reformas protestantes. -Concilio de Basilea: También conocido como Concilio de Florencia (año 1431). Se convocó a fin de combatir la herejía cismática. Como resultado los armenios y los jacobitas volvieron a estar en comunión con Roma, pero los católicos de oriente persistieron en el cisma. -Quinto concilio de Letrán (año 1511): Se convocó a fin de combatir la herejía de los turcos, y se propuso una cruzada contra ellos que nunca llegó a realizarse. -Concilio de Trento (año 1545): Se convocó a fin de combatir la herejía Luterana. Se reafirmó todos los puntos de la fe que Martín Lutero negaba descaradamente. El papa San Pío V, canonizó la misa tridentina, y condenó a la pena de excomunión a todo aquel que la quitara y todo sacerdote que no la celebrara. Es decir que ss San Pío V no solo anatematizó a los que la prohibieran sino también a los que, siendo sacerdotes, celebraran otro tipo de misa, y también a los que abolieran la ordenanza. -Concilio Vaticano I (año 1869): Se convocó a fin de combatir y prevenir toda clase de herejías sectarias. Se definió el dogma de la infalibilidad papal cuando habla excathedra. -Concilio Vaticano II (año 1962): Se convocó a fin de darle un nuevo aire a la iglesia. El resultado del Concilio Vaticano II Decir que el concilio fue convocado a fin de darle un nuevo aire a la iglesia, significa que su objetivo no fue combatir ninguna herejía y, por lo tanto, no cumple con la función de un concilio. Sus cuatro objetivos fueron de espíritu modernista y no tradicional. Con esto quiero decir que no se llevó a cabo a fin de reafirmar sino modificar e innovar, y eso es algo que salta a la vista. A continuación procederé a mencionar los cuatro objetivos formales de dicho concilio. Primer objetivo: Promover el desarrollo de la fe católica. Lo que significó la permisión de herejías peores a las condenadas en los concilios anteriores. Como resultado de ese desarrollo, terminaron convirtiendo el catolicismo en otra religión. Segundo objetivo: Lograr una renovación moral en la vida cristiana de los fieles. Lo que significó que muchos cristianos se dejaran influir por el comunismo y otras doctrinas "morales" no cristianas. Así también el resultado de esto fue que muchos "católicos" se permitieran reinterpretar la moral y los dogmas previamente definidos. Hoy en día en la misma iglesia conciliar, cada persona tiene el derecho de seguir su propio credo personal, cada quien puede creer en Dios como más le gusta. Tercer objetivo: Adaptar la disciplina eclesiástica a las necesidades y métodos de nuestro tiempo. Para lo cual Juan XXIII se permitió no solo abolir el juramento antimodernista, sino también quebrantarlo. Cuarto objetivo: Lograr la mejor interrelación con las demás religiones, principalmente las orientales. Lo que significó que muchos "católicos" adoptaran costumbres paganas como el reiki, el yoga, la meditación trascendental, el hooponopono y otras prácticas que atentan contra el primer mandamiento. Por eso San Pablo dice que un cristiano no tiene nada que hablar con un pagano. Todo esto significa que el concilio Vaticano II es, en primer lugar, inválido porque fue convocado sin que hubiese herejía que combatir; o mejor dicho, sí había herejías que combatir pero el concilio no se convocó a fin de combatirlas sino para fomentarlas reinterpretando todo. Y en segundo lugar, contraproducente por los cambios estructurales que le significó a la iglesia. Los frutos del concilio Vaticano II: La verdadera obra del CVII es que se quitaron los altares y fueron reemplazados por mesas. Se removió el sagrario del altar y fue puesto a un costado, restándole importancia al lugar donde se encuentra el cuerpo de Cristo. Para la iglesia católica la misa es el sacrificio incruento en Cruz del Señor, pero para la iglesia reformista del novus ordo, la misa es llamada la cena del Señor, es decir que no es considerado el sacrificio sino un memorial del mismo. En el ofertorio los sacerdotes de la iglesia del novus ordo ya no dicen "te ofrecemos el cuerpo y la sangre de Cristo" sino "te ofrecemos el pan y el vino, fruto de la vid y del trabajo del hombre" negando que el pan y el vino sean el cuerpo y la sangre de Cristo. El cuerpo y la sangre de Cristo no son fruto de la vid ni del trabajo del hombre. En la iglesia católica la gente comulga arrodillada, pero en la iglesia del novus ordo se han quitado los comulgatorios y la gente comulga de pie. Una vez escuché a un modernista conservador decir “yo he pedido al sacerdote especialmente que me dejara comulgar de rodillas y él me lo permite, así que los sedevacantistas se equivocan en decir que la iglesia conciliar no permite comulgar de rodillas”. ¿Pero sabe cuál es el problema? Arrodillarse para comulgar no debe ser una opción sino un requisito. No estamos hablando de gente que tenga algún impedimento físico para arrodillarse, sino que todos los fieles comulgan de pie, con algunas pocas excepciones de gente que se arrodilla para comulgar por devoción personal y no porque lo mande la iglesia. En la iglesia católica los únicos que pueden tocar la hostia ya consagrada con sus manos son los sacerdotes, pero en la iglesia del novus ordo la gente puede tomar la comunión con la mano y, aunque no lo hagan, la comunión es dada por ayudantes laicos. Muchos modernistas dicen “yo no recibo la comunión con la mano” pero ¿de qué les sirve no tomar la comunión con la mano si la comunión se las da un hombre (o mujer) que no es sacerdote? Muchos dicen “pero el papa no tiene la culpa de que se haga eso”. Pero sí tiene la culpa, un verdadero papa ardería de rabia de ver que se cometa semejante profanación y no permitiría que eso pase sino que convocaría un concilio para combatir esa herejía. Aparte justamente el papa Francisco, cuando era obispo de Buenos Aires, él mismo daba comunión en mano de los fieles y hasta hizo misas en plazas lo cual es una profanación por donde quiera que se la mire. La iglesia del novus ordo le quitó al catolicismo todo lo que tenía de demasiado católico, y también le quitó iglesias majestuosas porque según ellos eran "ofensivas para los pobres", se le quitó gloria a la iglesia de Cristo para que los pobres no miraran tanta abundancia, para lo cual se gastó fortunas en demoliciones y reformas, lo que nos recuerda a Judas Iscariote cuando le dijo a María Magdalena que el perfume que ella había derramado sobre Jesús era demasiado caro y que se pudo haber vendido para darle de comer a los pobres. A lo que Jesús le respondió “a los pobres los tendrán siempre, pero el Esposo les será quitado”. Esto no significa que no tengamos obligación moral para con los pobres, pero no debemos ser hipócritas dándole a los pobres lo que es de Cristo. Durante el pontificado de ss Pío XII, en el Vaticano se llevó a cabo una urgente colecta caritativa en ayuda de los judíos refugiados que huían de los nazis; y los cardenales pusieron anillos de oro e incluso se desprendieron de objetos personales de alto costo, pero no se tocó un gramo del oro que estaba puesto en la basílica de San Pedro. En eso queda demostrado que no es por ambición que la iglesia católica haya destinado tanto oro al vaticano, sino para gloria de la iglesia, y no se puede tocar lo que ya está consagrado. Aparte lo peor de eso es que demoler iglesias majestuosas no le dio de comer a los pobres ¿de qué le sirvió a los pobres que se demolieran esas iglesias? De que ahora no miran la abundancia, pero el hambre lo siguen teniendo. Esto es solo un resumen de la incontable cantidad de errores de la reforma del concilio Vaticano II. ¿Esto significa que ya no hay esperanza?: Esto de ninguna manera significa que ya no haya esperanza. Se estima que en el mundo hay 14 millones de tradicionalistas que profesan la misa tridentina, canonizada y declarada a perpetuidad por ss San Pío V, y no están subordinados a las órdenes de los papas posteriores a Pío XII, último papa verdadero. Los mal llamados "sedevacantistas" son los que practican la misma religión, culto, y credo que practicaron los santos de la iglesia católica. Imaginen qué dirían los santos si vieran en lo que la iglesia se ha convertido: ellos dirían que el Vaticano está usurpado y que los verdaderos católicos están en la clandestinidad porque solo temen a Dios y no se dejan engañar por nadie. Y los mártires que fueron muertos por orden de Enrique VIII, rey de Gran Bretaña, por no convertirse al anglicanismo, imaginen qué dirían ellos si escucharan a los papas modernos decir que los anglicanos son nuestros hermanos. O los evangelizadores de la iglesia primitiva, o de las Américas, si escucharan a los papas modernos decir que el proselitismo de la fe es algo malo, o "una estupidez". De echo está profetizado sobre ellos lo siguiente: Cuando el Cordero abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los que habían sino inmolados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que habían dado. Ellas clamaban a voz en cuello “¿hasta cuándo, Señor santo y verdadero, tardarás en hacer justicia y vengar nuestra sangre sobre los moradores de la tierra?”. Entonces se le dio a cada uno una vestidura blanca y se les dijo que esperaran todavía un poco, hasta que se completara el número de sus compañeros de servicio y de sus hermanos que iban a sufrir la misma muerte.” (Apocalipsis 6; 9-11) Esa profecía se adaptaría sin problema al echo de la profanación de las reliquias de los santos que se encontraban en iglesias profanadas por los usurpadores de la Santa Sede. Porque las iglesias donde se encontraban sus reliquias, algunas han sido demolidas, otras se han reformado quitando sus respectivos altares, y los tabernáculos han sido desbaratados. Mitos conciliares para evitar que la gente abra los ojos: Algo que es fundamental para la nueva iglesia “católica” es evitar que los fieles se den cuenta del engaño al que están sometidos. En primera instancia tengamos en cuenta que las reformas del concilio se arreglan a las concupiscencias de la gente, lo cual es un obstáculo para la ceguera de quien no ama a Dios más que a sí mismo (esas personas no abrirán los ojos porque les gusta que los engañen). Y, en segunda instancia, hay una gran cantidad de mitos que se han divulgado para que la gente aprenda de memoria pero que no tienen respaldo teológico. Uno de esos mitos es que la sede no puede estar vacante por más de 40 años, sin embargo aunque fuera verdad, la sede no está vacante sino usurpada, y está profetizado que el pueblo de Dios conocerá la apostasía y el destierro; y cuando algo está profetizado, debe suceder. Otro mito es que no se puede dejar de creer en la autoridad apostólica de un papa hasta que se le hace un juicio canónico, pero eso no es así y la razón es muy sencilla: un papa no es declarado antipapa hasta después del veredicto de un juicio canónico, pero cuando el juicio inicia, todavía el papa es legítimo: eso significa que los juicios canónicos no se podrían llevar a cabo si no se dejara de creer en un papa que aun es válido. Por eso es necesario conocer la verdad para saber cuando un papa incurre en herejía. Ustedes saben que es una conducta inmoral discutirle a un sacerdote ¿No es así? Sin embargo la historia de la iglesia registra casos en los que el pueblo ha denunciado a sacerdotes e incluso obispos por decir herejías. Otro mito que los modernistas se han inventado es que los que no creen en el papa en función no son católicos. Pero eso es un error muy grande, porque los católicos no debemos creer en un papa por el título de sumo pontífice sino por enseñar la doctrina católica. Como ya dije anteriormente, es necesario negar la autoridad apostólica de un sumo pontífice para poder iniciar un juicio canónico. Aparte si un papa dice algo contrario a lo que enseñó uno de los anteriores papas, inevitablemente hay que descreer de uno de ellos, y un papa no tiene menos validez por estar muerto. Y, para más soporte, ninguna parte del credo dice “creo en el papa”; de echo la iglesia católica no es el papa sino la esencia católica ¿Y cuál es la esencia católica? ¡la tradición!. El papa debe regir la iglesia, no adueñarse de ella modificándola a su gusto. Otro mito absurdo es que los papas de la modernidad están para quitar del catolicismo lo que tenía error, pero eso significaría que la iglesia estuvo en tinieblas durante 20 siglos y que ahora que estamos en tiempo de descuento se resuelven esos problemas. La razón porque este mito es ilógico, volviendo al tema de los antipapas, no se puede anular ni un ápice de lo que algún papa haya aportado a la tradición sin antes declararlo antipapa. Los modernistas dicen que San Pío V se equivocó en canonizar a perpetuidad la misa tridentina, que San Pío X se equivocó al redactar el juramento antimodernista, que León X se equivocó al decir que solo los católicos son cristianos, que León XIII se equivocó al dejar en claro que la salvación es solamente para los católicos. Y que todos los papas anteriores a Juan XXIII se equivocaron al enseñar que solo los católicos son el pueblo de Dios y que son los únicos que adoran a Dios como Dios manda. Pero nada de eso puede ser contradicho ni siquiera por un papa, a no ser que se haga un juicio canónico a la memoria de esos papas para declararlos antipapas y dejar sin efecto todo lo que ellos aportaron. Muchos dirán “¿pero cómo se le haría juicio a un papa que está muerto?”, a lo que respondería que eso ya se hizo antes. Se le hizo un juicio al papa Formoso no para declararlo antipapa, sino por cuestiones políticas. Entonces, si fue posible hacer un juicio a la memoria de un papa que estaba muerto ¿Por qué no sería posible hacer un juicio canónico a todos los papas anteriores a Juan XXIII para poder contradecirlos? Sin necesidad de exhumarlos, pero sí por defender la reforma conciliar más sabiendo que se permitió hacer un juicio a un papa defendiendo un reino. ¿Suena irracional lo que digo? Claro que sí, pero la única forma de defender el concilio sería que se haga eso. ¿Saben por qué no se puede hacer? Porque sería como serruchar la copa de un árbol agarrándose de la misma copa pretendiendo no caerse. Todos los que creen en la existencia de Dios desean ser salvos, pero muy pocos están dispuestos a renunciar a sí mismos para seguir a Cristo. Y es totalmente irracional que un “sumo pontífice” diga que los luteranos están de igual a igual con los católicos venerando al padre Pío, que era un profeta, y dijo que Martín Lutero estaba en el infierno y que todo aquel que lo siga, sufrirá el mismo destino. Aparte tampoco tiene sentido decir que los siglos XX y XXI traen una mejoría para la iglesia a no ser que neguemos la veracidad de todas las profecías que dicen que en los últimos tiempos se apostatará de la verdad y de fe y muchos serán engañados por nuevos preceptos morales. Conclusión: Como verán el problema de la crisis de la iglesia no es por culpa de Bergoglio, sino que es producto de un concilio que es inválido. Porque no fue convocado para combatir herejías sino para fomentarlas; porque en los concilios no se puede reformar, ni redefinir, ni reinterpretar sino reafirmar y definir dogmas; porque si fuera lícito reformar la religión católica, daría igual convertirnos al protestantismo. Y, finalmente, porque el resultado de ese concilio es una nueva reforma neoprotestante.

Cuando Dios dijo "No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que hay arriba en el cielo, ni debajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra" lo que muchos ignoran de las escrituras es que, cuando uno las lee, no está leyendo el texto original, sino el resultado de una traducción, y por eso debemos consultar el idioma original. En el texto original, donde dice imagen se utiliza la palabra pesel que significa imagen idólatra. Pero cuando la Biblia dice que Dios nos creó a su imagen y semejanza, o cuando manda a Salomón fabricar imágenes de ángeles y querubines, se utiliza la palabra tselem. De manera que las imágenes utilizadas para el culto de idolatría son llamadas pesel, y las demás imágenes son llamadas tselem. Si interpretáramos la Biblia de forma literal conforme a la traducción de nuestro idioma, no deberíamos tener banderas, ni monumentos históricos en las plazas, ni estatuas de próceres de la historia. Y para peor, jamás debió haberse inventado el retrato ni pintado ni en fotografía. Ahora bien, si no es idolatría poseer imágenes de nuestros seres queridos ¡con menos razón lo será tener imágenes de aquellas personas que fueron hombres de Dios! La iconoclasia se debe a que al traducir el antiguo testamento se le dio a pesel y tselem la misma traducción. Si todos conociéramos hebreo, no existiría la iconoclasia, muy propia en aquellos sectarios cuya razón de fe es combatir contra el catolicismo. Un ejemplo bíblico de las imágenes que no son ídolos es el arca de la alianza ante la que los hebreos se postraban y esta realizaba milagros, se levantaba por los aires y hacía que los hebreos ganaran todas las batallas. Otro ejemplo es el de la serpiente de bronce que Moisés fabricó en Números 21, 9. Los hebreos estaban atravesando el desierto y se encontraron con serpientes venenosas. Entonces Dios le mandó que fabricara una serpiente de bronce para que todo aquel que fuera mordido por una serpiente, al mirar el "tselem" quedara curado. Eso significa que decir que Dios no realiza milagros a través de imágenes, es antibíblico. Esto es un ídolo (pesel): Y esto es una imágen (tselem):
El apóstata líder de la iglesia conciliar una vez más ha dado de qué hablar a los católicos tradicionales por su indignante mensaje anticatólico en que se promueve la libertad de credo y se le da más importancia al prójimo que a Dios. Pero sabemos que Jesús dijo "El que ama a su padre o a su madre mas que a mí no es digno de mí; el que ama a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí. El que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí" (Mateo 10, 37). A continuación una lista de citas de documentos de la Iglesia Católica que prohíben la conducta de apostasía de Bergoglio: *"La unión de los cristianos no se puede fomentar de otro modo que procurando el retorno de los disidentes a la única verdadera iglesia de Cristo" Papa Pío XI- Mortalium animos. *"Adherirse a un falso obispo de Roma es estar fuera de la comunión con la Iglesia Católica." San Cipriano. *"La verdad es única y no puede dividirse; permanece eterna sin doblegarse a los tiempos: Jesucristo es el mismo ayer, hoy, y siempre, Hebreos 13, 8" San Pío X- Encíclica Iucunda sane. *"Si en algún momento pareciera que algún obispo, o cardenal de la Iglesia Romana, o incluso el Sumo Pontífice antes de su promoción o su elevación como cardenal, o como Sumo Pontífice se hubiera desviado de la Fe Católica o caído en alguna herejía, la promoción o elevación incluso aunque hubiera sido indiscutida y decidida por el asentamiento unánime de todos los cardenales será nula, vacía y sin valor." Papa Paulo IV; Bula Cum ex apostolus oficcio- 15 de Febrero de 1559 Ahora sí, vean este video los que querían más pruebas de que la santa sede está usurpada. link: https://www.youtube.com/watch?v=qT9SPmX0wj8
La sola scriptura tiene dos criterios: primero que la biblia es palabra de Dios y no hay más revelación que la biblia, por eso los protestantes dejan de lado la tradición, el magisterio y las enseñanzas de los santos padres. Y el segundo criterio es el libre examen y la libre interpretación, que cada uno puede interpretar la biblia como quiera, con la excusa de que el Espíritu Santo lo inspira a interpretar la biblia de esa manera. Respecto al primer criterio, los protestantes citan 2 Timoteo 3, 16 “toda escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia”. Cuando San Pablo dice “toda escritura” se refiere a los libros del Pentateuco, de los profetas y los demás escritos, es decir, los libros del Antiguo Testamento. Pero eso no significa que haya que desacreditar toda escritura que no se encuentre entre ellas, de echo los mismos evangelios no estaban escritos ni incluidos en esa lista que Pablo llamó “toda escritura”. San Pablo escribió eso antes que existiera el canon hebreo. La postura de la sola escritura se apoya únicamente en la biblia pero no hay evidencias bíblicas para creer que esa postura sea correcta. De echo la misma biblia dice que hay cosas que no están en la biblia. Por ejemplo, Juan 21, 25 “hay además muchas otras cosas que hizo Jesús. Si se pusiera todas por escrito pienso que no bastaría el mundo entero para contener todos los libros que se escribirían”. 3 Juan 13-14 “tengo mucho que escribirte pero no quiero hacerlo con tinta y pluma; espero verte pronto y hablaremos de viva voz”. 2 Timoteo 1, 13 “ten por norma las palabras sanas que oíste de mí y en la fe y en la caridad de Cristo Jesús”. 2 Tesalonicenses 2, 2 “no se dejen alterar tan fácilmente en su ánimo, ni se alarmen por alguna manifestación del Espíritu Santo, por algunas palabras o por alguna carta presentada como nuestra que les haga suponer que está inminente el Día del Señor”. Todas esas citas de las cartas apostólicas demuestran que los apóstoles no solo enseñaban por escrito sino también de palabra. De echo enseñaban más por palabra que por escrito, ya que solo escribían en caso de no poder hablarles en persona, por eso la mayoría de las cartas de San Pablo fueron escritas en prisión. Todas esas cosas que no están escritas en la biblia nos llegaron a los católicos por medio de la tradición. Y así como están esos casos, también hay otros casos bíblicos en que se alude a escritos que no están en la biblia. Por ejemplo cuando Jesús dice “caerá sobre ustedes toda la sangre inocente derramada sobre la tierra, desde la sangre del inocente Abel, hasta la sangre de Zacarías, hijo de Baraquías, a quien mataron entre el santuario y el altar" (Mateo 23, 35). Existe controversia sobre quién es ese Zacarías que nombra Jesús aunque muchos afirman que es el de 2 Crónicas 24, 21, sin embargo el padre de ese Zacarías no se llamaba Baraquías sino Joiada. O cuando San Judas Tadeo dice en el versículo 9 de su epístola “En cambio el arcángel Miguel, cuando altercaba con el diablo disputándose el cuerpo de Moisés, no se atrevió a pronunciar contra él juicio injurioso, sino que dijo: que te castigue el Señor”. San Judas habla de un escrito llamado “asunción de Moisés” que no está en la biblia. Los que creen que cada palabra que está en la biblia es inspirada por Dios, deberían creer que el libro de la asunción de Moisés es también inspirado porque San Judas lo utilizó para enseñar, para reprender, para corregir, para instruir en justicia. Y algo parecido sucede en el Antiguo Testamento, cada vez que un rey muere el texto dice “los demás hechos del rey fulano de tal están escritos en los libros de los anales de los reyes de Israel” y esos libros no están en la biblia. Los textos bíblicos dicen eso para que quien quiera conocer más sobre los reyes sepa dónde acudir en busca de información, y eso es un testimonio escrito en la biblia de que la biblia no lo dice todo. Por lo tanto decir que no hay más revelación que la biblia es mentira. Y el segundo criterio, el del libre examen y la libre interpretación, es ridículo porque cada persona interpreta la biblia como más le gusta y esa es la causa de la multitud de sectas que tienen formas contradictorias de interpretar la biblia. Si ellos creen que el Espíritu Santo le inspira a uno una cosa y a otro otra cosa, en definitiva lo que ellos creen es que Dios mismo crea confusión mintiendo a la gente revelándoles cosas contradictorias. Por eso Santo Tomás de Aquino enseñó que la fe no debe ser instintiva. Hubo necesidad de que la iglesia católica recopilara escritos sagrados y los analizara para decidir cuáles incluir y cuáles no al canon. Muchísimos libros quedaron fuera del canon por no ser inspirados, por falta de pruebas de que fueran auténticos, o simplemente porque los textos no eran legibles. Los cristianos que murieron antes del año 70 no tuvieron biblia y no conocieron el evangelio de San Marcos, entre otros escritos, y no por eso quedaron sin salvación. Los católicos creemos en la biblia porque la iglesia católica llevó a cabo un estudio para recopilar e interpretar la biblia. Por eso San Agustín dijo “yo no creería ni en los Santos Evangelios si no me lo dijera la autoridad de la iglesia católica”. Pero los protestantes creen que la biblia es palabra de Dios porque sí. Ellos citan la misma biblia para decir que la biblia es indiscutible, pero de nada sirve el testimonio que la biblia da de sí misma pues así deberíamos creer en cualquier libro que diga ser inspirado por dioses. Los católicos creemos en la biblia porque la iglesia católica da testimonio de ella, pero los evangélicos no tienen nada extrabíblico que de testimonio de que la biblia es inspirada por Dios.
Saludos cordiales a todos. Mi nombre es Mauro, soy católico apostólico romano. Este texto lo escribo para presentarme y compartir mi experiencia en la iglesia católica y cosas muy importantes que aprendí sobre el catolicismo y de cómo el concilio vaticano II ha desvirtuado la religión católica, que es el único camino que conduce a Jesús y, por ende, a la salvación. Sé que suena fuerte decirlo así, pero la modernidad en la iglesia ha socavado los cimientos de la fe, la liturgia y la tradición. “Yo entrego mi sangre por la antigua religión católica” fueron las palabras de Mary Stewart, mártir por causa de Cristo, antes que le cortaran la cabeza por no aceptar a la iglesia anglicana ni convertirse a dicha iglesia en el siglo XVI. La fiel servidora de Cristo que cito, si estuviera viva hoy no me cabe duda que rechazaría los cambios efectuados por el concilio vaticano II; puesto que, si no aceptó el culto de la iglesia anglicana al punto tal que se dejó morir con tal de no renunciar a su verdadera fe, es indudable que tampoco aceptaría que esos mismos cambios se den en la iglesia católica, y menuda ironía, que es la misma iglesia por la cual se dejó morir; y lo más triste es que hoy en día, la iglesia anglicana es más parecida a la tradición que la iglesia que se hace llamar “católica”. Porque ella utilizó la palabra “ancient” que significa “antiguo” en un sentido en que no es obsoleto y que ha existido por un largo período y aun permanece, es decir que se refiere a la iglesia católica de siempre y no a cualquier iglesia que se llame así. Por lo tanto, así como dijo “antigua” pudo haber dicho “tradicional”. Yo, Mauro, nací en 1987 en la república Argentina. Tenía 13 años cuando empecé a buscar a Dios y asistí por primera vez a una misa modernista. Recibí los sacramentos de la misma iglesia y, a medida que fue pasando el tiempo fui notando que se cometían herejías dentro de la misma iglesia: Los mismos curas, y los obispos, decían herejías que me incomodaban y me hacían dudar incluso de que realmente fueran creyentes. Y por esos motivos me di cuenta que la iglesia no respondía los preceptos de Jesucristo. También recuerdo haberme preguntado con decepción por qué la iglesia había descartado determinadas cosas, y yo sin saber que aun había quienes conservaban la tradición, ya estaba descubriendo errores en la iglesia moderna. Pero seguí yendo a esa organización a la que, de ahora en más, llamaré jocosamente “idóglesia”, pues es una iglesia falsa. Tuve la idea de que tal vez hubiera alguna iglesia protestante que representara mejor los intereses de Cristo pero nunca llegué a concretar mi búsqueda porque, como me habían enseñado en catequesis que solo había una iglesia verdadera, siempre acababa en el lugar en el que había comenzado (hablaré en otra ocasión sobre las iglesias protestantes, pero ahora solo me limito a hablar de la única iglesia verdadera y sus falsos sacerdotes). Sí, solo hay una iglesia verdadera, pero la sede de San Pedro ha sido usurpada porque los cambios implementados por el “concilio” la han profanado. Ahora soy sedevacantista, no me juzguen por mi pasado los que me conocen: en este tiempo de destierro es normal que todos necesitemos nuestro tiempo antes de orientarnos hacia el camino de Dios; y por eso escribo esto, para ayudar a quienes estén desorientados. Pero no me atrevo bajo ningún concepto maldecir a la santa iglesia, ni mucho menos al vaticano. Imaginen esto: si yo, Mauro, fuera poseído por un demonio, y este me hiciera hacer y decir cosas que él quisiera manifestar a las personas presentes, los que vieran eso sabrían que no soy yo el que se está comportando de esa manera, y por lo tanto no me insultarían a mí, pues sabrían que yo no sería el autor de esas palabras o acciones malvadas. Por ese mismo motivo es que amo a la iglesia, y al vaticano. Pero lamento reconocer que está siendo poseída por Satanás. Por qué no es verdadera la nueva iglesia católica, la que surgió en el concilio vaticano II: Bueno, hay mucho que puede decirse para responder a este punto, y no cabría todo en un artículo como éste. Empezaré por cosas primordiales, pero antes que nada aclaro que yo no soy un maestro, solo pretendo brindarles una ayuda a quienes lo necesiten, y quien desee encontrar a Dios, lo encontrará. Por empezar la iglesia es verdadera; mas lo que no es verdadero es el papa, ni la nueva misa, ni los nuevos sacramentos, ni el último concilio ecuménico que le dio un “nuevo aire” a la iglesia. Los pocos altares que quedan siguen siendo verdaderos pero están profanados al igual que las reliquias de los santos. He aquí un breve resumen de por qué la nueva misa es inválida: la misa es el sacrificio incruento en cruz, por lo tanto debe ser muy solemne. El “concilio” (utilizo comillas porque no es un verdadero concilio ecuménico) ha convertido la solemne misa en un concierto de música criolla y ha modificado cosas inmodificables, como la liturgia, los sacramentos, las enseñanzas, los altares, los comulgatorios, entre otras cosas; así como también se han repensado los dogmas y el credo. Y todo eso ha repercutido en los creyentes, provocando la pérdida de la constancia, la herejía colectiva y la vergüenza de creer en Dios, suprimiendo la necesidad de enseñar el evangelio a nuestros hermanos. Por lo tanto a Dios no le es agradable la nueva misa, ya que el sacrificio no debe ser una fiesta alegre de instrumentos criollos, sino solemne. Se ha cambiado la oración y el rito de la consagración del pan y del vino, y por lo tanto la transubstanciación no se produce ya que no se puede cambiar ni una sola palabra, y la evidencia de ello está en que si el sacerdote se equivoca en la oración, deberá volver al principio de la misma pues sino el pan y el vino no se convierten en el cuerpo y sangre de Cristo, sino que siguen siendo pan y vino, y el concilio no ha cambiado esa advertencia de no modificar la oración. Por el mismo motivo es que si se le cambia una sola palabra, toda la oración se vuelve nula. Se ha modificado la iglesia como institución, y la han convertido en un comercio. En la ciudad de La Plata, por ejemplo, que es la capital de mi provincia (Buenos Aires, Argentina) han convertido el subsuelo de la catedral en un museo, y ahora cobran entrada para pasar por allí, y para subir a las torres y mirar la vista, y así la están explotando comercialmente. La iglesia antes era llamada casa de oración, pero ellos la han convertido en una cueva de ladrones [Mateo 21,13]. Pero ese comercio tiene apariencia de ONG porque muchos, por ignorancia, hacen parecer que la iglesia tiene un deber de socorrer a los necesitados por encima de la salvación de las almas. Por su puesto que debemos socorrer a los necesitados, pero la razón de ser de la iglesia es salvar almas: dejar de hacerlo a fin de atender otras cuestiones, es una desvirtuación. También se ha modificado la manera de creer en Dios, y eso es lo que la iglesia siempre ha llamado “herejía”, porque Dios es hoy el mismo que fue y será siempre. Como dice San Pablo “Jesucristo es el mismo ayer y hoy y por los siglos” (Hebreos 13, 8). Es verdad que hay “sacerdotes” que sostienen que está bien que la iglesia cambie porque el hombre y los tiempos cambian, y por lo tanto hay que cambiar también la forma de rendir culto a Dios. Esas personas son sacerdotes de Satanás: Porque somos nosotros los que debemos adaptarnos a Dios, ¡y no al revés! ¿Cómo pueden suponer que Dios se tiene que adaptar al cristiano moderno? ¿O no estamos hablando del mismo Dios? El Dios que es, el que fue y el que será, el que creó el cielo, la tierra y el mar, y todo cuanto en ellos se contiene, y que se pronunció a los hombres desde que los creó. El que tanto amó a su creación que envió a su único hijo, Jesucristo, quien se entregó a la calumnia, crucifixión y muerte, para el perdón de nuestros pecados. Y que resucitó y subió a la gloria del Padre creador, y que de nuevo vendrá con poder y gloria a juzgar a todas las naciones, vivos y muertos. Del Espíritu Santo, que es el dador de la vida, y que por él la palabra es llevada a cabo, y por quien los profetas hablaron durante todos los siglos pasados. Y que en sus tres personas es uno solo. El Dios que siempre ha existido desde antes de que brillara la luz, y que siempre ha sido igual porque, una de la cosas que implica la naturaleza de Dios, es que nunca cambia porque es perfecto, por lo tanto no pudo haber cambiado y mucho menos a fin de adaptarse al hombre moderno que acaba de nacer ¡Qué disparate! De manera que la idóglesia no sólo no es verdadera, sino que además es blasfema, porque buscan cambiar al Dios incorruptible. Hay que ser muy cuidadosos con el culto. Dios es un Dios perfecto y exigente. Tomemos como ejemplo lo relatado en el Levítico 10, 1-3 en que los sacerdotes Nadab y Abiú, hijos de Aarón, mueren consumidos por el fuego solo porque encendieron el altar con fuego profano y que por ese sacrilegio Dios los hizo morir con el mismo fuego que habían encendido. Si ese fue el castigo para quienes profanaron el fuego del altar, imaginen cuán peor será el castigo para quienes están profanando el mismo sacrificio que es el cuerpo y la sangre de Jesús; y que están profanando los altares y las reliquias de los santos, y enviando al infierno a las pobres almas que fueron creadas para adorar a Dios. La infalibilidad papal: Sé que muchos argumentarán ¿No es que los papas son infalibles y que si ellos dicen que las cosas son de una manera, no debemos discutirlo? Sí, la iglesia católica enseña que los papas son infalibles, pero también enseña que si un papa comete la herejía cesa automáticamente de su pontificado ¿por qué? Porque un hereje no puede ser papa ¿por qué? Porque cuando cualquier persona comete la herejía, Dios se le aparta y deja de ser católico, por lo tanto merece la excomunión ¿Cómo puede un no católico ser papa? El dogma de la infalibilidad papal se debe a que los papas hablan en nombre de Jesús, que es mucho más infalible que ellos. Que un papa sea infalible (es decir, indiscutible) no significa que pueda contradecir a Jesús, así como tampoco a los papas anteriores, pues la infalibilidad es, en primer lugar de Jesús, en segundo lugar de los papas que están muertos, y en tercer lugar del papa en funciones. Muchos papas han sido excomulgados por contradecir a Jesús (o a algún papa anterior) y hoy en día son considerados antipapas. Juan XXIII fue un hereje, por eso la herejía colectiva de la modernidad lo conoce como “el papa bueno” porque inició una nueva iglesia y desterró a los verdaderos católicos. Pobre hombre, él no sabía lo que hacía. Entonces un hereje no puede ser papa, y algunos me dicen “bueno, pero eso de Juan XXIII ya pasó porque nadie se dio cuenta en su momento”. Pero no, no pasó, porque Dios sí se dio cuenta, y para Dios nunca fue papa, y por lo tanto toda modificación que un antipapa hace, debe ser deshecha, porque es maléfica, y por inspiración de origen satánico. Sabemos que Jesús dijo, por ejemplo, que quien quisiera vida eterna debía nacer de lo alto en el agua y que no hay vida eterna fuera de la fe en él. De manera que si alguien dice lo contrario, queda en evidencia que no es Jesús quien lo inspira ya que Jesús es perfecto y no se contradice a sí mismo, y es por ese motivo que la iglesia nunca ha hecho sufragios para las personas que no pertenecieron a la iglesia. Por lo tanto no es infalible, ni verdadero un papa que dice lo contrario que Jesucristo. Y desde Juan Pablo II hasta esta parte, todos los papas han asegurado que no es necesario creer en Jesucristo para obtener la salvación, y que el infierno no existe, y han tergiversado las palabras de Jesús diciendo que los papas del pasado (que fueron y siempre serán infalibles) se habían equivocado, e interpretaron mal lo que Jesús quiso decir. Pero ellos no creen estar mintiendo sino que tienen ese pensamiento, y ese es el pensamiento que tiene Satanás que lo que quiere es arrebatar el Reino sin aceptar a Jesús como Redentor. No les crean a esos antipapas, ellos hablan por parte de Satanás y retribuyen sus palabras a Jesús ¡Es una trampa! Puesto que el reino pertenece a Cristo, por lo tanto él le da vida eterna a quien él quiera, y para eso es necesario renacer de lo alto, en el agua. Lo que nace de la carne es carne, y lo que nace del espíritu es espíritu [Juan 3, 5]. Obviamente los papas no se dan cuenta de esto sino que creen obrar de buena fe, y es evidente que Jesús no permanece en ellos. Ellos dejaron de ser infalibles a partir del “concilio”. Por eso los papas dicen cosas contrarias a los dogmas de la fe católica, así como también se contradicen entre ellos mismos. Y no se puede estar bajo el dominio “papal” y encontrar la salvación, porque el papa es rey, y el pueblo se rige del rey que lo gobierna. En la historia del pueblo de Israel sucede lo mismo: Cada vez que un rey adoró a los ídolos, todo el pueblo incurrió en idolatría, y todo el pueblo se pervirtió junto al rey. Porque cuando la gente ve a la autoridad infalible e incuestionable hacer cosas que solían estar prohibidas, tienden a creer que la prohibición fue abolida en vez de abrir los ojos y darse cuenta que el rey es un apóstata y que nos está llevando por mal camino. Cuando yo pertenecía a la idóglesia (y no sabía que aun se practicaba el catolicismo tradicional) me preguntaba por qué había cosas que antes estaban prohibidas y ahora no. No entendía si era que dos mil años de tradición estaban equivocados, o si Dios habría cambiado de opinión, o si la gente se estaba equivocando y el papa no hacía nada para combatir la herejía. Hasta que abrí los ojos con la ayuda de un amigo muy querido, por lo que estoy tan agradecido a Dios que intento enseñar también a otros para que se desengañen y encuentren la salvación. Tampoco podemos quedarnos bajo el dominio de ese rey apóstata creyendo que nosotros, su pueblo, seremos salvos, ya que un reino en el que hay luchas internas va a la ruina [Lucas 11,17]. Aparte si consideramos a un rey un injusto, seríamos nosotros unos rebeldes por decir lo contrario a quien consideramos nuestra autoridad. ¿Entonces fue todo esto un descuido de Dios? No, Dios no solo no se descuida, sino que Él ya sabía desde antes de la creación que esto sucedería. Jesús dijo que la abominación de la desolación se repetiría. De manera que, todos aquellos que no crean en lo que digo, sepan al menos que existe la profecía de que la iglesia católica (única verdadera) caerá en apostasía y los elegidos de Dios conocerán el destierro. Eso no lo pueden negar porque lo dijo Jesús, y si no le creen a Él, menos me creerán a mí. Porque, según lo dicta la ley de Moisés, para que el sacrificio sea aceptado, debe cumplirse una serie de requisitos imprescindibles, entre los cuales, el sacrificio debe ser ofrecido en un altar verdadero. La abominación de la desolación está descripta en los libros de los Macabeos y era un altar falso como réplica del verdadero, y los hebreos creyeron que Dios recibía todos los sacrificios ofrecidos en dicho altar porque no se percataron que no era el verdadero sino una réplica. Y eso mismo es lo que está sucediendo ahora que el sacrificio perpetuo de la santa misa ha sido profanado. De manera que, quienes participan de ese sacrificio, a Dios no le es agradable porque no cumple con los requisitos de un sacrificio aceptable. ¿Por qué Dios permite que esto pase? Cuando el Señor, nos habló de los falsos profetas, nos advirtió que debíamos tener mucho cuidado ya que se presentan con pieles de ovejas pero por dentro son lobos rapaces. Pero también dijo que hay una forma de detectar a los falsos profetas: el árbol bueno solo produce frutos buenos, y el árbol malo solo produce frutos malos. No se puede recoger higos de los cardos, de manera que, por sus frutos, se los reconoce. No obstante, Jesús se entristeció cuando habló de los últimos tiempos porque él sabía que la lucha del reino de Satanás estaría en su máxima actividad y, por lo tanto, sería más fácil que cualquiera de sus servidores fuera engañado por la fuerza tentadora del mal. Aseguró que se presentarían falsos profetas que harían milagros y prodigios asombrosos, capaces de engañar a los mismos elegidos. Así que tengamos mucho cuidado a la hora de juzgar los frutos de un árbol: puede que por fuera se vean relucientes y que por dentro estén podridos y llenos de gusanos. Adán también fue engañado por la apariencia de un fruto. De todos modos, Jesús confió que muchos de los elegidos encontrarían la verdad porque ellos son verdaderamente sus testigos y por eso sabrán detectar dónde está él y dónde no está. Asimismo Dios permite que el engaño se propague también para poner a prueba la fe de los elegidos de los últimos tiempos, los que tal vez necesitamos superar una prueba más grande que la de los santos anteriores. Entonces Dios permite que todo esto pase para saber si sus santos son realmente santos, o si es que solo creen en su Nombre porque se lo enseñaron sus padres. Alguien que se interesa de todo corazón en conocerlo y poder juzgar correctamente, sabrá dónde encontrarlo. ¿Cómo sabemos que estamos en los últimos tiempos? Jesús dijo que si el dueño de la casa supiera a qué hora llegará el ladrón, velaría para evitar que el ladrón perfore y entre [Mateo 24,43]. En realidad, cuando Jesús habla de un “ladrón” no habla de alguien que viene a hacer algo indebido, sino de alguien cuya llegada es inminente y sorpresiva. Y me gustaría añadir que si el dueño de la casa le conociera la cara al ladrón, no necesitaría verlo perforar su pared para saber que este ha llegado, sino que bastaría verlo de lejos para saber que está llegando. ¿Cómo puede ser que los sabios sacerdotes y obispos incurran en ignorancia, y los incultos no? Cuando Jesús vino al mundo, los miembros del sanedrín de los judíos (los doctores de la ley, los ancianos y los escribas), que supuestamente eran los sabios, no lo reconocieron como el Mesías; y de esa manera dejaron en claro que no conocían al Dios que decían conocer. No lo conocían porque lo tuvieron frente a sus ojos y no lo reconocieron: se negaron a la verdad, cerraron sus ojos y sus corazones se quedaron en tinieblas porque ellos no conocían a Dios, salvo porque eran letrados y doctores de la teoría, pero en la práctica eran unos ciegos. De la misma manera los que conocen a Jesús en su corazón, sabrán que el concilio vaticano II es un error y terminarán convirtiéndose. O tal vez, simplemente escuchar hablar de este tema, o leer esto le despierte algunas dudas y quieran saber más para terminar de convencerse. No se preocupen, que a mí también me ha llevado tiempo aceptarlo, hay cosas que uno no puede digerir de un día para el otro. Si usted es católico (o protestante) y encuentra sentido en este texto pero no le es del todo convincente, no digo que lo acepte, pero tampoco lo rechace: voy a seguir escribiendo en defensa de la tradición; puede suscribirse de forma privada, o poner en marcadores y nadie lo sabrá. Pida discernimiento al Espíritu Santo y, de a poco, las dudas se irán aclarando. Mas, por el contrario, los que no conocen a Jesús en su corazón sino que lo conocen por lo que les han contado sus padres, se negarán a la verdad en cuanto la tengan frente a sus ojos. A ellos no les conviene ver la verdad porque no son de Dios, para ellos Jesús es motivo de tropiezo. Ni siquiera querrán escuchar ni leer una sola de estas palabras para juzgar nítidamente, sino que solo escucharán y alabarán a Dios las personas a las que el Espíritu Santo les permita comprender y, como dice la profecía de Daniel: muchos serán purificados y blanqueados y acrisolados; pero los malos seguirán haciendo el mal, y ninguno de los malvados entenderá; mas los sabios entenderán [Daniel 12, 10]. De todos modos, no todos los que al principio se niegan están destinados a la perdición, como ya he dicho, hay cosas que uno no puede digerir de un día para el otro. Puede que tarde o temprano lo termine entendiendo y aceptando. Para los que tengan dudas, pueden enviar sus comentarios. De todos modos sepan que seguiré escribiendo periódicamente. Los saludo cordialmente en Cristo, Mauro.
Saludos, hoy les escribo para aclararles del mal entendido de muchos. Algunos porque son engañados y otros porque son necios y no quieren ver la verdad cuando la tienen frente a sus ojos; muchos blasfeman contra la iglesia católica apostólica romana al afirmar que esta es la gran ramera. Porque neciamente algunas sectas protestantes llaman “la gran ramera” a la iglesia cuya doctrina es el único camino hacia la salvación. Pues solo hay un camino que conduce a Cristo, y todos los demás caminos son desvíos que conducen a la ruina y son muchos los que van por allí. Diferencias objetivas entre la iglesia católica y la gran ramera: -La iglesia católica es la esposa de Cristo. En cambio la gran ramera no es esposa de nadie. En el lenguaje bíblico se ha utilizado el término “esposa” para referirse a Israel en tiempos de santidad, y “prostituta” para referirse a Israel en tiempos de rebeldía e idolatría. Por lo tanto, quien sea la gran ramera, no es la iglesia católica (ya que la iglesia católica es la única que guarda íntegramente el culto cristiano verdadero). La gran ramera, más bien, ha de ser alguna de las reformas modernas “cristianas”, pues priorizan sus propios deseos por encima de los de Dios. -La iglesia católica presenta la misa con solemnidad porque la muerte del Señor Cristo es causa de dolor. En cambio la gran ramera presenta su misa con alegría como si la muerte de Cristo fuera causa de festejo. Y dice rendirle culto pero no se casa con Él porque no vive en santidad. -El rosario de la iglesia católica tiene 15 misterios (5 gozosos, 5 dolorosos, y 5 gloriosos). En cambio la gran ramera tiene un rosario con 20 misterios, agregándole 5 misterios luminosos (hablaré más extensamente sobre el Santo Rosario en otra ocasión). -La iglesia católica y la gran ramera difieren contrariamente en sus dogmas. Por ejemplo, la iglesia católica cree firmemente y enseña que fuera de la iglesia no hay salvación para nadie, ya que pecadores somos todos y si no fuéramos redimidos nadie se salvaría. En cambio la gran ramera enseña que todas las religiones conducen a “Dios”. -Los miembros de la iglesia católica llevan un crucifijo recto. En cambio la gran ramera usa crucifijos grotescos y torcidos. -La iglesia católica tiene los siguientes sacramentos: (1) bautismo, (2) eucaristía, (3) confirmación, (4) penitencia, (5) extrema unción, (6) matrimonio, (7) ordenación. En cambio los sacramentos de la gran ramera son: (1) bautismo, (2) confirmación (3) eucaristía, (4) reconciliación, (5) unción de los enfermos, (6) matrimonio, (7) ordenación. -Las estaciones del vía crucis de la iglesia católica son: 1. Jesús condenado a muerte. 2. Jesús carga con la cruz. 3. Jesús cae bajo el peso de su cruz. 4. Jesús se encuentra con su Santísima Madre. 5. El Cireneo ayuda a Jesús a llevar su cruz. 6. La Verónica limpia el rostro de Jesús. 7. Jesús cae por segunda vez. 8. Jesús consuela a las mujeres de Jerusalén. 9. Jesús cae por tercera vez. 10. Jesús es despojado de sus vestiduras. 11. Jesús es clavado en la cruz. 12. Jesús muere en la cruz. 13. Descienden a Jesús de la cruz y lo ponen en los brazos de su Madre. 14. Jesús es colocado en el sepulcro. Las estaciones del vía crucis de la gran ramera son: 1. Jesús en el huerto de Getsemaní. 2. Jesús, traicionado por Judas, es arrestado. 3. Jesús es condenado a muerte por el Sanedrín. 4. Jesús es negado por Pedro. 5. Jesús es juzgado por Pilato. 6. Jesús es azotado y coronado de espinas. 7. Jesús es cargado con la cruz. 8. El Cireneo ayuda a Jesús a llevar la cruz. 9. Jesús se encuentra con las mujeres de Jerusalén. 10. Jesús es crucificado. 11. Jesús promete su reino al ladrón arrepentido. 12. Jesús colgado en la cruz, acompañado por su madre y su discípulo. 13. Jesús muere en la cruz. 14. Jesús es colocado en el sepulcro. -Los sacerdotes de la iglesia católica llevan la sotana todo el tiempo. En cambio los sacerdotes de la gran ramera no. -La iglesia católica enseña que no es caridad tolerar el error. En cambio la gran ramera enseña que "quiénes somos para juzgar". La gran ramera no tiene discernimiento y cree que corregir al que se equivoca es sinónimo de juzgar al prójimo. -La iglesia católica enseña a sus fieles a vivir en santidad. Todos somos pecadores y para eso existe la confesión, pero eso no significa que haya que cambiar el concepto de santidad, porque aunque los tiempos cambian, Dios es el mismo de siempre y a nadie ordenó que se reinterpretara el concepto de santidad. Por lo tanto lo que la gran ramera enseña no es santidad, sino humanidad. La humanidad no es caridad cristiana. Por ejemplo, la libertad de credo simula ser algo bueno, pero no es bueno ver que alguien se dirige a un poso y no hacer nada para salvarlo ¿O no es caridad salvarle la vida a alguien si uno tiene la posibilidad de hacerlo? ¿Qué clase de caridad es ver que alguien se dirige al abismo y decir “dejad a vuestro hermano que sea feliz y tenga la libertad de seguir su camino”? Del mismo modo si yo veo que mi hermano se dirige al infierno, haré todo lo posible para salvarlo. Con la finalidad de lograr salvarlo si me escucha, o bien que no tenga excusa si se niega a escucharme, pues nadie que sea advertido podrá decir en el día de juicio que nadie le avisó. -La iglesia católica no solo enseña que enseñar al que no sabe y corregir al que se equivoca son obras de misericordia, sino que además las practica. En cambio la gran ramera dice que está mal hacer proselitismo de la fe. En síntesis: Hay muchas diferencias entre la iglesia católica y la gran ramera, la que surgió en el concilio vaticano II. Estos son solo unos pocos pero suficientes ejemplos para demostrar la falsedad de la nueva iglesia “católica”, solo para los que están destinados a salvarse. Mas los que están destinados a perderse por más que oigan no comprenderán. Les advierto a los que no estén de acuerdo que podrán discrepar, podrán decir que los sedevacantistas estamos locos y todo lo que quieran. Pero no pueden decir que la iglesia del concilio vaticano II es la misma iglesia que era antes. Y por lo tanto la religión católica que profesaron los santos no es la misma religión que practican los que adhieren al concilio. Un cisma surgió y se apoderó del Vaticano. Que tenga el mismo nombre no significa que sea la misma religión. No se puede ser mediocre frente a Dios, y no se puede elegir la religión que más se adapte a las necesidades de cada uno, porque eso sería útil si no hubiera ningún dios y la religión fuera solo para la vida. O mejor dicho, tenemos la libertad de practicar la religión que queramos, pero al morir no tendremos la libertad de elegir el destino de nuestras almas. Les saludo con amor, Mauro.
Pido a Dios que de entendimiento a todos los que lo necesiten. No quisiera ser ofensivo con este post, pero mucha gente se está maravillando de algo que precede de Satanás y, por ignorancia, lo atribuyen a Jesucristo. Es un error muy grande que se está cometiendo y deben informarse porque me preocupa que se pierdan millones de almas, entre ellas, personas que estimo. Quiero advertirles del error que muchos cometen al creer en Bergoglio sin conocer si quiera algo sobre la verdadera catolicidad. Lo primero que deben saber es que quien escribe es católico apostólico romano y, por lo tanto, no soy de esos cismáticos que intentan convencerlos de que cambien de religión. Si ustedes aman a Bergoglio, está bien, ámenlo, pero no lo consideren papa porque no sigue los preceptos de Cristo sino de los hombres. Ese hombre es una personalidad puramente política, que solo pretende ser admirado por los hombres. El ejemplo del santo sacramento del matrimonio: Cuando una pareja se casa por iglesia, quedan casados ante los ojos de Dios, y por lo tanto quedan unidos para siempre, aunque decidan separarse (incluso después de muertos siguen siendo matrimonio). Pero, cuando una pareja se casa por civil pero no por iglesia, no son ante Dios un verdadero matrimonio y, por lo tanto, sus relaciones sexuales son ilícitas. Entonces, si una pareja casada por iglesia se separa, son un matrimonio ante los ojos de Dios, pero no lo son ante los ojos de los hombres. En cambio, una pareja que se casa por civil, pero no por iglesia, y viven bajo un mismo techo, son un matrimonio ante los ojos de los hombres, pero no ante los ojos de Dios. Así como un matrimonio puede ser verdadero ante los ojos de los hombres, pero no ante los ojos de Dios, también es posible que un papa sea verdadero ante los ojos de los hombres pero no ante los ojos de Dios. Porque si comete la herejía debe ser excomulgado (como sucedió con todos los antipapas de la historia); pero si nadie se da cuenta que el papa es un hereje, seguirá siendo un papa ante los ojos de los hombres mas, ante los ojos de Dios, nunca lo habrá sido. Ya que hago esta comparación, quisiera señalar que es extraño que Bergoglio ridiculizara a las familias estables y numerosas comparándolas con conejos, pero no dijera nada negativo respecto a las prostitutas que no saben decirle a sus hijos quiénes son sus padres. Eso es solo un ejemplo de lo ridículo que es este supuesto papa. Cómo detectar a un antipapa: Un papa es infalible, es decir, que nada de lo que él dice se puede discutir, siempre y cuando hable apoyándose en lo que siempre enseñó la iglesia católica apostólica romana. Si no estamos de acuerdo en eso, no podemos llamarnos “católicos apostólicos romanos”. Pero no puede enseñar lo que instintivamente se le ocurre, porque, entonces, está cometiendo la herejía. Santo Tomás de Aquino dijo que la fe no debe ser instintiva. Ahora voy a tomar el ejemplo del primer concilio ecuménico. En el primer concilio de Nicea, el papa San Silvestre I condenó la herejía de Arrio, porque decía que Jesús era hijo de José, y eso negaba la divinidad de Jesucristo y, por ende, también la virginidad de María. Entonces la tradición católica enseñó que Jesús es hijo unigénito de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos; Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero. Engendrado, no creado, consubstancial al Padre, por quien todo fue hecho. Que, por nosotros los hombres, y por nuestra salvación, descendió de los cielos y se encarnó del Espíritu Santo en María, la virgen, y se hizo hombre. Y también que Santa María fue virgen antes, durante, y después de la concepción. Entonces, si ahora, por ejemplo, viniera un papa y dijera que Jesús es hijo de José o que María no era virgen, estaría diciendo herejías y, ante los ojos de Dios, ya no sería un verdadero papa. El criterio de la infalibilidad papal: Ahora bien, la infalibilidad papal es perpetua, es decir que incluso después de muerto, todo lo que un papa hubiera enseñado en su vida, seguirá siendo infalible para siempre. Por lo tanto no se puede hoy decir que Jesús es hijo de José, porque eso lo condenó San Silvestre I y, por lo tanto, ese caso ya está resuelto y cerrado, y no se puede reabrir la causa ¿por qué? Porque San Silvestre I es tan infalible muerto como cuando estaba vivo. Entonces decir algo contrario a lo que dijo un papa (en este caso San Silvestre I) es herejía y atenta contra la infalibilidad papal. En síntesis, todos los papas válidos, siguen teniendo validez porque contribuyeron a la edificación de la fe. Entonces no puede venir un papa a decir cosas contrarias a las que haya enseñado otro papa, y hacerlo es como quitar ladrillos de una pared procurando que esta no se desplome. Por lo tanto debe ser excomulgado por atentar contra las verdades de la iglesia y la infalibilidad de todos los papas anteriores. Bergoglio, destructor de la iglesia católica apostólica romana: Ahora bien, si dos afirmaciones se contradicen mutuamente, no hace falta ser un genio para saber que al menos una de ellas es falsa. Si ustedes dicen “nosotros creemos en Francisco I porque es un papa bueno, y no se le puede discutir porque está el dogma de la infalibilidad papal”, me temo que debo advertirles, pero para defender a Bergoglio hay que renegar de todos los papas anteriores y eso sí que atenta contra el dogma con el que ustedes mismos se justifican al defenderlo. ¿Han intentado alguna vez alzarse con sus propios brazos y flotar en el aire? Hagan el experimento a ver si les sale, y recién entonces podrán intentar defender a Francisco I sin contradecir a todos los papas anteriores. Porque, si tan convencidos están de ese dogma ¿por qué discuten a todos los papas anteriores a Francisco I? ¿Ustedes no conocen la fe católica propiamente dicha? ¿Por qué defienden con capa y espada el dogma de la infalibilidad papal pero se burlan del dogma de que fuera de la iglesia católica no hay salvación? ¿O creen que el papa es más indiscutible que Cristo? ¿No será que ustedes no creen en los dogmas, pero como aman a Bergoglio y les conviene que sea papa es que lo defienden contra toda inteligencia, y por eso se aferran a ese dogma para que no se lo excomulgue como es debido? Pues si creyeran en el dogma concerniente, no le creerían a ese apóstata impostor. Y, ustedes al defenderlo con tanto ímpetu, dan cumplimiento a lo predicho en el Apocalipsis: Y adoraron al dragón, porque él había dado la autoridad a la bestia; y adoraron a la bestia diciendo “¿Quién como la bestia? Y ¿quién puede hacerle la guerra?” Y se le dio una boca que profería altanerías y blasfemias; y le fue dada autoridad para hacer la obra durante cuarenta y dos meses. Abrió, pues, su boca, para blasfemar contra Dios, blasfemar de su Nombre, de su morada, y de los que habitan en el cielo (fin de cita). Todo lo que ese hombre dice es blasfemia. Cada vez que abre su boca, blasfema contra Dios, contra los santos, y contra los papas de toda la historia desde San Pedro hasta Pío XII. Cada palabra suya es un insulto a la Verdad. Si ustedes creyeran en los dogmas, no creerían que todas las personas van a cielo incluyendo judíos y herejes ¿O es que la iglesia debe atender los asuntos de otras etnias? ¿Sería coherente que un rey deje su pueblo para ir a buscar a otros que no son sus súbditos pero lo necesitan? ¿No se supone que un rey tiene autoridad para con sus súbditos únicamente? ¿Entonces con qué necesidad un papa católico buscaría beneficiar a los que no son católicos?. Esos que defienden a Bergoglio, si tuvieran una fe verdadera, glorificarían a Dios, pero en realidad ustedes se enorgullecen de decir que tienen por amigos a judíos, pero se avergüenzan de decir que tienen por Señor a Jesús. Si ustedes creyeran en los dogmas, rechazarían de lleno el concilio vaticano II y todos sus respectivos “papas”. No se puede tener por papa a alguien que busca agradar a los hombres y no a Dios. Es Dios nuestra razón de ser, Bergoglio lo que hace es atender las inquietudes ególatras y pretenciosas de los hombres que desean obtener la salvación pero no están dispuestos a vivir en santidad, porque para ellos la santidad es difícil. Abramos los ojos, si no fuera para Dios, la iglesia no tendría razón de ser, pero la han convertido en una ONG y ya no es más lugar de culto y adoración a Dios, sino al hombre. Dios nos creó para que lo adoremos y, si no lo adoramos, sería preferible para Dios no habernos creado. Los modernistas deben volver a Dios y dejar de lado los asuntos de este mundo ¿Desde cuándo la iglesia ha sido democrática?. Y otro mal que está causando es que está politizando la iglesia, dejándola contaminar por el comunismo y el satanismo, que son puros detractores de Dios. Y digo esto porque muchas personas que nunca fueron católicos constantes, se convirtieron a esa falsedad eclesiástica por causa de Bergoglio; porque no les gustó cuando la iglesia les predicó la Verdad, pero ahora están maravillados de la mentira, y por eso es que están empezando a ir a la misa modernista. Esas personas son unos recién llegados. En caso que me respondan, no digan delirios que hayan escuchado en televisión o que creen instintivamente. Yo quiero que me respondan con fundamento y con conocimiento. Quiero respuestas inteligentes. Si lo quieren a Bergoglio, quédenselo, y lean sus libros como quien lee a Osho, o a Buda, pero no lo llamen “papa”, llámenlo “gurú”. Conclusión: Hablo en nombre de todos los católicos apostólicos romanos cuando digo que no nos interesa pactar con los paganos. Y si alguno no se identifica con lo que digo, considérese no católico. Pues no puede ser católico alguien que niega la infalibilidad de todos los papas de la tradición católica, desde San Pedro hasta Pío XII. Todo lo que ellos y Jesús enseñaron es verdad infalible y nadie debe jamás contradecirlo, o comete herejía y arderá en el infierno. San Pablo dice: Pero, aun cuando nosotros mismos, o un ángel del cielo os predicase un evangelio distinto del que os hemos anunciado, sea anatema [Gálatas 1, 8] ¡Y mucho menos que un ángel del cielo es un hombre que dice ser papa! Quien dude de todas estas cosas, pida al Espíritu Santo el discernimiento necesario para comprender y, así, poder ser salvos. Lo necesario para ser salvo es amar a Dios con toda tu mente, con todo tu corazón, con toda tu lengua, y con toda tu alma; y amar a tu prójimo como a ti mismo. Los que cumplen con eso, pídanle al Espíritu Santo que les despeje las dudas y aclare su entendimiento. Los que no cumplen con esos mandamientos, por más que oigan, no comprenderán. Por más que vean, no conocerán. Cristo es la única causa defendible, todo lo demás es homolatría. No debemos adorar al hombre, sino a Dios. Mauro.
Antes que nada, debemos saber que una de las diferencias entre el catolicismo y la herejía, es que el catolicismo llega a la biblia por medio de la iglesia, en cambio los herejes llegan a sus iglesias por medio de la biblia. Pero eso no significa que los herejes hagan bien, porque de esa manera se quedan con lo que interpretan y así edifican sobre especulaciones. En cambio la iglesia católica tuvo primero una verdad, y después la verdad fue escrita en la biblia. Los herejes creen las cosas porque las leen en la biblia, en cambio los católicos encontramos en la biblia, no la causa de nuestro credo, sino la evidencia del mismo. Cuando Jesús habla de las bienaventuranzas (Mateo 5:1-12 y Lucas 6:20-26) no se refiere a que los que son felices serán condenados eternamente al infierno, ni que los que sufren tienen la salvación garantizada, sino que se refiere a las indulgencias. Todos tenemos cuentas con Dios, deudas espirituales que se saldan con sufrimiento. Dios perdona los pecados mortales por medio de la confesión. Los cristianos debemos perdonar a los que nos hacen daño, pero Dios no solo perdona, sino que es el único que al perdonar quita la culpa del pecado. Si alguien muere cargando con al menos un pecado mortal, es condenado al infierno; en cambio el que muere sin cargar con ningún pecado mortal, este se salvará pero para entrar a la Gloria de Dios, necesita indulgencias. El sufrimiento en vida otorga indulgencias para no tener que padecer en el purgatorio, pero no es el requisito para ser salvo. El que muere en gracia de Dios pero no ha reunido suficientes indulgencias, debe pasar por el purgatorio para terminar de ser blanqueado por medio del fuego purificador y así entrar a la eterna Gloria de Dios. Una evidencia bíblica del purgatorio es cuando Jesús le dijo a los sumos sacerdotes y a los escribas "en verdad os digo que los publicanos y las rameras entran en el Reino de Dios antes que vosotros" (Mateo 21:31). Eso se los dijo a modo de reproche, pero ¿qué significa eso? ¿será acaso que el castigo que ellos recibirían sería tardar más en morir? Es obvio que Jesús se refiere a que ellos deberían pasar una larga temporada en el purgatorio en caso que se salven. Otra evidencia es cuando Jesús dice "ay de vosotros, los que ahora reís, porque os lamentaréis y lloraréis" no necesariamente significa que la gente que ríe será condenada al infierno: si así fuera, todos estaríamos perdidos. Y cuando dice "dichosos los que lloran porque serán consolados" significa que esas personas ganan indulgencias por su sufrimiento. En conclusión, si el purgatorio no existiera deberíamos creer que Jesús dice en Lucas 6:25 que todo aquel que ríe será condenado al infierno y en Mateo 5:4 que todo aquel que llora será bienaventurado.
Saludos, hermanos. Hoy les traigo un tema especial para los hermanos separados que acusan a la iglesia católica de idólatra. También recomiendo a los católicos que difundan para que el mensaje llegue a los que ustedes creen que lo necesitan. Venerar (que es sinónimo de honrar) a los santos, no es idolatría. Para poder explicar bien este tema, necesito hacer un desarrollo, por lo que demando prudencia a los lectores. No acepto que comenten en desacuerdo sin haber leído el texto completo; ni tampoco que contradigan alguno de estos puntos sin dar una argumentación que no esté refutada en el mismo texto. Tampoco acepto que digan que algún punto es incorrecto "porque sí", o "porque el pastor de mi congregación lo dice". A quienes quieran comentar lo permito pero pido como única condición que, antes de hacerlo, lo lean hasta el final; en caso contrario no comenten, gracias. 1. Las imágenes: Cuando Dios dijo "No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que hay arriba en el cielo, ni debajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra" lo que muchos ignoran de las escrituras es que, cuando uno las lee, no está leyendo el texto original, sino el resultado de una traducción, y por eso debemos consultar el idioma original. En el texto original, donde dice imagen se utiliza la palabra pesel que significa imagen idólatra. Pero cuando la biblia dice que Dios nos creó a su imagen y semejanza, o cuando manda a Salomón fabricar imágenes de ángeles y querubines, se utiliza la palabra tselem. De manera que las imágenes utilizadas para el culto de idolatría son llamadas pesel, y las demás imágenes son llamadas tselem. Si interpretáramos la biblia de forma literal conforme a la traducción de nuestro idioma, no deberíamos tener banderas, ni monumentos históricos en las plazas, ni estatuas de próceres de la historia. Pero eso no es nada, sino que jamás debió haberse inventado el retrato pintado, ni tampoco la fotografía. Ahora bien, si no es idolatría poseer imágenes de nuestros seres queridos ¡con menos razón lo será tener imágenes de aquellas personas que fueron hombres de Dios! Un ejemplo de las imágenes que no son ídolos es el caso de la serpiente de bronce que Moisés fabricó en Números 21;9. Los hebreos estaban atravesando el desierto y se encontraron con serpientes venenosas. Entonces Dios le mandó que fabricara una serpiente de bronce para que todo aquel que fuera mordido por una serpiente, al mirar el "tselem" quedara curado. Eso significa que decir que Dios no concede milagros a través de imágenes, es antibíblico. 2. Santos vs ídolos: Una vez explicada la diferencia entre pesel y tselem, es hora de explicar la diferencia entre santo e ídolo. Los ídolos son deidades míticas idealizadas, personalizadas en esculturas. Son dioses falsos a los que los paganos adoran, y rinden culto de adoración consagrando sus vidas a ellos, centralizando sus cultos y moral en torno a esos "dioses", así tengan que ofrecerle sacrificios para aplacar su ira, así esos sacrificios sean víctimas humanas. En cambio los santos son personas que practicaron la santidad conforme a la ley de Dios y por su grado de fe pudieron pedir milagros y profetizar acontecimientos futuros; recordemos que dice en Mateo 17,19-20: Los discípulos, acercándose a Jesús en privado, dijeron "¿Por qué nosotros no pudimos expulsar a ese demonio?" y Él les dijo "por vuestra poca fe; porque en verdad os digo que si tenéis fe como un grano de mostaza diréis a este monte: pásate de aquí a allá, y se pasará. Y nada os será imposible". Entonces, en la vida cotidiana sucede que hay personas privilegiadas que tienen una fe tan grande que todo milagro que piden, Dios lo realiza, pero también hay gente que no tiene la suficiente fe como para pedir con tanta convicción y por eso le piden a esas personas que oren a Dios para que los ayude con un milagro, de la misma forma en que los apóstoles pedían a Dios para que curara a la gente de sus males. Todos esos milagros son realizados por Dios por medio de la súplica de esos santos. La veneración a los santos es el acto de honrarlos, por sus obras, su fe, sus profecías y enseñanzas obviamente subordinadas a la ley y las obras de Dios, nuestro Padre Celestial. Los santos no realizan milagros, los milagros son realizados por Dios por intercesión de sus santos. 3. Latría, dulía, e idolatría: La dulía es el acto de venerar, honrar, a los santos. A Dios ofrecemos culto de latría que significa adoración. La diferencia que hay entre dulía y latría, es que la latría es la absoluta adoración a un Dios en torno al cual edificamos nuestra fe, muestra moral y nuestra vida; en cambio la dulía es el acto de venerar a los hombres que practican la santidad de forma irreprochable, así como también enseñan a otros a hacerlo. De todos modos no solo veneramos a los santos muertos, sino también a los que están vivos. El pentateuco manda venerar a nuestros padres, a los maestros, a los sacerdotes, a los ancianos, a los escribas, a los santos, y a los reyes. Los católicos no solo veneramos a María Santísima cada vez que rezamos el avemaría, sino también cada vez que nos emocionamos al leer en los evangelios la grandeza de su humildad y santidad; y cada vez que hablamos de ella para enaltecerla y defenderla de los sectarios que la insultan y destruyen su imagen. Yo, por ejemplo, estoy venerando a los santos en el presente texto por explicar que venerarlos es bueno. En cambio la idolatría es la acción de adorar a los dioses falsos. 4. Los santos interceden: Antes de hablar de los santos canonizados que, inevitablemente están muertos, quisiera hablar de los santos que están vivos, para explicar de qué manera creemos los cristianos que otros puedan interceder ante Dios por uno. Entonces ¿quiénes son los santos? Son todos aquellos amados por Dios porque cumplen los mandamientos de forma irreprochable y guardan un inmenso amor hacia Dios. Los protestantes dicen que los santos no pueden interceder por otros porque San Pablo dijo que Cristo es el único mediador entre Dios y los hombres (1 Timoteo 2,5). Sin embargo eso está sacado de contexto; el apóstol se refiere a que Cristo es el único redentor por ser el único que puede salvarnos y por ser el que se entregó para rescatar a todos. En ese contexto "mediador" significa que es el que hace el pacto de la alianza, pero la intercesión de los santos es otra cosa. Justamente San Pablo es un intercesor, precisamente por su misión evangelizadora y por las súplicas que hizo al Señor para pedir por el bien de la insipiente comunidad cristiana. Los santos pueden interceder pero no para salvar al que Cristo no salve, por eso es que San Pablo dice que Cristo es el único mediador. Pero los santos sí interceden por los hombres ante Dios para hacerle pedidos por los que no están en gracia suficiente como para ser escuchados por Dios: así es como Abraham intercedió ante Dios en favor de los Sodomitas por sus pecados que se habían acumulado hasta el cielo (Génesis 18,23); Moisés intercedió por los hebreos por el ídolo que se habían fabricado en el desierto (Deuteronomio 9,13-14); el apóstol Esteban intercedió por los mismos que lo estaban apedreando (hechos 7,60), y así como esos hay muchos otros casos bíblicos en que unos hombres interceden por otros. Y así es como nosotros debemos hacerlo, porque Nuestro Señor nos dijo "amad a vuestros enemigos y orad por quienes os persiguen" (Mateo 5,44). Si oramos por nuestros perseguidores, intercedemos por ellos (Cristo nos lo manda); y, con más razón oramos por nuestros seres queridos. Un santo es alguien que siempre obra con rectitud y justicia cumpliendo los preceptos de Dios; es decir que pedirle a un santo que ore por nosotros es sinónimo de pedirle que practique su justicia en nosotros. Así como los santos interceden ante Dios, también podemos pedir a Dios favores por los méritos de los santos. Así es como Sodoma se habría salvado por los méritos de los hombres justos en caso de haberlos habido; y así como Sidrac, Misac y Abdénago cuando fueron arrojados al horno, oraron a Dios y le pidieron que, por amor a Abraham, Isaac, y Jacob no los abandonara: "Te rogamos que por amor de tu Nombre no nos abandones para siempre, ni destruyas tu alianza, ni apartes de nosotros tu misericordia, por amor de Abraham, tu amado, y de Isaac, siervo tuyo, y de Israel, tu santo, a los cuales hablaste prometiendo que multiplicarías su linaje como las estrellas del cielo, y como la arena de la playa del mar" (Daniel 3,34-36). Y así como Moisés oró diciendo "acuérdate de tus siervos Abraham, Isaac y Jacob; no mires la dureza de este pueblo ni su maldad ni su pecado" (Deuteronomio 9;27). Y también cuando intercedió porque Dios estaba a punto de hacer morir a los hebreos y Moisés le dijo "Acuérdate de Abraham, de Isaac y de Israel, siervos tuyos, a quienes juraste por ti mismo, y les dijiste: Yo multiplicaré vuestra descendencia como las estrellas del cielo, y toda esta tierra de la cual he hablado, daré vuestros descendientes, y ellos la heredarán para siempre." (Éxodo 32,13) 5. Hablarle a los santos y a los ángeles: Los protestantes dicen que los santos son estatuas de yeso que no miran ni escuchan en alusión a citas bíblicas referidas a los ídolos. Ahora bien, como ya dije, no es lo mismo adorar que honrar. Pero hablarle a alguien no es lo mismo que adorarlo; y más aún, hablarle a un santo que está muerto no es lo mismo que invocar a los espíritus. O bien ¿cuántos de ustedes no han suspirado el nombre de un difunto lamentándose de su muerte, o de una persona viva que se encuentra lejos y extrañan? Eso no significa que estén invocando el espíritu de un muerto ni el espectro de un vivo. Muchos protestantes dicen que los católicos somos esas personas de las que se profetizó que en los últimos tiempos acudirían a los espíritus en busca de respuestas. Sin embargo eso es erróneo por tres motivos: Primero que pedir respuestas a los muertos es un rito pagano mediante el cual el espíritu o demonio debe manifestarse, lo que nada tiene que ver con el catolicismo; segundo, que la iglesia católica lleva siglos venerando a los santos y por lo tanto no podrían ser los últimos tiempos; y tercero, que a los santos los veneramos porque son hombres de Dios, es decir, por obediencia a Dios. Cuando la biblia habla de invocar a los espíritus de los muertos se refiere a prácticas paganas como soltar un lápiz y dejarlo girar, poner una copa sobre un vidrio y pedirle a un espíritu que la empuje hacia las letras, o utilizar las cartas para saber si los espíritus tienen algo que decir, y los católicos no hacemos eso. Aunque puede que haya gente que diga ser católica y haga esas cosas, pero ciertamente esas personas obran en la clandestinidad fuera de lo que enseña la iglesia católica apostólica romana. 6. Omnipresencia: Dios es omnipresente y puede mostrarle a otros lo que Él ve. Así como lo hizo en Job 1,8. Si le mostró a Satanás la santidad de uno de sus servidores ¿por qué no se lo mostraría a otro servidor?. De la misma manera Dios le muestra a los profetas lo que ellos deben ver, ya sea para advertirle algo a ellos, o bien para que estos le den advertencias a otras personas, o símplemente para que conozcan su situación. Los ángeles y los santos no pertenecen al mundo de la carne, y así ellos pueden vernos y escucharnos sin que nosotros les veamos o les escuchemos a ellos; es como mirar a través de un espejo o un vidrio polarizado: solo se puede mirar de adentro hacia afuera, pero desde afuera solo se ve un vidrio. Véanlo de esta manera: Satanás nos asecha para poder acusarnos de nuestros pecado delante de Dios, no porque esa sea su misión, sino porque ese es su deseo. Puede vernos y escucharnos, y si Dios permite que ese hijo de perdición pueda acceder a eso ¿Por qué no se lo permitiría a sus hijos de salvación que son los ángeles y los santos?. Los católicos oramos a los santos, no para rendirles culto de adoración como ya dije anteriormente, sino para pedirles su favor, aprovechando que Dios les permite vernos y escucharnos y que intercedan ante Dios por nuestra súplica; no para que hagan las veces de salvadores sino para pedir a Dios que supla alguna necesidad. Aprovechando que acabo de mencionar a Sidrac, Misac y Abdénago, ellos también oraron a los santos y a los ángeles: "Ángeles del Señor, bendecid al Señor; loadle y ensalsadle por los siglos. Cielos, bendecid al Señor,loadle y ensalzadle por los siglos. Sacerdotes del Señor, bendecid al Señor, loadle y ensalzadle por los siglos. Siervos del Señor, bendecid al Señor; loadle y ensalzadle por los siglos. Espíritus y almas de los justos, bendecid al Señor; loadle y ensalzadle por los siglos; santos y humildes de corazón bendecid al Señor, loadle y ensalzadle por los siglos" (Daniel 3;59-60,84-87) 7. Arrodillarse ante una imagen de un santo, y hacerles reverencia, o besarles: Y ahora el último punto, y seguramente el más esperado por los protestantes: "¿cómo es que los católicos se arrodillan ante las imágenes de los santos?". "No te harás imagen ni ninguna semejanza de lo que hay arriba en el cielo, ni debajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas para adorarlas". Hasta ahora ya hemos aclarado que la prohibición de fabricar imágenes se limita a ídolos, y no a cualquier tipo de imágenes, y que adorar no es lo mismo que venerar. Eso sí, los que dicen que venerar y adorar son sinónimos ponen a la RAE como prueba, les aviso que eso es como tirar una flecha y trazar un círculo al rededor de donde quedó clavada, porque la RAE se actualiza para incorporar definiciones dadas por la gente, pero darle más valor a la RAE que a Dios es idolatría. La iglesia católica existe desde hace casi 2 mil años, en cambio la real academia española existe desde el 1714. Hablarle a una estatua de un hombre que existió en la realidad no es lo mismo que hablarle a la estatua de un ídolo. De echo si alguien le habla a una estatua de alguien que no es un santo sino que es, por ejemplo, el monumento de un artista, uno creería no que es un idólatra, sino un loco, como si le hablara al espejo, o a un muñeco, a un objeto, al televisor, etcétera. Pero, ahora viene el tema no de hablarles sino de arrodillarse ante ellas: como ya expliqué en uno de los puntos anteriores, Dios prohíbe postrarse ante los pesel pero no antes los tselem. Y fíjense que también dice "No te postrarás ante ellas para adorarlas", el mandamiento no prohíbe arrodillarse ante alguien si no es en caso de adoración. De echo los hombres somos tselem (imagen) según la semejanza de Dios. La ley no prohíbe postrarse ante los hombres ni hacerles reverencia, sino que lo que está prohibido es hacerlo en señal de adoración. En la antigüedad, incluso en la época de santidad de Israel, los israelitas se arrodillaban ante los reyes, los profetas, y los sabios, no porque los adoraran, sino porque los veneraban. Y, hasta hace poco más de un siglo, era normal que las personas se saludaran unos a otros haciéndose reverencia mutuamente, pero a lo largo de las generaciones, se ha ido perdiendo en la mayoría de las culturas. Entonces cuando nos arrodillamos ante la imagen de un santo, no estamos arrodillados ante un ídolo y, por lo tanto, no es idolatría. Una cosa es humillarse ante otro hombre para hacerle un pedido encarecido, y otra cosa es arrodillarse ante un hombre por creer que es superior y que debe someterse a él como si fuera un dios. Cuando alguien le hace un pedido a alguien, ya sea un vecino, un amigo, un santo, o un comerciante, no es adoración, sino súplica. Arrodillarse ante alguien, besarle la mano, o hacerle una reverencia, no significa que se lo esté adorando como si fuera un dios. Por otro lado, cuando una persona muere, su cuerpo ya no es más su cuerpo sino que es la carne residual que deja en este mundo con su imagen. Cuando alguien besa la frente de un finado durante su funeral, no está besando a la persona sino a su imagen. Lo mismo sucede cuando alguien besa una foto con la imagen de una persona. Cuando alguien besa una imagen, ya sea un cadáver, una fotografía, o una estatua, lo que besa no es un ídolo. Besar la imagen de un santo, es lo mismo que si uno besara la foto de su querida abuelita que ya no está, no tiene nada de malo.
Anteriormente escribí sobre el concilio, y en esta publicación procederé a hablar en defensa de la verdadera iglesia católica apostólica romana, la tradicional, la que fue usurpada por el concilio vaticano II. La iglesia siempre fue santa: Quisiera advertir a quienes desean que la iglesia se modernice aun más: El concepto de “modernidad” no es lo mismo hoy que hace 60 años. Si hace 60 años se consideró herejía que la iglesia se dejara influir por los aires de los años 50, imaginen cuánto peor puede ser que hoy se deje influir por los tiempos que se están viviendo. La iglesia fue fundada por Cristo, y no puede ser mejorada por hombres. Y los modernistas me dirán que Jesús da autoridad a sus ministros, pero nadie tiene autoridad para cambiar lo que Jesús implementó, ni para reinterpretar lo que ya está establecido como dogmas (si no fuera así, daría igual que fuéramos protestantes o católicos). Durante el concilio se gastó fortunas en la demolición de los altares tradicionales, lo cual es irracional. Cuando se hace una modificación costosa es porque es de suma importancia que esa modificación se haga. Ahora bien, si esa modificación costosa era remover los altares ¿cuál es esa gran necesidad? A alguien le resultaba sumamente importante que se hiciera eso; la pregunta es ¿A Dios o a quién? Si somos católicos es porque sabemos que nuestra iglesia fue fundada por Cristo. Si no somos protestantes, es porque sabemos que sus iglesias y cultos religiosos fueron fundados por hombres. Entonces, si no pertenecemos a ninguna reforma protestante ¿por qué permitir reformas en el catolicismo? Cuando algo se tiene que modificar es porque tiene fallas, entonces ¿cuáles son las fallas del catolicismo tradicional? Para poder tener buen discernimiento hace falta informarse. Y es necesario conocer el orden de las autoridades: La primera autoridad es Dios, en segundo lugar la iglesia católica y la religión, y en tercer lugar la biblia. No podemos leer e interpretar la biblia si no es a través de la iglesia y la tradición, y tampoco podemos llegar a la iglesia o a la tradición si Dios no nos llama ¿Y por qué ese orden? Porque Dios es incuestionable ante todo, ni la iglesia ni la biblia pueden contradecirle. La iglesia enseña a interpretar la biblia porque de la tradición fue escrita la biblia, y la iglesia seleccionó sus respectivos escritos. Sin iglesia no tendríamos biblia, pero la iglesia funcionó perfectamente cuando la biblia aun no existía y, cabe destacar que, la mayor parte de la herejía es por causa de la biblia: por eso es importante no interpretar la biblia como a cada uno le parezca, sino a la luz de la tradición. Yo creo en la iglesia no porque lo dice la biblia, sino que creo en la biblia porque lo enseña la iglesia. La iglesia tiene autoridad de decir cuáles escritos forman parte de la biblia y cuáles no, pero la biblia no tiene autoridad para contradecir a la iglesia. Los errores que los sedevacantistas señalamos del concilio vaticano II, los percibimos no por haber leído la biblia sino por conocer la tradición y la historia de la iglesia. Pero la iglesia, antes del último concilio ecuménico era perfecta y santa. Los errores de la iglesia: Sin embargo, que la iglesia sea santa no significa que no sea propensa a cometer errores. A lo largo la historia, desde el comienzo de la única y verdadera santa iglesia hasta el concilio vaticano II, la iglesia nunca se equivocó en materia de doctrina, dogmas y fe. Sí pasó, más de una vez, que las autoridades de la iglesia se equivocaran. Además el echo de que sea verdadero un sacerdote, obispo, cardenal, o incluso papa, no basta para que sea santo, sino que hay muchos de ellos en el infierno; y satanás se vale de eso para profetizar en contra de la iglesia por medio de sus profetas, los ateos y los herejes y cismáticos quienes, sin saberlo, hablan inspirados por Satanás. Si revisamos la lista de papas en la historia de la tradición y pudiéramos mirar al infierno, encontraríamos a más de uno allí, que han sido condenados por morir en pecado mortal pero no por haber sido herejes, porque Dios no salva del infierno a alguien por el echo de haber sido papa. Dios es tajante en lo que manda. Tomando el ejemplo de los científicos Copérnico y Galileo Galilei que no se los condenó a muerte (como algunos ignorantes repiten de memoria como loros sin razonar lo que dicen) sino que fueron excomulgados por decir cosas que resultaban heréticas. Era tan perturbador decir que la tierra era redonda, o que era un planeta más y no un lugar privilegiado del universo; tan perturbador decir que el sol tenía manchas, que les pareció herejía. Entonces, fue un error de la iglesia el censurar a esos científicos, pero el error no pasaba por los dogmas de fe sino por la concepción que en aquel entonces las personas (católicas y no católicas) tenían del universo. Pero veamos lo que pasó ¿en qué aspecto de la acusación hacia esos científicos se habló de doctrina, tradición, o fe? O bien ¿en qué parte de las teorías planteadas por dichos científicos se pone el credo en entredicho? La iglesia se puede equivocar, pero hay algo en lo que jamás pudo equivocarse y es en el credo, los dogmas y todo lo que es la tradición. Por lo tanto no se puede decir que el concilio vaticano II pudo haber quitado del catolicismo lo que tenía errores, porque no había error, sino que era perfecto. Conclusión: Les advierto a los que no son católicos propiamente dichos, y saben cómo defender su postura modernista y/o liberal, que yo no siempre fui católico sino que disfruté mi libertad y supe cómo defenderla en su momento. Pero yo defiendo la iglesia católica apostólica romana no por ser parte de ella sino porque es de Cristo. Porque si dejé de defender mis viejas costumbres renunciando a ellas, es porque Cristo está por encima de todo eso. “El reino de los cielos se parece a un tesoro escondido en el campo: el que lo encuentra lo vuelve a esconder y, lleno de alegría, va a vender todo lo que posee y compra el campo” (Mateo 13, 44). Saludos, Mauro.