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El relato verídico de un testigo de la epoca
Ciencia EducacionporAnónimo7/27/2018

Por Reinhold Leidenfrost, Ingeniero. Por favor tenga en cuenta que el sistema actual no es ninguna democracia verdadera y que nos ha sido impuesto en cada aspecto por los vencedores. No ha tenido lugar ningún referéndum. Nuestra soberanía nos sigue retenida todavía hoy en áreas importantes. El espíritu nacionalsocialista alemán pervivió a menudo después de la guerra en muchas personas. He aquí un ejemplo: Soy turingio y me he criado como hijo de una familia campesina con siete hijos. He vivido conscientemente durante el tiempo de Hitler. De profesión soy ingeniero diplomado, y comencé mis estudios en Turingia. Tuve estudios gratuitos porque mi madre no podía reunir ningún dinero para que yo estudiara. Mi padre había fallecido debido a la caída de un rayo. En la Alemania nacionalsocialista no era ningún problema otorgar a un miembro de una familia con numerosos hijos una plaza de estudios gratis, además de la ayuda para su sustento. Uno sólo tenía que llenar una solicitud. Después de un tiempo estando arrestado volví momentáneamente de nuevo a mi hogar en mi patria, Turingia. Cuando mis amigos estaban siendo capturados por los soviéticos y sus cómplices alemanes comunistas y no regresaban, tuve que abandonar de nuevo tan pronto como me fue posible el criminal sistema comunista de Alemania Central. En la Alemania del Oeste logré concluír mis estudios. Gané mi sustento, mientras estudiaba, como un obrero en una bodega de maderas perteneciente a una fábrica de papeles. Después de seis años en mi actividad profesional tomé un puesto como ingeniero jefe en una de las grandesempresas de la industria de Alemania Occidental. Más tarde fundé mi propia empresa de desarrollo. Gracias a muchos inventos e innovaciones pude crear muchos puestos de trabajo para hombres alemanes. La actual decadencia en casi todas las áreas tiene sus causas en el sistema político y en el fracaso entero de los políticos establecidos. En el período de posguerra, en la entonces recién creada Alemania Occidental, los soldados que regresamos a casa después del cautiverio, junto con las mujeres de la patria, construímos de nuevo la Alemania del Oeste. A nuestro lado estaban entonces muchos viejos empresarios, que habían sido capaces de aumentar la producción de guerra durante la guerra bajo el granizo de bombas de los estadounidenses y los ingleses. Para nosotros todo consistía en construír de nuevo nuestra Alemania en el espíritu de unión de los alemanes. Cuando después de la guerra la devastada región completa del Ruhr era un gigantesco montón de escombros en el suelo, los ingleses se llevaron a Inglaterracomo "reparaciones" [de guerra] las máquinas que todavía habían quedado intactas. Como ustedes saben, los soviéticos hicieron también aquello en la misma medida. Para impedir que se llevaran una gran prensa de forja de 10.000 toneladas, debía ser convocada por los sindicatos recién fundados una huelga general. Esa gran prensa era la mayor del mundo y habría podido traernos ventajas económicas. También me gustaría añadir que los líderes sindicales de entonces todavía pensaban de manera alemana. Se trataba de la conservación del resto de nuestros puestos de trabajo y de la conservación de nuestro pueblo. En esa manifestación en la región del Ruhr se habían hecho presentes representantesde la comunidad empresarial. Después de que se hicieron muchos discursos combativos por parte del sindicato, un viejo empresario pidió la palabra. Él declaró: "Dejémoslos que se lleven el material antiguo que tenemos. Ya lo hemos usado para toda la producción de guerra. ¡Construiremos uno nuevo, más grande y mejor!". De un golpe apareció allí el estado de ánimo acometedor. "¡Sí, sí, sí!", fue la respuesta. Él había pronunciado palabras redentoras. Aquí el viejo espíritu del Nacionalsocialismo de nuevo se hacía perceptible. Entonces él todavía estaba vivo. La superación por los alemanes de las empresas automotrices inglesas atestigua también todavía la eficiencia no precisamente alta de los ingleses. El odio de los ingleses capitalistas a los eficientes alemanes tiene también en esto su origen. Durante la Segunda Guerra Mundial, que se originó también en Inglaterra, ellos tuvieron que movilizar a casi todo el mundo para derribar a los inteligentes y valientes alemanes durante una larga guerra, que fue impuesta a nosotros. En el Nacionalsocialismo bajo Hitler se consideraba el siguiente principio: Los obreros y los dueños de empresas pertenecen al mismo grupo de una unidad cerrada y no pueden ser azuzados o puestos en oposición unos contra otros, a diferencia del sistema capitalista actual. He tenido que pensar durante mi carrera profesional una y otra vez en este decisivamente justo e importante concepto. ¿Qué puede comenzar el empresario incluso con los mejores inventos si no hay ningún trabajador que los implemente en el taller en la productividad? ¡Nada! Sin embargo, lo mismo es también válido en la dirección contraria: ¿Qué puede emprender un buen obrero si él no tiene ningún empresario que lo lleve a través de una multitud de decisiones razonables al éxito? ¡Nada!. El principio es éste: Los que trabajan con sus frentes y los que trabajan con sus puños, conectados a una conciencia nacional de emprendimiento, ¡pertenecen juntos a un grupo de trabajo!. Bajo Hitler esta sentencia encontraba su uso significativo. Este principio político, junto con la retirada desde el sistema del capitalista patrón oro, nos sacó a nosotros los alemanes de la desesperación y el amordazamiento del Dictado de Versalles. ¡Alemania bajo Adolf Hitler ya no era más un objeto de explotación por parte de las potencias vencedoras de la Primera Guerra Mundial!. ¡Ése era el concepto de Adolf Hitler tan injuriado y calumniado en la actualidad, y no el tan citado de la comunidad popular! . Hoy en día no existe en los políticos o más bien, en los vasallos capitalistas en absoluto una actitud nacionalista. El desarrollo del poder económico mediante nuevas fusiones de empresas es la gran palabra mágica. Los capitalistas extranjeros, por lo tanto, deciden sobre la destrucción de los puestos de trabajo en Alemania. Poner a sectores de la población unos contra otros —trabajadores contra empleadores y viceversa— es el principio supremo del sistema capitalista pseudo-democrático de hoy. Hasta dónde ha llevado esto, lo vemos en muchos ejemplos negativos en la economía. El trabajador alemán ha llegado a ser en última instancia el juguete de los grupos de intereses económicos extranjeros. ¡Esto es el capitalismo y el globalismo en su forma más pura!. ¡Tenemos que defendernos contra ello con toda la fuerza!.

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La Plutocracia..!
Ciencia EducacionporAnónimo8/1/2018

Antony Sutton / Edición Electrónica 2007 / Capítulo I: Los actores sobre el escenario de la Revolución Estimado Sr. Presidente: Simpatizo con la forma de gobierno soviética como la mejor adaptada al pueblo ruso... (Carta al presidente Woodrow Wilson (17 de Octubre de 1918) de William Lawrence Saunders; presidente de la Corporación Ingersoll-Rand; director de la Corporación American International; y director delegado en el Banco de la Reserva Federal de Nueva York.) La portada de este libro fue dibujada por el caricaturista Robert Minor en 1911 para el St. Louis Post-Dispatch. Minor fue un talentoso artista y escritor quien también supo desempeñarse como revolucionario bolchevique. Fue arrestado en Rusia – en 1915 – por supuesta subversión y, más tarde, terminó al servicio de prominentes financistas de Wall Street. En la caricatura, Minor retrata a un Carlos Marx barbudo y satisfecho, con Socialismo bajo el brazo, y aceptando las felicitaciones de luminarias financieras como J.P.Morgan, su socio George W.Perkins, un exultante John D. Rockefeller, John D. Ryan del National City Bank y, en el fondo, Teddy Roosevelt – prominentemente identificado por sus famosos dientes. La muchedumbre que vitorea y los sombreros volando por el aire sugieren que Carlos Marx debe haber sido una clase de sujeto bastante popular en el distrito financiero de Nueva York. ¿Estaba soñando Robert Minor? Todo lo contrario; no tardaremos en ver que estaba pisando terreno firme representando a la entusiasta alianza entre Wall Street y el socialismo marxista. Los personajes en la caricatura de Minor – Carlos Marx (simbolizando a los rebolucionarios posteriores Lenin y Trtotsky), J.P.Morgan, John D. Reockefeller y por cierto que Robert Minor mismo – son también personajes destacados de este libro. Las contradicciones sugeridas por la caricatura de Minor han sido barridas bajo la alfombra porque no se ajustan al espectro conceptual de la izquierda y de la derecha políticas. Oficialmente, los bolcheviques se hallan sobre el extremo izquierdo del espectro político y los financistas de Wal Street están sobre el extremo derecho; por lo tanto – razonamos implícitamente – los dos grupos no poseen nada en común y cualquier alianza entre ambos es absurda. Los factores que contradicen este arreglo conceptual generalmente resultan rechazados como observaciones exageradas o errores desafortunados. La Historia moderna posee esta clase de dualidad incorporada y, por cierto, cuando se rechazan y se barren bajo la alfombra demasiados hechos incómodos, esta Historia se convierte en una Historia falseada. Por el otro lado, se puede observar que ambos – tanto la extrema derecha como la extrema izquierda del espectro político convencional – son absolutamente colectivistas. Tanto los nacional socialistas (por ejemplo, los fascistas) como los socialistas internacionales (por ejemplo, los comunistas) recomiendan sistemas político-económicos totalitarios basados sobre un poder político desnudo e irrestricto y sobre la coerción individual. Ambos requieren el control monopólico de la sociedad. Mientras el control monopólico de las industrias supo ser el objetivo de J.P.Morgan y de J.D.Rockefeller hacia fines del Siglo XIX, los santuarios internos de Wall Street comprendieron que la manera más eficiente de conquistar un monopolio sin competidores era “volverse políticos” y hacer que la sociedad trabaje para los monopolistas – bajo la advocación del bien público y del interés público. Esta estrategia quedó expuesta en 1906 por Frederick C. Howe en sus Confessions of a Monopolist {[1]}. Howe, dicho sea de paso, también es un personaje en la historia de la Revolución Bolchevique. Por lo tanto, un etiquetamiento alternativo de las ideas políticas y de los sistemas político-económicos consistiría en ordenarlos de acuerdo con el grado de libertad individual versus el grado de control político centralizado. Bajo un ordenamiento semejante, el Estado corporativo de bienestar y el socialismo se encuentran en el mismo extremo del espectro. De allí podemos ver que los intentos de un control monopólico de la sociedad pueden tener distintas etiquetas manteniendo sin embargo características comunes. Consecuentemente, una de las barreras que impide la comprensión madura de la Historia reciente es la noción de que todos los capitalistas serían obcecada e irreductiblemente enemigos de todos los marxistas y socialistas. Está equivocada idea tiene su origen en Carlos Marx e, indudablemente, resultó útil a sus propósitos. De hecho, sin embargo, la idea es una ridiculez. Ha existido una continua, aunque disimulada, alianza entre los capitalistas políticos internacionales y los revolucionarios socialistas internacionales – en beneficio mutuo. Esta alianza ha pasado desapercibida en gran medida porque los historiadores – con algunas notables excepciones – poseen una inclinación marxista inconciente y, de este modo, se encapsulan en la imposibilidad de la existencia de dicha alianza. El lector de mente abierta debería retener dos claves: los capitalistas monopólicos son enemigos acérrimos de los empresarios del tipo laissez-faire y, dadas las debilidades de la planificación centralizada socialista, el Estado socialista totalitario es un mercado cautivo perfecto para los capitalistas monopólicos siempre que se pueda establecer una alianza con los operadores del poder político socialista. Supongamos – y esto es tan sólo una hipótesis a esta altura – que capitalistas monopólicos norteamericanos fuesen capaces de reducir una Rusia socialista planificada a la condición de una colonia tecnológicamente cautiva. ¿No sería esto, en el Siglo XX, la extensión lógica de los monopolios ferroviarios de Morgan y del trust petrolero de Rockefeller de fines del Siglo XIX? Aparte de Gabriel Kolko, Murray Rothbard y los revisionistas, los historiadores no han estado alerta para descubrir una combinación de sucesos semejante. El relato histórico, con raras excepciones, ha sido embretado en una dicotomía de capitalistas versus socialistas. El monumental y ameno estudio de George Kennan sobre la Revolución Rusa mantiene consistentemente esta ficción de la dicotomía entre Wall Street y los bolcheviques. {[2]} “Russia Leaves the War” (Rusia Abandona la Guerra) tiene una sola y casual referencia a la firma J.P.Morgan y ninguna en absoluto a la Guaranty Trust Company. Sin embargo, ambas están profusamente mencionadas en los archivos del Departamento de Estado, a los cuales se hará frecuente referencia en este libro, y ambas entidades son parte del núcleo central de la evidencia que aquí se presenta. Kennan no menciona a Olof Aschberg – el “banquero bolchevique” (según su propia definición) – ni tampoco al Nya Banken en Estocolmo, aun cuando ambos jugaron un papel central en el financiamiento bolchevique. Más aún, en circunstancias menores pero cruciales – al menos cruciales para nuestro argumento – Kennan se equivoca de hecho. Por ejemplo, menciona al director del Banco de la Reserva Federal, William Boyce Thompson, como abandonando Rusia el 27 de Noviembre de 1917. Esta fecha de partida haría imposible que Thompson estuviese en Petrogrado el 2 de Diciembre de 1917 para transmitir un cable solicitando un millón de dólares a Morgan en Nueva York. Thompson, de hecho, abandonó Petrogrado el 4 de Diciembre de 1918, dos días después de enviar el cable a Nueva York. Después, y nuevamente, Kennan afirma que el 30 de Noviembre de 1917 Trotsky pronunció un discurso ante el Soviet de Petrogrado en el cual observó: “Hoy he tenido aquí en el Instituto Smolny a dos americanos estrechamente conectados con elementos capitalistas americanos”. De acuerdo con Kennan, resulta “díficil de imaginar” quienes “pudieron haber sido estos americanos, excepto Robins y Gumberg”. Pero, de hecho, Gumberg era ruso y no norteamericano. Más allá de ello, puesto que Thompson todavía estaba en Rusia el 30 de Noviembre de 1917, los dos norteamericanos que visitaron a Trotsky fueron más que probablemente Raymond Robins, un promotor minero devenido en benefactor, y Thompson del Banco de la Reserva Federal de Nueva York. La bolcheviquización de Wall Street fue algo conocido en círculos bien informados ya en una fecha tan temprana como 1919. El periodista financiero Barron registró una conversación con el magnate petrolero E.H.Doheny en 1919 y nombró específicamente a tres prominentes financistas, William Boyce Thompson, Thomas Lamont and Charles R. Crane: A bordo del S.S. Aquitania, por la tarde del 1 de Febrero de 1919 Pasé la tarde con los Doheny en su suite. El Sr. Doheny dijo: Si usted cree en la democracia, no puede creer en el socialismo. El socialismo es el veneno que destruye la democracia. La democracia significa oportunidad para todos. El socialismo alimenta la esperanza de que un hombre puede dejar de trabajar y pasarla mejor. El bolcheviquismo es un auténtico fruto del socialismo y si usted lee el interesante testimonio ante el Comité del Senado de aproximadamente mediados de Enero que desenmascaró a todos esos pacifistas y campeones de la paz como simpatizantes de Alemania, socialistas y bolcheviques, verá usted que una mayoría de los profesores universitarios en los Estados Unidos están enseñando socialismo y bolcheviquismo y que cincuenta y dos profesores universitarios han estado en los autodenominados comités por la paz en 1914. El presidente Elliot de Harvard está enseñando bolcheviquismo. Los peores bolcheviques en los Estados Unidos no son solamente profesores universitarios, siendo el presidente Wilson uno de ellos, sino capitalistas y esposas de capitalistas y ninguno de ellos parece saber de qué está hablando. William Boyce Thompson está enseñando bolcheviquismo y hasta puede convertir a Lamont de J.P.Morgan y Cía. Vanderlip es un bolchevique, como lo es también Charles R. Crane. Muchas mujeres se están uniendo al movimiento y ni ellas, ni sus maridos, saben en qué consiste ni a qué conduce. Henry Ford es otro de ellos y del mismo modo lo son esos cien historiadores que Wilson se llevó con él con la estúpida idea de que la Historia le puede enseñar a la juventud las demarcaciones geográficas adecuadas de razas, pueblos y naciones. {[3]} En resumen, este libro es una historia de la Revolución Bolchevique y sus postrimerías, pero es una historia que se aparta del enfoque que utiliza la usual camisa de fuerza conceptual de capitalistas versus comunistas. Nuestra historia postula una relación societaria entre el capitalismo monopólico internacional y el socialismo revolucionario internacional para mutuo beneficio de ambos. El costo humano final de esta alianza ha caído sobre los hombros del ruso individual y del norteamericano individual. El empresariado ha visto destruido su prestigio y el mundo ha sido impulsado hacia la ineficiente planificación socialista como resultado de estas maniobras monopólicas en el ámbito de la política y la revolución. Esta es también la historia de la traición a la Revolución Rusa. Los zares y su sistema político corrupto fueron expulsados sólo para ser reemplazados por los nuevos operadores políticos de otro sistema político corrupto. Allí dónde los Estados Unidos hubieran podido ejercer su dominante influencia para lograr una Rusia libre, se doblegaron ante las ambiciones de un puñado de financistas de Wall Street quienes, para sus propios propósitos, podían aceptar una Rusia zarista centralizada o una Rusia marxista centralizada pero no una Rusia libre descentralizada. Y las razones para estas afirmaciones se irán desplegando a medida en que desarrollemos la historia subyacente, y hasta ahora no relatada, de la Revolución Rusa y sus secuelas. {[4]}

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Plutocracia: Capitulo II
Ciencia EducacionporAnónimo8/2/2018

Antony Sutton / Edición Electrónica 2007 / Capítulo II: TROTSKY DEJA NUEVA YORK PARA COMPLETAR LA REVOLUCIÓN ‹‹Tendrá usted una revolución, una terrible revolución. El curso que tomará dependerá mucho de lo que el Sr. Rockefeller le ordene hacer al Sr. Hague. El Sr. Rockefeller es un símbolo de la clase gobernante norteamericana y el Sr. Hague es un símbolo de sus herramientas políticas.›› Leon Trotsky, en el New York Times del 13 de Diciembre de 1938 (Hague era un político de Nueva Jersey). ] En 1916, el año anterior a la Revolución Rusa, el internacionalista Leon Trotsky fue expulsado de Francia, oficialmente por su participación en la Conferencia de Zimmerwald pero también, sin duda, por sus inflamados artículos escritos para Nashe Slovo, un diario en lengua rusa impreso en Paris. En Septiembre de 1916 Trotsky fue amablemente escoltado por la policía francesa hasta la frontera con España. Pocos días más tarde, la policía de Madrid arrestó al internacionalista y lo alojó en una “celda de primera clase” a un costo de una peseta y media por día. Más tarde Trotsky fue llevado a Cádiz, luego a Barcelona para ser finalmente puesto a bordo del vapor español Monserrat. Trotsky y familia cruzaron el Océano Atlántico y arribaron a Nueva York el 13 de Enero de 1917. Otros trotskistas también se abrieron camino hacia el Oeste cruzando el Atlántico. Tanto es así que un grupo trotskista llegó a tener suficiente influencia directa como para escribir la Constitución de Querétaro para el gobierno revolucionario de Carranza de 1917, dándole así a Méjico el dudoso honor de tener el primer gobierno del mundo que adoptó una constitución de tipo soviético. ¿Cómo hizo Trotsky – que sólo hablaba alemán y ruso – para sobrevivir en la Norteamérica capitalista? De acuerdo con su autobiografía, Mi Vida, “Mi única profesión en Nueva York fue la de un socialista revolucionario.” En otras palabras, Trotsky escribió artículos ocasionales para Novy Mir, el diario socialista ruso de Nueva York. No obstante, sabemos que el apartamento de la familia Trotsky en Nueva York contaba con una heladera y con teléfono y, siempre de acuerdo a Trotsky, la familia ocasionalmente viajaba en una limusina con chofer. Este modo de vida desconcertaba a sus dos hijos. Habiendo entrado en una casa de té, los dos muchachos le preguntarían a la madre: “¿Y por qué el chofer no entra con nosotros?” {[1]} El elegante estándar de vida tampoco se condice con los ingresos informados por Trotsky. Los únicos fondos que admite haber recibido en 1916 y 1917 son 310 dólares y, según él: “distribuí los 310 dólares entre cinco emigrantes que estaban volviendo a Rusia.” Así y todo, Trotsky había pagado por una celda de primera clase en España, la familia había viajado cruzando Europa hacia los Estados Unidos, se habían conseguido un excelente apartamento en Nueva York – pagando el alquiler de tres meses por adelantado – y disponían de una limusina con chofer. ¡Todo esto con los ingresos de un revolucionario empobrecido, fruto de unos pocos artículos publicados en diarios rusos de baja circulación como el Nashe Slovo de París y el Novy Mir de Nueva York! Joseph Nedava estima el ingreso de Trotsky para el año 1917 en $12 por semana “suplementado por algunos honorarios por discursos.” {[2]} Trotsky estuvo en Nueva York durante 1917 por tres meses, desde Enero hasta Marzo, lo que daría un ingreso de $144 de Novy Mir y, digamos, otros $100 por honorarios de disertación, lo cual da un total de $244 De estos $244 Trotsky fue capaz de regalarle $310 a sus amigos, pagar el apartamento de Nueva York, proveer a su familia – y hasta encontrar los $10.000 que le quitaron en Abril de 1917 las autoridades canadienses en Halifax. Trotsky alega que quienes dicen que tuvo otras fuentes de ingresos son “difamadores” que diseminan “calumnias estúpidas” y “mentiras”; pero a menos que haya estado apostando a los caballos en el hipódromo de Jamaica, los números no cierran. Es obvio que tenía una fuente de ingresos no explicitada. ¿Cuál fue esa fuente? En el libro The Road to Safety su autor, Arthur Willert, dice que Trotsky se ganó la vida trabajando como electricista para la Fox Film Studios. Otros escritores han citado ocupaciones diferentes, pero no hay evidencia de que Trotsky haya realizado alguna actividad remunerativa aparte de escribir y de hablar. La mayor parte de la investigación se ha centrado en el hecho verificable de que, cuando Trotsky abandonó Nueva York en 1917 para dirigirse a Petrogrado con el fin de organizar la fase bolchevique de la revolución, lo hizo llevándose 10.000 dólares. En 1919 el Comité Overman del Senado de los EE.UU. investigó la propaganda bolchevique y el dinero alemán en los EE.UU. E, incidentalmente, mencionó el tema del origen de los 10.000 dólares de Trotsky. El testimonio del Coronel Hurban, ataché en Washington de la legación checa, ante el Comité Overman produjo lo siguiente: CORONEL HURBAN: Trotsky quizás tomó dinero de Alemania, pero lo negará. Lenin no lo negaría. Miliukov demostró que recibió 10.000 dólares de algunos alemanes mientras estuvo en norteamérica. Miliukov tenía las pruebas pero él lo negó. Es decir, Trotsky lo negó a pesar de que Miliukov disponía de las pruebas. SENADOR OVERMAN: Se ha afirmado que Trosky recibió 10.000 dólares aquí. CORONEL HURBAN: No recuerdo cuanto era, pero sé que se trató de una cuestión entre él y Miliukov. SENADOR OVERMAN: Miliukov lo demostró, ¿no es cierto? CORONEL HURBAN: Sí señor. SENADOR OVERMAN: ¿Sabe usted de dónde los consiguió? CORONEL HURBAN: Recuerdo que eran 10.000 dólares pero eso no importa. Hablaré de la propaganda de ellos. El gobierno alemán conocía a Rusia mejor que nadie y sabía que, con la ayuda de esa gente, podrían destruir al ejército ruso. (A las 17:45 el subcomité levantó la sesión hasta el día siguiente, Miércoles 19 de Febrero a las 10:30) {[3]} No deja de ser notable que el comité levantara la sesión abruptamente antes de que la fuente de los fondos de Trotsky pudiesen incluirse en las actas del Senado. Cuando el interrogatorio continuó al día siguiente, Trotsky y sus 10.000 dólares ya carecieron de interés para el Comité Overman. Más tarde desarrollaremos la evidencia relacionada con el financiamiento de actividades alemanas y revolucionarias por parte de las casas financieras de Nueva York. Los orígenes de los 10.000 dólares de Trotsky quedarán bajo la lupa. Un monto de 10.000 dólares de origen alemán se menciona también en un telegrama oficial británico dirigido a las autoridades navales canadienses en Halifax, las que solicitaron que Trotsky y su grupo en tránsito hacia la revolución fuesen desembarcados del S.S. Kristianiafjord. También podemos saber, gracias a un informe del Directorio Británico de Inteligencia {[4]} que Gregory Weinstein, quien en 1919 habría de convertirse en un prominente miembro de la Oficina Soviética en Nueva York, recolectó fondos para Trotsky en Nueva York. El origen de estos fondos fue Alemania y los mismos se canalizaron a través del Volkszeitung, un diario alemán publicado en Nueva York y subsidiado por el gobierno alemán. Mientras los fondos están oficialmente catalogados como alemanes, Trotsky estuvo activamente comprometido en la política norteamericana inmediatamente antes de abandonar Nueva York para irse hacia Rusia y la revolución. El 5 de Marzo de 1917 los diarios norteamericanos titulaban la cada vez mayor posibilidad de guerra con Alemania. Esa misma tarde Trotsky propuso una resolución durante la reunión del Partido Socialista del Condado de Nueva York “instando a los socialistas a fomentar huelgas y resistir el reclutamiento en el caso de una guerra con Alemania.” {[5]} El New York Times se referiría a Leon Trotsky como “un revolucionario ruso exiliado”. Louis C. Fraina, quien apoyó la resolución de Trotsky, escribió más tarde – bajo seudónimo – un libro muy poco crítico sobre el emporio financiero Morgan titulado House of Morgan (La Casa Morgan). {[6]}La moción de Trotsky-Fraina fue enfrentada por la facción de Morris Hillquit y luego el Partido Socialista votó oponiéndose a ella. {[7]} Más de una semana después, el 16 de Marzo, al producirse el derrocamiento del Zar, el Novy Mir le hizo un reportaje a Leon Trotsky en las oficinas del diario. Esa entrevista incluyó una afirmación profética sobre la revolución rusa: “... el comité que ha ocupado el lugar del depuesto Ministerio en Rusia no representa los intereses ni los objetivos de los revolucionarios y probablemente tendrá corta vida debiendo renunciar a favor de hombres que llevarán adelante la democratización de Rusia con mayor seguridad.” {[8]} Estos “hombres que llevarían adelante la democratización de Rusia con mayor seguridad” – es decir: los mencheviques y los bolcheviques – estaban en ese momento exiliados y aun tenían que volver a Rusia. El “comité” temporal, por lo tanto, fue llamado Gobierno Provisional, un título que – bien vale la pena notarlo – fue utilizado desde el comienzo de la revolución en Marzo y no aplicado “ex post facto” por los historiadores.

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El psicoanálisis ¿una ciencia?
El psicoanálisis ¿una ciencia?
Ciencia EducacionporAnónimo8/17/2018

El psicoanálisis ¿una ciencia? Joaquín BOCHACA / Nº 97 Mayo de 1981 Cuando un judío vienés, Siegmund Freud, lanzó la idea del Psicoanálisis, en 1896, nadie sospechó que se acababa de inventar la herramienta indispensable para que el parásito biológico obtuviera el control absoluto de la vida de su huésped... El psicoanálisis se convirtió en el instrumento utilizado por el parásito para husmear en los más recónditos recovecos de la mente del huésped, enterándose así de sus secretos mejor guardados, así como de sus temores ocultos y las dudas que podrían ser explotados por un enemigo listo y astuto deseoso de llegar a ser el amo de aquél. Tras concluir su carrera de medicina, Freud se concentró en el estudio del sistema nervioso graduándose en neuropatología. Su educación fue estrictamente científica, según los metódicos principios germánicos en boga en la Escuela Médica de Viena. Pero pronto abandonó esos principios, convirtiéndose en un típico aventurero. Su obsesión era tocar la tecla justa, la que le permitiera alcanzar la fama, la riqueza y, sobre todo, el poder sobre el odiado Gentil. Durante varios años, Freud experimentó con "cocaína-terapia”, o, como diría un agente de la Brigada de Narcóticos, “tráfico de drogas". El único resultado de esa "curación de los desórdenes mentales” mediante el uso de la cocaína fue que él mismo se convirtió en adicto de esa droga hasta el fin de sus días. Hogaño, la cocaína es la droga favorita de los ricos e influyentes judíos de Nueva York y Hollywood que controlan las mentes del pueblo americano a través de la Televisión y los “mass media”. Pero cuando Freud descubrió que el hecho de administrar cocaína a sus pacientes no le conducía a la riqueza con la celeridad por él deseada buscó un medio más rápido para alcanzar la fortuna. Pareció encontrarlo cuando empezó a practicar la hipnosis en sus pacientes. Durante más de un siglo la hipnosis había sido práctica favorita de los más notorios charlatanes de Europa, Cagliostro (a) Joseph Balsamo, Messmer y Charcot. Freud se convirtió en su heredero. Pero ¿cómo lograr escapar a la acusación hecha a sus predecesores, de nigromantes y falsarios? Muy pronto Freud se dio cuenta de que no era imprescindible poner a sus pacientes en estado de control mental mediante el uso de drogas o someterlos a la "hipnosis" para que le revelaran sus más íntimos secretos. Todo lo que debía hacer era establecer una atmósfera adecuada, para provocar las confidencias y la confianza, y los pacientes inmediatamente empezaban a hablar sobre sí mismos. Thomas Szasz, un húngaro, famoso por sus críticas sobre esta pseudo-ciencia la ha definido perfectamente, en su libro "El mito de la Psicoterapia..." La Psicoterapia consiste simplemente en hablar". La reputación de Freud como el gran inventor de toda una nueva ciencia descansa solamente en su descubrimiento de que podía conseguir que sus pacientes hablaran sobre sí mismos sin el uso de la hipnosis, Aunque una gran parte del ”atrezzo” de la Psicoterapia fue inventado con objeto de crear una atmósfera hipnótica El descubrimiento de Freud le liberó del estigma común a los charlatanes de la hipnosis, estableciendo una distancia entre él y sus desacreditados predecesores. No obstante, la práctica del Psicoanálisis depende sobre todo de la creación y mantenimiento de una atmósfera pseudo-hipnótica en la oficina del psiquiatra. El paciente debe ser persuadido de que debe abandonarse en un "relax" total, de que se entregue completamente al poder discrecional del psiquiatra y de que revele sus más recónditos secretos. Así la psicoterapia funciona solamente porque es una pseudo-hipnosis. Freud tuvo el acierto de construir una elaborada fachada de soportes "intelectuales” para su nueva “ciencia". No debió ser nada fácil erigir una vasta superestructura de teorías y procedimientos supuestamente científicos en derredor del principio básico de un paciente con manías y problemas mentales, cansado y nervioso, tumbado en un diván y charlando sobre sí mismo a un psiquiatra. Pero Freud, exhibiendo todo el indiscutible talento heredado por su memoria genética, consiguió ese auténtico "tour de force”. Así, construyó un sistema basado sobre teorías incorrectas y casi siempre obscenas, utilizando, además, esas teorías para atacar la base de la vida familiar con adefesios mentales tan inconcebibles como el demasiado famoso "Complejo de Edipo”. Y el caso es que tal "Complejo de Edipo" no solamente nunca ha existido -excepto, tal vez, en algunos seres marginales y depravados- sino que también Freud, además, comprendió mal o, más probablemente presentó mal toda la base de tal “complejo". Lo basó en un antiguo mito griego, la historia de Edipo, inmortalizado por Sófocles. Freud adelantó la teoría de ese “complejo” en 1910, pero no fue hasta 1920 cuando publicó tres ensayos estableciendo los fundamentos de esta teoría como proyección de la “sexualidad infantil". Se ha dicho que el complejo de Edipo es el núcleo de todas las neurosis y constituye la parte más importante de su contenido, porque ese complejo, al aparecer en el comienzo de la vida, crea la base para todas las demás neurosis que irán apareciendo. Pero el caso es que no existe la más mínima prueba, la más débil evidencia de la existencia de esa supuesta "sexualidad infantil” que Freud sitúa en el primer año de vida. Pero eso no preocupa a Freud, Si la "sexualidad infantil” no existía, se inventaba. Construyó el Complejo de Edipo al transferir sus propias obsesiones sexuales favoritas sobre el mito de un viejo rey griego, Layo de Tebas Cuando Layo consultó al Oráculo de Delfos, éste le profetizó que un hijo que tendría con su esposa Yocasta le daría muerte. Cuando nació el hijo, Layo se lo arrebató a Yocasta y mandó que lo abandonaran en el Monte Citero para que muriera de hambre y de frío Un pastor encontró al niño y le cuidó y educó. Un día, Layo encontró a Edipo, con el que tuvo una absurda discusión sobre quién debía pasar primero por un estrecho desfiladero, y Edipo le dio muerte. Este se fue a Tebas, donde conoció a la viuda de Edipo y se casó con ella. Entonces apareció el pastor que reveló el verdadero origen de Edipo. Este, desesperado, se pinchó los ojos mientras Yocasta se colgaba de un árbol. Esta leyenda, convertida luego en un clásico de la tragedia griega, tiene profundas implicaciones, subrayadas por Sófocles, en el sentido de que debemos ser conscientes de nuestra propia identidad si queremos desarrollar nuestra vida satisfactoriamente, pero Freud pareció no comprender esto, al contrario, lo que hizo fue distorsionar completamente la leyenda al pretender que todo niño de sexo masculino, en su primer año de infancia, mientras se debate en los tormentos de la sexualidad infantil, enloquece de celos contra su padre, a quien desearía matar con objeto de poder fornicar con su madre. Thomas Szasz asegura que sólo un judío podía aportar a un mito tradicional tal perversión y tal distorsión, y, por nuestra parte, nos limitaremos a hacer notar que Edipo, que nunca conoció a su padre, difícilmente podía tener celos de él, como tampoco podía tener deseos de yacer con su madre, de la que le separaron instantes después del parto. Pero Freud, impasible, pretendió que gran parte de las neurosis se debían a la ”frustración" del niño, que no podía ni yacer con su madre ni matar a su padre; así el niño padecía una "represión" que le afectaba mentalmente, bajo diversas formas, en el resto de su vida. En realidad, todas las teorías de Freud, injertadas de sexo ad nauseam, no sobrepasaron nunca el estado de la pura e indemostrable teoría. Tal, por ejemplo, el pseudo-dogma de la "homosexualidad reprimida según la cual en casi todo hombre existe, latente, un deseo homosexual Es famoso el "estudio" que Freud hizo de Leonardo Da Vinci, "demostrando" que era un invertido, como -según él- la mayoría de genios de la Cultura Occidental. Lo que debiera tenerse muy presente al estudiar el caso de Freud es que, en todo caso, sus teorías sólo podían fundamentarse, prácticamente, en sus pacientes que, durante muchos años y en su gran mayoría, fueron judíos. Desde Belloc, hasta Mullins, todos los especialistas del tema, incluyendo otros numerosos judíos, han afirmado que la etnia judía es muy propensa a las enfermedades y desórdenes mentales. En sus libros, Freud se queja a menudo del hecho de que los pacientes Gentiles le evitaran. Pero aun admitiendo el hecho de que el judío, en general, es un individuo obsesionado por el sexo, se hace difícil creer que las teorías freudianas tengan una contrapartida en la realidad, judía o gentil. Según el ya aludido Szasz “la pseudo-ciencia de la Psicoterapia es un instrumento del judío utilizado para obtener poder sobre el Gentil”. (Szasz: "Siegmund Freud, the Jewish Avenger" Freud fue nieto de un rabino, sionista de la primera hora y amigo personal de Herzl, padre del Sionismo moderno. Naturalmente, hay psiquiatras que, más correctamente, deberíamos llamar psicólogos que no pueden en modo alguno, ser englobados en la categoría de farsantes encabezada por Freud. Tal, por ejemplo, Jung, que se separó de Freud, harto de sus obsesiones sexuales: "para Freud todo son símbolos sexuales; ¿un anciano se apoya en un bastón? En su subconsciente está empuñando un falo. Un contable coge una pluma ¿para anotar una cifra en una cuenta? Ese es el pretexto, pues, en su subconsciente otra vez es el falo ¿Una obra de arte, una ex presión de espiritualidad? Se trata de expresiones sexuales”. (Jung: "Memorias, Sueños y Reflexiones". La Psiquiatría, como “ciencia” fue promocionada por judíos, y judíos fueron y son la inmensa mayoría de sus practicantes en Occidente y de manera especial en los países anglosajones, donde es de buen tono psicoanalizarse a menudo. Una buena fuente de ingreso (una sesión de dos horas de charla sobre el diván, se factura entre trescientos y quinientos dólares) y, además, una fuente de informaciones vitales si no para el propio psiquiatra, sí tal vez para su correligionarios. Y además, "last but not least", excelente recurso “legal” y “humanitario", para deshacerse de adversarios peligrosos, acusados de padecer síndromes mentales, tal como le sucediera al Secretario de Marina Forrestal, y a tantos otros, o tal como les sucede a los "detenidos de marca" en el Gulag soviético.

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Amos y Esclavos del Siglo XX: Introducción..!
Amos y Esclavos del Siglo XX: Introducción..!
Ciencia EducacionporAnónimo8/20/2018

Traían Romanescu / AMOS Y ESCLAVOS DEL SIGLO XX / P: 9 – 11 INTRODUCCION Este libro está dirigido principalmente al obrero occidental, al que ganándose la vida de modo más o menos difícil, puede pensar en la necesidad de cambios en la estructura política, económica y social de su respectivo 1111(1, con la esperanza de obtener mejores condiciones de vida, Quiero prevenirlo contra los cambios que puedan transformarlo en esclavo, cambios introducidos en diversos países por los judíos, a través del comunismo. He titulado esta obra Amos y esclavos del siglo XX porque realmente nos encontramos en una época en la cual I entonares de millones de hombres de Europa y Asia pasan la vida en la peor esclavitud de la historia, dominados por un puñado de judíos que usan seudónimos y por sus instrumentos reclutados en los bajos fondos de la sociedad humana. Y son precisamente los obreros de los países comunizados los que unís sufren bajo esa esclavitud, porque dependiendo exclusivamente de lo que ganan con su trabajo manual, se encuentran II merced del "Estado" comunista. Ese "Estado", donde quiera que se encuentre, no es otra cosa que un gigantesco "trust" explotador de los pueblos para exclusivo provecho del judaísmo internacional que, a través del comunismo, intenta hacerse dueño del mundo. Para lograrlo utiliza a la clase obrera como instrumento, y una vez logrados sus fines, la transforma en un rebaño de bestias de carga, forzados a trabajar hasta la muerte o a morir aplastadas bajo los tanques si intentan sacudirse el yugo judío-comunista. He escrito este libro especialmente para los obreros de los países libres de la garra comunista, aunque no del judaísmo ni de sus instrumentos masónicos, “liberales”, socialistas, anarquistas, etc., obreros que aunque algo han oído sobre el tremendo calvarlo de sus compañeros en los países dominados por el comunismo, son influidos por la prensa, la radio, el cinematógrafo y todos los medios de Información de Occidente, que se encuentran en manos ludias, las que falsifican ¡a realidad y dan a entender que lo que pasa tras la Cortina de Hierro "no es tan horrible como se dice” . . . Tengo la convicción de que cumplo con un deber al mostrar a los obreros del inundo libre cómo trabajan los comunistas hasta que los transforman de hombres en esclavos, y no insistiré en que crean lo que aparece expuesto en esta obra. A los que continúan soñando con el “paraíso comunista", yo les deseo que lleguen a experimentar el comunismo en propia piel, porque de esa manera se convencerán de sobra de que todo lo que yo les digo y lo que es han dicho tantos otros antes que yo, tío son sino realidades cuya crueldad a veces no puede ser expresada por la palabra escrita. Una de las cartas enviadas por un obrero rumano a un periódico de París, por conducto de una persona de confianza, dice así: “Camaradas: Yo expondré en lo que sigue, no palabras sino hechos sangrientos de una crueldad increíble. Yo expondré las barbaridades que nosotros, la multitud de obreros y campesinos, estamos obligados a soportar. Nosotros deseamos que saquen provecho de estas lecciones y que despierten lo más pronto posible, antes de que los transformen en esclavos como a nosotros. “Los que no quieran creer lo que les escribo, que pidan a sus sindicatos ser enviados entre nosotros, para que palpen nuestras heridas como Santo Tomás, el Incrédulo. Que no vengan como invitados oficiales paseados en coches americanos por nuestros verdugos, sino como sencillos trabajadores, con el propósito de trabajar un poco a nuestro lado. Sentirán en sus propias personas qué es y cómo se aplica la dictadura comunista. “¡Cuán penoso nos es leer en periódicos que algunos de ustedes, aprovechando la. Santa Libertad de que gozan, aconsejen a centenares de miles de hombres para que se manifiesten en pro de la Unión Soviética, llamada ‘el gran bastión de la paz’ ---! "¡Ay! Si ustedes supieran qué significan las palabras Paz y Libertad detrás de la Cortina de Hierro...” Trataré de ser breve al exponer una imagen de la vida del obrero bajo el comunismo, y sobre gran número de problemas conectados con él comunismo y con el judaísmo, movimientos que hoy no pueden ser estudiados por separado. Mencionaré la mayor parte de los métodos y de los trucos utilizados por los que propalan el comunismo, para atrapar, encadenar y esclavizar al obrero. Quiero dar a los obreros de los países libres la posibilidad de sustraerse a la emboscada a que los están empujando el judaísmo y el comunismo. Se comprenderá por qué los obreros de los países dominados por el comunismo se han sublevado tantas veces contra el yugo opresor, lanzándose a luchas desesperadas contra los tanques rojos, como ocurrid en Berlín Oriental, Voznan, Pilsen, Budapest, Pees, Resitza, Petrosani y en tantos otros lunares del imperio rojo. Utilizando al principio a la clase obrera como instrumento de lucha y de subversión, el comunismo, que es en realidad el más cruel enemigo, el más sádico explotador y el más pérfido engañador del mundo obrero, la transformará en pocos años en una masa de galeotes.

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La invención de lo cotidiano I. Artes de hacer!
La invención de lo cotidiano I. Artes de hacer!
Ciencia EducacionporAnónimo9/6/2018

La invención de lo cotidiano I. Artes de hacer Por: Michel de Certeau / 1996 Un lugar común: el lenguaje ordinario El hombre sin atributos anunciaba esta erosión e irrisión de 10singular o de lo extraordinario: "Tal vez sea precisamente el pequeño burgués quien apresura la aurora del nuevo heroísmo, enorme y colectivo, al estilo de las hormigas".' A decir verdad, la llegada de esta sociedad de hormigas [las comenzado con las masas, las primeras sometidas a la cuadrícula de las racionalidades niveladoras. El flujo ha crecido. Ha alcanzado en seguida a los profesionales dueños del aparato, profesionales y técnicos absorbidos por el sistema que administran; ha invadido incluso las profesiones liberales que se creían a salvo de él, y también las bellas almas literarias y artísticas. En estas aguas, gobierna y dispersa las obras, antes insulares, transformadas ahora en gotas de agua en el mar, o en metáforas de una diseminación lingüística que ya no tiene autor sino que se convierte en el discurso o la cita indefinida del otro. "Todos" y "Ninguno" Efectivamente, hay antecedentes, pero organizados por medio de una comunidad en la locura y la muerte "comunes", y todavía no mediante la nivelación de la racionalidad técnica Así, en el alba de la modernidad, en el siglo XVI, el hombre ordinario aparecía con las insignias de una infelicidad general que transforma en irrisión. Tal y como representa la literatura irónica, por otra parte propia de los países del norte y de una inspiración que ya es democrática, se "embarca" en la estrecha nave humana de los locos y de los mortales, inversión del arca de Noé, pues conduce al extravío y la pérdida. Está acorralado en la suerte de la mayoría. Llamado Todos (un nombre que traiciona la ausencia del nombre), este antihéroe es pues también Nadie, Nema, igual que el Everyman inglés se vuelve el Nobody, o el edermann alemán el Niemand Siempre es el otro, privado de responsabilidades propias ("no es mi culpa; es del otro: el destino" y de propiedades particulares que limitan la casa propia (la muerte borra todas las diferencias). Sin embargo, en el teatro humanístico, ríe todavía. En este aspecto es cuerdo y loco, lúcido e irrisorio, en el destino que se impone a todos y reduce a nada la exención a la que todos aspiran. En realidad, mediante el anónimo reidor que produce, una literatura expresa su propia condición: porque sólo es un simulacro; es la verdad de un mundo de prestigios condenados a muerte. El “quien sea" o el "todo el mundo" es un lugar común, un topos filosófico. Este personaje general (todos y nadie) tiene como papel expresar una relación universal de las producciones escriturarias ilusorias y demenciales con la muerte, ley del otro. Se lleva a la escena la definición misma de la literatura como mundo y del mundo como literatura. Y si no está representado ahí, el hombre ordinario ofrece en representación el texto mismo, en el texto y por medio del texto, y acredita además el carácter universal del lugar particular donde se contiene el discurso demencial de una sensatez sabía. Es al mismo tiempo la pesadilla o el sueño filosófico de la ironía humanística y la referencia aparente (una historia común) que vuelve creíble una escritura capaz de hacer a "todo el mundo" contar su infelicidad irrisoria. Pero cuando la escritura elitista utiliza al locutor "vulgar" como disfraz de un metalenguaje sobre sí misma, deja surgir igualmente lo que la despoja de su privilegio y la absorbe furiosamente: el Otro que ya no es Dios ni la Musa, sino anónimo. El extravío de la escritura fuera de su propio lugar está trazado por este hombre ordinario, metáfora y desviación de la duda que la atormenta, verdadero fantasma de su "vanidad", figura enigmática de la relación que mantiene con todo el mundo, con la pérdida de su exención y con su muerte.

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Enmarañar nuestras mentes: La propaganda descarada
Enmarañar nuestras mentes: La propaganda descarada
Ciencia EducacionporAnónimo9/10/2018

GIF Enmarañar Nuestras Mentes: La propaganda descarada de los grandes medios de comunicación / Kingsley L. Dennis / 2016. GIF El consenso manufacturado es endémico en las sociedades modernas. A lo largo de la historia la necesidad de ‘persuadir e influir’ siempre ha sido manipulada por quienes ostentan el poder como medio para mantener la autoridad y la legitimidad. En épocas más recientes, la manipulación generalizada de la opinión pública ha ido dejando de basarse en pronunciar discursos, para hacerse omnipresente en la vida de cada individuo. A Edward Bernays se le ha conocido a menudo como el ‘padre de las relaciones públicas’ pues sus enseñanzas e investigaciones estimularon la propaganda de los años de la posguerra. Bernays, sobrino de Sigmund Freud, utilizó las ideas psicológicas y psicoanalíticas para elaborar un sistema de información (propaganda) capaz de manipular la opinión pública. Bernays consideraba, en apariencia, que tal instrumento de manipulación era necesario ya que la sociedad, según su punto de vista, estaba compuesta por demasiados elementos irracionales (la gente) que podían ser peligrosos para los eficientes mecanismos de poder (‘democracia’). Bernays escribió: ‘La manipulación consciente e inteligente de los hábitos y opiniones estructurados de las masas es un elemento importante de la sociedad democrática’ Si se tiene en cuenta que Bernays hablaba y escribía en los primeros años 20, es de esperar que desde entonces los mecanismos de propaganda (manipulación de masas) hayan progresado hasta un punto muy avanzado. En el contexto de nuestras modernas sociedades de masas la propaganda se ha transformado no solo en un mecanismo de ingeniería de la opinión pública sino también en un medio para consolidar el control social. Los programas modernos de influencia social no podrían existir sin los medios de comunicación. Hoy en día existe una combinación de experiencia y conocimiento provenientes de la tecnología, la sociología, el conductismo social, la psicología, las comunicaciones; y otras técnicas científicas. Casi todas las naciones, si quieren regular su ciudadanía e influir en ella, necesitan unos medios de comunicación controlados. Utilizando dichos medios, una autoridad controladora puede ejercer una influencia psicológica sobre la percepción de la realidad de los individuos. Esta capacidad funciona mano a mano con componentes más materiales, como el refuerzo de los sistemas legales y de las leyes de seguridad (vigilancia y monitorización). El control estatal, actuando como una ‘máquina psicológica’, induce manipulaciones psicológicas específicas con el fin de conseguir sus objetivos dentro de sus fronteras nacionales (y a menudo más allá). Entre estas manipulaciones psicológicas se incluye el uso deliberado de símbolos culturales específicos y significantes consagrados que catalizan reflejos condicionados en el pueblo. Entre estos desencadenantes se incluyen las palabras ‘Rojo’ o ‘Comunista’ en los EEUU en los años 50, durante el McCarthismo; o ‘Terrorismo Musulmán’ durante la ‘Guerra contra el Terror’ fabricada en la actualidad. De esa manera se pueden conseguir las reacciones buscadas, que hacen a la población más permeable a futuras manipulaciones en ese terreno. Se trata de un proceso de re-formación psíquica que funciona repetidamente con el fin de ablandar a la gente mediante exposiciones continuadas y extensivas a determinados estímulos. Estos son los símbolos en los que vivimos – artificiales y hechos por el hombre - con el fin de construir una sociedad dócil. GIF

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Comunicación y poder: El enmarcado de la mente
Comunicación y poder: El enmarcado de la mente
Ciencia EducacionporAnónimo9/10/2018

GIF Comunicación y Poder: El enmarcado de la mente / Manuel Castells / 2010. GIF Los mecanismos de procesamiento de la información que relacionan el contenido y el formato del mensaje con los marcos (parrones de redes neuronales) existentes en la mente son activados por mensajes generados en el ámbito de la comunicación. De especial relevancia para el análisis de la construcción del poder es la comprensión de cómo se presentan las noticias en los medios de comunicación y cómo la gente las selecciona e interpreta. Efectivamente, la audiencia presta una atención completamente diferente a distintas formas de contar las noticias. Un estudio de Graber muestra que, según una encuesta de Pew de 1986-2003, sólo el 7% de las historias contadas pot los medios en Estados Unidos atrajeron mucho la atención. Las historias más destacadas fueron aquellas que amenazaban la seguridad de los consumidotes o que infringían las normas sociales. Las situaciones que provocan miedo atraen las mayores audiencias. Se trata de reacciones a acontecimientos que amenazan la supervivencia, y estas reacciones movilizan recursos cognitivos que inducen la atención. Graber indica, en consonancia con los análisis de los científicos cognitivos referidos en anteriores secciones, que no es necesario experimentar la situación personalmente. Las noticias (especialmente las imágenes) pueden actuar como fuente de estímulos equivalente a las experiencias vividas. El odio, la ansiedad, el miedo y la euforia son especialmente estimulantes y también se retienen en la memoria a largo plazo. Como ya se ha indicado en este capítulo, cuando la información indica que no se requiere una reacción inusual, los individuos adoptan respuestas rutinarias a los estímulos que se dirigen a su sistema de predisposiciones. Pero cuando se disparan los mecanismos emocionales del sistema de vigilancia del cerebro, se activan las capacidades de un nivel superior de decisión, lo que lleva a prestar una mayor atención a la información y a una búsqueda más activa de ella. Esto explica por qué el enmarcado deliberado se basa normalmente en la activación de las emociones. Nelson y Boyton analizaron los anuncios políticos en televisión que provocaban miedo. El miedo y otras emociones intensas hacían que la gente buscara información, pero también determinaban nuevas opciones. En este sentido, según Graber, las noticias de la televisión (la principal fuente de información política) marcan la agenda de temas concretos informando sobre la historia de forma repetitiva, poniéndola en los titulares de la emisión, aumentando la duración de su cobertura, afirmando su importancia, seleccionando las palabras y las imágenes para representarla y anunciando las historias que se tratarán en la emisión. El enmarcado actúa a través de la estructura y la forma de la narración y por el uso selectivo de sonidos e imágenes. A partir de los datos de las encuestas de Pew, Graber analizó los mecanismos que subyacen en la atención a las noticias. Propuso una tipología de siete grupos de historias en los medios de comunicación y midió la atención que los espectadores prestaban a cada una de ellas. Sus descubrimientos muestran que los elementos inductores de miedo, los estímulos que anuncian un daño inminente a uno mismo o a las personas próximas y las señales de importancia periodística aumentaban la atención que se prestaba a las noticias. El miedo a! daño a nivel individual interactúa con la percepción del daño potencia! a nivel social. Sus datos destacan la necesidad de un contexto de apoyo en términos de acontecimientos sociales y políticos. El estímulo actúa por sí mismo. GIF

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El partido bolchevique: capítulo 1: Rusia antes de la revolu
Ciencia EducacionporAnónimo10/17/2018

PIERRE BROUÉ / 1973 /EL PARTIDO BOLCHEVIQUE: CAPÍTULO 1: RUSIA ANTES DE LA REVOLUCION: Durante los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX, para el pequeño burgués francés, Rusia era el paraíso de los capitales «los empréstitos rusos», garantizados por el poder del autócrata, parecían inversiones tan seguras para los pequeños ahorradores como para los bancos de negocios. En la actualidad, sabemos hasta qué punto se incurría con ello en un grave error de apreciación, que sólo disimulaba parcialmente la posterior denuncia de la «mala fe» de los bolcheviques que, ciertamente, resultaron unos malos pagadores. Por otra parte la historia conformista y la gran prensa se han complacido desde entonces en subrayar episódicamente los vicios y las debilidades de la monarquía zarista: la evocación de la sombra de Rasputin, el pope curandero, el borracho tarado, la «bestia sensual y astuta», sirve así para explicar el derrumbamiento del «coloso de pies de barro» al que siempre suelen referirse los manuales de historia. . Estos puntos de vista tan tradicionalistas como rutinarios reflejan, no obstante, a su manera, el verdadero estado en que se encontraba Rusia antes de la Revolución, así como los rasgos profundamente contradictorios que la caracterizaban: Era un país inmenso, poblado por campesinos primitivos -esos mújiks tan parecidos a los villanos de nuestra Edad Media- pero era también el campo de expansión de un capitalismo moderno y americanizado, que utilizaba un proletariado muy concentrado en las grandes fábricas. En el espacio ruso, las grandes fincas de la nobleza y las comunidades campesinas coexistían con los monopolios industriales y financieros, A este país de analfabetos pertenecía también una intelligentsia abierta a todas las corrientes del pensamiento y que ha dado al mundo algunos de sus más grandes escritores. A principios del siglo XX, Rusia era, por otra parte, el último reducto de la autocracia, convirtiéndose posteriormente en el primer campo de batalla victorioso de una revolución obrera. Otro lugar común lo constituye la afirmación de que Rusia, intermediaria entre Europa y Asia en el mapa, lo es también por el carácter de todas sus estructuras. De hecho, su doble naturaleza europea y asiática se trasluce no sólo en la historia sino en la propia vida social rusa. La civilización rusa, nacida en las lindes del bosque de la zona templada, ha visto extenderse ante ella tiempos y espacios casi infinitos. Hasta, el siglo XX la clave de su historia parecía ser la lentitud de su evolución: se explica así lo atrasado de su economía, su primitiva estructura social y la mediocridad de su nivel cultural. En el siglo XIX es un mundo inmenso, tan rico en recursos como detenido en el tiempo, el que, durante la guerra de Crimea, se plantea por primera vez el parangón con la civilización occidental: el zar Alejandro II puede entonces, evaluar las debilidades de su imperio y comprender que la mera inercia es incapaz ya de depararle las gloriosas victorias con las que sueña. En este sentido, la evolución de Rusia durante el último siglo apenas difiere de la de los países atrasados, coloniales y semi-coloniales o «sub-desarrollados», como suele llamárseles en la actualidad. A principios de nuestro siglo, se enfrenta al mismo problema que preocupa en nuestros días a la mayoría de los estados africanos, asiáticos o sudamericanos; a saber, que la asimilación por sociedades más avanzadas provoca el desarrollo simultáneo de fenómenos cuya sucesión ha sido constatada anteriormente en diferentes circunstancias históricas y que, por una serie de combinaciones múltiples, suscita un ritmo de desarrollo e interrelaciones altamente originales. Esta es la ley que los marxistas -los únicos en haber dado una explicación científica a este proceso llamaron del «desarrollo combinado», que Trotsky definió como «la combinación de las diferentes etapas del camino, la confusión de distintas fases, la amalgama de las estructuras arcaicas con las más modernas»1[1] y que, en definitiva, constituye la única explicación seria de la Revolución rusa. El antiguo régimen cedió así en pocos meses su lugar a un partido obrero y socialista; este último había sabido encabezar una revolución que, como lo afirma de nuevo Trotsky, asociaba «la guerra campesina, movimiento característico de los albores del desarrollo burgués, y el alzamiento proletario, el movimiento que señala el ocaso de la sociedad burguesa».

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El liberalismo es pecado: 1 ¿Existe hoy día algo que se...
Apuntes Y MonografiasporAnónimoFecha desconocida

El liberalismo es pecado Felix Sardà i Salvany Enero de 1887 1. ¿Existe hoy día algo que se llama liberalismo? Ciertamente: y parecerá ocioso que nos entretengamos en demostrar este aserto. A no ser que todos los hombres de todas las naciones de Europa y de América, regiones principalmente infestadas de esta epidemia, hayamos convenido en engañarnos y en hacer del engañado, existe hoy día en el mundo una escuela, sistema, partido, secta, o llámase como se quiera, que por amigos y enemigos se conoce con el nombre de Liberalismo. Los periódicos y Asociaciones y Gobiernos suyos se apellidan con toda franqueza liberales; sus adversarios se lo echan en rostro, y ellos no protestan, ni siquiera lo excusan ni atenúan. Más aún: se lee cada día que hay corrientes liberales, tendencias liberales, reformas liberales, proyectos liberales, personajes liberales, fechas y recuerdos liberales, ideales y programas liberales; y al revés, se llaman antiliberales, o clericales, o reaccionarios, o ultramontanos, todos los conceptos opuestos a los significados por aquellas expresiones. Hay, pues, en el mundo actual una cierta cosa que se llama Liberalismo, y hay a su vez otra cierta cosa que se llama Antiliberalismo. Es, pues, como muy acertadamente se ha dicho, palabra de división, pues tiene perfectamente dividido el mundo en dos campos opuestos. Mas no es sólo palabra, pues a toda palabra debe corresponder una idea; ni es sólo idea, pues a tal idea vemos que corresponde de hecho todo un orden de acontecimientos exteriores. Hay, pues, Liberalismo, es decir, hay doctrinas liberales y hay obras liberales, y en consecuencia hay hombres, que son los que profesan aquellas doctrinas y practican estas obras. Tales hombres no son individuos aislados, sino que viven y obran como agrupación organizada, con jefes reconocidos, con dependencia de ellos, con fin unánimemente aceptado. El Liberalismo, pues, no sólo es idea y doctrina y obra, sino que es secta. Queda, pues, sentado que cuando tratamos de Liberalismo y de liberales no estudiamos seres fantásticos o puros conceptos de razón, sino verdaderas y palpables realidades del mundo exterior. ¡Harto verdaderas y palpables por nuestra desdicha! Sin duda habrán observado nuestros lectores, que la preocupación primera que se nota en tiempos de epidemia es siempre la de pretender que no existe tal epidemia. No hay memoria en las diferentes que nos han afligido en el siglo actual, o en los pasados, de que ni una sola vez haya dejado de presentarse este fenómeno. La enfermedad lleva ya devoradas en silencio gran número de víctimas cuando se empieza a reconocer que existe, diezmando la población. Los partes oficiales han sido alguna vez los más entusiastas propagadores de la mentira; y casos se han dado en que por la Autoridad han llegado a imponerse penas a los que asegurasen que el contagio era verdad. Análogo es lo que acontece en el orden moral de que estamos tratando. Después de cincuenta años o más de vivir en pleno Liberalismo, todavía hemos oído a personas respetabilísimas preguntarnos con asombrosa candidez: "¡Vaya! ¿Tomáis en serio eso del Liberalismo? ¿Son éstas, por ventura, más que exageraciones del rencor político? ¿No valdría más hacer caso omiso de esa palabra que a todos nos trae divididos y enconados?, ¡Tristísima señal cuando la infección está de tal suerte en la atmósfera, que por la costumbre no la perciben ya la mayor parte de los que la respiran! Hay, pues, Liberalismo, caro lector; y de esto no te permitas nunca dudar.

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