BlackTheWritter
Usuario (España)
Capitulos 2: Seguí corriendo, hasta llegar a un local, era uno que conocía bastante bien. “Undead Player”, el único lugar que sabía de los jugadores y de cómo funcionaba el juego, fue un local que descubrí mientras deambulaba con ella una vez. En cuanto entre mi apariencia cambio, no sabía que apariencia tenia, pero tenía agarrada a Sara así que podía explicarle lo que pasaba, la obligue a sentarse. -¿Dónde estoy? ¿Por qué me has traído aquí?- Le dije con un gesto que se callara. Era un café en cuya parte posterior vendían objetos para los jugadores, normalmente los jugadores no suelen obtener poderes espontáneos como los que tuve yo, vienen aquí y ofrecen un precio a cambio de ellos, para mi suerte yo no tuve que hacerlo. -Este es un lugar seguro.-Le dije. Me gire y mire a la barra, el dependiente estaba muy centrado en nosotros, me hizo un gesto para que fuera a la parte de atrás. Volví a agarrar a Sara y la dirigí allí. Me senté frente aquel mostrador que rara vez se utilizaba. -Raro verte aquí Sound.- Me dijo el dependiente. -Cállate Adrew.- Ese es su nombre, él fue un jugador, aunque el solo tiene veinticuatro, volvió a vivir y creo este negocio para los jugadores, normalmente todos olvidan lo que pasaron aquí. -¿Y esta chica?- Me pregunto. -Quiero que revises el pacto, ella está viva.- El cigarrillo que llevaba en la boca se le cayó. -¿Es broma?- -Más me gustaría.- -Sound no creo que lo entiendas, no se pueden hacer pactos con vivos, está prohibido, ni siquiera aunque se intente funciona, nunca pasó esto.- -Pues dime tú como demonios hice este pacto sin intentarlo, ella me puede ver sin estar en zonas seguras, Andrew me veía ahí fuera contra esos ruidos.- Se calló. -¿Alguien me puede explicar que pasa?- -Ahora lo reviso.-No dijo nada más, se fue al local. -No te preocupes, él nos va a ayudar.- Volvió en unos minutos, con aquel artefacto que tanto odiaba. Era casi como un succionador de almas para los jugadores. Se pasó un par de horas revisando aquel pacto. -Todo está correcto, no ha sido un error Sound, es un pacto legal, ni siquiera los GM pueden romperlo.- -¿Quieres decir que “ella” es mi nueva compañera?- -Sí. Sé que no te gusta la idea de tener que ganar este maldito juego otra vez, pero si quieres que ella y tú sobreviváis, vais a tener que hacerlo.- Entonces un agudo dolor llego a mi mano, hacía tiempo que no lo sentía, la mire, era el marcador de juego. Un mensaje llego a mi teléfono: -“Tenéis una hora para exterminar a todos los ruidos de Trafalgar Square”- -Muy bonito.- -Seguro que los Reapers estarán allí para acabar con algunos jugadores.- Dijo Adrew. -No me queda otra.-Me dirigí a la salida. -¿Adónde vas?- -A acabar con ellos.- -¿Y la chica?- -Me encargare de ella también.- -Estás loco, debe haber un cantidad de ruidos enorme y sin contar con los Reaper, ella está viva, no vas a ser capaz de aguantar con todo, sin mencionar que ambos jugadores deben estar en lugar al terminar la misión.- -Y no puedes hacer nada, dale algo, un PIN, una pistola, algo, con lo que pueda defenderse.- -No tengo algo así para vivos.- -Mierda.- -No queda otra, vas a tener que usar “eso”- -Estás loco, quieres sobre-cargarme o que, no sabes lo que tuvimos que sufrir la primera que lo utilizamos.- -No te queda otra.- Me extendió su mano, encima de ella había una especie de PIN. -Tómalo.-Me dijo. Chasquee la lengua. Lo cogí. -Tú, te vienes.- Le dije, mientras agarraba a la chica por la capucha de la chaqueta. -¿Qu.. Que te crees que haces?- Me dijo Sara. -Salvarte la vida, aunque al día siguiente no me pueda mover.- Le dije mientras la arrastraba a Trafalgar Square. En cuanto llegamos no vimos a nadie. Solo unos cuantos ruidos y algunos trozos de ropa en sus deformadas garras. -Ya han acabado con la mayoría.- Sara se cubrió la boca. -¿Qué les han hecho?- -Eliminarlos.- Ella no dijo nada más, podía ver como una lágrima se le caía. -¿Por qué ocurre esto?- Dijo mientras se agachaba para esconder su cara. -Para sobrevivir, o mejor dicho para volver a vivir.- Le dije mientras me ponía mis cascos. La música empezó a sonar en mi cabeza, zumbando a grandes decibelios. -Ready to dance.- Les dije a aquellos bichos mientras me lanzaba hacia ellos a la velocidad del sonido. Continuara…
Primero quiero decir gracias a aquellos que me están ayudando en el transcurso de esta historia en especial a Edup_33 que me permitió coger a alguno de sus personajes para esta parte de la novela. Jared the killer: @Edup_33 Capítulo 4: “Ya han pasado dos meses desde que estas rachas de asesinatos comenzaron, no solo Jeff y la consecutiva aparición de John, sino que también han aparecido varios killers a partir de aquello, y esta supuesta organización con sus seguidores también llamados killers, están empezando sembrar pánico en varias ciudades, aunque la policía hace todo lo que puede para detener a estos seguidores y cabecillas no han dado con ninguna pista de las personas a las que se les dio aquel título,…” Apagaron tv del bar, si era cierto que hace medio mes empecé a asesinar civiles, me encanta, aunque jamás pensé que aparecerían más como yo, me levante deje el dinero encima de la barra y salí, hace bastante sol, lo notaba en la piel, me dirigí a un callejón donde las sombras eran un refrescante resguardo para ese día. Había una ventana abierta, desde la cual se escuchaba la radio, debía estar al otro lado del piso ya que el sonido llegaba revotando entre las paredes hasta mis oídos. “Decimo ataque del supuesto asesino en masa John, las víctimas eran una pareja que acababa de llegar a casa y su hija que se quedó sola en ella, cuando estos llegaron se encontraron a su hija de diecisiete años brutalmente asesinada, la caja de fusibles estaba destruida, y pocos minutos después los padres también fueron asesinados, todas la víctimas de este sujeto presentan las mismas características, aunque algunas a veces mueren por disparos. Se notó el robo de munición para armas en cada una de las casas de los asesinados. Rogamos precaución a todas la personas, ya que este sujeto ya ha asesinado en tres ciudades distintas.” A decir verdad iban a ser cuatro ciudades en cuanto me divirtiera, o simplemente estaría de paso como hice con algunas ciudades después de todo lo único que hice en esas ciudades fue matar a esos supuestos killers, no sé ni cómo pueden pensar que pueden estar junto a Jeff, siempre lo tratan con mucho respeto pero es solo para ganarse su favor e intentar pertenecer al grupo de killers que rodea a Jeff. Ingenuos. Ni siquiera son capaces de matar con el mismo arte que Jeff, siempre se sobreestiman y es por eso que mueren a manos de los cazadores, esos tipos son más duros de lo que creí al principio, ya han acabado con varios de esos inútiles, y casi creo que les estoy ayudando al matar a esos inútiles, quizás debería dejarlo, pero no soporto a la gente que piensa que puede estar a la altura de Jeff, sin siquiera saber algo sobre como asesinar. Me dirigí de vuelta a la calle, un silbido en el viento predecía que iba a llover en esa ciudad. Cambie de rumbo y me dirigí a una zona menos ruidosa, ya me he acostumbrado a todos estos ruidos pero aun así de vez en cuando siento dolores de cabeza. Me dirigí al bosque, como siempre hacia pero antes de eso entre en un local y compre un periódico, como siempre pasaba desapercibido. Siempre me cambiaba después de un asesinato y me ponía la capucha en la ciudad para que nadie viera mi rostro. Lo cogí y me dirigí de vuelta al bosque, me adentre en él, casi dos horas caminando, estaba anocheciendo, me subí a la copa de un árbol para vigilar con mi sentido del oído todo el bosque, nada ni un solo ruido que me alertara de esos dos tipos, ni siquiera un killer, en verdad en este bosque hay más gente de lo que se esperaría. Saque mi cuchillo y empecé a limpiarlo con las hojas del periódico, en verdad me daba igual a donde ir o que hacer ese día, después de todo necesitaba descansar. Un ruido me alerto, era un ruido de disparos en lo más profundo del bosque, salí corriendo en aquella dirección y me camufle en la oscuridad, ya era un instinto natural, tenía mi cuchillo en mano para entrar en combate en cualquier momento, me subí al árbol en el que me apoyaba, aún estaba a unos metros de seguridad del lugar de donde se produjo el disparo, pero era una distancia suficiente como para escuchar y poder entender aquella escena. Los gritos se dispersaban, di entendido que era unas quince o dieciséis personas, aunque había algo extraño en uno ellos. -No os dejaremos ir con vida después de lo que habéis dicho sobre el maestro.- Eran killers unos trece, no catorce. No estaba seguro ya que en uno de ellos se escuchaban dos corazones en tiempos dispares, como si ese tipo tuviera dos corazones dentro de su cuerpo. En cuanto los otros dos por cómo se veía la situación entendí que eran cazadores de killers. Se escucharon disparos y gritos, golpes y el rechinar de los cuchillos, en unos pocos minutos de los dieciséis corazones que había latiendo solo quedaban latiendo nueve. A los pocos segundos sentí que aquel tipo extraño se movió, por cómo se movía supuse que era un hombre, y los sonidos revotaban en todo el entorno, pude ver aquella escena como si tuviera ojos. Aquel tipo agarro del pie a uno de los cazadores y se lo corto. -¡Chester!-Grito el otro cazador, mientras retenía a otro killer. Mientras este gritaba aquel hombre le volvió a cortar pero esta vez en el brazo y se lo amputo a la altura del codo y le clavo dos veces el cuchillo en el abdomen. Este callo. -Jared, ayúdame.-Grito. Mientras se acercaba arrastrándose un poco al chico que acababa de llamar. Ahora sabia de nombre de ambos cazadores. Jared intento alcanzar el brazo que le quedaba a Chester pero antes de hacerlo, el mismo killer que le había hecho do aquello le corto la cabeza a aquel chico, se escuchó como la sangre se desprendía del cuerpo de Chester, el chocar de aquellas gotas con el cuerpo de Jared, y el apagón de golpe del corazón de aquel chico. Jared grito. Y aquel killer rio como un loco, sin duda era un hombre. Aquel grito me permitió saber la figura y como era aquel killer. Chaqueta y encapuchado, no podía ver colores pero sabía cómo iba más o menos vestido. -“No es una muerte bella” –Pensé. Mientras me giraba, el resultado estaba hecho, ese tal Jared iba a morir. Pero antes de poder irme escuche los gritos de los siete killers restantes, era extraño donde estaba el octavo que mato, al chico. Me centre en la encarnizada batalla del tal Jared. Estaba apuñalando y matando a los siete killers, él solo, cuando termino solo quedaba un charco de sangre. Rápidamente me centre en averiguar dónde estaba el killer restante. Escuche a esos dos corazones latir no muy lejos de donde estaba. Me moví tan rápido como pude y lo alcance aún estaba cerca de la zona de todo aquel suceso. Le corte el paso, este se alertó y dio un paso atrás sacando su cuchillo. -No te preocupes.-Le dije señalando la venda.En cuanto la identifico bajo el cuchillo. -¿Quién eres?-Pregunte. -Shina.-Respondió una voz de mujer. Aquello me sorprendió completamente, el sonido que produjo su repuesta me permitió rehacer un escáner de aquella persona, tenía la compostura de una mujer. -Muy bien señorita extraña, pude explicarme el porqué de este cambio.-Ella se sorprendió, supuestamente no podía verla. -¿Cómo lo sabes?- Dijo elevando de nuevo el cuchillo. -No puedes engañar a mi oído, y aun mejor que eso ¿cómo puedes tener dos corazones latiendo?- Ella volvió a retroceder.- Tanto da.- -Ahora sé quién eres, señorita mil caras. No podrás engañarme por mucho que te transformes.- Ella se estaba empezando a enfadar. -Déjame darte un consejo, no te vuelvas a acercar a ese chico.- -Ohh.. ¿Y qué me podrá hacer?- Me calle mi respuesta. Me acerque al lugar en el todo había sucedido, aquel chico ya no estaba. Me acerque calmado a uno de los cuerpos de los killers, mientras aquella chica me miraba. Le arranque los ojos a uno de ellos. Y me los puse frente a la venda como si de los míos propios se trataran. -Hazme caso, después de todo un tuerto te ha mirado a los ojos.-Le dije con una amplia sonrisa. Ella se calló, se me quedo mirando sin decir o hacer nada. Deje caer aquellos ojos al suelo y me fui del bosque mientras le decía: -Si te lo vuelves a encontrar él te matara.- A decir verdad, pude ver a través del corazón de aquel chaval, un corazón que buscaba a alguien con grandes ansias de venganza sin remordimientos, que mataría a cualquiera que se le interponga, sin duda la matara. Me fui con amplia sonrisa en mi rostro, después de todo había encontrado algo interesante. Continuara…
Aquí están los capítulos seis que deje para subirlos mas tarde, y me canse de tenerlos en el escritorio de mi ordenador XD. Pero antes que nada quisiera agradecer a los que me ayudan en el transcurso de esta historia, esta vez quiero agradecer a JadeTheKiller, por dejarme a una de sus protagonistas Jade. Jade The Killer: @Jadethekiller Capítulo 6:. Primera parte Me desperté en una ciudad muy cercana a la que empezó todo, estaba siguiendo la pista que había sacado de unos killers, decían que Jeff estaría por allí, solo por eso les di una muerte rápida, no me gusto pero me hicieron feliz al hacerme saber sobre Jeff. Alrededor de esta ciudad se hablaba de una pareja asesina, la chica era conocida por “bloddy maiden”, y en cuanto al chico que la acompañaba apenas se sabía de él, esperaba que las pistas fueran correctas y aquel fuera Jeff, después de todo lo había estado buscando por mucho tiempo. Espere a la noche desde un tejado de la ciudad, los sonidos que se oían desde allí eran lo suficientemente claros como para saber si alguien era asesinado, aun con el mínimo susurro que la víctima desprendiera sería capaz de escucharlo. Espere allí a que algo sucediera, pero ya era media noche y no ocurría nada, era extraño Jeff jamás dejaba de asesinar. Cuando estaba a punto de retirarme, escuche un grito que había sido cortado, como si le hubieran tapado la boca. Salí corriendo de tejado en tejado para llegar antes al lugar de donde provenía, pero era extraño el corazón de la víctima seguía latiendo, si fuera Jeff esa victima ya hubiera muerto. En cuanto llegue me di cuenta de que eran killers acosando a un joven, me enfurecí, aquellos killers me habían dado la falsa esperanza de encontrarme con Jeff. Salte del edificio y baje revotando de ventana en ventana hasta acabar encima del cubo de basura que estaba al lado del joven, este me miro con cara aterrada. -¿Otro más?- Dijo. -Lo lamento, pero no. Ahora lárgate estorbas.-Este obedeció inmediatamente. El killer más grande intento detenerlo, pero lo agarre del brazo. -Adónde vas, tu enemigo está aquí, maldito payaso.- Este se enfureció e intento atacarme, pero lo esquive. Lo único que hice fue quitarme la venda de los ojos, dejando al descubierto mis sellados orificios oculares. El atacante retrocedió al ver mi cara. -¿Qué pasa? ¿No soportas mi aspecto? No sois más que basura que no merece estar junto a Jeff.- Esta vez todos intentaron atacarme, diez intentos de apuñalar, todos fallidos, mientras intentaba atacar a la vez saque mi cuchilla y mi pistola, le dispare en la pierna al primero que me acercaba provocando que este cayera y que el que le seguía cayera sobre el clavando su cuchillo en el corazón del primero, lance mi cuchilla al tercero que llevaba un machete, matándolo de un preciso lanzamiento en la cabeza, saque mi cuchillo y lo clave en el cuarto que venía por detrás haciendo que cayera muerto, mientras más mataba más sangre salpicaba mi cara y más manchado de sangre estaba, dispare al segundo en la cabeza y al quinto igual, mientras recargaba el sexto intento atacarme, pero le corte el cuello con mi cuchillo, no había nada que escuchara, tenía plena conciencia de cómo se iban a mover y de cómo iban a atacar. El séptimo dio un paso atrás a punto de escapar, termine de cargar la pistola y le dispare, no iba a permitir que ninguno saliera de allí, al menos con vida, el octavo que era más fuerte según parecía, cogió dos machetes he intento atacarme, uno de ellos me rozo, y mientras esquivaba el noveno me apuñalo por detrás, no me lo pensé dos veces, agarre el brazo del noveno, gire lo puse frente al octavo cogí la cuchilla del cuerpo del tercero, se la clave en la garganta al noveno y lo empuje contra el octavo, le dispare al décimo que estaba a punto de escapar hacia la calle, el cuerpo callo fuera, lo cual creo una conmoción en la gente que estaba allí, chasquee la lengua y girando la cabeza hacia el octavo, hice como si le mirara, le dije: -Close your eyes. Time to sleep. - Y disparé. Todos lo cuerpo estaban en el callejón excepto uno que estaba medio fuera medio dentro de él. Escape de allí tan rápido como pude, mientras en la carrera me volvía a poner mi venda. Me escabullí hasta el bosque y descanse unos minutos en él. En cuanto me recupere, me dirigí a la salida, pero me topé con que otros killers estaban hablando con alguien, era el chaval de antes, me había seguido, pero en cuanto me pare a intentar escuchar la voz de los killers me di cuenta de que una de ellas era la de Jeff, había 3 personas más a las cuales no reconocía. -Así que no has sido tu quien ha asesinado a mis killers.- -“Tus killers no merecen estar contigo”-Pensé. -Entiendo, entonces no me sirves.- Aquel no me sirves era algo que me impacto para que quería más inútiles. -Jade encárgate de él.- -No pienso hacerlo, respondió.- Aquella respuesta me sorprendió a mí y a Jeff. -Mátalo le dijo a un killer que tenía al lado.- En cuanto Jeff dio esa orden el killer se encargó de él lo mato de un cuchillazo en la cabeza, escuche como se paraba de golpe el corazón de aquel chaval, estaba a punto de salir para golpearlo, no se debía matar así, una muerte debe ser bella, ver como se detiene lentamente el corazón de la víctima. De que tienes miedo Jeff, eso lo harías tú mismo, mi imagen sobre el empezó a cambiar. -Ya está hecho, nos vamos, venga vámonos Jade.- Dijo mientras ponía su brazo sobre los hombros de Jade, como si fueran una pareja. Ahora lo entendí, la información era cierta, la mujer llamada “bloddy maiden” era esa tal Jade. Pero esta cogió a Jeff y en un susurro le dijo: -Podemos hablar, en privado.-Jeff asintió. -Tengo algo de lo que ocuparme, id vosotros a la casa, luego llegare.- Les dijo a los dos killers. Mientras decía esto se fueron los dos, Jade y Jeff. Los seguí sin hacer ningún ruido pero no pude dejar de mirar con unos ojos invisibles al cadáver de aquel chico. Continuara…
Madelaine: Desperté en un bosque, no entendía nada, hace unas horas yo estaba en mi casa, era de noche, hablaba con mis padres en el salón, y lo único que me decían era: “-Madelaine, debes empezar a afrontar que tu hermano no va a volver.- -Él se fue de casa porque estaba harto de cómo lo tratabais.- -Él fue quien se buscó esa vida, no nosotros.- Yo salí del salón y cuando me di cuenta estaba aquí. No entendía nada como había llegado, no recuerdo haberme dormido.” Yo me había ido a mi cuarto, yo sabía que mi hermano no estaba desparecido y aún menos muerto, era mayor y es capaz de cuidar de sí mismo, me levante del suelo y mire a mi alrededor, estaba en mitad de un bosque, en mitad de ninguna parte, estaba sola, no había nada a mi alrededor. Di un paso al frente, note como los arbustos empezaron a moverse detrás de mí, algo estaba ahí, y notaba que me miraba, esa sensación era como si me estuvieran apuñalando con la mirada, no lo soportaba, seguí caminando, lo que quiera que fuese eso me seguía desde los arbustos, era odioso tener a algo que no sabes lo que es vigilándote, empecé a correr, aquello se levantó un poco y empezó a correr detrás de mí pero sin enseñarse, podía ver una especie de espalda por encima de las hojas. Seguí corriendo hasta llegar a un claro, no entendía por qué aquello me estaba siguiendo, pero tenía un mal presentimiento. En mitad del claro había un árbol y la hojas de la hierba eran extrañas estaban mitad rojas mitad verdes, levante la cabeza y entonces vi una imagen que recordare por siempre, una cabeza estaba colgada por los pelos desde una cuerda, amarrada a una rama del árbol, esta goteaba chorros de sangre, empecé a temblar y chille, no quería ver aquello, era aterrador, la cabeza de un joven de mi edad estaba colgada de un árbol, muerta, mientras se novia lentamente en un movimiento de péndulo, sentí que aquello que me seguía había salido de los arbustos, este me paso por encima y aquello, no era algo que había visto en mi vida, no parecía humano. Tenía el cuerpo en los huesos, la piel pegada a ellos, excepto en su rostro en el cual sobresalían unos dientes afilados de su boca, su boca era deforme y no tenía nariz, sus ojos eran completamente negros, la piel de sus brazos estaba tan estirada que aparentaban cortadoras, sus piernas tenían la misma piel pero estaban redobladas y estás se veían como si ese monstruo se estuviera agachando, no soportaba ver aquella abominación. Me di cuenta de que de su boca y de sus afilados dientes salía un trozo de piel ensangrentado, su boca también lo estaba como sus brazos. Aquel monstruo empezó a hace un pequeño ruido, lo emitía con su boca totalmente abierta, enseñando todos sus dientes. Yo grite y empecé a correr de vuelta al bosque, aquel monstruo había matado a aquel chico, lo había devorado y ahora vendría a por mí. Mire al frente pero me encontré con aquel monstruo de nuevo, era muy rápido, tanto que no podía escapar de él. Cambie de dirección, pero cada vez que lo hacia volvía a aparecer a unos metros frente a mí, elevando sus brazos para intentar matarme con ellos. Llegue de vuelta a aquel claro y vi con ojos aterrados como dos más como aquel monstruo habían aparecido, estaban devorando la carne de la cabeza de aquel joven, yo no lo soportaba más, mi corazón estaba por dar un vuelco, di unos pasos hacia atrás, pero vi como mi perseguidor salto sobre mí, y empezó a gritar con aquel ruido a sus congéneres, aquel ruido se convirtió en un chillido que hacía que mi cabeza estallase. Retrocedí, hasta chocar con un árbol, no soportaba aquel terror. Vi como entre todos empezaban a chillar y a mirarme, uno se me acercó, y otro le chillaba desde atrás, al parecer estaban decidiendo quien iba a matarme y a devorarme. Yo me encogí sujetando mi cabeza con las manos, aquel ruido me estaba perforando la cabeza, no los soportaba, notaba que cuanto más lo escuchaba más lo odiaba, mas quería hacerlo parar. Aquel monstruo que se me acercaba me miro con cara extraña o eso pensé ya que sus facciones estaban muy deformadas. Me miro, había cerrado la boca, pero yo seguía escuchando aquel ruido, mire detrás de él, los otros dos también se habían callado, pero yo seguía escuchando aquel odioso ruido. -Cállate.- Dije. El monstruo me miro más de cerca. Y el ruido se hizo más fuerte. -Cállate, cállate, cállate.- Le dije más alto. Aquella abominación había acercado su cara a la mía y abrió su boca, me iba a devorar. -Cállate.- Le grite. Note como mi cabeza se quebraba pero aquel monstruo no me había tocado aun, mi vista daba vueltas, quería hacer callar aquel ruido, pues solo tenía que acabar con los que lo producían. Una sonrisa se figuró en mi rostro. -Cállate.-Le dije por última vez. Y golpee su cuerpo con todas mis fuerzas, mi mano atravesó su tórax, aquel bicho soltó un grito desesperado de dolor, la sonrisa en mi rostro se hizo más grande. Sus cuerpos eran rápidos y parecían peligrosos pero eran frágiles. -Te he dicho que te calles.- Le dije mientras mi mano se movía por el interior del cuerpo de aquella abominación. Lo retorcía todo desde dentro, quería destruir sus entrañas, él seguía gritando aún más fuerte. Mi mano toco su corazón y de un rápido y simple movimiento se lo arranque. La sangre salió disparada de su cuerpo, manchándome. Mire a los dos que quedaban miraban aquella escena con una especie de terror en sus ojos, para ellos no era normal aquello. El segundo levanto sus brazos intentando atacarme, los cogí. -Muy mal, ahora voy a tener que castigarte.-Le dije con una sonrisa. Le cogí por el cuello y empecé a apretar, quería estrangularlo. Movió sus miembros sin sentido, intentando atacarme, uno de sus cortes me rozo el rostro, yo sonreí más y apreté más fuerte. Un sonido seco sonó de su cuello, se lo había roto, pero este seguía vivo, lo mire extrañada como se retorcía en el suelo. Pero no me lo pensé, lo patee hasta romperle las costillas, hasta romperle la piel, hasta que un charco de sangre salió de su cuerpo. Mire al último. Empecé a cantar. “No te preocupes, pronto descansaras, tus ojos se están cerrando y dolor no sentirás, tu cuerpo cae mientras unas gotas rojas se ven en tu rostro, tus ojos se van cerrando y tu alma descansara, pero si me miras a los ojos, tu alma devorare.” No quedaba ninguno de aquellos monstruos, solo quedaba un charco de sangre tiñendo la verde hierba de aquel lugar, me acerque al árbol del cual pendía la cabeza, la desate y la cogí. -Serás mi compañero, ¿verdad?- Le pregunte a aquella cabeza medio comida y podrida. Hice un asentimiento con la mano que hizo mover la cabeza de modo positivo. -Genial.-Respondí. Cogí la cuerda y la volví a atar al pelo de aquel difunto joven. La agarre y la lleve colgando de mi mano. Saltaba por el bosque, ya nada importaba, me puse a cantar. De hecho pronto podre volver a jugar. Yo sonreía mientras daba saltos de alegría. -“¿Quién será mi próximo juguete?”-
Aquí están los capítulos seis que deje para subirlos mas tarde, y me canse de tenerlos en el escritorio de mi ordenador XD. Pero antes que nada quisiera agradecer a los que me ayudan en el transcurso de esta historia, esta vez quiero agradecer a JadeTheKiller, por dejarme a una de sus protagonistas Jade. Jade The Killer: @Jadethekiller Capítulo 6: Segunda parte. Seguí a Jeff y a Jade por todo el bosque hasta un claro, la luna ya había salido. -¿Qué quieres?- Pregunto Jeff. -¿Quiero que dejes esto? Lo de tus secuaces, la familia killer, vuelve a ser como siempre.- -No.- Respondió con una sonrisa. -Entonces todo esto se acabó, me voy y no quiero volver a ver tu cara otra vez.- -¿Qué es lo que te enfurece Jade?- -Usas a estos tipos para no ensuciarte la manos, acaso te has vuelto un cobarde.- Es lo mismo que pensé yo momentos antes. -No es así es solo que no, quiero meterme con esa escoria, ahora solo tengo un enemigo en mente al que matar y esa es Jane.- Esas palabras sonaron como cristales rotos en mis oídos, Jeff no iba a matar más, no era ni mucho menos una pesadilla, él era un asesino, el asesino que admiraba por que iba a dejar de matar solo por tener a alguien a quien matar como objetivo. -Entonces no puedo ayudarte.- -Entiendo.- Dijo Jeff sacando un cuchillo.- Entonces no te necesito.- Los dos killers que se habían ido antes, aparecieron rodeando a Jade, y un tercero con ojos rojos intento acuchillarme por la espalda, este me había detectado, ¿Cómo?, me asegure de no dejar rastros. Lo saque de encima mía de una patada y lo mande volando al claro delatando mi posición. -Jeff aquí había otro.-Dijo el killer que me había encontrado. -Magnifico más carne fresca.-Respondió con una sonrisa. -Jeff soy yo John, detenles.- -¿Quién?-Pregunto.-No te recuerdo.- No se acordaba de mí, no me lo creía, al chico que salvo, no lo recordaba. -Maldición.- Chasquee la lengua. No me interesaban los otros dos, ni Jeff quería matar a aquel tipo que me descubrió, tenía algo que rechinaba en su pecho debajo de su ropa, no sabía lo que era pero me aseguraría de robarlo, era algo interesante. -Jane, hay dos opciones.-Le dije.- Nos matamos entre nosotros, o los matamos.- -Prefiero la segunda.- Me dijo.- -Pues vamos allá.- Me acerque en carrera al primero, el cual poseía aquel sonido que rechinaba en mi cabeza, me atraía la idea de destriparlo para averiguar de dónde venía ese sonido. Le intente golpear pero este me esquivo, saque la pistola y dispare al segundo que tenía detrás en las piernas, y al cual Jane le corto la cabeza segundos después. -“Otra muerte sucia”- Pensé mientras chasqueaba mi lengua. Le intente dar otra patada pero inútilmente funciono. Este me sonrió, cogí mi cuchillo con la otra mano e intente cortarle, pero él lo bloqueo con su cuchillo. Al final me soltó cuando Jane vino y le dio una patada. -Gracias.- -De nada.- -Déjame a ese a mí, tú encárgate de Jeff y el que queda.- Salí corriendo hacia el bosque mientras aquel idiota me seguía, me subí a un árbol y empecé a moverme por ellos, esperando una oportunidad para atacar. En cuanto este me dio la espalda me abalance sobre el para asesinarlo, pero me descubrió y me lanzó contra un árbol, otra vez lo mismo, no podía matarlo así y en cuerpo a cuerpo me superaba. Le apunte con mi pistola y dispare tres balas las cuales esquivo, no sabía cómo lo hacía pero preguntar no ayudaba, me moví entre el bosque otra vez, esto solo me dejaba una solución, empecé a gastar cargadores de mi pistola mientras me movía de árbol en árbol, las balas no acertaban y los cargadores volaban, me quedaba sin ideas, baje e intente en un último acto acuchillarlo, pero este me agarro, inútilmente, otra vez detenido, pero en cuanto el levanto su cuchillo, le lance mi cuchilla a su mano dándole de lleno, al parecer no le di tiempo a reaccionar, pero me lanzo de vuelta al claro, aterrice de espalda y escupí un poco de sangre por aquel golpe, mi cuerpo se empezaba a sentir pesado, la heridas que me dejaron aquellos killer que asesine horas antes se reabrieron. Mire a donde estaba Jane estaba arrodillada apoyada en suelo sobre su katana y enfrente suya Jeff. Me levanté y le dispare, este esquivo la bala, corrí como pude al lado de Jane. Mire mi pistola seis balas. -Este es el plan.-Le dije. -Vaya ahora tenemos uno.- Me dijo sarcásticamente. -Solo vamos por el sujeto grande que me está produciendo un dolor de cabeza.- -¡¿Qué?! Y Jeff.- -Déjalo ya me encargo yo de cubrir el escape.- Empecé a buscar en mis bolsillos una bomba de luz que robe en casa de una de mis víctimas, aún estaba intacta, suspire. -Vamos.- Me adelante sin dejar que dijera nada más. Le di una patada e intente acuchillarlo pero detuvo el cuchillo dejando que le diera la patada, en ese momento sonreí, cogí la cuchilla incrustada en su brazo y empecé a cortar hacia abajo, dejándolo sin brazo. En cuanto me soltó me prepare para el golpe de cabeza contra el suelo y dije: -¡Ahora!- Jane llego tan rápido como pudo y le corto el otro brazo, dejándolo listo para que mientras caía le disparara en la cabeza. Me golpee contra el suelo, pero me levante enseguida, Jane estaba de rodillas en el suelo. Cogí rápidamente aquello que rechinaba en el pecho del killer, era una piedra. Y me acerque rápidamente a Jade. -Vaya espectáculo.- Dijo Jeff.- Pero se acabó.- Él se acercó al killer que tenía al lado aún vivo. -Bueno al parecer ya no os necesito más.- Y diciendo esto acuchillo al killer restante. Mi cara y la de Jade fue de puro asombro, ¿Por qué estaba haciendo esto? -Ya no necesito a estos muñecos mas.- Dijo con una risa psicótica.- No son más que pura diversión, al igual que vosotros, pero no los necesito para mataros. De hecho solo quiero que ellos se peleen contra esos Deadman que dirige Jane. He iba a hacer de ti la primera presa del juego Jade iba a ser un honor, pero es una pena, morirás antes.- En cuanto él se acercó le susurre a Jade: -Cierra tus ojos.- Yo no necesitaba hacerlo. Lance la granada y cogí a Jade por el costado cargándola, en cuanto exploto salí corriendo de vuelta a la ciudad cargando a Jade. Deje a Jeff con sus fantasías en el bosque, él ya no era el mismo asesino que admiraba. En cuanto llegamos empecé a escupir sangre, ya no aguantaba más. -¿Estas bien?- Pregunto Jade. -Si.- Respondí. Me senté a su lado. -¿Qué piensas hacer?-Le dije. -No lo sé.- -Deberías ir con esos Deadman, y si es Jane la que los dirige con más razón.- -¿Por qué me dices esto?- -No quiero tener que cargar contigo. Después de todo quiero investigar un poco sobre lo que ha ocurrido con los killers.- -Entonces me estas pidiendo que me vaya.- -Si eres un estorbo.- Ella me apunto con su katana. -Ve.-Le dije. Me levante, le di la espalda y me fui, no tenía intención de cargar, o mejor dicho de hacerle cargar a un herido hasta allí. Me tambalee y me dirigí a la plaza me tumbe en un banco y mire con esos ojos invisibles la piedra, no sabía que era pero hacia que aquel tipo pudiera verme, necesitaba sacar información sobre ella, aunque me preocupaba más el juego que pretendía empezar Jeff me tendí completamente en aquel banco, no quise pensar nada, pero la imagen que los sonidos me dieron del cadáver del joven que asesinaron me apareció en la cabeza. -“Duerme tranquilo chaval”- Le dije en mis pensamientos. Era media noche y solo quería dormir para recuperarme de mis heridas. Continuara…
Seguimos caminando por horas, por las cuales solo veía a la gente pasar, hasta llegar al punto de que el ver gente se convirtiera en ilusión, estábamos en un bosque, frente a una casa abandonada, que había sido todo eso, hasta hace un segundo veía gente dirigiéndose en todas direcciones en la calle, aunque lo que más me sorprendía era que Jeff estaba llamándome desde la puerta de la casa, él se había quitado su capucha de la sudadera blanca manchada de sangre. -Oye tú, ven aquí.- Me dirigí hacia la puerta, en cuanto llegue Jeff me miro con cara extrañada, pero sin dejar de sonreír y me dijo.- Aun no me has dicho tu nombre, tú sabes el mío pero tu aún no se el tuyo.- En cuanto termino aquella frase su sonrisa se hizo cada vez más grande.- No serás uno de esos falsos y traicioneros ayudantes de ese señor sin cara y trajeado ¿verdad?-Pregunto mientras sacaba su cuchillo con la sangre seca aun marcada en él. En cuanto vi aquello por alguna razón mi pensamiento fue el que no quería huir, quería ver aquel cuchillo con el que Jeff asesinaba a todas sus presas a decir verdad me estaba volviendo loco. -¿A qué te refieres con un hombre sin cara y trajeado?-Le pregunte, y seguidamente antes de que pudiera moverse o contestar me agache a la altura del bolsillo de donde estaba su cuchillo y le pregunte con una sonrisa.- ¿Puedo verlo?- Jeff me miro con una extrañada y sonriente cara. -¿Para qué?-Pregunto mientras alzaba su cuchillo. -Quiero ver la sangre de toda esa gente.-Respondí. En cuanto respondí Jeff dejo su cuchillo de vuelta en su bolsillo antes de que pudiera seguir mirándolo. Y con una amplia sonrisa me dijo. -Bienvenido a casa chaval.- Aquella frase sonó como los fuegos artificiales que veía en los festivales, alto, estruendoso y que por alguna razón me hizo sentir en las nubes. -Me llamo John.- Le dije.- Y muchas gracias Jeff.-Le sonreí con una cara que solo él podía entender y sonrisa que solo gente con la mente tan abierta como nosotros podríamos entender. -Bien, ¿entonces quieres ser tan hermoso como yo?- Me pregunto. -Lo lamento Jeff, pero no estoy a la altura de alguien como tú, no sería capaz de llevar ese honor.- Aquel hombre me miro con una amplia sonrisa con la que me miro en aquel callejón en el que lo conocí. -Bien, de momento mantente así y estate atento, no quiero que eso idiotas te cojan.-Me dijo, a decir verdad no sabía nada de los que perseguían a Jeff a parte de la policía, pero tendría cuidado igual.- Ah, sí una cosa más, quiero que busques algo en el bosque.-Aquello parecía la primera orden de mi superior estaba completamente emocionado. -¿Qué es?- Le pregunte. -Lo sabrás en cuanto lo encuentres, y llévate esto.-Se fue a la cocina y saco un cuchillo y de un cajón en la mesa saco una pistola. Eso me dio pura alegría, Jeff me estaba dando armas. Aunque me imaginaba que era por la seguridad de la que menciona antes. Y sin preguntar nada más me dirigí directo al bosque mientras Jeff me miraba desde la ventana, con su eterna sonrisa. Al cabo de media hora ya no sabía en donde me encontraba estaba completamente perdido, no sabía qué dirección tomar todo era igual nada cambiaba, hasta que escuche un silbido entre la hierbas, me gire pero antes de darme cuenta ya tenía a un hombre con un cuchillo en mi cuello, tenía toda la cara tapada solo se dejaban ver sus ojos, me dio una patada por la cual me tiro al suelo de ejerciendo fuerza para que el golpe fuera capaz de romper mis costillas, no se rompieron debido a que gire y caí lateralmente pero a cambio mi clavícula sufrió todo el daño del golpe. Me quede tirado en el suelo por el dolor. -Oye Masky, que debemos hacer con este, no parece ser igual que los otros.-El tal Masky salió de las sombra de lo arboles, él también iba tapado completamente, pero al estar ahora a la luz de la luna pude ver cómo iban vestidos. Era como una ropa con hombreras y casi parecían trajes ninja de los que se venden en las tiendas de disfraces pero estos parecían aún más reales que aquellos. -No lo sé pero no debería ser muy difícil sonsacárselo, después de todo casi nadie viene por aquí.- Y diciendo esto ambos rieron y me lanzaron contra el árbol más próximo, me inmovilizaron y empezaron a interrogarme. -¿Cómo llegaste aquí chaval?- Me pregunto el tal Masky. -Me perdí.-Respondí mientras trataba de sacar mi cuchillo. -Entiendo.- Justo terminó de decir la palabra y alcance mi cuchillo dentro de mi sudadera, intente acuchillarlo pero inútilmente, aquel tipo desapareció frente a mis ojos, y me golpeo en la nuca dejándome medio aturdido. -Ya veo, así que eres de ellos, después de todo este cuchillo es de él ¿no Hoody?- -Es cierto.- -Entonces acabemos con esto.-Dijo el tal Masky otra vez. Me agarraron entre los dos y me ataron al árbol más cercano. Y finalmente me noquearon casi completamente. Solo recordaba partes de lo que ocurrió después vi como alguien con pantalones negros atacaba a esos dos inútiles, uno de ellos se me acerco mientras el otro distraía a aquel hombre, recuerdo un fuerte dolor en mis ojos y después escuche pasos escapando supongo que serían de aquellos dos tipos y después caí en un profundo sueño. Desperté en una cama con los ojos vendados pues no podía ver nada, llame por si había alguien. Entonces escuche la voz de una mujer. -Tranquilo, hay alguien aquí para atenderle.-Al mismo tiempo escuchaba su voz escuchaba un latido estaba a dispar con el mío así que supuse que era el de aquella mujer, era el de un corazón, supongo que estaría lo suficientemente cerca para poder oírlo pero no notaba nada parecido a un cuerpo como para escucharlo. -¿Qué ha ocurrido?- Pregunte. -Recibió una gran paliza y …- Se calló unos segundos.- Bueno usted se quedó tuerto.-Termino la frase. Aquello me produjo un shock tremendo. Me había quedado tuerto ¿cómo?, entonces recordé lo de la noche anterior, aquel gran dolor en mis ojos debió haber sido lo que me los arranco.- En cuanto usted llego aquí estaba frente al hospital en un estado deplorable tuvimos que llevarlo a urgencia y cicatrizar sus ojos.- -Entonces estoy ciego, no podré ver nada más.- -Me temo que será así, aunque llego una carta de un hombre supuestamente el que le salvo y un regalo de su parte, se la leeré enseguida.- Escuche como se movía para coger la carta encima de la mesa que tenía al lado, en verdad mi oído mejoro mucho.- Lamento no haber hecho más por ti, pero al menos podrás ser hermoso a tu manera, este es un pequeño regalo es el que siempre uso para cubrir mis ojos, espero que le des un buen uso. Firmado Jeff.- Termino de leerla.- También tenemos sus cosas aunque no debería ir por ahí con eso. Pero supongo que le servirán para protegerse de ahora en adelante así que no le hemos dicho a nadie sobre sus pertenencias, también creo que le alegrara saber que hoy mismo recibe el alta, al parecer solo le arrancaron los ojos no recibió ningún daño grave interno así que puede irse hoy mismo. Aquí tiene el regalo de su amigo. Sentí una gran tira de tela en mis manos, en cuanto la palpe un poco me di cuenta que era la que usaba Jeff. Me la puse para tapar mis sellados ojos y andar ciego por este mundo, se podría decir que ya no los necesitaba, mi oído había captado todo movimiento haciendo una especie de mapa mental de la habitación y si seguía así podría moverme por la ciudad. La enfermera se fue. Recogí todas mis cosas mis ropas encima de la mesa el cuchillo y la pistola, me escondí todo y me puse la capucha de la sudadera. Me dirigi hacia la puerta y le dije a la habitación con una sonrisa como la que tuve la noche anterior. -Close your eyes. Time to sleep.- Continuara….
Antes de nada quisiera agradecer a los que me ayudan en el transcurso de esta historia. También me gustaría avisar de que la historia cogerá dos caminos distintos, uno en el que sigue la historia de Jake y otra en la que sigue la historia de Jared, como si estos fueran dos mundos distintos. Esta vez he leído varios Killer aunque a algunos le cambiaran lo de Killer, les dejare algunos: @Creepypsicopata: Dan The Killer @creepynightmare: Carl The Psycopath @Edup_33: Jared The Killer @gabrieljoaquinor: Gabriel El Aniquilador @Jadethekiller: Jade the killer @gabrielalahey1: The Killers ( Alison The Killer) @stevenlolo: Jake The Samurai, Wolf The Killer @daygger2: Day The Killer Arco De Jared: Capítulo 20: Un grito me despertó. Me levante a los pocos segundos saque mis pistolas mientras me bajaba la venda de los ojos. Jared también estaba allí apuntando hacia cualquier lado y Carl entro en ropa interior con su machete en la boca un cuchillo y su hacha. Splendorman estaba sentado en el sofá. -¿Qué sucedió?-Le preguntamos los tres. -¡Es una desgracia!, ¡Victoria descubrió los planes de Montalvan, huyo en su auto a contárselo a marcos, pero Lorenzo la persiguió y un colectivo choco contra el auto de Victoria!- Los tres pensamos lo mismo, y le miramos con rabia. -¡Es solo una puta novela! –Le gritamos. -¡No es una puta novela, es Dulce amor, la mejor novela de Telefe, la están retransmitiendo por última vez y no me quiero perder ningún detalle!- Respondió el. -¡Me importa un carajo, a ver si ahora puedes seguir mirándola! –Le grite furioso, en verdad no soportaba a ese payaso. Apunte y la televisión y dispare. Empezó a salir humo de la televisión. -¡Victoriaa! -Grito Splendorman, ese maldito payaso me pone de los nervios. -Tranquilo grandullón, tenemos más Tv's en el sótano -Dijo Carl, yo lo mire de la mala gana. Mejor me largo. -¡Sipi! -Dijo Splendorman. Estaba por girarme y dispararle en todo el cráneo. Guarde mi pistola y salí. Trepe hacia el techo y me senté al lado de Scolinex. -¿Qué paso?- Me pregunto. -Ese maldito payaso y sus idioteces, es lo que ha pasado.-Le respondí furioso. -No te cae bien por lo que veo.- -Para nada.- -Puede que no lo parezca, pero cuando se le necesita es bastante serio, a veces demasiado.- Me reí. -¿Serio? Ese fanático de telenovelas amorosas, no me hagas reír.- -No me creas.- Yo escuchaba ruidos, pero seguramente sería Splendorman moviendo la TV al salón. Un grito de Jared nos alertó a mí y a Scolinex. -¡Deténganse! – Grito. Scolinex y yo salimos corriendo hacia el otro lado del tejado. Hubo una gran explosión alguien había pisado una mina. Había killers en la parte de atrás de la mansión. Tenían a Wendy, y le estaban clavando un cuchillo en el cuello, Scolinex y yo saltamos. Gabriel y Diana venían corriendo hacia nuestra posición. Apuñale a un killer sobre el que caí. Dejaron caer a Wendy en el suelo. Acabe con los killer en el camino con mis cuchillas, me acerque, aún seguía viva pero no por mucho, la agarre y salí corriendo hacia la mansión, yo entre aquel payaso estaba por salir. -Splendorman ven aquí rápido joder.-Le grite, el me siguió. Puse a Wendy encima de la mesa, Carl vino. -¿Qué ha pasado?-Pregunto. -No importa, ahora ayúdame.- Me saque la venda del cuello.- Límpiala con agua caliente, limpia esta cuchilla y tráeme hilo y el maletín de primeros auxilios rápido.- El salió corriendo. -Splendorman mantenla viva con tus poderes, no aguantara mucho.- -Entendido.- A los pocos segundos Carl vino con todo lo necesario, desinfecte la herida, saque la parte del cuchillo incrustada en su cuello, le puse la venda para tapar la herida, y empecé a coser la herida, al cabo de casi quince minutos había acabado. -Límpiala otra vez y sécala.- Le dije mientras le daba la venda. Carl vino corriendo, le puse la venda y cubrí la herida sellada. Suspire, seguía con vida. Acabe desplomado en el sofá. -¿Cómo coño sabias lo que tenías que hacer?- Me pregunto. -Cuando vas a trabajar para un laboratorio, lo primero que te enseñan es como tratar heridas, hasta la más grave, ya que puede haber un accidente.- No dijo nada más. Todo había pasado, pero el sueño y el cansancio me podían, cerré los ojos y me quede dormido, no aguantaba aquello, pero por una vez ese maldito payaso se comportó. Me quede dormido con una sonrisa en el rostro. Continuara… Dejare un aviso, no se molesten en comentar si vienen solo para poner fotos, bardear, o cualquier otra idiotez, les bloqueare y borrare el comentario, y para aquellos que solo vienen para molestar diciendo que no les gustan las historias de los killer no se molesten en comentar, si no les gusta no comenten, que les pasa que solo comentan por dejarse ver o que
Antes de nada quisiera agradecer a los que me ayudan en el transcurso de esta historia. Capítulo 7: Desperté de un banco algo perdido, no quería recordar nada, a decir verdad preferiría que la imagen de Jeff quedase intacta sobre lo de ayer pero no va a ser así, no me quiero acordar, así que lo voy a olvidar, por difícil que sea. Me dirigí a la fuente, me toque la venda que cubría mis orificios oculares sellados. No puedo ver nada pero es como si lo viera mejor que otras personas, veo lo que otras personas no ven oigo lo que no oyen, ni siquiera creo que Jeff se acuerde de mi o ni siquiera Jane a quien me encontré dos días antes, seguro que no recuerda a Jared del cual le hable o de mi consejo, me reí de aquella maldita suerte que jamás me miraría con buena cara. No hay nada peor que una sinfonía destrozada, después de todo para mí eso son los sueños sinfonías que suenan y vuelen a sonar. Me gire y me dirigí a la calle. Nada, era de madrugada y no había nada ni nadie, el amanecer era lo único que me acompañaba. Mi imagen de aquel Jeff que conocí se había destrozado, el solo puede matar, no necesita a nadie, pero ahora tiene un gran grupo que le sigue, ya no es el mismo asesino al que admiraba. Pero aun así no puedo revelarme contra él, él me enseño este camino le debo algo, no pienso dejar que muera, no por mi mano. Camine todo aquella calle que era completamente oscura, aquel deseo de encontrar a Jeff se había esfumado, ya no lo veía como a alguien a quien admirar solo a un cobarde que pretende utilizar a sus seguidores. Es irónico, yo estaba planeando mi propio juego con las personas que me he encontrado pero al final no era más que una ficha más en el ajedrez de Jeff, es un psicópata pero aun así sabe cómo jugar a este juego, el juego de utilizar a las personas que te rodean. Me reí. Nadie sabe lo que vi y oí el día anterior y es mejor, que no se sepa todos piensan en Jeff como un asesino capaz de vencer a cualquiera, grave error de esa imaginación. Ya que vi como era en realidad alguien que ha cambiado, ahora depende de esos idiotas que le llaman maestro, su sonrisa se ha podrido hasta el punto de que ni siquiera pueda disfrutar de la sangre como lo hacía antes. Demente, yo diría que sí, pero también un genio. Me fui por todo el callejón, me encontré con un grupo de chavales encapuchados, con una sonrisa como la de Jeff, eran killers, en total seis. Mi mente empezó a divagar, si soy una pieza olvidada, quizás es momento de empezar a jugar de nuevo. Mi sonrisa se volvió gigantesca casi se parecía a la primera vez que asesine. Lo siento Jeff, el juego solo empieza. Me acerque a los killers, antes de que se dieran cuenta ya había matado a tres, para ellos algo invisible, para mí solo me basto acercarme clavar un cuchillo a la altura del costado al que estaba de espaldas, dejándolo morir lentamente, como a mí me gustaba, sacando rápidamente este cuchillo lo clave en el segundo a la altura de la espalda del segundo, haciendo que desangrase y al tercero lo mate lanzando mi cuchilla en el estómago, para ellos solo destaque en cuanto le di la patada al tercero para incrustarle la cuchilla, pero esos tres cayeron al unísono, como si un fantasma asesino se hubiera encargado de los otros dos, quedaban tres, estos al haberle dado la patada al tercero sacaron sus cuchillos, yo saque el mío ya ensangrentado y recogí la cuchilla del cuerpo del tercero, el ruido de los dos cuerpos restantes hizo que estos miraran a sus compañeros, grave error. Al cuarto le clave la cuchilla a la altura de las costillas, lance la cuchilla a la altura del corazón del quinto, calculando lo suficiente para que esta no le diera de lleno y no lo matara directamente, y al sexto le apuñale tres veces seguidas en el abdomen, dejándolo caer lentamente en su sueño eterno. Todos murieron a la vez sus corazones parándose una orquesta que podría hacer que mi éxtasis estallara, era algo que disfrute completamente. Encima de los cadáveres puse mi frase: “Close your eyes. Time to sleep.” Y sentencie aquello con un mensaje para Jeff: El juego del tuerto apenas comienza. Me fui en el deslumbrante atardecer dejando que aquel rio de sangre saliera del callejón, me puse mi capucha, y sonreí. “Si, este juego acaba de empezar.” Continuara...
Antes de nada quisiera agradecer a los que me ayudan en el transcurso de esta historia. También me gustaría avisar de que la historia cogerá dos caminos distintos, uno en el que sigue la historia de Jake y otra en la que sigue la historia de Jared, como si estos fueran dos mundos distintos. Esta vez he leído varios Killer aunque a algunos le cambiaran lo de Killer, les dejare algunos: Gabriel The Annihilator de @gabrieljoaquinor Carl The Psycopath de @creepynightmare Wolf The Killer de @stevenlolo Milly The Killer de @MilyRob Day The Killer de @daygger2 Jade the killer de @Jadethekiller Dan The Killer de @Creepypsicopata Kinn The Killer de @seeff Marcos The Darkness de @MarcosTheKiller Dark The Killer de @matiasoscuro Alison The Killer de @gabrielalahey1 Carrie Howard, Kate, Katy de @newcreepypastas John Crimson Knight: Capítulo 1: Seguí mi camino después de haberme separado de los Deadman, de momento solo iba a descansar ya llevaba unas dos horas conduciendo. Pare donde siempre. -Ey chaval, cuanto tiempo.- No dije nada. -¿Lo de siempre?- -Si.-Respondí. El preparo el café y me lo trajo, aunque esta vez era distinto, parecía como si le hubieran metido pan dentro. -¿Qué es esto?-Le pregunte confuso. -Es una nueva idea que tengo pensado incluir a la carta, adelante pruébala y dime que te parece.- Le di un sorbo, sabía muy diferente al café de siempre, era mucho mejor, era dulce en vez de amargo, aquello que parecía pan era lo que le daba ese toque dulce, además era esponjoso y suave, algo que satisfacía a mi paladar. -¿Qué te parece?- -Es muy bueno.- Conteste. -¿Verdad?, al parecer un chef prestigioso lo hizo y mi hijo me recomendó ponerlo en la carta. A decir verdad es bueno en cuanto a lo que cocina se refiere, me ayuda bastante en mi trabajo.- Le volví a dar otro trago al café, era algo muy bueno. -Y por cierto ¿Qué ocurrió? No te ves como de costumbre.- -A decir verdad creo que llegue al final de la carretera con aquella familia, la lié, y al final todo fue culpa mía.- -¿Qué ocurrió?- -Para ponerlo fácil, por mi culpa un amigo muy preciado corto su camino en esta vida.- -Lamento oír eso.- -A decir verdad pude salvarlo, pero no fui capaz.- Unas lágrimas cayeron por mi rostro. El ayudante encendió la Tv y se habló del plan anti-corrupción en una ciudad cercana. Mire la Tv vi que era mi cuidad estaba parcialmente destruida. -Estas son las imágenes de la destrucción por parte del ejército, en su plan anti-corrupción para erradicar a todos los asesinos, se consideró esta cuidad epicentro y se volvió un campo de batalla envolviendo a toda la población, se cree que en esta ciudad empezó la corrupción con la aparición de un asesino ciego o eso se cree que asesino a varias familias en esta ciudad, por algunos datos se cree que esa persona es John, hijo de una familia muerta unos días después de su desaparición, y se le culpa también de este asesinato contra su propia familia.- El ayudante apago el Tv supo que no era el mejor momento para una noticia así. -No tienen vergüenza, culpar a un chaval por que haya desaparecido de asesinato es horrible.- -Puedes tener razón, pero yo creo que esa persona no se perdió, solo escapo de la realidad hacia una carretera de fantasía, para escapar de ese horror.- Le dije. Él se me quedo mirando, yo le di un último trago al café. -Puede que tengas razón.- Me dijo con una sonrisa.-Nadie aguantaría estar en una ciudad en la que se te acusa falsamente. No es así, John Kedgar.- Yo le sonreí. Era la primera vez que alguien me llamaba por todo, nombre y apellido. -Gracias por todo.- Le dije con una sonrisa mientras me dirigía a la salida. -Espera.- Se agacho y saco algo envuelto en un trapo largo, yo lo abrí, era una espada y un cuchillo. -En esta vida solo uno mismo es capaz de protegerse y proteger a los que quiere.- Me dijo con una sonrisa. -Gracias.- Guarde la espada y el cuchillo.- Tienes razón.- Salí, mi moto ya estaba con toda la gasolina, no tendría problema en llegar a mi ciudad. -Ten cuidado chaval, te queremos volver a ver por aquí, y no te preocupes, no diremos nada sobre ti.- Le sonreí, me puse el casco y arranque la moto, iría de vuelta a algo que deje a medias, algo que deje atrás en el pasado, lo que yo mismo desate en ese bucle de destrucción, volvería a mi ciudad, pero esta vez no como un asesino, sino como un revolucionario. Salí a 120 km/h a decir verdad no me importaba nada, quería llegar cuanto antes a mi casa, la misma que yo abandone hace tres años y medio. Por el camino solo veía camiones militares y un tanque, el ejército iba enserio esta vez, tome otro camino para evitar complicaciones, acabe pasando por la área residencial, al lado de mi casa, estaba parcialmente destruida, deje la moto fuera y entre, todo estaba destruido, fui a mi habitación, todo tirado al parecer habían venido a inspeccionarla, vi tirado algo al lado de la masita de noche, era un cuadro, lo levante. Era la foto de cuando tenía seis años unos meses antes de aquel incidente. Saque la foto del marco y lleve a la cocina, saque un encendedor y la queme. Ese es un pasado que se acabó, mi familia ya no existe, solo quedo yo, como Jeff lo dijo, soy la oveja perdida del rebaño. Salí de la casa y fui a la parte de atrás, levante la trampilla que había en el cobertizo, baje había una rampa con varias curvas al final una puerta, podía dejar mi moto frente a ella ya que había bastante espacio, y llegue al bunquer que mi padre creo, allí celebramos varias fiestas era como una sala de ocio más que un bunquer, pero ahora sería mi escondite. Todo estaba bien, al parecer los militares no entraron aquí. Había varias habitaciones una cocina y una especie de salón con Tv, también un baño, era como una mini casa. Me senté en el sofá, mire al techo, encima estaba mi casa, pero el hormigo aguantaría aunque cayeran misiles encima mía, era el lugar perfecto. Salí y guarde la moto frente a la puerta, cerré la trampilla, esta se ocultaba bien, aunque era bastante grande, el cobertizo me permitiría salir con la moto si lo necesito, aunque tendría que poner algún tipo de sistema para abrir y cerrarla cuando lo necesite. Ya buscare la manera. Fui a dar un paseo, todo estaba destruido, pero me sentía en mi hogar, después de todo recordaba todo. Llegue a la cuidad, nadie me reconocería, mi cara había cambiado, ahora tenía ojos y la cicatriz que me hizo Miquel me serviría para ocultarme. Ha decir verdad esa cicatriz solo la tenía en un lado de la cara, así que no me dolió mucho cuando me hizo el corte. Había un montón de militares en las calles, apenas había gente, muchos se habían ido, entonces un coche abierto militar paso, llevaba a muchos chicos y chicas dentro. Me acerque a un militar y le pregunte. -¿Qué paso con esos chicos?- El militar me miro sorprendido. -¿Nuevo aquí?- -Solo de paso.- -Ellos están acusados de ser Killers y serán encerrados, aunque no estoy de acuerdo con esto, cogemos a un montón de chicos y se les acusa solo por estar en la calle, es injusto, y a veces si no tienen ninguna prueba de defensa el general manda ejecutarlos, todos dicen que son inocentes, que solo estaban en la calle, pero al general no le parece suficiente argumentación y a veces ejecuta a todos, la mayoría inocentes.- Eso me retumbo en la mente, promulgan la paz pero ellos son peores que los killers, asesinan a inocentes y se encubren con la ley, son despreciables. -Gracias. ¿Cuál es tu nombre?- -George, ¿Por qué?- -Por nada.- Me fui de allí, aquel tipo me había dado mucha información. Seguí al coche militar hasta un pequeña base al otro lado de la cuidad, al parecer querían alejarse la zona residencial por miedo a ataque nocturnos de los killers. Espere a que atardeciera, estaba muy bien vigilada, tenían guardias en todos lados, sería difícil colarse sin que se dieran cuenta. Mire a mi bolsa de armas, tenía tres granadas de humo, dos cegadoras, una incendiaria y cuatro explosivas, tendría que gastar varias para poder entrar y robar algunas. Pero entonces mire al guarda lateral, eran dos grandes con dos rifles de asalto, estaba menos vigilada ya que esos eran grandes y llevaban armas, también tenían la alarma más cerca, me moví entre la arboleda y me subí a la edificación, estaba sobre ellos, un guarda paso a su lado, en ese momento salte, caí entre los dos, le atravesé el cuello con mis cuchillos y al que tenían enfrente utilice una de mis cuchillas con cable de acero. Esta le atravesó la cabeza, tire del cadáver para que no saliera fuera, metí todos los cadáveres en tres taquillas distintas, no las usarían hasta el cambio de turno en la mañana, así sería más fácil. Entre la defensa por fuera era muy fuerte pero por dentro era pésima, los guardias estaban jugando a las cartas, saque mis tres cuchillas y las lance a los guardias, lo tres muertos, escondí los cadáveres debajo de la mesa de la computadora, me metí en el sistema encontré la fuente de alimentación, estaba a unos metros de allí, pero seguro que estaba vigilada, me subí en la mesa y me cole por el conducto de ventilación, pase por encima de los guardas que vigilaban la entrada, entre dentro de la sala sin que se dieran cuenta, y con mi machete rompí la fuente, toda la base se quedó a oscuras, los guardas entraron, pero yo estaba escondido, yo podía verles pero ellos a mí no sacaron linternas y en ese momento, les degollé, puse los cadáveres al lado de aquella máquina y apague sus linternas salí de la sala y seguí mi camino, buscaba a esos chicos, en ese momento la luz volvió. -“Mierda”-Pensé. Me puse la capucha y corrí por todo el pasillo mientras me ajustaba la bufanda para evitar que se me viera la cara, si me veían seria como mucho los ojos, el techo era bastante alto, así que subí antes de que pudieran reiniciar todo el sistema de vigilancia. Me oculte entre las sombras. El pasillo era bastante largo, pero en un cruce pude ver a un pequeño grupo de personas uno parecía el jefe era mayor unos cuarenta, le seguían varios guardias y una mujer, justo entro en el cruce y una chica choco contra ellos, los guardias que iban delante cayeron muertos, tenía un cuchillo. -M-Malditos.- Grito. -Por fin enseñaste tu maldita cara de killer. Dos semanas torturándote y no te moviste hasta que matamos a tu familia, tu perseverancia era algo de admirar, siempre gritabas que eras inocente, pero por fin enseñaste tu cara.- Dijo riéndose el jefe. Eso era repulsivo, solo habéis alimentado el odio de alguien hasta el punto de que os quiera matar imbéciles. Dos guardias la teclearon, ella cayó de rodillas, la agarraron de los brazos evitando que ella se pudiera mover. -Mira que valiente, intentando matarnos para acabar así, creo que será mejor que te ejecutemos ahora, antes de que revoluciones a los demás.- Dijo sacando una pistola y apuntándola a la cabeza de la chica. -¿Quieres vengarte?- Pregunte a aquella chica, aquello alarmo a todos los allí presentes. Ella me miro. Yo deje caer un cuchillo frente a ella, al mismo tiempo que caía yo baje y mate a los guardas que la sujetaban, el cuchillo se clavó en el suelo al mismo tiempo que los cuerpos de aquellos hombres caían al suelo. -Entonces hazlo.- Le dije. Mientras la miraba. Ella no se lo pensó, agarro el cuchillo y se abalanzo por aquel hombre, le clavó el cuchillo en el estómago, el hombre disparo pero la bala le dio a la chica en el hombro. Ella retrocedió, y se sentó en el suelo, al parecer no podía más, aguanto sus heridas hasta este punto, yo le di un golpecito en la cabeza, ella me miro. -Ya me encargo yo.- Los guardias empezaron a dispararnos, yo saque mi pistola y bloquee las balas de uno mientras que con la otra pistola le dispare al otro que intento apretar el gatillo, el cuerpo cayó y el otro miro aterrado a su compañero, gran error, le volé la cabeza. El jefe me miro aterrado, al parecer vio mis ojos, mientras aquella mujer le ayudaba a mantenerse en pie. -C-Crimson Knight.- Dijo. Yo sonreí. -Vaya ese es el nombre que me puso el ejército, pero es verdad yo soy el asesino carmesí.- Guarde mis pistolas y saque mi machete y le corte la cabeza a la mujer que le ayudaba nos manchó de sangre a ambos, este cayó al suelo y miro la cabeza de su ayudante. -María.- Grito. -Oh, ¿Era tu mujer?, tranquilo pronto estarás junto a ella.- Saque mi cuchillo y le atravesé la cabeza con él. El guardia que quedaba estaba tirado en el suelo horrorizado. Me sonaba su cara. -¿Tu nombre?- Le pregunte apuntando con el cuchillo y agarrándole del cuello con la otra mano. -George.- Respondió. Yo sonreí. -Escúchame atentamente, vas a ir junto a tu general y le dirás que el asesino carmesí ha vuelto y que como no pare esta locura, acabare con todos vosotros.- Aquel hombre asintió aterrado. Lo solté, el salió corriendo. La chica se levantó e intento apuñalarme, yo la agarre del brazo. -Yo sería quien los matase.- Me dijo. -¿Y te volverías como yo?- Ella me miro. Bajo su cabeza. -Lo hare.- -Haz lo que quieras pero ahora solo te quedan dos opciones, huyes y le echas la culpa al que te salvo para que así puedas poder vivir con normalidad o te unes a mí y te conviertes en una asesina despiadada y odiada. ¿Cuál eliges?- Ella no dijo nada, solo bajo la cabeza. -Tienes cinco minutos, te espero fuera.- Le dije. En cuanto llegue a la entrada vi que aun había guardias vigilando, a esos idiotas no se les ocurrió entrar a mirar, los acuchille y los metí dentro, vi un baúl y o abrí, dentro había todo tipo de armas, cogí granadas de todo tipo y algún que otro rifle y franco. Necesitaría armas para enfrentarme a estos idiotas. Cuando iba a salir, me gritaron. -Espera.- Me gire, era la chica venía con dos más. -Mataste a los guardias, así que pude quitarles las llaves y liberar a los que quedaban vivos.- -¿Vendréis conmigo?- -Nos has salvado, por supuesto que te seguiremos.- Dijo el chico que la acompañaba. Eran dos chicas y ese chico. -¿Vuestros nombres?- Les pregunte. -Andrea.- Dijo la segunda chica. -Estefan.- Dijo el chico. Mire a la chica que salve. -¿Y el tuyo?- Le pregunte. -Jenna, Jenna The Crimson, seré tu seguidora.- Me sorprendió que cogiera el mismo título. Le sonreí. -Vámonos de aquí de una vez, coged todas las armas que podáis.- Los chicos obedecieron y se cargaron de armas, les costaba caminar, así que despegue el camino, me abalance sobre los guardias y saque mi espada y la que me había regalado el gasolinero, degollé todo lo que se me puso en medio y abrí el camino a esos chavales, al final escapamos hacia la zona residencial. Los lleve a mi casa. -Este es vuestro nuevo hogar.- Les dije. Ellos sonrieron. Los lleve al cobertizo, abrí la trampilla y cuando entramos la cerré, y abrí la puerta encendí la luz y me encontré con un viejo compañero que me saludo. -Hola John.- -Hola, Marcos Darkness.- Continuara… Dejare un aviso, no se molesten en comentar si vienen solo para poner fotos, bardear, o cualquier otra idiotez, les bloqueare y borrare el comentario, y para aquellos que solo vienen para molestar diciendo que no les gustan las historias de los killer no se molesten en comentar, si no les gusta no comenten, que les pasa que solo comentan por dejarse ver o que
Antes de nada quisiera agradecer a los que me ayudan en el transcurso de esta historia. También me gustaría avisar de que la historia cogerá dos caminos distintos, uno en el que sigue la historia de Jake y otra en la que sigue la historia de Jared, como si estos fueran dos mundos distintos. Esta vez he leído varios Killer aunque a algunos le cambiaran lo de Killer, les dejare algunos: @Creepypsicopata: Dan The Killer @creepynightmare: Carl The Psycopath @Edup_33: Jared The Killer @gabrieljoaquinor: Gabriel El Aniquilador @Jadethekiller: Jade the killer @gabrielalahey1: The Killers ( Alison The Killer) @stevenlolo: Jake The Samurai, Wolf The Killer @daygger2: Day The Killer @MilyRob: Mily the killer @matiasoscuro: Dark The Killer @MarcosTheKiller: Marcos The Darkness @Seeff: Kinn The Killer Arco De Jared: Capítulo 25: Final -...- -Déjame ver si puedo hacer algo con tus heridas –Dije. -No te me acerques –Respondió. -¡Pero..! - -Estoy bien así, solo no te me acerques.- Me corto. Diana despertó y al ver a Jared se acercó llorando hacia él. -Hermanito, lo lamento -Dijo con una voz algo temblorosa mientras ponía su mano en la mejilla de Jared. -Tonta, no necesito tu lastima – Él la aparto de un golpe, yo me quede algo impactado por aquello ella y Jared siempre se habían llevado bien, salió corriendo y busco su pistola entre los escombros. -¿Donde esta Jeff? –Me dijo sacando la pistola de los escombros. -Jared este no es el momento para hablar de Jeff, estas muy herido, y ahora que has herido a Jeff los Killers se centraran en ti, estas en peligro- Le dije. -¡Yo soy el peligro! Mira a esos idiotas, no se acercarían no locos a mí, Jeff es como un dios para ellos y yo soy su anticristo, yo logre herirlo de gravedad, cosa que ninguno de ustedes logro hasta ahora. –Todo lo que dijo me sorprendió. -Jared...- Le dije En ese momento, Jake, Jade y Marcos se acercaron a nosotros, ellos también se horrorizaron al ver a Jared. -¡Oh dios!, Jared... -Dijo Jake -Jared, ¿Que sucedió? -Pregunto Marcos -Nada, váyanse de aquí.- Respondió. -Jared…-Dijo Jade -¡Lárguense de aquí! –Grito. Ellos me miraron y yo asentí -Luego hablaremos -Les dije Jared me volvió a mirar y me apunto con su pistola. -Dime a donde carajos fue Jeff –Estaba demasiado furioso como para ver lo que hacía. -Huyo hacia el sur –Le di su respuesta, y posiblemente un camino hacia la tumba. El paso por mi lado, en verdad iba ir hacia allí, la verdad no aguantaría mucho, aparte de todas esas heridas tenía un trozo de metal en el torso, era muy difícil verlo, creo que fui el único en verlo. Cuando estuvo a mi altura se detuvo. -Adiós, mi amigo del alma –Me dijo. Cayeron un par de lágrimas por mi rostro, él iba a morir y yo lo sabía. Me gire y en cuanto el me miro le sonreí. -Adiós, mi buen amigo –Le respondí. El siguió caminando hacia el bosque, pero antes de que se fuera Diana lo abrazo. Estaba llorando. -Te estaré esperando, hermanito – Él se fue, todos nos quedamos allí y algunos killer vinieron para atacarnos. Todos se pusieron en guardia menos Diana que estaba llorando. Yo pase entre todos ellos, mire a la muchedumbre de killers que venía se habían detenido al ver mis ojos. -Callaos, hacéis demasiado ruido.-Les dije con odio. Saque mi machete y mi cuchillo, varios killers vinieron a atacarme pero los esquive y acabe matándolos de un golpe con el cuchillo y a otro con el machete. Los killers que estaban enfrente retrocedieron. Yo iba a seguir pero alguien me detuvo. -Ve a por ese idiota.- Era Marcos. Yo lo mire un segundo y asentí, cambie de rumbo hacia el bosque. Al cabo de unos minutos llegue a donde estaba Jared, Jeff iba a terminar el trabajo, rápidamente saque mi pistola y le dispare en el hombro. El grito y salió corriendo hacia el bosque, yo corrí hacia Jared guardando mi pistola. En ese momento empecé a llorar. -Wendy... Le prometí que me casaría con ella...no podre cumplir mi promesa….- -Jared...es mi culpa que estés así, si no me hubieras salvado y si yo hubiera llegado antes... –Le respondí. -No seas idiota, eres mi amigo y no podía permitir que murieras...pero ¿Sabes qué?, me alegra poder morir junto a alguien que aprecio...aunque en realidad no quiero morir – El cerro sus ojos. Estaba muerto, intente reanimarlo pero sin éxito, corrí de vuelta al campo de batalla. -Day.- Grite. Aun con lágrimas en mis ojos. El me miro y vino corriendo. -Sígueme te necesito para reanimar a Jared.- Le dije, agarrándolo del brazo y arrastrándolo hacia el cuerpo de Jared. En cuanto llegamos no estaba, no había nada, su cuerpo había desaparecido. Yo caí de rodillas al suelo. -¿Donde esta pregunto?- Day alterado. -Estaba aquí y ahora no está.- Le respondí. Pero vi algo donde estaba el charco de sangre, era la bufanda de Jared, me levante y la cogí. Mire a Day y negué. Day me miro serio se acercó y me agarro del cuello. -¿Qué quieres decir?-Me pregunto llorando. -No va a volver, no tenía pulso, Day, estaba muerto y se llevaron el cuerpo.- El empezó a llorar, me soltó y golpeo un árbol. Yo no podía hacer nada. Volvimos al campo, todo había terminado, todos se acercaron. -¿Y Jared? ¿Dónde está?- Pregunto Diana. Yo le enseñe la bufanda y negué. -No, no puede ser.- Dijo, ella empezó a llorar. Wendy estaba al fondo su cara demostraba como estaba, me apunto con una flecha, pero los demás intentaron persuadirla. Pase por su lado. Ella había empezado a llorar. -Lo siento no pude hacer nada.- Le dije mientras seguía mi camino. Ella se desplomo en el suelo y lloro. Jane la abrazo para consolarla. Yo mire a la bufanda. -Lo siento compañero.- Le dije. Esa misma madrugada me fui de la mansión todos estaban dentro llorando por lo de Jared, yo cogí mi moto y salí, me puse la bufanda de Jared al cuello, seria un recordatorio de este día, en cuanto salí Jane me detuvo. -¿Vas a dejar esto así?- -Fue mi culpa, no tengo derecho a hacer o decir nada.- -Olvídate que pasa con Jeff. No quieres vengarte.- -Jeff nos ha ganado Jane, se ha llevado a Jared y sigue con vida, todos están destrozados, nadie quiere seguir con esto mientras miran como mueren sus compañeros.- Le respondí. -¿Eso es todo lo que tienes que decir? No piensas decir nada a los demás-Me pregunto. -No tengo el derecho a mirarlos.- Arranque la moto y empecé a moverla pero al ponerme a su altura le dije.- Gracias por todo, habéis sido unos compañeros geniales, jamás os olvidare.- -John, ya no eres un Deadman, haz lo que quieras.- Dijo mientras se iba. Yo le sonreí. -Gracias.- Ella levanto y la mano y se despidió moviéndola de lado a lado, yo arranque mi moto y me fui de allí, todo había acabado, no tenía nada más que hacer. Fin. Dejare un aviso, no se molesten en comentar si vienen solo para poner fotos, bardear, o cualquier otra idiotez, les bloqueare y borrare el comentario, y para aquellos que solo vienen para molestar diciendo que no les gustan las historias de los killer no se molesten en comentar, si no les gusta no comenten, que les pasa que solo comentan por dejarse ver o que