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John The Killer. Un Ciego Seguidor. Capitulo 2

Paranormal1/6/2014
Seguimos caminando por horas, por las cuales solo veía a la gente pasar, hasta llegar al punto de que el ver gente se convirtiera en ilusión, estábamos en un bosque, frente a una casa abandonada, que había sido todo eso, hasta hace un segundo veía gente dirigiéndose en todas direcciones en la calle, aunque lo que más me sorprendía era que Jeff estaba llamándome desde la puerta de la casa, él se había quitado su capucha de la sudadera blanca manchada de sangre.
-Oye tú, ven aquí.- Me dirigí hacia la puerta, en cuanto llegue Jeff me miro con cara extrañada, pero sin dejar de sonreír y me dijo.- Aun no me has dicho tu nombre, tú sabes el mío pero tu aún no se el tuyo.- En cuanto termino aquella frase su sonrisa se hizo cada vez más grande.- No serás uno de esos falsos y traicioneros ayudantes de ese señor sin cara y trajeado ¿verdad?-Pregunto mientras sacaba su cuchillo con la sangre seca aun marcada en él.
En cuanto vi aquello por alguna razón mi pensamiento fue el que no quería huir, quería ver aquel cuchillo con el que Jeff asesinaba a todas sus presas a decir verdad me estaba volviendo loco.
-¿A qué te refieres con un hombre sin cara y trajeado?-Le pregunte, y seguidamente antes de que pudiera moverse o contestar me agache a la altura del bolsillo de donde estaba su cuchillo y le pregunte con una sonrisa.- ¿Puedo verlo?-
Jeff me miro con una extrañada y sonriente cara.
-¿Para qué?-Pregunto mientras alzaba su cuchillo.
-Quiero ver la sangre de toda esa gente.-Respondí.
En cuanto respondí Jeff dejo su cuchillo de vuelta en su bolsillo antes de que pudiera seguir mirándolo. Y con una amplia sonrisa me dijo.
-Bienvenido a casa chaval.- Aquella frase sonó como los fuegos artificiales que veía en los festivales, alto, estruendoso y que por alguna razón me hizo sentir en las nubes.
-Me llamo John.- Le dije.- Y muchas gracias Jeff.-Le sonreí con una cara que solo él podía entender y sonrisa que solo gente con la mente tan abierta como nosotros podríamos entender.
-Bien, ¿entonces quieres ser tan hermoso como yo?- Me pregunto.
-Lo lamento Jeff, pero no estoy a la altura de alguien como tú, no sería capaz de llevar ese honor.- Aquel hombre me miro con una amplia sonrisa con la que me miro en aquel callejón en el que lo conocí.
-Bien, de momento mantente así y estate atento, no quiero que eso idiotas te cojan.-Me dijo, a decir verdad no sabía nada de los que perseguían a Jeff a parte de la policía, pero tendría cuidado igual.- Ah, sí una cosa más, quiero que busques algo en el bosque.-Aquello parecía la primera orden de mi superior estaba completamente emocionado.
-¿Qué es?- Le pregunte.
-Lo sabrás en cuanto lo encuentres, y llévate esto.-Se fue a la cocina y saco un cuchillo y de un cajón en la mesa saco una pistola. Eso me dio pura alegría, Jeff me estaba dando armas. Aunque me imaginaba que era por la seguridad de la que menciona antes.
Y sin preguntar nada más me dirigí directo al bosque mientras Jeff me miraba desde la ventana, con su eterna sonrisa.
Al cabo de media hora ya no sabía en donde me encontraba estaba completamente perdido, no sabía qué dirección tomar todo era igual nada cambiaba, hasta que escuche un silbido entre la hierbas, me gire pero antes de darme cuenta ya tenía a un hombre con un cuchillo en mi cuello, tenía toda la cara tapada solo se dejaban ver sus ojos, me dio una patada por la cual me tiro al suelo de ejerciendo fuerza para que el golpe fuera capaz de romper mis costillas, no se rompieron debido a que gire y caí lateralmente pero a cambio mi clavícula sufrió todo el daño del golpe.
Me quede tirado en el suelo por el dolor.
-Oye Masky, que debemos hacer con este, no parece ser igual que los otros.-El tal Masky salió de las sombra de lo arboles, él también iba tapado completamente, pero al estar ahora a la luz de la luna pude ver cómo iban vestidos.
Era como una ropa con hombreras y casi parecían trajes ninja de los que se venden en las tiendas de disfraces pero estos parecían aún más reales que aquellos.
-No lo sé pero no debería ser muy difícil sonsacárselo, después de todo casi nadie viene por aquí.- Y diciendo esto ambos rieron y me lanzaron contra el árbol más próximo, me inmovilizaron y empezaron a interrogarme.
-¿Cómo llegaste aquí chaval?- Me pregunto el tal Masky.
-Me perdí.-Respondí mientras trataba de sacar mi cuchillo.
-Entiendo.-
Justo terminó de decir la palabra y alcance mi cuchillo dentro de mi sudadera, intente acuchillarlo pero inútilmente, aquel tipo desapareció frente a mis ojos, y me golpeo en la nuca dejándome medio aturdido.
-Ya veo, así que eres de ellos, después de todo este cuchillo es de él ¿no Hoody?-
-Es cierto.-
-Entonces acabemos con esto.-Dijo el tal Masky otra vez.
Me agarraron entre los dos y me ataron al árbol más cercano. Y finalmente me noquearon casi completamente.
Solo recordaba partes de lo que ocurrió después vi como alguien con pantalones negros atacaba a esos dos inútiles, uno de ellos se me acerco mientras el otro distraía a aquel hombre, recuerdo un fuerte dolor en mis ojos y después escuche pasos escapando supongo que serían de aquellos dos tipos y después caí en un profundo sueño.
Desperté en una cama con los ojos vendados pues no podía ver nada, llame por si había alguien. Entonces escuche la voz de una mujer.
-Tranquilo, hay alguien aquí para atenderle.-Al mismo tiempo escuchaba su voz escuchaba un latido estaba a dispar con el mío así que supuse que era el de aquella mujer, era el de un corazón, supongo que estaría lo suficientemente cerca para poder oírlo pero no notaba nada parecido a un cuerpo como para escucharlo.
-¿Qué ha ocurrido?- Pregunte.
-Recibió una gran paliza y …- Se calló unos segundos.- Bueno usted se quedó tuerto.-Termino la frase. Aquello me produjo un shock tremendo. Me había quedado tuerto ¿cómo?, entonces recordé lo de la noche anterior, aquel gran dolor en mis ojos debió haber sido lo que me los arranco.- En cuanto usted llego aquí estaba frente al hospital en un estado deplorable tuvimos que llevarlo a urgencia y cicatrizar sus ojos.-
-Entonces estoy ciego, no podré ver nada más.-
-Me temo que será así, aunque llego una carta de un hombre supuestamente el que le salvo y un regalo de su parte, se la leeré enseguida.- Escuche como se movía para coger la carta encima de la mesa que tenía al lado, en verdad mi oído mejoro mucho.- Lamento no haber hecho más por ti, pero al menos podrás ser hermoso a tu manera, este es un pequeño regalo es el que siempre uso para cubrir mis ojos, espero que le des un buen uso. Firmado Jeff.- Termino de leerla.- También tenemos sus cosas aunque no debería ir por ahí con eso. Pero supongo que le servirán para protegerse de ahora en adelante así que no le hemos dicho a nadie sobre sus pertenencias, también creo que le alegrara saber que hoy mismo recibe el alta, al parecer solo le arrancaron los ojos no recibió ningún daño grave interno así que puede irse hoy mismo. Aquí tiene el regalo de su amigo.
Sentí una gran tira de tela en mis manos, en cuanto la palpe un poco me di cuenta que era la que usaba Jeff.
Me la puse para tapar mis sellados ojos y andar ciego por este mundo, se podría decir que ya no los necesitaba, mi oído había captado todo movimiento haciendo una especie de mapa mental de la habitación y si seguía así podría moverme por la ciudad.
La enfermera se fue.
Recogí todas mis cosas mis ropas encima de la mesa el cuchillo y la pistola, me escondí todo y me puse la capucha de la sudadera.
Me dirigi hacia la puerta y le dije a la habitación con una sonrisa como la que tuve la noche anterior.
-Close your eyes. Time to sleep.-
Continuara….
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