Capitulos 2:
Seguí corriendo, hasta llegar a un local, era uno que conocía bastante bien. “Undead Player”, el único lugar que sabía de los jugadores y de cómo funcionaba el juego, fue un local que descubrí mientras deambulaba con ella una vez.
En cuanto entre mi apariencia cambio, no sabía que apariencia tenia, pero tenía agarrada a Sara así que podía explicarle lo que pasaba, la obligue a sentarse.
-¿Dónde estoy? ¿Por qué me has traído aquí?-
Le dije con un gesto que se callara. Era un café en cuya parte posterior vendían objetos para los jugadores, normalmente los jugadores no suelen obtener poderes espontáneos como los que tuve yo, vienen aquí y ofrecen un precio a cambio de ellos, para mi suerte yo no tuve que hacerlo.
-Este es un lugar seguro.-Le dije.
Me gire y mire a la barra, el dependiente estaba muy centrado en nosotros, me hizo un gesto para que fuera a la parte de atrás.
Volví a agarrar a Sara y la dirigí allí.
Me senté frente aquel mostrador que rara vez se utilizaba.
-Raro verte aquí Sound.- Me dijo el dependiente.
-Cállate Adrew.- Ese es su nombre, él fue un jugador, aunque el solo tiene veinticuatro, volvió a vivir y creo este negocio para los jugadores, normalmente todos olvidan lo que pasaron aquí.
-¿Y esta chica?- Me pregunto.
-Quiero que revises el pacto, ella está viva.- El cigarrillo que llevaba en la boca se le cayó.
-¿Es broma?-
-Más me gustaría.-
-Sound no creo que lo entiendas, no se pueden hacer pactos con vivos, está prohibido, ni siquiera aunque se intente funciona, nunca pasó esto.-
-Pues dime tú como demonios hice este pacto sin intentarlo, ella me puede ver sin estar en zonas seguras, Andrew me veía ahí fuera contra esos ruidos.-
Se calló.
-¿Alguien me puede explicar que pasa?-
-Ahora lo reviso.-No dijo nada más, se fue al local.
-No te preocupes, él nos va a ayudar.-
Volvió en unos minutos, con aquel artefacto que tanto odiaba. Era casi como un succionador de almas para los jugadores.
Se pasó un par de horas revisando aquel pacto.
-Todo está correcto, no ha sido un error Sound, es un pacto legal, ni siquiera los GM pueden romperlo.-
-¿Quieres decir que “ella” es mi nueva compañera?-
-Sí. Sé que no te gusta la idea de tener que ganar este maldito juego otra vez, pero si quieres que ella y tú sobreviváis, vais a tener que hacerlo.-
Entonces un agudo dolor llego a mi mano, hacía tiempo que no lo sentía, la mire, era el marcador de juego. Un mensaje llego a mi teléfono:
-“Tenéis una hora para exterminar a todos los ruidos de Trafalgar Square”-
-Muy bonito.-
-Seguro que los Reapers estarán allí para acabar con algunos jugadores.- Dijo Adrew.
-No me queda otra.-Me dirigí a la salida.
-¿Adónde vas?-
-A acabar con ellos.-
-¿Y la chica?-
-Me encargare de ella también.-
-Estás loco, debe haber un cantidad de ruidos enorme y sin contar con los Reaper, ella está viva, no vas a ser capaz de aguantar con todo, sin mencionar que ambos jugadores deben estar en lugar al terminar la misión.-
-Y no puedes hacer nada, dale algo, un PIN, una pistola, algo, con lo que pueda defenderse.-
-No tengo algo así para vivos.-
-Mierda.-
-No queda otra, vas a tener que usar “eso”-
-Estás loco, quieres sobre-cargarme o que, no sabes lo que tuvimos que sufrir la primera que lo utilizamos.-
-No te queda otra.-
Me extendió su mano, encima de ella había una especie de PIN.
-Tómalo.-Me dijo.
Chasquee la lengua. Lo cogí.
-Tú, te vienes.- Le dije, mientras agarraba a la chica por la capucha de la chaqueta.
-¿Qu.. Que te crees que haces?- Me dijo Sara.
-Salvarte la vida, aunque al día siguiente no me pueda mover.- Le dije mientras la arrastraba a Trafalgar Square.
En cuanto llegamos no vimos a nadie. Solo unos cuantos ruidos y algunos trozos de ropa en sus deformadas garras.
-Ya han acabado con la mayoría.-
Sara se cubrió la boca.
-¿Qué les han hecho?-
-Eliminarlos.-
Ella no dijo nada más, podía ver como una lágrima se le caía.
-¿Por qué ocurre esto?- Dijo mientras se agachaba para esconder su cara.
-Para sobrevivir, o mejor dicho para volver a vivir.- Le dije mientras me ponía mis cascos.
La música empezó a sonar en mi cabeza, zumbando a grandes decibelios.
-Ready to dance.- Les dije a aquellos bichos mientras me lanzaba hacia ellos a la velocidad del sonido.
Continuara…
Seguí corriendo, hasta llegar a un local, era uno que conocía bastante bien. “Undead Player”, el único lugar que sabía de los jugadores y de cómo funcionaba el juego, fue un local que descubrí mientras deambulaba con ella una vez.
En cuanto entre mi apariencia cambio, no sabía que apariencia tenia, pero tenía agarrada a Sara así que podía explicarle lo que pasaba, la obligue a sentarse.
-¿Dónde estoy? ¿Por qué me has traído aquí?-
Le dije con un gesto que se callara. Era un café en cuya parte posterior vendían objetos para los jugadores, normalmente los jugadores no suelen obtener poderes espontáneos como los que tuve yo, vienen aquí y ofrecen un precio a cambio de ellos, para mi suerte yo no tuve que hacerlo.
-Este es un lugar seguro.-Le dije.
Me gire y mire a la barra, el dependiente estaba muy centrado en nosotros, me hizo un gesto para que fuera a la parte de atrás.
Volví a agarrar a Sara y la dirigí allí.
Me senté frente aquel mostrador que rara vez se utilizaba.
-Raro verte aquí Sound.- Me dijo el dependiente.
-Cállate Adrew.- Ese es su nombre, él fue un jugador, aunque el solo tiene veinticuatro, volvió a vivir y creo este negocio para los jugadores, normalmente todos olvidan lo que pasaron aquí.
-¿Y esta chica?- Me pregunto.
-Quiero que revises el pacto, ella está viva.- El cigarrillo que llevaba en la boca se le cayó.
-¿Es broma?-
-Más me gustaría.-
-Sound no creo que lo entiendas, no se pueden hacer pactos con vivos, está prohibido, ni siquiera aunque se intente funciona, nunca pasó esto.-
-Pues dime tú como demonios hice este pacto sin intentarlo, ella me puede ver sin estar en zonas seguras, Andrew me veía ahí fuera contra esos ruidos.-
Se calló.
-¿Alguien me puede explicar que pasa?-
-Ahora lo reviso.-No dijo nada más, se fue al local.
-No te preocupes, él nos va a ayudar.-
Volvió en unos minutos, con aquel artefacto que tanto odiaba. Era casi como un succionador de almas para los jugadores.
Se pasó un par de horas revisando aquel pacto.
-Todo está correcto, no ha sido un error Sound, es un pacto legal, ni siquiera los GM pueden romperlo.-
-¿Quieres decir que “ella” es mi nueva compañera?-
-Sí. Sé que no te gusta la idea de tener que ganar este maldito juego otra vez, pero si quieres que ella y tú sobreviváis, vais a tener que hacerlo.-
Entonces un agudo dolor llego a mi mano, hacía tiempo que no lo sentía, la mire, era el marcador de juego. Un mensaje llego a mi teléfono:
-“Tenéis una hora para exterminar a todos los ruidos de Trafalgar Square”-
-Muy bonito.-
-Seguro que los Reapers estarán allí para acabar con algunos jugadores.- Dijo Adrew.
-No me queda otra.-Me dirigí a la salida.
-¿Adónde vas?-
-A acabar con ellos.-
-¿Y la chica?-
-Me encargare de ella también.-
-Estás loco, debe haber un cantidad de ruidos enorme y sin contar con los Reaper, ella está viva, no vas a ser capaz de aguantar con todo, sin mencionar que ambos jugadores deben estar en lugar al terminar la misión.-
-Y no puedes hacer nada, dale algo, un PIN, una pistola, algo, con lo que pueda defenderse.-
-No tengo algo así para vivos.-
-Mierda.-
-No queda otra, vas a tener que usar “eso”-
-Estás loco, quieres sobre-cargarme o que, no sabes lo que tuvimos que sufrir la primera que lo utilizamos.-
-No te queda otra.-
Me extendió su mano, encima de ella había una especie de PIN.
-Tómalo.-Me dijo.
Chasquee la lengua. Lo cogí.
-Tú, te vienes.- Le dije, mientras agarraba a la chica por la capucha de la chaqueta.
-¿Qu.. Que te crees que haces?- Me dijo Sara.
-Salvarte la vida, aunque al día siguiente no me pueda mover.- Le dije mientras la arrastraba a Trafalgar Square.
En cuanto llegamos no vimos a nadie. Solo unos cuantos ruidos y algunos trozos de ropa en sus deformadas garras.
-Ya han acabado con la mayoría.-
Sara se cubrió la boca.
-¿Qué les han hecho?-
-Eliminarlos.-
Ella no dijo nada más, podía ver como una lágrima se le caía.
-¿Por qué ocurre esto?- Dijo mientras se agachaba para esconder su cara.
-Para sobrevivir, o mejor dicho para volver a vivir.- Le dije mientras me ponía mis cascos.
La música empezó a sonar en mi cabeza, zumbando a grandes decibelios.
-Ready to dance.- Les dije a aquellos bichos mientras me lanzaba hacia ellos a la velocidad del sonido.
Continuara…