Antes de nada quisiera agradecer a los que me ayudan en el transcurso de esta historia. También me gustaría avisar de que la historia cogerá dos caminos distintos, uno en el que sigue la historia de Jake y otra en la que sigue la historia de Jared, como si estos fueran dos mundos distintos. Esta vez he leído varios Killer aunque a algunos le cambiaran lo de Killer, les dejare algunos:
Gabriel The Annihilator de @gabrieljoaquinor
Carl The Psycopath de @creepynightmare
Wolf The Killer de @stevenlolo
Milly The Killer de @MilyRob
Day The Killer de @daygger2
Jade the killer de @Jadethekiller
Dan The Killer de @Creepypsicopata
Kinn The Killer de @seeff
Marcos The Darkness de @MarcosTheKiller
Dark The Killer de @matiasoscuro
Alison The Killer de @gabrielalahey1
Carrie Howard, Kate, Katy de @newcreepypastas
John Crimson Knight:
Capítulo 1:
Seguí mi camino después de haberme separado de los Deadman, de momento solo iba a descansar ya llevaba unas dos horas conduciendo.
Pare donde siempre.
-Ey chaval, cuanto tiempo.-
No dije nada.
-¿Lo de siempre?-
-Si.-Respondí.
El preparo el café y me lo trajo, aunque esta vez era distinto, parecía como si le hubieran metido pan dentro.
-¿Qué es esto?-Le pregunte confuso.
-Es una nueva idea que tengo pensado incluir a la carta, adelante pruébala y dime que te parece.-
Le di un sorbo, sabía muy diferente al café de siempre, era mucho mejor, era dulce en vez de amargo, aquello que parecía pan era lo que le daba ese toque dulce, además era esponjoso y suave, algo que satisfacía a mi paladar.
-¿Qué te parece?-
-Es muy bueno.- Conteste.
-¿Verdad?, al parecer un chef prestigioso lo hizo y mi hijo me recomendó ponerlo en la carta. A decir verdad es bueno en cuanto a lo que cocina se refiere, me ayuda bastante en mi trabajo.-
Le volví a dar otro trago al café, era algo muy bueno.
-Y por cierto ¿Qué ocurrió? No te ves como de costumbre.-
-A decir verdad creo que llegue al final de la carretera con aquella familia, la lié, y al final todo fue culpa mía.-
-¿Qué ocurrió?-
-Para ponerlo fácil, por mi culpa un amigo muy preciado corto su camino en esta vida.-
-Lamento oír eso.-
-A decir verdad pude salvarlo, pero no fui capaz.-
Unas lágrimas cayeron por mi rostro.
El ayudante encendió la Tv y se habló del plan anti-corrupción en una ciudad cercana. Mire la Tv vi que era mi cuidad estaba parcialmente destruida.
-Estas son las imágenes de la destrucción por parte del ejército, en su plan anti-corrupción para erradicar a todos los asesinos, se consideró esta cuidad epicentro y se volvió un campo de batalla envolviendo a toda la población, se cree que en esta ciudad empezó la corrupción con la aparición de un asesino ciego o eso se cree que asesino a varias familias en esta ciudad, por algunos datos se cree que esa persona es John, hijo de una familia muerta unos días después de su desaparición, y se le culpa también de este asesinato contra su propia familia.- El ayudante apago el Tv supo que no era el mejor momento para una noticia así.
-No tienen vergüenza, culpar a un chaval por que haya desaparecido de asesinato es horrible.-
-Puedes tener razón, pero yo creo que esa persona no se perdió, solo escapo de la realidad hacia una carretera de fantasía, para escapar de ese horror.- Le dije.
Él se me quedo mirando, yo le di un último trago al café.
-Puede que tengas razón.- Me dijo con una sonrisa.-Nadie aguantaría estar en una ciudad en la que se te acusa falsamente. No es así, John Kedgar.-
Yo le sonreí. Era la primera vez que alguien me llamaba por todo, nombre y apellido.
-Gracias por todo.- Le dije con una sonrisa mientras me dirigía a la salida.
-Espera.-
Se agacho y saco algo envuelto en un trapo largo, yo lo abrí, era una espada y un cuchillo.
-En esta vida solo uno mismo es capaz de protegerse y proteger a los que quiere.- Me dijo con una sonrisa.
-Gracias.- Guarde la espada y el cuchillo.- Tienes razón.-
Salí, mi moto ya estaba con toda la gasolina, no tendría problema en llegar a mi ciudad.
-Ten cuidado chaval, te queremos volver a ver por aquí, y no te preocupes, no diremos nada sobre ti.-
Le sonreí, me puse el casco y arranque la moto, iría de vuelta a algo que deje a medias, algo que deje atrás en el pasado, lo que yo mismo desate en ese bucle de destrucción, volvería a mi ciudad, pero esta vez no como un asesino, sino como un revolucionario.
Salí a 120 km/h a decir verdad no me importaba nada, quería llegar cuanto antes a mi casa, la misma que yo abandone hace tres años y medio.
Por el camino solo veía camiones militares y un tanque, el ejército iba enserio esta vez, tome otro camino para evitar complicaciones, acabe pasando por la área residencial, al lado de mi casa, estaba parcialmente destruida, deje la moto fuera y entre, todo estaba destruido, fui a mi habitación, todo tirado al parecer habían venido a inspeccionarla, vi tirado algo al lado de la masita de noche, era un cuadro, lo levante. Era la foto de cuando tenía seis años unos meses antes de aquel incidente. Saque la foto del marco y lleve a la cocina, saque un encendedor y la queme.
Ese es un pasado que se acabó, mi familia ya no existe, solo quedo yo, como Jeff lo dijo, soy la oveja perdida del rebaño.
Salí de la casa y fui a la parte de atrás, levante la trampilla que había en el cobertizo, baje había una rampa con varias curvas al final una puerta, podía dejar mi moto frente a ella ya que había bastante espacio, y llegue al bunquer que mi padre creo, allí celebramos varias fiestas era como una sala de ocio más que un bunquer, pero ahora sería mi escondite. Todo estaba bien, al parecer los militares no entraron aquí. Había varias habitaciones una cocina y una especie de salón con Tv, también un baño, era como una mini casa. Me senté en el sofá, mire al techo, encima estaba mi casa, pero el hormigo aguantaría aunque cayeran misiles encima mía, era el lugar perfecto.
Salí y guarde la moto frente a la puerta, cerré la trampilla, esta se ocultaba bien, aunque era bastante grande, el cobertizo me permitiría salir con la moto si lo necesito, aunque tendría que poner algún tipo de sistema para abrir y cerrarla cuando lo necesite.
Ya buscare la manera.
Fui a dar un paseo, todo estaba destruido, pero me sentía en mi hogar, después de todo recordaba todo.
Llegue a la cuidad, nadie me reconocería, mi cara había cambiado, ahora tenía ojos y la cicatriz que me hizo Miquel me serviría para ocultarme. Ha decir verdad esa cicatriz solo la tenía en un lado de la cara, así que no me dolió mucho cuando me hizo el corte.
Había un montón de militares en las calles, apenas había gente, muchos se habían ido, entonces un coche abierto militar paso, llevaba a muchos chicos y chicas dentro. Me acerque a un militar y le pregunte.
-¿Qué paso con esos chicos?- El militar me miro sorprendido.
-¿Nuevo aquí?-
-Solo de paso.-
-Ellos están acusados de ser Killers y serán encerrados, aunque no estoy de acuerdo con esto, cogemos a un montón de chicos y se les acusa solo por estar en la calle, es injusto, y a veces si no tienen ninguna prueba de defensa el general manda ejecutarlos, todos dicen que son inocentes, que solo estaban en la calle, pero al general no le parece suficiente argumentación y a veces ejecuta a todos, la mayoría inocentes.-
Eso me retumbo en la mente, promulgan la paz pero ellos son peores que los killers, asesinan a inocentes y se encubren con la ley, son despreciables.
-Gracias. ¿Cuál es tu nombre?-
-George, ¿Por qué?-
-Por nada.-
Me fui de allí, aquel tipo me había dado mucha información.
Seguí al coche militar hasta un pequeña base al otro lado de la cuidad, al parecer querían alejarse la zona residencial por miedo a ataque nocturnos de los killers.
Espere a que atardeciera, estaba muy bien vigilada, tenían guardias en todos lados, sería difícil colarse sin que se dieran cuenta. Mire a mi bolsa de armas, tenía tres granadas de humo, dos cegadoras, una incendiaria y cuatro explosivas, tendría que gastar varias para poder entrar y robar algunas.
Pero entonces mire al guarda lateral, eran dos grandes con dos rifles de asalto, estaba menos vigilada ya que esos eran grandes y llevaban armas, también tenían la alarma más cerca, me moví entre la arboleda y me subí a la edificación, estaba sobre ellos, un guarda paso a su lado, en ese momento salte, caí entre los dos, le atravesé el cuello con mis cuchillos y al que tenían enfrente utilice una de mis cuchillas con cable de acero. Esta le atravesó la cabeza, tire del cadáver para que no saliera fuera, metí todos los cadáveres en tres taquillas distintas, no las usarían hasta el cambio de turno en la mañana, así sería más fácil. Entre la defensa por fuera era muy fuerte pero por dentro era pésima, los guardias estaban jugando a las cartas, saque mis tres cuchillas y las lance a los guardias, lo tres muertos, escondí los cadáveres debajo de la mesa de la computadora, me metí en el sistema encontré la fuente de alimentación, estaba a unos metros de allí, pero seguro que estaba vigilada, me subí en la mesa y me cole por el conducto de ventilación, pase por encima de los guardas que vigilaban la entrada, entre dentro de la sala sin que se dieran cuenta, y con mi machete rompí la fuente, toda la base se quedó a oscuras, los guardas entraron, pero yo estaba escondido, yo podía verles pero ellos a mí no sacaron linternas y en ese momento, les degollé, puse los cadáveres al lado de aquella máquina y apague sus linternas salí de la sala y seguí mi camino, buscaba a esos chicos, en ese momento la luz volvió.
-“Mierda”-Pensé.
Me puse la capucha y corrí por todo el pasillo mientras me ajustaba la bufanda para evitar que se me viera la cara, si me veían seria como mucho los ojos, el techo era bastante alto, así que subí antes de que pudieran reiniciar todo el sistema de vigilancia. Me oculte entre las sombras. El pasillo era bastante largo, pero en un cruce pude ver a un pequeño grupo de personas uno parecía el jefe era mayor unos cuarenta, le seguían varios guardias y una mujer, justo entro en el cruce y una chica choco contra ellos, los guardias que iban delante cayeron muertos, tenía un cuchillo.
-M-Malditos.- Grito.
-Por fin enseñaste tu maldita cara de killer. Dos semanas torturándote y no te moviste hasta que matamos a tu familia, tu perseverancia era algo de admirar, siempre gritabas que eras inocente, pero por fin enseñaste tu cara.- Dijo riéndose el jefe. Eso era repulsivo, solo habéis alimentado el odio de alguien hasta el punto de que os quiera matar imbéciles.
Dos guardias la teclearon, ella cayó de rodillas, la agarraron de los brazos evitando que ella se pudiera mover.
-Mira que valiente, intentando matarnos para acabar así, creo que será mejor que te ejecutemos ahora, antes de que revoluciones a los demás.- Dijo sacando una pistola y apuntándola a la cabeza de la chica.
-¿Quieres vengarte?- Pregunte a aquella chica, aquello alarmo a todos los allí presentes.
Ella me miro.
Yo deje caer un cuchillo frente a ella, al mismo tiempo que caía yo baje y mate a los guardas que la sujetaban, el cuchillo se clavó en el suelo al mismo tiempo que los cuerpos de aquellos hombres caían al suelo.
-Entonces hazlo.- Le dije. Mientras la miraba.
Ella no se lo pensó, agarro el cuchillo y se abalanzo por aquel hombre, le clavó el cuchillo en el estómago, el hombre disparo pero la bala le dio a la chica en el hombro. Ella retrocedió, y se sentó en el suelo, al parecer no podía más, aguanto sus heridas hasta este punto, yo le di un golpecito en la cabeza, ella me miro.
-Ya me encargo yo.-
Los guardias empezaron a dispararnos, yo saque mi pistola y bloquee las balas de uno mientras que con la otra pistola le dispare al otro que intento apretar el gatillo, el cuerpo cayó y el otro miro aterrado a su compañero, gran error, le volé la cabeza. El jefe me miro aterrado, al parecer vio mis ojos, mientras aquella mujer le ayudaba a mantenerse en pie.
-C-Crimson Knight.- Dijo.
Yo sonreí.
-Vaya ese es el nombre que me puso el ejército, pero es verdad yo soy el asesino carmesí.-
Guarde mis pistolas y saque mi machete y le corte la cabeza a la mujer que le ayudaba nos manchó de sangre a ambos, este cayó al suelo y miro la cabeza de su ayudante.
-María.- Grito.
-Oh, ¿Era tu mujer?, tranquilo pronto estarás junto a ella.- Saque mi cuchillo y le atravesé la cabeza con él.
El guardia que quedaba estaba tirado en el suelo horrorizado. Me sonaba su cara.
-¿Tu nombre?- Le pregunte apuntando con el cuchillo y agarrándole del cuello con la otra mano.
-George.- Respondió.
Yo sonreí.
-Escúchame atentamente, vas a ir junto a tu general y le dirás que el asesino carmesí ha vuelto y que como no pare esta locura, acabare con todos vosotros.- Aquel hombre asintió aterrado.
Lo solté, el salió corriendo.
La chica se levantó e intento apuñalarme, yo la agarre del brazo.
-Yo sería quien los matase.- Me dijo.
-¿Y te volverías como yo?- Ella me miro. Bajo su cabeza.
-Lo hare.-
-Haz lo que quieras pero ahora solo te quedan dos opciones, huyes y le echas la culpa al que te salvo para que así puedas poder vivir con normalidad o te unes a mí y te conviertes en una asesina despiadada y odiada. ¿Cuál eliges?-
Ella no dijo nada, solo bajo la cabeza.
-Tienes cinco minutos, te espero fuera.- Le dije.
En cuanto llegue a la entrada vi que aun había guardias vigilando, a esos idiotas no se les ocurrió entrar a mirar, los acuchille y los metí dentro, vi un baúl y o abrí, dentro había todo tipo de armas, cogí granadas de todo tipo y algún que otro rifle y franco. Necesitaría armas para enfrentarme a estos idiotas.
Cuando iba a salir, me gritaron.
-Espera.-
Me gire, era la chica venía con dos más.
-Mataste a los guardias, así que pude quitarles las llaves y liberar a los que quedaban vivos.-
-¿Vendréis conmigo?-
-Nos has salvado, por supuesto que te seguiremos.- Dijo el chico que la acompañaba.
Eran dos chicas y ese chico.
-¿Vuestros nombres?- Les pregunte.
-Andrea.- Dijo la segunda chica.
-Estefan.- Dijo el chico.
Mire a la chica que salve.
-¿Y el tuyo?- Le pregunte.
-Jenna, Jenna The Crimson, seré tu seguidora.- Me sorprendió que cogiera el mismo título. Le sonreí.
-Vámonos de aquí de una vez, coged todas las armas que podáis.-
Los chicos obedecieron y se cargaron de armas, les costaba caminar, así que despegue el camino, me abalance sobre los guardias y saque mi espada y la que me había regalado el gasolinero, degollé todo lo que se me puso en medio y abrí el camino a esos chavales, al final escapamos hacia la zona residencial.
Los lleve a mi casa.
-Este es vuestro nuevo hogar.- Les dije.
Ellos sonrieron. Los lleve al cobertizo, abrí la trampilla y cuando entramos la cerré, y abrí la puerta encendí la luz y me encontré con un viejo compañero que me saludo.
-Hola John.-
-Hola, Marcos Darkness.-
Continuara…
Dejare un aviso, no se molesten en comentar si vienen solo para poner fotos, bardear, o cualquier otra idiotez, les bloqueare y borrare el comentario, y para aquellos que solo vienen para molestar diciendo que no les gustan las historias de los killer no se molesten en comentar, si no les gusta no comenten, que les pasa que solo comentan por dejarse ver o que
Gabriel The Annihilator de @gabrieljoaquinor
Carl The Psycopath de @creepynightmare
Wolf The Killer de @stevenlolo
Milly The Killer de @MilyRob
Day The Killer de @daygger2
Jade the killer de @Jadethekiller
Dan The Killer de @Creepypsicopata
Kinn The Killer de @seeff
Marcos The Darkness de @MarcosTheKiller
Dark The Killer de @matiasoscuro
Alison The Killer de @gabrielalahey1
Carrie Howard, Kate, Katy de @newcreepypastas
John Crimson Knight:
Capítulo 1:
Seguí mi camino después de haberme separado de los Deadman, de momento solo iba a descansar ya llevaba unas dos horas conduciendo.
Pare donde siempre.
-Ey chaval, cuanto tiempo.-
No dije nada.
-¿Lo de siempre?-
-Si.-Respondí.
El preparo el café y me lo trajo, aunque esta vez era distinto, parecía como si le hubieran metido pan dentro.
-¿Qué es esto?-Le pregunte confuso.
-Es una nueva idea que tengo pensado incluir a la carta, adelante pruébala y dime que te parece.-
Le di un sorbo, sabía muy diferente al café de siempre, era mucho mejor, era dulce en vez de amargo, aquello que parecía pan era lo que le daba ese toque dulce, además era esponjoso y suave, algo que satisfacía a mi paladar.
-¿Qué te parece?-
-Es muy bueno.- Conteste.
-¿Verdad?, al parecer un chef prestigioso lo hizo y mi hijo me recomendó ponerlo en la carta. A decir verdad es bueno en cuanto a lo que cocina se refiere, me ayuda bastante en mi trabajo.-
Le volví a dar otro trago al café, era algo muy bueno.
-Y por cierto ¿Qué ocurrió? No te ves como de costumbre.-
-A decir verdad creo que llegue al final de la carretera con aquella familia, la lié, y al final todo fue culpa mía.-
-¿Qué ocurrió?-
-Para ponerlo fácil, por mi culpa un amigo muy preciado corto su camino en esta vida.-
-Lamento oír eso.-
-A decir verdad pude salvarlo, pero no fui capaz.-
Unas lágrimas cayeron por mi rostro.
El ayudante encendió la Tv y se habló del plan anti-corrupción en una ciudad cercana. Mire la Tv vi que era mi cuidad estaba parcialmente destruida.
-Estas son las imágenes de la destrucción por parte del ejército, en su plan anti-corrupción para erradicar a todos los asesinos, se consideró esta cuidad epicentro y se volvió un campo de batalla envolviendo a toda la población, se cree que en esta ciudad empezó la corrupción con la aparición de un asesino ciego o eso se cree que asesino a varias familias en esta ciudad, por algunos datos se cree que esa persona es John, hijo de una familia muerta unos días después de su desaparición, y se le culpa también de este asesinato contra su propia familia.- El ayudante apago el Tv supo que no era el mejor momento para una noticia así.
-No tienen vergüenza, culpar a un chaval por que haya desaparecido de asesinato es horrible.-
-Puedes tener razón, pero yo creo que esa persona no se perdió, solo escapo de la realidad hacia una carretera de fantasía, para escapar de ese horror.- Le dije.
Él se me quedo mirando, yo le di un último trago al café.
-Puede que tengas razón.- Me dijo con una sonrisa.-Nadie aguantaría estar en una ciudad en la que se te acusa falsamente. No es así, John Kedgar.-
Yo le sonreí. Era la primera vez que alguien me llamaba por todo, nombre y apellido.
-Gracias por todo.- Le dije con una sonrisa mientras me dirigía a la salida.
-Espera.-
Se agacho y saco algo envuelto en un trapo largo, yo lo abrí, era una espada y un cuchillo.
-En esta vida solo uno mismo es capaz de protegerse y proteger a los que quiere.- Me dijo con una sonrisa.
-Gracias.- Guarde la espada y el cuchillo.- Tienes razón.-
Salí, mi moto ya estaba con toda la gasolina, no tendría problema en llegar a mi ciudad.
-Ten cuidado chaval, te queremos volver a ver por aquí, y no te preocupes, no diremos nada sobre ti.-
Le sonreí, me puse el casco y arranque la moto, iría de vuelta a algo que deje a medias, algo que deje atrás en el pasado, lo que yo mismo desate en ese bucle de destrucción, volvería a mi ciudad, pero esta vez no como un asesino, sino como un revolucionario.
Salí a 120 km/h a decir verdad no me importaba nada, quería llegar cuanto antes a mi casa, la misma que yo abandone hace tres años y medio.
Por el camino solo veía camiones militares y un tanque, el ejército iba enserio esta vez, tome otro camino para evitar complicaciones, acabe pasando por la área residencial, al lado de mi casa, estaba parcialmente destruida, deje la moto fuera y entre, todo estaba destruido, fui a mi habitación, todo tirado al parecer habían venido a inspeccionarla, vi tirado algo al lado de la masita de noche, era un cuadro, lo levante. Era la foto de cuando tenía seis años unos meses antes de aquel incidente. Saque la foto del marco y lleve a la cocina, saque un encendedor y la queme.
Ese es un pasado que se acabó, mi familia ya no existe, solo quedo yo, como Jeff lo dijo, soy la oveja perdida del rebaño.
Salí de la casa y fui a la parte de atrás, levante la trampilla que había en el cobertizo, baje había una rampa con varias curvas al final una puerta, podía dejar mi moto frente a ella ya que había bastante espacio, y llegue al bunquer que mi padre creo, allí celebramos varias fiestas era como una sala de ocio más que un bunquer, pero ahora sería mi escondite. Todo estaba bien, al parecer los militares no entraron aquí. Había varias habitaciones una cocina y una especie de salón con Tv, también un baño, era como una mini casa. Me senté en el sofá, mire al techo, encima estaba mi casa, pero el hormigo aguantaría aunque cayeran misiles encima mía, era el lugar perfecto.
Salí y guarde la moto frente a la puerta, cerré la trampilla, esta se ocultaba bien, aunque era bastante grande, el cobertizo me permitiría salir con la moto si lo necesito, aunque tendría que poner algún tipo de sistema para abrir y cerrarla cuando lo necesite.
Ya buscare la manera.
Fui a dar un paseo, todo estaba destruido, pero me sentía en mi hogar, después de todo recordaba todo.
Llegue a la cuidad, nadie me reconocería, mi cara había cambiado, ahora tenía ojos y la cicatriz que me hizo Miquel me serviría para ocultarme. Ha decir verdad esa cicatriz solo la tenía en un lado de la cara, así que no me dolió mucho cuando me hizo el corte.
Había un montón de militares en las calles, apenas había gente, muchos se habían ido, entonces un coche abierto militar paso, llevaba a muchos chicos y chicas dentro. Me acerque a un militar y le pregunte.
-¿Qué paso con esos chicos?- El militar me miro sorprendido.
-¿Nuevo aquí?-
-Solo de paso.-
-Ellos están acusados de ser Killers y serán encerrados, aunque no estoy de acuerdo con esto, cogemos a un montón de chicos y se les acusa solo por estar en la calle, es injusto, y a veces si no tienen ninguna prueba de defensa el general manda ejecutarlos, todos dicen que son inocentes, que solo estaban en la calle, pero al general no le parece suficiente argumentación y a veces ejecuta a todos, la mayoría inocentes.-
Eso me retumbo en la mente, promulgan la paz pero ellos son peores que los killers, asesinan a inocentes y se encubren con la ley, son despreciables.
-Gracias. ¿Cuál es tu nombre?-
-George, ¿Por qué?-
-Por nada.-
Me fui de allí, aquel tipo me había dado mucha información.
Seguí al coche militar hasta un pequeña base al otro lado de la cuidad, al parecer querían alejarse la zona residencial por miedo a ataque nocturnos de los killers.
Espere a que atardeciera, estaba muy bien vigilada, tenían guardias en todos lados, sería difícil colarse sin que se dieran cuenta. Mire a mi bolsa de armas, tenía tres granadas de humo, dos cegadoras, una incendiaria y cuatro explosivas, tendría que gastar varias para poder entrar y robar algunas.
Pero entonces mire al guarda lateral, eran dos grandes con dos rifles de asalto, estaba menos vigilada ya que esos eran grandes y llevaban armas, también tenían la alarma más cerca, me moví entre la arboleda y me subí a la edificación, estaba sobre ellos, un guarda paso a su lado, en ese momento salte, caí entre los dos, le atravesé el cuello con mis cuchillos y al que tenían enfrente utilice una de mis cuchillas con cable de acero. Esta le atravesó la cabeza, tire del cadáver para que no saliera fuera, metí todos los cadáveres en tres taquillas distintas, no las usarían hasta el cambio de turno en la mañana, así sería más fácil. Entre la defensa por fuera era muy fuerte pero por dentro era pésima, los guardias estaban jugando a las cartas, saque mis tres cuchillas y las lance a los guardias, lo tres muertos, escondí los cadáveres debajo de la mesa de la computadora, me metí en el sistema encontré la fuente de alimentación, estaba a unos metros de allí, pero seguro que estaba vigilada, me subí en la mesa y me cole por el conducto de ventilación, pase por encima de los guardas que vigilaban la entrada, entre dentro de la sala sin que se dieran cuenta, y con mi machete rompí la fuente, toda la base se quedó a oscuras, los guardas entraron, pero yo estaba escondido, yo podía verles pero ellos a mí no sacaron linternas y en ese momento, les degollé, puse los cadáveres al lado de aquella máquina y apague sus linternas salí de la sala y seguí mi camino, buscaba a esos chicos, en ese momento la luz volvió.
-“Mierda”-Pensé.
Me puse la capucha y corrí por todo el pasillo mientras me ajustaba la bufanda para evitar que se me viera la cara, si me veían seria como mucho los ojos, el techo era bastante alto, así que subí antes de que pudieran reiniciar todo el sistema de vigilancia. Me oculte entre las sombras. El pasillo era bastante largo, pero en un cruce pude ver a un pequeño grupo de personas uno parecía el jefe era mayor unos cuarenta, le seguían varios guardias y una mujer, justo entro en el cruce y una chica choco contra ellos, los guardias que iban delante cayeron muertos, tenía un cuchillo.
-M-Malditos.- Grito.
-Por fin enseñaste tu maldita cara de killer. Dos semanas torturándote y no te moviste hasta que matamos a tu familia, tu perseverancia era algo de admirar, siempre gritabas que eras inocente, pero por fin enseñaste tu cara.- Dijo riéndose el jefe. Eso era repulsivo, solo habéis alimentado el odio de alguien hasta el punto de que os quiera matar imbéciles.
Dos guardias la teclearon, ella cayó de rodillas, la agarraron de los brazos evitando que ella se pudiera mover.
-Mira que valiente, intentando matarnos para acabar así, creo que será mejor que te ejecutemos ahora, antes de que revoluciones a los demás.- Dijo sacando una pistola y apuntándola a la cabeza de la chica.
-¿Quieres vengarte?- Pregunte a aquella chica, aquello alarmo a todos los allí presentes.
Ella me miro.
Yo deje caer un cuchillo frente a ella, al mismo tiempo que caía yo baje y mate a los guardas que la sujetaban, el cuchillo se clavó en el suelo al mismo tiempo que los cuerpos de aquellos hombres caían al suelo.
-Entonces hazlo.- Le dije. Mientras la miraba.
Ella no se lo pensó, agarro el cuchillo y se abalanzo por aquel hombre, le clavó el cuchillo en el estómago, el hombre disparo pero la bala le dio a la chica en el hombro. Ella retrocedió, y se sentó en el suelo, al parecer no podía más, aguanto sus heridas hasta este punto, yo le di un golpecito en la cabeza, ella me miro.
-Ya me encargo yo.-
Los guardias empezaron a dispararnos, yo saque mi pistola y bloquee las balas de uno mientras que con la otra pistola le dispare al otro que intento apretar el gatillo, el cuerpo cayó y el otro miro aterrado a su compañero, gran error, le volé la cabeza. El jefe me miro aterrado, al parecer vio mis ojos, mientras aquella mujer le ayudaba a mantenerse en pie.
-C-Crimson Knight.- Dijo.
Yo sonreí.
-Vaya ese es el nombre que me puso el ejército, pero es verdad yo soy el asesino carmesí.-
Guarde mis pistolas y saque mi machete y le corte la cabeza a la mujer que le ayudaba nos manchó de sangre a ambos, este cayó al suelo y miro la cabeza de su ayudante.
-María.- Grito.
-Oh, ¿Era tu mujer?, tranquilo pronto estarás junto a ella.- Saque mi cuchillo y le atravesé la cabeza con él.
El guardia que quedaba estaba tirado en el suelo horrorizado. Me sonaba su cara.
-¿Tu nombre?- Le pregunte apuntando con el cuchillo y agarrándole del cuello con la otra mano.
-George.- Respondió.
Yo sonreí.
-Escúchame atentamente, vas a ir junto a tu general y le dirás que el asesino carmesí ha vuelto y que como no pare esta locura, acabare con todos vosotros.- Aquel hombre asintió aterrado.
Lo solté, el salió corriendo.
La chica se levantó e intento apuñalarme, yo la agarre del brazo.
-Yo sería quien los matase.- Me dijo.
-¿Y te volverías como yo?- Ella me miro. Bajo su cabeza.
-Lo hare.-
-Haz lo que quieras pero ahora solo te quedan dos opciones, huyes y le echas la culpa al que te salvo para que así puedas poder vivir con normalidad o te unes a mí y te conviertes en una asesina despiadada y odiada. ¿Cuál eliges?-
Ella no dijo nada, solo bajo la cabeza.
-Tienes cinco minutos, te espero fuera.- Le dije.
En cuanto llegue a la entrada vi que aun había guardias vigilando, a esos idiotas no se les ocurrió entrar a mirar, los acuchille y los metí dentro, vi un baúl y o abrí, dentro había todo tipo de armas, cogí granadas de todo tipo y algún que otro rifle y franco. Necesitaría armas para enfrentarme a estos idiotas.
Cuando iba a salir, me gritaron.
-Espera.-
Me gire, era la chica venía con dos más.
-Mataste a los guardias, así que pude quitarles las llaves y liberar a los que quedaban vivos.-
-¿Vendréis conmigo?-
-Nos has salvado, por supuesto que te seguiremos.- Dijo el chico que la acompañaba.
Eran dos chicas y ese chico.
-¿Vuestros nombres?- Les pregunte.
-Andrea.- Dijo la segunda chica.
-Estefan.- Dijo el chico.
Mire a la chica que salve.
-¿Y el tuyo?- Le pregunte.
-Jenna, Jenna The Crimson, seré tu seguidora.- Me sorprendió que cogiera el mismo título. Le sonreí.
-Vámonos de aquí de una vez, coged todas las armas que podáis.-
Los chicos obedecieron y se cargaron de armas, les costaba caminar, así que despegue el camino, me abalance sobre los guardias y saque mi espada y la que me había regalado el gasolinero, degollé todo lo que se me puso en medio y abrí el camino a esos chavales, al final escapamos hacia la zona residencial.
Los lleve a mi casa.
-Este es vuestro nuevo hogar.- Les dije.
Ellos sonrieron. Los lleve al cobertizo, abrí la trampilla y cuando entramos la cerré, y abrí la puerta encendí la luz y me encontré con un viejo compañero que me saludo.
-Hola John.-
-Hola, Marcos Darkness.-
Continuara…
Dejare un aviso, no se molesten en comentar si vienen solo para poner fotos, bardear, o cualquier otra idiotez, les bloqueare y borrare el comentario, y para aquellos que solo vienen para molestar diciendo que no les gustan las historias de los killer no se molesten en comentar, si no les gusta no comenten, que les pasa que solo comentan por dejarse ver o que