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Primer post: 13 ene 2017
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3ª Crítica al Feminazismo: "Mitos y Engaños Feministas"
InfoporAnónimo1/31/2017

Nota: Estoy republicando un post que publiqué hace unos días porque parece que a los feminazis no les gusta la libertad de expresión y mi post fue eliminado. Una vez aclarado el punto, prosigo con el cuerpo del post ... El primer objetivo de esta crítica es desmentir el mito feminista más importante y sacar a la luz la manipulación que de éste se deriva. El segundo objetivo de esta crítica es hacer evidentes los intereses que se han servido del feminismo para conseguir sus propios fines, y en consecuencia, hacer más obvia la degeneración del feminismo en lo que actualmente conocemos como feminazismo. Así que por lo que voy a empezar es por desenmarañar y desmentir la manipulación más básica en la que se sustenta el feminismo: “La mujer a lo largo de la historia ha estado oprimida por el hombre”. Esta opinión sólo puede tener cabida en alguien que tiene una visión totalmente sesgada y descontextualizada de la historia, alguien que no entiende la forma de vida y el contexto en aquellas épocas. Para empezar imaginen lo que era la forma de vida en los tiempos en donde la esclavitud, la servidumbre o el proletariado eran la base; aquellas épocas en donde además existía una escasez generalizada de recursos por la falta de tecnología, excepto por unos pocos privilegiados; aquellas épocas en las que no existían los anticonceptivos, la mortandad era alta y la mujer se la pasaba gran parte de su vida embarazada, dando a luz y criando; aquellas épocas en las que el trabajo era mucho más duro y físico que ahora; aquellas épocas en las que existía mucho más inseguridad y violencia que ahora; aquellas épocas en las que la guerra era mucho más cercana a nosotros que ahora. En esas épocas la vida era dura y peligrosa, mucho más que ahora; y apenas los hombres, que no se embarazan, que tienen naturalmente más fuerza y que tienen menos vulnerabilidades, estaban en condiciones de luchar contra el mundo por la supervivencia de su familia, y eso a costa de mucho esfuerzo y sacrificio. La cultura obviamente se adaptó a esa realidad en la que la mujer necesitaba de la protección de un hombre para sobrevivir. Y cómo obviamente nada es gratuito, a cambio de la protección y manutención que daba el hombre, la mujer tuvo que conceder castidad, obediencia y devoción. Pero este fue un negocio totalmente favorable para la mujer, porque no sólo el hombre tenía que ofrecer mucho de lo mismo (excepto por lo sexual) frente a sus amos o patrones, sino que además el hombre solía ser más explotado, maltratado y objeto de violencia de lo que la mujer lo era en casa (cuestión tramposamente ignorada en el discurso feminista). Claro que también la ética giró alrededor de esta realidad porque se dieron cuenta que una mujer con toda la disposición de ser paciente, de complacer y obedecer a su marido, así como un hombre con toda la disposición de sacrificarse incluso a sí mismo, por dar protección y manutención a su familia, eran el tipo de actitudes que hacían a las familias más funcionales y felices. En conclusión; decir que la mujer ha estado discriminada es querer tergiversar y manipular la realidad; tanto el hombre como la mujer han tenido un rol que cumplir y eso ha tenido tanto ventajas como desventajas para cada uno. Tal vez había mujeres que recibían muy malos tratos de sus esposos, pero también había hombres que recibían muy malos tratos de sus patrones o compañeros de trabajo y definitivamente la vida era más segura para la mujer que para el hombre. Grandes injusticias han habido tanto para hombres como para mujeres; así que no se puede regresar al pasado a buscar “opresión” en la mujer ignorando que los hombres también estaban “oprimidos” a su manera; así como simplemente no tiene sentido hablar de lo malo que es que un hombre mate a una mujer, como si no sucediera que aún es mucho más probable que un hombre mate a otro hombre. A continuación voy a hablar de algo que es muy importante y esclarecedor, voy a dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Por qué el feminismo tuvo la penetración que tuvo? Bueno, la realidad es que en contra de lo que muchos feministas creen o les gustaría creer; la influencia y penetración que ha tenido el feminismo (y su degeneración que es el feminazismo) se debe sólo en su menor parte a la mera existencia de las feministas; del mismo modo que la creación del Estado Islámico y la guerra en Siria sólo se debe en su menor parte al descontento de algunos con el gobierno laico. La realidad es que el feminismo era cosa de locas inadaptadas que todo el mundo ignoraba hasta antes de que fueran apoyadas por la élites más poderosas del mundo por sus propios objetivos, y que de la misma manera en que estas mismas élites aprovecharon a grupos disidentes para crear a Al Qaeda, al Estado Islámico o tantos otros grupos rebeldes en el mundo, estas mismas elites aprovecharon a las feministas para utilizarlas como herramientas para sus propios fines. Nunca les ha importado que sus creaciones se conviertan en monstruos incontrolables, con tal de que cumplan su misión. ¿Y qué perseguían estás élites apoyando y financiando el feminismo? Pues muy simple; la mujer “pertenecía” al hombre en la esfera familiar y su trabajo se lo apropiaba la familia, sin aportar nada al sistema económico capitalista; y lo que estas elites querían, es que las mujeres empezaran a demostrar su devoción hacia los empleadores en lugar de hacia sus maridos, que empezaran a pagar impuestos y esencialmente que el sistema económico capitalista pudiera usufructuar el trabajo de la mujer que antes sólo estaba invertido en la familia. Es por eso que desde la década de los 70s la familia Rockefeller financió el feminismo dentro de Estados Unidos, y posteriormente en conjunción con otras familias pertenecientes a esta élite financiera global, como los Rothschild o George Soros, financiaron el feminismo en el mundo, principalmente a través de las instituciones internacionales que financian y controlan en gran parte, como la ONU. El parangón entre El feminazismo y el Estado Islámico es mucho más profundo de lo que se ve a simple vista. No sólo ambos han sido financiados por objetivos económicos a largo plazo, sino que ambos dividen y desestabilizan la sociedad haciéndola más débil frente a las imposiciones de los intereses de los poderosos; ambos se basan en una ideología que se volvió intolerante, fundamentalista y sectaria, y ambos han degenerado en monstruos llenos de odio, cuya obsesión y psicosis ha llevado a que pierdan cualquier contacto cuerdo, razonable y pacífico con la realidad.

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4ª Crítica al Feminazismo: "Sobrecriminalización del Hombre"
InfoporAnónimoFecha desconocida

El objetivo de este post es criticar la sobrecriminalización del hombre que ha traído el feminazismo y explicar algunos ejemplos de esto, como en el caso del acoso sexual. En mi post anterior “3ª Crítica al Feminazismo: "Mitos y Engaños Feministas"” explico las razones por las que desgraciadamente los feminazis llegaron al poder. Los feminazis son personas que no están bien de la cabeza, son personas traumadas que sobreestiman de una manera irracional, tóxica y enfermiza lo que ellos entienden como problemas de las mujeres; son personas que les encanta hacer una tormenta en un vaso de agua y que van a hacer hasta lo imposible para obligar a los demás a reconocer ese hecho como una verdadera tormenta; son personas que de una manera obsesiva sólo pueden ver a las mujeres como víctimas y a los hombres como diablos, y son personas que están en contra de la igualdad del hombre y la mujer ante la ley, ya que ellos luchan porque las leyes protejan más a las mujeres de lo que protegen a los hombres. A partir de esta lógica enfermiza de sobreprotección de la mujer, nacida de la tóxica cultura del victimismo, se crearon leyes tan absurdas que es difícil de creer que se hubiesen aceptado antes de haber echado por tierra el principio más fundamental del derecho de la era moderna: “La igualdad de todos los ciudadanos ante la ley”. Entonces empezaron a sustituir las leyes de carácter general por leyes aplicables sólo sobre una parte de la población, increíblemente ridículas, demenciales e injustas. Estás leyes no sólo representan el peor tipo de discriminación que puede existir, que es la discriminación por ley; sino que al tratar a unos y otros de manera distinta se rompe el seguro que limita el nivel de absurdez al que pueden llegar las leyes; porque no importa lo parcial que seas, si con las mismas leyes que juzgas a los que quieres perjudicar, también tienes que juzgar a los que quieres beneficiar, vas a tener que tener algún límite. A continuación voy a dar uno de muchísimos ejemplos análogos, de cómo está lógica busca convertir trivialidades en delitos penales. Tomemos como ejemplo el caso de un hombre que le agarra el trasero a una mujer sin su permiso. No pongo en duda que esto pueda ser molesto e incorrecto en muchos casos, pero ¿en qué cabeza sensata cabe hacerlo un crimen? Y si estoy dando este ejemplo es porque a mí ya me ha pasado y sé lo que significa. Es algo que no te lastima, es algo que 5 minutos después no tienes ni por qué acordarte y sobretodo es algo que no será perjudicial para tu vida ni tu futuro, que es el significado de algo intrascendente. Vamos, ella tiene derecho a reclamarle o hasta darle una cachetada si no le pareció lo que él hizo, y seguro ha habido casos en que más de uno ha terminado golpeado después de una riña producto de algún atrevimiento así con la persona equivocada, pero en cualquier caso este tipo de problemas no tienen por qué trascender y esa es la razón por la que es ridículo convertirlo en un crimen. Además el criterio debe ser el mismo sin importar el sexo, porque también si un homosexual o una mujer le agarra el trasero a un hombre sin su consentimiento, este último podría incluso devolverles un golpe, aunque sería mejor que antes tomara alternativas más suaves; pero en cualquier caso, el punto es que no tiene por qué pasar a mayores; ese es el punto central de todo esto y por lo que es nociva y absurda su criminalización. Uno de los ejemplos más arqueotípicos de la sobrecriminalización feminazi del hombre es en el tema del acoso sexual. Cualquier tipo de acoso es algo que claramente en principio las personas deben resolver por sus propios medios y además debe de existir cierto grado de tolerancia a los comportamientos de otras personas que nos molestan. Cuando el acoso se vuelve algo realmente lo suficientemente grave como para considerarse desde un punto de vista jurídico, lo que menos debería importar es el género de los involucrados, sino la seriedad real del problema. Y además no hay diferencia en la importancia entre unos tipos de acoso u otros; no es menos importante, por decir algo, el joven que es acosado por un grupo de jóvenes al grado que le avientan cosas por la espalda mientras va pasando por la calle, que el acoso de una joven que le suceda lo mismo o que cualquier otro tipo de acoso de la misma intensidad; el que un acoso sea de tipo sexual no lo hace más importante, ni merecedor de una criminalización especial, no importa cuántos feminazis digan lo contrario, de otro modo se estaría siendo injusto. Desde un punto de vista jurídico no debe haber diferencia en cómo tratar a hombres y mujeres; si quieren analizar cuál es el manejo razonable de los conflictos y transgresiones, consideren la misma situación cambiando el sexo de los involucrados y pregúntense qué es lo que es razonable; en particular pueden imaginarse el caso general en el que tanto el “agresor” como la “víctima” son hombres. Y este criterio tampoco es ajeno a ningún tipo de violencia, porque además, otra de las cosas que tampoco debemos olvidar es que existen tanto hombres grandes y fuertes, como enclenques y débiles; hombres que son muy hábiles para pelear y hombres que nunca se han peleado en su vida y no tienen ni idea de cómo meter las manos; y sin embargo la realidad es que aun si eres débil, a la larga todos tienen formas para hacerse respetar, por medios propios o de terceros. Lo que sí es importante cuidar es que no se haga un uso excesivo de la fuerza, pero para eso ya hay cosas desde el punto de vista jurídico, como por ejemplo las demandas por lesiones (cuando éstas son serias y unidireccionales) y para esto no importa el género de los involucrados, sino únicamente los resultados finales. Si alguien no quiere tratar de la misma manera a hombres y mujeres en su vida privada puede hacerlo, ya que en la vida privada toda la gente tiene derecho a un margen de libertad, e incluso puede ser racista, sexista, discriminativa, violenta u lo que quiera, siempre y cuando no rebase ciertos límites que están dados según el contexto. Pero a nivel legal la ley debe ser neutra con respecto a género, raza, condición social o cualquier otra cosa, y eso es lo único que nunca debería prestarse a discusión. Además de la importancia de la igualdad ante la ley, también es importante no caer en la sobrecriminalización, es decir convertir una agresión menor en un asunto penal. Porque aun cuando la ley no sea discriminatoria (es decir, que sea la misma para todos), la sobrecriminalización no sólo es en sí misma abusiva e injusta (tal como lo sería romperle la nariz a alguien como castigo por habernos dicho tontos), impráctica y costosa para el estado, e irónicamente promotora de violencia en la sociedad (especialmente la de alto impacto); sino que además, al estar generando el estado una reacción desproporcionadamente violenta a conflictos donde usualmente se termina con un problema del tipo, la palabra de uno contra la palabra de otro, porque la naturaleza intrascendental de esa clase de problemas no suelen dejar pruebas completas y suficientes para resolver los casos, se corre el riesgo de que si no se usa a raja tabla el principio de presunción de inocencia, sea muy fácil mentir y criminalizar a cualquiera. Y espero que sea claro el enorme peligro que esto implica. En conclusión el feminazismo ha traído un combo de 3 males que han convertido a las leyes en anti-hombre: la falta de igualdad ante la ley, la sobrecriminalización, y la violación al principio de presunción de inocencia. En este tercer punto no profundicé en esta crítica pero también es un problema muy grave, porque en muchas legislaciones se le da un valor preponderante al dicho de la víctima o aún peor, en específico al dicho de la mujer.

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3ª Crítica al Feminazismo: "Mitos y Engaños Feministas"
InfoporAnónimo2/3/2017

Nota: Estoy republicando un post que ya van 2 veces que me lo borran, pero no hay problema porque lo seguiré republicando las veces que sea necesario. Una vez aclarado el punto, prosigo con el post ... El primer objetivo de esta crítica es desmentir el mito feminista más importante y sacar a la luz la manipulación que de éste se deriva. El segundo objetivo de esta crítica es hacer evidentes los intereses que se han servido del feminismo para conseguir sus propios fines, y en consecuencia, hacer más obvia la degeneración del feminismo en lo que actualmente conocemos como feminazismo. Así que por lo que voy a empezar es por desenmarañar y desmentir la manipulación más básica en la que se sustenta el feminismo: “La mujer a lo largo de la historia ha estado oprimida por el hombre”. Esta opinión sólo puede tener cabida en alguien que tiene una visión totalmente sesgada y descontextualizada de la historia, alguien que no entiende la forma de vida y el contexto en aquellas épocas. Para empezar imaginen lo que era la forma de vida en los tiempos en donde la esclavitud, la servidumbre o el proletariado eran la base; aquellas épocas en donde además existía una escasez generalizada de recursos por la falta de tecnología, excepto por unos pocos privilegiados; aquellas épocas en las que no existían los anticonceptivos, la mortandad era alta y la mujer se la pasaba gran parte de su vida embarazada, dando a luz y criando; aquellas épocas en las que el trabajo era mucho más duro y físico que ahora; aquellas épocas en las que existía mucho más inseguridad y violencia que ahora; aquellas épocas en las que la guerra era mucho más cercana a nosotros que ahora. En esas épocas la vida era dura y peligrosa, mucho más que ahora; y apenas los hombres, que no se embarazan, que tienen naturalmente más fuerza y que tienen menos vulnerabilidades, estaban en condiciones de luchar contra el mundo por la supervivencia de su familia, y eso a costa de mucho esfuerzo y sacrificio. La cultura obviamente se adaptó a esa realidad en la que la mujer necesitaba de la protección de un hombre para sobrevivir. Y cómo obviamente nada es gratuito, a cambio de la protección y manutención que daba el hombre, la mujer tuvo que conceder castidad, obediencia y devoción. Pero este fue un negocio totalmente favorable para la mujer, porque no sólo el hombre tenía que ofrecer mucho de lo mismo (excepto por lo sexual) frente a sus amos o patrones, sino que además el hombre solía ser más explotado, maltratado y objeto de violencia de lo que la mujer lo era en casa (cuestión tramposamente ignorada en el discurso feminista). Claro que también la ética giró alrededor de esta realidad porque se dieron cuenta que una mujer con toda la disposición de ser paciente, de complacer y obedecer a su marido, así como un hombre con toda la disposición de sacrificarse incluso a sí mismo, por dar protección y manutención a su familia, eran el tipo de actitudes que hacían a las familias más funcionales y felices. En conclusión; decir que la mujer ha estado discriminada es querer tergiversar y manipular la realidad; tanto el hombre como la mujer han tenido un rol que cumplir y eso ha tenido tanto ventajas como desventajas para cada uno. Tal vez había mujeres que recibían muy malos tratos de sus esposos, pero también había hombres que recibían muy malos tratos de sus patrones o compañeros de trabajo y definitivamente la vida era más segura para la mujer que para el hombre. Grandes injusticias han habido tanto para hombres como para mujeres; así que no se puede regresar al pasado a buscar “opresión” en la mujer ignorando que los hombres también estaban “oprimidos” a su manera; así como simplemente no tiene sentido hablar de lo malo que es que un hombre mate a una mujer, como si no sucediera que aún es mucho más probable que un hombre mate a otro hombre. A continuación voy a hablar de algo que es muy importante y esclarecedor, voy a dar respuesta a la siguiente pregunta: ¿Por qué el feminismo tuvo la penetración que tuvo? Bueno, la realidad es que en contra de lo que muchos feministas creen o les gustaría creer; la influencia y penetración que ha tenido el feminismo (y su degeneración que es el feminazismo) se debe sólo en su menor parte a la mera existencia de las feministas; del mismo modo que la creación del Estado Islámico y la guerra en Siria sólo se debe en su menor parte al descontento de algunos con el gobierno laico. La realidad es que el feminismo era cosa de locas inadaptadas que todo el mundo ignoraba hasta antes de que fueran apoyadas por la élites más poderosas del mundo por sus propios objetivos, y que de la misma manera en que estas mismas élites aprovecharon a grupos disidentes para crear a Al Qaeda, al Estado Islámico o tantos otros grupos rebeldes en el mundo, estas mismas elites aprovecharon a las feministas para utilizarlas como herramientas para sus propios fines. Nunca les ha importado que sus creaciones se conviertan en monstruos incontrolables, con tal de que cumplan su misión. ¿Y qué perseguían estás élites apoyando y financiando el feminismo? Pues muy simple; la mujer “pertenecía” al hombre en la esfera familiar y su trabajo se lo apropiaba la familia, sin aportar nada al sistema económico capitalista; y lo que estas elites querían, es que las mujeres empezaran a demostrar su devoción hacia los empleadores en lugar de hacia sus maridos, que empezaran a pagar impuestos y esencialmente que el sistema económico capitalista pudiera usufructuar el trabajo de la mujer que antes sólo estaba invertido en la familia. Es por eso que desde la década de los 70s la familia Rockefeller financió el feminismo dentro de Estados Unidos, y posteriormente en conjunción con otras familias pertenecientes a esta élite financiera global, como los Rothschild o George Soros, financiaron el feminismo en el mundo, principalmente a través de las instituciones internacionales que financian y controlan en gran parte, como la ONU. El parangón entre El feminazismo y el Estado Islámico es mucho más profundo de lo que se ve a simple vista. No sólo ambos han sido financiados por objetivos económicos a largo plazo, sino que ambos dividen y desestabilizan la sociedad haciéndola más débil frente a las imposiciones de los intereses de los poderosos; ambos se basan en una ideología que se volvió intolerante, fundamentalista y sectaria, y ambos han degenerado en monstruos llenos de odio, cuya obsesión y psicosis ha llevado a que pierdan cualquier contacto cuerdo, razonable y pacífico con la realidad.

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2ª Crítica al Feminazismo: "Las Cuotas de Género"
InfoporAnónimo1/13/2017

Voy a compartirles 2 críticas que hice acerca de este tema, una de estas críticas es en contra de las cuotas de género en el gobierno y la otra en contra de las cuotas de género en las empresas; tal vez a alguien le parezcan interesantes. Primero aquí está la crítica en contra de las cuotas de género en el gobierno. “…Si no creyéramos que otorgar el voto es lo que le da validez a la representación del gobierno sobre cualquier otra cosa, estaríamos deslegitimando el sistema de democracia representativa. Lo que es más, es ridículo pensar que una mujer va representar mejor a otra sólo por el hecho de ser mujer; acaso no se dan cuenta que las diferencias en ideologías dentro de un mismo sexo son tan amplias como las que puede haber entre distintos sexos; si algo ha demostrado las cuotas es que las mujeres que llegan al poder muchas veces son floreros que responden a los mismos intereses partidarios, o aún mucho peor, son feministas que solo representan a mujeres amargadas odia hombres, en favor de desestabilizar la sociedad, de generar guerra de los sexos o bien que odian el rol tradicional de la mujer. Además, esa cantaleta de la discriminación que sufre la mujer ya está muy desgastada y ahora por fin se ve como lo absurdo que siempre fue. La mujer no ha estado discriminada, ha cumplido un rol y eso le ha dado tanto ventajas como desventajas, lo mismo que ha pasado con el hombre; al final ambos estuvieron dentro de un equilibrio funcional y armónico con el contexto. Actualmente está claro que la verdadera igualdad es la igualdad ante la ley, es decir la igualdad que viene de que simplemente la ley sea neutral al sexo; si por razones culturales, biológicas, de capacidad, de interés u lo que sea no se llega a una igualdad de resultados, es perfecto; no hay ningún problema porque eso querría decir que ese es el equilibrio que la sociedad puede o quiere construir, en el proceso más democrático que puede haber, porque es el resultado de la perfecta y exacta suma de las voluntades de los habitantes de cada comunidad. Las cuotas de género atentan contra la igualdad de oportunidades por la simple y sencilla razón de que su fundamento no es la meritocracia; tambien por ser ciegas y basarse en suposiciones arbitrarias que ignoran muchos aspectos de la realidad, como por ejemplo, cosas tan simples como que tanto un hombre como una mujer sin contactos (casi cualquiera), sin importar lo honestos y capaces que sean y sin importar cuanto lo intenten, será demasiado difícil que entren en el juego de la política. Además entre otras cosas, se olvida que estadísticamente los hombres se interesan más por la política que las mujeres y que hay naturalmente más lideres natos hombres que mujeres…” Ahora aquí está la crítica en contra de las cuotas de género en las empresas. “…Incrementar la cantidad de mujeres en puestos ejecutivos y directivos por cuotas no es nada para sentirse orgulloso, más bien es una muestra de autoritarismo, dogmatismo y de discriminación, porque esperan que por un plumazo todas las realidades posibles en una empresa se ajusten a un modelo rígido que no tiene por qué corresponder a lo que sería lo justo en cada realidad específica. Cuando se habla de equidad de género se dan por ciertos una serie de prejuicios de forma dogmática, voy a comentar sobre 3 de los más fundamentales en relación a este tema. 1. El mito de que la igualdad de oportunidades conduce a la paridad. Eso es lo que quiere creer la gente amante de lo políticamente correcto sin ninguna evidencia y sólo armados de su fe en que la naturaleza no querría algo distinto. Sin embargo la realidad demuestra lo contrario; no sólo sabemos acerca de las diferencias biológicas más obvias como son las reproductivas y tenemos suficientes estudios que demuestran que hombres y mujeres tienen estadísticamente diferentes intereses, pretensiones, expectativas y habilidades; sino que tenemos la evidencia de que en los ámbitos en donde existe lo más cercano en el mundo real a lo que sería una meritocracia perfecta, no existe la paridad de género. Y voy a dar 3 ejemplos de esto, pero en realidad hay muchos más. Primero, el Programa Internacional de Evaluación de Alumnos (PISA) de la OECD tiene por objeto evaluar y dar un informe acerca del rendimiento de los alumnos dentro de los países de la OECD; daré como ejemplo lo que dice el informe de PISA para España en relación a las diferencias entre chicos y chicas, pero esto mismo es extrapolable a todos los países del mundo. Este texto puede encontrarse en el link que deje en la bibliografía y dice textualmente: "Los alumnos españoles obtienen mejores resultados en Matemáticas por ordenador que las alumnas, mientras que las segundas alcanzan un mayor rendimiento en Lectura por ordenador. En resolución de problemas no hay diferencias significativas por género en España, aunque en la OCDE hay una ligera ventaja para los alumnos. Es interesante observar que en estas tres competencias digitales, hay una mayor proporción de alumnos en los niveles excelentes pero también en los niveles rezagados. Por el contrario, las alumnas están más concentradas alrededor del rendimiento promedio de España. La baja proporción de chicas en los niveles más altos de rendimiento, compensada con una limitada presencia también en los niveles rezagados, puede limitar sus oportunidades de acceso a posiciones de liderazgo." Segundo, las Olimpiadas del Conocimiento son concursos en cuestiones académicas entre jóvenes preuniversitarisos; las más famosas son las Olimpiadas de Física, de Química y de Matemáticas. En todos estos concursos el dominio de los hombres es absoluta, dentro de los primeros 30 mejores puntajes en una competencia internacional suelen haber entre 1 y 2 mujeres. No es complicado verificar esto si se investiga un poco. Tercero, ayer me encontré con la lista de los mejores pagados en youtube en el 2016, y resulta que a nivel mundial hay 3 mujeres entre los primeros 10, mientras que dentro de los de habla hispana hay 1 mujer entre los primeros 10. Lo que quiero comunicar con esto es que en ejemplos de medios claramente gobernados por la meritocracia (pruebas, concursos y libre mercado) no suele haber paridad, y si llegara a haberla en algún caso sólo sería una coincidencia pasajera. 2. El mito de que cuando la meritocracia falla las mujeres son mucho más perjudicadas que los hombres. Todo el mundo sabe que cuando la meritocracia falla es porque se anteponen los intereses personales de alguien a todo lo demás y la naturaleza de esos intereses personales es tan variada como las personas; pero si pudiéramos hablar del rasgo más común a ellos, ese sería el interés de beneficiar a su gente allegada, tanto hombres como mujeres. Así que poniéndolo en términos muy simples, aún si consideramos que la mujer cargara con una discriminación extra por serlo; tendríamos el 98% de los hombres discriminados contra digamos el 99% de las mujeres discriminadas, por no tener la relación que necesitan, es decir que por cada 98 hombres discriminados tendríamos 99 mujeres discriminadas; en otras palabras, aun partiendo de la base de que la mujer está más discriminada que el hombre, prácticamente no hay diferencia en que tan discriminados están los hombres respecto a las mujeres. 3. El mito de que en los casos en que la meritocracia falla y se elige a un hombre sobre una mujer, necesariamente implica que es en perjuicio de las mujeres. Creo que el problema aquí es que se ha creado un marco conceptual manipulado e ideologizado para hablar de la discriminación de la mujer. Se olvida que los roles de género sobretodo en relación a la crianza también tienen una base biológica y que para la mayoría de las mujeres es un asunto prioritario. Se olvida que hay más mujeres que preferirían tener un marido que trabaje mucho y gane mucho dinero permitiéndoles a ellas pasar más tiempo con sus hijos y realizar otro tipo de actividades, que ser ellas quienes trabajen mucho y ganen mucho dinero. No es raro el caso en el que un padre dueño de una empresa ofrece un trabajo de alto nivel al yerno en lugar de la hija, pero esto no es por discriminación, sino una elección con la que todos están de acuerdo…”

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5ª Crítica al Feminazismo: "Feminazismo en la Familia"
5ª Crítica al Feminazismo: "Feminazismo en la Familia"
InfoporAnónimo3/13/2017

En este post hablaré de cómo la paranoia enfermiza por proteger a la mujer ha llevado a atacar principios básicos de justicia y de sentido común, en relación al tema del matrimonio y la familia; teniendo entre otras consecuencias que muchos hombres crean que el matrimonio se ha convertido en algo para su perjuicio; ya que se han hecho leyes que descaradamente buscan beneficiar a la mujer a costa del hombre y leyes descaradamente injerencistas y agresivas en la vida familiar; generando finalmente perjuicios no sólo para el hombre, sino de forma indirecta, también para la mujer. El problema es que con la sobrevisibilización de los problemas de algunas mujeres y la difusión de la imagen de la mujer como víctima se ha tratado justificar el torcer principios que anteriormente se consideraban prioritarios, básicos e indiscutibles. Después de todo, el principio en el que se basa el feminazismo es: “Sólo me importa la mujer y no me importa quebrantar cualquier otro interés o principio (sin importar lo fundamental que sea) si este se interpone en mi objetivo de proteger a la mujer, que es vista básicamente como si fuera un menor de edad incapaz de responsabilizarse de su propia vida”. Desgraciadamente, por las razones que expliqué en mi post: “3ª Crítica al Feminazismo: "Mitos y Engaños Feministas"” a los feminazis les dieron poder y lograron imponer este principio en muchas leyes; violando muchos principios que nunca debieron ser violados; en el siguiente párrafo hablaré de algunos de esos principios que se han quebrantado en varias legislaciones. 1. El principio de presunción de inocencia. 2. El principio de la no retroactividad de las leyes. 3. El principio de que el hombre y la mujer son iguales ante la ley. 4. El principio del respeto a la privacidad de los problemas domésticos. 5. El principio de que tanto el hombre como la mujer tienen el mismo derecho respecto a los hijos. 6. El principio de que una familia se construye bajo los principios de buena voluntad y que cuando ésta no existe, lo único que debe poder exigirse a nivel legal (aunque a nivel moral se pueda exigir mucho más) es el cumplimiento de los padres de proveer en relación a las necesidades más básicas de supervivencia de los hijos. 7. El principio de la reciprocidad, que es entender que no se puede exigir que alguien de algo si este no está recibiendo algo a cambio; una persona no mantiene a su pareja de a gratis, lo hace porque recibe de ésta algo de igual valor; una persona no atiende (o hasta obedece) a su pareja de a gratis, lo hace porque recibe algo de igual valor; así también, un hijo no tiene por qué darle nada a un padre que no hace nada por él, mientras que tampoco un padre mantiene a un hijo de a gratis, lo hace porque este último le debe obediencia, respeto, amor, compañía, etc. 8. El principio del respeto a la propiedad privada como uno de los valores más prioritarios a proteger por el derecho; por ejemplo, no es admisible que alguien pierda propiedades después de un divorcio si el matrimonio se estableció bajo un régimen de separación de bienes (porque justamente para eso se generó ese régimen). Ahora voy a hablar de un asunto que también se ha manipulado mucho y se relaciona con este tema: La violencia doméstica. El primer problema que surge con este tema, es que en ocasiones no se quiere ver que tanto el hombre como la mujer pueden ser violentos y que generalmente los problemas de violencia involucran acciones violentas de ambas partes. En parte por esta falta de reconocimiento, algunas personas se sesgan y terminan con una visión muy distorsionada de la realidad en la que sólo pueden ver a la mujer como víctima. Además desde el punto de vista legal no debe de haber diferencia en la forma de evaluar la violencia de parte de un hombre que de parte de una mujer, y ni siquiera importa que el hombre sea más fuerte (que además no siempre es así). Después de todo, no debemos olvidar que existen tanto personas grandes y fuertes, como enclenques y débiles; personas que son muy hábiles para pelear y personas que nunca se han peleado en su vida y no tienen ni idea de cómo meter las manos, y eso no quiere decir que no puedan terminar peleándose esas 2 personas, en donde uno de ellos supera ampliamente al otro; la lógica verdaderamente razonable en relación a esto, es la de evitar que alguien por tener más habilidad combativa se pase de lanza y haga un uso excesivo de la fuerza, pero ese criterio no tiene que ver con el género, sino con el hecho de generar un intencionalmente excesivo e innecesario daño unilateral. Bueno, pues hay legislaciones tan feminazis, que la forma de valorar la violencia depende del sexo que la ejerza y del sexo que la reciba; y aunque ésta es la parte más grave de todas, el problema no sólo se queda ahí. A veces también se olvida que la parte punitiva de las leyes es una forma de violencia más y que el estado puede incluso ser más violento que la misma gente, la cual puede a su vez estar siendo violenta también como una reacción a otro tipo de violencia. Voy a formular una simple pregunta que ejemplifica esto: ¿Qué preferirían, por ejemplo que los golpeen, pero causándoles un nivel de lesiones tal que 1 o 2 semanas después ya estén como si nada les hubiera pasado o estar en prisión unas 2 semanas (ya no digamos más tiempo) donde probablemente igual los puedan golpear y hasta violar, por no hablar de que tendrán un historial criminal que los perjudicará en su vida futura? ¿Qué dirían si una persona le hiciera como castigo a otro algo equivalente a eso? ¿Les parecería violento o atroz? Lo que trato de comunicar es que en temas de violencia es fundamental mantener la proporcionalidad entre las agresiones y las reacciones, para no terminar haciendo crecer los problemas, independientemente de que venga a ser un tercero, como el estado, quién quiera venir a tomar un papel de castigador. Además quiero hacer una capsula informativa de otro hecho importante que para algunos tendrá relación con el tema: A lo largo de todo el mundo se han hecho estudios que demuestran que la cantidad de criminalidad (de cualquier tipo) es básicamente insensible al tipo e intensidad de las penas (eso quiere decir que se ha demostrado que el endurecer las penas es uno de los recursos más inútiles y falsos para prevenir los crímenes y delitos en la sociedad), mientras que por otro lado, existen indicios de que sobrecriminalizar tiende a incrementar los niveles de corrupción y de violencia en una sociedad (especialmente la violencia de alto impacto), además de que genera muchos más costos para el estado y un mucho mayor riesgo de mal uso debido a denuncias falsas en un tipo de cosas que por su falta de seriedad y trascendencia son difíciles de probar y fáciles de fabricar o manipular. Y eso por no hablar de que la sobrecriminalización ya implica en sí mismo algo desproporcionado e injusto. Un dato interesante que se relaciona con este tema, es que en España había menos mujeres muertas a manos de sus parejas en los 90s y empezando los 2000s, que después del 2004 cuando Zapatero endureció la legislación de violencia doméstica. Bueno, pues precisamente el feminazismo, en su obsesión de sobreproteger a la mujer, también ha terminado cayendo en varias formas de sobrecriminalización; incluso hay legislaciones en las que se ha llegado al grado de terminar poniendo penas mayores para la misma violencia, cuando esta ocurre dentro del hogar que cuando ocurre fuera. En general, a lo que ha llevado el feminazismo es a imponer leyes que más que proteger, buscan dañar al agresor, aun cuando se sabe que los problemas de violencia no se resuelvan con más violencia, sino entendiendo al otro, aceptándolo cómo es y buscando la negociación, y ya si no hay remedio, con la separación como última salida. Y esto se vuelve muchísimo más delicado cuando a quién se pretende criminalizar es a alguien de la propia familia. Estos manejos tan equivocados venidos de leyes hechas con un espíritu revanchista en lugar de conciliador no hace otra cosa que alejar aún más al Estado de la gran mayoría de la gente y especialmente de aquellos que realmente sí necesitarían ayuda; cuando lo que le correspondería hacer al Estado es aproximarse al problema de una forma totalmente distinta, como es, ofrecer refugios, ayuda psicológica y apoyo para que la gente que quiera realmente salir de una relación violenta pueda independizarse, y eso sin importar el sexo, porque también está mal ver esta clase de problemas pensando en la mujer y no en cualquier persona que busque ese apoyo. Otra cosa que desgraciadamente el feminazismo ha deteriorado mucho es el concepto del respeto a la privacidad y a la soberanía de la familia, como un microestado formado por gente que se une libremente para compartir una vida. Hay muchas razones intrínsecas por las que es importante respetar la vida privada de la pareja o familiar, al menos mientras ésta no se haya disuelto. Voy a empezar hablando de 2 de ellas en este párrafo y en los siguientes párrafos me referiré a otras de otro tipo. Primera razón: Las interferencias externas (principalmente cuando estás son agresivas) en una pareja (al menos mientras ésta no se haya disuelto) pueden muy fácilmente empeorar las cosas e incrementar peligrosamente la violencia dentro de su relación. Segunda razón: Este tipo de problemas vistos desde fuera muchas veces suelen convertirse en problemas del tipo “la palabra de uno contra la palabra de otro”, y aun cuando se tuviera la prueba de alguna cosa, la naturaleza privada de estos conflictos hace prácticamente imposible conocer con certeza los antecedentes que permitan entender el problema en su justa dimensión, y juzgar con imparcialidad lo que sucede dentro de la relación, y menos en términos del tipo de personas que son, sus usos y costumbres, y las reglas sobre las que fundaron su relación. Por otro lado tenemos que entender que la pareja y la familia se basa en un vínculo creado y mantenido voluntariamente, y que independientemente de que desde nuestro punto de vista a alguien lo maltraten, si un hombre o una mujer deciden permanecer juntos en una relación, es porque se conocen y aun así han decidido estar juntos, y en consecuencia debemos respetarlo y aceptar que ellos deberán pagar los costos que impliquen sus elecciones. Lo único que podemos hacer por esa gente es aconsejarlos y apoyarlos en caso de que quieran cambiar a otro tipo de vida; pero lo que nunca se debe de hacer, es pensar que puede relevárseles de la responsabilidad de sus propias decisiones, porque ese es precisamente el significado de reconocerlos como personas adultas. En caso de que una persona adulta no sea capaz de tomar las decisiones correctas, tampoco puede quejarse de las consecuencias de éstas. Además, si alguien está dispuesto a aceptar una situación, aun cuando otros la vean como abusiva, es generalmente porque esta persona, después de poner todo en la balanza, juzgó que obtiene más de lo que pierde de esa relación (independientemente de la naturaleza de lo que esté ganando de ella); después de todo una relación no sólo se conforma de las cosas negativas que alguien pueda ver desde fuera; también implica beneficios, complicidades y compensaciones, o incluso muestras de sacrificio y generosidad que podríamos no estar viendo, pero que finalmente ellos podrían estar anteponiendo a los costos que nosotros pensamos que están pagando en esa relación. Este es el tipo de cosas que pueden incluso explicar esos dichos como: “Pégame pero no me dejes”. Por otro lado también debemos entender que hay todo tipo de gente, hay gente a la que le gusta el amor apache, gente a la que le gusta el sadomasoquismo, gente para la que no es violencia lo que para otros sí, gente a la que le gusta sentirse dominada y que lo que va a buscar en una pareja es precisamente un tipo de trato, que para otros podría ser violento o muy violento, pero para ella es atractivo; gente que debido a su formación necesita de un trato fuerte (por no decir duro) para no perderse y funcionar dentro de una pareja; etc. El punto es que al final cada persona vivirá con sus propios valores y se relacionará con el tipo de gente que los compartan; y estoy convencido de que todas las personas tienen derecho a vivir su vida a su manera, aunque otras personas piensen que están mal; ya que esa es precisamente la función de la vida privada, el que cada persona tenga un pequeño mundo en el que pueda vivir a su manera. Por lo mismo no creo que pueda prohibírseles nada a la gente en su vida privada, excepto tal vez cuando llegamos a los casos más extremos, como aquellos en los que juega la vida y la muerte. Voy a terminar recalcando que no quiero que vaya a confundirse la importancia de respetar la autonomía, soberanía y privacidad de la pareja y la familia, con que el Estado deba mantenerse al margen cuando suceden casos en los que se está manteniendo prisionero a alguien en contra de su voluntad. Si una persona quiere dejar una relación y está dispuesta a perder los beneficios que ésta le proporcionaba, siempre debe tener derecho a dejar esa relación, y en ese caso al estado sí le corresponde proteger ese derecho en caso de que alguien trate de impedírselo, pero esto, de nuevo, es algo independiente al género.

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4ª Crítica al feminazismo: "el acoso sexual"
4ª Crítica al feminazismo: "el acoso sexual"
InfoporAnónimo3/26/2017

............. El objetivo de este post es criticar la sobrecriminalización del hombre que ha traído el feminazismo y explicar algunos ejemplos de esto, como en el caso del acoso sexual. En mi post anterior “3ª Crítica al Feminazismo: "Mitos y Engaños Feministas"” explico las razones por las que desgraciadamente los feminazis llegaron al poder. Los feminazis son personas que no están bien de la cabeza, son personas traumadas que sobreestiman de una manera irracional, tóxica y enfermiza lo que ellos entienden como problemas de las mujeres; son personas que les encanta hacer una tormenta en un vaso de agua y que van a hacer hasta lo imposible para obligar a los demás a reconocer ese hecho como una verdadera tormenta; son personas que de una manera obsesiva sólo pueden ver a las mujeres como víctimas discapacitadas, y son personas que están en contra de la igualdad del hombre y la mujer ante la ley, ya que ellos luchan porque las leyes protejan más a las mujeres de lo que protegen a los hombres. A partir de esta lógica enfermiza de sobreprotección de la mujer, nacida de la tóxica cultura del victimismo, se crearon leyes tan absurdas que es difícil de creer que se hubiesen aceptado antes de haber echado por tierra el principio más fundamental del derecho de la era moderna: “La igualdad de todos los ciudadanos ante la ley”. Entonces empezaron a sustituir las leyes de carácter general por leyes aplicables sólo sobre una parte de la población, increíblemente ridículas, demenciales e injustas. Estás leyes no sólo representan el peor tipo de discriminación que puede existir, que es la discriminación por ley; sino que al tratar a unos y otros de manera distinta se rompe el seguro que limita el nivel de absurdez al que pueden llegar las leyes; porque no importa lo parcial que quieras ser, si con las mismas leyes que juzgas a los que quieres perjudicar, también tienes que juzgar a los que quieres beneficiar, vas a tener que tener algún límite. A continuación voy a dar uno entre muchos ejemplos análogos, de cómo está lógica busca convertir trivialidades en delitos penales. Escogeré un caso que no sea tan absurdamente trivial, porque entiendo que si se entiende lo que quiero decir con este ejemplo, estará de más explicar lo que esto quiere decir para los casos más triviales como es el caso de los piropos o las miradas lascivas. Así que tomemos como ejemplo el caso de que un hombre le agarre el trasero a una mujer sin su permiso. Quiero comenzar diciendo (para evitar confusiones) que en ningún momento digo que no se lleguen a dar casos en que esto constituya algo molesto, incorrecto y reclamable... Pero ese no es el punto del que hablo ahora; el punto es: "¿En qué cabeza sensata puede caber convertir esto en un crimen?" Y si estoy dando este ejemplo es además porque a mí ya me ha pasado y sé lo que significa. Es algo que no te lastima, es algo que 5 minutos después no tienes ni por qué acordarte y sobretodo es algo que no será perjudicial para tu vida ni tu futuro, que es el significado de algo intrascendente, y es lo que lo diferencia de los asuntos penales. Vamos, ella tiene derecho a reclamarle o hasta darle una cachetada si no le pareció lo que él hizo, y seguro más de uno hasta ha terminado golpeado en una riña producto de algún atrevimiento así con la persona equivocada en el contexto equivocado, pero en cualquier caso este tipo de problemas no tienen por qué trascender y esa es la razón por la que es ridículo considerarlo un crimen. Y además tampoco se debe olvidar que el criterio debe ser el mismo sin importar el sexo de los involucrados, porque también si una mujer o un homosexual le agarra el trasero a un hombre sin su consentimiento, este último podría también hasta devolverles un golpe (aunque sería mejor que antes tomara alternativas más tranquilas y serenas), pero en cualquier caso, sigue siendo cierto que es algo que no tiene por qué pasar a mayores. Definitivamente uno de los ejemplos más arqueotípicos de la sobrecriminalización feminazi del hombre es el tema del acoso sexual. Cualquier tipo de acoso es algo que primeramente las personas deben resolver por sus propios medios y además debe de existir cierto grado de tolerancia a los comportamientos de otras personas que nos molestan. Cuando el acoso se vuelve algo realmente lo suficientemente grave como para que si quiera tenga sentido considerarse desde un punto de vista jurídico, lo que menos debería importar es el género de los involucrados, sino la seriedad real del problema. Porque además no hay diferencia en la importancia entre unos tipos de acoso u otros; no es menos importante, por decir algo, el joven que es acosado por un grupo de jóvenes al grado que le avientan cosas por la espalda mientras va pasando por la calle, que el acoso de una joven que le suceda lo mismo o que cualquier otro tipo de acoso de la misma intensidad; el que un acoso sea de tipo sexual no lo hace más importante, ni merecedor de una criminalización especial, no importa cuántos feminazis digan lo contrario, de otro modo se estaría siendo parcial e injusto. Quiero repetir una vez más, desde un punto de vista jurídico no debe haber diferencia en cómo tratar a hombres y mujeres; si quieren analizar cuál es el manejo razonable de los conflictos y transgresiones, desde un punto de vista formal, consideren la misma situación cambiando el sexo de los involucrados y pregúntense qué es lo que es razonable; en particular pueden imaginarse el caso general en el que tanto el “agresor” como la “víctima” son hombres o mujeres. Y este criterio tampoco es ajeno a ningún tipo de violencia, porque además, otra de las cosas que tampoco debemos olvidar es que existen tanto personas grandes y fuertes, como enclenques y débiles; personas que son muy hábiles para pelear y personas que nunca se han peleado en su vida y no tienen ni idea de cómo meter las manos; y sin embargo la realidad es que conflictos pueden darse entre todo tipo de personas, y aun si eres débil, todos pueden navegar sobre las dificultades, pueden ignorar lo ignorable, y en algún punto todos tendrán formas para hacerse respetar, por medios propios o de terceros. Lo que sí es importante cuidar es que no se caiga en el uso excesivo de la fuerza, pero para eso, ya desde hace mucho había elementos desde el punto de vista jurídico, como por ejemplo las demandas por lesiones (cuando éstas son realmente serias y sólo de un lado) y lo importante es que para esto no importa el género de los involucrados, sino únicamente los resultados de lo que sucede. Si alguien no quiere tratar de la misma manera a hombres y mujeres en su vida privada puede hacerlo, ya que en la vida privada toda la gente tiene derecho a un margen de libertad. Pero a nivel legal la ley debe ser neutra con respecto a género, raza, condición social o cualquier otra cosa, y eso es lo único que nunca debería prestarse a discusión. En conclusión El feminazismo ha ido en contra de la igualdad del hombre y la mujer ante la ley, y ha traído la sobrecriminalización del hombre, es decir, que tratandose de hombres, convierte ofensas menores en asuntos penales. Y este problema va más allá de esa cínica y ofensiva discriminación del hombre de parte de nuestros propios gobiernos. Aún cuando la ley no fuera discriminatoria (es decir, que fuera la misma para todos), la sobrecriminalización siempre generará más costos que beneficios, la diferencia es que si no fuera discriminatoria, sería perjudicial para cualquiera y no sólo para un subgrupo. La sobrecriminalización no sólo es desproporcionada, abusiva e injusta en sí misma (tal como lo sería mandar al hospital a alguien como reprimenda por habernos dado un golpe ligero), o es impráctica y costosa para el estado e irónicamente promotora de mucho más violencia en la sociedad (especialmente la de alto impacto); sino que además, al estar generando de parte del estado una reacción desproporcionadamente violenta a conflictos donde usualmente se termina con un problema del tipo, la palabra de uno contra la palabra de otro (porque la naturaleza intrascendental de esa clase de problemas no suelen dejar pruebas completas y suficientes para resolver los casos) se corre el riesgo de que si no se usa a raja tabla el principio de presunción de inocencia, sea muy fácil mentir y criminalizar a cualquiera por cualquer interés. Y espero que sea claro el enorme peligro que esto implica, y este es otro de los grandes problemas que nos ha traído el feminazismo, la violación al principio de presunción de inocencia, que hace un combo monstruoso con los otros problemas que mencioné en el post, pero ya de este tema hablaré en otro momento.

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La élite global sigue tratando de imponer el feminismo
InfoporAnónimo3/28/2017

En el enlace de abajo dejo la declaración hecha la semana pasada en Nueva York, con la que desde la ONU, se planea justificar el continuar con su campaña de empoderamiento de la mujer y políticas de discriminación hacia el hombre; todo de acuerdo a la agenda de las élites globales. http://www.actuall.com/wp-content/uploads/2017/03/CSW_2017.pdf?mkt_tok=eyJpIjoiTWpBMU1XSm1NR05tWkRCaSIsInQiOiJTdnJCNjR0YTVWNWs0VnVtUkQyUk1WMVpYdUdVWDlnYVhEcldxUTlENGNVWFwvQklmczNuZXZjcGhqeFBrVVAyUDlmeXZHVEpueGtyMmVoejhHNnoxZ21DR25NcExmdVc0dXBTWWhOdWg5YzMwaEJxRXorRU9DY2s3cUxGK3Z4MDIifQ%3D%3D

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