Cuando comemos una hormona llamada leptina aumenta para indicarnos que estamos satisfechos, pero cuando no dormimos esta hormona baja y comemos de más
Para mantener el cuerpo alerta es necesario dormir y comer bien, pero cuando una de las actividades no se hace correctamente en consecuencia la otra aumenta, para permitirle al organismo seguir bien despierto.
La falta de sueño es muy común entre los adolescentes de secundaria, y por ello es que un grupo de especialistas decidió evaluar las horas de sueño, el peso corporal de los chicos y su IMC.
La investigación, que se presento en la reunión anual del Colegio Americano de Médicos del Tórax, demostró que aquellos que dormían menos tiempo del necesario empezaban a aumentar su IMC progresivamente.
Tras analizar a 147 alumnos, encontraron que en promedio semanal las chicas dormían seis horas y 30 minutos y los chicos seis horas y 32 minutos, mientras que el fin de semana dormían nueve horas y 22 minutos; y 9 horas con 10 minutos respectivamente.
Al comparar los resultados personalizadamente, encontraron que los varones que dormían 7 horas o menos tenían un IMC 3.8% más elevado que los que dormían periodos más largos y en el caso de las mujeres el IMC era más elevado en 4.7% respecto al mismo periodo de sueño.
De acuerdo con los especialistas, esto ocurre porque cuando no dormimos lo suficiente, los niveles de la hormona llamada leptina bajan, siendo que la leptina aumenta cuando comemos para indicarnos que estamos satisfechos, pero al no dormir tarda más en subir y nos hace comer de más. (Con información de Univisión)