Interlocutor: ¿Qué es la coraza muscular?
Gunther: Todos llevamos puesta una coraza compuesta por las defensas del ego. La tensión o contracción egoica tiene un reflejo en el cuerpo, en todos los órganos internos, y se hace visible en la musculatura, que adopta una rigidez característica. Además de esa coraza existe otra, que los deportistas añaden cuando entrenan con pesas de forma intensiva.
I: ¿Pero no es beneficioso tener músculos desarrollados?
G: Hacer ejercicio de forma moderada es bueno para la salud, pero nadie entiende lo que significa ser moderado. El deporte actual consta de movimientos que no son adecuados para la biomecánica corporal. Ningún cuerpo humano está interesado en algo que no sea caminar, correr de forma esporádica y quizás nadar de vez en cuando, todo eso efectuado de forma no competitiva, y sin afán de lograr marcas de ninguna clase.
I: ¿Todo lo demás es dañino?
G: Hay que tener en cuenta que los deportes, los movimientos gimnásticos, incluso el yoga y el taichi, constituyen técnicas ideadas por la mente. No son movimientos espontáneos ni naturales, sino un artificio que busca un objetivo. El cuerpo no está interesado en algo así.
I: Da la impresión de que se busca una compensación ejercitando determinados movimientos.
G: Así es, y esto es especialmente obvio en el caso de la musculación. Yo he sido entrenador de fitness durante diez años, y he trabajado en varios gimnasios, atendiendo a miles de personas. Y yo mismo entrené duramente durante catorce años de mi vida, alcanzando los 104 kg de masa muscular, una enorme fuerza física y una elevada capacidad de efectuar ejercicios de gimnasia acrobática. Por eso sé de primera mano que en muchos casos la práctica en el gimnasio es una compensación. Se construye una coraza muscular como sustituto de la verdadera fuerza interna. El músculo como compensación de un interior con problemas.
I: ¿Esto es lo que explicas en este libro?
G: Sí, es la historia de mi éxito como culturista, y a la vez la historia de un proceso de muerte interior que me hizo consciente de los conflictos emocionales que estaba enterrando con mis entrenamientos. Este libro constituye un análisis psicológico de las verdaderas razones por las que miles de tipos se lanzan a entrenar y a comer como posesos.
La vigorexia está ya definida como un trastorno de la personalidad, pero casi nadie alerta de los cientos de casos que hay en cada gimnasio. Vigorexia, bulimia, anorexia, narcisismo y paranoia se disfrazan de "preocupación por la salud". Para colmo, en muchos casos se añaden esteroides anabolizantes, estimulantes, hormonas, así como dietas monstruosas. Sabes, los gimnasios son un refugio al que acuden personas trastornadas, delincuentes y traficantes. La sala de entrenamiento les ofrece un marco en el cual parece que hacen salud, cuando en realidad se están destruyendo a todos los niveles. Recuerdo perfectamente cómo, en ciertos momentos, estaba rodeado de unos tipos con caras de pocos amigos, todos mirándose de reojo los unos a los otros, flexionando sus bíceps de forma compulsiva ante el espejo. Me sentía en un psiquiátrico.
I: Esto no agradará a los culturistas...
G: Yo creo que actualmente se está dando una gran apertura de conciencia en muchos deportistas. Incluso culturistas acérrimos se plantean si esto de acumular músculo no será una trampa. Este libro llega en el momento justo para ofrecer una visión completa de la otra cara del deporte.
LA CORAZA MUSCULAR
Diálogos devastadores sobre culturismo
50 páginas
Encuadernación grapada
http://guntheremde.blogspot.com/2010/11/la-coraza-muscular.html
Gunther: Todos llevamos puesta una coraza compuesta por las defensas del ego. La tensión o contracción egoica tiene un reflejo en el cuerpo, en todos los órganos internos, y se hace visible en la musculatura, que adopta una rigidez característica. Además de esa coraza existe otra, que los deportistas añaden cuando entrenan con pesas de forma intensiva.
I: ¿Pero no es beneficioso tener músculos desarrollados?
G: Hacer ejercicio de forma moderada es bueno para la salud, pero nadie entiende lo que significa ser moderado. El deporte actual consta de movimientos que no son adecuados para la biomecánica corporal. Ningún cuerpo humano está interesado en algo que no sea caminar, correr de forma esporádica y quizás nadar de vez en cuando, todo eso efectuado de forma no competitiva, y sin afán de lograr marcas de ninguna clase.
I: ¿Todo lo demás es dañino?
G: Hay que tener en cuenta que los deportes, los movimientos gimnásticos, incluso el yoga y el taichi, constituyen técnicas ideadas por la mente. No son movimientos espontáneos ni naturales, sino un artificio que busca un objetivo. El cuerpo no está interesado en algo así.
I: Da la impresión de que se busca una compensación ejercitando determinados movimientos.
G: Así es, y esto es especialmente obvio en el caso de la musculación. Yo he sido entrenador de fitness durante diez años, y he trabajado en varios gimnasios, atendiendo a miles de personas. Y yo mismo entrené duramente durante catorce años de mi vida, alcanzando los 104 kg de masa muscular, una enorme fuerza física y una elevada capacidad de efectuar ejercicios de gimnasia acrobática. Por eso sé de primera mano que en muchos casos la práctica en el gimnasio es una compensación. Se construye una coraza muscular como sustituto de la verdadera fuerza interna. El músculo como compensación de un interior con problemas.
I: ¿Esto es lo que explicas en este libro?
G: Sí, es la historia de mi éxito como culturista, y a la vez la historia de un proceso de muerte interior que me hizo consciente de los conflictos emocionales que estaba enterrando con mis entrenamientos. Este libro constituye un análisis psicológico de las verdaderas razones por las que miles de tipos se lanzan a entrenar y a comer como posesos.
La vigorexia está ya definida como un trastorno de la personalidad, pero casi nadie alerta de los cientos de casos que hay en cada gimnasio. Vigorexia, bulimia, anorexia, narcisismo y paranoia se disfrazan de "preocupación por la salud". Para colmo, en muchos casos se añaden esteroides anabolizantes, estimulantes, hormonas, así como dietas monstruosas. Sabes, los gimnasios son un refugio al que acuden personas trastornadas, delincuentes y traficantes. La sala de entrenamiento les ofrece un marco en el cual parece que hacen salud, cuando en realidad se están destruyendo a todos los niveles. Recuerdo perfectamente cómo, en ciertos momentos, estaba rodeado de unos tipos con caras de pocos amigos, todos mirándose de reojo los unos a los otros, flexionando sus bíceps de forma compulsiva ante el espejo. Me sentía en un psiquiátrico.
I: Esto no agradará a los culturistas...
G: Yo creo que actualmente se está dando una gran apertura de conciencia en muchos deportistas. Incluso culturistas acérrimos se plantean si esto de acumular músculo no será una trampa. Este libro llega en el momento justo para ofrecer una visión completa de la otra cara del deporte.
LA CORAZA MUSCULAR
Diálogos devastadores sobre culturismo
50 páginas
Encuadernación grapada
http://guntheremde.blogspot.com/2010/11/la-coraza-muscular.html