La postura del arco es una asana de extensión del tronco cuyo nombre original proviene del sánscrito Dhanurasana (Dhanura = arco y Asana = postura).
Se trata de una postura indicada para principiantes que complementa la postura de la cobra la de la langosta.
Sitúate tumbada boca abajo con las piernas juntas, los pies mirando al suelo y los brazos paralelos al cuerpo. A partir de esta posición dobla las piernas y rodillas hacia arriba alcanzando los noventa grados, tratando a la vez de levantar las rodillas del suelo. Estira los brazos hacia detrás y hacia arriba, buscando tus tobillos hasta encontrarlos y sujetarlos.
Una vez alcanzada esa postura, y evitando que las rodillas se separen, eleva el pecho tirando de las piernas con fuerza hacia atrás.
Los principales beneficios de la asana del arco es la flexibilización de la columna, ayuda a regular el ciclo menstrual, estimula el páncreas y el hígado, alivia el estreñimiento, aumenta la presión intra-abdominal, etc.
Se trata de una postura indicada para principiantes que complementa la postura de la cobra la de la langosta.
Sitúate tumbada boca abajo con las piernas juntas, los pies mirando al suelo y los brazos paralelos al cuerpo. A partir de esta posición dobla las piernas y rodillas hacia arriba alcanzando los noventa grados, tratando a la vez de levantar las rodillas del suelo. Estira los brazos hacia detrás y hacia arriba, buscando tus tobillos hasta encontrarlos y sujetarlos.
Una vez alcanzada esa postura, y evitando que las rodillas se separen, eleva el pecho tirando de las piernas con fuerza hacia atrás.
Los principales beneficios de la asana del arco es la flexibilización de la columna, ayuda a regular el ciclo menstrual, estimula el páncreas y el hígado, alivia el estreñimiento, aumenta la presión intra-abdominal, etc.