nicodallib
Usuario (Argentina)
Segundo capítulo de Catástrofes Cotidianas Todos tuvimos una pésima primera salida. La mina llegó tarde, a vos se te escapó un pedo, tal vez te rompieron el culo en el bar. Fijate qué pasa cuando la mina que salió con vos es tremenda ortiba.
En el capítulo de hoy: Whatsapp Doble tick. No responde. Hace cuatro horas que no responde. ¿Cómo puede ser? Doble tick, boludo. Eso es que lo leyó. ¿O es que le llegó, pero que no lo leyó? No, es obvio que lo leyó. ¿Habrá un 0800-Whatsapp? ¿Como mierda puede ser que no venga un manual con esta aplicación del orto? EXPLICAME COMO HAGO PARA SABER SI LO VIO O NO. Cuatro horas, man. Cuatro. ¿Qué tipo de persona normal deja de mirar su teléfono por cuatro horas enteras? Al menos mirá la hora. Si, ya sé que tenés reloj, forra del recontra re orto, pero dale, todos miramos la hora en el teléfono. ¿Se habrá arrepentido? Es obvio que se arrepintió. Ya no le gusto. Qué pelotudo soy, ¿Para qué mierda le mandé yo? ¡Siempre le mando yo! Tendría que haber esperado. ¿Por qué no esperé? Va a pensar que estoy desesperadCONECTADA. ESTA CONECTADA. ESTA CONECTADA. ESCRIBIENDO… ES-TA-ES-CRI-BIEN-DO-ES-TA-ES-CRI-BIEN-DO. No, pará. ¿Conectada? ¿De nuevo? Pero… estaba escribiendo. ¡ESTABA ESCRIBIENDO! “Ultima vez visto a las 22.43“ ¿VOS ME ESTAS CARGANDO? PEDAZO DE HIJA DE MIL PUTAS. ¿Qué te hice? Explicame que te hice para que me pegues este baile. ¿No se te puede mandar UN mensaje de más que te comés el personaje y me tenés devorándome las 10 uñas y una espera interminable para ver si se te canta contarme como te fue en tu día? ¿Sabés la cantidad de cosas que hago en cuatro horas? Puedo ver una película entera del Señor de los Anillos, flaca, ENTERA. Puedo ver como cuatro películas de Disney en donde se mueren 4 parientes distintos de cual sea el animalito que le toque actuar y aún así pasarla menos mal que ahora. Puedo hasta ver como Snape mata a Dumbledore en la última de Harry Potter, pero no, vos me querés tener acá, atornillado a este sillón, con la mirada fija en una pantallita de mierda, sacándole los pétalos a ésta flor imaginaria y perdiendo siempre en el “me quiere, no me quiere“ de mi cabeza. Eso de escribir y borrar, ¿Qué mierda es? Eso está mal. Eso debería estar penado por ley. ¿Sabés quién escribía y borraba? ¿Querés saber quién escribía y borraba? HITLER ESCRIBIA Y BORRABA. ¿Querés saber quién más? ¿Querés? VIDELA ESCRIBIA Y BORRABA. No se hace eso. Apretá enter. Apretá enter de una vez por todas. Apretá enter y déjate de joder con esta pelotud- Flor dice: jaja hola! ¿“jaja hola“? ¿Vos me estás cargando? ¿“jaja hola“? Pará, ¿Te pasa algo? O sea… ¿Querés ir al médico y te hacemos un checkeo general por si tenés un severo caso de pelotudismo? Es acá nomás eh. Cuatro horas, flaca. Hace cuatro horas estoy acá esperando a que se te ocurra mandarme algo, al menos una señal de vid- Flor dice: perdón! estaba en el gimnasio Cuatro horas en el gimnasio. Estamos en Julio, ¿Sabés? ¿Por qué en vez de decirme eso directamente no me mandás a casa mi carnet de pelotudo y nos ahorramos un montón de tiempo? Nadie va al gimnasio cuatro horas en Julio, déjate de jod- Flor dice: y después colgué malllll AH COLGASTE MAL. AH, COLGASTE “MALLLL“. ¡NO! ¡TODO BIEN! ¡TOTAL COLGASTE! Olvidate. No te hablo más nena. Tengo mi orgullo, ¿Sabés? Hay miles de minas que se MUEREN por que les hable, No le habló más. Olvidate. Ya está. Tengo las bolas llenas de est- Flor dice: en que andas ahora?? Ahhhhhhhh jodeme que ahora si tenés ganas de hacer algo. Ahora sí, ¿no? ¿Qué te pensás flaca? ¿Que además de comerme el garrón que me hiciste pasar ahora te voy a ir a buscar a tu casa, llevarte a tomar algo, llevarte a comer, seguir inflándote el ego? No, bombón. Como te dije, tengo mi orgullo. Olvidate de mí. Fuiste. Jaja, ahora preparate. Ahora, PREPARATE. La boludeada que te voy a pegar… No te la olvidás más. Preparáte eh, porque te juro que- Flor dice: estoy sola en casa jajja … … ... ¿Qué piso era? Catástrofes Cotidianas (buscanos en facebook) @kstabholz @nicodallib @elzepet
En el capítulo de hoy: La búsqueda Espécimen complejo si lo hay, el hombre. Durante una eternidad nos presentamos a nosotros mismos como seres simples, directos, frontales y sin mambos. Relajados. Surfeando la vida, siempre en la cresta, saliendo al primer boliche que se nos cruce en el camino, encarándonos la más fea a las 6.24 am en el boliche y tiroteándonos las más lindas durante toda la semana, como si fuera la última de nuestras vidas. Ahora: llega un momento en que por alguna razón desconocida, como si fuera que nos movieran un interruptor interno, nos pica el bicho. Ufff. Qué bicho de mierda. QUE-BICHO-DEL-ORTO. Ese bicho que de repente te da ganas de quedarte en tu casa viendo una peli medio mersa de amor meloso, ese bicho que de la nada te lleva a tener ganas de “ir a comer a un lugar lindo“, y ese bicho, que definitivamente DE LA NADA, te da ganas de colgar fútbol, cagar a tus amigos y terminar durmiendo la siesta abrazado a la comodidad de un buen culo y unos mimos de tardecita. ¿Me seguís acá? ¿Le pusiste un tic a las tres cosas? Lamento muchísimo informarte que de este momento en adelante, es un hecho. Estás oficialmente con ganas de ponerte de novio. Si estabas buscando un gran momento para entrar en pánico y replantearte todas las cuestiones de tu vida, probablemente este sea el indicado. Ya está, man. Aceptálo. Te picó. No se puede zafar del bicho. No te podés hacer el boludo. Lo que tenés que hacer ahora, es empezar a buscar bien, porque sino vas a terminar con la primer pelotuda que te mueva un poco las patitas. Rompéte la cabeza buscando. Vení, pongamos todo arriba de la mesa y empecemos a pensar. Te doy una mano. Contame una cosita. Vamos de a poco. Describíme, mas o menos, BREVE y aproximadamente, lo que sería tu novia ideal. “Ok, mirá… Quiero que esté buena. Obvio. Mi novia tiene que estar buena. Ojo, no tan buena como para que se la quieran culear mis amigos, los tuyos, el portero, mi viejo, y capaz mi abuelo medio copeteado en año nuevo. Pero que esté buena, si o sí. También quiero que sea linda, que no es lo mismo que estar buena. Es importante esta distinción: si es linda se la presento a mi familia, si sólo está buena me la muevo cuando salgo del boliche. ¿Superficial? ¿Yo? ¡Pará! Obvio que quiero que sea simpática. Igual no tanto, sino se la van a encarar todos los pibes. Definitivamente tiene que ser inteligente, pero no más que yo, porque sino me siento un boludo. Tiene que ser una guerrera en la cama, pero, ey, SOLO CONMIGO EH. Osea… No me voy a poner de novio con un gato. Bah, tampoco con una virga. Se tiene que llevar bien con mis amigos, pero no tanto. Tiene que tener amigas que estén fuertes, pero no más que ella porque sino me conformé con poco, aunque tampoco mucho menos porque sino los estoy garcando a los pibes. Que viva cerca, pero que no me esté todo el día encima. Que tenga auto, pero que me deje manejar a mí. Que estudie, pero que no sea adicta a la facultad. Que trabaje, pero que tenga tiempo para mi. Que sea sensible, pero que no me pregunte todo el día que me pasa. Que sea divertida, pero no que sea el centro de la fiesta. Que se ponga linda, pero que no quede como una puta. Y que no me joda con los viernes. Los viernes, salgo con los chicos. ES ASI, y no se discute.“ Groso eh. Muy lógico. Y breve. Sobre todo breve, la concha bien de tu madre. Che Brad Pitt ¿Viste todo eso que me acabás de decir? Escribilo en una hoja, con linda letra. Dale. Prolijo. ¿Ya está? Ahora, hace un bollito con la hoja. Si, si, dale. Bollito. Eso. Ahora, buscá vaselina y leeeeentamente y con muuucho cuidado guardátelo en un lugar donde NADIE, NUNCA, JAMAS buscaría el control remoto. Eso no existe, negro. No existe una mina así en el mundo. Y ponele que existiera, te garantizo, te PROMETO, que sí o sí tiene un defecto peor que los que nombraste. O chapa como el orto, o tiene el segundo dedo del pie más largo que el dedo gordo, o es fanática de Tan Bionica y Reik. Imaginate si escucha Reik, boludo. Bajemos las expectativas. Algún garrón te vas a comer, sin mencionar la infinidad que se va a tener que comer ella, porque los lunes paja, los miércoles entrenás, los jueves comés con los pibes, los viernes y sábados “pasala bien gorda hablamos mañana“ y los domingos fútbol (¡Venime a ver, eh!). Las cuentas no dan. Le dejaste el martes, men. El peor día de la historia. Por lo menos ya todos sabemos que el lunes es un hijo de puta, el chabón no tiene drama en blanquearlo, lo admite, pero el martes es un híbrido asqueroso. Dejate de joder. Podés hacerlo un poco mejor que eso. Liberá un día del finde, meté una salidita un jueves pícaro y de última bancáte los agites de tus amigos por no quedarte hasta las 7 en el boliche. Además, vos también te morías por saber de qué mierda se trataba The Notebook, y no me digas que no te dieron ganas de chapar violento abajo de la lluvia ahora que la viste. Abrí la cabeza. Dejá de pensar en todas las minas que te podrías estar bajando y disfrutá del bicho. Conseguite una mina copada, que te haga reír y se ría con vos. Armá programas, andáte a Tigre a comprar boludeces y escuchala hablar tres horas, andá al cine y ganále al Daytona mientras hacen tiempo para ver la peli, llevála a comer sushi aunque ya no la tengas que impresionar para terminar en la cama. Si te pinta el Arjona llevále flores, si te sentís medio Lerner pasá a darle un beso. No necesitás más que eso. ¿Sirvió? ¡Sirvió! Te veo como estás sonriendo, pavote. Se achicó la búsqueda. Encontraste la tuya. Encontraste la ideal. Ahora dejá de pelearla, rendite de una vez y activá con ella de una vez por tod- ¡¿ESA?! ¡¿ESA ES LA MINA QUE ELEGISTE?! ¡¿SOS PELOTUDO?! ES HORRIBLE BOLUDO.
En el capítulo de hoy: Vivir solo. Vivir solo no es fácil. Uno creería que vivir solo se trata de fiestas espectaculares en tu casa, minitas entrando con ropa y saliendo con menos, alcohol en cantidades industriales, porro a la mañana y música a nivel de recitales. La realidad es que sí, no te voy a mentir, puede que también haya un poco de eso, pero te juro que no es la mayor parte. Vivir solo es romper un vaso y no saber si ponerlo en el tacho de basura directamente, envolverlo en papel de diario, aluminio, papel film o dejarlo ahí tirado para que ver si en alguna de esas, termina desapareciendo. Vivir solo, es saber que tenés 6 vasos e invitar 5 amigos a casa, para terminar tomando vos de una taza, por ese vaso que rompiste, que te mira fijo, desde el piso. Vivir solo es ir moviendo el espejo por casa a medida que se van quemando los foquitos, porque “no voy a bajar a comprar por UN foquito del orto”, pero ¿y por cuatro? Tampoco. Vivir solo es sentarte en una tabla de inodoro meada y no tener a quien reclamárselo. Vivir solo es llegar a casa con hambre, abrir la heladera, cerrarla, abrirla, y cerrarla, esperando que en algún momento, unas salchichas, un paty o algo que no sea agua, ketchup o salsa de soja se animen a asomarse. Vivir sólo es dormir mal, desarmar la cama, despertarse corriendo, para volver a esa misma cama desarmada. DESARMADA, ¡¿Entendés?! Vivir solo es meterte en la ducha y putear en voz alta por los pelos en el jabón, para después acordarte que son tus propios pelos, en tu propio jabón. Vivir solo es putear a la hija de puta de la chica que limpia porque te esconde las cosas, cuando la realidad es, ya sabemos, que sos vos la chica que limpia. Vivir solo es abrir la puerta y decir “Lleguéee!“ para después reirte, un poco tristemente, por el eco que se escucha de tu voz. Vivir solo es comer un bife en un platito de esos donde te sirven café, porque lavar “es para los cobardes“. Vivir solo es una lucha constante contra la indigencia y la desnutrición. Vivir solo es el hecho más traumático que va a tener que experimentar el adolescente promedio, que cree que la comida crece en la heladera y los vasos del preboliche los lava Mary Poppins. Hay millones de frases hechas pelotudas que van a querer darte un poco de consuelo. Por ejemplo, dicen que “vivir, sólo cuesta vida“. La realidad es que vivir solo, cuesta vida. Y plata. Mucha plata. Pero no todo es malo. Vivir sólo es vivir con uno. Y cuando aprendés a vivir con uno… nunca más vivís sólo. Eso sí… no vas a un telo nunca más en tu vida. Catástrofes Cotidianas (Buscanos en facebook) @kstabholz @nicodallib @elzepet
![Inseguridades II: El primer beso [Nota de Humor]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2014/01/18/909.jpg-TGZpq38WKdK.webp)
En el capítulo de hoy: El primer beso. Me le tiro cuando se esté por bajardel auto. Ya está. Lo decidí. No, cuando se esté por bajar del auto no, tengo el cinturón puesto, es incomodísimo. Además, ¿Cómo hago? ¿Apago el auto? O sea, si apago el auto siento que me tengo que sacar el cinturón, no tiene sentido tenerlo puesto si el auto está apagado. ¿Me lo saco? ¿Me saco el cinturón? Sí, me saco el cinturón. ¿No queda muy “Bueno, agarrate porque ¡ACA VENGO EH!“? La concha de mi hermana. ¿Pongo balizas? Poner balizas es muy de pene. ¿Qué soy? ¿Mi tía solterona y sin hijos viniendo a dejar a mis sobrinos en Sacoa? Uy qué ganas de jugar un Daytona. CONCENTRATE, PELOTUDO. Estás a 4 cuadras de la casa. Dale. Dale. Dale. Dale. ¿Qué hago? ¿Qué hago?¿Qué hago? ¿Qué hago? YA SE. Lo tengo. “Llego a la puerta de la casa, estaciono, y cuando se cree ese silencio incómodo que ya experimenté 150 millones de veces, voy viendo si le tiro la boca dependiendo de si su cara está paralela a la mía y sino trato de lentamente esquivar su carblablabla… blabla…blablabla.“ Escuchá, genio de la estrategia: tengo un notición para vos. ¿Sabés que esta MUY MUY bueno? NO HACER ESO. NUNCA. NUNCA EH. JAMAS. EN LA HISTORIA DE LA VIDA. Vamos de arriba. Nada, nada, nada,nada, nada, nada, nada peor que una despedida tibia. No te estás despidiendo de la señora que limpia en tu casa porque te vas un finde a Cariló. ¿Qué es eso de “voy viendo si le tiro la boca“? Sos vos, papá. Sos vos más que nunca. Estás acá, en el auto, musiquita, venís de romperla en el bar haciéndola cagar de risa, le contaste que tenés un perro que probablemente compraste pero garpa más decir que lo adoptaste de la calle, le mostraste fotos, y entre esas fotos apareció una de tu sobrina, dándote un beso en el cachete. Estuviste rápido salteando la foto de la mina en bolas que mandaron en el grupo de tus amigos. Apareció otra foto de tu perro, en ésta tiene un buzito muy gay puesto. La mina está muerta de ternura. Sí, está bien, puede que hablando en el bar haya salido volando de tu boca un pedacito de maní pelado. Puede que hayas hablado muchísimo de tu equipo de fútbol. Puede que después de dos fernets, una birra y un trago bien palermeano llamado “Lychee Singapore Sling“ que te pediste para hacerte el open-minded te patinen un toque las letras. Sí, yo entiendo, también puede ser que te hayas tropezado con una mesa saliendo delbar y estés rengueando un poco. Pero todo eso, ahora está en el pasado: llegó el momento de poner los huevos arriba de la mesa. Yo entiendo que sea difícil. A todos nos corrieron la cara. Es horrible. Para que te sientas mejor, te dejo este dato de color: pensá que un amigo mío, cuarta salida (ya postergando un poco el primer beso) en el MISMISIMO momento que le tira la boca a la mina, a ella le dieron ganas de estornudar. No se bien los detalles, no vamos a ahondar en eso, no hace falta, pero te garantizo que de 100 personas que lean esto, 128 prefieren que los reboten, a que les estornuden en la boca, así que estamos un paso más adelante de ésta nefasta experiencia. Estacioná el auto. Bajáte. Acompañála hasta la puerta. Es preferible que la mina piense “¿Qué flashea Romeo éste?“ a que apenas llegue le mande un mensaje a la amiga que te la presentó diciendo “este pibe es más dormido que Cerati“. Evitémonos el humor negro, evitemos que en su grupo de amigas todas hablen de que la tenés chica o sos precoz, evitémonos todo el mal que podamos. Llegá a la puerta. Decile que la pasaste bien, porque seguro que fue así. Mirála, no seas tan cagón de mirar para los costados. Acordate de Hitch, acordate del 90-10, acordate de The Notebook, acordate de Titanic, acordate de mi amigo al que le estornudaron en la boca. De nuevo: sos vos. Pasito para adelante, inclinación de cabeza, approach de cara. Y… magia. Bien maestro. La rompiste. Ya estás un paso más cerca de ponerla. Joda!!! (¿O no tan joda?)
En el capítulo de hoy: El primer polvo Hoy no estamos contentos. Hoy no venimos acá a hacer reír ni a sacar sonrisas. Hoy no venimos acá a pasar un buen rato ni a distender presiones, porque estamos hartos, HARTOS dije. Hoy venimos acá a DENUNCIAR y REPUDIAR, ni más ni menos, el peor mal que acecha a la humanidad del sexo masculino desde el principio de los tiempos: la expectativa del primer polvo. Que quede claro que no hablamos de la primera vez en la vida de un hombre, donde pierde su virginidad, ni tampoco de la primera vez con una chica determinada. Hablamos PUNTUALMENTE del primer round de la noche, sea con quien sea, cuando sea. Habrá cobardes que acusarán nunca haber experimentado estos pensamientos. Sí, obvio, atrás de la computadora más de uno se la mide y no le alcanza con una regla extra grande. Habrá traidores que, inseguros y mentirosos, dirán “eso te pasa sólo a vos, virgacho de cuarta, yo duro años“. La realidad es, señores, que somos todos partícipes de una conspiración, una conspiración cruel y enorme en donde se toma provecho de un factor biológico que no podemos evitar ni pelear, liderada por el monstruo más aterrador y atractivo del mundo: las minas. ¿Sabés lo que luché para llegar hasta acá? Durante 3 semanas y 7 salidas tuve que mostrarte constante y exclusivamente a mi “Mejor Yo“, ese Mejor Yo que si tira un papel al tacho y le erra va a levantarlo, ese Mejor Yo que se ríe de las boludeces que te pasaron en la facultad y te likea las fotos que subís, ese Mejor Yo que no putea en el auto yendo al bar a la vieja pelotuda que no puso el guiño avisando que iba a doblar porque “pobrecita, la señora“. Ese Mejor Yo que te abre puertas y te deja pasar primera y ese Mejor Yo que te pasa a buscar por el boliche y te lleva a tu casa, no sin antes llevar a la recontrareconchuda de tu amiga porque “no la podés dejar sola.“ Sí, mi Mejor Yo es un capo. Un mostro. Pero es el primero que sale corriendo y se mete abajo de la cama abrazado a una mantita en éste momento decisivo. Mi Mejor Yo es un cagón, porque ahora, que tenemos que demostrar, que tenemos que romperla, que tenemos que ser nosotros más que nunca, desaparece. Y quedo yo, con la presión del primer polvo. Personalmente, culpo en primera instancia a las películas de Hollywood. Man, ¿Qué hacés? Me pasé toda una vida escuchando que “las mujeres saben perfectamente cuánto va a funcionar una relación dependiendo del primer beso“ ¿y sobre el primer polvo no me decís nada? Haceme una película diciéndome que tan importante es. No, mejor aún, haceme una película en donde el pibe resulta ser directamente un QUESO la primera vez y de todas formas terminan casados con tres pibes rubiecitos. No me podés dejar a gamba Hollywood, no podés querer conformarme con “Virgen a los 40“ y “Mi novia Polly“, no me podés mentir en la cara como lo hacés, no podés pretender que piense que todas las veces que llegue ese momento con una mina arranque con un beso en la puerta de la casa y llegue hasta su departamento a los tumbos contra las paredes, sacándome parte de la ropa en el ascensor y dejándome el resto mientras concretamos. Eso no pasa. Y cuando pasa es mucho más choto de lo que parece ser. Llevémoslo al deporte. Cada vez que nos paramos en una cancha hacemos unos pases antes, peloteamos un rato, vamos viendo como pica la pelota. NO TE PUEDO JUGAR 90 MINUTOS SI NI SIQUIERA ME ATE LOS BOTINES. ¿Qué te jode? Explicame. Propongo lo siguiente: ¿No podemos hacer que el primer polvo sea algo tipo “por el saque“? Por, el, sa, que. Listo, perdí, pero no cuenta, sacás vos. Ahora sí. Ahora arrancó el partido. Ahora soy Messi metiendo un gol a los 93 minutos en la final del mundial en Brasil, capaz con un poco menos de cara de boludo, cuando antes de “por-el-sa-que“ era el gordito que eligen último haciendo los equipos para el partido del recreo. Dale, sacás vos. Ahora sí estoy. Ustedes, las mujeres que lean esto, nunca nos van a entender. No entienden lo que es la presión del primer polvo, porque una mujer difícilmente pueda “pifiarla“ en este ámbito. Nosotros tenemos que lograr una combinación entre ser apasionados pero no melosos, románticos pero no tanto, viriles pero no bestias, y sumado a todo esto, durar. DURAR MAN. Me tenés en guerra durante una hora entera chapando fuerte en el sillón y ME PEDIS QUE DURE. No. Basta. Estamos cansados. Para que te des una idea, te voy a contar una experiencia personal: en uno de estos encuentros feroces, donde la protagonista principal era una chica que hoy en día se mantiene en mi top 3 (si, todos los hombres tenemos un top 3 de las minas más lindas que nos levantamos, ¿Te morís por preguntarle a tu chongo ahora?), fue tanta la intensidad de la previa y tan veloz la llegada de ese momento en que pensas “AH LA GARCHA ESTO SE ME ESTA YENDO DE LAS MANOS“ que se me ocurrió una brillante, genialísima, espectacular idea: apretarme un huevo. “Claro,“ dije, “si siento dolor es imposible que esto se termine.“ Bueno. Dato del que se pegó un golpazo: no. Eso tampoco funciona. No funciona pensar en tu abuela cagando, no funciona cantar tu canción de cancha favorita, no funciona apretarse un huevo. Somos hombres y somos de gatillo fácil, por naturaleza. Eso sí: la segunda bala la medimos como si fuera la última de nuestras vidas. Por eso los llamo acá, en este momento breve pero emotivo, a levantarnos como comunidad. Digámosle basta a esta presión. Digámosle basta a la decepción. Digámosle basta al “Ya está?“. Brindemos, todos juntos, acá y ahora, por una nueva era: La era de la segunda bala. Por muchos más “hagamos unos pases“. Por muchos más “veamos como pica la pelota“. Por muchos más “por el saque“. Catástrofes Cotidianas (Seguinos en facebook) @kstabholz @nicodallib @elzepet
En el capítulo de hoy: Stalkear. Stalker: aquel que sigue, observa o rastrea los movimientos de una persona persistentemente, como consecuencia de una obsesión o fanatismo. ¿Stalker? ¿Yo? Estás en pedo. Yo no soy un stalker. “Okey, sí, puede ser que cada tanto mire en qué anda, que muy de vez en cuando pregunte qué es de su vida, que cada tanto entre al perfil de la amiga, desde el Facebook de un compañero de facultad de otro amigo, que tiene absolutamente todas las fotos privadas, excepto un álbum, pero solo porque desde ahí entro al de su prima, y su prima cuando las sube no la etiqueta a ella, entonces puedo verlas. Pero de ahí, a STALKEAR… hay diez kilómetros de distancia.“ Ajá. Nooo, obvio, no sos un stalker. Ni en pedo. No es que tenés un master en stalkeo. ¡Ni ahí! Nada más lejano a eso. Cero, eh. Vení. Vení que te doy un abrazo. Va a estar todo bien. Shhh, tranqui, va a estar todo bien. Arranquemos de arriba. Si nos vamos a reconocer como unos enfermos mentales, mínimamente hagámosla bien: pronunciemos y escribamos bien la palabra. Nada de ES-TAL-QUER, nada de ES-TAL-QUEAR, nada de ES-TO-CKEAR. Escrito stalker, pronunciado ES-TO-QUER. Bien. Ya arrancamos con el pie derecho. Ahora, repetí conmigo: “Me quiero coger al que escribe esto“. Jaja, no, joda (bah, no sé si joda). Perdón. Repetí posta: “Soy un stalker.“ ¿Sentís eso? ¿Sentís esa sensación espectacular? ¿Sentís como la humillación lentamente recorre cada centímetro de tu cuerpo desde el momento en que aceptaste que estás haciendo algo increíblemente patético? Ufff. Es increíble. No te juzgo, eh. Soy el menos indicado. Pero soy un recuperado de este pésimo hábito. Hace millones de años (¿millones?), el gran Mahatma Gandhi (¿eh?) dijo muy sabiamente “Si cuando terminás de stalkear no estás de mal humor o llorando, no stalkeaste bien.“ La realidad es, que “El que busca, encuentra“, por eso es mejor tener “Ojos que no ven, corazón que no siente“, y consecuentemente “Si tu viejo es zapatero, zarpale la lata.“ No. Dale, basta. Hablemos en serio. Dejá de mirar lo que hace. Cortala. Nunca te sirvió de nada, a menos que estuvieses buscando específicamente tener dolor de panza y un nudo en la garganta. Dejá de pensar que subió una foto de esa frase porque se acordó de vos. Dejá de subir temas escribiendo esa parte de la letra que te gustaría decirle pero no te animás, por si alguna puta vez en la vida se le ocurre stalkearte a vos. Dejá de comerte las uñas viendo a que hora se conectó por última vez en whatsapp, quién puso like en su foto de perfil, quién la agregó en Facebook, a quién sigue en twitter y a quién le gustó su foto de Instagram. Cortala. ¡TCH! Ey. Te dije que la cortes. No tiene sentido que nos engañemos. Somos pocos, y nos conocemos demasiado. Me juego la vida que hasta tenés tu propia rutina personalizada de stalkeo, y pegame fuerte en la cara con un bondi si me equivoco: tu ex, tu ex ex, la minita a la que siempre le quisiste dar conga y tu actual. ¿Ves? No somos tan distintos, vos y yo, y no sé a vos, pero a mi la semana pasada se me escapó un like en una foto desde el Facebook y casi me inmolo cual talibán enojadísimo con Estados Unidos. Tomá el consejo de un golpeado: sacáte este mal hábito y empezá a vivir un poco mas liberado.
![Odios: Domingo [Nota de Humor]](https://storage.posteamelo.com/assets-adonis/assets/2014/06/11/E72.jpg-Lp091v5hBAn.webp)
Odios En el capítulo de hoy: Domingo. Vení, Domingo. Sentate. Sentate un poquito acá. Tenemos que hablar. ¿Qué te pasa? ¿Te pasa algo? No, en serio te pregunto. ¿Te pasa algo? Algo te tiene que pasar. Esto no está funcionando. Hace rato estamos juntos, hace rato convivimos, está bien, sí, nos vemos una vez por semana que no es mucho, pero de a épocas siento que esa vez por semana es lo peor que me puede pasar en la vida. ¿Por qué me la hacés tan dura? Yo no te hice nada. Yo no te puse un día antes del pelotudo de Lunes, yo no tengo la culpa de que seas el prólogo a cinco días de despertarse temprano y volver tarde. Estás pifiando fuerte, Domingo. ¿Cómo? ¿Que no sabés por qué te digo esto? Te voy a decir porque. ¿Qué fue eso de llover la vez pasada? Cualquiera. No podés llover, boludo. Sos Domingo. Si vas a ser un terrible hijo de puta, mínimamente te pido que seas un hijo de puta soleado. Llover es un exceso. Es como violar Y matar. No me violes Y TAMBIEN me mates. O matáme, o violame. Hacer las dos es de vicioso, y está mal. Es mala onda. Es innecesario. Dejáme ir al río, dejáme tirarme en el pasto de una plaza si me pinta (lo dudo un poco PERO DEJAME TRANQUILO), dejáme comer un asado con mis amigos. No lluevas más, Domingo, real te lo digo. También me enteré que andás drogando gente. Sí, no te hagás el boludo. ¿Qué es eso de que de repente todo el mundo tenga más sueño y más paja que de costumbre cuando venís vos? ¿Te parece que soy pelotudo, Domingo? DEJA DE DROGAR GENTE, DOMINGO. No se hace eso. Está mal. Dejá que la gente se drogue cuando quiera y con lo que quiera. Digo, no, la droga es mala. Es mala, Domingo. Ah, pará pará pará. ¿Qué me decís de la música que pasás en la radio? No, posta. Eso es cualquiera. No te hagas el boludo y miráme cuando te hablo. ¿Por qué pusiste esa canción que escuchaba con mi ex? Yo nunca te haría eso. Caíste bajo, Domingo. ¿Fue porque no dormí la siesta? ¿Fue por eso? PERDON, DOMINGO. Quise aprovecharte, ¿Sabés?. Quise juntarme a jugar al Jodete con los pibes, quise ir a tomar el té con una minita, quise pasar todos los CDs que tengo al iTunes. Perdón por querer sacarte provecho, se ve que no se puede dejar de ser una ameba cuando venís vos, que te ponés traicionero y cruel. Te faltan códigos, Domingo. Sos alto garca. Y me cansé. Por eso, vengo a decírtelo acá, cara a cara. Con los huevos puestos, mirándote a los ojos. Tuvimos lindos momentos, sí. Esas veces que viniste a la cancha conmigo y te grité los goles en la cara, desafiándote a vos y a tus somníferas “siete de la tarde“. Esa tarde en un campo, alguna vez, que me diste un terrible atardecer con mates y amigos. Te quise, Domingo. Te quise un montón. Pero hoy, es hora de que veámos otras personas. Conocí a alguien, Domingo. Perdón. Te lo tenía que decir… Se llama Jueves. Creo que lo amo. Es complicado, sí, lo sé, porque tiene una noche divina y yo los Viernes curso temprano. Pero creo que puede llegar a funcionar. Te pido que me respetes, pero va a ser mejor que la cortemos acá. Sí, yo también te voy a extrañar, a vos y a tu sol de tarde, a tu diario con crucigramas difíciles, a tus almuerzos en lo de mi viejo. No te pongas triste, Domingo. Puede que algún día, alguna vez, la vida nos reencuentre, mirando Mi Novia Polly horriblemente doblada al castellano en Canal 13, en alguna siesta cuchareando, en alguna tarde de pre-entregas para la facultad. Mientras tanto… Te deseo lo mejor, cuidate mucho, y que te vaya bien. PD: JUEVES LA TIENE MAS GRANDE QUE VOS, MANICERO! Catastrofes Cotidianas: @kstabholz @nicodallib @elzepet