Odios
En el capítulo de hoy: Domingo.
Vení, Domingo. Sentate. Sentate un poquito acá. Tenemos que hablar. ¿Qué te pasa? ¿Te pasa algo? No, en serio te pregunto. ¿Te pasa algo? Algo te tiene que pasar. Esto no está funcionando. Hace rato estamos juntos, hace rato convivimos, está bien, sí, nos vemos una vez por semana que no es mucho, pero de a épocas siento que esa vez por semana es lo peor que me puede pasar en la vida. ¿Por qué me la hacés tan dura? Yo no te hice nada. Yo no te puse un día antes del pelotudo de Lunes, yo no tengo la culpa de que seas el prólogo a cinco días de despertarse temprano y volver tarde. Estás pifiando fuerte, Domingo. ¿Cómo? ¿Que no sabés por qué te digo esto? Te voy a decir porque.
¿Qué fue eso de llover la vez pasada? Cualquiera. No podés llover, boludo. Sos Domingo. Si vas a ser un terrible hijo de puta, mínimamente te pido que seas un hijo de puta soleado. Llover es un exceso. Es como violar Y matar. No me violes Y TAMBIEN me mates. O matáme, o violame. Hacer las dos es de vicioso, y está mal. Es mala onda. Es innecesario. Dejáme ir al río, dejáme tirarme en el pasto de una plaza si me pinta (lo dudo un poco PERO DEJAME TRANQUILO), dejáme comer un asado con mis amigos. No lluevas más, Domingo, real te lo digo.
También me enteré que andás drogando gente. Sí, no te hagás el boludo. ¿Qué es eso de que de repente todo el mundo tenga más sueño y más paja que de costumbre cuando venís vos? ¿Te parece que soy pelotudo, Domingo? DEJA DE DROGAR GENTE, DOMINGO. No se hace eso. Está mal. Dejá que la gente se drogue cuando quiera y con lo que quiera. Digo, no, la droga es mala. Es mala, Domingo.
Ah, pará pará pará. ¿Qué me decís de la música que pasás en la radio? No, posta. Eso es cualquiera. No te hagas el boludo y miráme cuando te hablo. ¿Por qué pusiste esa canción que escuchaba con mi ex? Yo nunca te haría eso. Caíste bajo, Domingo. ¿Fue porque no dormí la siesta? ¿Fue por eso? PERDON, DOMINGO. Quise aprovecharte, ¿Sabés?. Quise juntarme a jugar al Jodete con los pibes, quise ir a tomar el té con una minita, quise pasar todos los CDs que tengo al iTunes. Perdón por querer sacarte provecho, se ve que no se puede dejar de ser una ameba cuando venís vos, que te ponés traicionero y cruel. Te faltan códigos, Domingo. Sos alto garca. Y me cansé.
Por eso, vengo a decírtelo acá, cara a cara. Con los huevos puestos, mirándote a los ojos. Tuvimos lindos momentos, sí. Esas veces que viniste a la cancha conmigo y te grité los goles en la cara, desafiándote a vos y a tus somníferas “siete de la tarde“. Esa tarde en un campo, alguna vez, que me diste un terrible atardecer con mates y amigos. Te quise, Domingo. Te quise un montón. Pero hoy, es hora de que veámos otras personas. Conocí a alguien, Domingo. Perdón. Te lo tenía que decir… Se llama Jueves. Creo que lo amo. Es complicado, sí, lo sé, porque tiene una noche divina y yo los Viernes curso temprano. Pero creo que puede llegar a funcionar. Te pido que me respetes, pero va a ser mejor que la cortemos acá. Sí, yo también te voy a extrañar, a vos y a tu sol de tarde, a tu diario con crucigramas difíciles, a tus almuerzos en lo de mi viejo.
No te pongas triste, Domingo. Puede que algún día, alguna vez, la vida nos reencuentre, mirando Mi Novia Polly horriblemente doblada al castellano en Canal 13, en alguna siesta cuchareando, en alguna tarde de pre-entregas para la facultad. Mientras tanto… Te deseo lo mejor, cuidate mucho, y que te vaya bien.
PD: JUEVES LA TIENE MAS GRANDE QUE VOS, MANICERO!
Catastrofes Cotidianas:
@kstabholz
@nicodallib
@elzepet
En el capítulo de hoy: Domingo.
Vení, Domingo. Sentate. Sentate un poquito acá. Tenemos que hablar. ¿Qué te pasa? ¿Te pasa algo? No, en serio te pregunto. ¿Te pasa algo? Algo te tiene que pasar. Esto no está funcionando. Hace rato estamos juntos, hace rato convivimos, está bien, sí, nos vemos una vez por semana que no es mucho, pero de a épocas siento que esa vez por semana es lo peor que me puede pasar en la vida. ¿Por qué me la hacés tan dura? Yo no te hice nada. Yo no te puse un día antes del pelotudo de Lunes, yo no tengo la culpa de que seas el prólogo a cinco días de despertarse temprano y volver tarde. Estás pifiando fuerte, Domingo. ¿Cómo? ¿Que no sabés por qué te digo esto? Te voy a decir porque.
¿Qué fue eso de llover la vez pasada? Cualquiera. No podés llover, boludo. Sos Domingo. Si vas a ser un terrible hijo de puta, mínimamente te pido que seas un hijo de puta soleado. Llover es un exceso. Es como violar Y matar. No me violes Y TAMBIEN me mates. O matáme, o violame. Hacer las dos es de vicioso, y está mal. Es mala onda. Es innecesario. Dejáme ir al río, dejáme tirarme en el pasto de una plaza si me pinta (lo dudo un poco PERO DEJAME TRANQUILO), dejáme comer un asado con mis amigos. No lluevas más, Domingo, real te lo digo.
También me enteré que andás drogando gente. Sí, no te hagás el boludo. ¿Qué es eso de que de repente todo el mundo tenga más sueño y más paja que de costumbre cuando venís vos? ¿Te parece que soy pelotudo, Domingo? DEJA DE DROGAR GENTE, DOMINGO. No se hace eso. Está mal. Dejá que la gente se drogue cuando quiera y con lo que quiera. Digo, no, la droga es mala. Es mala, Domingo.
Ah, pará pará pará. ¿Qué me decís de la música que pasás en la radio? No, posta. Eso es cualquiera. No te hagas el boludo y miráme cuando te hablo. ¿Por qué pusiste esa canción que escuchaba con mi ex? Yo nunca te haría eso. Caíste bajo, Domingo. ¿Fue porque no dormí la siesta? ¿Fue por eso? PERDON, DOMINGO. Quise aprovecharte, ¿Sabés?. Quise juntarme a jugar al Jodete con los pibes, quise ir a tomar el té con una minita, quise pasar todos los CDs que tengo al iTunes. Perdón por querer sacarte provecho, se ve que no se puede dejar de ser una ameba cuando venís vos, que te ponés traicionero y cruel. Te faltan códigos, Domingo. Sos alto garca. Y me cansé.
Por eso, vengo a decírtelo acá, cara a cara. Con los huevos puestos, mirándote a los ojos. Tuvimos lindos momentos, sí. Esas veces que viniste a la cancha conmigo y te grité los goles en la cara, desafiándote a vos y a tus somníferas “siete de la tarde“. Esa tarde en un campo, alguna vez, que me diste un terrible atardecer con mates y amigos. Te quise, Domingo. Te quise un montón. Pero hoy, es hora de que veámos otras personas. Conocí a alguien, Domingo. Perdón. Te lo tenía que decir… Se llama Jueves. Creo que lo amo. Es complicado, sí, lo sé, porque tiene una noche divina y yo los Viernes curso temprano. Pero creo que puede llegar a funcionar. Te pido que me respetes, pero va a ser mejor que la cortemos acá. Sí, yo también te voy a extrañar, a vos y a tu sol de tarde, a tu diario con crucigramas difíciles, a tus almuerzos en lo de mi viejo.
No te pongas triste, Domingo. Puede que algún día, alguna vez, la vida nos reencuentre, mirando Mi Novia Polly horriblemente doblada al castellano en Canal 13, en alguna siesta cuchareando, en alguna tarde de pre-entregas para la facultad. Mientras tanto… Te deseo lo mejor, cuidate mucho, y que te vaya bien.
PD: JUEVES LA TIENE MAS GRANDE QUE VOS, MANICERO!
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