Seropian
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Descubriendo los dones que Dios me ha dado. Parte 1. TEXTO: Hch.6:1-7 En aquellos días, como creciera el número de los discípulos, hubo murmuración de los griegos contra los hebreos, de que las viudas de aquéllos eran desatendidas en la distribución diaria. 2 Entonces los doce convocaron a la multitud de los discípulos, y dijeron: No es justo que nosotros dejemos la palabra de Dios, para servir a las mesas. 3 Buscad, pues, hermanos, de entre vosotros a siete varones de buen testimonio, llenos del Espíritu Santo y de sabiduría, a quienes encarguemos de este trabajo. 4 Y nosotros persistiremos en la oración y en el ministerio de la palabra. 5 Agradó la propuesta a toda la multitud; y eligieron a Esteban, varón lleno de fe y del Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Parmenas, y a Nicolás prosélito de Antioquía; 6 a los cuales presentaron ante los apóstoles, quienes, orando, les impusieron las manos. 7 Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba. 7 Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. TEMA: Descubriendo los dones que Dios me ha dado. INTRODUCCIÓN: Dice el salmista hablando del templo. Sal 84:1 ¡Cuán amables son tus moradas, oh Jehová de los ejércitos! 3 Aun el gorrión halla casa, Y la golondrina nido para sí, donde ponga sus polluelos, Cerca de tus altares, oh Jehová de los ejércitos, Rey mío, y Dios mío. El cantante y pastor Marcos Vidal, hace suyas las palabras de este salmo 84 y dice hablando de la Iglesia en el estribillo; “si aun la golondrina tiene allí su hogar, podrá también mi alma hallar la paz”. Que linda imagen de la Iglesia. Como describe la maravilla de la presencia de Dios para dar paz, para darnos la estabilidad para criar nuestra familia frente a las tempestades de la vida, y como nos habla de un lugar donde hasta los que están de paso como una golondrina pueden ser ministrados. Jesús pensaba en este tipo de Iglesia cuando dijo; Mt.6:18b sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Este mundo necesita de un lugar así y por eso Dios ha dispuesto que exista su Iglesia, que sea edificada y crezca l. Cual es la razón de ser de la Iglesia. Necesitamos tener un equilibrio en la misión de la Iglesia. Podemos resumir la razón de ser, o el propósito de la Iglesia en dos pasajes. El gran mandamiento. Mt.22:37-40 Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. . . Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas. La gran comisión. Mt.28:19-20 Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; 20 enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; De esto se desprende estas tres cosas: A. Ministerio a Dios. Nuestra devoción a Él, Alabanza y adoración, ayunos y oración. Le damos lo mejor de nosotros a Él. Mal.1:6-8 B. Ministerio a los santos. Discipulado y comunión. Enseñanza de los mandatos de Dios, comunión, capacitación para el ministerio, ministración a las demás necesidades del pueblo de Dios. ( Salud, sociales, económicas, recreativas, etc.) Ef.4: 11 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12 a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo, C. Ministerio al mundo. Evangelismo y servicio cristiano. Predicación del evangelio, ministración a las necesidades. La iglesia cristiana vivía en un medio en el que no hay previsión social de ninguna índole, había viudas sin familia que no tenían medio alguno de subsistencia, la iglesia lo asume como ministerio, pero se ve en la necesidad de organizarse, de modo que el ministerio material no consuma recursos de tiempo y esfuerzos en detrimento del ministerio de la Palabra. Los apóstoles no catalogan como carnales a los que protestan por el problema, ni tampoco lo dejan sin solución. ll. La división de tareas hace que la Iglesia fructifique y crezca. La iglesia estaba viviendo en avivamiento. Había un mover del espíritu de Dios, había proclamación del evangelio, la gente se salvaba por ello, se oraba por milagros y Dios los hacía, había comunión entre los hermanos, había mensajes poderosos y revelación de la Gloria de Dios. Sin embargo a pesar de todo esto surgen problemas. Digo esto porque a veces pensamos que un avivamiento soluciona automáticamente todo, y no es así. Acá estamos ante una iglesia llena del espíritu santo con un problema de murmuración. Es que hay necesidad de administrar el Reino, para que ese mover no pare. Ello no se podía hacer sin poner las prioridades en su lugar y sin organización. Esto implica división de tareas, especialización. A. La funciones del liderazgo espiritual. La oración y la palabra. A veces tenemos una idea de la iglesia ideal, o del pastor ideal que no se de donde la sacamos. Pero nuestro modelo debe venir de la Biblia. Los apóstoles saben que es lo “justo”, a que los llamó el Señor, aun cuando hay una presión para que abandonen eso. Dios no los llamó a servir las mesas, no porque desprecien esa tarea, sino que la prioridad que Dios les ha dado a ellos es la palabra y la oración. El equipo pastoral puede barrer y pintar y lo hace. Pero la prioridad ministerial es otra. Dios llama a los pastores a esta mismas funciones. Los apóstoles reconocen esa prioridad, pero también entienden que la Iglesia es un cuerpo, que no están para taponear el crecimiento de nadie, sino que deben dar lugar al surgimiento de otras áreas de ministerio para que Cristo se glorifique. A.1 Comunicador principal de la palabra. Mal.2:7 Porque los labios del sacerdote han de guardar la sabiduría, y de su boca el pueblo buscará la ley; porque mensajero es de Jehová de los ejércitos. Nuestra función es generar una cultura bíblica en medio de este pueblo. Enseñarte a amar la palabra de Dios, a estudiar la palabra de Dios, a memorizar la palabra de Dios, a aplicar la palabra de Dios en tu vida y a ser transformado por ella. A.2 Impartir visión de Dios al pueblo. Dios quiere que nos movamos en su dirección. Yo como pastor tengo necesidad de buscar el rostro del Señor en oración para recibir su dirección. Tenemos necesidad como iglesia de que el pastor disponga tiempo prioritario para estar delante del Señor, para que piense, para que planifique, para que sea iluminado por una visión de Dios. Y luego que trasmita esa visión al pueblo de Dios. A.3 Desarrollo de nuevo liderazgo. Pablo le dice a Timoteo, 2° Tim.2:2 esto encarga a hombres fieles que sean idóneos para enseñar también a otros. Dios nos ha puesto para identificar nuevos lideres en medio de su pueblo, capacitarles para que se desarrollen. La tarea es muy amplia como para dejar que dos o tres personas se encarguen de todo. Por eso Jesús nos enseña a rogar al Señor de la mies para que envíe obreros. Mt.9:38 A. 4 Gobierno de la Iglesia. Pedro enseña:1° Pedro.5:2 Apacentad la grey de Dios que está entre vosotros, cuidando de ella, no por fuerza, sino voluntariamente; no por ganancia deshonesta, sino con ánimo pronto; 3 no como teniendo señorío sobre los que están a vuestro cuidado, sino siendo ejemplos de la grey. Hay una responsabilidad de gobierno de administración de las cosas de Dios. Heb.13:17 Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso. B. La función del diaconado. Los apóstoles no son Gardel, no se puede esperar que todo esté bien , si cada uno no participa en llevar adelante esta obra de Dios. Ellos abren la puerta al servicio de los primeros diáconos. Cada uno de nosotros ha sido puesto por Dios para servirle en algún área. Dios nos ha puesto para trabajar en equipo. Para ello yo necesito saber cual es mi lugar , que tengo que poner de mi parte, y que me ha dado Dios para participar del ministerio de la Iglesia. Tres cosas necesarias en los obreros de la Iglesia: espíritu de servicio, ser llenos del Espíritu Santo y Sabiduría. Hch.6:3 B.1 Diaconos. significa ser siervo, asistente, servir, atender, ministrar. Se traduce con el verbo servir, de aliviar las necesidades de uno. B.2 Espíritu Santo. El Espíritu Santo nos da la perspectiva divina de las cosas. B.3 Sabiduría. La sabiduría nos da la capacidad practica para resolver los problemas y encauzar las cosas. Es la destreza técnica, la habilidad administrativa. Es el saber aplicar lo que uno sabe a lo que uno hace, a fin de lograr un buen vivir. 1V. Que me ha dado Dios. A. Un llamado a Servirle. 10 cosas que la Biblia enseña en cuanto a tu ministerio. 1. Has sido creado para el ministerio. Ef.2:10 Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas. 2. Has sido salvado para el ministerio. 2ª Tim.1:9 quien nos salvó y llamó con llamamiento santo, no conforme a nuestras obras, sino según el propósito suyo y la gracia que nos fue dada en Cristo Jesús antes de los tiempos de los siglos, 3. Has sido llamado al ministerio. 1ª P.2:9-10 Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia. 4. Has sido equipado con dones para el ministerio. 1ª P.4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. 5. Has sido autorizado para ejercer tu ministerio. Mt.28:18-20 Y Jesús se acercó y les habló diciendo: Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén. 6. Dios te ha ordenado que ministras (sirvas). Mt.20:26-28 Mas entre vosotros no será así, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor, y el que quiera ser el primero entre vosotros será vuestro siervo; como el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos. 7. Dios te puesto en la Iglesia para prepararte para el ministerio. Ef.4:11-12 Y él mismo constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, a fin de perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo. en cantidad y calidad 8. Tu eres necesario en el ministerio. 1ª Cor.12:27 Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular. Cada miembro es necesario. 9. Tu eres responsable por el ministerio recibido. Col.3:23-24 Y todo lo que hagáis, hacedlo de corazón, como para el Señor y no para los hombres; sabiendo que del Señor recibiréis la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Señor servís. 10. Serás recompensado de acuerdo a tu ministerio. Col.3:23-24 B. Dones motivadores, y una medida de fe para ejercerlos. Rom.12:3-8 3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. 6 De manera que, teniendo diferentes dones, según la gracia que nos es dada, si el de profecía, úsese conforme a la medida de la fe; 7 o si de servicio, en servir; o el que enseña, en la enseñanza; 8 el que exhorta, en la exhortación; el que reparte, con liberalidad; el que preside, con solicitud; el que hace misericordia, con alegría. A cada uno le ha sido repartida una medida de fe y se le ha dado una gracia de Dios o regalo. No se trata de la fe salvadora, sino de una medida de fe para ejercitar el don recibido de parte de Dios como herramienta para llevar adelante el llamado de Dios. Dios repartió algo a cada uno. Rom.12:3. No es el pastor ni la Iglesia quién da.Eso no me hace ni más ni menos que los demás, debo pensar con cordura. Rom.12:3 Dios lo ha dado para que lo administre a los demás. 1Pedro 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Tengo una responsabilidad para con el cuerpo de Cristo. A veces hay miembros desmembrados del cuerpo, ojos, piernas, lenguas que andan desconectadas del cuerpo, porque no se integran o involucran activamente a la Iglesia local. Si no conozco el don o carisma o gracia particular que Dios me ha dado pasan cuatro cosas. 1. Soy un cristiano frustrado porque no encontré mi lugar en el cuerpo de Cristo. 2. El cuerpo de Cristo padece por falta del desempeño de una función. Rom.12: 3-8 3. Lo que no se desarrolla ni se usa, se atrofia y se pierde. Mt.25:28-30 4. Soy responsable y daré cuenta por lo que he recibido. V. Cuando cada uno toma su lugar nuestro testimonio más eficaz. Hch.6:7 Y crecía la palabra del Señor, y el número de los discípulos se multiplicaba grandemente en Jerusalén; también muchos de los sacerdotes obedecían a la fe. El funcionamiento equilibrado del cuerpo de Cristo no trae gloria a una persona en particular, al pastor de la Iglesia, no hace que la iglesia tenga nombre y apellido, sino que quién crece es Cristo y Su obra. La obra de Dios avanza. Esto posibilitó que la proclamación de la palabra se ampliara, y hubiese mayor revelación de la palabra del Señor. Posibilitó que aumentaran los discípulos, gente comprometida con Cristo y el servicio. (no los creyentes sin compromiso). Posibilitó manos libres para el alcance estratégico del liderazgo sacerdotal de quiénes otros buscaban respuestas espirituales para sus vidas. Descubriendo los dones que Dios me ha dado. Parte 2. TEXTO: 1ª Cor.12:1 No quiero, hermanos, que ignoréis acerca de los dones espirituales. 2 Sabéis que cuando erais gentiles, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos. 1ª Cor.12:4 Ahora bien, hay diversidad de dones, pero el Espíritu es el mismo. 5 Y hay diversidad de ministerios, pero el Señor es el mismo. 6 Y hay diversidad de operaciones, pero Dios, que hace todas las cosas en todos, es el mismo. 7 Pero a cada uno le es dada la manifestación del Espíritu para provecho. TEMA: Descubriendo los dones que Dios me ha dado. INTRODUCCIÓN: La Biblia dice que tu nacimiento no fue una casualidad de la naturaleza. Tu vida no es un accidente biológico. La Biblia nos dice que existe un propósito para tu vida y la mía sobre la faz de este planeta. Is.44:2 Yo soy el Señor, tu creador, que te formó desde antes de nacer y que te ayuda. Ver Dios habla Hoy Cuando llegó aquél maravilloso día de contar la sorpresa en que tu mamá le dijo a tu papá; “mi amor tengo algo para contarte.¿Sabes que? Estoy embarazada”. Quizá para tus seres queridos fue una gran sorpresa , pero no para Dios. Mucho antes que fueses concebido o concebida por tus padres , fuiste concebido en la mente de Dios. No es por el destino, o por casualidad, o por mera coincidencia o por azar que estas vivo en este momento. Estás vivo porque Dios te quiso aquí. La Biblia dice en el Sal.138:8 Jehová cumplirá su propósito en mí; Dios ha tenido un propósito y un plan contigo. Por eso y mas allá de las situaciones particulares de tu nacimiento, aun las adversas, fuiste anhelado por Dios. Sal.139:16Tus ojos vieron mi cuerpo en formación; todo eso estaba escrito en tu libro. Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos. Ver Dios habla hoy. Porque Dios tiene un plan contigo , fue que Él te hizo nacer en esta época de la historia, te puso en este país , te dio las características físicas , emocionales e intelectuales que posees. Por eso la Biblia dice en Efesio 4:8 Pero cada uno de nosotros ha recibido los dones que Cristo le ha querido dar. 8Por eso, la Escritura dice:“Subió al cielo . . . . . . ,y dio dones a los hombres.”Ver. Dios Habla hoy Lo triste es que muchas veces el ser humano no descubre lo que Dios ha puesto en su interior, o no llega a descubrir ese plan, y el pecado entra en la escena y hace estragos en nuestra vida. Porque surge la frustración , la falta de realización personal y ese sentido de lo que yo llamo “confusión cósmica”. Pablo es conciente de esto, y les dice no quiero que ignoren como es Dios. Porque no es como los dioses mudos de piedra que los hombres se hacen. Dios tiene un propósito y lo quiere revelar a cada uno de nosotros. Dios nos ha dado a cada uno de nosotros dones espirituales diferentes, ministerios o servicios diferentes, operativas diferentes, y aun manifestaciones diferentes. Pero el creador de esa diversidad, es el mismo Dios. Y los despierta a descubrir lo que Dios ha colocado en cada uno, y a funcionar como comunidad de fe de una manera complementaria, porque somos como un cuerpo en la Iglesia. Yo quisiera ver contigo en la vida de Jesús lo que él hizo en la tierra, porque entiendo que eso nos dará una pauta para descubrir nuestra vocación cristiana. 1. Cinco cosas que me ayudaran a descubrir mi lugar de servicio en la Iglesia. Es fundamental que tu veas lo que Dios a hecho en ti para comenzar a descubrir tu ministerio. La forma que Dios te ha dado, tu temperamento, las experiencias que has tenido, lo que te moviliza , determina lo que Él espera que tu hagas. Si no entiendes esto terminarás haciendo cosas para las cuales Dios no te creó y en las que nunca pensó que hicieras. Cuando tus dones no hacen juego con el rol que estas desempeñando en la vida, no solo va a traer resultados limitados a tu ministerio, sino también frustración . Salirme del rol para el que Dios me ha formado es también desperdicio de talento, tiempo y energía. Dios es sabio en cuanto a los talentos, dones espirituales, experiencias y temperamento que nos dio. Cada una de esas cosas te las ha dado para utilizarlas. Aquí van las cinco pautas de parte de Dios para reconocer mi lugar de ministerio. A. DONES ESPIRITUALES. La Biblia nos habla de los dones espirituales en diversos pasajes. 1ª Cor.12:8-11,28, Rom.12:6-8,27-30, Ef.4:11. Ver esto y ayudarte a descubrirlos es el propósito de este estudio. Dios te ha dado por lo menos uno de ellos, Pablo dice que no quiere que ignoremos acerca de los dones espirituales y que procuremos los mejores dones. El mejor don es como la mejor herramienta. Es aquélla que necesitamos para la situación que estamos enfrentando. B. PASION. ¿ Cual es tu pasión? ¿Qué te encanta hacer? ¿Qué mueve tu corazón? La Biblia utiliza la palabra corazón para representar el centro de la motivación, del deseo, de los intereses e inclinaciones. Nosotros utilizamos la palabra pasión. Usted habrá escuchado a alguien decir, “me apasiona la enseñanza a los niños, o la medicina o la música.” Hay ciertas cosas que despiertan nuestro interés y otras cosas que no nos interesan en lo mas mínimo. Esa inclinación que Dios te ha dado sirve como un sistema interno de guía para tu vida. Es muy difícil que una persona sea excelente realizando algo que no disfruta. C. HABILIDADES. Las habilidades son los talentos naturales que tienes. ¿Qué cosas sabes hacer bien? Tabita o Dorcas (Hch.9:36-39) tenía el don motivacional del servicio. Pero su talento era la costura. Ella con cualquier pedazo de tela diseñaba y cosía una excelente vestido. Ex 31:3 –4 A Bezaleel lo he llenado del Espíritu de Dios, en sabiduría y en inteligencia, en ciencia y en todo arte, 4 para inventar diseños, para trabajar en oro, en plata y en bronce. Dios le ha dado a algunos talentos en la música , en el canto, en la cocina, haciendo teatro, el dibujo, en la planificación, en reparar cosas y tantas otras cosas, aun en generar recurso financieros y la administración de los mismos.. Dt.8:18 Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas,. D. PERSONALIDAD. ¿Qué tipo de personalidad te ha dado Dios? Hay extrovertidos y hay introvertidos. Hay impulsivos como Pedro, y otros sentimentales como el apóstol Juan. Dios no nos hizo a todos dentro del mismo molde. Tu personalidad afectará la manera y el lugar que uses tus dones y talentos. Dios te creo para que seas quien eres. No copies el modelo de otro, sino sirve dentro del molde que Dios te ha dado. Pero no te quedes paralizado, ministra. E. EXPERIENCIAS. Rom.8:28 Y sabemos que a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados. ¿Cómo pueden mis experiencias, buenas o malas ser usadas para ayudar a otros? Dios nunca desperdicia una experiencia, ni siquiera aquéllas que son dolorosas. Experiencia educativa, laboral, experiencias espirituales , experiencia ministerial y aun experiencias de dolor. Yo conozco gente en esta congregación que ha tenido experiencias de todo tipo. Experiencias que van desde estar a punto de perder la vivienda, a perder un hijo. El quebranto de quedarse sin trabajo, de la traición de la infidelidad, o el diagnóstico de una enfermedad incurable. Gente que ha experimentado el consuelo de Dios, el perdón de Dios, la restauración de Dios y el milagro de Dios. Rom.9:20 Dirá el vaso de barro al que lo formó: ¿Por qué me has hecho así 11. ¿Que enseña la Biblia en cuanto a los dones? Hay tres categorías de Dones listadas en la Biblia. A. Dones ministeriales. Ef.4:11-16 Son dones u oficios ministeriales dados por el Señor para traer el reino de Dios a la tierra, para perfeccionar a los santos, para entrenarlos para el ministerio, para edificar , alimentar y llevar a la madurez el cuerpo de Cristo. El detalle que agregamos a cada uno de ellos es simplemente una mención muy breve de su función para dar una idea de su ministerio, y no para entrar en controversia. 1. Ministerio de Apóstoles. Lc.6:13 Significa enviado. 1ª Cor.3:10 Como el arquitecto su tarea es la de fundar, establecer y asesorar la iglesia. 2. Ministerio de Profetas. Trae revelación de la mente de Dios a la iglesia. Le trae dirección a la iglesia para que cumpla el propósito de dios en la tierra. 3. Ministerio de Pastores. Cuidar, alimentar y dirigir el rebaño del Señor. 4. Ministerio de Evangelistas. Anunciadores del evangelio. 5. Ministerio de Maestros. Entrenadores del cuerpo de Cristo. B. Manifestaciones o dones del Espíritu Santo. 1ª Cor.12:7-10 El pasaje bíblico habla de “manifestación” del Espíritu. Pensemos en la corriente que pasa por un cable. Esa corriente se puede “manifestar” dando luz en una lámpara, calor en una estufa o de otras maneras en los diversos electrodomésticos. De la misma manera en que un caño es solo un vehículo a través del cual el agua fluye, o un cable es el vehículo a través del cual fluye la corriente eléctrica, así es el cristiano lleno del Espíritu Santo. Un canal, o un vehículo a través del cual el Espíritu Santo se manifiesta. Cualquier cristiano que esté abierto al fluir del Espíritu Santo, puede experimentar estas nueve manifestaciones del Espíritu Santo para beneficio de la Iglesia de Cristo y su progreso. Espíritu Santo se manifiesta del modo que mas se necesita en una situación dada. 1. PALABRA DE SABIDURÍA Consiste en una palabra espiritual revelando de forma sobrenatural la mente, el propósito y las vías de Dios aplicadas a una situación específica para guiarnos a resolver un problema o para darnos dirección. Es el sentido de intuición espiritual 2. PALABRA DE CIENCIA es una revelación sobrenatural de información sobre una persona o un acontecimiento, dada con un propósito concreto, que usualmente tiene que ver con una necesidad apremiante. 3. FE Habilidad sobrenatural para creer en Dios sin reserva alguna, para combatir la incredulidad y para enfrentar circunstancias adversas 4. SANIDAD Alude a la sanidad obtenida por medios sobrenaturales, sin ayuda humana. 5. HACER MILAGROS Poder sobrenatural para contrarrestar fuerzas humanas o diabólicas malignas. Significa literalmente un despliegue de poder que va más allá de lo natural. Opera junto con los dones de fe y sanidad para ejercer autoridad sobre el pecado, Satanás, la enfermedad y las fuerzas que causan ataduras en este mundo. 6.PROFECÍA Proclamación de revelación de Dios 7. DISCERNIMIENTO DE ESPÍRITUS Poder sobrenatural para detectar en el mundo espiritual y conocer su actividad. Implica la posesión de visión espiritual para revelar sobrenaturalmente los planes y propósitos del enemigo y sus fuerzas especialmente para descubrir el verdadero motivo o razones que animan o mueven a las personas. Hch.5:3-4, Hch.13:9-11 8. DIFERENTES TIPOS DE LENGUAS Es el don de hablar de forma sobrenatural en oración en un idioma desconocido por el individuo, inspirados por el Espíritu Santo . Sirve de evidencia y señal de la plenitud y la acción del Espíritu Santo. 9. INTERPRETACIÓN DE LENGUAS La interpretación de lenguas es el don de descifrar el significado del mensaje del Espíritu a los que escuchan. No constituye una traducción (el intérprete nunca comprende la lengua que interpreta), sino una declaración de su significado. C. Dones motivadores. Rom.12:6-8 Cada uno de nosotros ha recibido de parte de Dios alguno de estos dones gratuitos de parte de Dios. Los llamamos “dones motivadores” porque tienen que ver con nuestra personalidad, con lo que nos mueve al hacer , en como pensamos y en como vemos las cosas. Estos son los dones que le dan forma a nuestra personalidad, le dan dirección y propósito a nuestra vida. El propósito de este estudio es ayudarte a descubrirlos para que puedas alinearte con el plan de Dios para tu vida. Ellos son: 1. Percibir . Lo llamamos de esta manera simplemente para no confundirnos con el don ministerial de profeta, ni con la manifestación de profecía. 2. Servir. 3. Enseñar. 4. Exhortar. 5. Repartir. 6. Presidir o liderar. 7. Compasión. Pensemos en el don de servicio. Estamos hablando de una persona que es servicial por naturaleza, es de los que ayudan (1ª Cor.12:28), Dios ha puesto esta gracia en su vida. Esto marcará su vida y estará presente en cualquier función u oficio que desarrolle en la vida. Ya sea que trabaje en una fábrica, en un hospital, sea albañil , mecánico o un asistente social, este don estará presente en su vida, y será canalizado en su tarea. Lo ideal es lograr compatibilizar el don motivador con la tarea, cosa que no siempre sucede ni en lo laboral ni en la Iglesia. Cuando eso no se compatibiliza hay frustración en la persona, y hay carencia en la iglesia o comunidad. 111. Relación entre el don y el llamado u oficio. Tenemos necesidad de distinguir cual es nuestro llamamiento específico , ya que el don recibido de Dios es una herramienta en nuestra vida para alcanzar su propósito. Esteban fue llamado por Dios para ser diacono en la iglesia, atendía la distribución de alimento a las viudas de la Iglesia. Ese era su oficio en la Iglesia. Obviamente su don motivador era el servicio. Trabajar con gente con hambre, requiere una paciencia especial, un trato con la gente y una capacidad práctica para organizarse en el trabajo. Pero vemos un hombre a través del cual el Espíritu Santo fluye , hay manifestación de milagros y palabra de sabiduría de Dios por él. Hch. 6:8-10 Un caso interesante es el de Sansón. Sansón recibe un don de Dios que es esa fuerza descomunal. Fue llamado a ser Juez en Israel. El oficio de los jueces surge con Moisés para administrar justicia entre el pueblo y mas adelante como caudillos militares para librar al pueblo del poder de los enemigos. Sansón se dejó llevar por su don, y no cumplió con su oficio de juez. En la práctica no juzgó a Israel, no administró justicia ni fue un líder de la nación para librarles de los enemigos. Todas sus batallas fueron solitarias. En definitiva fue su don el que lo destruyó. Jue.16:29-31 Sí le sucede a una persona que tiene este don motivador del servicio, pero no entiende para que Dios se lo ha dado, y simplemente deja guiar su vida por el. Lo veras que persigue el servicio descontroladamente, sin descansar, sin congregarse porque cree que tiene que estar sirviendo siempre, hasta que finalmente ves que se “muere” espiritualmente o se “quema”. 111. Detalle particulares de los dones motivador. Veamos detalles particulares de los dones motivadores , también llamados creacionales, es decir, inclinaciones inherentes a cada persona que Dios les dio desde su nacimiento. Los dones mencionados en Romanos provienen del Padre y constituyen nuestras cualidades innatas en la vida y en el servicio a Dios, mientras que la lista de dones de Efesios 4 emana del Hijo y describe cargos eclesiásticos, y la lista de dones de 1 Corintios 12 procede del Espíritu y describe las capacidades que nos han sido dadas con poder para edificar la Iglesia y evangelizar el mundo. No olvidemos que la Iglesia es un cuerpo, y de la misma manera que en el cuerpo hay división de tareas y funciones , también en la Iglesia. Tenemos en el cuerpo cinco sentidos que son fuente de información y de conexión con el mundo exterior. Cada órgano está especializado en una tarea diferente. 1. Percibir . Son así como el ojo en cuerpo. Tienen la capacidad de ver, captar, percibir cosas que quienes no tienen este don no distinguen. Para ellos esas cosas son evidentes y absolutamente claras. Por eso una de las áreas de conflicto de estas personas en su relación con los demás, tiene que ver con esto. Llegan a enojarse con quienes “no ven” lo que para ellos es evidente como 2+2=4. Obviamente los profetas tienen este don. Dios les da la capacidad de ver la vida desde una perspectiva profética especial, percibiendo claramente la voluntad de Dios, independientemente de la función pública que desempeñen o del uso especial que haga de ellos el Espíritu para proclamar abiertamente una profecía. Simeón tenía ese don. La Biblia no dice que fuese profeta pero ve a Jesús de niño y “ve cosas” que le dice a María. Mt.2:34 Y los bendijo Simeón, y dijo a su madre María: He aquí, éste está puesto para caída y para levantamiento de muchos en Israel, y para señal que será contradicha 35 (y una espada traspasará tu misma alma), para que sean revelados los pensamientos de muchos corazones. 2. Servir. Son algo así como las manos en el cuerpo. Brindan su ayuda o servicio en lo práctico y concreto para satisfacer necesidades específicas. Dice 1ª Cor.12:28b los que ayudan. . .. . y el campo queda abierto a lo que sea. Marta tenía este don. Lc.10:38-41 Jn..12:2 Los diáconos y diaconizas deben ser personas con este don. 3. Enseñar. Son algo así como la mente en el cuerpo. Tienen la capacidad de instruir a otros para que asimilen las verdades de la palabra de Dios. Son buenos comunicando y explicando. Sin duda que los maestros deben ser personas con este don. Lc.24:32 Y se decían el uno al otro: ¿No ardía nuestro corazón en nosotros, mientras nos hablaba en el camino, y cuando nos abría las Escrituras? Lc.24:45 Entonces les abrió el entendimiento, para que comprendiesen las Escrituras; Apolos tenía ese don Hch.18:24-28 4. Exhortar. Son algo así como la boca en el cuerpo. Tienen la capacidad de animar, advertir, desafiar, corregir y edificar a los demás. Nos mantienen atentos a la importancia de aplicar el conocimiento en lo práctico. Por lo general son personas confrontadoras. Pedro tenía ese don y también Pablo. Hch.2: 36 Sepa, pues, ciertísimamente toda la casa de Israel, que a este Jesús a quien vosotros crucificasteis, Dios le ha hecho Señor y Cristo. Está anunciando en evangelio, pero está confrontando a su audiencia con sus hechos. 5. Repartir. Son algo así como los brazos en el cuerpo. Son personas generosas que sostienen emocional y materialmente al cuerpo de Cristo, ya que comparten los bienes, tiempo y energías que Dios lea da en bien de los demás. Su alegría está en el dar. Dorcas tenía ese don. Hch.9: 36 Había entonces en Jope una discípula llamada Tabita, que traducido quiere decir, Dorcas. Esta abundaba en buenas obras y en limosnas que hacía. Hch.9:39 (túnicas y vestidos que hacía). 6. Presidir o liderar. Son algo así como los hombros en el cuerpo. Son personas con la capacidad de organizar, liderar, administrar, y hacer andar las cosas. 1ª Cor.12:28 . . . .los que administran . . . . Administrar tiene que ver con gobernar, planificar, organizar, supervisar, coordinar, presupuestar e informar. José tenía ese don Gen..41:33 Por tanto, provéase ahora Faraón de un varón prudente y sabio, y póngalo sobre la tierra de Egipto. 34 Haga esto Faraón, y ponga gobernadores sobre el país, y quinte la tierra de Egipto en los siete años de la abundancia. 35 Y junten toda la provisión de estos buenos años que vienen, y recojan el trigo bajo la mano de Faraón para mantenimiento de las ciudades; y guárdenlo. 36 Y esté aquella provisión en depósito para el país, para los siete años de hambre que habrá en la tierra de Egipto; y el país no perecerá de hambre. 7. Compasión. Son algo así como el corazón en el cuerpo. Son personas con una fuerte sensibilidad cuyo corazón es movido a actuar por pena, lástima o misericordia a favor de quién está necesitado de alguna manera. Puede decirse que tienen empatía, la capacidad de sentir lo que el otro siente, y hacer algo para aliviar a la persona necesitada. El buen samaritano era una persona con este don. David y Rut tenía este don. 2ª Sam.9:1-7, Rut1:12-17 12 Volveos, hijas mías, e idos; porque yo ya soy vieja para tener marido. Y aunque dijese: Esperanza tengo, y esta noche estuviese con marido, y aun diese a luz hijos, 13 habíais vosotras de esperarlos hasta que fuesen grandes? ¿Habíais de quedaros sin casar por amor a ellos? No, hijas mías; que mayor amargura tengo yo que vosotras, pues la mano de Jehová ha salido contra mí. 14 Y ellas alzaron otra vez su voz y lloraron; y Orfa besó a su suegra, mas Rut se quedó con ella. 15 Y Noemí dijo: He aquí tu cuñada se ha vuelto a su pueblo y a sus dioses; vuélvete tú tras ella. 16 Respondió Rut: No me ruegues que te deje, y me aparte de ti; porque a dondequiera que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. 17 Donde tú murieres, moriré yo, y allí seré sepultada; así me haga Jehová, y aun me añada, que sólo la muerte hará separación entre nosotras dos. 1V. Cosas importantes que dice la Biblia en cuanto los dones. 1. Cada uno ha recibido por lo menos uno. Efesios 4:7-8 Efesio 4:7 Pero cada uno de nosotros ha recibido los dones que Cristo le ha querido dar. 8Por eso, la Escritura dice:“Subió al cielo . . . . . . ,y dio dones a los hombres.”Ver. Dios Habla hoy 2. Podemos notarlo en la niñez. Pr.22:6 Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él. 3. Debemos usarlos. 1 Pedro 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios. Dios no te lo ha dado simplemente para que te alegres de lo que tienes sino para el servicio, para que lo uses en beneficio de los demás , como una muestra de la gracia de Dios. Lo que somos es un regalo de Dios. Lo que hacemos de nuestra vida es nuestro regalo a Dios. 4. No debo descuidarlo. 1Tim.4:14 No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Lo que no se usa se atrofia. 5. Podemos activarlo. 2 Tim.1:6 Por lo cual te aconsejo que avives el fuego del don de Dios que está en ti por la imposición de mis manos. Lo que está atrofiado, puede volver a ejercitarse y activarse. 6. Todos son igualmente importantes y necesarios en la Iglesia. Rom.12:3-5 3 Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno. 4 Porque de la manera que en un cuerpo tenemos muchos miembros, pero no todos los miembros tienen la misma función, 5 así nosotros, siendo muchos, somos un cuerpo en Cristo, y todos miembros los unos de los otros. “Vemos “ a través de nuestro don motivador e interpretamos de acuerdo a el. Los ciegos que “veían” al elefante. Nos necesitamos a todos para tener el cuadro completo. 7. Debemos ser equilibrados en el empleo del mismo. Rom.12:6-8 6Dios nos ha dado diferentes dones, según lo que él quiso dar a cada uno. Por lo tanto, si Dios nos ha dado el don de profecía, hablemos según la fe que tenemos; 7si nos ha dado el don de servir a otros, sirvámoslos bien. El que haya recibido el don de enseñar, que se dedique a la enseñanza; 8el que haya recibido el don de animar a otros, que se dedique a animarlos. El que da, hágalo con sencillez; el que ocupa un puesto de responsabilidad, desempeñe su cargo con todo cuidado; el que ayuda a los necesitados, hágalo con alegría. Ver. Dios Habla Hoy 1. Percibir . simplemente para no confundirnos con el don ministerial de profeta, ni con la manifestación de profecía. 2. Servir. Serví con corazón de siervo. No te están usando, estás siendo lo que Dios quiere. 3. Enseñar. Que tu capacidad no sea privada, ponla a disposición. 4. Exhortar. No mates a la gente, edifícalos. 5. Repartir. En tu afán por hacer que llegue a todos no achiques la porción, se generoso. No seas controlador, se liberal. 6. Presidir o liderar. No te promuevas a ti mismo, se cuidadoso de tus responsabilidades. 7. Compasión. Hay injusticias en la vida y eso es una tragedia, tu accionar trae bendición, mantén la alegría. Autor: Pr. Cr. David Dagys Es un auspicio de:
CREADOS PARA CREAR “Por tanto pondréis estas mis palabras en vuestro corazón y en vuestra alma y las ataréis como señal en vuestra mano, y serán por frontales entre vuestros ojos. Y las enseñaréis a vuestros hijos hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes y las escribirás en los postes de tu casa y en tus puertas; para que sean vuestros días y los días de vuestros hijos, tan numerosos sobre la tierra que Jehová juró a vuestros padres que les había de dar, como los días de los cielos sobre la tierra” Deuteronomio 11:18-21 Hemos sido hechos a imagen y semejanza de Dios y eso significa que poseemos muchas de las capacidades que Dios posee. Por ejemplo: ¿cómo creó Dios los cielos y la tierra? Si vamos al relato del Génesis vemos que Dios no movió un dedo para crear nada sino que todo lo hizo cómodamente sentado en su trono mediante su voz. Él dijo: “Sea la luz”, y apareció la luz. Él dijo: “la tierra produzca árboles” y la tierra produjo árboles. Hemos sido creados con la misma capacidad que Dios tiene: crear con la voz. Al igual que Dios, nosotros podemos crear con nuestra voz. Nuestra voz tiene el poder de producir resultados positivos y negativos. Jesús nos enseñó con su vida y con sus enseñanzas que tenemos ese poder. La mayoría de los milagros que Jesús realizó los realizó con la voz. Calmó la tempestad ordenándole que se calle, secó la higuera maldiciéndola en voz alta, limpió leprosos, sanó al siervo de un centurión a distancia. Y además de esto nos enseñó: “Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: quítate y échate al mar, y no dudare en su corazón, sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho”. Marcos 11:23 El verbo “decir” se encuentra tres veces conjugado en este versículo. “Si creyere que será hecho lo que DICE, lo que DIGA le será hecho”. Es imprescindible hablar, pronunciar un sonido. “La muerte y la vida están en el poder de la lengua y el que la ama comerá de sus frutos” Proverbios 18:21 “Del fruto de su boca el hombre comerá el bien” Proverbios 13:2 Estos dos versículos dan cuenta de esta capacidad que tenemos de crear con la palabra emitida por nuestra boca. Es por eso que debemos hablar palabras de vida y no de muerte, de salud y no de enfermedad, de riqueza y no de pobreza, de éxito y no de fracaso porque Dios puso el milagro en nuestra boca. Con las declaraciones de nuestra boca creamos nuestro futuro. Una persona que constantemente declara que le irá mal, que fracasará, que se enfermará, lo único que está haciendo es provocar eso mismo en su futuro, lo está profetizando. Con la palabras que pronunciamos generamos una atmósfera a nuestro alrededor, si las palabras que decimos son palabras de bien, de paz, optimistas, entonces viviremos en un ambiente bueno. Es cómo cuando cocinamos pescado. Todo el mundo en casa se entera de que se está cocinando pescado porque el olor se extiende por toda la casa. De la misma manera cuando nuestras palabras son de derrota, negativas, el ambiente en el que estamos es pesado e incómodo. Nuestras palabras provocan un resultado en nuestras vidas. Y nuestras palabras no son más que el reflejo de nuestra actitud. Al hablar estamos mostrando lo que llevamos dentro. “El hombre bueno, del buen tesoro de su corazón saca lo bueno y el hombre malo, del mal tesoro del corazón saca lo malo, porque de la abundancia del corazón habla la boca”. Lucas 6:45. Es por eso que en el versículo que leímos al principio (Dt. 11:18) Dios nos manda a guardar sus palabras en nuestro corazón y en nuestra alma, para que abunde en nuestro corazón palabras buenas, de paz y esperanza, para que de ellas hable nuestra boca. Actitud: probabilidad de tener un cierto comportamiento. Debemos tener actitud positiva y victoriosa en la vida frente a cualquier suceso. Hoy en día se valora mucho más la buena actitud que la formación a la hora de seleccionar personal para un puesto de trabajo. Es mucho mejor una persona que tiene ánimo, ganas de crecer, que tiene empuje y buena disposición que una persona sumamente inteligente y formada trabajando a desgano. Se valora más al que luego de varios intentos y fracasos se ha recuperado que al inmaculado que nunca cometió errores. Por ejemplo: se valora más a una persona que en su escolaridad tiene un par de exámenes perdidos antes de haberlos salvado porque demuestra que la persona no abandona la guerra ante la primer batalla perdida. Por el otro lado si se tiene una persona con una escolaridad inmaculada no sabemos como reaccionaría cuando le toque perder. Una empresa sabe que si llegan a pasar por crisis el inmaculado no sabe como reponerse de la misma y salir adelante simplemente porque nunca le ocurrió. Se valora la actitud. Talvez tengas un trabajo que no te gusta o que está perjudicando tu salud. Talvez son demasiadas las cuentas que tienes que pagar y ves que no puedes ahorrar y que no alcanzas tus planes y tus metas. Pero es imprescindible que dejes de pronunciar palabras de desanimo, de desesperanza, de derrota. Aunque no lo sientas, inclusive aunque no te salga naturalmente, debes pronunciar palabras buenas, de victoria, de esperanza, de fe, positivas, de ánimo y aliento, porque Dios obra cuando hay un sonido. Repasemos una vez más la historia del inicio de la iglesia en aquel recordado día de la fiesta de Pentecostés: “Cuando llegó el día de Pentecostés estaban todos unánimes juntos. Y de repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban sentados…” Hechos 2:1-2 El día más importante del cristianismo, el día en que el poder del Espíritu Santo desciende sobre sus escogidos para dar inicio a la iglesia ocurrió con un sonido, un estruendo como de un viento recio. Cada vez que Dios obra lo hace a través de un sonido. En esos momentos en los cuales estamos abatidos, tristes, desanimados por acontecimientos de la vida necesitamos que Dios haga algo a nivel de nuestras emociones. Todos pasamos por momentos en la vida en los cuales nos acontecen cosas o recibimos noticias malas o lo que sea. En esos momentos nos sentimos mal y necesitamos un toque de Dios. Pero nada vamos a lograr en silencio. Todas las veces que, estando preocupado o triste, intenté orar en silencio, “para adentro” como solemos decir, con el pensamiento (porque Dios escucha nuestro pensamiento) mi mente divaga y pierdo concentración y pierdo el hilo de lo que le estaba diciendo a Dios. Nuestra mente es muy sensible y cambia de dirección fácilmente cuando piensa si no tenemos un punto fijo dónde ver. Por ejemplo, cuando estudiamos lo hacemos leyendo un libro o tomando apuntes pero lo importante es que tenemos la vista en algo fijo y eso nos permite concentrarnos. A cuantos nos ha pasado que, estando en el salón de clases y estando el profesor exponiendo la clase, en realidad estamos como ausentes, mirando al techo, y pensando en otra cosa o en nada, y no aprendemos nada de la clase. Eso es porque si bien estamos presentes en la clase, y estamos escuchando al profesor, al no tener la vista puesta en el profesor y en lo que el profesor anota en el pizarrón, lo que sucede es que nuestra mente es muy sensible de perder la referencia y divagar. Cuando intentamos orar a solas y en silencio no tenemos nada que mirar y donde poner nuestra vista. No lo tenemos a Dios de manera visible para concentrar nuestra mirada en algo. Por eso es fácil divagar el pensamiento cuando intentamos orar “para adentro”. Y el resultado es que nuestro estado de ánimo no cambia, no logramos que Dios obre nada en nuestra vida. Pero cuando comenzamos a pronunciar palabras como: “Dios, gracias por tu amor, por tu gracia y misericordia, por tu protección, por que me has dado la vida una día más. Gracias por haberme rescatado del reino de las tinieblas y haberme traido a tu reino de luz. Gracias porque cada día me bendices. Gracias por mi familia, por mi esposa por mis hijos. Gracias por mi madre, mi padre, mis hermanos (hasta mi suegra). Señor, tu has sido tan fiel conmigo. Recuerdo la vez que tu me respondiste a tal y cual plegaria. Señor yo te amo tanto…” en ese momento Dios comienza a obrar en nuestra vida. Es nuestra voz invocando al Espíritu Santo, invitándolo a hacerse una realidad en nuestro corazón. Es la voz nuestra la que crea el milagro de tener a Dios atento a nuestra situación y cambiar nuestro ánimo. Por el contrario si las palabras que comenzamos a mencionar de desanimo por la situación, si empezamos a expresar nuestra amargura y a profetizar derrota, lo único que hacemos es empeorar la situación. Nuestras palabras deben de ser palabras de fe. Con palabras de fe somos indestructibles. A ver si me explico. Dios es el Padre y la palabra padre significa fuente. Los hijos de Dios tenemos al Padre en nuestros corazones, por lo tanto tenemos La Fuente en nosotros. De esa fuente no pueden salir si no palabras buenas. Dios es el padre de la creación y el mundo salió de él, y como ya vimos el mundo salió de su voz. El Espíritu Santo es el espíritu de Dios, que es Dios. Dios Padre dijo: “Sea la luz…” y el Espíritu hizo la Luz. El Espíritu Santo obedece la palabra que sale del Padre y le ordena moverse. Cuando decimos palabras negativas como: “Señor, mira mi pobreza, que desgraciado soy, no soy nada, nada me sale bien”, Dios escucha eso y dice: “Yo no dije eso”, y como Dios no dijo eso entonces el Espíritu no se mueve. En cambio cuando decimos: “Estoy pobre pero prosperaré, porque tu Señor has dicho que me daría mucho más abundantemente de lo que espero. Porque soy un hijo tuyo se que no fracasaré y si lo hago es porque en realidad tu tienes cosas más grandes para mi”, Dios escucha eso y dice: “Yo sí dije eso”, y el Espíritu Santo obedece a la palabra de Dios y se mueve y comienza a trabajar. Nuestras palabras deben ser de fe para que Dios Padre y el Hijo escuchen nuestras declaraciones y digan: “Yo lo dije” y entonces el Espíritu Santo diga: “Si lo dijeron entonces será hecho”. Que tus palabras sean las palabras de Dios, pronunciá las promesas de Dios (“todo lo puedo en Cristo que me fortalece”; “nada me separará del amor de Dios”). Al orar, conviene hacerlo usando las mismas palabras que se encuentran escritas en la Biblia, porque Dios dijo esas palabras. Orar bíblicamente es gozar de una seguridad creciente de que estamos orando de acuerdo a la voluntad de Dios. Al pronunciar palabras y frases que están en la Biblia somos libres de oraciones superficiales. Obviamente que esto no se trata de repetir rezos, sino que nuestra comunicación con Dios debe ser natural y espontanea, pero sin perder la naturalidad y la espontaneidad, nos aseguramos de decir las palabras correctas si usamos las expresiones bíblicas. Quiero transcribir una parte de un libro que cuando la leí marcó mi vida y mi forma de orar en momentos difíciles. “Una noche la Sra. Silence, una amiga de Dorothy y mía de mucho tiempo, fue muy cuando en oración y obediencia encaró una crisis familiar desde una perspectiva celestial. Ella fue despertada a las dos de la madrugada por una llamada telefónica: -“¿Sabe Ud. quien estuvo manejando su auto esta noche?”, preguntó un oficial de la policía. -“Sí, mis dos hijos están viniendo a casa de una Conferencia Bíblica para jóvenes”, aprensivamente respondió. -“Bien, tengo malas noticias para usted. El conductor se durmió y su auto quedó arrollado contra un árbol al costado de la ruta. El conductor está muerto y parece que el otro joven no tiene esperanza de vida”. Esta chocante noticia dejó estupefacta y aturdida a la madre, cuyo corazón siempre había estado lleno de tierno amor por sus hijos. Dejando a un lado el teléfono, la señora Silence gritó a su Padre Celestial: “Oh Dios, ¿Qué debe hacer una madre en un momento así?”. Afortunadamente, ella había aprendido a orar y pensar bíblicamente. Ella me contó más tarde que todo lo que pudo hacer fue pensar en un versículo de la Biblia que ordenaba: “Dad gracias en todo” (1º Tesalonicenses 5:18). -“Pero Señor – la Sra. Silence continuó – tu sabes que mi corazón no está agradecido. Está frío, shockeado y vacío, pero en esta terrible noche yo obedeceré Tu Palabra. Y mientras lo hago, por favor, realiza un milagro en mi corazón. Mientras yo te obedezco y te digo gracias, tu deberás hacerlo real en mi, porque en esta trágica hora, yo no siento ningún agradecimiento”. En esta manera, la Sra Silence, ejerció su fe y comenzó a orar. Esta tierna madre descorazonada me dijo que cuando ella primero dijo “Gracias, Padre, por quien tu eres”, su shockeado corazón permanecía frío y vacío. Pero mientras ella fiel mientras repetía su agradecimiento, el Espíritu Santo ejecutó Su propio maravilloso milagro. Llenó su corzón de consuelo y genuino agradecimiento. Sí, durante aquellas largas horas de la noche, el Consolador de Dios, el Espíritu Santo , respondió a la fe y obediencia de la Sra. Silence. Le confirmó el invariable Amor de Dios para ella y su familia. Cuando amaneció, sin duda, había todavía lágrimas en sus ojos, pero al mismo tiempo experimentó el indescriptible consuelo de la paz de Dios gobernando su corazón (…)” Alimentando la fe. Dr. Richard A. Bennet. Pág. 63 a 65 ¿Qué fue lo que ocurrió en la vida de la Sra. Silence? Fueron sus palabras, pronunciadas en voz alta, las que invitaron al Espíritu Santo de Dios a obrar, a intervenir en la situación. Palabras de queja y dolor solo hubieran empeorado la situación anímica de esta madre. “Bendice alma mía a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre (…). El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila” Salmos 103:1 y 5. ¿Quieres tener fuerzas y juventud como un águila? Pues bien, pídele a Dios que sacie de bien tu boca, porque cada palabra negativa, de derrota que pronuncies te envejece y te saca las fuerzas. “¡Cuán dulces son a mi paladar tus palabras!” Salmos 119:103 “Señor. Abre mis labios, y publicará mi boca tu alabanza” Salmos 51:15 “Porque mejor es tu misericordia que la vida, mis labios te alabarán. Así te bendeciré en mi vida; en tu nombre alzaré mis manos. Como de meollo y de grosura será saciada mi alma. Y con labios de júbilo te alabará mi boca. “ Salmos 63:3-4 Esto es lo que debe haber siempre en la boca de un hijo de Dios, palabras buenas, victoriosas, que honran a Dios, llenar el trono de Dios con palabras que lo exalten. Como dice hebreos 13:15, ofrezcamos a Dios el fruto de nuestros labios que confiesan su nombre. Dios sigue haciendo milagros con su voz y con la palabra que nos dejó escrita. Solo necesita alguien que confiese su palabra que la diga en voz alta, que profetice. “Para siempre, oh Jehová, permanece tu palabra en los cielos. De generación en generacion es tu fidelidad. Tu afirmaste la tierra y subsiste. “ Salmos 119:89-90 “¡Cuan eficaces son las palabras rectas!” Job 6:25 “Su alma aborreció todo alimento, y llegaron hasta las puertas de la muerte. Pero clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Envió su palabra y los sanó, y los libró de su ruina. Alaben la misericordia de Jehová y sus maravillas para con los hijos de los hombres; ofrezcan sacrificios de alabanza y publiquen sus obras con júbilo”. Salmos 107:18-22 “Acuerdate de la palabra dada a tu siervo, en la cual me has hecho esperar. Ella es mi consuelo en mi aflicción porque tu dicho me ha vivificado” Salmos 119:49-50 Dios no se olvida de ti ni de las promsas que te ha hecho, pero necesita que lo confieses, que declares SU PALABRA, que actúes como él actúa porque para eso fuiste creado a imagn y semejanza de Dios. Reboza mi corazón palabra buena; dirijo al rey mi canto…Eres el más hermoso de los hijos de los hombres. Salmos 45:1-2. Tu voz creó la luz que aun podemos contemplar. Tu voz creó las nubes bajo el cielo, sobre el mar. Oh habla otra vez, voz de Jehová. Repite en mi el milagro y que te pueda escuchar. Desata el poderío de tu voz una vez más. Rugido de león de la tribu de Judá Marcos Vidal. Emanuel Seropián [email protected] Diciembre, 2008. Es un auspicio de:
Diezmo y Ofrendo y no soy bendecido Créanme que conozco bien de cerca esa frase: “Diezmo y Ofrendo y no soy bendecido”. Le ocurre generalmente a todos los cristianos. A mi me ha pasado. Dios quiere saber si le seremos fiel hasta la muerte y a pesar de todo. Dios quiere ver lo que hay en nuestro corazón. Según dice Deuteronomio 8:2, “Y te acordarás de todo el camino por donde te ha traído Jehová tu Dios estos cuarenta años en el desierto, para afligirte, para probarte, para saber lo que había en tu corazón, si habías de guardar o no sus mandamientos”. ¿Para qué Dios te prueba? Para saber lo que hay en tu corazón. Pero, ¿Cómo? ¿No es, acaso, Dios omnisciente, que todo lo sabe? Por supuesto que sí, pero la omnisciencia de Dios respeta la privacidad del corazón humano. Dios no le interesa entrometerse en tu corazón para ver que hay sino que quiere que eso se manifieste solo, incluso también para que tu sepas lo que hay en tu corazón, para que tu sepas cuál es tu carácter, que tan honesto eres, que tan manso eres, que tan paciente eres, etc., etc., etc. Malaquías 3:10 en adelante dice: “10Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto, dice Jehová de los ejércitos, si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde. 11Reprenderé también por vosotros al devorador, y no os destruirá el fruto de la tierra, ni vuestra vid en el campo será estéril, dice Jehová de los ejércitos. 12Y todas las naciones os dirán bienaventurados; porque seréis tierra deseable, dice Jehová de los ejércitos” A todos se nos enseñó que diezmado y ofrendando Dios nos bendeciría abundantemente. Esto no significa que simplemente Dios nos va a suplir para que no nos falte, o que vamos a tener lo justo, o lo mínimo indispensable. Significa ABUNDANCIA. O sea, de sobra, en grandes cantidades. Pero, sin embargo a todos nos ha pasado alguna vez que comenzamos a diezmar y no vemos la bendición de Dios abundantemente, y en algunos casos, ni siquiera la bendición de Dios . Dios quiere saber si le vamos a ser obedientes siempre o si vamos a estar analizando los detalles diarios de la vida para llegar a la conclusión de que Dios falló, y por lo tanto es mentira lo del diezmo y de esa forma me libro de un gasto. Desde que conocí al Señor, siempre diezmé, aún cuando no trabajaba, cuando un pariente me regalaba dinero , o cuando mi madre me daba alguna cosa “para tus gastitos” yo siempre lo diezmaba. Así que al principio mis diezmos eran unas simples monedas, con suerte un billete de $ 10 (mientras estaban en circulación). Cada vez que tenía para diezmar tomaba el sobre en la iglesia y lo llenaba con mis datos, tal cual lo pide, y lo entregaba. Recuerdo que en una ocasión, un día, el tesorero de la iglesia me llamó para decirme que si fuera tan amable de no llenar más los sobres con mis datos porque ellos ya sabían que yo diezmaba, así ahorrábamos en sobres que podrían reutilizarse. Claro, para ese tiempo, yo trabajaba como profesor particular, cobraba dinero todos los días, por lo que cada fin de semana traía un nuevo diezmo . ¡Era un gastadero de sobres insostenible para la pequeña iglesia a la que asistía! Les voy a contar mi caso. Vamos a situarnos en el 2005. Era estudiante de ingeniería, estaba de novio con la que ahora es mi esposa, y me había empezado a ir bien dando clases particulares de matemática, química y física. Habíamos logrado ahorrar la cuantiosa suma de… $ 1.800 humildes pesitos para nuestro proyecto de matrimonio. O sea, no hacíamos nada con eso, pero era un comienzo. En ese entonces yo era el encargado de recoger la ofrenda misionera en mi iglesia y de pagarle al Concilio dicha ofrenda para que ellos la destinaran a los planes de Misiones. Yo era muy organizado y responsable con ese dinero . Yo tenía dos billeteras, la que usaba todos los días y la otra en la que guardaba el ahorro. En esa misma en la que guardaba mi ahorro, también ponía la ofrenda misionera hasta que llegara la fecha de ir a entregarla. Un día, creo que era octubre, como tenía un tiempo libre, tomé la billetera donde estaba la ofrenda misionera (sabiendo que también ahí estaba mi ahorro) y me fui al Concilio a pagar. Llego allá, pago, saludo y me voy. Tenía que dar clases en la academia así que después de eso me dirigí hacia allí. Llego a la academia, reviso mis cosas y EUREKA!!! La billetera del ahorro había desaparecido. LA busqué y busqué pero no la encontré. El ahorro que tanto esfuerzo me había llevado juntar, se había ido en un día. Y yo siempre diezmaba y ofrendaba con fe. Sin embargo, allí estaba, sólo en la academia, con mi billetera de todos los días (semi – vacía) en una mano y la otra en los ojos (secando las lagrimas). En ese momento pensé: “yo no puedo tomar la inmadura decisión de dejar de diezmar y ofrendar por este percance, yo más que nunca ahora tengo que serle fiel a Dios y demostrarle de qué estoy hecho, qué esta trampita del diablo a mi no me va a hacer que yo no crea más en él, que si hoy me desaparecen $ 1.800, mañana mi Dios puede darme $ 400.000”. En ese momento tomé la Biblia y encontré un pasaje que decía (Job 13:15): “He aquí, aunque él me matare, en él esperaré” Suena medio trágico, pero lo que dice es que hasta la muerte voy a esperar en Dios , no me voy a apresurar a tomar decisiones o a sacar conclusiones tales como “Dios me falló”, etc. Olvidé de decir, que cuando ocurrió eso era miércoles. En ese momento, a solas en la academia, tomé la decisión que todo dinero que yo ganara en el correr de lo que quedaba de la semana (ese miércoles, jueves, y viernes) no iría a ser diezmado, sino que lo iba a ofrendar íntegramente. Todo dinero que me viniera a la mano en esos días iría a parar a la casa del Señor. El viernes, al atardecer, despedía a mi último alumno de casa, cobraba ese dinerito (que no era para mi) y sonó el teléfono. Atendí. Era la esposa de mi pastor para preguntarme si, por casualidad, yo no habría dejado en las oficinas del Concilio una billetera con una linda cantidad de dinero . “Por casualidad, no. Por estúpido, sí. Hay que salir a la calle con todo el ahorro de uno, no?!” La buena noticia era que podía pasar al día siguiente, sábado, por la mañana a retirar mi billetera. Tremendo. Dios no me falló. Ahora, eso que yo hice se llama esperar con paciencia . Préstenme atención. La Biblia dice en Santiago 1:2: “Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas, 3sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia . 4Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” O sea, que cuando te halles en medio de una prueba, como estaba yo, no deberías sentirte turbado, sino gozoso. Ustedes me dirán: “Emanuel, por favor, no me vas a comparar unos míseros $ 1.800 con la magnitud de mi problema”. Talvez no. Pero mi caso no fueron unos míseros $ 1.800 pesos. Eran los ahorros que me había costado todo el año ahorrar con mucho sacrificio. Era el fruto del trabajo de mis manos. Eran las esperanzas de casarme, era mi proyecto de vida, era mucho más que billetes. Sin embargo, en ese momento, yo pensé para mi mismo: “Esta es la puerta que va a traerme más bendición”. Sólo les puedo decir una cosa. Desde ese momento, hasta el presente, durante todo el tiempo de nuestro noviazgo y estos dos años y medio de matrimonio, no solo no nos faltó nada, sino que siempre Dios nos ha llevado a más en nuestra economía. Nunca retrocedimos, siempre avanzando. Siempre consiguiendo trabajos mejor remunerados, siempre pudiendo conquistar anhelos. Nunca tuvimos que perder nada. Nunca tuvimos que vender algo para pagar una cuenta, nunca nos atrasamos en un alquiler o en algún servicio. Jamás. La única situación traumática que hemos tenido con el dinero fue la que relaté, la que les conté cuando no estábamos casados todavía. Si mi actitud no hubiera sido la correcta en esa oportunidad, yo no habría pasado esa prueba, y entonces en el futuro me esperaría otra, y seguramente mayor. Si hoy yo perdiera mis ahorros, eso sí no se compara con lo que “perdí” en su momento. Pero gracias a que en su momento yo tuve las actitudes correctas, hoy en nuestra familia esa prueba está superada, la fe de nosotros está probada, no es necesario repetirla. Pero cada prueba, por pequeña que sea, que tu no apruebas, que no pasas a través de ella con las actitudes correctas, es una prueba perdida que deberá ser repetida. Deberá ser repetida hasta que la pases, para que puedas crecer espiritulmente. Cada prueba es una puerta a una bendición más grande. Los que me conocen saben lo bendecidos que hemos sido con mi esposa en todo el proceso de preparación del casamiento y en nuestra vida matrimonial. No lo voy a contar ahora porque no es mi intención escribir un libro. Pero cada prueba que viene, si es superada, trae una tremenda bendición. De ahí que el apóstol Santiago dice que tengamos por sumo gozo cuando nos hallemos en diversas pruebas. “…la prueba de vuestra fe produce paciencia . 4Mas tenga la paciencia su obra completa, para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna.” Como que la paciencia quiere trabajar en nuestras vidas, pero nuestra impaciencia corta ese trabajo que la paciencia quería producir. Por eso dice “mas tenga la paciencia su obra completa”. En otras palabras, “dejen que la paciencia trabaje hasta terminar”. ¿Para qué? “para que seáis perfectos y cabales, sin que os falte cosa alguna” Pregunto: ¿te falta algo? ¿Estas pasando por necesidad? ¿Estás bien, pero aun no has visto la abundancia de Dios ? Entonces te falta paciencia . “Pero Emanuel, haceme el favor, dejate de decir estupideces, sabés cuantos años hace que espero para poder comprarme mi casa propia? Me vas a decir que no tengo paciencia ?” Justamente, te falta paciencia . La paciencia no es esperar años para que algo ocurra. Está el que espera pacientemente y el que espera impacientemente. En este caso, has estado esperando impacientemente por años, por eso no has obtenido nada, porque simplemente la paciencia no está, y si no está la paciencia no está el fruto de la paciencia . Paciencia significa la “paz que te produce el conocer a Dios”. Es la paz que hay en tu corazón cuando conoces a Dios . Me explico: como conoces a Dios , tienes paz. Si tienes paz, conoces a Dios . Si estás esperando algo de parte de Dios , lo esperas en un estado anímico de paz y tranquilidad porque sabes que Dios es fiel, que nunca falla y que siempre responde a tiempo. Esa paz que tienes no te permite dudar ni angustiarte por el paso del tiempo. Eso es paciencia . “El que espera, desespera” dice el refrán. Esto es esperar impacientemente. El que espera con paciencia , no es el que se sienta a esperar que las cosas le caigan del cielo. No es un acto de pasividad. Es el que deja de hacer su parte para conseguir su sueño, pero por otro lado no se angustia por el paso del tiempo. El que espera pacientemente no dice palabras como: “tantos años esperando tal respuesta de Dios y no viene, me vas a decir a mi que no tengo paciencia ?” El que espera pacientemente es el que espera con tranquilidad, porque sabe que Dios no falla y el tiempo de Dios es el tiempo correcto. Cada vez que te toque esperar, luego cuando recibas lo que pedías, vas a ver para atrás y verás que llegó justo en el tiempo exacto. En junio del 2007, mi esposa recibió una oferta para cambiar de trabajo y vincularse a una empresa importadora de vehículos que estaba construyendo una planta para armar los vehículos aquí en el país. Le propusieron que se haga cargo de la administración de dicha planta y le ofrecían un buen sueldo, exactamente el doble de lo que estaba ganando hasta ese momento. Quienes le proponían el trabajo estaban tan impacientes de que mi esposa acepte que le propusieron que momentáneamente, mientras la planta se construía, viniera a trabajar a las oficinas centrales de la empresa, pero con un suelo sensiblemente menor, aunque seguía superando al que actualmente ganaba mi esposa en ese momento. En ese momento oramos y dijimos que no. Seguíamos orando y esperando a Dios para que le diera a mi esposa un mejor trabajo. Un año después se repitió la oferta, y se le pidió que nuevamente aceptara trabajar en las oficinas centrales en tanto la planta estuviera completa. Mi esposa negoció que si ese era el caso, ella quería el sueldo que inicialmente hablaron. Finalmente lo consiguió. Al día de hoy, todavía la planta no terminó de construirse. Eso significa que si mi esposa hubiera aceptado el trabajo la primera vez que se lo proponían, hoy estaría haciendo lo mismo pero ganando menos. ¿No es perfecto el tiempo de Dios ? Hace poco recibimos la noticia de que el trabajo donde mi esposa trabajaba está por cerrar. Nuevamente pregunto: ¿No es perfecto el tiempo de Dios ? En el momento en que ocurre una desgracia, no saques conclusiones apresuradas del tipo: “Dios me falló” Esperá un tiempo. Sé paciente. Dios te va a mostrar el porqué de esa situación y te puedo asegurar que no te va a dejar. “Pacientemente esperé a Jehová, Y se inclinó a mí, y oyó mi clamor. 2Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos. 3Puso luego en mi boca cántico nuevo, alabanza a nuestro Dios . Verán esto muchos, y temerán, Y confiarán en Jehová.” Salmo 40:1 – 3 Pacientemente esperé a Jehová. Él se inclinó y oyó mi clamor. Esas palabras fueron de David hace ya más de 2500 años, pero también podrían ser las mías hoy. Y seguro que van a ser las tuyas. Dios siempre siempre está dispuesto a escucharte y librarte. Cuando dice: se inclinó y oyó mi clamor, está hablando acerca de una postura. Es como cuando una persona que es de menor estatura que nosotros nos habla y no le entendemos pero nos interesa mucho lo que dice, entonces nos inclinamos para que nuestro oído perciba mejor el mensaje. Dios también se inclina. No es que Dios tenga cera en el oído. Es una actitud de Dios que quiere decirte que le interesa muchísimo tu situación. No desesperes cuando pases por una situación angustiosa, porque Dios te va a sacar del pozo de la desesperación, del barro y va a poner tus pies sobre la roca. Esto significa que Dios te va a sacar de la intestabilidad, de la inseguridad, y te va a parar sobre un suelo firme. “Puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos” Si Dios enderezó mis pasos después de sacarme del pozo, se me hace que antes andaba con los pasos torcidos. Eso es así. Siempre tenemos algún área de la vida en la que debemos mejorar, en la que debemos de corregir cosas. Cada prueba viene para eso, para perfeccionarnos y que seamos mejores y vivamos mejor. No podemos gozar de las abundancias de las bendiciones de Dios si no mejoramos nuestra persona día a día. Luego de que todo pase, si has sido capaz de esperar con paciencia , Dios pondrá en tu boca un nuevo canto, una alabanza a él. Espero que muchos que lean esto puedan confiar enteramente en Jehová. Oro para que Dios me de paciencia , o sea, oro para que Dios me llene de su paz en cada momento. Que Dios te bendiga. Emanuel Seropián, 17 de abril de 2009. Es un auspicio de:
El Ejecutivo Eficiente Autor: Peter Drucker. Capítulo Nº2 “Controle su tiempo”. El ejecutivo eficiente, en mi opinión, no comienza a actuar antes de verificar su tiempo. Y no planifica antes de aclarar el sentido real de este. Luego intenta manejarlo y elimina toda demanda improductiva de su tiempo. Por último, consolida su tiempo discrecional mediante la más grande cadena posible de unidades consecutivas. Este proceso en tres etapas. • Registro. • Manejo. • Consolidación del tiempo, constituye la base de la eficiencia ejecutiva. El ejecutivo eficaz sabe que el tiempo es el factor límite, los límites de toda producción están determinados por el mínimo de los recursos. En el proceso que denominamos realización dicho límite es el tiempo. El tiempo es un recurso singular, no podemos arrendar, alquilar, comprar u obtener de otra manera más tiempo. La provisión del tiempo no es de ningún modo elástica, el tiempo es totalmente perecedero y no puede ser almacenado, no hoy ningún sustituto del tiempo. Nada distingue más a un ejecutivo eficiente que su acendrado y solícito amor por el tiempo. Pero el hombre está mal dotado para manejarlo. Esto implica que si nos confiamos en nuestra memoria no podemos calcular el tiempo transcurrido. El ejecutivo eficiente sabe que para manejar su tiempo debe conocer su empleo exacto. • Las demandas del tiempo sobre el ejecutivo. Constantes presiones impelen hacia el uso improductivo y estéril del tiempo, gran parte de él ha de malgastarlo inevitablemente. Cuanto más alto sea su nivel, mayores serán las demandas que la organización hará sobre su tiempo. En toda labor ejecutiva gran parte del tiempo debe disiparse en cosas que, aunque aparentemente deben hacerse, aportan nada o muy poco. No obstante, casi todas las tareas de un ejecutivo exigen, por mínima que sea su efectividad, una considerable cuota de tiempo. Consagrarles menos del indispensable equivale a una pérdida total. Para ser efectivo, todo trabajador cerebral necesita disponer de suficientes y considerables espacios de tiempo. Las pequeñas cuotas no bastarán , aun cuando representen un impresionante número de horas. Dedicar varios minutos a la gente es, simplemente, improductivo. Cualquiera sea el motivo el trabajador cerebral requiere mucho más tiempo de su superior o sus asociados que el trabajador manual. El trabajado manual ha de concentrarse en los resultados y metas de la empresa para lograr algún éxito en su labor. Ello implica que debe ahorrar tiempo para observar desde su quehacer los resultados y, desde el área de su especialidad, el ámbito exterior, que es donde, realmente, se ejecuta. La mezcla de las relaciones personales con las del trabajo redunda en un mayor consumo de tiempo. Por consiguiente, cuanto mayor es una organización, de menos tiempo real dispone el ejecutivo. Cuanto más personal hay en la organización, más numerosas son las decisiones relativas al personal. Pero toda decisión precipitada es muy probable que sea errónea. El espacio de tiempo necesario para adoptar una buena decisión sobre el personal es asombrosamente dilatado. Todos los ejecutivos eficientes saben que han de destinar varias horas de ininterrumpida meditación a las decisiones sobre el personal. Los nombramientos consumen tiempo, por la razón que Nuestro Señor no creó al hombre como recurso de empresa. Nadie ha nacido según la forma y medidas que exigen las tareas de una organización. Tampoco nadie puede ser pulido a máquina, ni remodelado para adaptarlo a aquellas. La gente es siempre, a lo sumo adecuada. Las demandas de tiempo sobre el trabajador cerebral no disminuyen. En cambio los que vigilan máquinas trabajan actualmente cuarenta horas semanales, y pronto quizás trabajaran menos horas. Pero el ocio de los que trabajan en máquinas es inexorablemente pagado con la mayores horas de labor de los trabajadores cerebrales, en todas partes ellos trabajan cada vez más y deben satisfacer una mayor demanda de su tiempo. • Diagnosis del tiempo. Desde hace casi un siglo sabemos que el registro del tiempo es indispensable para saber como lo empleamos, antes de intentar su manejo. Difícilmente es que exista un país tan rezagado que no compute sistemáticamente el tiempo de producción de sus obreros. El primer paso hacia la eficiencia ejecutiva, es por consiguiente, un real registro del uso del tiempo. Muchos ejecutivos eficientes llevan tal registro y lo estudian mes a mes. Aprendemos a usar el tiempo con la práctica, pero solo esforzándonos de manera constante lograremos evitar desviaciones. Debemos identificar las actividades no productivas que originan pérdida de tiempo para eliminarlas lo antes posible. Ello implica autoformularse cierto número de preguntas diagnósticas. • Primero debemos identificar y eliminar lo que no ha de hacerse en absoluto, las cosas que constituyen un mera pérdida de tiempo y no producen resultados en absoluto, para descubrirlas debemos preguntarnos que sucedería si no se realizara una determinada actividad. • Segundo ¿ Cuál de mis actividades podría ser desempeñada tan bien por mi, si no mejor ?. Durante largo tiempo se habla de la delegación en el plano directivo. No hay directivos que no haya sido exhortado a ser un mejor delegado. Solo transfiriendo a otros las tareas que ellos puedan cumplir, podrá el ejecutivo consagrarse a las cosas importantes. • Un motivo corriente de pérdida de tiempo, se halla, en gran parte, bajo su control y puede ser por el extirpado. Esto se comprueba interrogando a los demás, ya que el mismo directivo realiza la pregunta, por consiguiente esta es una cualidad distintiva del ejecutivo eficaz. Por otra parte, el modo en que un ejecutivo produce puede significar una gran pérdida de tiempo para otra persona. Muchos ejecutivos saben bien cuales son las demandas improductivas e innecesarias de su tiempo pero no se atreven a eliminarlas, temen dejar de lado algo importante. Pero los errores pueden ser subsanados, ya que si la poda es excesiva, enseguida lo advertimos. La mejor prueba de que se haya podado demasiado, lo aportan quien, ponen de manifiesto una extraordinaria efectividad. • Eliminación de las pérdidas de tiempo. Una mala dirección hace perder el tiempo a todo el mundo, pero sobre todo al propio director. • Primero hay que identificar la pérdida de tiempo originada en la carencia de sistemas o previsión. El síntoma revelador es la reiterada crisis que se produce año tras año. Al ser reiterada puede preverse , por lo tanto es algo susceptible de ser evitado o reducido a una rutina al alcance de cualquier oficinista. Toda crisis recurrente no se circunscribe a los más a los más bajos niveles de una empresa, sino que afecta a todo el mundo. La diferencia entre una bien dirigida planta industrial y otra mal gobernada, es que la primera es un lugar tranquilo, en tanto que una fabrica dramática esta pésimamente organizada. Una bien dirigida manufactura es monótona. Nada excitante ocurre en ella, ya que todas las crisis han sido previstas y transformadas en rutina. Lo dramáticos en ellas son las fundamentales decisiones que apuntan hacia el futuro y no las operaciones de limpiezas destinadas a barrer el pasado. • Las perdidas de tiempo a menudo se deben a un exceso de personal. A veces, un grupo de labor es realmente pequeño para lo que debe ejecutar. Entonces, se resiente su trabajo si es que lo realiza en absoluto. Pero esta no es la regla. Mucho más frecuente es la unidad de trabajo demasiado numerosa para ser eficaz y que dedica gran parte de su tiempo a interactuar más que a trabajar. Hay un síntoma bastante seguro para establecer si hay exceso de personal. Si los jefes de grupo emplean más de una pequeña fracción de su tiempo, en problemas de relaciones humanas, enfrentamientos y fricciones, etc., entonces el grupo es demasiado numeroso. El pretexto corriente para justificar todo exceso de personal es que necesitan un especialista. Resulta más barato pagarles cada consulta, que incluirlos en las unidades, además del impacto que provoca en la efectividad del grupo un individuo muy capaz que trabaja poco. Lo único que hace es daño. • Otra causa de perdida de tiempo es la mala organización que se refleja por las excesivas reuniones numerosas. En la empresa ideal no hay reuniones. Cada uno sabe lo que necesita saber para cumplir su cometido. Y todo el mundo cuenta con los recursos indispensables para realizar su trabajo. Nos reunimos porque varias personas asignadas a las labores diferentes tienen que cooperar entre sí para llevar a cabo una específica faena. Nos reunimos porque los conocimientos y la experiencia exigidos por una situación determinada no se hallan en una sola cabeza y debemos amalgamar los conocimientos y la experiencia de varias personas. Cada reunión genera una multitud de pequeñas entrevistas secundarias, formales e informales, pero todas roban tiempo. No debe admitirse que las reuniones monopolicen casi todo el tiempo de los ejecutivos. Las entrevistas numerosas indican un mal planeamiento de actividades y una deficiente organización. • La última de las grandes causas de perdida de tiempo es la deficiente información. Aun más grave, aunque también muy frecuente, es la información errónea. La deficiente dirección por pérdidas de tiempo como y aún más grave y muy frecuente es la información errónea. La deficiente dirección por pérdida de tiempo tales como exceso de personal, mala organización o incorrecta distribución de la información puede a veces solucionarse rápidamente, otras veces su rectificación exige un largo y paciente trabajo. Esto rinde buenos resultados en función del tiempo ganado. • Consolidación del “tiempo discrecional” El ejecutivo que registra y analiza su tiempo y luego intenta controlarlo, puede determinar cuanto dispone para sus tareas más importantes. Sin duda no será mucho por más que trate de reducir las pérdidas de tiempo. En general los ejecutivos rara vez disponen de la cuarta parte de su tiempo para ocuparse de los asuntos fundamentales, los que constituyen un aporte y por los cuales se lo remunera. Cuando más importante es el ejecutivo, más es el tiempo que escapa a su control y durante el cual su contribución es nula. El ejecutivo eficiente sabe que ha de consolidar su tiempo discrecional que necesita grandes lapsos disponibles y que las pequeñas fracciones temporales no son tiempo en absoluto. Aún la cuarta parte de su día de trabajo, consolidada en una gran unidad de tiempo, le basta para hacer las cosas más importantes. El último paso en el manejo del tiempo consiste en consolidar el que se halla disponible para el ejecutivo y bajo su control. Esto se puede hacer de muchas maneras, por ejemplo los seniors trabajan en su domicilio un día por semana, otros fijos dos días por semana para su trabajo operativo: reuniones, reseñas, sesiones de estudios de problemas, etc. y dedican las mañanas de los días restante al trabajo importante. Otro método muy común es planear el trabajo diario por la mañana en casa. El ejecutivo eficiente comienza haciendo una estimación del tiempo discrecional que realmente le pertenece. Después aparta una apropiada cantidad de tiempo continuo y si luego otros asuntos invaden esa zona, estudia nuevamente su agenda y elimina de ella toda demanda de tiempo que no sea productivo. También controla su tiempo de continuo a través de un registro, que analiza periódicamente y establece limites rigurosos a sus actividades más importantes, surgidos de la valorización propia de su tiempo discrecional. El tiempo es el recurso más escaso, salvo que se administre bien, no podremos dominar ninguna otra cosa. Su análisis es la única vía accesible y sistemática de analizar nuestro trabajo y pensar sobre lo que realmente se debe analizar.
El Ejecutivo Eficiente Autor: Peter Drucker. Capítulo Nº1 “La Efectividad Puede Aprenderse”. Todo ejecutivo debe ser efectivo, no obstante brillan por su ausencia los hombres altamente efectivos en las tareas ejecutivas. El nivel de conocimientos es, en general, muy elevado, pero no parece que no existe mucha correlación entre la efectividad y la inteligencia, la imaginación o el saber de un hombre. • ¿Por qué necesitamos ejecutivos eficientes? La efectividad constituye la tecnología especifica del trabajados cerebral en toda organización, y hasta muy recientemente no existía más que un puñado de tales personas. El trabajo manual solo requiere eficiencia, esto es, destreza para hacer bien las cosas, más que capacidad para lograr que otros las hagan correctamente. Antiguamente el trabajo manual predominaba en todas las organizaciones. Muy poca efectividad se requería entonces: solo la cumbre, en quienes daban las órdenes que otros cumplían. Hasta épocas recientes el mayor problema de la organización estribaba en la eficiencia del trabajador manual, quien hacía la que le ordenaban. Los trabajadores cerebrales no predominaban en ninguna institución. De hecho, sólo un minúsculo núcleo de trabajadores intelectuales integraba las organizaciones. La mayoría de ellos actuaba por se cuenta, como profesionales y, en el mejor de los casos, con un ayudante. Su efectividad o no efectividad únicamente a ellos incumbía y afectaba. Hoy en día, en cambio, la gran organización científica constituye la realidad central. La sociedad moderna se compone de grandes instituciones organizadas. En cada una de estas, incluso la fuerzas armadas, el centro de gravedad se ha desplazado hacia el trabajado cerebral, hacia el hombre que pone en marcha lo que se origina en su cerebro, más que la fuerza de sus músculos. Cada vez más la mayoría de la gente poseedora de conocimientos trabaja en empresas donde es efectiva en la medida en que es capaz de contribuir con algo a dichas organizaciones. El impresionante sistema de test y medidas que hemos desarrollado, respecto del trabajo manual no es aplicable al trabajo cerebral, este es efectivo cuando se aplica a lo verdadero y no puede ser medido según las pautas vigentes para el trabajo manual. El trabajador cerebral no puede ser supervisado de cerca ni minuciosamente, solo cabe ayudarlo. La motivación del trabajador cerebral depende de su efectividad, de lo que es capaz de realizar, si su trabajo carece de efectividad, su labor y su contribución languidecerán. El trabajador cerebral no produce nada que sea efectivo en sí mismo, produce conocimientos, ideas, información, por sí mismos estos productos son inútiles, alguien, otra persona que sabe, debe apropiárselos y convertirlos en fuerza personal, para que adquieran alguna realidad. El más grande saber no aplicado a la acción o la conducta es un conjunto de datos sin sentido. • ¿Que es un ejecutivo? Todo trabajador cerebral es un ejecutivo si, en virtud de su posición o conocimientos, es responsable de un aporte que gravita materialmente en el funcionamiento y resultados de la organización. Debe adoptar decisiones u no concretarse a cumplirlas. La mayor parte de los gerentes son ejecutivos, sin embargo muchos hombres de nivel inferior al de gerente se están convirtiendo en ejecutivos en la sociedad moderna. El hecho de que un trabajador cerebral sea ejecutivo no depende que maneje o no gente. El trabajo intelectual no se mide cuantitativamente, tampoco por su costo, solo se define por sus resultados. En cuanto a éstos, las dimensiones del grupo y la magnitud del trabajo directivo no constituyen, siquiera síntomas. En todas las organizaciones existen individuos que no manejan a nadie y son, no obstante, ejecutivos. Se ha llamado ejecutivos a los trabajadores cerebrales, gerentes o profesionales aislados que, en virtud de su posición o conocimientos, adoptan habitualmente decisiones que hacen impacto en la ejecución y en los resultados globales de la organización. • Realidades del ejecutivo. Las realidades que los rodean exigen del ejecutivo una eficiencia que ellas, por su parte, tornaran muy difícil de alcanzar. El ejecutivo dentro de una empresa afronta cuatro realidades mayores que escapan a su control, cada una de ellas es inherente a la organización e incide en el trabajo cotidiano del ejecutivo. • El tiempo de un ejecutivo pertenece a los demás. Si intentamos definir a un “ejecutivo” en operaciones, esto es, a través de su acción, deberíamos describirlo como a un cautivo de la organización. Cualquiera puede interferir en su tiempo y todos lo hacen. • El ejecutivo está obligado a mantenerse en movimiento, a menos que realice alguna acción positiva para modificar la realidad en que vive y trabaja. En la compañías alemanas, suecas u holandesas los altos ejecutivos son acusados, como en Estados Unidos de operativos. Si e ejecutivo permite que los hechos determinen su conducta, su trabajo y lo que él considera más importante, perderá su tiempo en faenas operativas. Aunque sea una excelente persona, malgastará sus conocimientos y su habilidad y desperdiciará la escasa eficiencia que, tal vez, podría alcanzar. El ejecutivo debe poseer el criterio necesario para trabajar sobre lo realmente fundamental, o sea, sobre contribución y resultados, aunque no emane de los sucesos. • La tercera realidad que impele a un ejecutivo a la inoperancia es su interpretación en una organización. Ello implica que es efectivo en la medida en que otras personas utilicen su aporte. La organización es un medio de multiplicar la fuerza individual. Se apropia de los conocimientos de una persona y los transforma en recursos, motivación y visión de otros trabajadores cerebrales. Habitualmente las personas que más gravitan en la efectividad de un ejecutivo no se hallan bajo su control directo, se encuentran en otras áreas, a menos que el ejecutivo se aproxime a ellas y se torne efectivo a través de esas personas y de sus faenas, no será eficiente en absoluto. • Finalmente, el ejecutivo se halla dentro de una organización. Y, sea ésta una empresa o un laboratorio de investigaciones su más próxima e inmediata realidad es dicho organismo por dentro. Lo que ocurre fuera no lo capta, incluso, directamente, sino mediante un filtro interno de noticias. La empresa es una abstracción, los resultados no se producen dentro, sino fuera de la empresa. Dentro de la empresa solo hay esfuerzos y costo, cuanto menos deba esforzarse una empresa para obtener resultados, mejor llenará su cometido. Cuanto menos gente ocupe y menor y más insignificante sea la actividad interior, tanto más se aproximará a la perfección una empresa en el campo de la única razón de su existencia: la de servir al mundo circundante. Ese mundo exterior que es la autentica realidad, escapa a todo control interno. Por más que una empresa intente moldear las preferencias y pautas de sus clientes, a través de la promoción y la publicidad, salvo en las situaciones de extrema penuria, como las crisis económicas, el comprador dice siempre la última palabra y ejerce un fuerte poder de veto. Una empresa no es como un animal, un fin en sí mismo, algo que se concreta a la mera perpetuación de la especie, sino un órgano social que se justifica por lo que aporta al ámbito circundante. Y, sin embargo, cuanto más grande y más próspera es una empresa más tenderán los eventos interiores a absorber la curiosidad, las energías y las habilidades del ejecutivo, hasta excluirlo de sus verdaderas tareas y privarlo de eficacia extremo. Este peligro se ha agravado con el advenimiento de la computadora y la nueva tecnología de información. La computadora solo manipula datos cuantitativos, sin embargo, solo podemos, en general, fijar en cifras lo que ocurre dentro de la organización, los hechos exteriores rara vez aparecen registrados en cifras antes que sea demasiado tarde para utilizarlos. La dificultad estriba en la circunstancia de que los eventos externos más importantes y significativos son frecuentemente de índole cualitativa y no susceptibles de medición. Los hechos exteriores que cuentan no son las tendencias, sino los cambios que se operan en éstas. Dichos cambios, sin embargo, han de ser percibidos. No pueden ser computados, definidos, ni clasificados. La computadora es una máquina lógica, he ahí su fuerza y su limitación, los importantes eventos que se suceden en el exterior no pueden ser transmitidos según la manera de operar de la computadora, en hombre, en cambio, no es particularmente lógico, pero sí, perceptivo, y esta es su fuerza. • Promesa de efectividad. Mediante el aumento de la efectividad es muy posible elevar de manera significativa el nivel de rendimiento, ejecución y satisfacción del ejecutivo. Los libros sobre perfeccionamiento gerencial, por ejemplo, nos ofrecen la imagen del hombre de todas las horas, al describir al gerente del futuro. Al parecer debe ser un genio universal, y estos han sido siempre muy escasos. Tendremos que aprender a estructurar nuestras empresas de tal modo que, todo hombre con fuerza en determinada área importante, pueda ponerla de manifiesto. Pero no lograremos la acción ejecutiva requerida elevando nuestras pautas de idoneidad y, mucho menos, aguardando al hombre dotado de genio universal. Una de la laguna de los jóvenes con educación superior estriba en que se muestran satisfechos de su versación en una limitada especialidad y afectan menospreciar las otras áreas, aunque un contador no necesita conocer las relaciones humanos, por lo menos, la obligación es conocer de que tratan. La efectividad es la suprema prioridad, por exigencia de la propia organización. Y más aun, porque es el instrumento de que se vale el ejecutivo para actuar y realizar. • ¿Puede aprenderse la efectividad? Si la eficiencia fuera un don innato, no hallaríamos en un aprieto, solo una ínfima minoría nace bien dotada para cualquier área. Nos veríamos entonces, compelidos a probar gente con gran potencial de eficiencia, desde temprano, y a entrenarla lo mejor posible para desarrollar su talento. Empero difícilmente contaríamos con el número necesario para las tareas ejecutivas que se realizan en el mundo moderno. Pero si la efectividad puede ser adquirida, surgen, entonces, varios interrogantes, ¿En qué consiste? ¿Qué debemos aprender? ¿De que naturaleza es dicho aprendizaje?. Desde el principio advertí que no existe el tipo de hombre eficiente. Los ejecutivos que conozco difieren considerablemente entre sí, lo único que tienen en común es la habilidad de conseguir que se hagan las cosas. Los ejecutivos eficientes difieren de modo notable entre sí. Pero hay algo que los ejecutivos eficientes tienen en común, la práctica que les permite ser eficaces en cuanto hacen, por mucho que difieran entre sí. Y esta práctica se aplica por igual al ejecutivo que trabaja en una empresa privado, como en una repartición estatal. No obstante, cada vez que di con un ejecutivo de gran inteligencia y destreza, imaginación y saber, que deja de lado toda práctica, comprobé que era eficaz. La efectividad, en otras palabras, es un hábito, o sea, una suma de acciones repetidas. No hay motivo alguno que impida a toda persona normalmente dotada, avezarse en cualquier práctica. Para llegar a maestro se requiere un talento especial. Pero para ser eficiente, solo se necesita competencia y practicar en las escalas. Existen cinco prácticas fundamentales, cinco hábitos mentales que he de adquirirse para llegar a ser un ejecutivo eficaz. • Todo ejecutivo eficiente sabe como transcurre su tiempo y trabaja sistemáticamente para manejar el escaso lapso que queda bajo su control. • Todo ejecutivo eficaz orienta su contribución hacia el exterior, encauza sus esfuerzos hacia los resultados, más que hacia el trabajo. • El ejecutivo eficiente construye con fuerzas: las propias y las de sus superiores, colegas y subordinados y las de las circunstancias, es decir, con lo que le permite edificar. No construye con flaquezas, ni da prioridad a lo que no pueda hacer. • El ejecutivo eficaz enfoca unas pocas áreas mayores, donde una ejecución sobresaliente producirá brillantes resultados. Y se obliga así mismo a establecer prioridades y a respetar el orden de ejecución de sus decisiones. • Por último, el ejecutivo eficiente toma decisiones efectivas. Sobre todo, sabe que hay que aplicar un sistema: dar los pasos necesarios de un necesario encadenamiento, y que toda decisión efectiva es, en todos los casos, un criterio basado en opiniones contrarias, más bien que un consenso sobre hechos. Lo que importa es adoptar pocas, pero trascendentes decisiones. Más que una táctica deslumbrante se necesita una correcta estrategia.
Acerca de algunas Leyes Universales Hay una ley universal que dice que: “para que alguien viva, algo o alguien debe morir”. La semilla cae en la tierra y muere. Da lugar a la vida de una planta. Esta muere al ser comida por la vaca y con su muerte le da vida a la vaca. La vaca muere para que nosotros comamos de ella y continuemos viva. Así que alguien o algo muere para que nosotros vivamos. Así hizo Cristo. Nos da vida con su muerte. Y con su sangre nos limpia del pecado porque hay otra ley universal que dice que: “el pecado requiere sangre” Ahora si la idea era darnos vida eterna, aquellos que conocen el relato bíblico dirán que no era necesario mandar a Cristo a morir por nosotros. El simplemente necesitaba darnos acceso al árbol de la vida que se hallaba en el huerto del Edén (Génesis 3:22). El problema es que ahora luego de tener el conocimiento del bien y del mal no podemos tener vida eterna en esas condiciones. La tierra sería un caos. ¿Se imaginan a un Napoleón Bonaparte vivo por siempre? ¿Y a un Adolfo Hitler? En realidad la idea no era darnos solo vida eterna sino también salvación. Hay una diferencia entre la vida eterna y la salvación. Por ejemplo: Satanás tiene vida eterna porque vivirá por siempre pero en el lago de azufre y fuego que representa el castigo eterno. O sea que vivirá por siempre en un completo caos porque no tiene salvación. Quien tiene salvación vivirá una vida eterna en paz. Yo tengo vida eterna y salvación que me la dio Cristo. Por eso Dios mandó a Cristo y no nos envió una planta o una flor para que comamos. ¿No querés vos también tener salvación? Pero a esta altura me queda una pregunta más por contestar: ¿Porque Dios mandó a su Hijo y no vino Él a morir por nosotros? Sencillo: Porque Dios no puede morir. Jesús era el único capaz de morir y resucitar. Y fijate que amor que nos tuvo que ante la imposibilidad de morir, Dios nos dio lo más preciado que tenía. Es un auspicio de:
El Ejecutivo Eficiente Autor: Peter Drucker. Capitulo Nº5 “Primero las cosas” El único secreto de la efectividad es la concentración. El ejecutivo eficiente hace primero las cosas principales, pero nunca al mismo tiempo. Analizar las contribuciones ejecutivas revela un exceso de tareas fundamentales y todo estudio de tiempo de un ejecutivo revela exigüidad temporal para llevar a cabo de los aportes más decisivos. Por mejor que maneje su tiempo un ejecutivo la mayor parte no le pertenece, por lo tanto, siempre padece un déficit de tiempo. Cuanto más se concentra el ejecutivo en su contribución superior más lapsos de tiempo continuo requiere. Cuanto más se empeñe en aprovechar las fuerzas individuales más se dará cuenta de la necesidad de concentrar las energías humanas disponibles en las tareas principales. Esta es la única forma de obtener resultados. Los seres humanos son distintos entre sí, algunos dan mejores resultados cuando realizan dos tareas paralelas en el tiempo, esto presupone que aportan a cada una el mínimo de energía indispensable para realizarla. Pero muy poca gente puede efectuar a la perfección tres labores importantes. El ejecutivo necesita concentrarse porque afronta muchas tareas y cada una reclaman absoluta prioridad, al realizar una tarea por vez significa hacerlas todas rápidamente. Cuando más tiempo, esfuerzos y recursos concentramos mayor número de cosas diversas podemos cabalmente efectuar. El secreto de quienes hacen muchas cosas, al parecer tan difíciles, realizan una sola cada vez por eso la realizan más pronto que cualquiera que nosotros. La gente que no termina nunca nada, trabaja más duramente. • Porque subestima el tiempo de cualquier labor. Todo ejecutivo eficiente adiciona un margen prudencial de tiempo al realmente requerido. • El ejecutivo eficiente no corre, adopta un ritmo moderado pero sostenido. • El ejecutivo eficiente se empeña en hacer varias cosas a la vez. En consecuencia jamás dispone del mínimo tiempo requerido para cumplir cada una de las tareas programadas. Cuando alguna de ella se demora, todo su esquema se derrumba. El ejecutivo eficiente sabe que ha de realizar muchas cosas pero de modo efectivo, por lo tanto, concentra su tiempo y energías y los de la organización para realizar una cosa por vez, primero las principales. • Desechando el pasado La primera regla a cumplir por el ejecutivo antes de concentrarse, es la de desprenderse de todo lo que ha dejado de ser productivo. El ejecutivo eficaz revisa periódicamente su programa de labor y se pregunta que no se hizo hasta ahora, y si debería realizarse en este momento, caso contrario se abandona la tarea. Es misión específica del ejecutivo comprometer los recursos actuales con miras al futuro. Esto implica que en todo momento debe dedicar una parte de su tiempo, sus energías y su ingenio a enmendar o remendar acciones y decisiones ya propias, ya de sus predecesores. Pero podemos tratar de limitar nuestra servidumbre al pasado, eliminando todas las actividades y labores heredadas incapaces de brindar nuevos frutos. Todas las organizaciones son muy propensas a estas dos enfermedades gemelas, pero particularmente los gobiernos. El hombre de negocios que en una gran corporación se queja de la burocracia oficial, acaso fomenta en su propia empresa la proliferación de controles que no controlan nada y el aumento de análisis que no son mas que tapaderas de su renuencia a encarar con firmeza a sus empleados de todo tipo dedicados a toda clase de indagaciones y relaciones. El ejecutivo que aspira a la eficacia y que anhela que su empresa sea eficaz, vigila todos los programas y actividades. • Prioridades y posterioridades. Siempre hay mas tareas útiles con miras al futuro, que tiempo para realizarlas y más oportunidades que gente capaz de aprovecharlas, por lo tanto, debemos resolver que tareas merecen prioridad y cuales son menos importantes. La dificultad se presenta en saber de donde emanarán las decisiones del ejecutivo o las presiones, pero igualmente las tareas habrán de ajustarse al tiempo disponible y las oportunidades serán aprovechables en la medida en que haya gente capaz de encauzarlas. Si se permite que las decisiones se originen en las presiones y no en el ejecutivo, entonces las tareas más importantes serán sacrificadas Una tarea se ha consumado cuando se ha convertido en acción y conducta dentro de una organización. Esto se completa cuando otras personas la hacen suya, aceptan nuevas formas de hacer cosas viejas o tomar el proyecto completado por el ejecutivo como rutina diaria. Si esto ocurre por falta de tiempo, entonces todo el trabajo y el esfuerzo habrán sido en vano. La razón por la cual pocos ejecutivos se concentran, es por la dificultad de establecer posterioridades, o sea de resolver que tares serán dejadas de lado. Casi todos los ejecutivos saben por experiencia que lo que se pospone se abandona y resulta desagradable retomar un asunto postergado en el primer momento. La certidumbre de que realmente abandonamos lo que diferimos, despierta en el ejecutivo el temor de postergar las cosas. Toda postergación es peligrosa por que lo que relegamos puede convertirse en el éxito de un competidor. Lo fundamental, en lo que atañe a prioridades, no es realizar un inteligente estudio, sino tener coraje. Del coraje mas que de cualquier análisis dimanan las reglas verdaderamente decisivas que rigen las prioridades: • Escoger el futuro contra el pasado. • Enfocar la oportunidad mas que el problema. • Elegir el propio rumbo, en vez de seguir la corriente. • Apuntar alto a una meta diferente y no a lo seguro y fácil de ejecutar. Numerosos estudios de investigadores científicos han demostrado que el éxito depende menos de la capacidad de investigación que del coraje de lanzarse en pos de la oportunidad. En el campo de los negocios, las compañías más prospera no son las que desarrollan nuevos productos dentro de las líneas ya existentes, sino la que introducen nuevas técnicas. El ejecutivo eficiente no se compromete más de la tarea única que realiza en el presente. Luego estudia la situación y afronta la nueva faena que surge ante él. La concentración, es decir, el coraje de imponer al tiempo y los eventos su propia decisión, respecto a los asuntos que realmente importa y surge primero, es la única posibilidad que tiene el ejecutivo de dominar al tiempo y los eventos. Es un auspicio de:
¿CONQUE AGUA DESEAMOS SACIARNOS? Juan 4:5-19 5Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. 6Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. 7Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. 8Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. 9La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. 10Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. 11La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? 12¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? 13Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 15La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. 16Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 17Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; 18porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. 19Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta. Jesús estaba sentado al lado de un pozo de agua cuando llega la mujer samaritana. Esta era una mujer común y corriente que estaba cumpliendo la tarea como ama de casa y estaba abasteciendo de agua a su casa. Lo que sabemos de ella es que tuvo cinco maridos y ahora tiene un sexto hombre. Lo que sabemos es que con este hombre no está casada. Jesús le dijo: “el que ahora tienes no es tu marido”. Podría ser el marido de otra, o podría ser que vivieran juntos sin estar casados. Analicemos un poco más a esta mujer. Podemos afirmar que los otros 5 maridos, o bien la repudiaron y se fueron, o bien fallecieron, o bien algunos una cosa y otros otra. Sea como sea, esta mujer se vio abandonada en cinco oportunidades. Parece ser que en ninguna de estas ocasiones resistió el sentimiento de soledad y tristeza y quiso siempre solucionarlo con otro hombre. El típico “rehacer su vida”. Podemos afirmar entonces que a esta mujer le abruma un profundo sentimiento de tristeza y soledad que ella trata de acallar continuamente. Entonces digamos que ella tiene sed de compañía y felicidad. Solo que cada vez que encuentra agua para saciar su sed (o sea otro hombre), el agua se le acaba y vuelve a tener sed (cinco veces le pasó). Sabiendo Jesús eso, trata de explicarle lo que le está pasando haciendo de cuenta que el agua del pozo representa a sus maridos. Cada vez que tiene un marido, por algún motivo se va y debe volver a buscar más agua al pozo (otro marido) Pensemos por un momento. Nosotros, ¿sed de qué estamos teniendo? ¿Conque estamos siendo saciados? ¿Qué cosas nos morimos por hacer? ¿Ver una novela? ¿Jugar en la computadora? ¿Salir de farra? Hay mucha gente alrededor de nosotros que tiene un vacío en su interior y trata de llenarlo con lo que sea. Una casa, un auto, un título universitario, mujeres, bailes, parrandas, fiestas, trabajo, etc. No nos olvidemos de las drogas, el alcohol, el cigarrillo. Hay gente que para tratar de llenar ese vacío redecora la casa o le hace algún arreglo. Cambian el auto, o le hacen chapa y pintura. Jesús nos enseña que todas esas cosas son como el agua del pozo que hoy te sacia la sed y mañana te dan ganas de más porque volvés a sentir sed de vuelta, volvés a sentir vacío. Es un vicio. Hoy probaste el cigarrillo, estuvo bueno, te gustó, la pasaste bárbaro. Mañana vas a tener sed de más. Y cuando te quieras acordar estas enmarañado en una rosca de muerte. Hoy probaste la droga. Te sentiste por los aires. Mañana vas a querer más. Cuando quieras saber estas en la cama de un hospital lleno de tubos deseando nunca haber hecho lo que hiciste. Hoy fuiste a un baile. Una vez no’mas. Pa’probar que talco. Para ver no’mas que tal es. Te gustó. Te satisfizo. El fin de semana que viene vas a querer más. Otro baile. Luego te vas a ver involucrado en un mundo, en un ambiente que no te conviene. Que no te lleva a nada más que a tener líos. Y así hay muchas cosas que van tratando de saciar tu sed. De repente sentís que es aburrido venir a la iglesia. Vienes a la iglesia pero no tienes sed de Dios. A la iglesia venimos para encontrarnos con Dios pero tú no tienes hambre de Dios porque el mundo te sació con otras cosas. Si acabaste de cenar y de comer postre y yo te ofrezco más comida, no vas a tener hambre como para seguir comiendo, a lo sumo aceptas por compromiso. Cuándo vienes aburrido a la iglesia ¿no será que ya estás lleno de cosas que te ofreció el mundo? Reflexionemos por un segundo. ¿Adónde te lleva lo que el mundo te ofrece? Jesús le dijo a la mujer samaritana que le iba a dar agua viva ¿Qué de todas las cosas del mundo te da vida? Si bebes del agua de Cristo no tendrás sed jamás de otras cosas que el mundo te ofrece, sino que dentro de ti habrá una fuente de agua que continuamente estará saciando tu sed y te dará vida eterna. La vida eterna es más que simplemente morir y luego ir al cielo y vivir por la eternidad, sino que es algo que ya está dentro de ustedes y es lo que Jesús llamó vida abundante. Juan 10:10 dice Jesús: “Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia”. Salmo 36:7-9: ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. 8Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.9Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz. Esta es la vida abundante de Dios, llena de provisiones (grosura), llena de salud (vida) y de delicias para disfrutar. No son como las delicias que el mundo te ofrece que te encierran en un círculo vicioso y te perjudican. Estas delicias de Dios nos dan vida. Las otras nos quitan vida. Mas adelante en la historia Jesús alimenta a cinco mil personas y luego se va de la ciudad y la gente comienza a buscarlo como loco. Jesús les dice: les aseguro que ustedes me buscan porque comieron hasta llenarse, y no porque hayan entendido las señales milagrosas. No trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y que les da vida eterna. Yo sol el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre, y el que cree en mí, nunca tendrá sed. Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto y a pesar de ello murieron; pero yo hablo del pan que baja del cielo; el que come de este pan, vivirá para siempre. Yo quiero comer del pan de vida que es Jesús. Yo quiero tener vida Emanuel Seropián, 2006 [email protected] Es un auspicio de:
“Como salir de un pantano” Mi amigo Ed dijo: “Entra”, y entonces comenzó a explicarme la realidad. Habíamos leído las Escrituras juntos, en varias ocasiones anteriores, pero esa noche Ed fue muy personal y dijo que la razón por la que podía ser tan libre, era que había confesado sus pecados, y la sangre de Jesús lo había lavado, lo había limpiado. En el pasado, no me había gustado oír de la sangre de Jesús, y cuando alguien me mencionaba la palabra pecado, se me hacía un nudo en el estómago, y me descomponía. Pero esa noche estaba tan desesperado como para seguir escuchando. Y Ed me mostró el versículo en Juan donde Jesús dice: “yo soy El Camino, La Verdad, y La Vida, y si tu deseas conocer a tu Padre Celestial, tienes que hacerlo a través de mí, de otro modo no podrás hacerlo”. Antes siempre había objetado ese versículo preguntando: “Pero ¿qué diremos de los hindúes, y de los budistas, y de...?” Pero esa noche, fue como si Dios me interrumpiera diciendo: “Olvídate de ellos. ¿Que diremos de ti? Ed me preguntó: “¿Que piensas de esto? ¿Deseas a Jesús, o no, según sus condiciones, sin evasivas?” Me sentía lo bastante miserable como para decir que sí y si no recuerdo mal, oré en estos términos: “Señor Jesús, si realmente estás aquí, y mi amigo Ed parece creerlo así, ten a bien hacerte una realidad en mi, ahora mismo.” No fue una gran invitación pero era todo lo que él necesitaba. Me sentí como si me hubiese abierto, se hubiese movido dentro de mí, me hubiese enrollado alrededor de él, y me hubiese conectado con una fuente de poder, concediéndome perfecta paz y lavando cuarenta y cinco años de mugre. Él me hizo saber que estaba en buenos términos con Dios para siempre, y que todo lo que estuvo registrado en mi contra, había desaparecido, que todos mis pecados estaban tan lejos como el oriente está del occidente, que él los había echado al mar del olvido. Y en el cielo, el mar ya no es más, así era como había sucedido con mis pecados, todo el lodo que había amenazado con tragarme para siempre. Estaba perdonado. Cuando era un niño vivía en el campo, y por lo general hacía excursiones con mi hermano. Había un pantano respecto del cual estábamos amonestados a no acercarnos a él. Tenía ciénaga, una cierta clase de barro que en lugar de resistir el movimiento del cuerpo tiende a atraerlo hacia el fondo. Si uno cae en una ciénaga y no hay nadie que le ayude, se hunde a razón de unos cuantos centímetros por minuto. Ya que la ciénaga era zona prohibida, era natural que mi hermano y yo nos sintiéramos desafiados a explorarla en su totalidad. Un día cuando estábamos saltando por los pantanos yo resbale en el barro y comencé a hundirme. Tendría entonces un metro de altura, lo que significaba que en poco más de media hora sería un pequeño montículo en la superficie de la pegajosa masa negra. Estaba aterrorizado de morir, que no podía ni siquiera llorar. Recientemente, el Señor trajo con fuerza a mi memoria todas las religiones, las filosofías, y los cultos en los que me había mezclado en mis días de pagano, y me mostró lo que podían ofrecer cuando yo estaba hundiéndome en el negro lodo que representaba el pecado de mi vida. Confucio me dijo: “Es mejor que te mantengas alejado de tales lugares, muchacho”. Y habiéndome dado ese maravilloso consejo, siguió su camino y me dejo hundiéndome. Buda declaró: “Que esto te sea una lección para ti, mi hijo”, y me hundí más todavía. Yo había sido un budista y sabía que esas cosas tenían el propósito de ser lecciones, de modo que cuando fuera reencarnado la próxima vez, yo pudiera tener una mejor existencia. Mahoma suspiró y dijo: “Es la voluntad de Alá”, y seguía hundiéndome. La Ciencia Cristiana manifestó: “Es solamente un error en tu mente. En verdad no estás en ninguna dificultad. Lo que pasa es que no estás pensando correctamente”. Yo había sido un seguidor de la Ciencia Cristiana, pero el pensar correctamente en había sanado mi embriaguez. De modo que me hundí otro centímetro más y ya no me quedaban muchos centímetros. Los hindúes me dijeron: “Le deseamos mejor suerte en la próxima reencarnación. Este primer “viaje” como pulga le fue mal. En la próxima vuelta vendrá como mosca.” El sucio y negro lodo me seguía tragando. El evolucionista me dijo: “Todo lo que necesita es un poco más de tiempo. El tiempo cura todas las cosas, amigo”. Pero con cada minuto que pasaba me encontraba peor que antes. Yoga me dijo: “Trascienda su problema.” Yo lo había tratado de hacer. Me había dedicado a la contemplación por tanto tiempo que me había aburrido y estaba hundido hasta la cintura. El Unitarismo había dicho: “Todo lo que necesita hacer es alcanzar más amor.” Pero ¿cómo va uno a salirse de un pantano de barro cenagoso solo con el amor? Un adivinador me dijo: “Consulte con el zodíaco. Las estrellas tienen la respuesta.” Pero las estrellas no alumbraban ese día y así me hundía más profundamente. Darwin me dijo: “Se trata de la supervivencia de los más aptos. Si es apto, sobrevivirá.” Eso era exactamente lo que me temía. Al hundirme unos centímetros más, demostré mi inaptitud para cualquier cosa excepto para ser enterrado vivo. Aristóteles me sonrió y dijo: “Mi hijo, conócete a ti mismo.” Ahí estaba el problema. Yo me conocía a mí mismo, estaba destinado para el fondo del montón de barro. Platón afirmo: “La respuesta está en la verdad. Simplemente busque la verdad.” Pero él no estaba hablando de la verdad, tangible, una verdad viviente: Y la verdad según él significaba que yo estaba por ser aniquilado. Zoroastro dijo: “Use su poder de la voluntad.” Pero yo había usado el mío hasta lo último, y no me había servido de nada. Estaba por perecer. Un psiquiatra me dijo: “No se sienta culpable. Todo lo que debe de hacer es salir y cometer más pecados.” Pero me encontraba de tal manera esclavizado que no había manera de ir a ninguna parte o hacer ninguna cosa. Había probado Fronteras Espirituales, Nuevo Pensamiento, Rearmamentismo Moral, Edgar Cayce, y todos los demás. Ninguno de ellos me había ayudado en lo más mínimo. Yo me hundía cada vez más y más hasta encontrarme casi completamente perdido. No existía religión, ni filosofía que no hubiera probado. Todas pretendían ser diferentes, pero todas eran lo mismo, inútiles, dejándome en mi miserable, vacía, enajenada, hastiada, vana, hedionda condición de cadáver. Pero sucedió entonces que pasó Jesús por allí y me dijo: “ Yo soy el camino, yo soy el único camino, solamente dame tu mano”. Yo no puse argumentos tales como:”¿Y qué diremos de los demás?” Sencillamente le tendí mi mano, y Él me la tomó entre la suya. Me sacó de ese barro negro inmundo y puso mis pies sobre la roca sólida, lavándome también. No, no fue exactamente Jesús quién materialmente me sacó del barro ese día cuando yo era un muchachito que casi pereció. Pero de algún modo a ultimo minuto, cuando ya aguantaba la respiración porque presentía que el próximo aliento sería el último, Él envió a dos extraños a través del bosque para sacarme del peligro. Nunca supe el nombre de esas personas. Nunca los había visto antes, y nunca los he vuelto a ver. Pero no estaría sorprendido si los hombres que me sacaron eran dos ángeles, enviados para liberar a los elegidos de Dios porque yo tenía una madre cristiana que me había entregado a Jesús aun antes de nacer. El día que conocí personalmente a Jesús, el día que me sacó del negro barro del pecado y me lavó completamente, había dejado de ser yo un muchacho que andaba explorando con mi hermano en el pantano. Ya era un hombre maduro, que me embarcaba en la aventura más grande que cualquiera puede realizar a cualquier edad, es decir, comenzaba a aprender a vivir como un hijo del Rey Harold Hill Extraído del Libro “Como vivir como un hijo del Rey” Editorial Vida Es un auspicio de: