¿CONQUE AGUA DESEAMOS SACIARNOS?
Juan 4:5-19
5Vino, pues, a una ciudad de Samaria llamada Sicar, junto a la heredad que Jacob dio a su hijo José. 6Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. 7Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. 8Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. 9La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. 10Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. 11La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? 12¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? 13Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; 14mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna. 15La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla. 16Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá. 17Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido; 18porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad. 19Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.
Jesús estaba sentado al lado de un pozo de agua cuando llega la mujer samaritana. Esta era una mujer común y corriente que estaba cumpliendo la tarea como ama de casa y estaba abasteciendo de agua a su casa. Lo que sabemos de ella es que tuvo cinco maridos y ahora tiene un sexto hombre. Lo que sabemos es que con este hombre no está casada. Jesús le dijo: “el que ahora tienes no es tu marido”. Podría ser el marido de otra, o podría ser que vivieran juntos sin estar casados.
Analicemos un poco más a esta mujer. Podemos afirmar que los otros 5 maridos, o bien la repudiaron y se fueron, o bien fallecieron, o bien algunos una cosa y otros otra. Sea como sea, esta mujer se vio abandonada en cinco oportunidades. Parece ser que en ninguna de estas ocasiones resistió el sentimiento de soledad y tristeza y quiso siempre solucionarlo con otro hombre. El típico “rehacer su vida”.
Podemos afirmar entonces que a esta mujer le abruma un profundo sentimiento de tristeza y soledad que ella trata de acallar continuamente. Entonces digamos que ella tiene sed de compañía y felicidad. Solo que cada vez que encuentra agua para saciar su sed (o sea otro hombre), el agua se le acaba y vuelve a tener sed (cinco veces le pasó).
Sabiendo Jesús eso, trata de explicarle lo que le está pasando haciendo de cuenta que el agua del pozo representa a sus maridos. Cada vez que tiene un marido, por algún motivo se va y debe volver a buscar más agua al pozo (otro marido)
Pensemos por un momento. Nosotros, ¿sed de qué estamos teniendo? ¿Conque estamos siendo saciados? ¿Qué cosas nos morimos por hacer? ¿Ver una novela? ¿Jugar en la computadora? ¿Salir de farra?
Hay mucha gente alrededor de nosotros que tiene un vacío en su interior y trata de llenarlo con lo que sea. Una casa, un auto, un título universitario, mujeres, bailes, parrandas, fiestas, trabajo, etc. No nos olvidemos de las drogas, el alcohol, el cigarrillo.
Hay gente que para tratar de llenar ese vacío redecora la casa o le hace algún arreglo. Cambian el auto, o le hacen chapa y pintura. Jesús nos enseña que todas esas cosas son como el agua del pozo que hoy te sacia la sed y mañana te dan ganas de más porque volvés a sentir sed de vuelta, volvés a sentir vacío. Es un vicio.
Hoy probaste el cigarrillo, estuvo bueno, te gustó, la pasaste bárbaro. Mañana vas a tener sed de más. Y cuando te quieras acordar estas enmarañado en una rosca de muerte.
Hoy probaste la droga. Te sentiste por los aires. Mañana vas a querer más. Cuando quieras saber estas en la cama de un hospital lleno de tubos deseando nunca haber hecho lo que hiciste.
Hoy fuiste a un baile. Una vez no’mas. Pa’probar que talco. Para ver no’mas que tal es. Te gustó. Te satisfizo. El fin de semana que viene vas a querer más. Otro baile. Luego te vas a ver involucrado en un mundo, en un ambiente que no te conviene. Que no te lleva a nada más que a tener líos.
Y así hay muchas cosas que van tratando de saciar tu sed. De repente sentís que es aburrido venir a la iglesia. Vienes a la iglesia pero no tienes sed de Dios. A la iglesia venimos para encontrarnos con Dios pero tú no tienes hambre de Dios porque el mundo te sació con otras cosas.
Si acabaste de cenar y de comer postre y yo te ofrezco más comida, no vas a tener hambre como para seguir comiendo, a lo sumo aceptas por compromiso. Cuándo vienes aburrido a la iglesia ¿no será que ya estás lleno de cosas que te ofreció el mundo?
Reflexionemos por un segundo. ¿Adónde te lleva lo que el mundo te ofrece?
Jesús le dijo a la mujer samaritana que le iba a dar agua viva ¿Qué de todas las cosas del mundo te da vida? Si bebes del agua de Cristo no tendrás sed jamás de otras cosas que el mundo te ofrece, sino que dentro de ti habrá una fuente de agua que continuamente estará saciando tu sed y te dará vida eterna.
La vida eterna es más que simplemente morir y luego ir al cielo y vivir por la eternidad, sino que es algo que ya está dentro de ustedes y es lo que Jesús llamó vida abundante.
Juan 10:10 dice Jesús: “Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en abundancia”.
Salmo 36:7-9: ¡Cuán preciosa, oh Dios, es tu misericordia! Por eso los hijos de los hombres se amparan bajo la sombra de tus alas. 8Serán completamente saciados de la grosura de tu casa, Y tú los abrevarás del torrente de tus delicias.9Porque contigo está el manantial de la vida; En tu luz veremos la luz.
Esta es la vida abundante de Dios, llena de provisiones (grosura), llena de salud (vida) y de delicias para disfrutar. No son como las delicias que el mundo te ofrece que te encierran en un círculo vicioso y te perjudican. Estas delicias de Dios nos dan vida. Las otras nos quitan vida.
Mas adelante en la historia Jesús alimenta a cinco mil personas y luego se va de la ciudad y la gente comienza a buscarlo como loco. Jesús les dice: les aseguro que ustedes me buscan porque comieron hasta llenarse, y no porque hayan entendido las señales milagrosas. No trabajen por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y que les da vida eterna. Yo sol el pan de vida. El que viene a mí nunca tendrá hambre, y el que cree en mí, nunca tendrá sed. Los antepasados de ustedes comieron el maná en el desierto y a pesar de ello murieron; pero yo hablo del pan que baja del cielo; el que come de este pan, vivirá para siempre.
Yo quiero comer del pan de vida que es Jesús. Yo quiero tener vida
Es un auspicio de: