Técnicas para manejar el estrés crónico
Cumplir horarios, terminar trabajos a tiempo, compaginar la vida laboral con la familiar y la social, estudiar, prac-ticar deportes... en el ámbito urba-no actual, según las características de cada medio social, para la mayoría de las personas, vivir es sinónimo de estrés.
Y cuando dicha condición se vuelve crónica, la salud se deteriora, con consecuencias que van desde la ansiedad hasta trastornos cardiovasculares y hormonales, depresión, problemas gastrointestinales y otros.
El estrés es una respuesta natural del organismo ante lo que consi-dera una potencial amenaza, por lo que la clave está en sopesar qué circunstancias representan verda-deramente un peligro y cuáles son meros problemas que se pueden enfrentar sin perder el control. El segundo paso es aprender a ma-nejar la reacción ante situaciones estresantes.
"El estrés crónico supera en una proporción de 5 a 1 al estrés agudo, y se observa mucho más en el medio urbano que en el rural, así co-mo en edades como la adolescencia, la tercera edad, y en adultos. Se considera que, por lo ge-neral, es producto de la ´falta de recursos´ que tiene una persona para manejarse en circunstancias problemáticas", comentó el médico psiquiatra Miguel Márquez, director del centro Asistencia, Docencia e Investigación en Neurociencia (AD-NEU).
"La dificultad para enfrentar es, en algunos casos, constitucional, y en esas familias suele haber más gente con estrés, lo que lleva a que los chicos sean formados en un ambiente donde los problemas siempre son graves, no se resuel-ven, y todo es preocupante.
En estos casos sería oportuna la consulta al psiquiatra o al psicólogo -recomendó el médico-. Pero en la mayoría de las personas, lo más recomendable es buscar una modificación del comportamiento."
En tal sentido, una opción es aprender a relajarse y a meditar, ya que según la licenciada Cintia Vanesa Días, directora del centro Plenitud, "hoy en día no caben dudas acerca de su utilidad para alcanzar un mayor bienestar físico y psíquico". En Oriente, insiste, sabían esto hace miles de años, y perfeccio-naron sus prácticas a través de disci-plinas como el chi-kung, el zazen y el hatha-yoga, entre otras.
Sin embargo, agrega, "es necesario adaptar ese conocimiento a Occidente, para poder obtener resultados a pesar del ruido del tránsito, del reloj y de las obligaciones"
Esta especialista señala como clave a la "educación emocional": "De nada sirve recitar el ´Om´ si no somos capaces de reconocer un problema y manejarlo sin estallar en crisis".
Recomendó, como primera medida, meditar. "Lejos de ciertos precon-ceptos que identifican a la medita-ción con sentarse y dejar la mente en blanco, meditar tiene que ver más con filosofar, lograr un pensa-miento reflexivo, despojado de la ambivalencia emocional", aclara.
No obstante, para llegar a esta claridad mental, "es preciso aprender a respirar. Cuando identificamos una situación potencialmente estresante, conviene respirar profundo tres veces y exhalar todo el aire posible, tratando de llevar un ritmo pausado de respiración. Esto produce mayor oxigenación de la sangre, desacelera el ritmo cardíaco y aquieta la respuesta hormonal al estrés -afirmó-
Por supuesto, este es el primer escalón de todo un camino de prácticas que, con los años, permite tener una mejor calidad de vida."
http://www.pregon.com.ar/
Fuentes citadas en la nota
http://www.adineu.com/
http://www.plenitud.com.ar/