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manulito550

Usuario (México)

Primer post: 11 ene 2014Último post: 13 may 2014
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Creepypastas Jeff the Killer y Homicidal Liu
ParanormalporAnónimo1/11/2014

Hola amigos, aquí mi tercer post con dos clasicos Muchos son los que han visto esta imagen, sobre todo porque la uso en mis vídeos, sin embargo, nadie conoce la verdadera historia detrás de ella. En YouTube encontrarán muchos vídeos que cuentan su supuesta historia, vídeos en los que se limitan a decir que el sujeto de la imagen se llamaba Jeff, un chico que sufría de bullying en la escuela y que por eso se dedicaba a matar a los que se burlaban de él, y que un día mientras transportaba un contenedor de ácido se tropezó y éste le cayó encima, deformando su rostro hasta dejarlo como el horrible ser que ahora es Jeff y su familia acababan de mudarse a un nuevo vecindario. Su padre había conseguido un ascenso en el trabajo, y pensaron que sería mejor vivir en una de esas casas de "fantasía". Sin embargo, Jeff y su hermano Liu no podían quejarse. Mientras desempacaban uno de sus vecinos, pasó por allí. "Hola", ella dijo: "Soy Bárbara, vivo al otro lado de la calle, sólo quería presentarme a mí y a mi hijo", se da la vuelta y llama a su hijo. "Billy, estos son nuestros nuevos vecinos" Billy dijo hola y corrió de nuevo a jugar en su patio. “Bueno”, dijo la madre de Jeff, "Yo soy Margaret, este es mi marido Peter, y mis dos hijos, Jeff y Liu." Cada uno de ellos se presentó, y luego bárbara los invitó al cumpleaños de su hijo. Jeff y su hermano intentaron protestar, pero su madre le dijo a Bárbara que les encantaría. Cuando Bárbara por fin se fue Jeff le preguntó a su madre. “Mamá, ¿por qué nos invitan a una fiesta infantil? Por si no lo ha notado, ya no soy más un niño. "Jeff", dice su madre: "Nos acabamos de mudar aquí, debemos demostrar que queremos pasar tiempo con nuestros vecinos, ahora vamos a esa fiesta y eso es definitivo". Jeff intenta protestar, pero se detiene, sabiendo que él no puede hacer nada. Siempre que su mamá dice algo, es definitivo. Jeff va a su cuarto y se deja caer sobre su cama. Él se acuesta allí mirando a su techo cuando de pronto, tiene una extraña sensación. No es tanto un dolor pero… es una sensación extraña. Él lo ignora y lo confunde con sólo un sentimiento al azar. Al día siguiente, Jeff camina por las escaleras para desayunar y se prepara para la escuela. Mientras estaba sentado allí, comiendo su desayuno, una vez más tiene esa sensación. Esta vez fue más fuerte, le dio un dolor, como un leve tirón, pero una vez más, lo ignoró. Él y Liu terminaron su desayuno, se dirigieron hasta la parada de autobús. Se quedaron esperando el autobús y luego, de repente, un chico en una patineta salta sobre ellos, a sólo unos centímetros por encima de sus rodillas. Ambos saltan por la sorpresa. "¡Hey! ¿Qué diablos?" El chico se cayó y se volteó hacia ellos. Pateó la patineta y la cogió con sus manos. El chico parece estar cerca de doce, un año menor que Jeff. Lleva una camisa de Aeropostal y pantalones vaqueros azules algo rasgados. "Bien, bien, bien. Parece que tenemos un poco de carne nueva." De repente, aparecen otros dos chicos. Uno de ellos es súper delgado y el otro es enorme. "Bueno, ya que son nuevos aquí, me gustaría presentarnos, el de ahí es Keith y él es Troy. "Y yo" dice el chico, soy Randy. Ahora, para todos los niños en este barrio hay un pequeño precio para el pasaje, si es que me entienden. Liu se pone de pie, listo para golpear al chico, cuando sus dos amigos tiran un cuchillo hacia él. "Yo esperaba que fueran más cooperativos, pero parece que tenemos que hacerlo de la manera difícil." El chico se acerca a Liu, y toma la billetera de su bolsillo, Jeff tiene esa sensación de nuevo, ahora, es verdaderamente fuerte, una sensación de ardor, se pone de pie pero Liu le hace gestos para que vuelva a sentarse, Jeff lo ignora y se acerca a los chicos. "Escúchame bien pequeño punk, devuélvele la billetera a mi hermano o de otra forma…" Randy pone la billetera en su bolsillo y saca el cuchillo. "¿Ah sí? ¿Y qué vas a hacer?" dice Randy con una voz burlesca, mientras pasa el cuchillo frente la cara de Jeff, Jeff en un movimiento rápido toma la muñeca de Randy y se la rompe, Randy soltó un terrible grito y Jeff tomó el cuchillo de su mano. Troy y Keith se asustaron y trataron de huir, pero Jeff es demasiado rápido. Lanza a Randy al suelo y arremete contra Keith, lo apuñala en el brazo. Keith se quita el cuchillo y lo deja caer al piso, Keith cae al suelo gritando. Troy corre, pero Jeff logra alcanzarlo, no necesita ni siquiera el cuchillo. Él sólo le dio de golpes a Troy directamente en el estómago con toda su fuerza. A medida que cae, troy vomita todo. Liu no puede hacer nada sino mirar con asombro a Jeff. "Jeff, ¿cómo?", eso es todo lo que Liu dice. Ellos ven el autobús que viene y saben que serán culpados por todo el asunto. Así que empiezan a correr tan rápido como les es posible. Mientras corren, miran hacia atrás y logran ver al conductor del autobús corriendo hacia Randy y los otros. Cuando Jeff y Liu llegaron a la escuela, no se atrevieron a contar lo que pasó. Todo lo que hacen es sentarse y escuchar. Liu pensó que su hermano sólo había golpeado a unos cuantos chicos, pero Jeff sabía que era algo más. Era algo aterrador, la sensación de ser poderoso, la necesidad de, lastimar a alguien. No le gustaba cómo sonaba, pero no pudo evitar sentirse feliz. Sentía que esa extraña sensación desaparecía, y se mantuvo alejada durante todo el día. Cuando llegó a casa sus padres le preguntaron cómo fue su día, a lo que Jeff respondió con una voz un tanto desanimada: "Fue un día maravilloso." A la mañana siguiente, oyó que llamaban a su puerta. Caminó hacia abajo para encontrar a dos policías en la puerta y a su madre mirándolo con una mirada de enojo. "Jeff, estos oficiales me dicen que atacaste a tres niños, que no fue una pelea normal, y que fueron apuñalados." La mirada de Jeff cayó al suelo, mostrando a su madre que era cierto. Jeff le contestó rápidamente a su madre: "Mamá, fueron ellos los que nos atacaron a mí, y a Liu". "Hijo" dijo uno de los policías, "encontramos a tres chicos, dos apuñalados y uno tiene un moretón en el estómago, tenemos varios testigos que los vieron huyendo de la escena. Ahora, ¿qué nos dice eso?". Jeff sabía que era inútil. Él podía decir que él y Liu habían sido atacados por ellos, pero no había pruebas de que no fueron ellos quienes atacaron primero. No podría decir que no estaban huyendo, porque a decir verdad si lo hacían. Así que Jeff no podía defenderse a sí mismo o Liu. "Hijo, llama a tu hermano." Jeff no podía hacerlo, ya que fue él quien golpeó a todos los niños. "Señor... fui yo." Dijo Jeff, "yo fui quien atacó a los niños, Liu trató de detenerme, pero no pudo." El policía miró a su compañero y ambos se sorprendieron. "Bueno, chico, parece que te espera un año en prisión...” "¡Esperen!" gritó Liu. Todos se sorprendieron al verlo con un cuchillo. Los oficiales sacaron sus armas y apuntaron a Liu. "Esperen por favor, no disparen, Jeff es inocente yo hice todo, perdí el control, me golpearon un poco esos punks y me enojé. Tengo las marcas para probarlo." Él levantó su camisa para revelar heridas y moretones, como si hubiera estado en una lucha. "Hijo, sólo tienes que dejar el cuchillo", dijo el oficial. Liu levantó el cuchillo y lo dejó caer al suelo. Él levantó las manos y se acercó a los oficiales. "No, Liu fui yo, ¡Yo Lo hice!" decía Jeff con lágrimas corriendo por su rostro. "¿Eh?, pobre hermano, tratando de tomar la culpa de lo que hice" dijo Liu. La policía llevó a Liu a la patrulla. "¡Liu, diles que fui yo, diles, yo fui quien golpeó a los niños!" La madre de Jeff puso las manos sobre sus hombros. "Jeff, por favor, no tienes que mentir, sabemos que fue Liu, puedes detenerte." Jeff observa con impotencia cómo la patrulla se lleva a Liu en su interior. Unos minutos más tarde, el padre de Jeff se detiene en el camino de entrada, ve la cara de Jeff y sabe que algo anda mal. "Hijo, hijo, ¿qué sucede?" Jeff no puede responder. Sus cuerdas vocales están tensas por el llanto. En cambio, la madre de Jeff lleva a su padre en el interior, para romper el hielo con la mala noticia, Jeff se queda afuera y llora en el camino de entrada. Después de una hora Jeff vuelve a entrar a la casa, sólo para ver que sus padres están tristes y decepcionados. Él no puede mirarlos. Él sólo va a dormir, tratando de que todo el asunto desaparezca de su mente. Pasaron varios días, sin noticias sobre Liu. No hay amigos para pasar el rato. Nada más que tristeza y culpabilidad. Por lo menos hasta el sábado, cuando Jeff se despertó y vio a su madre con una cara feliz. "Jeff, hoy es el día" dice mientras abre las cortinas y la luz alumbra el cuarto de Jeff. "¿Qué, qué día es hoy?" pregunta Jeff semidormido. "Hoy es el cumpleaños de Billy" le responde su madre, Jeff se despierta rápidamente y le contesta: "Mamá, debes estar bromeando, ¿verdad? “Cómo puedes esperar que valla a una fiesta después de...” Hay una larga pausa. "Jeff, ambos sabemos lo que pasó. Creo que esta fiesta podría ser lo que ilumine los últimos días. Ahora, vístete." La madre de Jeff sale de la habitación y baja para prepararse. Jeff lucha por levantarse, realmente no tiene ánimos de hacerlo. Elige al azar una camisa y un par de pantalones vaqueros y baja por las escaleras. Él ve a su madre y padre vestidos muy formalmente, su madre con un vestido y su padre en un traje. Piensa, ¿por qué usan ropa elegante para la fiesta de un niño? "¿Hijo, es eso lo que vas a usar?" "Mejor ve y busca otra cosa" dice la madre de Jeff, evitando esa sensación de gritarle y lo oculta con una sonrisa. "Jeff, a esta fiesta tienes que ir bien vestido, si quieres causar una buena impresión." dice su padre. Jeff empieza a gruñir y vuelve a subir a su habitación. "¡No tengo nada de ropa elegante!" grita por las escaleras. "Sólo tienes que elegir algo." dice su madre. Mira a su alrededor pero no encuentra nada "elegante". En su armario encuentra un par de pantalones de vestir negros que tenía para las ocasiones especiales. Jeff no puede encontrar una camisa que convine. Mira a su alrededor, y sólo encuentra camisas a rayas y estampados. Ninguno de ellos va con pantalones de vestir. Finalmente se encuentra con una sudadera con capucha blanca, tendida en una silla y se la pone. Él baja por las escaleras para decirles a sus padres que está listo. "¿Eso es lo que llevarás ?" le preguntan sus padres. Su madre mira su reloj. "Oooh, no hay tiempo para cambiarse, vámonos de una vez" y cruzan la calle hacia la casa de Billy y Bárbara. Tocan a la puerta y sale Bárbara junto a sus padres, quienes los invitan pasar, mientras caminan dentro de la casa pueden apreciar que sólo hay adultos, ningún niño. "Los chicos están en el patio, Jeff… ¿qué te parece si vas a conocer a algunos de los niños?" dice Bárbara. Jeff camina fuera de un patio lleno de niños. Están corriendo en trajes de vaqueros y se disparan los unos a los otros con pistolas de plástico. Jeff únicamente se queda de pie mirándolos jugar, De repente un chico se le acerca y le entrega una pistola de juguete y un sombrero. "Hey, ¿no quieres jugar?" , dice. "Ah, no creo, eso es para niños, estoy demasiado viejo para estas cosas." El chico lo mira con una cara de cachorrito raro. "Porfa" dice el niño. "Está bien", dice Jeff. Se pone el sombrero y empieza a fingir disparar a los niños. Al principio piensa que es totalmente ridículo, pero luego comienza a sentir que es realmente divertido. Puede que no sea algo súper genial, pero es la primera vez que él ha hecho algo que tiene fuera de su mente a Liu. Así que juega con los niños por un rato, hasta que escucha un ruido. Es un extraño ruido como de ruedas. Luego, algo lo golpea. Cuando reacciona, ve a Randy, Troy, y Keith, todos saltan la valla en sus patinetas. Jeff deja caer el arma de juguete y se quita el sombrero. Randy mira a Jeff con un ardiente odio. "Hola Jeff, tenemos algunos asuntos pendientes." dice Randy. Jeff ve su nariz magullada por culpa del golpe del objeto que le lanzaron. "Creo que estamos a mano, después de todo los vencí a todos ustedes… ¡son una mierda!" le respondió Jeff. Randy tiene una mirada de enojo en su rostro. "Oh, no, no hay manera de que me ganaras, de todas formas te pateare el culo ahora. Randy se lanza sobre Jeff. Los dos caen al suelo. Randy golpea a Jeff en la nariz, y Jeff lo agarra por las orejas y le da de cabezazos. Jeff empuja a Randy lejos de él y ambos se ponen de pie. Los niños gritaban y corrían hacia sus padres quienes aún estaban dentro de la casa. Troy y Keith sacan pistolas de sus bolsillos y gritan: Será mejor que nadie nos interrumpa. Randy saca un cuchillo y apuñala a Jeff en su hombro. Jeff grita y cae de rodillas. Randy empieza a darle patadas en la cara. Después de tres patadas Jeff le agarra el pie y lo tuerce, Randy cae al suelo. Jeff se levanta y camina hacia la puerta de atrás, sin embargo Troy lo agarra. "¿Necesitas ayuda?" Troy le dice a Randy. Toma a Jeff por el cuello y lo lanza hacia el patio, cuando Jeff trata de ponerse de pie, recibe una patada por parte de Randy, el repite esto en varias ocasiones hasta que Jeff empieza a toser sangre. "Vamos Jeff, pelea conmigo!" toma a Jeff y lo lanza a la cocina. Randy ve una botella de vodka en la mesa y rompe el cristal sobre la cabeza de Jeff. "¡Pelea!" grita Randy, mientras lanza de nuevo a Jeff en la sala de estar. "Vamos Jeff, ¡mírame!" Jeff levanta la vista, con el rostro lleno de sangre. "¡Yo fui el que consiguió que tu hermano fuera a prisión, y ahora sólo vas a sentarte aquí y dejar que se pudra allí durante un año entero! ¡Deberías avergonzarte!! Jeff empieza a levantarse. "Oh, ¡por fin! Parece que ya quieres pelear! Jeff está a sus pies, con la sangre y el vodka en su rostro. Una vez más tiene esa extraña sensación, la que no había sentido durante un tiempo. "Por fin, ¡vamos arriba!" Randy dice mientras corre hacia Jeff. En ese momento algo sucede dentro de Jeff. Su mente se destruye, todo pensamiento racional se ha ido, todo lo que puede hacer es matar. Él agarra a Randy y lo tira hacia el suelo, se pone encima de él y lo golpea directamente en el corazón. El golpe hace que el corazón de Randy se pare. Randy empieza a jadear mientras intenta tomar aire. Jeff toma un martillo que se encontraba cerca, y golpe tras golpe, acaba con Randy, la sangre brota de su cuerpo, hasta que toma un último aliento, y muere. Todo el mundo está mirando a Jeff ahora. Los padres, los niños llorando, incluso Troy y Keith. A pesar de que se rompen fácilmente con su mirada, ellos deciden apuntar sus armas hacia Jeff. Jeff al ver los cañones apuntando en él, corre hacia las escaleras. Mientras corre, Troy y Keith abren fuego… cada disparo perdido. Jeff sube corriendo las escaleras. Oye a Troy y a Keith mientras lo persiguen. Al parecer ya dejaron escapar sus últimas rondas de balas. Jeff se mete en el baño. Toma el estante de la toalla y lo arranca de la pared. Troy y Keith entran al baño armados con cuchillos. Troy intenta apuñalar a Jeff, éste lo esquiva y lo golpea fuertemente en cara con el estante. Troy se queda todo tieso y ahora el único que queda es Keith. Él es más ágil que Troy, sin embargo mientras esquivaba los golpes de Jeff, Keith dejó caer el cuchillo, agarró por el cuello a Jeff y lo empujó contra la pared. Lo cual hizo que, un recipiente con lejía que estaba en el estante superior, callera sobre ellos. Se quemaron los dos y ambos comenzaron a gritar. Jeff se secó los ojos lo mejor que pudo. Tomó nuevamente el estante de la toalla, y con él golpeó a Keith en la cabeza. Mientras yacía allí, desangrándose, se le escapó una sonrisa siniestra. ¿Qué es tan gracioso?" preguntó Jeff. Keith sacó un encendedor y lo encendió. "Lo que es gracioso", dijo "¿Es que tú estás cubierto con la lejía y alcohol." Keith tiró el encendedor sobre Jeff. Tan pronto como la llama entró en contacto con él, las llamas encendieron el alcohol en el vodka. Mientras que el alcohol le quemaba, la lejía le blanqueó la piel. Jeff dejó escapar un grito terrible. Trató de extender el fuego, pero no sirvió de nada, el alcohol había hecho un infierno en él. Corrió por el pasillo, y cayó por las escaleras. Todo el mundo empezó a gritar al ver a Jeff, ahora un hombre en llamas, tirado en el suelo, casi muerto. Lo último que vio Jeff era a su madre y a los otros padres de familia tratando de apagar las llamas. Fue entonces cuando perdió el conocimiento. Cuando Jeff se despertó tenía un yeso envuelto alrededor de su rostro. No podía ver nada, pero sintió otro yeso en su hombro, y puntos en todo el cuerpo. Trató de levantarse, pero se dio cuenta de que había un tubo en su brazo, y cuando intentó levantarse se cayó, una enfermera se apresuró a ayudarlo. "No creo que pueda salir de la cama todavía." dijo al ponerlo de nuevo en su cama y volver a insertar el tubo. Jeff se sentó allí, sin visión ni idea de lo que su entorno era. Finalmente, después de unas horas, escuchó a su madre. "Cariño, ¿estás bien?" le preguntó. Jeff no podía responder, su rostro estaba cubierto, y él era incapaz de hablar. "Cariño, tengo una gran noticia. Después de que todos los testigos le dijeron a la policía lo que pasó en la fiesta, ellos decidieron dejar ir a Liu." Esto hizo que Jeff casi saltará de la cama, deteniéndose a mitad de camino, recordando el tubo que sale de su brazo. "Él va a estar aquí para mañana y luego los dos serán capaces de estar juntos de nuevo." Su madre lo abrazó y le dijo adiós. El siguiente par de semanas fueron aquellos en los que Jeff fue visitado por su familia. Entonces llegó el día en que sus vendas iban a ser removidas. Su familia estaba allí para verlo, esperaron hasta que fuera removido el último vendaje de la cubierta en su cara. "Vamos a esperar lo mejor", dijo el médico. Rápidamente tiró de la última venda, dejando expuesto el rostro de Jeff. La madre de Jeff dio gritos al ver su rostro. Jeff notó los rostros atemorizados de Liu y su padre "¿Qué? ¿Qué pasó con mi cara?" dijo Jeff. Salió corriendo de la cama y corrió hacia el baño. Se miró en el espejo y vio la causa de la angustia. Su rostro. Es... es horrible. Sus labios se quemaron, ahora parecen una sombra profunda de color rojo. La piel en su rostro se convirtió en un color blanco puro, y su pelo chamuscado cambió de marrón a negro. Poco a poco, puso su mano sobre su rostro. Se sentía como una especie de cuero. Volvió a mirar a su familia y luego de nuevo se miró en el espejo. "Jeff" dijo Liu, "No está tan mal ...." "¿No es tan malo?" dijo Jeff, "¡Es perfecto!" Su familia quedó completamente sorprendida. Jeff comenzó a reír incontrolablemente, sus padres notaron que sus manos temblaban. "Uh... Jeff, ¿estás bien?" "¿Estar bien? ¡Nunca me he sentido más feliz! Ja, Ja, Ja, Ja, Jaaaaaa, mírenme, este rostro combina a la perfección conmigo!" No podía parar de reír. Él se acarició el rostro, mientras se miraba en el espejo. ¿Por qué se comportaba así? Bueno, ustedes recordarán que cuando Jeff peleó con Randy algo en su mente, su cordura, se rompió. Ahora se quedó como una máquina de matar demente, sin embargo, sus padres no lo sabían. "Doctor" dijo la madre de Jeff, "¿Está bien mi hijo... bueno, ya sabe, en la cabeza?" "Oh sí, este comportamiento es típico de los pacientes que han tenido grandes cantidades de calmantes para el dolor. Si su comportamiento no cambia en unas pocas semanas, tráiganlo de vuelta aquí, y vamos a hacerle un examen psicológico." "Oh, gracias doctor." La madre de Jeff se acercó a él y le dijo: "Jeff, cariño, es hora de irse." Jeff mira hacia otro lado del espejo, su cara todavía forma una sonrisa loca. "Ay mamá, ja, ja, jaaaaaaaaaaaa!" su madre lo llevó por el hombro y lo llevó a tomar su ropa. "Esto es lo que traía", dijo la señora de la recepción. La madre de Jeff miró hacia abajo sólo para ver los pantalones de vestir negro y la sudadera blanca que llevaba a su hijo. Ahora estaban limpias de sangre. La madre de Jeff lo llevó a su habitación y le hizo poner su ropa. Luego se fueron, sin saber que ese sería su último día de vida. Más tarde esa noche, la madre de Jeff se despertó con un sonido que provino del cuarto de baño. Sonaba como si alguien estuviera llorando. Poco a poco se acercó a ver lo que era. Cuando ésta se asomó en el baño vio un espectáculo horrendo. Jeff había tomado un cuchillo y se había tallado una sonrisa en las mejillas. "Jeff, ¿qué estás haciendo?" preguntó a su madre. Jeff miró a su madre. “No podía seguir sonriendo mamá. Me dolió después de un tiempo, ahora, puedo sonreír para siempre”. La madre de Jeff notó sus ojos, rodeados de negro. "¡Jeff tus ojos!" Sus ojos estaban aparentemente sin parpados, no se cerraban. "No podía ver mi rostro, me cansé y mis ojos comenzaron a cerrarse, me quemé los párpados, ahora siempre podré ver... mi nuevo rostro" La madre de Jeff comenzó lentamente a retroceder, al ver que su hijo se estaba volviendo loco. “¿Qué pasa mamá? ¿Acaso no soy hermoso?” "Sí, hijo" su madre dijo "Sí lo eres, déjame ir a buscar a papá, para que pueda ver tu bello rostro." Ella corrió a la habitación y sacudió al padre de Jeff. "Mi amor, saca el arma que....." Se detuvo cuando vio a Jeff en la puerta, con un cuchillo. "Mami, me mintió." Eso es lo último que dijo Jeff, antes de correr hacia ellos sólo para eviscerarlos. Su hermano Liu se despertó sobresaltado por un ruido. No oyó nada más, por lo que sólo cerró los ojos y trató de volver a dormir. Cuando estaba en la frontera del sueño, tuvo la extraña sensación de que alguien lo estaba observando. Miró hacia arriba, antes de poder decir algo, la mano de Jeff cubrió su boca. Poco a poco levantó el cuchillo listo para acabar con Liu. Liu lucho constantemente para no ser presa de Jeff, pero fue en vano. "Shhhhhhh", dijo Jeff: "Sólo tienes que ir a dormir." Aquí les dejo la historia narrada link: http://www.youtube.com/watch?v=-z07kskSrW4 Homicidal Liu Todo comenzó en una noche, la noche en la que Jeff Woods enloqueció completamente y asesino a sus padres y a su querido hermano Liu Woods; cuando Jeff dejo de ser el muchacho que era y en un monstruo sin alma con el puro deseo de matar. Pero ¿En serio había muerto su hermano Liu después de recibir múltiples cortes y puñaladas? No, sobreviví al ataque de mi hermano, a duras penas arrastrándome como un vil gusano, desangrándome a cada centímetro que recorría, sentía como explotaban mis pulmones, como me ahogaba con mi propia sangre, como estallaba mi corazón por el esfuerzo, pero, seguí con la fuerza de mi desesperación por vivir, por la ira hacia Jeff , luego, todo se volvió negro para mi, me desmayé. Paso mucho tiempo para que despertara, estaba en un cuarto bastante iluminado, estaba lleno de tubos y medicinas, apenas sentía mi cuerpo, no podía hablar, no podía comer, me alimentaban a través de un tubo, respirando por medio de un pulmón artificial, apenas podía distinguir quien era yo; solo escuché a un doctor hablando con la enfermera diciendo “este paciente no se si sobreviva, necesitará muchos trasplantes, su pulmón izquierdo colapso, su corazón esta muy delicado y sus riñones están fallando, es casi imposible que sobreviva.” Esas palabras me quitaron toda la esperanza de sobrevivir a lo que me había pasado. Llegó el día en el que me harían los trasplantes que necesitaba, y, como no lograba hablar aún y estaba bastante sedado, no pude expresar mi alegría en ese momento, asi que, la guarde para cuando me recuperara. La enfermera me dijo “Hola, soy Susan, te deseo la mejor de las suertes, eres muy fuerte, apenas sobreviviste a ese intento de asesinato, yo personalmente me quise encargar de ti, porque, admiro mucho tu fortaleza, me gustaría que cuando salgas del hospital salgamos alguna vez.” Beso mi mejilla y se sonrojo, no podía negar que era una muchacha muy hermosa, pero, no sabía si saldría vivo de esto. Llego la hora, la hora donde se decidiría si viviría o moriría. El doctor me dijo que, como era un joven muy fuerte y había sobrevivido tanto tiempo, era probable que sobreviviera, me puso la mascarilla y me dormí, pero, ¿Por qué aun sentía lo que me hacían? En ese momento, sentí como una hoja fría que me perforaba a un lado del corazón, el primer corte fue lo mas doloroso luego, algo abrió mi piel, el dolor era mas intenso a cada segundo que pasaba, cada corte era mas doloroso que el anterior, pero, lo mas doloroso fue cuando comenzaron a cortar mi corazón y a sacarlo de mi cuerpo, ese momento fue solo el comienzo de mi tortura, horas de un dolor insoportable, cada corte, cada parte de mi que remplazaban, cada sutura, todo el dolor que recorría mi cuerpo destruía la poca cordura que me quedaba, hasta quedar hecha añicos. Pasaron días en esa cama sin poder moverme, sin poder hablar, solo escuchando la voz de aquella enfermera, Susan, estaba conmigo, día y noche, hablándome, diciéndome que resistiera, que me quería con vida, que quería conocerme en verdad y que esperaba en hablar conmigo y escuchar mi voz. Paso una semana y ella venía mas a menudo, venía y me cantaba, me leía, pero, un día, antes de poder mover mi cuerpo, dijo “Ya quiero que despiertes.” Me beso al terminar esa frase empecé a sentir mi cuerpo, logre abrir mis ojos y, la vi, lloraba de la alegría de verme despertar, le dije “Hola Susan, soy Liu Woods.” Ella quedó atónita, dijo “En serio, eres… ¿El hermano de Jeff Woods ? Él estuvo aquí hace tiempo, quedo muy mal, me entere que se volvió loco y mato a su familia, ¿Cómo es que sobreviviste Liu? También me entere que hace tres días raptó a una joven y la quemo viva con lejía y gasolina, luego, escapó de allí y no se le ha vuelto a ver, pero, en esa casa, bueno, lo que queda de ella, no se encontraron los mas que dos cadáveres, dicen que la joven sobrevivió pero el cadáver del hermano de Jeff no supieron que paso con el, algunos decían que se lo llevó, pero, en el cuarto donde dormía su hermano, o sea , donde dormías, encontraron escrito con sangre en la pared “ve a dormir” y en el baño escrito “sonríe” en el espejo, lamento mucho la muerte de tus padres, en serio, y, como no creo que quieras volver a ese lugar, ¿Quieres quedarte a dormir en mi casa por un tiempo? Bueno, cuando salgas de recuperación, vivo sola desde que mis padres murieron en un accidente de auto, así que me sobra un cuarto.” Acepte la oferta de Susan, le dije “Cuando salga de aquí, quiero llevarte a cenar, a donde quieras, solo, necesito que un día me acompañes a mi viejo hogar a recoger mi ropa, aunque, no creo que siga allí.” Acepto con un poco de miedo. Los siguientes días ella me visitaba todos los días, reíamos juntos, éramos muy cercanos, casi parecía que éramos pareja, así que, le dije que si quería ser mi novia, ella dijo “Si Liu, quiero ser tu novia, yo te lo iba a preguntar pero, no sabía como hacerlo.” Se me acerco y nos besamos. Estaba tan feliz, las cosas se estaban arreglando para mí, tenía una persona que sería mi nueva familia. Salí del hospital, era mi primer día fuera de ahí, Susan me recibió con los brazos abiertos, como era de día, le dije que fuéramos por mi ropa a mi viejo hogar, dijo “Si, pero, hay que llevar algo para protegernos por si tu hermano sigue rondando por ahí.” Le contesté “De acuerdo, un par de cuchillos de carnicero, una jeringa , un poco de calmantes , también un poco de equipo para emergencias por si necesitamos suturar, a ti o a mi, en caso de que algún vidrio pueda causar una herida que necesite de sutura, un galón de agua y dos vasos, por si nos da sed.” Fuimos a su casa y recogimos todo lo necesario, además de una maleta para llevar mis cosas. Ya en mi antiguo hogar, sujeto con fuerza mi brazo, le dije “No temas, todo estará bien.” La besé para que se calmara, abrí la puerta de una patada, estaba cerrada, entramos y vimos que las paredes de mi casa estaban llenas de sangre, la sangre de mis padres, encontramos en la cocina un galón de gasolina, un frasco vacío de lejía y unos cerillos, seguimos recorriendo la casa, vimos el baño, que estaba con la puerta abierta y vimos el espejo con la frase “sonríe” escrita con sangre en el espejo, el lavabo y el suelo llenos de sangre, entramos, al lado, estaba el cuarto de mis padres y encontramos las sábanas llenas de sangre, toda mi casa estaba igual, llena de sangre, al final, entramos al lugar mas perturbador de la casa: Mi cuarto. La frase “Ve a dormir” estaba escrita con mi sangre en la pared, tal como dijo Susan. Busqué en mi ropero mis pertenencias, mi laptop, mi mp3, mi celular y mi ropa, solo lo que no estaba lleno de sangre, cuando voltee a ver mi cuarto, recordé la perturbadora cara de Jeff viéndome con esos ojos llenos de locura sosteniendo un cuchillo ensangrentado en la mano diciéndome “Shhh, solo ve a dormir.” Ese recuerdo fue lo que termino por romper lo poco de cordura que me quedaba, le dije a Susan que me diera la mochila donde llevábamos las cosas, fui al baño, tome el cuchillo y dije “Jeff … te veré en el maldito infierno cuando los 2 ya hayamos muerto.” Terminada la frase, le hable a Susan, la bese, le dije “Adiós, amor mio, pero, quiero ver a Jeff para vengarme de lo que me hizo, vengarme porque mato a mis padres y casi me mata a mi, te amo Susan, pero, no te podré ver después de que muera, lamento mucho esto.” La iba a apuñalar, pero, no, no lo hice, no me convertiría enJeff , le rogué a Susan que me perdonara, que ir a mi viejo hogar me había afectado, me dijo “Esta bien Liu, yo te amo, y sé que estar tan cerca de la muerte puede afectar, vamos a casa.” Me beso, pedimos un taxi fuimos a casa, me metí a bañar. Mientras me bañaba, recordé todos lo momentos que pase con mi familia, con mamá, con papá, mi infancia con Jeff , las travesuras que hicimos, todo lo que pasamos juntos, la alegría de tener a mi familia cerca, comencé a llorar, pero, el sonido del agua cayendo ahogaba mis sollozos, así que, no importaba. La primera noche fue algo traumatizante para mí. En mis pesadillas podía ver a Jeff como era antes del accidente siendo asesinado brutalmente por el nuevo Jeff , luego me volteó a ver y me dijo “Liu, ¿Porqué no te fuiste a dormir como te lo pedí? Desperté con un susto terrible, Susan fue corriendo a mi cuarto, me dijo “¿Qué te paso Liu? ¿Estas bien?” le respondí “Si… solo fue una pesadilla, no te preocupes.” Al día siguiente, al despertar, sentí un aroma que hace mucho no disfrutaba, era el olor de hot cakes recién hechos, fui al comedor y ahí estaba Susan, preparando el desayuno, tal y como mamá lo hacía, me dio los buenos días, se sentó y empezamos a comer, ¿Cuánto tiempo había pasado desde que no comía hot cakes hechos con amor? No lo se, pero, el sabor… era tan agradable, me sentía amado una vez mas, pero, la felicidad no duraría mucho, me estaba volviendo loco, cada día que pasaba, Susan me recordaba mas a mamá, así que, tome un cuchillo de la cocina, corrí hacia su cuarto, se estaba arreglando para salir conmigo a una cita, se veía tan hermosa, no me sentí capaz de matarla, no así, no sin que supiera cuanto la amaba, no sin que sintiera amor por última vez en su vida… yo la amaba, pero, me estaba volviendo cada vez mas loco, cada vez me costaba mas vivir sin clavarle un cuchillo en el corazón, no podía estar así, no quería matarla, pero, no había otra opción, o eso creía. Ya a la salida del cine, caminábamos a casa, le decía “Te amo tanto Susan, pero, hay algo dentro de mi que me… me esta matando y no se si soporte mas, así que, quiero que sepas que yo te amare pase lo que pase.” Terminada la frase, un malviviente salió de un callejón y tomo el bolso de Susan, la hirió, me enfurecí, quería matarlo por herir a Susan, lo perseguí con el cuchillo que había guardado en mi chaqueta, lo arrastré al callejón donde robó el bolso de mi amada, en frente de ella lo obligue a disculparse, pero, aún no era suficiente, quería tomar su vida, pero, antes, le dije a Susan “Corre, no quiero que veas esto, te amo Susan, y no quiero que veas esto.” Corrió lo mas lejos que pudo, cuando supe que era el momento, le dije al tipo “No te perdonaré por haber lastimado a Susan, ella es tan buena, tan pura, herirla es un crimen muy grave, por eso, tomaré tu vida, y solo así pagaras por herirla.” Levanté el cuchillo, y comencé a apuñalarlo repetidas veces, solo podía ver sufrimiento en la mirada de ese hombre, pero, aun así seguí apuñalándolo hasta que murió de múltiples apuñaladas, limpié la sangre de mi chaqueta de cuero, la cuál estaba un poco manchada, por suerte, solo eso se había manchado, así que me fue fácil ocultar el hecho de haber asesinado al ladrón, salí del callejón y me encontré con Susan en la cafetería de la esquina tomando un expreso bien cargado. Ella estaba bien, el gerente había vendado su herida, le agradecí, lleve a Susan a casa con mucho cuidado, la llevé a su cuarto y la recosté en su cama, le dije “Susan, no quería que esto te pasara, pero, me he dado cuenta de una cosa, no dejaría que nadie te hiciera daño, a partir de hoy, nunca volverás a tener miedo, nadie te volverá a lastimar, lo juro.” La bese y me fui a dar una ducha, me di cuenta de que no podría matarla, ella era todo lo que tenía en el mundo, era la única persona que amaba, pero, había disfrutado matar a aquel tipo del callejón, pero, no podía matar a cualquier persona, decidí que solo mataría a las personas que lastimaran a los inocentes, personas que hicieran el mal a la gente que me importara, y sobre todo, que mataría a cualquier persona que tratara de dañar a Susan. Pasaron los días, y cada vez mataba a más personas, pero, era molesto tener un pantalón lleno de sangre, así que, compre un pantalón de cuero, luego, matar fue menos molesto, una chaqueta y un pantalón, ambos de cuero, los cuales fácilmente podía limpiar con gasolina blanca que había comprado desde hace tiempo. Matar se volvió un habito cada vez mas aburrido, matar con simples puñaladas era muy repetitivo, así que, fui empleando modos mas retorcidos cada vez, a algunos los quemaba vivos con gasolina, a otros los operaba sin anestesia, a otros los obligaba a comerse sus propias tripas, a otros los cortaba en pedazos y los echaba a los perros callejeros, pero, nunca maté a ningún inocente, solo mataba criminales y malvivientes ¿eso me hacía un héroe no? Acabar con los criminales haciéndolos sufrir de las formas mas horribles, cada día usaba formas mas horribles y retorcidas para matar, llegaba a casa, limpiaba mi ropa de la sangre de los criminales y pasaba tiempo de calidad con Susan, hasta que un día, la invité a cenar, como yo tenía un empleo como cocinero en un restaurant, ganaba bien, pero, la llevé a un lugar muy bello, a la luz de las velas, le dije “Susan, ya llevamos casi un año juntos, sé que eres el amor de mi vida, no se como podría vivir sin ti, quiero proponerte algo.” Me puse de rodillas y saque una sortija de mi saco “¿Quieres casarte conmigo?” Se emocionó, y con lagrimas en los ojos me dijo “Si Liu, quiero casarme contigo.” Salimos del restaurante, no me había sentido tan feliz en toda mi vida, pero, un maldito llegó con un arma y le disparó. Me llene de ira y odio, pero, no podía dejar a Susan allí sola, desangrándose, muriendo, corrí y la llevé al hospital mas cercano, los doctores me dijeron “Esta muy delicada, quizá no despierte, hay que esperar lo peor.” Fui a buscar al maldito que le había disparado, nunca olvidaría su rostro, paso horas recorriendo las calles hasta que lo encontré, lo golpee hasta dejarlo casi inconsciente y le dije “Me darás tu vida maldito bastardo, por tu culpa mi Susan esta al borde de la muerte, y pagaras con tu vida.” Murio en el momento en el que termine la frase. Llegué al hospital, el médico dijo que Susan ya había despertado, que fuera a hablar con ella, y así lo hice. Ya en el cuarto de Susan, me vió y dijo “¿Liu? ¿Eres tu? Me alegro de que vinieras, espero poder resistir asi como tú lograste resistir a lo que te paso, te amo Liu, no quiero morir, pero, si lo hago, no quiero que te suicides, te amo demasiado como para que mueras por mi, yo se lo que hacías, yo se que matas criminales, y aunque no sea un método muy noble, la misión que tienes lo es, no dejes de hacer lo que haces Liu.” Paso una hora en la que estuvimos hablando, en la que le dije todo lo que le tenía que decir, no quería perderla, no quería perder a la única persona que me quedaba en este mundo. El doctor entró y dijo “Necesitamos operarla señor Woods, se recuperara.” Se la llevaron a la sala de operaciones, fueron tres horas de espera que parecían eternas, quería sacarme los ojos de la desesperación, pero, la esperanza de que Susan sobreviviera era lo que me mantenía en pie. Termino la operación, el doctor que se encargo de todo me dijo “La operación fue todo un éxito, ella esta estable, mañana despertará y en dos semanas podrá salir del hospital.” Esas palabras me emocionaron tanto, me sentía tan tranquilo por saber que Susan estaría bien. Estuve en su cuarto todo el día esperando a que despertara, despertó y me dijo “¿Quién eres y donde están mamá y papá?” esas palabras me llenaron de tristeza, Susan me había olvidado, pero, tenía que hacer que me recordara, cuando se recupero, la llevé al hospital donde nos conocimos, dijo “¿Eres tu Liu? Como has cambiado.” Ella comenzó a recordar, la llevé a mi vieja casa, y recordó lo que pasamos allí, segui llevándola a todos los lugares significativos para nosotros en el transcurso de la semana, hasta que llegamos al restaurant donde le propuse matrimonio, ella recordó todo, me abrazo y me dijo “Liu, ahora recuerdo todo, gracias por estar conmigo hasta que me recuperara.” Y le respondí “Tu hiciste lo mismo por mi, te debo muchas cosas Susan.” La bese, pero, cuando nos separamos, se empezó a convulsionar, me asuste mucho y la llevé al hospital, de nuevo en el hospital, no podía seguir asi, pero, yo la amaba. No la dejaría sola cuando me necesitara, me quedé allí a esperar las noticias del médico, y me dijo "Lo lamento señor, pero su novia ha muerto.” Esa frase me llenó de tristeza y odio, tome al doctor y le trone el cuello, ya no había razón para contenerme, comenzé a matar a todos en el hospital, hombres, mujeres, niños y enfermos, los mate a todos, no podía soportar que ellos vivieran y mi Susan no, ella no podía morir asi, no dejaría que eso pasara, pero, era inevitable, mi ropa estaba llena de la sangre de los inocentes, mis manos estaban llenas de sangre y mi mirada había cambiado, asi que decidí hacer algo, fui por un bisturí, y empece a cortar un corazón en mi pecho, con las iniciales de Susan y su hora de muerte, nuestro aniversario, y la fecha en la que nos conocimos, luego, fui por una aguja y un hilo y me cosí los extremos de mis labios formando una sonrisa, para que nadie viera como sufro por dentro, cuando termine, fui a casa, tome mi ropa de cuero y las cosas con las que acostumbraba matar, y salí de allí, para no volver jamas, ahora, vivo matando a todas las personas que sean felices, porque, si Susan no esta viva, nadie mas lo merece, pero, cuando muera, no podre verla, pero, matar me consuela, si me ves, corre y no muestres tu felicidad, o moriras de una forma tan despiadada y retorcida, que no podrán distinguir tu cuerpo de como era antes de encontrarte conmigo, Liu el asesino, sobreviviente de Jeff the Killer. link: http://www.youtube.com/watch?v=3ttJ1OUr-9U Espero les haya gustado, no olviden comentar!

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The Holders 151-155
ParanormalporAnónimo5/6/2014

#151: The Holder of Tyranny Español: El Holder de la Tiranía En cualquier país donde se hayan peleado batallas entre sus fronteras, busca a un soldado muerto que haya sido asesinado de un tiro entre los ojos. Si lo encuentras, inclínate y pregunta por ver a The Holder of Tyranny. Oirás un fuerte crujido y sentirás un agudo dolor repentino antes de caer inconsciente. Cuando despiertes, estarás en un paisaje urbano en ruinas, donde los sonidos de la batalla hacen eco en el cielo lleno de humo. Espero que, por seguridad, lleves contigo un arma. Ve hacia el edificio más alto que veas. Ten cuidado cuando vayas, pues los espíritus de los soldados condenados luchan eternamente aquí, y no tendrán escrúpulos en matarte de cualquier forma que puedan. Que sepas que ellos te ven como su más grande enemigo, y sólo matándote podrán escapar de su ciclo infinito de vida sin sentido y muerte horrenda. A medida que te acercas al edificio, la lucha se hará más intensa. Los gritos de los heridos y caídos recorrerán las calles diezmadas, y las balas vendrán de todos los ángulos. La entrada a la torre en ruinas estará resguardada por dos bestias que no son de este mundo. Inevitablemente, ellas te verán, y atacarán con una ferocidad sobrenatural. Repélelos con el máximo de tus fuerzas, pues un destino terrible te espera si sucumbes ante sus garras cáusticas. Cuando las hayas vencido, entra en la torre, y sube tan alto como puedas. Cuando llegues al piso más alto, encontrarás un rifle de francotirador en la ventana. Tómalo. Cuando lo tengas en tus manos, el sonido de la lucha lentamente disminuirá, hasta que todo lo que puedas oír sea el viento circulando a través de las ruinas de abajo. Mira por la ventana. Lejos, a la distancia, verás una figura sobre un escenario frente a un público masivo de cuerpos sin vida. Apúntale con el rife. Asegúrate de apuntar bien, pues sólo tienes una bala. Dispara. Cuando aprietes el gatillo, el estallido será ensordecedor – un trueno en medio del silencio espeluznante. Cuando el último eco pase, el sonido de las batallas continuará, más fuerte y frenético que antes. Mira de nuevo si mataste a la figura en el escenario. Si no lo hiciste, sugiero que hagas las paces con tu Dios, pues no escaparás de este campo de batalla infernal con vida. Pero si lo has logrado, ahora es un buen momento para abandonar la torre. Todos los soldados que hayan escuchado el disparo irán directamente a tu posición, llenos de una inconmensurable sed de sangre. Ve rápidamente al escenario. Si dejaste la torre sin ser detectado, encontrarás la ruta completamente despejada; si fuiste visto, te esperará una larga lucha. Cuando llegues, busca a quién mataste. El cuerpo se descompondrá rápidamente. Inclínate ante él y pregunta: ¿Cómo reinará Él cuando todos estén juntos? El caótico ruido de la batalla cesará una vez más. Un miasma enfermizo de putrefacción soplará hacia ti mientras el cadáver murmura sobre cada déspota y tirano que haya caminado sobre la faz de la tierra. Te mostrará los horrores que ellos infringieron a otros, así como las formas en que estos locos se engañaron a sí mismos y a todos a su alrededor con el pensamiento de que todo era para un bien mayor. Esta macabra historia tardará horas en terminar, pero no te impacientes, pues su voz ronca es lo que mantiene a tus perseguidores al margen. En el momento en que el Holder finalice su historia, se habrá desintegrado en polvo. Agradécele por su protección y cierra tus ojos. Una sola bala será disparada, y sentirás un estremecedor dolor en tu cabeza. Una vez más, caerás inconsciente. Cuando despiertes, te encontrarás en la tienda de campaña de un médico de campo, y el rifle que utilizaste estará sobre ti. Nunca se agotarán sus municiones, pero con cada enemigo que mates con él, dos más aparecerán para tomar su lugar. Este rifle es el Objeto 151 de 538. ¿Serás capaz de detenerlo a Él cuando se junten todos? #152: The Holder of Repose Español: El Holder del Reposo En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier club nocturno o discoteca donde puedas entrar. Debes asegurarte que nadie de los que está adentro sabe que intentarás ir donde este Holder, o que has entrado en el lugar, o de lo contrario, seguramente fracasarás en tu búsqueda. Ve donde el DJ y furioso, pregúntale por tocar la canción de The Holder of Repose. Si una mirada de odio puro emerge de su rostro, estás en el lugar correcto. Buscará entre sus vinilos y CDs un disco sin marcas, ni indicaciones del autor, o qué música contiene. Mientras él lo busca, no dejes de mostrarte iracundo, no querrás que se vuelva tu enemigo. Una vez él inicie las pistas de audio, todos en la fiesta se detendrán, mirarán al DJ y retornarán sus acciones, pero con matices de ira. En este punto, es vital que encuentras a la única persona calmada, ignorando la música. Mientras mantienes el rostro de furia, busca entre la multitud cada vez más volátil, y encuéntralo antes de que los asistentes de la fiesta se den cuenta de que tú fuiste la persona que causó tanto odio. Una vez lo encuentres, pregúntale: ¿Cuándo estuvieron Ellos en calma? Esta persona sonreirá, y entonces el golpe de una botella de vidrio te golpeará la cabeza, y caerás inconsciente. Despertarás en un gran prado, preguntándote por qué te duele la cabeza. Ponte de pie y examina los alrededores, pero no hagas movimientos en ninguna dirección, hasta que encuentres lo que buscas: al hombre tranquilo de la fiesta. Acércate a él, y detenlo sólo cuando estés a punto de colisionar. Asegúrate de no tocarlo; a ninguno de ellos les agrada, y, ¿Por qué el Holder ha de ser diferente? Hazle la pregunta de nuevo: ¿Cuándo estuvieron Ellos en calma? En un instante, te encontrarás en medio de un campo de batalla. Busca al Holder una vez más. Los peligros de la lucha harán tu búsqueda peligrosa y tediosa; mantente alerta, y asegúrate que no quedas atrapado entre el fuego cruzado entre soldados de gatillo fácil en lados opuestos de la escaramuza. Si eres alcanzado por una bala o una metralla, no sentirán nada más que el insoportable dolor del abrasador metal corroer tu cuerpo y tu alma por toda la eternidad. Cuando encuentres al Holder, pregúntale por última vez. Luego, te encontrarás en medio de tierras devastadas. No busques al Holder esta vez: nunca lo encontrarás, incluso si desperdicias una eternidad husmeando entre las tierras de todo este planeta. En vez de eso, grita al tope de tus pulmones: ¿Cuándo desatarán Su furia? Estarás fuera del lugar donde hayas recibido tu primer Objeto, con una nota en tu mano. La nota dirá: “Entonces. Ahora. Pronto. Nunca.” Esta nota es el Objeto 152 de 538. No sabrás a qué se refiere cada palabra. Lo importante es lo que ellos conocen. Prepárate para cuando se te informará. #153: The Holder of the Structure Español: El Holder de la Estructura En cualquier ciudad, en cualquier país, busca los cimientos de algún edificio demolido, y ve a su centro. Lentamente, gira en sentido antihorario siete veces. Mientras giras, debes tener tus brazos sobre tu cabeza, y juntar tus manos en el momento exacto cuando termines el séptimo giro. Si todo sale bien, te encontrarás viendo hacia el este, siendo transportado frente a un edificio increíblemente alto. Si, por otro lado, te diriges hacia cualquier otra dirección, pronuncia cualquier blasfemia que hayas retenido a tu Dios, pues claramente te ha abandonado. La estructura se alzará más allá del cielo de lo que hayas podido imaginar, y su parte frontal alcanzará, desde izquierda a derecha, a lo menos una milla. El edificio parecerá estar hecho de metal, pero una inspección más rigurosa revelará que está construido de alguna clase de piedra. Su superficie opuesta estará cubierta por inmensas ventanas que fácilmente podrían medir media milla cuadrada. Se extienden hacia arriba tanto como alcanza la vista. Una puerta, un portal tan grande como un estadio de fútbol, se abrirá lentamente, y una luz cegadora brillará. Será como si el sol hubiera sido capturado tras las enormes puertas. Podrás oír pasos acercándote donde estás, pero no serás capaz de ver a la figura a contraluz hasta que esté a tres metros de distancia. Asegúrate de arrodillarte tan pronto como puedas ver su silueta, sus castigos por la falta de respeto han sido conocidos por ser … algo extremo. Mientras ella camina hacia ti, el suelo entre sus pies se volverá de la misma piedra en la que la torre parecerá ser construida. Ella te hablará de los intentos más ambiciosos de la arquitectura en la historia humana; historias que pueden hacer que tu mente considere cosas que antes parecían imposibles. Estas ideas podrían destruir tu mente, arrastrándola pieza a pieza hacia reinos de fantasía e interminable especulación, si no tienes la fuerza suficiente para traerte de regreso a la realidad. Luego de lo que parecerán días, ella mencionará la Torre. Si no has confrontado aún al Holder de la Torre, sentirás un golpe directo en la parte de atrás de tu cráneo. Tu cerebro será forzado a estar frente a tu cara, y sentirás cada desgarro en tu carne, cada fractura en tu cráneo, y cada músculo y tendón arrancado. Si, por otro lado, has obtenido el conocimiento de la Torre donde fueron separados, párate inmediatamente y da un giro. Una estatua exactamente igual a la mujer que te habló de la Torre, estará allí, sus puños de piedra alzados para arrancar tu cerebro de tu cráneo. Éste es el verdadero Holder de la Estructura. Mira a sus ojos, y pide, con una voz que pueda sacudir los cimientos de los cielos: ¿De qué material Ellos fueron originalmente creados? Tan pronto como las palabras sean pronunciadas, la estatua emitirá un grito que desmoronará el moderno edificio en un antiguo monolito de piedra. No retrocedas ni cubras tus oídos, no querrás que cada pedazo de vidrio te alcance y te ensarte. Cuando el grito acabe, el último pedazo de vidrio perforará la carne y los huesos de la mujer que está detrás de ti. Morirá sin hacer ruido, de pie. La estatua frente a ti se pulverizará, su cuerpo se convertirá en polvo, excepto por una piedra roja opaca del tamaño de un puño, cortada en miles de caras. Esta gema falsa es el Objeto 153 de 538. Así como fueron creados, aún podrían ser destruidos. #154: The Holder of Catastrophe Español: El Holder de la Catástrofe En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier parque de diversiones donde puedas entrar. Busca la montaña rusa más grande en el parque, sin importar su condición. Toma asiento en el carro de más a la izquierda, cierra tus ojos y susurra: “Deseo ver a The Holder of Catastrophe“. Sentirás a la montaña rusa moverse, pero no abras tus ojos, o te encontrarás desplazándote por un vacío interminable del que nunca podrás escapar. Lentamente comenzarás a elevarte, por lo que parecerán años escucharás estruendo de los rieles. Oirás voces susurrándote y pidiendo que los salves, pero no les respondas, o ellos te llevarán al mismo vacío al que pertenecen. Las voces dejarán de hablar y el carro comenzará a detenerse. Con tus ojos aún cerrados, deberás agarrar la barra de seguridad en el carro con tanta fuerza como te sea posible, o serás dejado atrás para siempre. Luego que hagas esto, sentirás que desciendes cuesta abajo a velocidades imposibles. El aire a tu alrededor comenzará a enfriarse, y continuará hasta que sientas congelarte. Mientras sientes que el carro comienza a desaparecer, debes mantenerte afirmado de la barra, ya que es la única cosa que te tiene unido a la realidad. Abruptamente pararás. Suelta la barra, y mantente sentado con tus ojos cerrados hasta que escuches el trompeteo de un carnaval a la distancia, y sólo aquí podrás abrir los ojos, y serás recibido por una gran carpa de circo a pocos metros delante de ti, rodeada de prados y personas felices, jóvenes y viejos. Debes caminar a través de la tienda, mirando a la pequeña entrada, que estará envuelta por la oscuridad. Mientras continúe caminado, el escenario a tu alrededor comenzará a metamorfosear. Lentamente el prado morirá, la música del carnaval se hará más lenta y su tono comenzará a sonar retorcido y demoníaco. La gente decaerá en su posición. Ellos gritarán en agonía, y te preguntarán por ayudarles, pero no los mires directamente, o sufrirás el mismo destino que estas ilusiones. Deberás continuar caminando adelante hasta que finalmente alcances la entrada oscura. Camina y permítete ser rodeado por la oscuridad, y no te detengas o mires atrás, porque si lo haces, nunca encontrarás la salida. Continúa caminando entre el vacío hasta que veas una luz disminuida en la distancia, y empieces a escuchar el sollozo de un hombre. Sigue estas dos señales, mientras escuchas el llanto del hombre hacerse más y más fuerte, hasta que puedas ver la luz proviniendo de la puerta entre la oscuridad. Cuando pases por la puerta, verás una fría celda de cemento. En la esquina izquierda, verás al hombre que llora vestido de payaso de circo, cubriendo su cara con un pequeño diario. Debes acercarte lentamente a él, para no agravarlo, hasta que esté frente a ti. Siéntate a su lado y pregúntale: ¿Qué tenemos que perder? El payaso entonces leerá un extracto del diario entre sollozos. Las escrituras en detalle describirán el fallecimiento de millones de inocentes, y las fuerzas crueles y frías que lo causaron. Mientras lee, las ilusiones aparecerán ante ti, y en tu visión periférica verás cada muerte de cada persona en la historia, muchos de ellos siendo asesinados, otros sucumbiendo ante las enfermedades. Sin embargo, debes permanecer mirando al payaso, pues si lo pierdes de vista, quedarás atrapado en la ilusión y te volverás parte de esta historia. Luego que haya terminado, él dejará de llorar. Bajará el libro frente a su rostro, revelando que él ha sufrido el mismo decaimiento que las ilusiones que has visto antes. Te dará el libro, lo que deberás aceptar. Te advertirá que no puedes leer el libro, o te volverás loco. Entonces él susurrará: “Cuando los riesgos son altos, mejor hacerse el payaso”, mientras el resto de su cuerpo comienza a decaer, así como la celda a tu alrededor. Debes cerrar tus ojos una vez más, manteniendo el diario en tu mano, y cuenta exactamente doce segundos antes de abrirlos. Cuando lo hagas, te encontrarás en el mismo carro de la montaña rusa donde te subiste. El diario es el Objeto 154 de 538. No debe permitirse que estos eventos ocurran de nuevo. #155: The Holder of Muse Español: El Holder de la Inspiración En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier bar a las 1:37 de la madrugada. Si está lleno y ruidoso, entonces busca uno que esté menos ocupado. Si hay menos de ocho clientes allí, siéntate en el segundo taburete de la barra. Si el barman te habla en un acento que suena como ruso o griego, pidiéndote que ordenes todo lo que quieras, el Holder ya sabe quién eres, y tendrás hasta el amanecer para disfrutar una existencia relativamente indolora. Sin embargo, si te habla con un acento que no suena como nada que hayas oído antes, di, palabra por palabra, “Me gustaría probar tu más fina absenta”. Sin dudarlo y sin perder el contacto visual, el barman tomará de debajo una vieja botella cubierta de polvo, llena de un brillante y fluorescente líquido verde. Sin esperar por la cuchara de absenta, o incluso por un vaso, deberás abrir la botella y beber todo su contenido. Tan pronto como el último bocado de líquido viscoso rezume por tu garganta, tu visión se hará borrosa, y sentirás que caes del asiento. No intentes mantenerte en pie. Si te agarras de la barra, cambiará a un bastidor de tortura tan horrible como para desafiar la imaginación, y te convertirás en su próxima víctima. Si eres bueno siguiendo las instrucciones, caerás por lo que parecerán horas, antes de llegar finalmente a un bar que será como una copia exacta del que estuviste, pero con cada superficie de madera reemplazada por hierro corrugado oxidado, salpicado de sangre. Ponte de pie, y el bar será inundado por una luz que atravesará todo el espectro visible. Luego del séptimo ciclo, regresa al taburete donde estuviste. Con una voz que hará que incluso una entidad demoníaca se lo piense dos veces antes de molestarte, di, como si te hablaras a ti mismo: “Sólo vine por un trago. Déjame en paz.” Un hombre vestido con un traje de satén negro y un sombrero de copa entrará por la puerta. Cuando se siente, el barman, ahora con el rostro perdido, aparecerá e inmediatamente servirá un trago al hombre. No mires lo que sirve de la botella, no querrás que tu sangre emule tal líquido y se drene por cada orificio de tu cuerpo. Espera a que el hombre termine de beber. Cuando se siente otra vez con un suspiro, él se moverá como si fuera a ponerse de pie. Antes de que termine, di, en un tono oscuro, “Busco al Holder de la Inspiración”. En caso que se vaya, podrás disfrutar una eternidad en donde cada uno de tus fluidos corporales será servido en esta demoníaca taberna. Si el Holder permanece sentado, emitirá otro suspiro. De su boca saldrán las más sorprendentes, las más horribles, la más imponentes creaciones e ideas devoradoras de almas, jamás pensadas alguna vez en la realidad. Escúchalas todas, y no lo interrumpas. Cuando su infinito aliento se acabe, pregúntale: ¿Cuál es su fuente de inspiración? El hombre sonreirá y te guiñará. Desde sus ojos brillará un rayo del negro más profundo y el blanco más puro. Este rayo traspasará tus ojos, golpeando tu mente. Tu nueva inspiración es el Objeto 155 de 538. Todos los pensamientos ahora serán claros, y ninguna sustancia, ningún ambiente, ni ninguna criatura del abismo podrá nublar tu mente. Si desean leer The Holders desde el inicio aquí les dejo un link:http://http://www.taringa.net/posts/paranormal/17716816/The-Holders-1-20.html

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The Holders 111-120
ParanormalporAnónimo4/30/2014

#111: The Holder of the Neverender Español: El Holder del Nunca Acabar ¿Así que no has cesado en tu tonta búsqueda? Lamentable, pero es de esperar. Es la naturaleza de los de tu clase para continuar a toda costa, de buscar el saber sin dejar de ser terriblemente ignorantes en cuanto a sus ramificaciones. Sé que no puedo detenerte. Incluso si pudiera, sin más que tomar tu lugar. Así que, en vez de eso, te contaré lo que sin duda vas a descubrir más tarde, a través de medios mucho peores. Ve a cualquier librería en tu ciudad. Cuando entres por la puerta, el secretario de pie en el mostrador te mirará con leve interés. Debes preguntarle por ver a The Holder of the Neverender. Se verá absolutamente sin fuerzas antes de esto, obligado a contemplar espacios que ni usted ni él deberían conocer, con mucha razón. Pero tú los conocerás – la puerta en el suelo, escondida por una alfombra, el pasillo húmedo y triste debajo de ella, y mucho más. Él te revelará todo esto a ti, y para sí mismo. Luego de vagar en la confusión, él finalmente te llevará ante alguien. Será una mujer anciana, o al menos tendrá el aspecto de una. Su piel estará libre de arrugas, sus dientes de un blanco marfil, al igual que su pelo. Pero a pesar de su innatural belleza, podrás darte cuenta de qué tan longeva es. Sus ojos traicionan a su temible senescencia. Estará leyendo un libro. Su cubierta parecerá desvanecida desde hace tiempo, y sus uniones aún estarán en su lugar, pero visiblemente destrozadas. Ella leerá de vez en cuando en voz alta. Se oirá cacofónico, similar a los gritos de los lunáticos o gritos de guerra de alguna tribu piadosamente olvidada, pero no lo será. Deberás decirle que la has estado esperando toda tu vida. Podrá parecerte absurdo, pero no lo es. Te darás cuenta que tan pronto como pronuncies estas palabras, ella te dará una carta que parecerá aún más amarillenta y maltratada que las páginas del libro. Deberás pedirle al secretario para que te traiga de vuelta inmediatamente, o te convertirás en lo que ella es ahora. Si leíste la carta, te darás cuenta de algo. A pesar de su aparente enanismo, el espacio dentro de él es infinito. Es cierto que hay palabras sobre él. Pero esos puntos negros, con tinta indeleble posiblemente, no son más que pequeños granos de arena en un océano sin límites de color blanco. La carta es el Objeto 111 de 538. No tiene fin. Pero en poco tiempo, desearás que sí lo tenga. #112: The Holder of Victory Español: El Holder de la Victoria En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier estadio grande o área deportiva que puedas encontrar. Cuando alcances la recepción, pregunta si “La Gran Lucha” se lleva a cabo. La mayoría de las veces, el trabajador te mirará curiosamente y responderá que no. A veces, se inclinará con entusiasmo, y te preguntará si quieres comprar un boleto. Di que sí. Te sellará un boleto y te hará pasar, pero si ya lo tenías programado, justo antes de darte el boleto te preguntará, “¿De qué lado estás?”. Éste es el punto crítico: Rápidamente, responde: “¡Vengo por la emoción!”. Responder otra cosa hará que todos los que puedan oírte te despedacen violentamente, pues les parecerá que estás apoyando al contrario. Toma el boleto y dirígete hacia el ascensor. Pulsa el botón que te lleve al piso más alto. A medida que subes, la vista de la ciudad a través de las ventanas se irá haciendo progresivamente más antigua, pasando desde una ciudad moderna en 1930, a una extensa y humeante metrópoli del siglo 19, y así sucesivamente. No importa qué botón hayas presionado, el ascensor subirá mucho más allá, y la ciudad se tornará más y más antigua, hasta que finalmente te encontrarás en un ascensor moderno mirando por encima de una ciudad muy similar a Roma, pero que no lo es. Sal del ascensor. En el momento en que las puertas se cierren, un hórrido golpe se oirá, y ya no podrán ser abiertas de nuevo. Disfruta del espectáculo a tu alrededor. Estarás en el nivel más alto de una gran e imposible arena similar a un coliseo, que parecerá dejado en un mal estado casi infernal. Materiales no identificables oxidan los muros, los pilares estarán agrietados y en ruinas, y el techo ennegrecido estará lleno de agujeros. Los asientos estarán repletos de criaturas horribles produciendo ruidos perturbadores, todos viendo una intensa batalla de gladiadores ocurriendo en la parte inferior del coliseo. Pon a la vista tu boleto, y busca tu asiento entre las criaturas. No debería ser difícil – los asientos estarán ya marcados. Una vez lo alcances, siéntate y mira la lucha. Luego de siete minutos, acércate a la criatura que tengas a uno de los lados y pregúntale con complicidad: “¿Cuáles son las probabilidades de sobrevivir?” Mirará alrededor, se volverá a ti y te responderá en un sorpresivo timbre humano: “No muy altas.” Un súbito grito vendrá de la ‘gente’; uno de los gladiadores ha caído. El restante clavará su espada en la cabeza del hombre caído, se enderezará, y llamará de entre la multitud burlona, “¿Quién será el siguiente en enfrentarme?” Si no tienes una espada, guarda silencio. Una se te entregará pronto de dos posibles formas: ya sea lanzada bruscamente a tus manos por el lado de la empuñadura, o directo y más bruscamente en tus costillas, por el lado del filo. Si has ganado la Espada del Rey Blanco, desenváinala discretamente. Por el momento, no quieres llamar la atención hacia tus armas, para no ser linchado y destrozado. Luego que el gladiador llame desafiante dos veces más, levántate de tu asiento, alza tu espada en el aire, y grita con toda la fuerza que tus pulmones te permitan, “¡Acepto tu desafío, Holder de la Victoria!”. El coliseo caerá completamente en absoluto silencio. Las criaturas te mirarán sin hablar y lentamente, como un océano, te abrirán un paso hacia abajo. Ve por ahí rápidamente, pero no demasiado, no quieres cansarte y es un camino muy largo. Cuando llegues abajo, salta sobre la arena y enfrenta al gladiador. Su cara estará cubierta por un demoníaco casco de bronce, y llevará una enjoyada y oscura espada, además de un pavés (escudo con puntas en el frente) completamente deslustrado. Lucha tan duro como puedas, aunque todavía puede no ser suficiente, porque este hombre ha luchado toda su vida, y sólo te ve como otro rival patético. Si caes, no te dará ninguna misericordia, y sufrirás la misma suerte que su oponente anterior. Reúne toda tu habilidad y, con un poco de suerte, podrás derribarlo. La multitud pedirá sangre, pero no los complazcas. En lugar de eso, levanta la espada en alto sobre la cabeza del campeón caído y pregúntale: ¿Quién es Él y por qué permite que estas cosas pasen? El campeón te responderá con cierta lentitud. Él tartamudeará un poco al principio, pero luego irá retomando la velocidad y se introducirá en la historia. Se trata de una historia macabra, quién es Él, como llegó a ser quien es, y una explicación profunda de todas las cosas: lo que ha ocurrido, lo que está ocurriendo, y lo que todavía tiene que ocurrir. Él se encogerá de miedo un poco y preguntará: “He pagado tu precio, ¿puedo ser liberado de mi carga?” Suspira, cierra los ojos y responde: “No lo has hecho. Tú sólamente has añadido tu carga a la mía”. Con todas tus fuerzas, dirige tu espada directamente a su cabeza. La multitud gritará imposiblemente fuerte por un momento, y se desvanecerán. El líder de los juegos lentamente caminará hacia ti de rodillas. No es recomendable ser irrespetuoso. Cierra tus ojos y simplemente escúchalo acercarse. No es buena idea mirarlo, pues su forma real se volverá más aparente cuando se acerque, y podrá desgarrar incluso la más poderosa de las mentes a la locura. Él dejará algo alrededor de tu cuello y aplaudirá una vez. Abre los ojos. Estarás en el techo de un edificio a tres cuadras del estadio. Si llevaste la Espada del Rey Blanco, límpiala y enváinala. La furia del Rey Blanco ha sido calmada por ahora. Si la espada no es tuya, no te molestes en limpiarla, arrójala lejos, hacia fuera. Luego, mira lo que llevas en el cuello. El medallón que llevas es el Objeto 112 de 538. Tu victoria es aparente, pero ahora todos ellos quieren destronarte de tu título. #113: The Holder of Surrender Español: El Holder de la Rendición En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Antes de intentar obtener este Objeto, lleva cualquier otro que ya poseas contigo. Si no tienes Objetos, entonces cuando preguntes en la recepción por visitar al Holder, el trabajador ni siquiera te mirará, como si no estuvieras allí. Regresa e inténtalo otra vez cuando tengas contigo al menos un Objeto. Entonces ve al escritorio y pregunta por visitar a The Holder of the Surrender. Una mueca aparecerá en la cara del trabajador y se reirá, mientras te dice “¡Idiota. Pocos han sobrevivido a eso que quieres enfrentar!”. Después que termine de reírse, deberás ir a través de la puerta tras la recepción, una que tiene una placa que dice “Sólo Empleados”. El encargado no intentará detenerte. Luego de entrar por la puerta, te encontrarás en un pasillo muy oscuro. A medida que te adentras, deberás ir caminando a un ritmo constante. Tendrás que definir la velocidad a la que te moverás: Si vas muy rápido, deberás mantenerte rápido. Si vas más despacio, tendrás que ir lento todo el tiempo. Fallar en esto te producirá una muerte instantánea. Al final del pasillo, habrán tres caminos. La ruta del medio te llevará ante el Holder. El camino de la izquierda te llevará de regreso a casa, pero ir por allí es experimentar un dolor más grande que cualquiera imaginable. El camino de la derecha te llevará a una muerte segura, sin embargo, será totalmente indolora y puede ser considerada como un destino más adecuado que el doloroso viaje de vuelta o el sufrimiento que considera adquirir el Objeto. Si decides ir por el camino central, caminarás hasta ver un gran salón rectangular frente a ti. Estará un hombre sentado en una silla en medio de la habitación, rodeado de círculos dibujados con tiza en el suelo, uno por cada Objeto que tengas. Si tienes 5 Objetos, habrán 5 círculos. Si tienes 45, habrán 45 círculos. Camina hacia el Holder. Prepárate, porque te gritará con una voz estridente y explosiva. Su exigencia es simple: deja el primer Objeto en el primer círculo. Si obedeces, y rindes el objeto al Holder, éste se irá, y tendrás que ir por él de nuevo. Si te niegas, el Holder levantará su mano e incontables, minúsculos anzuelos surgirán entre cada uno de tus poros. El dolor te hará pensar que en cualquier momento serás desgarrado completamente. Si el dolor se detiene y no has sucumbido ante la agonía, o has clamado por que se lleve tu Objeto, él te sonreirá y podrás mantenerlo contigo. El proceso se repetirá hasta que te haya preguntado por cada uno de tus Objetos. Para aquellos que sean muy grandes, inmateriales, vivos, formen parte de ti o sea imposible llevarlos ante los círculos, el Holder te preguntará si quieres dejarlos sobre ellos. Si estás de acuerdo, el Objeto se perderá. Si no, serás torturado una vez más. Si permaneces fuerte y eres considerado lo suficientemente meritorio como para conservarlos, uno de los ganchos usado en tus muchas sesiones de tortura aumentará su tamaño hasta alcanzar el de un azuelo de pesca normal. El anzuelo es el Objeto 113 de 538. Su único propósito es hacer que otros renuncien a Ellos. #114: The Holder of Reincarnation Español: El Holder de la Reencarnación En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier santuario hindú o templo budista a donde puedas llegar. Cuando llegues, pregunta al sumo sacerdote o al monje mayor por ver a alguien que se hace llamar The Holder of Reincarnation. Si ellos te dicen que no hay nadie allí con ese nombre, vete a toda prisa; es mejor no mencionar que ocurre si permaneces mucho tiempo allí. Si logras irte con éxito, nunca regreses a ningún lugar de culto budista hasta que alguien cercano a ti muera. Luego de su funeral, podrás volver a intentarlo. Quizá debas hacer esto varias veces. Si en vez de eso, ellos dicen: “De hecho, es tan fácil de entender, sin embargo, imposible de destruir”, has sido lo suficientemente afortunado para localizar al Holder. El monje te guiará a lo más profundo del santuario. Eventualmente, llegarás a un pasillo que parecerá… bueno, sólo se puede decir “fuera de lugar”. En el muro de la izquierda, verás a gente morir de las maneras más espantosas. Coincidiendo con sus muertes, verás las criaturas más estridentes ante el muro derecho. Aquí es donde los secuaces de cada Holder son generados, son las reencarnaciones de los más repugnantes y malditos hombres que alguna vez caminaron por la Tierra. Ten cuidado de no enfocar tu atención en cualquiera de estas criaturas, pues no les gusta ser vistos en sus formas “incompletas” y pondrán a prueba sus nuevos poderes en ti sin dudarlo. A medida que atraviesas el pasillo, las personas a la izquierda se volverán más malvadas y las criaturas del lado derecho, más escalofriantes y repulsivas. Con el tiempo, su poder se siente dominante, y perderás las ganas de continuar. A pesar de ello, debes seguir adelante, por que no quieres que estas bestias puedan sentir tus debilidades. Si logras llegar con éxito al final, te encontrarás frente a una puerta que parecerá estar elaborada con partes de cada criatura existente en la Tierra. El monje se dirigirá hacia la puerta; asegúrate, por sobre todo, que tú abras la puerta primero. Si el monje lo hace, el Holder le confundirá con el Buscador y te clavará, como un mero intruso, al muro con los condenados. Si esto pasa, entonces espero que disfrutes tu nueva vida como un secuaz de algún Holder. Abre tú primero la puerta y el monje que te acompañó sufrirá ese destino en tu lugar. Entra a la habitación; la puerta se cerrará, silenciando los lamentos de los hombres condenados y los aullidos de las criaturas recién formadas. Estarás en una cámara circular; en los muros de piedra habrá una serie de luces móviles que giran en espiral, elevándose hasta el infinito; no sigas las luces con tu mirada, no sea que enloquezcas ante la infinitud de todo. Parado en el centro habrá un ser que es mitad hombre. La otra mitad es algo tan vil y horrendo que mirarlo directamente podría significar una vida eterna de inconsolable miseria. Espera paciente junto a la criatura; no digas o hagas nada que no sea respirar, o el ser desaparecerá, el suelo se reducirá debajo tuyo, y caerás hacia abajo para siempre, atestiguando cada muerte y concurrente nacimiento en el mundo todo el tiempo. De repente, sin aviso, el ser arremeterá contra ti como si fuera a atacarte. La única forma de protegerte de un destino que es mejor no comentar es preguntar, en ese mismo momento: ¿Puede alguno de Ellos ser destruido permanentemente? El ser se detendrá, y te contará sobre los inútiles esfuerzos del hombre por quebrar la rueda del samsara, esa eterna espiral de muerte y renacimiento. Te proveerá de sólida evidencia de que Buddha, el único humano del que se dice que escapó de este ciclo, fue un fraude (recordarás que él fue el último de los condenados a formar parte de la legión de los Holders). Repentinamente te darás cuenta que esas luces que giran a tu alrededor son la manifestación física del samsara. Todo este conocimiento es demasiado para que la mente lo comprenda; de hecho, te encontrarás en un repentino “estado en blanco”, tu cerebro será ahora incapaz de realizar cualquier tarea fuera de mantener tus signos vitales (e incluso no por mucho tiempo). Si tu mente es superior a las demás, quiebra una de las garras del hombre, si es que se le puede llamar así y úsala para rasgar un agujero en la cadena del samsara. Una vez hecho esto, el Holder desaparecerá, pues su ciclo de reencarnación del que dependía ya no existe, y dejará tras de sí un amuleto plateado con forma de svástica, atado a un cadena de oro. Cuando lo tomes, te encontrarás en el santuario donde iniciaste tu viaje, completamente en ruinas. Buena suerte en tu regreso a casa. Aquél amuleto es el Objeto 114 de 538. Las almas de los difuntos aún necesitan un lugar a dónde ir, ya sabes. #115: The Holder of Pestilence Español: El Holder de la Pestilencia En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a quién se hace llamar The Holder of Pestilence. En este punto, el recepcionista debería atragantarse e intentando no vomitar. Luego de varios minutos, finalmente se rendirá, vomitando sobre una cesta de basura. Entonces se levantará y te guiará por un pasillo. Llegarás a una puerta, ligeramente entreabierta, pero no la toques. Hacerlo es invitar a la maldición en ella a tus huesos, y tu destino estará sellado. En lugar de eso, pide al trabajador que la abra por ti. Entra rápidamente, el Holder está esperando. Te encontrarás en una habitación oscura. La puerta tras de ti se cerrará de golpe; otra vez, no la toques. Camina a través de la oscuridad, hasta que encuentres lo que parezca un altar de piedra. Busca por allí una ranura. Aquí deberás pensar sólo en tu hogar, tus amigos, y en la gente que amas, mientras algo frío y húmedo se desliza momentáneamente sobre tu cara. Luego que acabe aquello, verás que la ranura se abrirá, y el altar revelará una escalera. Desciéndela, con cuidado de no tropezar. El Holder no quiere que te presentes dañado. Finalmente, al final de las escaleras, es vital que no bajes el último peldaño. En lugar de eso, mira tan fijamente como puedas hasta que veas huellas despejadas entre la hondura y la pudrición que cubre el piso. Pisa sólo sobre éstos, ya que tocar lo podrido te hará unirte a él. Mientras sigues adelante, encontrarás al final un sarcófago de piedra. Poca gente lo sabe, pero la palabra ‘Sarcófago’ significa ‘El que devora la carne’, y es justamente lo que este ataúd es. Debes levantar la tapa de piedra, y acomodarte dentro. No te muevas. Está durmiendo. Luego de un rato, el lugar se encenderá, con luz ambiental lentamente llenando la habitación. Debes permanecer quieto. Si se despierta, todo estará perdido. Luego que la habitación brille completamente, oirás un ruido pulsante, como si alguien caminara dentro de la habitación, sin embargo, serás incapaz de oír el origen de éste. A medida que los pasos se acerquen más y más, oirás una voz áspera que habla en un lenguaje desconocido. Muchos Buscadores consideran importante no concentrarse en sus palabras, pues contarán verdades que los mortales no pueden comprender. Finalmente, el hablante callará. La base del sarcófago se levantará, y será seguro moverte. El Holder está aquí. Su piel es gangrenosa y ennegrecida, y sus ojos estarán hundidos. Te hablará en tu lenguaje nativo, y hará un serie de preguntas sobre ti mismo. Responde con la verdad, y tu mente permanecerá intacta. El Holder te pedirá que levantes tu mano izquierda. Él la alcanzará, dejará algo frío en tu palma, y cerrará tu mano. A pesar de su apariencia devastada, el Holder no es un ser malvado, y te deseará suerte. Una puerta se abrirá detrás de ti. Ve por ella y estarás de regreso en la institución a donde fuiste. La joya en tu mano es el Objeto 115 de 538. ¿Te atreves a manejar la Piedra de los Podridos sin protección? #116: The Holder of Guilt Español: El Holder de la Culpa En cualquier lugar, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a quién se hace llamar The Holder of Guilt. Antes que el trabajador pueda responder, cierra tus ojos y aprieta la mandíbula. Cuenta hasta veinte, entonces abre tus ojos. Deberías encontrarte en un sendero de tierra modesto en una zona boscosa moderada. Si estás en cualquier otro lugar, entonces contaste mal los segundos y tendrás sólo unos minutos de vida. Si estás en el lugar correcto, ve por el camino. Deberías sentir, en todo momento, un remolino de viento tocando contra tu oído. Si en algún momento dejas de sentirlo, rápidamente grita al follaje: “¡Con toda libertad admito que fue mi culpa!” Si el pequeño remolino de viento no regresa, entonces te sugiero que te pongas cómodo y ármate, ya que estos bosques son ahora tu hogar por toda la eternidad, y estáran llenos a reventar de criaturas ocultas desde las fosas más bajas de la condenación, todos ansiosos desordenadamente por devorarte. Si el viento vuelve, continúa por la ruta normalmente. Después de un largo rato, deberías encontrar una pequeña choza maltrecha. Golpea dos veces antes de entrar; fallar en golpear apropiadamente, de antemano resultará en un castigo que no puede ser adecuadamente descrito en ninguna lengua humana. Una vez entres en la chabola, verás que estás en una pequeña cocina limpia. Rápidamente cierra la puerta detrás de ti y permanece de pie, con la cabeza inclinada respetuosamente, cuando entres. Fervorosamente en la cocina estará una mujer la cual nunca se volteará para mirarte, mientras continúa en su labor de trabajar en un festín la cual nunca acabará. Si prestas atención, te darás cuenta que ella trabaja a un ritmo exacto, pero esto no es tan importante, es sólo un detalle interesante. Sólo hay una pregunta que esta mujer puede responderte: ¿Por qué Su destino es ser utilizados para el mal? Dale un momento; le tomará un rato antes de responder. Cuando lo haga, ella te contará con la voz de tu madre (incluso si nunca la has oído), y en explícito detalle, cada error que has cometido hacia otros, sin importar que tan triviales sean, si fueron o no intencionales. No importa que tan desvergonzado, impenitente o vil seas, o incluso si tus faltas son pocas o inexistentes, sentirás el peso de cada una de ellas presionándote y hundiéndote. Permanece parado donde estás incluso si el peso sobre ti aumenta hasta niveles insoportables. Si fallas, serás aplastado, condenado a permanecer como un montón resquebrajado en el piso, mientras la oyes repitiendo todo una y otra vez hasta el fin de los tiempos. Por otra parte, esto quiere decir que nunca fuiste digno de recoger todos los Objetos en primer lugar. Luego que cada error haya sido recitado en insoportable detalle, si aún estás de pie, la mujer te preguntará por recuperar un ingrediente de la parte de arriba de un armario. Ve a buscarlo. No abras ningún mueble que no sea el indicado, y no acomodes tu cabeza de alguna forma que te permita ver la cara de la mujer. Hay destinos peores que el que te pasará si haces ambas cosas, pero esa lista es muy pequeña. El ingrediente que ella busca es la única especia que no está etiquetada. Dásela a ella de una forma en que no puedas mirarla, y regresa al lugar donde estuviste. Espera un rato, y finalmente ofrecerá una pequeña muestra de su cocina para que puedas probar. Camina hacia ella y acepta (ten cuidado de aún no mirarla a la cara). Se trata de un gran pedazo de carne de res cocida. Gracias a su amabilidad, dile que pasaste un muy grato momento visitándola y que volverás otro día. A continuación, en silencio, sal por la puerta por donde viniste. Verás que has salido de una bodega de suministro en la institución mental. La carne que obtuviste del Holder no es un filete ordinario. Nunca se pudrirá, no importa el tiempo que esté a la intemperie, y comer incluso un pequeño bocado curará instantáneamente tus heridas, sin importar lo graves que sean. Si lo haces, sin embargo, transferirás esas heridas a alguien que amas. La sobrevivencia en esta búsqueda hará que sea necesario comer de esa carne al menos un par de veces. Aquél pedazo de carne es el Objeto 116 de 538. Esperemos que los Objetos sean lo suficientemente importantes como para sacrificar a las personas que realmente importan. #117: The Holder of the Syzygy Español: El Holder de la Sicigia En astronomía, una sicigia (del griego συζυγία, «reunión», y después del bajo latín, syzygia) es una situación en la que tres objetos celestes, o más, están alineados. Es un término generalmente utilizado para la alineación del Sol, la Tierra y la Luna o de un planeta. En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier almacén o fábrica a donde puedas llegar. Cuando alcances el escritorio de la recepción, pide recibir el cargamento para alguien llamado The Holder of the Syzygy. La persona no te creerá en lo más mínimo, pero sé firme y de ser necesario, habla con el capataz. Él llegará a tiempo, y también se burlará de ti, diciendo que nunca ha oído hablar de esa persona. Sé paciente, y eventualmente consultará los registros, y el tono de su rostro se drenará cuando encuentre ese nombre entre sus papeles. Entonces él te guiará hacia el subterráneo de la fábrica, pero te pedirá que uses protección ocular. Deberías llevar contigo los lentes, el Objeto 86: los Ojos de la Claridad por ahora, y aunque no es ese su propósito, serán suficientes para la ocasión. Si no los tienes, entonces sólo desperdiciarás tu tiempo y tu vida. Ponte los Lentes antes de seguirlo. El capataz te llevará por una sección lejana y vieja de la fábrica. Verás lo que parece una interminable fila de cajas y paquetes, pero no te acerques ni examines las etiquetas, ni los destinos. Te darás cuenta que llevan años, incluso décadas allí, con lugares de destino extraños y contenidos más raros aún, pero que no tienen ningún valor en tu búsqueda. En lugar de eso, mantén tu mirada fija en el capataz. Él estará ansioso por perderte alrededor de la siguiente fila de paletas de cartón mohosos. Luego de lo que podría parecer un día entero de caminata por esos pasillos interminables, el capataz se detendrá ante una gran caja, bastante voluminosa. Es de madera, pero no parece estar hecha de tablones individuales, en cambio, parece como si hubiera sido tallada de una sola vez de la madera más oscura imaginable, casi negra. Fijada dentro de la caja habrá una puerta. Si en la caja se emite una luz brillante, una especie de sonido zumbante, o algo que vibre tenuemente, entonces puedes respirar aliviado de que lo que está dentro es lo que buscas. Pero si el aire está lleno de sólo silencio, es porque aquello ha sido destruido, y ahora tendrás que mirar entre los paquetes por algún instrumento con el cual terminar con tu vida, pues ya no habrá esperanza de que puedas abandonar este laberinto moderno. Verás que la puerta está desbloqueada; no necesitarás golpear antes de entrar. Estarás envuelto en completa oscuridad; sólo los Lentes te revelarán la naturaleza del espacio en donde te encuentras. Te encontrarás cerca del centro de una inmensa red de anillos, todos centrados alrededor de un pequeño estrado con una silla reclinable, como la de un dentista. La diferencia se vuelve horriblemente aparente a medida que te acercas: estará rodeada de cientos de escalpelos, cada uno en su propio brazo articulado, suspendido sobre la silla. Atado allí estará un maniquí hecho con la misma madera negra con la que fue fabricada la caja. Donde debería estar la cara del maniquí, estará tallada una rasgadura con la forma de un tazón. Usa uno de los escalpelos para cortarte y deja algunas gotas de tu sangre en ese tazón. Inmediatamente, el cuerpo del maniquí pasará de ser madera a carne, y su apariencia será como la tuya. Deberías permanecer donde estás mientras los escalpelos descienden, desgarrando frenéticamente el cuerpo de tu doppelgänger. Oirás tus propios gritos, verás la carne cortada y destazada, que es tuya y que no lo es al mismo tiempo. En este punto, los anillos se desplazarán en la vasta oscuridad que te rodea, eventualmente cesando en su alineación en algún momento. Algunos se mantendrán congelados en el aire o debajo de ti, mientras muchos otros se establecen en fila hacia el horizonte. El número de marcas en el maniquí es el número de Objetos que has reunido; los anillos mostrarán tu progreso de la misma manera. El maniquí maldecirá y pedirá que se detenga el dolor y termines con su sufrimiento, pero debes, fríamente, preguntarle: ¿Cuándo se alinearán? El maniquí rogará, suplicará e implorará por piedad mientras los escalpelos lentamente descienden otra vez, gritará por que todo cese, pero no debes decir nada ni mirar a otro lado. Esta vez, las hojas harán quinientos treinta y ocho cortes, todo esto desollando y reduciendo al maniquí a meras cintas. Los anillos se alinearán en el horizonte, y una gran luz aterrizará sobre el estrado, mostrándote el camino a casa. Antes que te vayas, toma desde lo que una vez fue el pecho del maniquí un libro forrado en cuero. Luego, sigue la luz hasta que te encuentres una vez más fuera de la fábrica a donde fuiste. El mapa estelar que tienes ahora es el Objeto 117 de 538. Ahora posees el conocimiento de cuando se alinearán, aunque no los medios para verlos. #118: The Holder of Joy Español: El Holder del Júbilo En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando alcances la recepción, pregunta por visitar a quién se hace llamar The Holder of Joy. El recepcionista se estremecerá violentamente y te pedirá que reconsideres. Insiste gentilmente, y de mala gana se arrepentirá. Se abrirá una escotilla en el techo encima de ti, y te ofrecerá a subir a través de ella. Acepta su oferta. Una vez subas por la escotilla, estarás en una vieja fábrica, similar a los viejos talleres del siglo XVIII de las ciudades en la costa este de los, en ese tiempo, recién fundados Estados Unidos. Estará sucio, polvoriento y poco iluminado, y el sonido de las máquinas será tan fuerte que serás incapaz de oír tus propios pensamientos. Habrá una gran pasarela entre unas máquinas inmensas. Camina a través de ella. Trabajando en esas máquinas resonantes, calientes e infernales, estarán niños pequeños, y se verán tan fatigados y harapientos que es posible que los confundas con personas de edad avanzada. En la poca luz que habrá podrás distinguir sus rostros sucios, suplicantes, llenos de desesperación y deseando ser libres de su eterno tormento. Sólo sigue caminando; ningún mortal puede ayudarlos, e intentarlo hará que te les unas en su eterna labor. Podrá tomar un largo tiempo, pero finalmente llegarás a la oficina del capataz. Entra y encontrarás a un hombre sencillo, rudo, fuerte como un ladrillo, quién tendrá la apariencia de estar entrado en los 40 y vestirá una camisa blanca abotonada. Una vez se dé cuenta de tu presencia, levantará la vista de lo que sea que esté haciendo y te mirará con una expresión de disgusto. Confiado, hazle una pregunta: ¿Puede algún júbilo venir de ello? Una vez haya hecho la pregunta, el capataz se levantará y abandonará su oficina. Síguelo. Los dos estarán en la pasarela una vez más, y él gritará una orden a los niños trabajadores. Lo que diga exactamente se perderá en el ruido de la maquinaria, pero ellos lo entenderán. Los niños se lanzarán dentro de la maquinaria, alterando el sonido de horribles maneras. Oirás claramente sus huesos crujir y sus músculos desgarrarse, mientras los niños se destrozan y aplastan por las máquinas, a las que se lanzaron ciegamente. Entre este espectáculo de pesadilla, escucharás la voz del Holder explicarte la verdadera naturaleza de la alegría y el dolor, aunque no puedo escribirlo aquí ya que sólo los dignos pueden saberlo. Cuando todos los niños hayan sido completamente triturados por la infernal maquinaria, el capataz te dirá que vuelvas a su oficina y lo esperes allí. Haz lo que te diga, y cuando entres, te encontrarás en el lugar que llamas hogar, en tu dormitorio. En tu cama (o en cualquier superficie que uses) habrá una camisa blanca abotonada, como la que el capataz tenía. Esta camisa te otorgará un sentido de familiaridad y camaradería con quienes hables. Esa camisa es el Objeto 118 de 538. Ahora conoces el júbilo, pero como tal, nunca lo podrás tener. #119: The Holder of Cowardice Español: El Holder de la Cobardía En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando alcances el escritorio principal, pregunta por visitar a quien se hace llamar The Holder of Cowardice. Apenas la última sílaba sea pronunciada, el trabajador inmediatamente y de forma tosca te agarrará el cuello de tu camisa; déjalo, no te resistas. Te gritará incoherentemente mientras te agitas en furia. Luego de un rato, se calmará y te dejará ir. Te dirá que bajes por una escalera que te señalará, una que no estaba allí antes. Ve por allí, incluso si aparenta ser un camino imposiblemente oscuro. Emergerás en lo que parecerá un pequeño jardín. El trabajador te indicará que esperes ahí y se irá, dejándote solo. Espera; siéntete libre de dar vueltas por el lugar y de acomodarte. Luego de lo que podrían ser horas, quizás, dos hombres aparecerán desde donde no estés mirando. Uno de ellos es alto, musculoso y de buen aspecto, de postura heroica y llevará puesta una armadura de caballero. El otro, por el contrario, es escuálido, calvo, miope, con mala postura, con el mentón partido y vestirá un traje marrón raído. Una vez los veas, permanece quieto y procura no moverte mientras te miren. Eventualmente, el caballero hará un gesto que indicará que puedes hablar. Haz la siguiente pregunta: Si nos detenemos, ¿Cuál es el precio? Una vez hayas preguntado, el hombre escuálido atacará de forma repentina al caballero con una fuerza inmensa y procederá a destrozarlo con una facilidad salvaje, usando sólo su manos desnudas. El caballero, a pesar de su heroica y poderosa apariencia, se verá indefenso contra la furia del otro hombre, quién primero desgarrará su armadura, y luego continuará con su cuerpo, dejando por todo el jardín restos de sangre y órganos. Mientras esto ocurre, quédate quieto y observa completamente esta masacre sin sentido, no importa qué tan horrible sea, sin tomar en cuenta los gritos de dolor del caballero o sus súplicas por piedad. Una vez haya sido totalmente despedazado (era un hombre bastante grande, por lo que esto puede tardar bastante), todo: el jardín, el hombre escuálido y tú, estarán cubiertos de sangre. Entonces aparecerá una joven chica, de no más de siete años. Ella es la hija del caballero. El hombre harapiento, bañado en sangre te hará un gesto hacia ella; él quiere que la mates de la misma manera en que él mató al caballero. Hazlo, o el hombre te considerará en alianza con ellos, y tú serás el siguiente en ser masacrado. Tendrás que asesinar a sangre fría a la chica con tus manos desnudas, pues así lo quiere el hombre harapiento. La joven no ofrecerá resistencia alguna, pero sus gritos y lamentos serán insoportables. Mientras cometes este acto de violencia, el hombre se inclinará hacia ti y susurrará en tu oído, contándote de cada instancia en la historia de la humanidad donde la valentía ha resultado en dolor y muerte, y donde la cobardía sólo ha hecho que las cosas se tornen mucho peor. Te explicará, en insoportable detalle, las verdaderas consecuencias del coraje y el auténtico costo de la cobardía. Cuando la joven chica haya sido reducida a una pulpa roja sin vida entre tus propias manos, el hombre te sonreirá. Tomará el petral de la coraza del caballero y te la dará, y te dejará ir con un gesto amistoso. Ve por la puerta por la que entraste y regresarás a la institución. Sugiero que cuando regreses, busques la manera de limpiar tu ropaje y la coraza, aún llevarán impreganadas la sangre del caballero. La coraza es el Objeto 119 de 538. Ahora conoces el precio de la cobardía; la única elección que tienes es continuar, a pesar de todo. Sólo agradece que este Holder te considere un aliado. #120: The Holder of Sweets Español: El Holder de los Dulces En cualquier ciudad, en cualquier país, sube a un auto, solo. Conduce hacia el oeste hasta que llegues a un entorno rural. Encuentra una casa en una zona espaciosa donde parezca que vive una familia. Saca el auto de la carretera y camina lentamente por el camino de entrada, mirando sólo tus pies. No importa lo que observes por tu visión periférica, no levantes la mirada. Sólo cuando llegues al pórtico frontal podrás relajarte, por ahora. Golpea tres veces, suavemente, y espera. Si la puerta no se abre, llama confiadamente: “Vine por The Holder of Sweets“ y espera otra vez. Si la puerta se abre y ves a un niño pequeño, arrodíllate y reza, aunque nada podrá ayudarte. Si un anciano canoso con ojos crueles responde, por otro lado, te llamará sin pronunciar palabra. Síguelo. Inmediatamente, olerás algo delicioso siendo elaborado en la cocina. Vuélvete hacia el anciano, pero no lo mires directamente a los ojos. Con una voz que suena como tela desgarrada, dirá: “Mi esposa”, y te señalará la cocina. Una vez el hombre se desvanezca, será tu última oportunidad de volver atrás. El lugar parecerá muy grande para estar dentro de la casa. Estará llena de pasteles deliciosos y postres de todo tipo – un sinnúmero de ellos en los mostradores, mesas, o en bastidores, para que se enfríen. La mitad lejana de la cocina estará pintada en un extraño y refrescante color rojo. El lado por donde entraste tendrá sombreados azules. La ventana cerca tuyo te mostrará a un niño pequeño jugando con su perro en el pasto. Sin hacer más que mirar, sin embargo, serás bienvenido por una hermosa mujer en uno de los mostradores.“¡Hola!” Ella te ofrecerá una bandeja con pasteles. ”¿Quieres un regalo?” Rechaza su oferta de inmediato. La mujer podrá encogerse de hombros, pero sonreirá radiantemente. “Oh, bueno, entonces, ¿Te gustaría hacer galletas conmigo?” Si respondes que no quieres, o que no sabes cómo, ella dejará caer lo que sea que haya estado sosteniendo con un estrépito. El rostro de la mujer se tornará horrible, su mandíbula se romperá y reensamblará para dar cabida a sus retorcidos colmillos, y su carne caerá al suelo salpicando hojas rojas mostrando su verdadera forma. Será la última cosa que verás antes de sufrir una muerte eterna, hecho pedazos y cortado en trozos no más grandes que una calderilla… Pero siempre aún consciente. Sentirás como todos tus restos son añadidos a una masa, luego puestas en el calor infernal del horno, incapaz de gritar, incapaz de ver, sólo serás consciente cuando seas rostizado y eventualmente siendo lentamente devorado y digerido. Sería mucho, mucho más sabio aceptar. Ella sonreirá de forma encantadora: “¡Precioso! Pásame esa taza de medir”. Durante todo el tiempo, quédate a su lado. No vayas al lado rojo de la cocina, y no toques ninguno de los productos horneados. Cada vez que le preguntes algo, ella te interrumpirá pidiéndote que le lleves un ingrediente. Debes intentar preguntarle 12 veces antes que reúna todos los ingredientes. Uno más, o uno menos, y sufrirás la muerte eterna anteriormente descrita. Después de juntar y mezclar, ella se dirigirá al lado rojo de la cocina. Estará caliente y no será confortable, e instantáneamente, ella se tornará en su verdadera forma, lo mismo ocurrirá con los ingredientes. No retrocedas o grites cuando veas las entrañas ensangrentadas y los cuerpos que reemplazarán a los sacos de harina y jarras de crema; estos son todos los Buscadores que fallaron. Mantente alerta y en calma sin dudarlo, y no sufrirás su mismo destino. La forma demoníaca de la mujer se tornará hacia ti, preguntando dulcemente, “Bueno, ¿Qué estás esperando?” No hagas ninguna mueca a la sonrisa que te dé, ahora astillada con afilados colmillos. “Trae la bandeja para hornear”. Ella mirará por la ventana del lado rojo, sigue su ejemplo. Fuera, el perro se ha convertido en una bestia, y estará despedazando el cuerpo mutilado del niño pequeño. La mujer dejará de mezclar la carne ensangrentada en la cacerola, y dirá, “Aww, se llevan tan bien, ¿No es así?” Deberás responder: “Tan bien como está quedando tu mezcla”. Si la convenciste, ella sonreirá y continuará preparando las galletas. Sin embargo, si hubo un traspié en tus palabras, te pusiste pálido o repentinamente comenzaste a sudar, te unirás a los Buscadores del pasado. Si aún vives hasta ahora, la mujer abrirá el horno y pondrá la bandeja dentro. En este punto, la cabeza del niño golpeará súbitamente contra la ventana. Tan pronto como oigas el vidrio quebrarse, rápidamente introduce a la mujer al horno y ciérralo. Asegúrate de que la bandeja esté firme a la superficie. Ajusta la temperatura a 538 grados y aléjate a una distancia de un brazo, más o menos. Sea lo que sea que escuches en el horno, no lo abras, aunque sean las voces de tu familia o tus seres amados. No abras el horno. La cabeza del niño estará frente al mostrador. Pregúntale: ¿Qué va a tentar a aquellos que los buscan? El responderá con un croar sin vida, y su larga y macabra respuesta terminará justo cuando la puerta del horno sea arrojada lejos. Evita el insoportable calor, rápidamente toma una de las galletas que la mujer no esté tocando. No toques sus restos. No hagas caso de las ampollas en tus manos y esprinta hacia el refrigerador, ábrelo y lánzate dentro. Estarás en el piso de tu cocina, en tu propia casa. Estás a salvo… por ahora. La galleta es el Objeto 120 de 538. De ninguna manera debe ser consumida.

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The Holders 1-20
ParanormalporAnónimo4/8/2014

En cualquier ciudad, en cualquier país, hay una institución mental o una casa a medio del camino donde puedes intentar ir por un objeto. Había 2538 de esos objetos, pero 2000 se perdieron. Los restantes 538 nunca deben estar juntos. Jamás Estas historias han sido recogidas de varias fuentes, muchas de las cuales son mas bien cuestionables, pero todos tienen una trama similar; ellas cuentan la historia de un numero de objetos, los cuales, cuando se ponen juntos, traerán horribles consecuencias, detalles de como la gente se vuelve loca La veracidad de estas historias esta siempre en cuestión; así es como estaba pensado ser. Nadie sabe si esos objetos son reales, o si de hecho hay un número fijo de objetos que existen en el mundo que anhelan una reunión con los suyos. La especulación corre desenfrenada; parte de lo que hace a las historias de The Holders tan incitante es la posibilidad de cualquier persona de ir a una institución mental, preguntar por visitar a un Holder, y estar forzado a someterse a una prueba de fuerza para conseguir un objeto. Algunos de los Holders han posteado sus propias historias, añadiéndole misterio a una asustadiza y enerveradora serie. Este sitio es meramente un archivo; Los Holders por si mismos han saltado a los campos del reino y sabiduría de tiempos inmemorables, y los objetos están inquietos por su reunión. Los objetos, poderosos y temibles, tienen la habilidad de libremente obtener su propia volición, y llamar por ciertos individuos. Estos individuos se convierten en Seekers (buscadores), sus historias son retorcidas y detestables, al igual que las de los objetos. Esos buscadores han salido por 3 razones principales: Buscar Poder, Buscar reunión o Buscar separación (N del T: to Seek for Power, to Seek for Reunion, or to Seek for Separation, tiene mas sentido en ingles). Sus metas son conocidas por cambiar y mutarlos en villanos y monstruos pero solo podemos esperar que sean solo una corazonada para alejarnos de estos enemigos. Quizás haya una buena razón para que hayas llegado a este sitio, querido lector. Los objetos han de estar llamando Responderás la llamada? #1: The Holder of the End Español: El Holder del Fin No parece haber vocablo adecuado que sea una traducción correcta de ‘Holder’ en este contexto. En rigor significa cosas como “Poseedor, portador, titular, custodio”, y en otros casos, “asidero, soporte, guardián”. Ninguno de ellos encaja exactamente con lo que un Holder es. En cualquier caso, si se prefiere, la palabra ‘custodio’ es la que mejor encaja, aunque no del todo. En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of the End. Si ves un rostro de niño asustado venir desde los trabajadores, entonces serás llevado a una celda en el edificio. Estará en una sección profundamente escondida del lugar. Todo lo que oirás es el sonido de alguien hablando consigo mismo en el eco de las paredes. Es un lenguaje que no comprendes, pero toda tu alma sentirá un terror indescriptible. Si deja de hablar en cualquier momento, detente y rápidamente grita: “Sólo pasaba por aquí. Deseo hablar”. Si el silencio continua, huye. Vete, no te detengas por nada, no vayas a tu casa, no te quedes en un hotel, sólo sigue corriendo, duerme cuando tu cuerpo caiga. Ya sabrás en la mañana si tu escape fue efectivo. Si la voz en el pasillo regresa después de que tú dijiste esas palabras, continua. En la celda lo único que veras es un cuarto sin ventanas con una silueta encorvada en una esquina, hablando un extraño lenguaje y acuñando algo. La criatura solo responderá a una sola pregunta: ¿Que pasa cuando todos están juntos? La criatura te mirara fijamente a los ojos y responderá la pregunta con horripilantes detalles. Muchos se vuelven locos en esa celda, algunos desaparecen después del encuentro, unos cuantos acaban con sus vidas. Pero la mayoría hace la peor cosa, y miran el Objeto en las manos de aquella entidad. Tú también querrás hacerlo. Estás advertido de que si lo haces, tu muerte será cruel, tenaz y horrible. Tu muerte estará en ese cuarto, en las manos de aquella criatura. Ese Objeto es el 1 de 538. Nunca deben estar juntos. #2: The Holder of the Beginning Español: El Holder del Comienzo En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o un centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of The Beginning. Una sonrisa vendrá de la persona, casi diciendo, “vaya estúpido”. Serás llevado pasillo abajo por un corredor, aparentemente saliendo a un lugar que no debería. Físicamente, ese lugar no debería existir en ninguna parte de la institución, pero ahí está. El corredor estará en un silencio eterno, incluso si intentas hacer ruido. Los gritos morirán antes de salir de tu boca, y tus pasos serán amortiguados. El guía sólo te llevara a un punto en una puerta. Si entras, veras un cómodo cuarto lleno de un placentero olor a un perfume inidentificable. En el centro del cuarto, veras a una hermosa mujer manteniendo sus brazos como si cargara algo; Viendo un poco mas allá, te darás cuenta que, de hecho, no esta cargando nada en absoluto. Este cuarto se mantendrá en silencio al igual que el corredor que dejaste, no importa cuanto lo intentes. La única excepción es que hagas una pregunta: ¿Por qué están separados? La mujer entonces te explicara, con insoportable detalle, cada horrible evento en la historia, cada lucha, cada guerra y cada violación. Ningún hecho en la historia del universo escapará de tus oídos. Cuando ella acabe, todo caerá en el silencio. Eres libre de hacer lo que quieras con esta información. Esa mujer es el Objeto 2 de 538. Depende de ti si son reunidos o no. #3: The Holder of Eternity Español: El Holder de la Eternidad En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o un centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Eternity. Un suspiro podría salir del sujeto y te mirara con suma piedad. Te llevarán abajo en un vuelo de escaleras en donde debería estar la base del edificio, pero no lo está. Mientras más y más tiempo estés en la parte de abajo del edificio, comenzaras a oír un coro de gritos. Al principio será apenas audible, como si se originara en un lugar muy lejano, pero más cerca del fin del corredor, los ruidos se convertirán en zumbidos tan ruidosos que pareciera que consumiesen a los demás ruidos. Pronto, el estruendo se volverá tan doloroso que sentirás la necesidad de clavarte tus propios oídos para escapar de él; se avisa de resistir este impulso, o cualquier otra cosa que haga imposible tu misión. Un trabajador te mostrará una puerta, cubriéndose ambos oídos. Tan rápido como pueda, abrirá la puerta y huira, dejándote solo en este entumecedor y oscuro pasillo. Esta es tu última oportunidad de correr. Si decides continuar, abre la puerta; el perforador lamento acabará abruptamente, dejándote los oídos zumbantes. El cuarto al que entrarás estará cubierto en una casi tangible y consumidora oscuridad pero muy por lejos el fin de la habitación. Ahí, apegado a la pared, estará una figura famélica, cubierta en carne cruda. Te mirará fijamente con una expresión maníaca en su cara, a pesar de estar lleno de heridas y con un escalpelo medio enterrado en el pecho. Ahora será tu única oportunidad para salvarte, y la única manera es preguntar: ¿Quien los creó? El cacareará de la forma en la que un animal lo hace antes de morir antes de responder. Te contará la historia más terrorífica que hayas escuchado, mas allá de los primitivos conceptos de dolor y muerte. Entrará en la pura esencia de la maldad; Aquellos de mente débil se vuelven locos al oír la historia del sujeto, así que mantente fuerte, no importa cuán débil se pueda sentir tu mente. Cuando acabe, podrás acabar con su vida, liberándolo de su terrible carga. Remueve el escalpelo y temblará de agonía antes de caer en silencio… por siempre. Ese escalpelo es el Objeto 3 de 538. Está en tus hombros si los demás deben ser protegidos o destruidos. #4: The Holder of Nothing Español: El Holder de la Nada En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Nothing. Si ves una mirada transparente y prímala venir de la expresión de los trabajadores, serás llevado a un edificio separado, uno que aparenta ser una vieja casa de madera. Dentro habrá un corredor que parecerá no tener fin, y más grande que la casa. El corredor estará completamente en silencio. Intentar hacer un ruido en el momento equivocado es un grave y lamentable error. Te darás cuenta de que las luces en el corredor se irán haciendo más y más brillantes mientras más avanzas. Si en algún momento las luces se apagan, rápidamente grita “¡No! ¡Alto! ¡Lo que estás haciendo está mal!”, mientras retrocedes. Si las luces no vuelven, huye por la puerta por la que entraste. Debería seguir abierta; Ojala que no estés muy lejos de la entrada como para que la puerta se cierre. Si se cierra, una eternidad en el infierno sería por lejos preferible a lo que sufrirás. Si las luces regresan, continua caminando por el corredor. Al final del pasillo habrá una única celda; el trabajador la abrirá para ti mientras te mira con disgusto. Dentro de la celda habrá un loco pasquín de colores, colocado en varias formaciones como arlequines. No debes ser distraído por ellas, en el centro del cuarto está una joven desnuda, cubierta en sangre y tiras de nervios humanos. Si quitas tus ojos de ella aunque sea por un momento, te destruirá total y completamente. Solo responderá a una pregunta: ¿Qué eran Ellos cuando eran uno? Ella te mirara directo a los ojos y dirá la respuesta en increíble detalle. Sera lo más desagradable que hayas oído; estarás en el borde del éxtasis y agonía en sus meras palabras. No es raro para un Buscador perderse en la euforia. Como sea, la peor cosa que puedes hacer es ver el tatuaje en su pecho. Tu mente estará tentada a mirarlo, pero debes resistir. Si no lo haces y, estúpidamente colocas tus ojos en él, caerás victima de sus horripilantes poderes. Te desollará vivo y añadirá tu carne a su colección, y te quedarás atrapado con ella, totalmente consciente, por el resto del tiempo. El tatuaje es el Objeto 4 de 538. Ellos desean ser uno otra vez, pero no deben serlo. #5: The Holder of the Light Español: El Holder de la Luz En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, cierra tus ojos y pregunta por visitar a aquél que se hace llamar The Holder of The Light. Serás guiado a una puerta aislada que lleva a un largo y ventoso corredor. Te dirán cuando abrir tus ojos. El pasillo será de un tono negro, suficientemente angosto para que solo tú sientas las paredes y te muevas hacia adelante. Si, en cualquier momento del camino, el pasillo de pronto esta bañado en luz, cierra tus ojos inmediatamente y rápidamente devuélvete a la puerta por donde entraste. Si tus ojos se mantienen abiertos por más de un segundo, lo que veras te forzará instintivamente a arrancártelos. Si las luces se mantienen apagadas lo suficiente para que atravieses todo el corredor, llegarás a otra puerta. Si puedes ver alguna luz escapando por el espacio bajo la puerta, huye inmediatamente, lo que buscas no está ahí. Si no hay luz visible bajo la puerta, cuidadosamente gira la manilla y entra. El cuarto delante estará completamente oscuro excepto por una solitaria y poco luminosa vela. La pequeña vela mostrara un contorno de una figura cubierta por una capa. El hombre bajo la capa parecerá estar completamente inmóvil. Sólo hay una pregunta a la que el hombre responderá: ¿Que puede protegernos de Ellos? Di algo más y el hombre te arrancará los ojos y te devorará el alma; estarás forzado a tomar su lugar bajo la capa por el resto de la eternidad. Si preguntas correctamente, un grito perforador vendrá de la vela y una serie de luces iluminará el cuarto, revelando imágenes de los pensamientos más horripilantes, fantasías y memorias de todas las conciencias a través de la historia. La mayoría no puede manejar este evento; ellos se vuelven locos o mueren instantáneamente. Como sea, si pudieras de alguna manera manejarte para sobrevivir la prueba, el hombre con la capa se alzará lentamente y pondrá sus manos en tu cabeza. Estarás forzado a mirar hacia su cara. Se verá como un hombre joven, pero sus ojos son meras cuencas vacías. Desde este punto no debes dejar de mirarlo, o serás dejado en este cuarto, olvidado por siempre en el tiempo. Él abrirá tu mano y colocará un pequeño y redondo objeto, en tu mano derecha. Desde este punto no sentirás dolor (a menos de que estés en proceso de obtener otro Objeto, entonces el dolor que sientes no está en ningún lugar cerca de lo normal), pero las horribles imágenes que has atestiguado en ese cuarto serán grabadas a fuego en tu memoria por toda la eternidad. El ojo que sostienes en tu mano es el Objeto 5 de 538, el Ojo de la Luz. El despertar ha comenzado; Ellos no deben ser puestos juntos. #6: The Holder of Song Español: El Holder de la Canción En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquella que se hace llamar The Holder of Song. Serás guiado a una puerta solitaria que lleva a una larga y ventosa escalera. La escalera de caracol será más grande que los cimientos del edificio; al final hay una puerta que lleva a un pasillo. Una repentina ola de calor te bañará cuando abras la puerta. Procede bajando por el corredor; eventualmente te sentirás mucho más frio. Debes pararte perfectamente y no hacer ningún sonido. Si oyes un grito de bebé, gírate y regresa. No te hará ningún daño, pero aquel grito de bebé te seguirá dondequiera que vayas. Si lo oyes por el resto de tu vida, considérate afortunado; cuando se detenga, tu primogénito morirá. Si no hay ningún grito y el calor regresa, procede a la puerta al final del corredor y ábrela. El cuarto de adelante estará bañado en luz verde. En el centro estará una vieja girando una caja de música que no produce ningún sonido. Sus piernas han sido cercenadas por las rodillas. Cuando le hables, debes mirarla a los ojos. Ella esconde una lanza formada por los huesos de sus piernas; rompe el contacto ocular, y te empalará con ella y te dejará, en aparentemente interminable agonía, sangrando hasta morir. Ella sólo responderá a una pregunta: ¿Que era la canción que Ellos tocaban? La vieja comenzará a cantar. La canción estará en un lenguaje diferente, pero la melodía será la más hermosa que jamás hayas oído; paz y serenidad te bañarán la mente. De pronto, sin aviso, podrás ver, en vívido detalle, la imagen de unos niños descuidados jugando y cantando, lo más inocentes que pueden. La escena se ve pacífica y jubilosa, pero eventualmente tomará un horriblemente siniestro giro. Los niños comenzarán a luchar entre ellos. Pronto, ellos empezarán a matarse entre sí de las maneras más brutales imaginables. Ellos se empalarán unos a otros con palos de madera, se despedazarán con rocas afiladas, e incluso rasgarán la carne de los huesos con sus manos desnudas. La imagen mostrará a esos niños, ahora andrajosos dopplegängers de sí mismos, extendiendo la muerte y destrucción más horrible que hayas imaginado. Verás a un niño desnudo, mojado con sangre, cantando con deleite mientras corre a través de una tierra infernal devastada, perseguido por monstruos impronunciables. Ellos lo atraparán y lo destruirán completamente, la canción seguirá emitiéndose desde sus labios hechos trizas todo el tiempo. A pesar de estas escenas de horror y brutalidad, seguirás calmo y pacífico en todo momento, aunque no sabrás por qué. Cuando esas horribles visiones terminen, un intenso dolor apuñalará tu pecho. Tu corazón se sentirá como si estuviera a punto de explotar. Continúa, no debes romper el contacto visual con la anciana, el hacerlo invitaría a que horrores vinieran a ti que harían que un corazón explotando fuera comparable al paraíso. Si aún te mantienes firme en tu mirada, el dolor eventualmente cesara. La mujer se pondrá de pie (aunque no sabrás como) y dejará la caja de música en tus manos. La caja de música es el Objeto 6 de 538. Cuando la canción toque de nuevo, todos ellos volverán juntos. #7: The Holder of the Path Español: El Holder de la Ruta En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of the Path. El trabajador intentará ocultar su mirada de indiferencia de su cara mientras te entrega una llave la cual, él explicará, pertenece a un cuarto de suministros sin usar en el edificio (si sólo fuera así de simple). Cuando localices y abras la puerta correcta, encontrarás un estrecho y ventoso camino suspendido en un vacío sin fin, sólo ocasionalmente roto por los masivos contornos de cosas que es mejor no describirlas. Caer de este camino es ser lanzado fuera de la realidad. Una eternidad de pesadillas de inconcebible horror espera a cualquiera que caiga en el vacío por su propio error o si es arrastrado del paso por las monstruosidades sin tiempo que residen en las afueras de la creación. Si alguna vez sientes que te están observando mientras pasas a través de esta pieza de olvido, lo mejor que puedes hacer es inmediatamente congelarte en el lugar y retener el aliento. Continua así hasta que, o la audiencia pierda interés en ti o clamen por que te muevas. Si ocurre lo último, siéntete libre de gritar tan fuerte como quieras, tus gritos caerán en oídos sordos. Eventualmente el camino acabará en una puerta; cuando la abras encontraras un pequeño y sucio cuarto. Sostenido contra la lejana pared estará un pesado cuerpo demacrado; lo que queda de su piel ha sido ennegrecida por la necrosis. No habrá nada más inusual a menos de que te le acerques y preguntes: ¿Como Ellos adquirieron guardianes? Si la línea dicha es pronunciada, el “cuerpo” comenzara a moverse. Una sutil luz roja emanará de las cuencas de sus ojos, alzará su cabeza y comenzara a susurrar la larga y macabra historia de los Holders. Hablará de pactos profanos y atrocidades impronunciables. Dentro del tiempo, esta historia tocará cada forma de maldad conocida por hombres o dioses (y algunas entidades más allá). Además, si es dado el título de cualquier Holder, revelará su historia y el significado del Objeto que protege. Bueno, casi todos los Holders. Como verás, nunca hablará en detalle sobre sí mismo. Esto es porque el espectro espera que el visitante no pregunte, porque pareciera que falta un Objeto. La verdad sea dicha, es el Objeto que de alguna manera esta sellado en su cráneo, y la ominosa luz de dentro de las cuencas de sus ojos es realmente la luz brillante del Objeto atrapado dentro. Ese es el Objeto 7 de 538. Su Holder hará lo que sea para mantenerte lejos de él. #8: The Holder of Wealth Español: El Holder de la Riqueza En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Wealth. El trabajador alazará una ceja, como si estuviera confundido por tu pedido. Pregunta una segunda vez, y el trabajador se encogerá de hombros y te llevará por la calle, donde una opulenta mansión espera. Esta mansión no estaba ahí cuando iniciaste tu misión, pero es mejor que no te preocupes por el origen de ésta. Su dueño puede más bien no asustarte. Dentro de la puerta del frente estará una gran escalera, en espiral hacia arriba cruzando el lugar. Las paredes estarán cubiertas por finas pinturas, y una gran estatua de mármol estará en un pedestal en la base de las escaleras. Los rasgos de la estatua de Eldritch evocarán una imagen de una realmente horrible bestia, a la vez alien y malvada. Admírala cuanto quieras, pero no la toques, a menos que quieras despertar a este hambriento monstruo. Asciende la escalera. Mientras no toques nada, no estarás en peligro. No entres en pánico. En la cima de las escaleras estará una pequeña y desasumida puerta de madera. Se abrirá para ti, así que no tengas miedo. Verás a un hombre con una perilla puntiaguda y un cabello corto, muy corto y con gel parado detrás de un gran escritorio de lo que parece ser caoba. Su traje parecerá ser de carne humana y tela italiana. El quizá hable, y con gran longitud. Hablará sobre su asombrosamente hermosa casa y su encantadora estatua de su conviviente descansando en la parte baja de las escaleras. No lo interrumpas, y no respondas ninguna de las preguntas que pueda hacer. Cuando acabe, endurécete y confiadamente pregunta, ¿Puedo tener mi salario? El procederá a explicarte, en gran detalle, el valor de la vida. Hablará de cosas peores que la muerte, y te dirá exactamente que espera que hagas; el fabuloso interior del cuarto se irá pudriendo, y el piso se convertirá de texturas francesas, a heces. Su propia apariencia se volverá inimaginablemente ciclópea y horrenda. El entonces tomará una pequeña nota bancaria de dentro de su traje humano y te la dará. Esa nota es el Objeto 8 de 538. Su Holder cuenta contigo para que lo gastes. #9: The Holder of Wisdom Español: El Holder de la Sabiduría En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Wisdom. El trabajador se reirá por lo bajo y serás guiado hacia un cuarto vacío. El trabajador te dará una llave y te dirá que esperes un momento en el cuarto hasta que oigas el ruido de una campana. Entonces tienes que cerrar la puerta, espera hasta un segundo ruido y ábrela. Eso abrirá todo por sí mismo y revelará un largo pasillo, con todos los colores que quizá o no conozcas pintados en las paredes, techo y piso. Sigue el pasillo hasta que oigas a una pequeña niña cantando. Detente, cierra tus ojos y espera donde estás hasta que la niña acabe su canción, incluso si crees que te llevara a la locura. Si haces un movimiento, corre. Corre de vuelta a la puerta de donde viniste, lo más rápido que puedas. Salta por la ventana en el cuarto donde esperaste antes y quizá puedas vivir. Si no llegas a la ventana a tiempo, serás arrastrado de vuelta al pasillo por algo que no es una pequeña niña, tirado por este horror hasta que el tiempo mismo acabe, por siempre sintiendo el dolor de cada alma llevada a una tumba temprana. Si no te mueves y la canción cesa, eres libre de dar la vuelta e irte por siempre, o caminar más profundo en el pasillo, hasta que llegues a una puerta con la figura de un humano. Abre esta puerta con la misma llave que te fue dada antes, camina dentro y ciérrala detrás de ti. En el centro del cuarto estará sentado un hombre, con su cara escondida por el brillo de la vela. Camina más cerca, pero siempre mantén la flama entre tú y la cara del hombre, si es que vieses lo que él parece, tu mirada será puesta en él hasta que tus manos hayan removido cada pulgada de piel de tu huesos. Detente cuando estés a cinco pasos del escritorio. El hombre levantará su mano y hará un gesto para que te acerques, pero no des ni un paso más allá. Cierra tus ojos y haz sólo una pregunta, nada más. ¿Quien los traerá de regreso? Oirás al hombre levantarse de la silla y comenzará a rezar. Es un lenguaje que no entenderás al principio, pero después de dos minutos, oirás un nombre. Si oyes “Anubis”, entonces reza por una muerte rápida. Si es “Thor” lo que oyes, puedes abrir tus ojos. La cabeza del hombre estará en el escritorio, cortada del cuerpo, pero seguirá hablando. Después de otros tres minutos, se detendrá y comenzará a contarte como morirás. Describirá cada minuto de tu horrible muerte, y no podrás moverte en lo que dure. Al final, describirá al que te robará la vida, e irá en detalle sobre porqué es necesario que tú mismo te preguntes qué es peor: tú siendo asesinado, o tú siendo permitido continuar viviendo. Finalmente, la cabeza del hombre parará de hablar. Es el Objeto 9 de 538. Está en ti que hacer con el conocimiento de tu muerte, por ahora, inevitable. #10: The Holder of Ambition Español: El Holder de la Ambición En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Ambition. El sonido que saldrá de la boca del trabajador será como un suspiro, y quiza una reacción, quizá no estés seguro de si fue alguna reacción del todo. Ellos te llevaran adelante a una escalera que sólo va hacia arriba, y estará iluminada por muchas ventanas. En la cima de esas escaleras, el trabajador te dejará viajar por el pasillo solo, y la calma del pasillo iluminado por las ventanas se verá convertido en un lugar asustadizo y desajustado. Si ves una sombra viajar por la pared, no la sigas, esta es una cosa que te llevará donde no quieres ir, a un lugar donde no tienes esperanza de volver, a un lugar donde tu propio silencio te asusta y falla. No importa qué forma tome, como fastidie y burle de tus sueños como el más grande de tus deseos y esperanzas, ni siquiera dejes a tus ojos tentarte donde te lleva. Si llegas al final del pasillo, sin perder de vista tu meta, verás una puerta sin cerradura, manilla ni frenamientos, esperando por ti con una suave luz. Si eliges no entrar en ella, sólo camina de vuelta por donde viniste sin husmear por ahí o en otros cuartos, o te encontrarás con la sombra y lo que esconde. Si entras en la puerta, encontrarás un cuarto iluminado por ventanas que cubren toda la amplitud de las paredes, muy altas para llegar, y brillan con una luz que parece estar lejos de ser natural como la del sol y la luna. En el centro del cuarto habrá un alto y aparentemente saludable hombre, parado desnudo y mirando afuera en la luz. Su cuerpo está cubierto en incontables tatuajes y cicatrices, donde nada de piel es reconocible en lo que una vez fue su rostro. Si miras donde él mira, no verás nada, y no aprenderás nada. Él no reaccionará a ninguna acción o palabras más que la pregunta: ¿Que los une juntos? El hombre se dará vuelta a mirarte a los ojos. No te encuentres con su mirada, o te perderás en su desalmados ojos por la eternidad, si no estás preparado. Si puedes encontrar su mirada sin el menor rastro de duda de tus intenciones, comenzará a hablar en bajo tono, hablando casi como si toda su historia fuera cómica o que no significa nada, pero no te debes perder ninguna palabra, ya que perder este conocimiento parcialmente podría causar que falles de la peor forma posible. Cuando termine de hablar, se agarrará del pecho y se arrancará las suturas restantes de una de sus más notorias cicatrices y comenzará a sangrar profusamente. Mientras él lentamente sangra hasta morir, llegará a ti con sus sangrientas suturas. Sus últimas palabras pueden ser oídas a través de su propia sangre brotante, “… Escoger el buscarlos, lleva a un destino inevitable”. Este grupo de suturas es el Objeto 10 de 538. El cómo los uses depende de lo que oigas. #11: The Holder of Life Español: El Holder de la Vida En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar al que se hace llamar The Holder of Life. El trabajador intentará suprimir un gruñido y tendrás que preguntar de nuevo. Él entonces te llevará a un cuarto de operaciones que parece igual a cualquier otro que quizá o quizá no hayas visto. El trabajador te dará un escalpelo y te dejará solo en el cuarto, cerrando la puerta tras de sí. Tendrás que esperar. Espera al menos por una hora. Entonces la puerta se abrirá y varias personas entrarán al cuarto, incluyendo a una mujer embarazada. La mujer se recostará en la mesa de operaciones; la demás gente, que se verán como doctores, prepararán todo para el nacimiento del bebé. Mientras ellos hacen eso, podrás hacerle una pregunta a la mujer. Pregunta: ¿Como pueden ser recongregados? nada más, o los doctores empezaran a desollarte y desmembrarte. Estarás totalmente consciente mientras ellos hacen esto. Si hiciste la pregunta correcta, la mujer comenzará a gritar, el bebé estará a punto de nacer. Tienes que esperar hasta que termine, y uno de los doctores te dará al niño, moviendo su boca, pero ningún sonido vendrá de sus labios. Tan pronto él acabe de “hablar” y sonría, tendrás que tirar al bebé al piso y clavar el escalpelo en su cabeza, o te romperá la caja torácica y te arrancará el corazón con una fuerza inhumana. Si has tirado al bebé a tiempo (y lo hará, a pesar del escalpelo en su cabeza) responderá la pregunta que hiciste antes. Hablará con una voz demoníaca que podría llevarte a la locura. Mientras esté hablando, las demás personas en el cuarto se desvanecerán sin dejar rastro. Después de que el bebé acabe de hablar, simplemente morirá y la puerta del cuarto se abrirá. Eres libre de irte ahora, si no te has vuelto loco por la voz. El bebé muerto es el Objeto 11 de 538. ¿Podrás no remover el escalpelo? #12: The Holder of Death Español: El Holder de la Muerte En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Death. El rostro del trabajador se pondrá blanco como si hubiera visto un fantasma. Entonces te llevará a una puerta de madera y te dejará allí. Tendrás que golpear tres veces. Si oyes la voz de un viejo decir “Entra”, puedes pasar y encontrarte en un bosque. Si oyes la voz de un joven decir “No, gracias” entonces corre. Corre y deja la ciudad, ve lejos, lo más rápido que puedas, una maldad impronunciable te cazará, si te quedas. Ahora que estás en el bosque, mira al cielo. Si es de día, sigue al sol. Si es de noche, sigue a la luna. Síguelos, y no dejes el camino que has tomado, no importa qué tipo de bellezas u horrores puedas ver. Si en algún momento dejas tu camino, tu alma será atormentada por la eternidad después de que tu cuerpo muera de forma horrible. Te darás cuenta, luego de un tiempo, de que estás caminando hacia una mansión. Ignórala; sigue caminando, es una ilusión hecha para confundirte. Finalmente, llegarás a una pequeña cabaña de madera. Entra a la cabaña e inmediatamente gírate, vivirás por siempre una vida de horror si ves al hombre que ahora está detrás de ti. Hazle una pregunta: ¿Qué los acabará? Comenzará a hablar con una voz gentil y agradable y a la vez brutal y asesina. Escucha cuidadosamente lo que dice, podrías ser pronto el único que conoce el destino de ellos. Tan pronto el hombre acabe de contar su pequeña historia, te pedirá que te des vuelta, porque quiere darte un regalo. No lo hagas. En vez de eso, camina hacia atrás hasta llegar a algo solido, un escritorio. Cierra tus ojos y gira tu cuerpo parcialmente para poder llegar al hombre y recibir el regalo. Cuando toque tu mano, ciérrala y camina de vuelta a la puerta de donde viniste. Cuando la abras, di las palabras “Nos encontraremos otro día” y camina afuera. Estarás de vuelta en la institución mental. Ahora, abre tu mano y mira el regalo. El hueso de un dedo es el Objeto 12 de 538. No todo muere realmente. #13: The Holder of Darkness Español: El Holder de la Oscuridad En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta sin vacilar por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Darkness. El trabajador se burlará de ti, pero debes mantenerte lo más calmado posible. Sigue preguntándole hasta que pare de negarlo y salga de su puesto para guiarte por los corredores. Tan pronto su conducta cambie radicalmente, ponte en guardia, por si comienzas a oír un pequeño y siniestro siseo, tienes que correr y huir lo mas lejos que puedas, cubriéndote los oídos, porque el tiempo estuvo mal. Si no escapas a tiempo, el fatídico sonido se volverá en un gruñido terrible, que pronto será un chillido continuo de dolor transparente, hasta que la locura te inunde y te deje morir en ensordecedora agonía. Si el guardia sigue en silencio, te llevará hasta una puerta cerrada sin manilla o cerradura. Cuando la empuje se abrirá sin esfuerzo, verás una escalera ascendente y ventosa la cual no puede ser posible que lleve a ningún piso superior del establecimiento. La puerta se cerrará detrás y no podrás empujarla de nuevo. Pasado este punto, escala y no mires atrás, o caerás en un foso sin fondo esperando por una presa viva para masticarla. No cuentes los pasos, el saber cuántos son te llevara a la locura. Uno crujirá, y deberás detenerte. Otra puerta aparecerá a tu izquierda. Si aparece a la derecha, ruega por una pasada rápida. Entra lentamente en el cuarto, y una total obscuridad caerá en ti. Tendrás que caminar hacia atrás rectamente, un solo resbalón te llevará a ser devorado por criaturas desconocidas y vagantes que te observan con tus purulentos ojos cegados. Sabrás cuando hayas llegado cuando el frío te congele. En este momento, quédate quieto, o morirás en las manos del Holder que está parado en frente de ti. En completa obscuridad, incluso cerrando tus ojos no te preverás de ver su horrible apariencia. Formará tu mente como el más ultrajante monstruo concebible, y la locura intentará arrastrarse a tu mente como gusanos en un cuerpo podrido. Su fulminante aliento y constante mascullo podría ser suficiente como para hacerte llorar, pero estas advertido de no hacer ningún ruido mas allá de un sollozo, o podrías despertar a lo que no debe ser despertado. La única pregunta que podrás susurrar sin ser eliminado deberá ser: ¿Que les da miedo? Sentirás movimientos alrededor tuyo, como temblores de ánimo de tus oponentes. Oirás de innombrables e incurables enfermedades que atacarán al mundo si llegan a ser asustadas, los incontables terrores de su propio miedo se liberarán en aquellos con mentes más débiles que las suyas. Entre las enumeradas atrocidades de los interminables heridas que el mundo sufrirá, podrás oír la más simple, casi ridícula, pero, implacable y ciertamente real que todos temen. No te muevas de nuevo. Y cuando tu cabeza esté a punto de explotar, se detendrá. Si aún puedes moverte, encontrarás una puerta frente a ti que llevará fuera del lugar. Ahí, en lo abierto, en el pasto, un reloj de arena roto esperará por ti. Eres libre de tomarlo. Es el Objeto 13 de 538. Está en ti compartir tu conocimiento de Sus miedos, pero puede que no quieras usarlo como un arma contra Ellos. #14: The Holder of the Adversary Español: El Holder del Adversario En cualquier ciudad, en cualquier país, aventúrate a través de las carreteras y calles solitarias de los barrios bajos, o “la parte mala de la ciudad” Si te cruzas con un hombre desarreglado llevando una botella de licor en una bolsa de papel, con su camisa empapada en sudor y sus pantalones enlodados, no tengas miedo de preguntarle si conoce a alguien que se haga llamar a sí mismo The Holder of the Adversary. Más que gustoso, sonreirá como si te conociera, como un viejo amigo con el que compartes una broma interna. No te alarmes; el hombre conoce a quien estás buscando. El menos afortunado de nosotros parece saber de estas cosas. Te guiará a un acceso y casualmente resbalará en el metal con sus botas mugrientas. Echándote una pequeña linterna que alumbrará precariamente, te urgirá que bajes a la oscuridad. Una vez dentro de las profundidades del sistema de alcantarillado, te darás cuenta de que no hay olor desagradable (ningún olor, de hecho). Pero, girando la linterna y mirando a tus alrededores, te darás cuenta de que estás en un cuarto redondo. En todas las paredes habrán colgados cuerpos parcialmente descompuestos, sus dueños por siempre suspendidos en un estado de semiconsciencia, sintiendo todo el dolor y horror de estar atrapados en sus cuerpos. Habrá también cuerpos tirados en el suelo, y te darás cuenta de que uno cercano te toca. Querrás alejarlo, pero de repente, el olor llega. Es la más desagradable cosa que jamás podrías haber imaginado: excremento humano y animal, sulfuro, cuerpos podridos, carne ardiendo. Estarás momentáneamente paralizado por el horror de esto, y cuando te recuperes, haz lo que puedas para no vomitar. Un pensamiento aparecerá en tu cabeza: “Nosotros somos los restos de aquellos que no pudieron hacerle frente al Adversario”. Tragarás saliva, asustado, mirando fijamente alrededor tuyo, buscando la fuente de la voz. Pero de repente, los cuerpos comenzaran a explotar, uno por uno, liberando más del horrible olor y bañándote en fluidos sangrientos y cosas asquerosas que quizá desconozcas. Los cuerpos se fregarán en el piso, y lo que se alza fuera del legamoso desastre es una criatura de belleza pura. Entre hombre y mujer, depende de ti. No puedes sacar tu mirada de este vistoso y desnudo humano hasta que te das cuenta que es una réplica de ti, una versión perfecta de ti mismo, el (o la) mejor que pueda haber. Confiado, sonriendo gentilmente, sonrisa paciente, tiene todo lo que tú desearías ser. Serás llenado por un celo repentino, una ira total, una necesidad de destruir este ser, que eres “tú” perfecto. No lo hagas. Si lo haces, estarás perdido en la ira del Adversario, el eterno tormento del Maldito que has atestiguado antes. Sólo una pregunta viene a tu mente para preguntarle a la exquisita criatura: ¿Que podrían destruir? El Holder reirá melódicamente, condescendientemente, y te explicará como si fueras un niño pequeño la respuesta a tu pregunta. No se saltará ningún detalle, incluso el más horrible. Extrañamente, como sea, la historia es interesante y calmante de oír, y te encontrarás absorbido en una fascinación de niño con el Holder. Asemejarás la historia del Holder a una que te contó un ser amado o un guía cuando eras pequeño, y sabrás que ahora tienes la llave para derrotar al Adversario, esa que el Maldito no pudo adquirir. “¿Que harás ahora, mi niño?” El Holder te preguntará, sonriendo placenteramente, mientras coloca un objeto en tu palma y cierra tu mano alrededor de él. “No debes abrir tu mano hasta que te liberes de este lugar” dice el Holder, haciendo un gesto de adiós. Una vez hayas escapado del alcantarillado, abre tus dedos, que sentirán extrañamente cadavéricos. Oirás el eco del perfecto tú riéndose, nadando alrededor tuyo mientras miras el Objeto en tu mano. Es un soldadito verde de plástico. El soldadito es el Objeto 14 de 538. Éste entiende cómo derrotar a tu más grande enemigo, y nunca debe ser permitido unirse al resto. #15: The Holder of the Past Español: El Holder del Pasado En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of the Past. A la última sílaba de tu oración, sus ojos se abrirán anchos y te mirará como si quisiera ver el pasado de tu piel en tu alma. No hagas ninguna pregunta, porque no te hablará, y en caso de que lo haga, desearás que no lo hubiera hecho. Te llevará a un largo corredor y caminará contigo por lo que parecerán horas. Mira derecho hacia delante todo el tiempo, si miras al piso, paredes o techo del pasillo, correrás en un camino cerrado y el trabajador te seguirá con una demencia infernal hasta que estés completamente destripado. Después de exactamente 350 pasos el trabajador se detendrá, se dará vuelta y sacará un reloj de su bolsillo. Retrocederá la manilla una hora y en este punto, tendrás una hora para completar tu deber. Si no lo haces, entonces no hay palabras para describir tu destino. Las luces se irán por exactamente 3 segundos, y entonces volverán, entonces estarás en un cuarto sin puertas y con una luz rojiza con la forma de un pentagrama. Esto proyectará una estrella de rojo sangre en medio del cuarto donde estará una mesa de cerezo tallado con dos sillas. Siéntate en la silla mas cerca de ti, mira hacia arriba. Mira hacia abajo de nuevo, y un hombre con el pelo largo y sucio estará boca abajo en la mesa. Responderá a una pregunta: ¿Donde estuvo Él una vez? El hombre hablará no de un lugar que exista en un mapa, pero describirá el cuarto en grotesco y doloroso detalle. Pon mucha atención, el enumerará exactamente que horribles objetos cuelgan de lanzas que sobresalen de la pared. Tienes el resto de la hora para registrar el cuarto y encontrar Su trono. Si fallas, te sugiero que te armes; pesado. Su trono es el Objeto 15 de 538. Si son traídos juntos, puede que Él regrese una vez más. #16: The Holder of the Future Español: El Holder del Futuro En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of the Future. No sigas al asistente si te ofrece mostrarte el camino; él no es el verdadero guía, y te llevará a la locura. El verdadero guía cae silencioso y te da un pedazo de papel en el cual el camino delante esta dibujado en líneas de sangre y fuego. Camina delante, concentrándote en la escritura. Si tu concentración no ondea, pasarás por un escritorio y te encontrarás con un hombre en un largo y desocupado pasillo. Puede que parezca opulento, lleno de color y promesas, pero las paredes están ahora manchadas y la alfombra negra y sucia. Como avances por el pasillo imágenes golpearán en ventanas antes no vistas. Puede parecer que viste eso, en la esquina de tu ojo, que veas amigos muertos hace mucho llamarte, o amores perdidos volviéndose jóvenes y una vez más ofreciéndose a sí mismos a ti. Voces que parecen susurrar las ventanas que traen segundas oportunidades, oportunidades de hacer las cosas bien. Puedes escoger de nuevo, dicen ellos, pero no debes mirar más allá del papel en tus manos. Hacerlo es vislumbrar todo más allá de lo que te observa desde afuera, y es ir más allá de la salvación. Cuentas difieren del final del pasillo, de largo imposible. Algunos dicen que debes continuar caminando hasta que hayas vislumbrado cada uno de tus posibles futuros por las ventanas. Otras implican que el más mínimo tiempo de unión se acerque , el más corto llegará al fin de la jornada al final del pasillo. Si lo último es cierto, todos podrían encontrar su camino tras contar. Sólo podrás mirar fuera del papel al final del corredor, y quizás nunca hayas visto detrás de ti. La puerta de delante lleva a un baño que, al igual que el pasillo, ha caído de su brillo elegante a suciedad y desesperación. Avanza a la oscuridad hasta que la puerta y toda oportunidad de escapar esté perdida tras de ti. Camina con cuidado. El Holder te observa ahora. El camino llevará delante una vez pasando directamente por el centro del salón, pero no ha sido mantenido en muchos años, y el camino esta… inundado. Quizás nunca encuentres el camino si está demasiado inundado, y gastarás el resto de tu innatural vida deseando estar en las tentaciones de las ventanas. Si eres afortunado, encontrarás un punto solitario donde una pequeña luz restante yace lejos, entonces debes cerrar tus ojos y esperar, indiferente de lo que pueda pasar después. Si has complacido al Holder, oirás el ronroneo de un gato, y sentirás un calor pegado girando alrededor a tu pie. Debes mantener tus ojos cerrados hasta que una voz te pregunte: “¿Que harás con ellos?” tres veces. Responder la primera o segunda vez volverá los ronroneos en gruñidos y el calor se volverá como el toque de miles de garras afiladas punzando tu garganta. Sólo después de la tercera y final podrás abrir tus ojos. En frente de ti estará una mujer en una cama. Como los cuartos de atrás, ella se verá como si hubiera sido hace mucho tiempo estupendamente bella, y aunque ella esté desnuda en la cama, es nauseabundamente gorda, su piel con marcas de viruela con llagas y carne muerta y flores sifilíticas. Cientos de gatos pegados junto a ella; Eventualmente uno de ellos vendrá expectante a tus pies. Háblale sólo a éste, diciéndole: Haré lo que deba. Él te enseñará el lenguaje de los gatos, y una vez lo hayas aprendido, los demás te dirán un secreto que nunca fue hecho para oídos humanos. Nunca debes revelarlo hasta que no tengas nada más al mundo para dar: los gatos son criaturas celosas y disfrutan el dolor de aquellos que una vez traicionaron su confianza. Sus secretos son el Objeto 16 de 538. No hablaré más de ello. #17: The Holder of the Present Español: El Holder del Presente En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of the Present. El trabajador te mirará vagamente; tendrás que preguntar de nuevo. Una vez el trabajador comprenda tu pedido, te llevará por una puerta a un pasillo que parece una extensión del infierno mismo. En este pasillo no encontrarás nada más que la oscuridad y el sentimiento de inimaginable horror. Si llegas a oír un chillido venir de tu derecha, corre hacia la puerta por la que viniste o serás devorado por demonios gritando hablas incomprensibles de bocas llenas con venenos mortales. Si no oyes un chillido, sólo sigue al trabajador hasta que abra la puerta en el otro final del pasillo. Ahora te dirá que entres, y se irá. En este cuarto sólo encontrarás dos cosas: una niña desnuda cuya mano izquierda es un muñón planchado, aparentemente rasgado por una mordida de otro mundo, y la cerradura que ella cuida. Debes mirar la cerradura y no quitar tus ojos de ella. No puedes decir nada, excepto hacerle una pregunta a la niña: ¿Por qué Ellos están unidos? Ahora, mueve tu mirada hacia la cara de la niña. Ella te mirará y te dirá la más repugnante historia del presente, de cómo ha llegado a ser, como es ahora y como será eventualmente. Esta niña lentamente se moverá hacia ti, no te muevas, y quédate quieto hasta que esté a un paso de ti. Pondrá la pieza desgarrada en pudrición, que una vez fue su mano, en tu hombro. Te susurrará en el oído: “La hora ha llegado, y ahora debes morir”. No reacciones a esta declaración. Sólo sigue mirándola a los ojos y eventualmente sentirás algo siendo empujado hacia tu mano. La cerradura es el Objeto 17 de 538. Sólo las llaves que fueron hechas para ella pueden ser puestas ahí, las demás serán repelidas. #18: The Holder of Passion Español: El Holder de la Pasión En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Passion. El trabajador se sonrojará y soñará despierto. tendrás que preguntar dos veces más hasta que finalmente se incline y haga gestos para que lo sigas. Te llevará a un pasillo. Oirás un motor de diesel amortiguado, pero por el momento, eso no importa. Ignóralo por ahora. En vez de eso, escucha cualquier otro susurro en tu oído. Si se detienen, es vital para tu salud que tapes tus oídos, porque una horrible criatura emergerá del suelo y después de un corto tiempo se irá por el techo. Si oyes los susurros en lenguajes desconocidos hasta que tú y el guardia lleguen a una puerta hecha de piedra, estarás a salvo. Ahora, escucha el motor. Si sigue andando, procede y abre la puerta. Ni intentes imaginar que pasa cuando el motor se detiene; nadie ha podido decir que pasa después de detenerse. Ahora, si la puerta ha sido abierta, el trabajador te dejara solo. Entra por la puerta y camina derecho adelante hasta que se cierre. Ahora, debes decir las palabras: “Discúlpame, me gustaría aprender de ti”. Si hiciste algo mal, estarás muerto antes de que lo hagas, no te preocupes mucho de esto. Si nada pasa por un par de docenas de segundos, puedes seguir caminando. Haz esto hasta que llegues a un corazón del porte de tu cabeza. No lo toques, en vez de eso, gírate. Verás o a la más hermosa mujer o la criatura más horrible que tus ojos hayan visto. Lo último aparecerá si has tocado el corazón. Su sola mirada te podría llevar a la locura y estará en tu mente por el resto de tu vida. Si ves a la mujer, mírala a los ojos, ningún otro lugar, incluso si no usa nada de ropa. La belleza literalmente te cegará, y estarás forzado a vagar por su reino hasta el fin de tu vida. Si puedes seguir mirándola a los ojos, podrás hacerle una pregunta: ¿Están vivos? La mujer de pronto gemirá sonoramente y se tirará al suelo, satisfaciéndose a sí misma. Debes cerrar tus ojos y tapar tus oídos, sus gemidos lentamente destruirán tu mente y cuerpo, si los oyes claramente. Después de un tiempo, sentirás que alguien toca tu hombro derecho. Ahora puedes abrir tus ojos y bajar tus manos. No te gires a ver quién te tocó. En vez de eso, mira donde estaba la mujer. Ahora no habrá nadie, solo estarán sus cenizas. Busca entre las cenizas su útero. Tómalo y cierra tus ojos. Ábrelos de nuevo después de sentir que algo helado toca tu cabeza. Estarás de vuelta en la institución mental, detrás del guardia que te guió hasta la puerta de piedra. El útero es el Objeto 18 de 538. Tiene un hijo que dar a luz. #19: The Holder of Innocence Español: El Holder de la Inocencia En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta sin vacilación alguna por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Innocence. El trabajador no dirá nada, pero una lagrima caerá de su ojo. Él te guiara por un pasillo olvidado en un ala abandonada del subterráneo de la institución. No entrará al pasillo contigo, pero solo te mirara a los ojos con una cauta esperanza, su propia expresión parecerá orar por salvación. Si entras al pasillo no veras mucho, salvo suciedad, fragmentos rotos de lo que una vez fueron hermosas estatuas talladas. Después de un rato, oirás un suave gimoteo del otro lado. Pon atención, por que si el gimoteo se detiene, entonces todo estará perdido. No tiene caso correr. Al girar la simple cerradura de la puerta de madera situada del otro lado, una luz cálida y acogedora te llegará a la cara. Te encontrarás en un dormitorio con una niña de ocho años y medio. La chica va a estar sentada con las piernas cruzadas en el suelo a los pies de la cama, su única prenda será un vestido de noche abierto, dejando al descubierto la totalidad de su cuerpo puro. Ella es la fuente de los tortuosos gimoteos, y nada que lo que puedas decir consolará su torrente de lamentos sofocados. Sólo si le preguntas: ¿Que pasó cuando se creó por primera vez?, ella se callará para subir su mirada hacia tu rostro. Su belleza te dejará sin aliento, y si aún eres capaz de aunar algún pensamiento, sólo será darte cuenta de que en ella puedes ver todo lo que amas de este mundo. De pronto, te darás cuenta de que la niña estará sangrando de sus regiones inferiores y un grotesco falo emerge del pequeño orificio entre sus piernas. El objeto saldrá con propia vida, y te darás cuenta de que esta hipnotizándote. No le quites la mirada, no desearás probar su paciencia. Pronto, el cuarto desaparecerá frente a tus ojos, y estarás parado en la más serena imagen de un claro que hayas visto, y toda la fauna de la naturaleza que reconoces irán por sus vidas hacia ti, sin miedo de nada, ni de la muerte. De pronto, una sombra caerá en el prado, y verás todo el bosque alrededor arder en un pilar de flamas. Lo que pasa después, ningún hombre ha resistido mucho tiempo antes de volverse loco, pero en la fuerza de la mente humana resistirás. Al final oirás gritos y gruñidos pero lo que te sobrevendrá más que nada son los chillidos calmados, los lamentos ahogados, de todos los gestos de tristeza del mundo que hay. Te darás cuenta de que esos lamentos continuarán hasta ser oídos en el fin del mundo. Nada puede soportar esas casi silentes súplicas y mantener la más pequeña esperanza para el futuro. La ilusión se esfumará, y te encontraras de vuelta en el cuarto. Encontraras a la niña tirada muerta en el suelo, su rostro en una mezcla de agonía y horror, su ya podrido cuerpo alimentando ahora al sobresaliente falo y dándole un tono siniestro. Ese es el Objeto 19 de 538. Si lo tocas será tuyo, pero si lo dejas controlarte entonces usará tu cuerpo para buscar y unir todas las piezas, no importa lo que cueste. #20: The Holder of Deception Español: El Holder del Engaño En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio principal, pregunta por visitar a aquel que se hace llamar The Holder of Deception. El trabajador te mirará con una expresión de shock en su cara. Entonces, con una velocidad sobrehumana te atacara con su bastón. Si no estás noqueado por el primer golpe, huye de la ciudad, ellos sabrán que harás después. Cuando tu conciencia regrese, estarás en un patio en una noche estrellada. Habrá una gran escalera de piedra que parece subir al mismo cielo. Sube la escalera, pero nunca mires atrás. Si lo haces, las escaleras comenzaran a romperse y caerás en el vacio por toda la eternidad. Después de lo que parezcan días de subir, llegarás a un grandioso anfiteatro de mármol pintoresco con el estilo de la antigua Grecia. Baja al fondo del anfiteatro. Un viejo con ropas claras te estará esperando en una tarima en el centro. Este historiador viejo estará disertando como si hubiera una gran muchedumbre (como sea, no debes oírlo, nada de lo que habla es cierto). Si eres cautivado por su habla carismática, tu mente será completamente subyugada por su engaño y serás su esclavo por la eternidad. Sólo reaccionará a una pregunta: ¿Cuál es la única verdad de la que pueden hablar? El hombre bajará su mirada hacia ti y te mirará con gran tristeza. El te impartirá una historia que sacudirá las bases de tu alma con enorme pena, pero te dejara saber una gran verdad: el número por sí mismo no es lo que parece. Él entonces te señalará una salida del anfiteatro, y continuará con su lectura. Gírate rápidamente, y ahora podrás ver a una legión de demonios sentados en los asientos del anfiteatro. No veas por más de un pequeño momento a uno, o te desgarrarán en pedazos y te añadirán a su colección de almas. Camina a la salida lo más rápido posible. Ahí habrá un gran grimorio al lado de la puerta. Tómalo y sal por la puerta. Te encontraras de vuelta en la calle detrás del asilo. El grimorio que tomaste, cuyas páginas están cerradas y bloqueadas con un gran candado de acero, es el Objeto 20 de 538. Si deseas ver el pasado del engaño y reunirlos, debes encontrar la llave.

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The Holders 41-60
ParanormalporAnónimo4/11/2014

#41: The Holder of Solitude Español: El Holder de la Soledad En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social al que puedas llegar por ti mismo. Al acercarte a la recepción, mantén tu mirada en el suelo. Si tu mirada vacila, has fracasado. No cambies tu mirada hasta que en el mostrador, el trabajador haga un sonido, reconociendo tu existencia. Sin alzar la mirada, pregúntale si conoce a The Holder of Solitude. Al salir estas palabras de tus labios, un gran gong sonará, haciendo temblar el piso donde estás. Una vez que el sonido de la campana se convierta en silencio, podrás observar a tu alrededor. Te encontrarás bajo un cielo extraño en una tierra extensa, sólo un camino de piedra fría conduce hacia el horizonte. En el instante en que tomes conciencia de esta tierra sin vida, debes empezar a moverte, porque ellos saben que estás allí. Y no se llevan bien con los forasteros. Si las nubes se reúnen en el cielo y la oscuridad invade tu camino durante tu travesía hacia el horizonte, cierra los ojos y arrodillate. A medida que te arrodillas, debes decir: “Yo no te conozco, ni tengo deseo de conocerte. Pero mi camino está aquí y tengo que seguir”. después de haber pronunciado estas palabras, espera su juicio. En caso de que opte por permitir que existas, sentirás su presencia alejarse, en caso de que decida otra cosa, entonces este no era tu destino; sólo espera a que ponga fin a tu vida rápidamente. Al final del camino te espera un pilar de obsidiana, sobre el cual se encuentra una gárgola del mismo material, esperando que te aproximes. La gárgola sólo despertará al sonido de una pregunta: ¿Quién perecerá? Una vez que estas palabras se pronuncien, la gárgola descenderá sobre ti, y sus alas te envolverán en tinieblas. Allí se te mostrará la vida de todos los seres humanos como las estrellas en la oscuridad, y como éstas, las verás parpadear y morir. Por eones observarás la muerte de aquellos que vinieron antes que ti y aquellos que vendrán después de ti, y experimentarás su soledad mientras los ves morir, sintiendo cuán separados estaban unos de otros. Esto continuará hasta que tu cordura se rompa o hasta que sólo quede una luz. Y así, la gárgola dirá: “No está en mi revelar tu fin, y no es lo que buscas”. Estas palabras se harán eco en tu cabeza hasta el día en que la tarea esté completa. Una vez más debes cerrar los ojos, si mantienes tu mirada en la última luz restante la gárgola te devorará. Al cerrar los ojos sentirás como si te lanzaran a través de dimensiones, girarás sin parar hasta pensar que la tierra firme es sólo un vago recuerdo. En ese momento serás lanzado a un suelo de piedra, y sentirás como si nacieras de nuevo, como si volvieras a ver la luz después de eternidades de oscuridad. Una vez que abras los ojos mira a tu alrededor, estarás en un salón de baile gigantesco, y el suelo de mármol agrietado cubierto de hojas muertas. En el otro extremo de la sala verás una luz, que te llama. A medida que avances hacia ella podrás ver algo colgado en la pared: un escudo oscuro decorado con símbolos macabros, los símbolos aparentemente vivos y palpitantes. Sólo debes tomarlo de la pared. En el momento en que el escudo sea retirado, estarás de regreso en la recepción, donde el trabajador te estará mirando atentamente. Él sabe lo que has iniciado y te odia por ello. El escudo que tienes en tus manos es el Objeto 41 de 538. Reza para que puedas protegerte de lo que está por venir. #42: The Holder of the Star Español: El Holder de la Estrella En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental u hospital y, en el mostrador principal, pide hablar con aquel que se refiere a sí mismo como The Holder of the Star. El trabajador te mirará a los ojos con una mirada ufana de desprecio por varios segundos. Si no ve la seguridad de tu corazón reflejada en tus ojos, se reirá con arrogancia. Si es así, huye, o el guardia te capturará y te encerrará en una celda, donde oirás la risa del hombre, estés dormido o despierto, durante el resto de tu vida. Si ve la determinación en tus ojos, se levantará y te guiará por un pasillo. Él se detendrá en la puerta de una celda y te entregarán la llave, y sin decir nada se alejará. Con la llave en la mano, agarra la manija y gira lentamente, está abierta. En lugar de una celda detrás de la puerta, hay una sala, con poca luz. Entra a continuación, cierra con seguro la puerta detrás de ti. Al caminar por el pasillo, se oye la risa de niños que juegan mezclados con conmovedores cantos de monjes extranjeros. Rápidamente las risas se tornarán en gritos y los cantos en maldiciones. Mientras escuches estos sonidos, estas a salvo, pero si tu coraje se tambalea, y el menor temor surge en ti caminando por ese corredor, los sonidos se detendrán, y si esto sucede, cierra los ojos y reza para que la horrible criatura que acaba de despertar tome tu vida en su primer bocado. Si sobrevives a este corredor, deberás llegar a una pequeña puerta cerrada. Las luces disminuyen a tu alrededor hasta que todo lo que puedes ver es la puerta. Cuando todo esté oscuro, usa la llave que te dieron y ábrela. Entra y encontrarás una pequeña y oscura celda. En la celda hay un hombre encapuchado con una túnica de color rojo, sostiene una vela y mantiene los ojos cerrados mientras canta. Se sienta en el centro de un pentáculo dibujado con sangre roja brillante. El hedor que produce te hará querer vomitar, pero no te atrevas a hacerlo. Detrás del hombre habrá una roca ardiente. No mires directamente a la piedra por mucho tiempo, o te quemará la mente y enviará tu cuerpo a una eternidad de fuego. En lugar de eso, mira la vela y escucha al anciano. Él sólo responderá a una sola pregunta: ¿Qué debe hacerse para completar su tarea? El hombre parará su canto, te dará 5 nombres y te hará cinco preguntas. Luego te dirá que debes averiguar por tu cuenta cuál nombre coincide con cuál pregunta. A continuación, tomará con su dedo índice, la sangre del pentáculo y escribirá en la pared la siguiente fórmula: Una llave + un libro+ una pluma + una palabra garabateada en una forma que es ilegible = un libro abierto con tres óvalos dibujado a su alrededor. Se reirá cálidamente y volverá a su lugar. Te entregará la piedra que sigue ardiendo y de atrás de su bata sacará un corazón que aún late. Con todas tus fuerzas, aplasta el órgano hasta que no lata por más tiempo. Dentro de la malla de carne se encuentra una pluma fuente antigua. Cuando mires hacia atrás, encontrarás al viejo muerto, con una mirada serena en su rostro. Dale a este hombre el honor final de cerrarle sus ojos vidriosos eternamente, y sal de la habitación. La oscuridad te envolverá y cuando se vaya, te encontrarás fuera del hospital. La pluma en tus manos, no necesitará nunca recarga de su roja tinta. A pesar de que la pluma no te haya tocado, te darás cuenta de que es tu sangre que drena a través de la pluma sobre el papel. Nunca permitas que este Objeto sea destruido, una muerte horrible y lenta te sobrevendrá. Mientras tengas este Objeto, oirás susurrando cantos dentro de tu mente hasta que mueras o éste cumpla su propósito. La pluma es el Objeto 42 de 538. Con él, escribirás en el maldito tomo con tu propia sangre, pero hacerlo sería una locura. Es tu decisión de continuar su trabajo, o destruir la posibilidad de que los Objetos vuelvan a estar juntos. #43: The Holder of Earth Español: El Holder de la Tierra En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social donde puedas llegar por ti mismo. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar The Holder of Earth. El trabajador se reirá en voz alta, poniendo su atención a una tercera persona. El trabajador permanecerá sentado, pero la persona a cuya atención señaló te dirá que lo sigas. No le preguntes nada mientras te lleva al cuarto de las escobas en desuso, en un lugar recóndito en el asilo. Abrirá la puerta para ti y esperará a que ingreses primero; no lo hagas, o la escalera interior de la puerta desaparecerá y caerás sin cesar en el vacío negro y helado. En su lugar, dile: “No me atrevería a ver estos lugares antes que tú”. Si él te cree, hará un gesto y entrará, deberás seguirlo. Si él no te cree, debes estar agradecido de que te encuentras en un cuarto recóndito del asilo, de modo que nadie podrá oír tus gritos. A medida que desciendes la escalera, oirás gritos bestiales provenientes de todos lados, pero sobre todo de arriba. Acostumbra tus ojos a la oscuridad, pues el hombre se ha desvanecido en ella, aunque sentirás que no estás solo. Nunca debes mirar hacia arriba, o los demonios y el infierno que te observan y se burlan de ti, descenderán, y rasgarán tu carne de tus huesos, drenarán tu sangre, rasgarán tus músculos y tendones, todo en un instante. A medida que bajas, encontrarás el ambiente cada vez más sepulcral, y aunque todavía serás capaz de oír a los demonios sobre ti, parecerá como si por fin desaparecen. Todavía debes tener la máxima precaución de nunca mirar hacia arriba. Después de una cantidad increíblemente larga de tiempo, pondrás pie en tierra firme y suave otra vez. Si los demonios de la escalera han dejado de gritar, no vivirás para ver el suelo. De lo contrario, desearás que lo hagan, por ahora es tu oportunidad de hacer la única pregunta a la que la oscuridad va a responder. Debes preguntar con firmeza: ¿Cómo pueden ser detenidos? Cuando lo hagas, lamentos espantosos se emitirán desde abajo, aunque todavía serás capaz de sentir el suelo debajo de ti. Sentirás al hombre que te trajo hasta allí. Sus ojos te perforarán, aunque no serás capaz de verlos. Nunca debes mirar hacia abajo, o tu mirada se perderá en oscuridad delante tuyo. Los lamentos seguirán, primero sin palabras, luego una fuerte voz masculina los guiará a hablar al unísono. Ellos te dirán lo único que puede evitar que los Objetos se unan, junto a todas las consecuencias si se logra hacerlo. Ellos hablarán del fuego que llueve del cielo, de los ríos que corren de color rojo sangre, y te dirán mucho más. Cuando todo acabe, las luces se encenderán. El hombre que te llevó ahí se habrá ido. En su lugar habrá un Objeto que no debes ver en ese lugar, pues de hacerlo, te volverás completamente loco. Debes cerrar los ojos tan pronto como las luces se encienden y buscar en el suelo, a ciegas, rozar la textura cálida y áspera del Objeto. Si no cierras los ojos, verás de lo que el terreno se compone: cadáveres humanos destripados, todos sin ojos, aunque aún respirando por la boca. Si ves esto y no enloqueces de inmediato, te convertirás en uno de ellos, y te unirás a esta tierra satánica. Si tomas el Objeto con éxito, serás transportado hacia el exterior del asilo, donde podrás abrir los ojos. La piedra volcánica es el Objeto 43 de 538. A pesar de que sabes cómo evitar que se unan, no serás capaz de hacerlo. #44: The Holder of War Español: El Holder de la Guerra En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar por ti mismo. Mira hacia el techo con una expresión de aburrimiento mientras caminas hasta el mostrador, y con una voz que suene como a medio camino en todo el mundo pregunta por The Holder of War. Recibirás un ligero golpe en el hombro; ya puedes mirar hacia abajo. El encargado sonreirá cortésmente y empezará a caminar, dando un discurso que suena casi mecánico, que describe la historia del asilo. No reacciones a su discurso, el cuál es increíblemente sangriento y muy gráfico; si reaccionas en este punto, ganarás un viaje de ida al infierno. Después de algún tiempo de caminata, llegarán a una puerta tallada de madera de caoba y oro. Párate delante de ella. Mantén la expresión de aburrimiento en tu rostro, posiblemente añadiendo una sonrisa en blanco, no reacciones cuando el trabajador agarre tu camisa por la espalda, o cambiará su humor y tú perderás tu cabeza. El trabajador te hará pasar por la puerta, y oirás que la cierra de golpe detrás tuyo. Estás, ahora, en lo que podría haber sido una tierra fértil, pero ahora está asolada; un campo de batalla. Soldados vestidos de dos colores: un sucio y horriblemente brillante blanco y un repugnante negro. Están batallando en todas las posibles formas más horribles, peleando con fusiles, cañones, espadas, arcos, todas las armas de guerra que han existido desde el inicio de los tiempos. No llames la atención en este campo de batalla, o los soldados sentirán tu presencia, interrumpirán sus peleas, y girarán hacia ti con un odio feroz, porque eres por lo que han estado luchando, y en su mente febril, enloquecida por la batalla, eso significa que tú eres la causa de todos sus derramamientos de sangre. Además, no trates de volver por la puerta. Se ha caído en el piso de barro, empujada por un soldado de infantería armado con un rifle gritando. Si dejas sacar lo mejor de ti, te rasgará en pedazos en cuestión de segundos, pero se las arreglará para no matarte. El dolor de esta experiencia, conducirá, sin duda, a lo que queda de tu mente a la locura. En su lugar, abandona tu expresión de aburrimiento y pon una expresión sombría y de determinación en tu cara. Camina mesuradamente, con marcha tipo militar, recto hasta que veas una estructura de tres pisos de altura, de hormigón, que podría haber sido un búnker de mando. No des la vuelta mientras caminas, la armada ha llegado al campo, no cambies tu ritmo ni tu paso, o los tanques te destruirán. Una vez que has entrado en el búnker, no respondas a nadie que te haga una petición o trate de hablar contigo, no importa lo desesperado que parezca. Cada uno de ellos piensa que eres el enemigo, y al momento que respondas, serás recompensado con un cuchillo en la cara. En su lugar, sigue recto hasta la escalera delante de ti, hacia el segundo nivel del búnker. A medida que subes las escaleras, un estruendo se escuchará detrás de ti, esa es la puerta de sellado contra el fuego y el desprendimiento de ataques lanzallamas. En el segundo nivel, sólo hay un hombre, sentado en un escritorio, gritando en un teléfono. Las escaleras hasta el tercer nivel son una masa de hormigón trenzado. El hombre en el escritorio lleva las estrellas de un general, pero no parece darse cuenta de que el teléfono, así como todo en aquel nivel, están muertos. Acércate a él, salúdalo, y en tu mejor voz de militar, gritar “¡Señor!” Él te mirará. Si piensa que no eres digno de su ejército, poco a poco te desollará con sus manos, y te unirás a él en su muerte próxima. Pero si piensa que eres digno, hará un gesto y te mirará. No le gustan los vagos, por lo que rápidamente haz la pregunta. Lo único que va a responder es: ¿A dónde voy, Señor? Él te responderá con tanto detalle, con tales horribles detalles, que te verás tentado a estrangularlo. No intentes hacerlo, él es un experimentado luchador, más de lo que jamás podrías pensar, y romperá tu salud. Cuando termine, él dirá “¡Descanso!”, y te entregará su pistola. Esta es su señal para soltar saludo. Toma la pistola y ponla en su funda, si no tenías una antes, la tendrás ahora. Una explosión destruirá la pared del fondo y atomizará al general. A través del agujero que se ve, verás en el horizonte, la forma larga y delgada de un misil que se aproxima. Cierra los ojos con fuerza y no los abras por nada. Los sonidos de la horrible batalla desaparecerán, y, desde el silencio, sonará un solo disparo. Abre los ojos. Estás de pie en medio de un campo de trigo. De alguna manera, sabes que aquí es donde la terrible batalla se llevará a cabo. Y también sabes, de alguna manera, que estarás en lugar del general. La pistola que se te ha entregado es el Objeto 44 de 538. Aprende a usarla. Si realizas el último disparo en el momento adecuado, evitarás la suerte del general. Si no, te unirás a él. #45: The Holder of Peace Español: El Holder de la Paz En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social al que puedas llegar. Ve hasta la recepción con una mirada de ira en tu cara, y demanda ver a una persona que se llama The Holder of Peace de inmediato. El encargado retrocederá, y te pedirá que hables en voz baja. No cumplas su petición, en todo caso, habla más fuerte, la ira en tu voz es lo único que mantiene las cadenas que cierran la puerta detrás de la mesa. Mantén la ira en tu voz. La operadora se esconderá bajo su escritorio y apuntará con un dedo tembloroso hacia un pasillo a la derecha que no existía antes. Inmediatamente ve a ese pasillo. No mires por encima del hombro, pues la operadora puede notarlo (y lo hará) y de hacerlo, desbloqueará la puerta detrás de ella. No querrás saber qué cosa se esconde ahí. Camina hasta encontrar una puerta con incrustaciones de perla, de hermoso diseño. Entra por la puerta, pero cambia la expresión de ira de tu cara inmediatamente. Los de adentro no la apreciarán. Con una mirada tranquila a través de tu cara, entra. Estarás en un hermoso templo, al aire libre, con la hiedra que se encrespa en los pilares de mármol y mosaicos hermosos bordados en las paredes. La puerta se bloqueará detrás de ti. No trates de abrirla, ya que no se abrirá, y los monjes con túnicas marrones que ves vagando por ahí, harán cualquier cosa para conseguir que te quedes, incluso si eso significa matarte. Pasea. No importa qué idioma hables, los monjes lo hablarán tambien. Son amistosos, y a todos ellos les gustaría hablar contigo, pero cortésmente declina a su petición. Diles que debes hablar con el Jefe de la Orden. Eventualmente, te dirigirán a un hombre sentado en un tablero de ajedrez, el abad del templo. La figura frente a él es un encapuchado y lleva una armadura. No trates de hablar con la figura encapuchada, o tu muerte será mucho peor que cualquier otra visión del infierno que el hombre pueda conjurar. En cambio, dirígete al abad. El juego está a un movimiento del jaque mate. Acércate, y pregúntale amablemente: ¿Por qué se reúnen, Padre? Abrirá su boca como si fuera a hablar. Pero la figura frente a él dejará escapar un aullido de furia demoníaca y sacará una espada. Está maravillosamente fabricada a mano, pero marcada con un mal inimaginable. Con un grito, la figura te tumbará y empezará a matar sistemáticamente a los otros monjes. Ellos tratarán de defenderse, pero tienen sólo sus cuchillos, y la espada del hombre encapuchado es tan fuerte que corta a través de los pilares como un cuchillo cortando mantequilla. Mientras ves esto, el abad hará el movimiento final en el juego. El encapuchado se girará y, a continuación, irá hacia ti con la espada en alto. Si fuiste grosero o hiciste algo mal, recibirás la hoja de la espada, y el dolor nunca cesará. Sin embargo, si fuiste amable, el abad se pondrá delante de ti y clavará el rey negro en el ojo derecho del caballero. No hagas caso o tengas compasión del hombre que cae al suelo, gritando, o el abad se girará y te hará lo mismo con el rey blanco. En su lugar, céntrate en el abad, que se ha volteado y te encara. Él te dirá por qué se reúnen. Es una historia larga, tan llena de sangre y horror que es muy posible que colapse tu mente. Pero si sobrevives a lo que te dice, alcanzará de debajo de la mesa donde está el tablero de ajedrez y te pasará una vaina con joyas e incrustaciones de oro. Aunque no la has visto antes, sabes por instinto que coincide con la de la espada que el guerrero blandía hace un momento. No lo dudes, tómala, coge la espada del guerrero, límpiala, y enfúndala. Tendrás necesidad de ella. Prepárate para irte, pero antes de hacerlo, el buen padre se detendrá y hará un gesto hacia la, ahora sin capucha, cara del guerrero. Él era guapo, pero no prestes atención a eso. Lo único en lo que debes concentrarte es en el hecho de que el rey negro se ha ido. Mira al abad, que asentirá y dirá una palabra, “regicida”. Un destello de luz te cegará, y cuando se aclare la visibilidad, aparecerás de pie en la calle a dos cuadras del asilo. Ve hacia la acera, no querrás tener un accidente. La espada que ahora sostienes una vez perteneció al Rey Blanco, y es el Objeto 45 de 538. El Rey Negro está esperando desde la escena de su asesinato, y la Espada del Rey Blanco anhela venganza. #46: The Holder of the Mirror Español: El Holder del Espejo En cualquier ciudad, en cualquier país del mundo, ve a cualquier institución de salud mental u hospital, y pregunta a la operadora por The Holder of the Mirror. El operador te mirará de forma extraña, como si hubieras hablado en un idioma diferente. Pregunta de nuevo, hasta que finalmente entienda, y te llevará a lo profundo de la institución sin decir ni una palabra. Te llevará a una puerta de hierro normal, la desbloqueará y hará señas para que entres en el oscuro pasillo de más adelante. Se quedará atrás, sin pronunciar una palabra, no hará contacto visual contigo. Una vez que la puerta se cierra tras de ti el pasillo será iluminado por una luz etérea, para revelar que las paredes del pasillo están cubiertas de espejos. Los reflejos se extienden hasta el infinito a cada lado tuyo, pero ninguno de ellos muestra tu reflejo, sino que muestran el de aquellos que vinieron antes que ti. Cada uno muestra el reflejo de los que buscaron al Holder, de cómo murieron. Trata de no mirar como las bestias los devoran, trata de no mirar nada en absoluto, simplemente camina en línea recta. Si los miras, si los ves, las criaturas en los reflejos vendrán por ti. Si en algún momento la luz comienza a apagarse, y comienzas a perder tu camino en la oscuridad, cierra los ojos con fuerza y di con firmeza, sin miedo: “Aquellos que buscas, ya se han ido antes”. Si todo se alumbra, tienes suerte, y las criaturas que te acechan se irán. Si se apaga todo, no huyas. No hay punto de fuga, ni en la oración por una muerte rápida. Se te capturará, y tu final se extenderá a la eternidad. Al final del pasillo increíblemente largo, se encuentra otra puerta, con una luz blanca brillante alrededor de sus bordes. Golpea la puerta, y se te permitirá entrar. De pie en el centro de la sala octogonal habrá una figura, como una silueta en la penumbra de la cámara. No te prestará ninguna atención, hasta que le hagas la pregunta: ¿Qué es lo que reflejan? Atrévete a hacerle cualquier otra pregunta, y llenará cada poro tuyo con un millar de agujas, desollará tu piel y la dejará volar con el viento y torturará tu mente hasta la locura, asegurándose que vivas eternamente con él en la cámara, y serás una sombra de lo que antes fuiste, y cada momento de tu existencia vivirás en agonía. Si haces la pregunta correcta, él te responderá, con detalles que te helarán los huesos y convertirá tu corazón en piedra. Él te dirá lo que quieren decir los Holders, por qué existen, y lo que está por venir. Después de que él te haya dicho esto, se pondrá en tu visión y revelará quién es. Te verás a tí mismo, excepto que en lugar de ojos, tendrás brillantes espejos de plata en tus cuencas. Como verás, serás incapaz de moverte por el horror, y él retirará uno de los espejos, derramando sangre espesa rápidamente. Tendrás en tu mano el fragmento ensangrentado, y luego te encontrarás de nuevo, fuera de la institución. Este espejo ensangrentado es el Objeto 46 de 538. Refleja lo que ha sido y lo que está por venir #47: The Holder of the Bloom Español: El Holder del Florecimiento En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hotel, motel, o cualquier lugar donde se pueda descansar, simplemente encontrarás una cama que es lo bastante cómoda para tu gusto. Entonces dormirás y dormirás por largo rato. Si logras soñar, estás destinado para esta tarea. Si no es así, reza por nunca despertar, porque los Objetos ya no son tuyos por más tiempo y sus Holders los quieren de vuelta. En tu sueño, verás un jardín de un magnífico diseño, frescas fuentes y flores raras. Aquí podrás descansar y prepararte. Cuando estés listo, busca en el jardín por donde llegaste, una mesa donde una bella mujer está sentada esperando por ti. Ella te invita a sentarte a su izquierda, a ella le gustas y tiene una tarea para ti. Sin palabras o gestos te pedirá encontrar una flor en su jardín. Tu estás en su reino, es mejor obedecer. Mantendrá la descripción de la flor en secreto, te está probando después de todo. Si estás destinado a tu papel o si tu suerte continúa llegarás a dos árboles entrelazados, cada uno produciendo una flor diferente. Elige con cuidado, porque si le desagrada a su anfitriona sería más conveniente aplastar tu cráneo contra las rocas que ver la cara de su descontento. Si eliges la flor en ese momento simplemente regresa a la mesa y dásela. Ella sonreirá y te besará en la mejilla, y dirá: “También fui un buscador una vez, ten cuidado con tu destino”. A medida que se aleja podrás ver que su parte trasera está mutilada por el fuego. Síguela a su casa y no tengas miedo, no te hará daño, ella entiende tu viaje y te dejará en la entrada de la casa y abrirá la puerta. Al llegar dirá estas últimas palabras: “Voy a dejarte ir libremente si me prometes una cosa, si tu viaje te trae de nuevo aquí te pido que termines conmigo. Si rompes mi promesa, no estarás seguro en tus sueños nunca más”. Diciendo esto, suavemente te empujará fuera de la casa y de regreso al reino de la vigilia. Te encontrarás en tu habitación y por el rabillo de tu ojo verás algo que se deslizó debajo de la puerta. Se trata de un sobre que contenía un pétalo de flor. El pétalo es el Objeto 47 de 538. Ella será tu aliada, ¿Pero podrás mantener tu promesa? #48: The Holder of Sacrifice Español: El Holder del Sacrificio En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social al que puedas llegar por ti mismo. Al llegar a la recepción, di que vas a visitar a alguien que se hace llamar The Holder of Sacrifice. Una mirada de felicidad a continuación, debería reflejarse en el rostro de los trabajadores, y te ignorarán. Solicita dos veces más. A continuación, otro miembro del personal te llevará a la planta más alta del edificio, y un piso más alto. Será en una sección no utilizada, de tono negro del edificio. Aparecerá como si se encontrara en construcción. Si oyes los sonidos del trabajo realizándose, demanda hablar con el supervisor. El miembro del personal se dará cuenta de que no te ha engañado y te llevará a la planta real. Dentro, escucharás un gemido interminable que procede de las paredes de la zona más alejada, inundada en la oscuridad. Es de suma importancia que escuches los ecos de este sonido. Si la fuente del ruido cambia, mantente quieto durante 5 segundos, y extiende tu brazo derecho, mostrando la palma hacia la oscuridad. Si sientes los bichos más repugnantes y más miserable en tu brazo, no te inmutes, no grites. Si lo haces, nada podrá salvarte. Si el sentimiento cesa, a continuación, sigue adelante. Al llegar al final de la sala algo prenderá las luces. La luz revelará miles de cadáveres formados juntos en el suelo, como para mostrar el resultado de los sacrificios que hay que hacer para lograr la propiedad del Objeto. Una puerta estará a la derecha. Ábrela. Una vez que cruces el umbral de la puerta, llegarás a una oficina. Un hombre estará sentado frente a ti, en una silla en el extremo opuesto de la habitación. Él habla por teléfono celular, chorreando sangre, pero su voz es inexistente. Sin embargo, una vez que le preguntes, él hará una pausa: ¿Por qué he sido elegido? A continuación, Él te extenderá el teléfono ensangrentado. Tómalo, y escucha. Una voz ronca describirá los efectos de los Objetos, y por qué has sido elegido, y esto te hará temblar incontrolablemente. Este teléfono es el Objeto 48 de 538. Los que pueden tenerlo para escuchar, recibirán la verdad #49: The Holder of the Grail Español: El Holder del Grial (Una especie de vaso místico) En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social al que puedas llegar. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar The Holder of Grail. Tan pronto como tus palabras llegan a sus oídos, el trabajador tendrá pronto una mirada en blanco en su cara. Si usted la mira, de repente puedes perder toda comprensión de la realidad. Debes evitar su mirada, y preguntarle de nuevo. Un objeto contundente se romperá en tu cabeza por detrás, y todo se volverá negro. Cuando te despiertes, estarás en un cuarto oscuro. Una brújula se encuentra sobre un pedestal en el centro, señalando las cuatro direcciones por toda la eternidad. Si vas al sur, encontrarás un pozo. Si te fijas en el interior del pozo, una corriente de demonios surgirán y te comerán. Esto es mucho peor de lo que parece, ya que tu conciencia no se anula, y tendrás la experiencia de ser digerido en cincuenta lugares diferentes durante incontables milenios. Si vas al este vagarás por la tierra de Nod para todos los tiempos. El viento puede remover la carne de tus huesos, pero tu esqueleto no dejará de caminar. Si vas al oeste llegarás a un abismo, y no resistirás la tentación de lanzarte. Si vas al norte, encontrarás una puerta con una extraña marca en ella. Si colocas tu mano en esta marca, verás una imagen de él. Él te dirá que entres por la puerta. En el interior, te encontrarás en un bosque. Si entras allí, encontrarás un lago. Rápidamente, dale la espalda, escaparás de una muerte súbita, el lago no es más que un espejismo, que enmascara una criatura mucho más horrible que tu peor pesadilla. Si sigues adelante y de repente giras a la izquierda, encontrarás un charco de sangre. Hay un hombre ahí, y pide tu alma. Si le das tu alma, se levantará. Este hombre tiene el rostro de un diablo, pero su voz es la de un ángel. Cuando te sonría, si no le vuelves la espalda, tu alma se perderá para siempre. Cuando el hombre se acerca a ti, él va a decir “Gracias” y te dará un grial lleno de sangre. Y de repente, en un solo segundo, terminarás en la cocina de cualquier lugar al que llames hogar. Sé agradecido, pues si no lo haces, o has hecho algo malo, el hombre seguiría teniendo tu alma, y el dolor de esa separación es una experiencia que no deseas pasar en mente. Vivirás en agonía gritando hasta que alguien se digne a poner fin a tu sufrimiento. Pon el grial en el congelador, se debe mantener frío y no derramarse ni una gota. Para que no se encienden una vez más el fuego del infierno en la Tierra. Este grial es el Objeto 49 de 538. Si bebes su sangre, te volverás loco o serás el Anticristo. Sólo tu destino puede decidir. The Holder of Penace (El Holder de la Penitencia) En cualquier cuidad, en cualquier país, hay aquellos que vagan por las calles, y ellos encontraran su camino hacia ti, querido buscador. Quiza sea una trabajador de la caridad o una persona sin hogar, quizá incluso algo parecido a ti, alguien que “Perdio su billetera” o nececita “dinero para el bus” que antes de leer esto, quizá solo lo hayas ignorado, o te burlaste de su pedido dándole “lo que tienes” La próxima vez que te cruces a uno, lo sentirás. Míralo a los ojos. No vaciles, mantén tu mirada puesta en el, Seeker. Debes pedirle “Deseo ver a The Holder of Penance” Si sus ojos parecen cristalizados, como congelados de terror, aunque su boca se estire amplia con una sonrisa, debes hacerlo a un lado, y correr tan rápido como puedas. Como seas, si lo ves con el ceño fruncido, y sus ojos parpadeando, debes esperar sus preguntas. Mantén fija tu mirada, Seeker, lo que sea que hagas, no quites la mirada de sus ojos. Mientras te preguntan, tendras que recontar los pecados de tu vida, y mientras los pecados empeoren, el mundo alrededor tuyo, lo que ves en tu visión periférica, comenzara a cambiar, y a volverse una tierra infernal. No quites la mirada, y aun menos veas tras de ti. Mientras sus frios ojos comienzan a reflejar el fuego y la sangre y el caos a tu alrededor, debes saber que sus preguntas llegaran en algún momento a su fin. Si aun tienes un poco de sanidad cuando el Holder guarde silencio, coloca tus manos frente a el, y pidele que te de una penitencia. Tomaran tus manos en las suyas, entonces cerrara sus ojos. Si has cometido muchos pecados, quizá no sobrevivas a la siguiente parte. Pero ya es tarde para dar paso atrás. Por cada pecado, sentirás como si un rayo te atravesase, de sus manos a las tuyas, y de tus manos a tu corazón. Si tu corazón es lo suficientemente fuerte para resistir esta prueba, en tus manos estarán dos castañuelas de madera negra, unidas por un hilo rojo, cada una con la imagen de un pelicano. El Holder se desvanecerá, y estarás solo en el lugar donde lo encontraste. Corre a tu casa , Seeker, solo los tontos creen que es sabio quedarse mucho tiempo. Aquellas castañuelas son el Objeto 50 de 538. Pueden ser tocadas, pero eso solo acercara a los demás. #50: The Holder of the Afterlife Español: El Holder de la Otra Vida Este viaje no es para los de corazón débil, ni para los retorcidos y llenos de maldad. Yo controlo las vidas de todos los hombres, y de esos que son… inhumanos… Si todavía deseas buscarme, estate advertido que no puedes realizar esta búsqueda más de una vez. Irás a cualquier morgue, en cualquier ciudad, estado o país. Pregunta a cualquier funerario ahí por ver a su más reciente “cliente”. Si una mirada de disgusto llegara a cruzar su rostro, agradécele por su tiempo, haz una reverencia, date vuelta y vete caminando pacíficamente de allí. Sé cuándo llegará tu tiempo así como sé el de los demás, y ese no será el momento para ti aún. Si una mirada de comprensión se posa en su rostro, dejará la habitación y regresará con un gran, largo cuchillo culinario francés, dos agujas quirúrgicas con hilo y una barra de oro. También traerá un cuerpo fresco y un libro de medicina. Pon las agujas en el carrete, clava el cuchillo sobre la cabeza del cuerpo y mantente mirando al rostro del cuerpo con la barra de oro en tu mano (haz lo que desees con el libro, es sólo un libro). Debes esperar hasta que el funerario deje el cuarto, lo que podrá tardar un rato. Antes de que se vaya, mencionará el nombre científico de un sitio en el cuerpo, y se irá. No hagas nada hasta quedar completamente solo. Cuando sea así, busca en el libro por el lugar en el cuerpo y usa el cuchillo para abrirlo. Pon la barra de oro en ese lugar y cúralo. Sólo una de las agujas removerá completamente la cicatriz, así que escoge sabiamente. Haz todo esto manteniendo una expresión estoica en tu rostro. Tras haber completado tu tarea, el cuarto quedará en la penumbra, y deberás gritar en voz clara: ¿Lo ves? He preparado un regalo para ti, toma lo que te pertenece. Entonces yo apareceré en toda mi asombrosa gloria, y juzgaré. Si tuviste alguna reacción en cualquier momento, desde la partida del funerario hasta que las luces se perdieron, o la cicatriz sigue allí, tu alma será mía para tomar como un obsequio, y tú también serás llevado a mi guarida. Si tu rostro se mantuvo estoico en todo el proceso, la cicatriz sanó, desenvolveré mi presencia con mi gran guadaña, buscando la barra. Permanece completamente sin expresión o te decapitaré, fallando en tu búsqueda como ya otros lo han hecho. Cuando la encuentre, sonreiré. Y cuando sonría, una luz destellará y la habitación reaparecerá, sorprendentemente diferente. La describiré para prepararte. La habitación estará construida a base de niños muertos, con las cuencas de sus ojos vacías, y torrentes de sangre fluyendo por sus bocas. Estarán pegados juntos con una sustancia negra que lentamente les recubre. Se retorcerán y gritarán por sus padres sin parar en ningún momento. Tú no podrás cerrar tus ojos, ni mostrar emociones, o te juzgaré como no merecedor y te llevaré con Tartarus. Habrá un bebé frente a ti, muerto, normal, con un escalpelo en su cabeza; quizá le reconozcas. Después de medio minuto de este horror, si permaneces cuerdo, será tiempo para la tercera prueba. Una oscura y retorcida versión de tu mundo aparecerá, habitada por los condenados. Cuando entremos en escena habrá un extraño, llano campo de rocas, con un pilar de 90 centímetros en el centro. Te arrojaré un cuchillo negro grabado con símbolos. Deberás apuñalar la punta de tu dedo índice con él, pero siéntete agradecido de que he reducido el dolor que podrás sentir. Aunque la sangre nunca se coagulará en el dedo, no te quedarás sin ella, pues estás en mis dominios. Después de eso, deberás dibujarme un pentagrama con una circunferencia de 150 centímetros de diámetro, con la punta de la estrella apuntándome a mí. Asegúrate de hacerlo bien, soy un juez despiadado. Al terminar, veré tu trabajo. Una de dos cosas pasarán: Me giraré y cerraré mis ojos disgustado. Si esto pasa, el pentagrama se prenderá en llamas, y la sangre que esparciste por el terrero arderá, así como la que todavía permanece en tu cuerpo. Quedarás atrapado en tu propio pentagrama, con tus venas quemándote por la eternidad en un agonizante dolor que jamás acabará… …O me gustará tu arte y sonreiré. Me volveré a ti y te sonreiré. Mis ojos se ennegrecerán y de mi boca saldrán pútridos zarcillos formando una espantosa sonrisa en mi rostro. Te darás cuenta que lo mismo está pasando contigo, y que te he infectado con mi virus. Cuando el Ennegrecimiento de tu cuerpo se detenga, será ahora de noche y deberás posar tu mirada en el pentagrama. Una audiencia demoníaca te estará observando, y tienden a desgarrar en pedazos a las personas que les miran. Bailarán a tu alrededor en una ráfaga diabólica, incitándote a verles, burlándose de ti, maldiciéndote a su gusto. Si permaneces calmado, se retirarán. Cuando lo hayan hecho, la oscuridad caerá en el lugar, y de inmediato, cierto número de candelas se encenderán a lo largo del pentagrama; cuenta y recuerda ese número, te servirá al final. La luz volverá y serás regresado fuera de la morgue, cerca del mediodía. El corte en tu dedo habrá sanado y serán el número exacto de las candelas que dictarán cuántos días han pasado. Notarás un líquido oscuro en la tierra frente a ti, y adhiriéndose a tus prendas. El virus te ha seguido. Ahora posees el poder de convocar al Ennegrecimiento a voluntad, el mismo que viste en mi rostro durante la tercera prueba. Todo aquel que cruce su mirada contigo cuando le invoques, será consumido lentamente por el Ennegrecimiento también. Por el virus. Cada vez que lo llames, sentirás el dolor que sentiste en tu dedo, en todo tu cuerpo, incrementado diez veces. No perderás el conocimiento, pero el dolor será inaguantable. Esta enfermedad es el Objeto 50 de 538. Con ella, podrás traer el Ennegrecimiento a cualquiera, incluso a los inmortales… #51: The Holder of Illusion Español: El Holder de la Ilusión En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hospital psiquiátrico o centro de reinserción social a donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio, pregunta al trabajador si The Holder of Illusion está alojado allí. Si el trabajador asiente con la cabeza, estas condenado. El Holder sabía que irías, y sentirás tu cuerpo desaparecer lentamente. No es una experiencia agradable. Si el trabajador responde negativamente, debes sentirte afortunado. Te pasará un pedazo de papel con direcciones del asilo y te pedirá que te marches. Hazlo, gira a la izquierda, y bota el papel. No querrás alertar al Holder de tu llegada antes de lo necesario Camina cuatro cuadras por la dirección en la que estás, luego, gira a la izquierda y avanza una, luego a la izquierda y camina dos, luego detente, rasca tu barbilla, y gira. La calle ha cambiado, todos los colores del mundo se han drenado frente a ti. Un cráter inmenso está en el centro de la calle. Da un paso hacia atrás. Debe haber una pluma de tinta roja a lado tuyo, tómala y guárdala en tu bolsillo. Como verás, el efecto de decoloración desaparece lentamente, revelando lo que parece el período subsiguiente de un ataque militar sobre un mundo negro y blanco, edificios hechos pedazos, calles destruidas, y personas muertas por todos lados. Cubre, rápidamente, tus ojos con tus manos y grita “¡Niego la verdad! ¡Deja que el sendero se manifieste!” Si el Holder te piensa indigno, sufrirás el mismo destino de aquella cuadra destruida, y el efecto que viste, continuará difundiéndose. Pero si logras pasar, sentirás un ligero hormigueo por tus piernas, tan leve que apenas podrás sentirlo. Abre tus ojos. El efecto continúa expandiéndose silenciosamente, pero tu estás completo, como siempre, en medio de esa ruina. Camina recto por aquella cuadra hasta que llegues a un depósito. Las puertas principales están dobladas, pero aún se se mantienen fuertes en su sitio. Junto a las puertas del edificio verás una placa como las que hay en las estaciones de bomberos, pero totalmente en blanco. Saca la pluma que tienes en tu bolsillo y escribe sobre la placa, con letras tan pequeñas como te sea posible, pero que se pueda leer: ¿Quién sobrevivió para contarlo? La tinta formará un charco en un punto y empezará a gotear, muy parecido a la sangre goteando y resbalará por la placa, describirá al sobreviviente, contando su historia de terror y tristeza, y los finales que sintió en un intento por desistir en la búsqueda, tratando de asegurarse que no vuelva a ocurrir. Muy lentamente, tendrás el horrible presentimiento de que el mismo Holder es el sobreviviente del cual él habla. Él te asegurará que esto no es verdad, sin embargo, y terminará el relato con: “Su destino no se mencionará en esta narración, pero su legado continúa”. La pluma se derretirá en tu mano, y las puertas del depósito se romperán y abrirán. Corre hacia adentro (no camines) y entra a la oficina del gerente. Estará completamente oscura, pero no te atrevas a encender la luz, despertarás al guardián de su sueño. En vez de eso, busca a tientas alrededor del escritorio hasta que sientas un objeto, redondo y suave en tus manos. La oficina desaparecerá de tu vista y tendrás un vistazo de la calle de la masacre, a todo color, antes de que todo se vuelva negro. Despertarás dos días después sentado en la mesa de tu cocina en tu casa. Un periódico local muestra un ataque terrorista reciente. Siéntate derecho y te darás cuenta que sigues sosteniendo el Objeto. Ponlo sobre la mesa. Lo que tienes ante ti, es una bola de acero del tamaño de una nuez, y es el Objeto 51 de 538. El sobreviviente ahora sabe de ti, y tu de él. Los secretos los unirán para siempre. #52: The Holder of Disgust Español: El Holder del Asco En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social en el que puedas llegar por ti mismo. Al llegar a la recepción, pide visitar a alguien que se hace llamar The Holder of Disgust. La cara del empleado se tornará un poco verde, se disculpará e irá al baño más próximo. Una guardia aparecerá a tu lado y te pedirá que la sigas, obedécele, por ahora. Te llevará a una puerta con un número en ella, posiblemente recordarás haber visto esto antes, casi como si hubieras estado ahí hace mucho tiempo atrás. No voy a decirte cuál debe ser el número de la puerta, pero si no es el correcto, tu destino será de eterno dolor y náuseas. Si el número es el correcto, te encontrarás en una habitación que se parece mucho al estómago de una persona. Verás comida ser digerida, vagando en las vías del ciclo digestivo. Será mucho más horrible de lo que algunas vez te hayas imaginado. Simplemente espera hasta que veas una puerta caer en la habitación, luego entra por ella. Si no puedes entrar por ella, entonces serás lentamente digerido, como todo lo demás en aquel lugar En caso de que hayas logrado entrar por la puerta, te encontrarás en una habitación con paredes de un blanco puro. Es una de las pocas cosas que no vuelven loco al Holder. Tú, sin embargo, no eres de esas pocas cosas, así que prepárate para correr tan rápido como sea posible si es necesario. Acércate a la chica que está el centro de la habitación y pregúntale: ¿Qué consideras puro? Ella te mirará con la boca abierta, tratando de hablar. Pero será incapáz y en su lugar, vomitará sobre el piso. Cierra tus ojos todo el tiempo mientras escuchas como ella vacía su estómago. Cuando ya no escuches nada, abre tus ojos y camina hacia donde estuvo la chica. Toma las píldoras que están allí. Estas píldoras son el Objeto 52 de 538. Tomar una te hará desaparecer de la misma forma en que la chica lo hizo. #53: The Holder of the Anvil Español: El Holder del Yunque En cualquier ciudad, en cualquier país del mundo, ve a cualquier institución de salud mental u hospital y dile a la operadora que deseas ver a The Holder of the Anvil. Un momento, una hora, un eón pasará mientras ves cada falla del mundo reflejada en sus ojos. Verás el final de las cosas, hijas arrancando tiras de carne de sus madres con ganchos de acero y hueso, padres arrancando los ojos de sus hijos, y sabrás que tú les has dado a ellos ese tormento. Su angustia será la tuya, y tu única opción es dejar a tus lágrimas unirse a las de ellos, pero no des señal de saber esto, o la operadora se retirará y toda esperanza se irá con ella. Un eón, una hora, un momento pasará y la operadora bajará sus ojos en señal de derrota, y abrirá la puerta detrás de ella. Síguela con cuidado, es engañosa y te dejará en lugares oscuros donde tus gritos jamás se escucharán, y tus huesos no serán encontrados. Al final de este camino, cuando los cráneos de infantes crujan bajo tus pies, encontrarás a un joven hombre, encadenado a una plancha de hierro irregular. Tu guía se girará y te ofrecerá un martillo en una mano y una cuchilla en la otra. Si tomas la cuchilla, abandonarás tu búsqueda y rogarás por un final rápido, pero no te será concedido. Debes tomar el martillo, y cuando lo hagas, estámpalo en la cabeza del joven, con toda tu fuerza. A pesar de que es inocente, no te permitas la misericordia, porque la misericordia te ha abandonado. Cubre los cráneos y tus pies con las vísceras y la sangre. Cuando su deuda se haya saldado, serás devuelto a tu mundo, fuera del asilo. El martillo continuará en tu mano, aunque la sangre ya nunca podrá ser quitada de él. Su sed ha sido satisfecha por ahora. El martillo es el Objeto 53 de 538. Sólo se utilizará una vez más, para dividir el mundo y encontrar el corazón secreto que late en su interior. Reza para que no sean tus manos las que lo manejen. #54: The Holder of the File Español: El Holder del Archivo En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social a la que puedas llegar. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar The Holder of the File. En caso de que una mirada de dolor y preocupación se dibuje en la cara del trabajador, serás llevado a las profundidades de la instalación. Luego de muchísimos giros y vueltas, más lejos de lo que debería ser el tamaño del edificio, serás llevado a una celda de estilo antiguo. Dentro de ella hay oscuridad, y un solo ruido, el sonido de un archivo contra el metal. Debes, al momento que el sonido de la fricción se detenga, girar rápidamente y correr. Corre tan lejos y rápido como te sea posible, y no te preocupes de tomar el camino equivocado, perdiéndote en las profundidades de estas instalaciones, será la menor de tus preocupaciones. Si la fricción continua sin disminuir, camina hacia las barras y mete una mano en la oscuridad. Sentirás que un objeto es puesto en tu mano. Si se siente caliente, suéltalo y cae sobre tus rodillas en oración. Reza por ser lo suficientemente rápido, para que, cuando mires arriba, aun permanezcas fuera de su celda. Si fuiste muy lento, una eternidad de trabajo de archivo no te dejará pasar aquellas barras. Si el objeto se siente frío, pregunta con voz clara y fuerte hacia la celda y retira tu mano. La única pregunta que será contestada es: ¿De qué lado están? Sentirás que el archivo en tu mano se empieza a mover. Como jirones de tu piel a través de tus huesos, debes concentrarte en la pregunta a pesar del dolor. El archivo raspará tu carne y tu hueso hasta que no quede nada. Si lo haces sin ceder al dolor, encontrarás la respuesta a tu pregunta en tu mente. Tu mano estará completa, y una vez más, estarás fuera de las instalaciones con un frío y oxidado archivo en tu mano. Muchos se vuelven locos con este conocimiento, y algunos usan el archivo para repetir el proceso en un intento por borrar las palabras de sus cabezas. Si consigues aguantar, te encontrarás entre aquellos en la reunión. Ese archivo es el Objeto 54 de 538. Será bueno tu camino hacia la reunión, pero no puedo ayudarte desde allí más. #55: The Holder of Cruelty Español: El Holder de la Crueldad En un lugar donde se reúnen los presagios oscuros y donde la muerte ha maldecido, llama al cielo sin estrellas para conocer a The Holder of Cruelty. Ante la tierra contaminada en la que te encuentras, surgirá un pedestal negro y antiguo, con un recipiente hondo tallado en el cráneo carcomido que se encuentra encima. Desde este punto, no hay retorno. Los ojos del cráneo decadente brillarán en un rojo sangre y en tu cabeza, una voz malvada sonará: “Mors ultima linea rerum est” Ennegreciendo hasta la noche vencida, en el recipiente debes reunir los corazones palpitantes de aquellos a los que más quieres. Si los corazones dejan de latir, la oscuridad caerá sobre ti, si fallas en el proceso, la oscuridad caerá sobre ti, si el suicidio se convierte en tu última opción, la oscuridad caerá sobre ti. Con los corazones palpitantes reunidos en el recipiente , el ennegrecimiento cesará. Los corazones se licuarán formando figuras oscuras e impenetrables. Las voces de aquellos que fueron ofrecidos, te hablarán en lenguas desconocidas. Aunque son incomprensibles, no caigas en sus mandatos pues son engañosos. En su lugar, reune los cadáveres de cinco de tus enemigos más odiados y llévalos al pedestal. Vierte el líquido contaminado en sus gargantas. Ni una sola gota debe caer al suelo. Los cinco cadáveres revivirán, resurgiendo como marionetas malvadas, obedeciendo a su maestro maldito, cambiando de forma a un ser retorcido y oscuro. Debes alimentarlos con cinco niños pequeños con vida. El menor remordimiento no será tolerado en sus ojos. A medida que la sangre fresca de los niños pasa por sus venas, debes ver, a través de la agonía, los gritos, lagrimas y el miedo, como ellos son completamente devorados. Sufrirán el dolor de un siglo de torturas mientras son consumidos. Cuando la prueba haya terminado, ellos te rodearán. Exigirán una sola cosa más, tu propio corazón. Apresúrate, ellos no sienten el dolor como los mortales. Como el ofrecimiento impío pasa de mano en mano, también será consumado. La comida terminó, las figuras se fusionarán y se disiparán en una aura oscura y brillante, eclipsando el cielo oscuro. Los susurros silenciosos que consumen tu mente forman el Objeto 55 de 538. Cuando todo oscurezca, ellos te guiarán hasta Él. #56: The Holder of Reality Español: El Holder de la Realidad En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social al que puedas entrar. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar The Holder of Reality. La recepcionista te llevará por unas escaleras que van mucho más alto de lo que parece ser el edificio, hasta finalmente llegar al piso más alto, donde encontrarás nada más que una puerta. Como te aproximes a la puerta, la recepcionista se alejará. En este punto, puedes buscar al rededor a la recepcionista, pero haciendo esto, solo hará que te pierdas en las salas de la institución para siempre. En lugar de eso, abre la puerta y continúa hacia el interior. Dentro de esa puerta, encontrarás a un hombre sentado en una silla de oficina, jugando un juego en una consola de videojuegos que jamas has visto antes. Es un diseño bizarro, con una carcasa de hierro forjado, grabado y pintado de forma retorcida, con diseños demoníacos. En el juego, él está torturando a una persona con métodos demasiado horribles para ser descritos. Luego de que, inevitablemente, caes en cuenta de que su involuntaria víctima eres tu, te convertirás en tu avatar en el juego, y serás forzado a soportar cualquier tortura que su mente pueda concebir, hasta que el juego termine. El juego puede finalizar únicamente de una o dos formas. Probablemente te vuelvas loco, en cuyo caso él se llevará tu alma aparte, únicamente para su deleite. Como sea, puedes aguantar con éxito, la tortura, y se te concederá el privilegio de hacer una sola pregunta. Si le preguntas por qué estas en el juego, el se verá forzado a revivir el juego completamente, repetidamente, por toda la eternidad. En su lugar, debes preguntar: ¿Por qué juegas? Con esa pregunta, él gritará en agonía y la consola se reseteará. Estarás sentado en la silla de la oficina, la consola y el control puestos en el piso a tu lado. El te observará a través de la pantalla de TV, una mirada de indescriptible miedo en su cara. Por muy tentador que sea, no juegues el juego. Probablemente es lo mejor ni siquiera tocar el control. Simplemente apaga la consola, retira el cartucho del juego, y llévalo contigo, dejando la consola atrás. Ese cartucho contiene el Objeto 56 de 538. Estuviste en él una vez, recuerda eso, antes de que pienses en jugarlo. #57: The Holder of the Truth Español: El Holder de la Verdad En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social al que puedas llegar. Al llegar a la recepción, pide amablemente, visitar a alguien que se hace llamar The Holder of the Truth. El trabajador hará un gesto ligeramente, luego volverá a lo que estaba haciendo. El no responderá si le preguntas nuevamente, pero no te atrevas a preguntarle por tercera vez, porque si lo haces, él te mostrará su verdadera forma, y te despedazará en tiras de sangre en el acto. Gira para marcharte. La puerta se ha desvanecido, pero hay una trampilla en el piso, que antes no estaba ahí. Ábrela, preferiblemente con algo largo, que te dé la oportunidad de escapar si hay algo esperándote del otro lado. Si lo hay, corre, vete del asilo tan rápido como puedas. Encuentra una ventana y salta, pues todas las puertas estarán trancadas o se habrán desvanecido. Cuando logres salir por la ventana, huye tan lejos como puedas, preferiblemente, cruza tanta agua como te sea posible; esto no lo detendrá pero si lo retrasará. Y tu necesitarás cada segundo para hacer las paces con tu dios. Si nadie está esperando, salta a través de la trampilla. Aterrizarás en una espléndida biblioteca. Gente en vestidos exquisitos y elaborados por todas partes, hablando, leyendo y relajándose. No toques a ninguno de ellos, o intentes coger algún libro, pues ese es el cebo, y tu no querrás halarlo. Mira alrededor, tendrás todo el tiempo que necesites. Eventualmente, encontrarás un hombre de cabello gris, sentado en un escritorio, estampando una interminable pila de libros con un viejo sello de “devuelto”. No intentes tocarlo a él o a sus libros, si lo haces, toda la gente agradable revelará cuál es su verdadera apariencia, y si te vuelves loco en un instante por lo que ves, considérate afortunado, para tu suerte, no sentirás el dolor que ellos quieren hacerte sentir con gran furor vehemente. En su lugar, hazle al bibliotecario una pregunta y sólo una: ¿Cuál de ellos tiene Su Ley? El bibliotecario mirará hacia arriba. Sus ojos son de un color que no es de este planeta o incluso de esta galaxia; son de un color tan imposible que tú probablemente te vuelvas loco, con sólo una mirada. Mantente firme y mira directamente a sus ojos. No rompas el contacto visual, o él mirará hacia abajo, sin esperar por ver cómo los otros se abalanzan sobre ti. El te dirá un nombre. Es un nombre largo, pero te dará una tarjeta que te ayudará a recordarlo. Antes de ir a busca el libro, pregúntale si lo chequeará primero. El asentirá y sellará la tarjeta. No te molestes en buscar el libro. Ya ha sido robado de la biblioteca, y debes encontrarlo. Cierra tus ojos y di tres palabras: “Encuentra al Ladrón” No abras los ojos durante diez segundos, pues si lo visto anteriormente no te ha vuelto loco, entonces lo que verás si lo hará. Después de los diez segundos, abre tus ojos. Estarás en la calle del asilo, sosteniendo aún la tarjeta. Esa tarjeta es el Objeto 57 de 538. Has registrado la salida del Libro, es tu deber devolverlo. #58: The Holder of Lies Español: El Holder de las Mentiras En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier manicomio o centro de reinserción social donde puedas llegar. Al llegar allí, camina hasta la recepción y pide ver a alguien que se hace llamar The Holder of Lies. El trabajador asentirá alegremente, entonces se levantará y hará un gesto para que lo sigas. También lo harán cerca de siete personas más en esa área. Ignóralas a todas, ellas se desviaron del camino de la verdad, ahora solo quieren llevar a otros a unírseles. Camina hasta el escritorio y mira debajo de él. Habrá un botón, parpadeando de color naranja, con un letrero que dice “En caso de Emergencia”. Presiónalo dos veces, este botón es el que abre la puerta, y no querrás que la puerta se cierre sobre ti. Levántate y date la vuelta. Habrá una puerta de acero con un letrero “El camino de la verdad” frente a ti. Es la única verdad en este lugar, ignora el resto; sólo el camino de la verdad te conduce a la mentira. Atraviesa la puerta. Puedes volverte loco por tu posición, caminando en el tejado de un pasillo que conduce a una dirección imposible, por su lado, pintado con un color imposible. Ignora estas visiones, la única cosa que es verdad es el camino bajo tus pies. No puedes cerrar, para nada, tus ojos en este lugar, pues nunca podrás abrirlos nuevamente. Soporta la locura de tu ubicación. El techo del pasillo es de baldosas rojas y blancas. Mantén tus pies en las baldosas rojas o caerás, directo a la locura del más allá, y de ahí en adelante, solo tendrás un propósito, llevar a otros a unirse contigo. Eventualmente, después de lo que parece una eternidad, te encontraras en frente de una puerta de madera normal. Ábrela y camina dentro. Te encontrarás en una oficina del estilo de los 30, Un hombre con abrigo negro y un sombrero fedora, estará encorvado sobre un montón de papeles en su escritorio, murmurando y garabateando. Un arma encima de los papeles, cargada. Una linea de retratos en el muro del fondo, mostrando al hombre en una serie de lugares, pero notarás dos cosas en común sobre las fotos; uno, el hombre nunca muestra su cara, y dos, todos en la foto, excepto el hombre, parecen tener una inimaginable agonía Dirige tu mano al arma, pero no la toques, este hombre no disfruta ser distraído. Ármate de valor y pregunta al aire: ¿Dónde estaba Él cuando se reunieron por última vez? Coge el arma rápidamente , luego dispara al hombre hasta que te quedes sin balas. Si no lo haces o si fallas, el te cogerá y mostrará la verdadera apariencia de su rostro. No querrás verlo, si lo haces, aparecerás en las fotos de aquel muro, y verás por qué los otros están en agonía Sin embargo, si tienes éxito, el hombre se desplomará sobre su escritorio, muerto. Un sobre caerá en el suelo. Si realmente quieres saber dónde Él ha estado, tómalo, el mensaje dentro te lo dirá. Pero el contenido es extremadamente volátil, y es posible que tu mente no pueda manejar tal conocimiento. En efecto, el sobre te dirá dónde, pero no te dirá por qué. Esto es más de lo que cualquiera podría soportar. No trates de leer el sobre ahora, no tendrás tiempo. Suelta el arma inútil y corre. Corre tan rápido como puedas, pues, sin su guardia, el camino de la verdad empieza a desviarse, y no querrás estar ahí cuando esto suceda. Cuando veas la puerta de acero, corre hacia ella. Si eres muy lento, quedarás atrapado como un trabajador confundido, y serás torturado hasta que accedas a reemplazar al hombre al que asesinaste. Sin embargo, si fuiste lo suficientemente rápido, aparecerás en el hall de la entrada, en uno de los sofás del área de descanso. Rápidamente levántate y corre al sillón verde, el Objeto está llamando, y hay otros que también lo quieren. Arroja la almohadilla del asiento. Se revelará un esqueleto, retorcido en su posición de horrible agonía. En sus brazos, sostiene un libro, encuadernado, de color azul marino y estampado con oro. El nombre está incrustado en plata en el frente, es un nombre largo. Este libro es el Objeto 58 de 538. Has encontrado Su ley, pero depende totalmente de ti si quieres seguirla. #59: The Holder of Work Español: El Holder del Trabajo En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier sitio de construcción o de fundición al que puedas llegar. Al llegar al supervisor, pregúntale por alguien que se hace llamar The Holder of Work. El capataz se burlará y te asaltará con una andanada de verdades horribles. No reacciones y reitera tu petición. Te pedirá que esperes un segundo, mie

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The Holders 101-110
ParanormalporAnónimo4/29/2014

#101: The Holder of Cognition Español: El Holder de la Cognición En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hotel. En él, existe un cuarto que no está disponible. Pregúntale a la persona en la recepción por “la mejor habitación en el noveno piso”. No importa si el hotel no tiene nueve pisos de altura. El recepcionista te mirará con temor, y entrará en un cuarto detrás de él. Luego de un momento, saldrá el director del hotel y, en silencio te llevará a un ascensor en el sótano. El ascensor tendrá varios botones con símbolos irreconocibles. Pulsa tres de los botones en rápida sucesión, y el ascensor descenderá. Cuando el ascensor se detenga, estarás en un pasillo limpio y bien iluminado. Entra en la habitación que se encuentra al final. Dentro de la sala habrá tres ventanas, una en cada pared. Una ventana mostrará una vista, como si estuvieras a una docena de pisos, en el centro de una ciudad de aspecto ambiguo. La segunda mostrará una vista, como si estuvieras en medio de un bosque con mucha neblina. Si miras a través de la tercera ventana… bueno, entonces, el siguiente idiota que busque estos Objetos, encontrará de ti, nada más que tu sangre en las paredes y en el suelo de este cuarto Debes pasar tres días en este cuarto, sin comida ni agua, y sin mirar a la tercera ventana. Puedes salir de la habitación y del hotel en cualquier momento, pero te verás afectado por sueños de un sufrimiento inimaginable por el resto de tu vida. Si permaneces dentro de la habitación durante tres días, serás dotado del conocimiento absoluto de la mente humana. Muchos se vuelven locos en este momento. Si sobrevives a la avalancha de información, di en voz alta: ¿Qué es lo que estaba pensando Él? Tan pronto como termines de hablar, te llegará la respuesta. Ahora eres el Holder de la Cognición. Tus pensamientos son el Objeto 101 de 538. Tu única salvación es reunirlos todos. #102: The Holder of the Soul Español: El Holder del Alma En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social que puedas encontrar. Al llegar a la recepción, pide a visitar a alguien que se hace llamar The Holder of the Soul. Si una mirada cómplice se dibuja en el rostro del trabajador, él o ella llevará el dedo índice a sus labios en un gesto de silencio, y te entregará una pequeña bola de cristal. Si miras esta bola de cristal, verás que la mitad es negra, de un negro de la noche más profunda, mientras que la otra mitad es de la más pura, suave y dorada luz de un día feliz de verano. Lo curioso es que no importa cuanto te esfuerces en mirar, nunca serás capaz de reconocer cuál mitad es cuál. Ahora es tu última oportunidad para salir. Puedes lanzar la bola de cristal, la cuál se romperá, y podrás salir y continuar con tu vida normal, pero nunca más tendrás la oportunidad de volver a intentarlo. Si decides continuar, entra en cualquier puerta que veas. Te encontrarás al inicio de un camino. El camino en sí está hecho de las piedras más baratas. Apenas encajan en su diseño, y las malas hierbas brotan entre las grietas, pero no será el camino lo que atraerá tu atención. A la derecha de la ruta verás escenas de felicidad, alegría y amor. Sin embargo, si te fijas bien, verás que estas escenas no son tan puras como parecen. A la izquierda de la ruta verás escenas de miseria, privación y desesperanza. Sin embargo, si te fijas bien, verás que estas cosas no son tan malas como parecen. Debes seguir el camino. Se curvará hacia ambos lados, pero nunca entrará en las escenas. Si te dejas engañar por cualquiera de ellas y sales del camino, te quedarás en esa escena para siempre. Ten cuidado de no tropezar. En caso de que llegues al final de la ruta, encontrarás una puerta de roble de gran tamaño. La puerta no tendrá bisagras, pomo, o cualquier tipo de decoración. Di en voz alta la frase: Los lados son los mismos, y la puerta desaparecerá. Di cualquier otra cosa y la puerta no se moverá. Entrando en la sala no verás nada, pero sentirás como si estás siendo observado por todos los lados. Di a las presencias invisibles: ¡Caminé por la mitad!. En caso de que digas otra cosa, la mitad de los seres invisibles te desgarrarán en pedazos. Si dijiste la frase correcta, podrás oírlos. La mitad va a gritar, abuchear, o sisear. La otra mitad tratará de hablarte de tu tonto error. Sin embargo, si escuchas atentamente, oirás un pequeño aplauso. Cierra los ojos y camina hacia este aplauso. Cuando todo sonido se detenga, te encontrarás fuera de la puerta por la que entraste por primera vez, sosteniendo la bola de cristal. Esa bola de cristal es el Objeto 102 de 538. Ahora deberás juzgar por ti mismo cuál de los lados es negro y cuál blanco. No hay respuesta equivocada. #103The Holder of the Pact Español: El Holder del Pacto En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier bosque grande que puedas encontrar. Al entrar, camina hasta que caiga la noche, entrando en él tanto como sea posible. Cuando el sol desaparezca del horizonte, pregunta por visitar a alguien que se hace llamar "El Holder del Pacto". Un viento helado se levantará detrás de ti, mordiéndote la piel. Camina más lejos en el bosque. Cuando la noche sea profunda, encontrarás un pozo de piedra y a un hombre encapuchado parado cerca de él. Camina hacia el pozo y ponte en el lado opuesto de él. Débiles y lejanos sonidos, se emiten desde el pozo. No mires dentro de él, pues incluso un vistazo llevará horrores a tu mente y serás conducido a la locura. Con voz oscura y ronca, preguntará tu nombre. Dile la verdad - un triste destino le espera al mentiroso. Tu nombre resonará en el pozo. Los sonidos crecerán fuertes dentro de él. Voces muy bajas susurrarán tu nombre abajo, apenas audibles por los gruñidos. Extiende tu mano sobre el pozo y el hombre encapuchado cantará en una lengua que hará que tus rodillas se doblen, y tu cuerpo tiemble con escalofríos. Cortará tu mano con un puñal, y tu sangre goteará en el pozo. Los sonidos crecerán más fuerte, casi insoportables. Los susurros de tu nombre se convertirán en lamentos de necesidad, llamándote al pozo. El hombre encapuchado responderá a una sola pregunta: "¿Quién más ha hecho este pacto?" Los ruidos en el pozo se calmarán cuando él responda. Te hablará de tiempos que se remontan a antes de que los libros existan, explicará la vida de cada persona que haya hecho este pacto, cientos de personas. Muchos tenían diferentes razones para hacerlo, y algunos tenían las mismas razones que tú. No importa la razón sin embargo, todos comparten el mismo destino. El hombre encapuchado te hablará de como murieron cruelmente y de su miserable existencia a partir de entonces. Todos ellos fueron lanzados a la condenación, su otra vida esta llena de tortura, infiernos que hacen que tu piel te duela y tu estómago enferme. Te hablará de una persona, la única que los reunió todos con éxito. Una vez que su historia ha terminado, una mano de terciopelo negro saldrá del pozo. Decir donde termina el pozo y comienza el brazo es imposible. La mano sostendrá un corazón negro. Tómalo con tu mano sana. El corazón negro es el objeto 103 de 538. Tu tienes el objeto, pero los habitantes del pozo tienen tu nombre y tu sangre. No rompas el pacto. #104: The Holder of Destruction Español: El Holder de la Destrucción En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social que puedas encontrar. Al llegar a la recepción, pide visitar a alguien que se hace llamar The Holder of Destruction. El trabajador se apresurará en lanzarte una pequeña llave. Sube por las escaleras hasta una puerta. Esta puerta será de color negro, carbonizado. Se abrirá con la llave que te ha sido entregada, y te encontrarás ante un largo pasillo. Al caminar a través del pasillo, verás proyecciones en las paredes laterales, cada una representando la violencia y la destrucción a través de nuestra historia. El derramamiento de sangre de las naciones en el pasado, y los tiempos de caos en la actualidad, todo se muestra. No te detengas a mirar, si quieres evitar que tus ojos sangren hasta que tu cuerpo yazca en un charco de sangre en el suelo. No trates de identificar el origen de las terribles imágenes, no querrás ser transportado a ellas. Continua caminando, y llegarás a un agujero en el suelo. De él salen los brazos de todos los que han sido destruidos en conflictos de toda la historia humana. Sus chillidos y gritos pueden incitarte a hacer una pausa y lamentarte, pero no lo hagas. No te detengas cerca de este agujero, y no pienses en estas almas perdidas, pues los brazos de estos difuntos te jalarán al abismo. Cuando el corredor llegue a su fin, acércate a la puerta de la última habitación. Mientras estás de pie ante ella, la madera se astillará y podrás entrar. Un hombre muy grande, sentado en una silla de espaldas a ti, te recibirá al entrar. En caso de que intentes caminar alrededor de la silla, el gigante romperá el suelo, arrastrándose a sí mismo y a ti, al infierno que está abajo. Él sabe la respuesta a una sola pregunta. Si lo deseas, puedes preguntar al gigante: ¿A Quién puede salvar eso? El gigante se mantendrá en silencio, ya que nadie es digno de la respuesta. Si te impacientas y preguntas nuevamente, el dirá: Sin duda no a ti. En este punto, el gigante se parará y se alejará de ti. Si buscas en la silla en la que él estaba, encontrarás un pequeño martillo de oro. Al tocar el martillo serás transportado fuera de la habitación y nuevamente a la calle. El martillo no tiene ningún peso a menos que desees utilizarlo, su uso hará que se vuelva tan pesado, que al primer golpe, atravesarás la tierra hacia los abismos del infierno. Tu impaciencia te ha permitido continuar con tu búsqueda, pero te ha condenado más allá de la salvación. El martillo es el Objeto 104 de 538. Con él, puedes dar un duro golpe con todo el peso de la eternidad. #105: The Holder of the Voice Español: El Holder de la Voz En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social que puedas encontrar. Al llegar a la recepción, pide ver a alguien conocido como The Holder of the Voice. El trabajador intentará ocultar una breve mirada de pánico. Te lanzará un pequeño maletín negro de plástico, sin marca, y se alejará sin razón alguna. No tienes que seguirlo, pero algo te va a invitar a que sigas sus pasos. Cruzarás un pasillo débilmente iluminado con ventanas en las paredes. Independientemente de la hora del día, afuera es de noche. En caso de que mires por las ventanas sólo verás una interminable extensión de bosque. Si te parece ver movimiento en él, no te detengas. Sigue caminando hacia el final del pasillo. No habrá ninguna puerta, sólo una pared en blanco con el papel tapiz despegado. El trabajador desgarrará el papel tapiz un poco, y entrará en las sombras. Inevitablemente, deberás rasgar el papel en su totalidad, y te encontrarás con un pequeño y polvoriento desván. En el centro verás dos objetos: una muñeca pequeña y una grabadora. Ambos antiguos y cubiertos de polvo. Si examinas la muñeca, podrás ver una pequeña manivela de metal en ella. Si activas la manivela, la muñeca emitirá un sonido parecido a uñas rascando contra la madera. Dale play a la grabadora. Servirá, incluso sin baterías. Escucharás un sonido sordo de una voz femenina en peligro. No serás capaz de distinguir las palabras. Seguirá y seguirá hasta que pulses STOP. La decisión final frente a ti será si debes o no activar los dos sonidos a la vez. El pequeño maletin negro que te entregaron en recepción, contiene dos clavos de ferrocarril, oxidados. Sabes lo que harás. Al momento de intentar iniciar los dos sonidos al mismo tiempo, la tierra empezará a temblar, y la habitación en la que estás empezará a crepitar y a caerse en pedazos. Si sobrevives al colapso del edificio, serás perseguido por un sonido tan agudo y chirriante, el cuál debes mantenerte escuchando, por una pequeña cantidad de tiempo, hará que sangres por los oídos, posiblemente hasta la muerte. Incluso antes de ello, te sentirás fuertemente tentado a atravesar tus tímpanos con los clavos de ferrocarril. Tu única esperanza es que, a través de los sonidos que perforan el aire, claves la muñeca y la grabadora en el suelo, al lugar donde te encuentras. En caso de tener éxito, encontrarás una cinta dentro de la grabadora. Es totalmente inservible y emite un zumbido, si la escuchas con atención. La cinta es el Objeto 105 de 538. Cuando llegue el momento, todo lo que contiene será revelado. #106: The Holder of Intuition Español: El Holder de la Intuición En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social al que puedas llegar. Cuando llegues a la recepción, pide visitar a alguien que se hace llamar The Holder of Intuition. La recepcionista se pondrá de pie y te guiará hacia una puerta blanca, pero no la abrirá. Tampoco serás capaz de hacerlo tú. Vuelve a la mesa y espera a que la recepcionista regrese también. Repite tu petición y espera en silencio hasta que la recepcionista te deslice un llavero. Éste llavero tendrá unas veinte llaves, de diferentes tamaños, formas y colores. Si regresas a la puerta, no sabrás cuál de ellas podrá abrirla, y usar la incorrecta congelará tu cuerpo en la puerta por toda la eternidad. Vuelve a la mesa de nuevo y pregunta por “la última pieza de este rompecabezas”. La recepcionista pedirá que extiendas tu brazo y cortará una línea muy fina con una navaja desde la parte interna del codo hasta la palma de tu mano. Luego se sentará y caerá en un profundo silencio, a la que responderá sólo a una pregunta: ¿Cómo voy a encontrar la verdad? Ella responderá: “Aunque la verdad es difícil de encontrar, ahora tendrás ayuda para hallarla”, y desaparecerá. Mira en tu antebrazo, en el corte, y verás que ahora está de un color blanco muy brillante. Suelta las llaves y el brillo se desvanecerá. Al recoger las llaves de nuevo, encontrarás que el resplandor blanco vuelve sólo cuando sostienes la llave correcta. Si logras mantener tu compostura después de esto, sigue adelante y usa la llave para abrir la puerta blanca. Atraviésala y te encontrarás en una sala blanca de forma circular, con veinte puertas más. Apunta tu mano hacia las puertas, tu corte se iluminará de aquél resplandor blanco cuando indiques la puerta correcta. Ve hacia ella (las otras conducen a una trampilla hacia una caída eterna), y llegarás nuevamente a la recepción, pero una mujer con un abrigo rojo estará sentada en el escritorio en lugar de la recepcionista. Ella pedirá tu antebrazo y frotará su dedo índice y medio a lo largo del corte. Brillará con fuerza a su tacto y tendrás una sensación de frío tan intenso que preferirías estar envuelto en llamas. No te muevas, por más extrema que sea la sensación. Simplemente permanece ahí, tan quieto como puedas, hasta que ella termine. Luego dará la vuelta y saldrá de la habitación. No la sigas, o tu búsqueda hasta ahora, no servirá para nada, debido a la muerte inimaginablemente dolorosa que tendrás. Mirando hacia el escritorio, verás un trozo de papel que la mujer ha dejado ahí. Recógelo, el papel dirá: “Cada vez que te encuentres perdido, serás dirigido, nuevamente, hacia la dirección correcta”. El corte que te señala la ruta correcta, es el Objeto 106 de 538. Puede indicarte el camino correcto cuando más lo necesites. #107: The Holder of the Blue Español: El Holder de lo Azul En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de reinserción social al que puedas ir. Cuando llegues a la recepción, pregunta por visitar a quien se hace llamar The Holder of the Blue. El recepcionista dará un paso atrás y murmurará algo mientras abre un cajón y busca algo. Si apartas los ojos de él, corre. Ellos alertarán al Holder, y el destino de todos los presentes en el salón estará sellado. Si te es entregado un viejo cuaderno, tómalo, date la vuelta y busca una silla. Será de color azul, con un letrero que dirá “Pintura fresca”. El asiento estará seco. Siéntate y abre el cuaderno. Mira cuidadosamente, estará lleno de garabatos y estupideces sin sentido. Busca una página que esté escrita con tinta del mismo color que la silla. Ésta te dirá palabras vitales, pero cambiarán cada vez que el Holder sea llamado. Regresa el cuaderno al recepcionista. Te señalará una puerta azul con una señal en un papel. Levántalo y verás una marca arcana. Toca la marca con tu mano y di la primera palabra vital. No muevas tu mano, aún cuando el hielo la cubra. Sólo podrás quitarla cuando la puerta se abra. Lámparas halógenas de color azul inundarán el pasillo de luz. Habrán cinco puertas del otro lado; dos a la derecha, dos a la izquierda y una al final del pasillo. Ve a cada puerta, empezando por las de la izquierda, luego las de la derecha y luego la del final. Di la segunda palabra vital. Si lo piensas, esta palabra te dirá cuál es la puerta correcta. Cada puerta te llevará por diferentes tramos. Aquellos Quienes Escribimos ya han probado cada puerta. Que sepas esto, sin importar los horrores que te esperen en tu travesía, la tercera palabra vital protegerá tu mente de la locura. Medítala. Al final, encontrarás un pedestal con un libro y un bolígrafo. Tendrá detallado cada paso que hayas hecho desde que supiste de la existencia de los Objetos. Lee el libro hasta el final. En el primer espacio en blanco que veas, toma el bolígrafo y escribe la cuarta palabra vital. Aquello que escribas se desvanecerá en una columna de humo. Ésta se fusionará en un espectro cuyo rostro estará formado por el de todos aquellos que más odias. Pregúntale al espectro: ¿Qué ocurre con aquellos que fracasaron en buscarlos? Te contará en hórrido detalle, desde cada uña astillada hasta cada órbita ocular carbonizada. Mientras habla, se irá disipando en el aire. Cuando termine su historia, se habrá ido. El pedestal se moverá, revelando una pequeña máscara con pelo, casi como si fuera a ser encajada sobre el rostro de una muñeca. Tómala, y si lo deseas, lleva el libro también. Salta en el agujero debajo de donde estaba la máscara. Caerás dentro de la tina en el lugar que llamas hogar. La máscara es el Objeto 107 de 538, La Máscara del Camino Azul. Su cara siempre mirará hacia adelante cuando ellos se hayan reunido. El libro es el primer objeto de Aquellos Quienes Escribimos, el Diario del Escritor. Mantenlo seguro, para que puedas unirte a nosotros. #108: The Holder of the Red Español: El Holder de lo Rojo En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social al que puedas llegar. Cuando alcances el escritorio principal, pregunta por visitar a quien se hace llamar The Holder of the Red. La recepcionista asentirá, abrirá un cajón y sacará un viejo cuaderno. Tómalo, y se te indicará una puerta etiquetada con una señal de “No Entrar”. Cuando entres por aquella puerta, echa un vistazo al cuaderno. Parecerá que está completamente en blanco, pero luego de una inspección más profunda, una página aleatoria tendrá cuatro números escritos en tinta roja. Memorízalos y continúa por el pasillo. Alcanzarás una puerta forjada en hierro de color rojo. Habrá una cerradura con cuatro espacios. La puerta estará ligeramente cálida al tacto. Ingresa los números que memorizaste. Escribe el número equivocado y un violento final te esperará. Dentro, varias luces rojas colgarán del techo, imbuyendo todo en una sombra visible semi-oscura de color carmesí. Los muros estarán cubiertos de juguetes, muñecas y trenes a escala. Sigue adelante… verás a un niño en posición fetal dándote la espalda. Él sólo responderá a una pregunta: ¿Quién puede controlarlos? Serás respondido con risas por parte del niño. Se volteará y te apuñalará con una aguja enhebrada en un hilo. Déjalo actuar, detenerlo sólo hará que la experiencia se vuelva eterna y más dolorosa cada vez. La aguja de coser saldrá por tu espalda y él tirará de ella, permitiendo al hilo recubrirse de una capa de tu sangre. Una vez hecho, comenzará a coser con ahínco. Espera y no hables… No te muevas… No hagas nada que llame la atención. Luego de un largo rato, tendrás una pequeña muñeca rojo sangre con forma humana. La muñeca no poseerá cara ni otras características distintivas pero la artesanía estará perfecta. Protégela como lo harías con tu provia vida, ya que cualquier cosa que le ocurra, también te pasará a ti. Esa muñeca es el Objeto 108 de 538. ¿Tú controlas los Objetos? ¿O ellos te controlan a ti? #109: The Holder of Rigor Mortis Español: El Holder de la Rigidez de la Muerte El rigor mortis es un signo reconocible de muerte (del latín mortis) que es causado por un cambio químico en los músculos que produce un estado de rigidez (del latín rigor) e inflexibilidad en las extremidades y, por lo tanto, una dificultad para mover o manipular el cadáver. A una temperatura normal, el rígor mortis suele aparecer a las 3 ó 4 horas después de la muerte clínica y el rigor suele tener un efecto completo sobre las 12 horas. En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hospital al que puedas llegar. Cuando entres, verás al recepcionista detrás de su escritorio. No te acerques, sólo quédate como estás. Inmediatamente simula tu mejor ataque o cualquier otra condición médica seria que puedas hacer. El recepcionista verá esto, jadeará y buscará ayuda. Varios médicos te pondrán en una camilla y te llevarán a través de varias puertas en lo que parece un pasillo interminable. Las luces destellarán encendiéndose y apagándose, y podrás echar un vistazo rápido a los médicos en sus formas fallecidas. Después de lo que parecerá una hora, te cansarás, y perderás toda la sensibilidad y conciencia de tus extremidades. Serás enviado a un quirófano, y dejado allí. Se parecerá a una habitación normal de funcionamiento, con una mesa de operaciones conteniendo un bisturí, agujas, jeringas y otra parafernalia médica. Desde allí, caerás dormido acostado boca arriba, con la cabeza mirando hacia el techo. Cuando despiertes, verás a dos doctores siameses, unidos desde la cadera, parados frente a tu cama. Intentarás sentarte, pero te darás cuenta que estarás rígido como una piedra, y tu cuerpo desde el cuello hacia abajo estará adormecido. La cabeza de la derecha simplemente dirá “Bien, está despierto”, y comenzarán a operar. El doctor más cerca de ti abrirá la zona donde se operará mientras pide los instrumentos del doctor de más lejos. Tomará un escalpelo, y comenzará a cortar una larga línea desde el pecho hasta tu estómago. Es mejor que no mires, puede no pasarte nada o simplemente volverte loco. No sentirás dolor, pero el saber que estás siendo abierto ya es una carga. Por una hora te operarán; mientras el doctor de la derecha te disecciona, el de la izquierda le alcanza las herramientas. Al final, te suturarán y te dejarán cubierto en sangre y otros fluidos corporales. Para regresar al mundo real, simplemente vuelve a dormir. Al despertar, sentirás una leve incomodidad en la parte baja del abdomen. Si miras abajo, verás un escalpelo ligeramente perforado en tu estómago, haciendo una solapa vertical sesgada de piel ensangrentada. Tómalo y venda la herida con la tela adhesiva que tendrás a un lado. Luego, ve al escritorio con el escalpelo. Cuando el recepcionista te pregunte si puede ayudarte, apuñálalo en la frente con el escalpelo. Gritará horriblemente de la agonía, y colapsará sobre el suelo. Camina alrededor del escritorio e inclínate sobre el cuerpo. Ahora mantén el escalpelo en su cuello y pregunta con fuerza y furia: ¿Por qué se están muriendo? El recepcionista toserá y escupirá sangre, y te contará una historia sobre asesinatos en masa. Todos aquellos que murieron en la historia, lo hicieron dolorosamente y sin piedad. Muchas extremidades fueron amputadas de aquellas personas, y fueron asesinados por el siempre placer de matar. La historia te hará temblar del miedo, y sólo querrás abandonar aquel lugar demacrado. Cuando acabe de contar la historia, sus ojos se tornarán negros y escupirá sangre en tu cara. Clávale el escalpelo en la frente otra vez. Tan pronto como hayas hecho esto, levántate y sal del hospital. Ellos te estarán buscando, y te matarán si te encuentran. El escalpelo es el Objeto 109 de 538. Como es el segundo, ahora puedes envainar uno en cada mano como armas para luchar por tu vida. Sabrás cuando sea el momento. #110: The Holder of Humility Español: El Holder de la Humildad En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hospital al que puedas llegar, y pregunta a la persona que veas en la recepción por visitar a The Holder of Humility. El recepcionista bajará la cabeza, te tomará de la mano y te llevará por un pasillo de color blanco puro. Debes mantener tu mano con las del recepcionista, si quieres vivir. Mientras caminas por el pasillo, escucharás un piano sonar suavemente a la distancia. Si la canción se detiene, susurra: “Has perdido una tecla”. Si la canción cesa, el pasillo se tornará de un resplandor negro, y ni siquiera un milagro podrá salvarte de lo que estarás a punto de experimentar. Si continúa, sigue por el pasillo hasta que el recepcionista suelte tu mano y salga corriendo. No te molestes en perseguirlo. Camina cinco pasos adelante, luego gira a la izquierda, deberías ver un único picaporte en el muro. Si no hay picaporte, estarás condenado a vagar por el pasillo sin fin durante toda la eternidad. Si está, gíralo y entre al salón. La melodía del piano será consumida por el silencio de aquel salón desolado. Cuando entres, cierra la puerta, esto debería dejarte encerrado. El lugar es pequeño; los muros y el piso estarán cubiertos de gotas de agua, habrá una cama limpia con un cojín, ambos cubiertos de hojas blancas, habrá también un reloj digital marcando las 3:00 p.m., el viejo piano negro, y un espejo colgando del muro. Mira tu reflejo, deberás verte como eres, y el resto del salón tal como es. Mantente mirando tus ojos y pregunta: ¿Por qué ellos no tienen humildad? Tu reflejo sonreirá, y se retirará. Serás testigo de ti mismo matando al niño que vivía en esta habitación, apuñalándolo frenéticamente, golpeándolo más allá de cualquier límite de violencia, desgarrándolo miembro a miembro y finalmente, disparándole en la cabeza. Un grito silencioso perforará el perturbador silencio. El espejo caerá y se quebrará en siete pedazos. El salón ahora es exactamente igual a como lo viste en el espejo: Las gotas de agua ahora son sangre, y un cuerpo mutilado ahora yace sobre la cama. El piano ahora con sus teclas rotas y dispersas en el suelo, y el reloj digital pareciera que hubiera sido lanzado contra el muro. Una incierta pero familiar bala brilla sobre el cojín, ahora cubierto en sangre, cerca de un arma. El cuerpo destrozado del niño te hablará, diciéndote que debes permanecer en la habitación, pero no dejes que esto te moleste. Tendrás que dispararte con la bala, permitiéndole entrar en tu corazón. Un dolor insoportable consumirá tu cuerpo, y no dudes en gritar. Si tienes suerte, despertarás vivo y estable en la cama del hospital que visitaste. Serán las 3:00 p.m. y una cicatriz discreta estará sobre tu pecho. Ve debajo del cojín donde estás apoyado. La bala de diamante es el Objeto 110 de 538. ¿Te atreverías a matar para mantener los Objetos separados?

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The Holders 161-165
ParanormalporAnónimo5/13/2014

#161: The Holder of Loss Español: El Holder de la Pérdida En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar. Cuando alcances el escritorio principal, pon tu mejor cada de desesperación y angustia, aférrate en el borde de la recepción y murmura las palabras: “¡Me he perdido! ¿Puede él ayudarme a encontrarme?” a la criada del mostrador. Si ella se muestra con un semblante de amor maternal y trata de consolarte, ellos te han encontrado, y sus palabras de compasión serán las últimas palabras de bondad que escucharás antes de tu macabra muerte. Si ella pone una cara de asco y suelta una cruel y fuera de personaje réplica: “¡No soy tu madre, ve a buscar a alguien a quién le importe!” has tenido éxito en esta parte de tu búsqueda. Mantén tu mirada y responde: “¡Bien! ¡Iré a donde me quieran!” entonces inmediatamente date la vuelta y camina hacia la puerta. Si hay alguna variación de esta conversación exacta, será mejor que termines con tu vida en el momento, porque ningún vehículo te llevará lo suficientemente lejos como para huir de las oscuras bestias que el Holder ha soltado para ti. Cierra tus ojos y aprieta el mango de la puerta. Piensa en tus recuerdos más cálidos con tus seres queridos, y abre la puerta y ve delante. Una vez pases por la entrada, mantén tus ojos cerrados fuertemente por once segundos, ni más ni menos, entonces ábrelos. Estarás en el lugar donde dio lugar a tu recuerdo, y te verás allí, en tercera persona. Rápidamente busca cobertura, no querrás que tu yo del pasado te vea. Sabrás si lo hiciste bien si luego de permanecer escondido durante treinta segundos, fuiste visto; si así fue, el tejido de la realidad se hará pedazos, y tanto tú como tu ser del pasado serán arrancados de sus vidas y absorbidos por el vacío, siendo borrados de los corazones y memoria de todos aquellos que los recuerden. Una vez te hayas escondido, deberás esperar en silencio. Eventualmente tu recuerdo variará de lo real, y en este punto deberás gritarte a ti mismo desde donde estás: “¡Tú eres una ilusión! ¡Toma tu verdadera forma!” Luego, tus alrededores se desvanecerán en oscuridad y todo lo que quedará serán tú y tu ser del pasado, sus ojos ahora ardiendo de odio ya que has echado a perder su diversión. Lo mejor es que hayas traído un arma, o que conozcas algún tipo de arte marcial, pues serás atacado por tu ser del pasado con una fuerza improbable, que sabes que no tenías en ese tiempo. No deberás sucumbir ante este asalto. Espera a que esté a más o menos un metro de distancia, entonces arremete y golpea al demonio en la garganta. Si fallas, serás descuartizado, extremidad a extremidad, por tus propias manos del pasado. Si tienes éxito, la criatura colapsará contra el suelo, inconsciente, a pesar de si tu golpe era capaz o no de provocar tales daños. Deberás acercarte a tu ser del pasado y susurrar esto y sólo esto: ¿Cuál es la pérdida que uno debe sufrir para tener éxito? Si susurras cualquier otra cosa, la aparición recuperará la conciencia y te tomará de los tobillos, derribándote y procediendo a destriparte con sus propios dientes. Sin embargo, si preguntaste correctamente, la ilusión de ti mismo se desvanecerá para tomar la forma real del Holder: un hombre pálido sin cara. El hombre se levantará, y deberás mirarlo a donde se supone que debería tener los ojos. Si tu mirada se tambalea, tu castigo por tu falta de respeto es indescriptible para la lengua humana. Una vez el hombre se levante, comenzará a hablar, y oirás su ronca voz desde cada ángulo, tentándote a buscar la fuente del sonido, pero debes resistir. Él te contará de cómo los hombres fallaron durante el comienzo de la era de los Objetos, olvidándose a sí mismos en su búsqueda de poder. Te contará de cada hombre que perdió su alma por su codicia, y qué llegó a ser. Este conocimiento no será traumático, pero te perseguirá por el resto de tus días, trayendo depresión incuestionable a cada minuto de tu existencia. Luego que termine, deberás responder con: “No llevaré codicia, perderé todo antes que perderme a mí mismo”. Ante esto, cada hueso el hombre se quebrará y él se plegará en un montón, cuya carne reformará el suelo donde estás. Luego de ver esto, sin importar tu fuerza mental, vomitarás, todo se apagará, y colapsarás dentro del retorcido charco de carne y sangre. Cuando despiertes, estarás fuera de la casa de tu ser más querido, y en tu bolsillo habrá una billetera hecha de la carne del hombre pálido. Ábrela, y encontrarás una identificación sin nombre, en cuya foto aparecerás tú con el hombre sin rostro. Esta identificación es el Objeto 161 de 538. Con ella de tu lado, nunca te olvidarás de ti mismo. #162: The Holder of Sickness Español: El Holder de la Enfermedad En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental u hospital, dirígete al escritorio principal y pregunta por visitar a The Holder of Sickness. El trabajador se estremecerá y comenzará a sudar profusamente, tendrá arcadas y arañará su piel. Él te llevará por un largo pasillo blanco y te sentirás tan enfermo que tu dolor se duplicará. Te sentirás afiebrado, tu nariz sangrará y tus ojos se nublarán con infecciones. Vomitarás y te ensuciarás de forma abundante y lo único que querrás será caer con tus ahora sucias ropas, pero no debes sucumbir ante las náuseas o perderás el camino y estarás condenado a recorrer ese pasillo blanco, sufriendo la enfermedad por toda la eternidad. El asistente, ahora cubierto en pústulas y quistes, colapsará y serás tomado por enfermeras sin rostro, siendo llevado ante una puerta de metal, manchada con sangre fresca. La puerta llevará a otro pasillo blanco, con luces fluorescentes zumbando y pintura desescamada. Será tan largo que no podrás ver el final. No pienses en el asistente, pues él esta ya más allá de toda ayuda ahora. A medida que vas por el pasillo, verás puertas aparecer a cada lado conteniendo variados quirófanos. Médicos con rostros pálidos, contorsionados y sin ojos, mutilando quirúrgicamente a pacientes que una vez fueron humanos, pero ya ha sido reensamblados en otra cosa. Los pacientes, gritando, en pedazos, con elaborados vendajes y decayendo sobre las mesas de operaciones serán tan espantosos que será difícil apartar la mirada. Sin importar esto, no debes permitir que tus ojos entren en contacto visual con los pacientes, o te convertirás en uno de ellos, todos Buscadores que fracasaron, tu sufrimiento será eterno y más agudo que la muerte de un millar de pacientes con cáncer. Si te sientes absorbido por una fuente invisible hacia una de las habitaciones, toda esperanza se habrá perdido. Resígnate a estar en una de las mesas de operaciones, extendido, inmortal, completamente consciente y experimentando el infierno que es una cirugía estando despierto todo el tiempo. Si ocurre esto, tus únicos rezos serán para que esto termine alguna vez. Si te las arreglas para llegar al fin del pasillo sin volverte loco o volverte uno de los pacientes, alcanzarás otra puerta de metal, con incrustaciones de sangre café coagulada y vísceras. Se abrirá. Ábrase camino a través de la corteza alrededor de la estructura y camina a través de la puerta. En el interior estará una habitación pequeña, impecable y brillante que apesta a anestesia, desinfectante y sangre vieja. El único sonido que escucharás además de tu corazón latiendo serán las zumbantes luces fluorescentes, que, en combinación con la terrible sensación que otorga ese lugar, será suficiente como para conducirte a la locura. En medio de la sala, prominentemente fijada, estará una camilla de alta tecnología, rodeado por todo tipo de equipos. En la camilla, estará atado fuertemente un niño pálido, con sus ojos de color azul brillante mirando hacia la luz, aterrorizado. Él llora amargamente, y ruega para que le ayudes a escapar. Debes resistir las ganas de ayudarlo, pues de otro modo, él se convertirá en el doctor y tú en su paciente. Sólo debes preguntarle: ¿Qué yace adentro? El niño convulsionará en miseria y comenzará a llorar más lastimeramente que antes. Deberás buscar el Objeto. Toma un escalpelo y corta donde quieras, lo que buscas yace en alguna parte dentro del niño. Él estará completamente consciente, y sus gritos de dolor harán eco a través de la sala tan fuerte que pronto la sordera y la locura comenzarán a afectarte. Trabaja rápidamente. Corta a través de los huesos, quita los órganos y levanta capas de mucosa y vísceras para encontrar este Objeto. Comenzará a cambiar de forma a medida que operas en él. Se convertirá en un viejo amigo, tu hijo, tus padres, tu esposa o incluso en ti mismo, pidiéndote que pares. No debes parar, ni siquiera por un segundo, porque sus órganos y carne se regenerarán y si logra hacerlo completamente, prestará atención a su atormentador. Busca en cada milímetro. Husmea cada contorno de sus intestinos, corta en su cerebro y busca en cada grieta, haz tu camino en cada capa de músculo y arranca cada órgano dentro hasta que encuentres algo con forma de huevo del tamaño de un ojo. Cuidadosamente, quita la membrana para revelar un pequeño tumor negro, cubierto de pus blanco y amarillo que olerá horrible, pulsará y chorreará todo tipo de líquido pútrido. Quema la membrana y asegúrate de dejar el tumor en algún lugar donde nunca sea tocado con las manos desnudas o su hedor sea inhalado. Este tumor es el Objeto 162 de 538. Mantenlo en cuarentena o se esparcirá. #163: The Holder of Decay Español: El Holder de la Putrefacción En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental, hospital o centro de reinserción social a donde puedas llegar, camina hacia el escritorio y pregunta por visitar a quien se hace llamar The Holder of Decay. El asistente te mirará con una expresión de angustia y comenzará a estirar su piel creando grandes y supurantes agujeros, mientras un fluido verde se filtra de su nariz y su boca. Te llevará por una puerta corroída y limosa en la profundo de la institución y se irá rápidamente, rascando su piel y maldiciendo hasta desaparecer por el pasillo dejando un rastro de mucosas. Entra por la puerta para ser asaltado por un enfermizo miasma de podredumbre. Da un paso adelante y mira alrededor. Un salón de paredes pegajosas que destilan una sustancia asquerosa no identificable, y cada pared estará llena de cuerpos podridos y otra materia orgánica en descomposición, retorciéndose con insectos y parásitos. Con tantos insectos, el sonido será ensordecedor, el sonido húmedo y fétido de mandíbulas, patas y el del consumo de la decadencia. Camina un poco más cerca del centro del salón hasta que veas el cadáver desnudo y con manchas verdes de una mujer colgada, iluminado por una fuente invisible de luz. Tan pronto como la mires, miles de insectos rastreros se moverán por los muros, por el cordel hasta llegar a la mujer. Miles de gusanos, ciempiés, milpiés, tijeretas, lepismas e incontables criaturas no identificables la cubrirán, levantarán su purulenta cabeza y abrirán sus ojos, revelando gusanos parásitos retorciéndose dentro de sus membranas. Otros insectos te cubrirán y no deberás reaccionar de ninguna forma. Ella levantará su brazo, con miles de zarcillos, y tu rostro será alcanzado por un centenar de tentáculos, patas y antenas. Si muestras aunque sea la más leve señal de incomodidad o asco, serás condenado a pudrirte allí por toda la eternidad, siendo devorado por los insectos, completamente consciente. Sólo deberás preguntar: ¿Por cuánto tiempo te pudrirás? y ella abrirá su boca tanto como su propia cabeza, revelando en el interior una gran cantidad de ciempiés rojos. Deberás mantener tus ojos abiertos desde acá. Si los cierras lo suficiente como para parpadear, tu sufrimiento hará que ella se vea agradable en comparación. Ella introducirá tu cabeza en sus grandes y oscuras fauces y dentro oirás un agonizante cuento sobre la decadencia, mientras los ciempiés pican tu carne, se meten en tu boca, nariz y orejas, y sientes sus patas afiladas raspar tus globos oculares. Cuando termine, ella te soltará y te permitirá buscar entre la podredumbre y los insectos por el Objeto. Los insectos comenzarán a reproducirse a una tasa muy alta, y si llegaban a tus tobillos, ahora llegarán a tus rodillas y más arriba. Comenzarán a devorarte por dentro y se enterrarán entre tu piel, amenazando con consumirte completamente. Deberás usar tu sentido del tacto para hallar el Objeto rápidamente. Ten cuidado de no caerte sobre la corrupción a tus pies; si lo haces, no habrá ninguna esperanza de que puedas escapar de ese lugar. Si tienes la suficiente suerte como para encontrar lo que buscas antes de ser devorado y sofocado por la creciente legión de bichos, deberás consumirlo inmediatamente. Cualquier duda te hará fracasar. En una pequeña caja de vidrio estará un largo intestino podrido lleno de insectos y parásitos rezumantes, con vómito incluido. Consúmelo completamente, y te encontrarás en la calle, seguro de todo daño, pero vomitando profusamente. Si sobrevives luego de esto, el Objeto ya es tuyo. Éste es el Objeto 163 de 538 y lentamente irá pudriendo tu interior por el resto de tu vida. #164: The Holder of Devotion Español: El Holder de la Devoción Encuentra el burdel más antiguo de tu ciudad. No será una tarea fácil o agradable, pero sólo funcionará si vas al lugar más antiguo. Una vez estés allí, dile a la primera persona que veas que tienes una cita con The Holder of Devotion. Si lo hiciste bien, la persona te mirará sin comprenderte, como si pasara por un lapsus, y entonces caminará dentro del burdel sin decir nada. Deberás seguirlo por un largo pasillo envuelto en oscuridad. Mientras caminas, oirás murmullos seductores en tu oído sobre placeres jamás contados, y mientras te adentras, sus manos intentarán llevarte a alguna de los dormitorios en ambos lados del pasillo. Bajo ninguna circunstancia te dejes ser conducido a ninguna de esas habitaciones, pues las voces que escuchas, aunque son femeninas, no son humanas, y el placer que prometieron no será dado sin cargos; un precio que ningún hombre está preparado para pagar. Finalmente, llegarás al final del pasillo ante una fina cortina, y la persona la que seguías no estará en ninguna parte. Cuando estés listo, atraviesa la cortina, hacia una habitación espaciosa, cuyos muros estarán cubiertos de cortinajes y el piso lleno de cojines. A medida que tus ojos se acostumbran a la tenue luz de las velas y tus sentidos quedan entumecidos por el espesor del incienso en la habitación, serás capaz de distinguir a una mujer perezosamente apoyada sobre cojines en el otro extremo de la sala, con el rostro totalmente cubierto por un velo. Te hará una seña para que te acerques con un sensual movimiento de su dedo y deberás aproximarte a ella sin dudas en tu mente. Cuando estés frente a ella, podrás sentir cómo te examina desde detrás de su velo. Espera a que te considere digno, por que si no, ella levantará su velo revelando su rostro y tu mente será destruida en el acto. Si eres considerado digno, te señalará que te quedes a su lado. Hazlo, y en segundos ella estará sobre ti. Sentirás como si miles de manos acariciaran desesperadamente tu cuerpo, trayéndote deleites bizarros fuera de este mundo, pero justo antes de volverte loco, debes preguntarle: ¿Nos necesitan como nosotros a ellos? Si lo hiciste correctamente, mientras te apareas con ella, tu mente presentará visiones inefables perdidas hace largo tiempo, de adoración corrupta y sectas prohibidas, mientras que un placer profano tiembla a través de su cuerpo. Logra mantener tu cordura hasta el final, y un poderoso orgasmo te liberará del trance y tu mente recuperará la claridad. Debes aprovechar este momento para arrancar del lugar tan rápido como puedas, ni siquiera te detengas para tomar tus ropas. Tienes pocos segundos antes de perder la conciencia, y debes asegurarte de estar lejos, muy lejos, cuando esto ocurra. A la mañana siguiente despertarás en tu cama, preguntándote si todo fue acaso un mal sueño. Algún día te darás cuenta que has quedado completamente estéril… …Y algún día, exactamente 9 meses luego de tu aventura, despertarás en medio de la noche, alguien estará golpeando la puerta. Cuando la abras, encontrarás una cuna pequeña con una recién nacida bañada en sangre. Levanta a tu “hija” cariñosamente, pues ella es el Objeto 164 de 538. Nunca articulará palabra o sonido alguno, pero sus grandes y adorables ojos te mirarán, siguiendo tus movimientos. Mientras la tengas a tu lado, nunca te sentirás solo o deprimido y nunca tendrás tiempo para otro tipo de amor o compañía. Sin embargo, por el bien del mundo y el de tu miserable vida, bajo ninguna circunstancia le permitas vivir para ver su cumpleaños número 14. Buena suerte matando con tus propias manos a quién se ha vuelto tu propia personificación del amor. #165: The Holder of Research Español: El Holder de la Investigación En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier laboratorio o lugar de aprendizaje a donde puedas llegar. Ve al escritorio principal y pregunta a la secretaria si puedes asistir a la siguiente clase que dictará quien se hace llamar The Holder of Research. En caso de que deje de hacer todo lo que estaba llevando a cabo y te mire como si fueras un extranjero, has ido al lugar correcto. Gesticulará al científico más cercano para que se acerque. Reza por que sea un hombre, pues una mujer te someterá a experimentos considerados desde hace mucho … innecesarios. Si es un hombre, te pedirá que vayas al ascensor. Hazlo, y presiona el botón para ir al piso más bajo del complejo. Cuando llegues a ese piso, no bajes del elevador, o caerás en un pozo sin fondo. En vez de eso, espera a que las luces de los botones se tornen rojas, y desciendas seis pisos más. Cuando se detenga esta vez, espera que el científico salga primero. Te guiará por un pasillo esterilizado lleno de paneles de vidrio en cada lado. A través de esos paneles verás gente haciendo experimentos, nada inusual para un laboratorio. Lo que será inusual es que a medida que avanzas, los experimentos se volverán progresivamente más primitivos. Verás gente intentando probar la existencia de agujeros negros, y otros tratando de probar que la tierra gira alrededor del sol. Desde personas produciendo una fisión nuclear, hasta aquellos que estudiaron las estrellas para construir las pirámides. Y, como es típico en estas aventuras, no te sorprendas si ves un demonio o dos caminando por el pasillo. Si ves alguno, salúdalo asintiendo con la cabeza; los habitantes de este lugar no disfrutan siendo ignorados. Además siempre exigen nuevos sujetos. Sabrás que has llegado al final cuando puedas ver en los paneles a gente vistiendo pieles de animales, destripándose unos a otros para estudiar la anatomía humana. Más allá, encontrarás una puerta de metal, y tu guía la abrirá para ti. Este lugar será del futuro. Imposiblemente blanco y limpio, dentro verás monstruos repugnantes preservados en tanques en los muros, y aunque este lugar debería estar en el subsuelo, a través de las ventanas verás que estás a varios metros de altura. Sentado en un escritorio en el centro de la habitación habrá un hombre pequeño, con gafas y una bata de laboratorio, escribiendo nombres, fechas, números y resultados de sus experimentos en su diario a una velocidad cegadora. Espera a que este hombre te note antes de decir nada. Él te preguntará: “¿Conoces a mi colega, el Holder de la Ciencia?” Esto es una trampa. Hayas visto o no a tal Holder, responder a este hombre sólo provocará que seas lanzado a uno de los tanques en los muros, donde serás convertido en un monstruo. En lugar de ello, muestra un Objeto. Cualquiera servirá. A la vista del Objeto, uno de los tanques se romperá, revelando un enorme monstruo. Debería ser humanoide en su forma, pero con cuernos, cuatro brazos (tres pequeños, uno extremadamente grande), y una corpulencia que ningún humano podría poseer. Tendrá cinco ojos, esparcidos de maneras retorcidas, y curvos y filosos dientes. Una de sus piernas será delgada y larga pero aún así musculosa, la otra estará cubierta por un montón de carne. Si este es el especimen que ves, estarás seguro. Si es cualquier otro, prepárate para tomar su lugar en el tanque. El humanoide golpeará al hombre con su brazo más largo, y luego lanzará su cadáver por la ventana. Deberás hacerle una, y sólo una pregunta: ¿Cómo puede la ciencia detenerlos? Él entonces te contará de cada error que ha ocurrido, con el avance de la ciencia como justificación. Justo cuando acabe de responder tu pregunta, escucharás que golpean la puerta: Ellos ya te han encontrado. El humanoide te preguntará si necesitas ayuda; acepta, pues él puede manejar la situación por su cuenta. Te dará el diario del hombre, y te lanzará por la ventana justo en el momento en que ellos irrumpan en el lugar. Despertarás en el césped en el laboratorio. A tu lado estará el diario, abierto en la segunda página. Ésta dirá: Querido Buscador, Lo siento, yo no fui capaz de ayudarte. Mucha suerte... Y luego un nombre que no es de este mundo. El Diario es el Objeto 165 de 538. Su última página contiene la única forma en que la ciencia puede detenerlos.

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