InicioParanormalThe Holders 41-60
#41: The Holder of Solitude
Español: El Holder de la Soledad
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social al que puedas llegar por ti mismo. Al acercarte a la recepción, mantén tu mirada en el suelo. Si tu mirada vacila, has fracasado. No cambies tu mirada hasta que en el mostrador, el trabajador haga un sonido, reconociendo tu existencia. Sin alzar la mirada, pregúntale si conoce a The Holder of Solitude. Al salir estas palabras de tus labios, un gran gong sonará, haciendo temblar el piso donde estás. Una vez que el sonido de la campana se convierta en silencio, podrás observar a tu alrededor.
Te encontrarás bajo un cielo extraño en una tierra extensa, sólo un camino de piedra fría conduce hacia el horizonte. En el instante en que tomes conciencia de esta tierra sin vida, debes empezar a moverte, porque ellos saben que estás allí. Y no se llevan bien con los forasteros.
Si las nubes se reúnen en el cielo y la oscuridad invade tu camino durante tu travesía hacia el horizonte, cierra los ojos y arrodillate. A medida que te arrodillas, debes decir: “Yo no te conozco, ni tengo deseo de conocerte. Pero mi camino está aquí y tengo que seguir”. después de haber pronunciado estas palabras, espera su juicio. En caso de que opte por permitir que existas, sentirás su presencia alejarse, en caso de que decida otra cosa, entonces este no era tu destino; sólo espera a que ponga fin a tu vida rápidamente.
Al final del camino te espera un pilar de obsidiana, sobre el cual se encuentra una gárgola del mismo material, esperando que te aproximes. La gárgola sólo despertará al sonido de una pregunta: ¿Quién perecerá?
Una vez que estas palabras se pronuncien, la gárgola descenderá sobre ti, y sus alas te envolverán en tinieblas. Allí se te mostrará la vida de todos los seres humanos como las estrellas en la oscuridad, y como éstas, las verás parpadear y morir. Por eones observarás la muerte de aquellos que vinieron antes que ti y aquellos que vendrán después de ti, y experimentarás su soledad mientras los ves morir, sintiendo cuán separados estaban unos de otros.
Esto continuará hasta que tu cordura se rompa o hasta que sólo quede una luz. Y así, la gárgola dirá: “No está en mi revelar tu fin, y no es lo que buscas”. Estas palabras se harán eco en tu cabeza hasta el día en que la tarea esté completa. Una vez más debes cerrar los ojos, si mantienes tu mirada en la última luz restante la gárgola te devorará. Al cerrar los ojos sentirás como si te lanzaran a través de dimensiones, girarás sin parar hasta pensar que la tierra firme es sólo un vago recuerdo. En ese momento serás lanzado a un suelo de piedra, y sentirás como si nacieras de nuevo, como si volvieras a ver la luz después de eternidades de oscuridad.
Una vez que abras los ojos mira a tu alrededor, estarás en un salón de baile gigantesco, y el suelo de mármol agrietado cubierto de hojas muertas. En el otro extremo de la sala verás una luz, que te llama. A medida que avances hacia ella podrás ver algo colgado en la pared: un escudo oscuro decorado con símbolos macabros, los símbolos aparentemente vivos y palpitantes. Sólo debes tomarlo de la pared.
En el momento en que el escudo sea retirado, estarás de regreso en la recepción, donde el trabajador te estará mirando atentamente. Él sabe lo que has iniciado y te odia por ello.
El escudo que tienes en tus manos es el Objeto 41 de 538. Reza para que puedas protegerte de lo que está por venir.

#42: The Holder of the Star
Español: El Holder de la Estrella
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental u hospital y, en el mostrador principal, pide hablar con aquel que se refiere a sí mismo como The Holder of the Star. El trabajador te mirará a los ojos con una mirada ufana de desprecio por varios segundos. Si no ve la seguridad de tu corazón reflejada en tus ojos, se reirá con arrogancia. Si es así, huye, o el guardia te capturará y te encerrará en una celda, donde oirás la risa del hombre, estés dormido o despierto, durante el resto de tu vida. Si ve la determinación en tus ojos, se levantará y te guiará por un pasillo. Él se detendrá en la puerta de una celda y te entregarán la llave, y sin decir nada se alejará. Con la llave en la mano, agarra la manija y gira lentamente, está abierta.
En lugar de una celda detrás de la puerta, hay una sala, con poca luz. Entra a continuación, cierra con seguro la puerta detrás de ti. Al caminar por el pasillo, se oye la risa de niños que juegan mezclados con conmovedores cantos de monjes extranjeros. Rápidamente las risas se tornarán en gritos y los cantos en maldiciones. Mientras escuches estos sonidos, estas a salvo, pero si tu coraje se tambalea, y el menor temor surge en ti caminando por ese corredor, los sonidos se detendrán, y si esto sucede, cierra los ojos y reza para que la horrible criatura que acaba de despertar tome tu vida en su primer bocado.
Si sobrevives a este corredor, deberás llegar a una pequeña puerta cerrada. Las luces disminuyen a tu alrededor hasta que todo lo que puedes ver es la puerta. Cuando todo esté oscuro, usa la llave que te dieron y ábrela. Entra y encontrarás una pequeña y oscura celda. En la celda hay un hombre encapuchado con una túnica de color rojo, sostiene una vela y mantiene los ojos cerrados mientras canta. Se sienta en el centro de un pentáculo dibujado con sangre roja brillante.
El hedor que produce te hará querer vomitar, pero no te atrevas a hacerlo. Detrás del hombre habrá una roca ardiente. No mires directamente a la piedra por mucho tiempo, o te quemará la mente y enviará tu cuerpo a una eternidad de fuego. En lugar de eso, mira la vela y escucha al anciano.
Él sólo responderá a una sola pregunta: ¿Qué debe hacerse para completar su tarea? El hombre parará su canto, te dará 5 nombres y te hará cinco preguntas. Luego te dirá que debes averiguar por tu cuenta cuál nombre coincide con cuál pregunta. A continuación, tomará con su dedo índice, la sangre del pentáculo y escribirá en la pared la siguiente fórmula: Una llave + un libro+ una pluma + una palabra garabateada en una forma que es ilegible = un libro abierto con tres óvalos dibujado a su alrededor. Se reirá cálidamente y volverá a su lugar.
Te entregará la piedra que sigue ardiendo y de atrás de su bata sacará un corazón que aún late. Con todas tus fuerzas, aplasta el órgano hasta que no lata por más tiempo. Dentro de la malla de carne se encuentra una pluma fuente antigua. Cuando mires hacia atrás, encontrarás al viejo muerto, con una mirada serena en su rostro. Dale a este hombre el honor final de cerrarle sus ojos vidriosos eternamente, y sal de la habitación. La oscuridad te envolverá y cuando se vaya, te encontrarás fuera del hospital.
La pluma en tus manos, no necesitará nunca recarga de su roja tinta. A pesar de que la pluma no te haya tocado, te darás cuenta de que es tu sangre que drena a través de la pluma sobre el papel. Nunca permitas que este Objeto sea destruido, una muerte horrible y lenta te sobrevendrá. Mientras tengas este Objeto, oirás susurrando cantos dentro de tu mente hasta que mueras o éste cumpla su propósito.
La pluma es el Objeto 42 de 538. Con él, escribirás en el maldito tomo con tu propia sangre, pero hacerlo sería una locura. Es tu decisión de continuar su trabajo, o destruir la posibilidad de que los Objetos vuelvan a estar juntos.

#43: The Holder of Earth
Español: El Holder de la Tierra
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social donde puedas llegar por ti mismo. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar The Holder of Earth. El trabajador se reirá en voz alta, poniendo su atención a una tercera persona. El trabajador permanecerá sentado, pero la persona a cuya atención señaló te dirá que lo sigas. No le preguntes nada mientras te lleva al cuarto de las escobas en desuso, en un lugar recóndito en el asilo.
Abrirá la puerta para ti y esperará a que ingreses primero; no lo hagas, o la escalera interior de la puerta desaparecerá y caerás sin cesar en el vacío negro y helado. En su lugar, dile: “No me atrevería a ver estos lugares antes que tú”. Si él te cree, hará un gesto y entrará, deberás seguirlo. Si él no te cree, debes estar agradecido de que te encuentras en un cuarto recóndito del asilo, de modo que nadie podrá oír tus gritos.
A medida que desciendes la escalera, oirás gritos bestiales provenientes de todos lados, pero sobre todo de arriba. Acostumbra tus ojos a la oscuridad, pues el hombre se ha desvanecido en ella, aunque sentirás que no estás solo. Nunca debes mirar hacia arriba, o los demonios y el infierno que te observan y se burlan de ti, descenderán, y rasgarán tu carne de tus huesos, drenarán tu sangre, rasgarán tus músculos y tendones, todo en un instante.
A medida que bajas, encontrarás el ambiente cada vez más sepulcral, y aunque todavía serás capaz de oír a los demonios sobre ti, parecerá como si por fin desaparecen. Todavía debes tener la máxima precaución de nunca mirar hacia arriba. Después de una cantidad increíblemente larga de tiempo, pondrás pie en tierra firme y suave otra vez. Si los demonios de la escalera han dejado de gritar, no vivirás para ver el suelo. De lo contrario, desearás que lo hagan, por ahora es tu oportunidad de hacer la única pregunta a la que la oscuridad va a responder. Debes preguntar con firmeza: ¿Cómo pueden ser detenidos?
Cuando lo hagas, lamentos espantosos se emitirán desde abajo, aunque todavía serás capaz de sentir el suelo debajo de ti. Sentirás al hombre que te trajo hasta allí. Sus ojos te perforarán, aunque no serás capaz de verlos. Nunca debes mirar hacia abajo, o tu mirada se perderá en oscuridad delante tuyo. Los lamentos seguirán, primero sin palabras, luego una fuerte voz masculina los guiará a hablar al unísono. Ellos te dirán lo único que puede evitar que los Objetos se unan, junto a todas las consecuencias si se logra hacerlo. Ellos hablarán del fuego que llueve del cielo, de los ríos que corren de color rojo sangre, y te dirán mucho más.
Cuando todo acabe, las luces se encenderán. El hombre que te llevó ahí se habrá ido. En su lugar habrá un Objeto que no debes ver en ese lugar, pues de hacerlo, te volverás completamente loco. Debes cerrar los ojos tan pronto como las luces se encienden y buscar en el suelo, a ciegas, rozar la textura cálida y áspera del Objeto. Si no cierras los ojos, verás de lo que el terreno se compone: cadáveres humanos destripados, todos sin ojos, aunque aún respirando por la boca. Si ves esto y no enloqueces de inmediato, te convertirás en uno de ellos, y te unirás a esta tierra satánica.
Si tomas el Objeto con éxito, serás transportado hacia el exterior del asilo, donde podrás abrir los ojos.
La piedra volcánica es el Objeto 43 de 538. A pesar de que sabes cómo evitar que se unan, no serás capaz de hacerlo.

#44: The Holder of War
Español: El Holder de la Guerra
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social a donde puedas llegar por ti mismo. Mira hacia el techo con una expresión de aburrimiento mientras caminas hasta el mostrador, y con una voz que suene como a medio camino en todo el mundo pregunta por The Holder of War. Recibirás un ligero golpe en el hombro; ya puedes mirar hacia abajo. El encargado sonreirá cortésmente y empezará a caminar, dando un discurso que suena casi mecánico, que describe la historia del asilo. No reacciones a su discurso, el cuál es increíblemente sangriento y muy gráfico; si reaccionas en este punto, ganarás un viaje de ida al infierno.
Después de algún tiempo de caminata, llegarán a una puerta tallada de madera de caoba y oro. Párate delante de ella. Mantén la expresión de aburrimiento en tu rostro, posiblemente añadiendo una sonrisa en blanco, no reacciones cuando el trabajador agarre tu camisa por la espalda, o cambiará su humor y tú perderás tu cabeza.
El trabajador te hará pasar por la puerta, y oirás que la cierra de golpe detrás tuyo. Estás, ahora, en lo que podría haber sido una tierra fértil, pero ahora está asolada; un campo de batalla. Soldados vestidos de dos colores: un sucio y horriblemente brillante blanco y un repugnante negro. Están batallando en todas las posibles formas más horribles, peleando con fusiles, cañones, espadas, arcos, todas las armas de guerra que han existido desde el inicio de los tiempos.
No llames la atención en este campo de batalla, o los soldados sentirán tu presencia, interrumpirán sus peleas, y girarán hacia ti con un odio feroz, porque eres por lo que han estado luchando, y en su mente febril, enloquecida por la batalla, eso significa que tú eres la causa de todos sus derramamientos de sangre.
Además, no trates de volver por la puerta. Se ha caído en el piso de barro, empujada por un soldado de infantería armado con un rifle gritando. Si dejas sacar lo mejor de ti, te rasgará en pedazos en cuestión de segundos, pero se las arreglará para no matarte. El dolor de esta experiencia, conducirá, sin duda, a lo que queda de tu mente a la locura.
En su lugar, abandona tu expresión de aburrimiento y pon una expresión sombría y de determinación en tu cara. Camina mesuradamente, con marcha tipo militar, recto hasta que veas una estructura de tres pisos de altura, de hormigón, que podría haber sido un búnker de mando. No des la vuelta mientras caminas, la armada ha llegado al campo, no cambies tu ritmo ni tu paso, o los tanques te destruirán.
Una vez que has entrado en el búnker, no respondas a nadie que te haga una petición o trate de hablar contigo, no importa lo desesperado que parezca. Cada uno de ellos piensa que eres el enemigo, y al momento que respondas, serás recompensado con un cuchillo en la cara. En su lugar, sigue recto hasta la escalera delante de ti, hacia el segundo nivel del búnker. A medida que subes las escaleras, un estruendo se escuchará detrás de ti, esa es la puerta de sellado contra el fuego y el desprendimiento de ataques lanzallamas.
En el segundo nivel, sólo hay un hombre, sentado en un escritorio, gritando en un teléfono. Las escaleras hasta el tercer nivel son una masa de hormigón trenzado. El hombre en el escritorio lleva las estrellas de un general, pero no parece darse cuenta de que el teléfono, así como todo en aquel nivel, están muertos.
Acércate a él, salúdalo, y en tu mejor voz de militar, gritar “¡Señor!” Él te mirará. Si piensa que no eres digno de su ejército, poco a poco te desollará con sus manos, y te unirás a él en su muerte próxima. Pero si piensa que eres digno, hará un gesto y te mirará. No le gustan los vagos, por lo que rápidamente haz la pregunta. Lo único que va a responder es: ¿A dónde voy, Señor?
Él te responderá con tanto detalle, con tales horribles detalles, que te verás tentado a estrangularlo. No intentes hacerlo, él es un experimentado luchador, más de lo que jamás podrías pensar, y romperá tu salud. Cuando termine, él dirá “¡Descanso!”, y te entregará su pistola. Esta es su señal para soltar saludo. Toma la pistola y ponla en su funda, si no tenías una antes, la tendrás ahora.
Una explosión destruirá la pared del fondo y atomizará al general. A través del agujero que se ve, verás en el horizonte, la forma larga y delgada de un misil que se aproxima.
Cierra los ojos con fuerza y no los abras por nada. Los sonidos de la horrible batalla desaparecerán, y, desde el silencio, sonará un solo disparo. Abre los ojos.
Estás de pie en medio de un campo de trigo. De alguna manera, sabes que aquí es donde la terrible batalla se llevará a cabo. Y también sabes, de alguna manera, que estarás en lugar del general.
La pistola que se te ha entregado es el Objeto 44 de 538. Aprende a usarla. Si realizas el último disparo en el momento adecuado, evitarás la suerte del general. Si no, te unirás a él.

#45: The Holder of Peace
Español: El Holder de la Paz
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social al que puedas llegar. Ve hasta la recepción con una mirada de ira en tu cara, y demanda ver a una persona que se llama The Holder of Peace de inmediato. El encargado retrocederá, y te pedirá que hables en voz baja. No cumplas su petición, en todo caso, habla más fuerte, la ira en tu voz es lo único que mantiene las cadenas que cierran la puerta detrás de la mesa.
Mantén la ira en tu voz. La operadora se esconderá bajo su escritorio y apuntará con un dedo tembloroso hacia un pasillo a la derecha que no existía antes. Inmediatamente ve a ese pasillo. No mires por encima del hombro, pues la operadora puede notarlo (y lo hará) y de hacerlo, desbloqueará la puerta detrás de ella. No querrás saber qué cosa se esconde ahí.
Camina hasta encontrar una puerta con incrustaciones de perla, de hermoso diseño. Entra por la puerta, pero cambia la expresión de ira de tu cara inmediatamente. Los de adentro no la apreciarán.
Con una mirada tranquila a través de tu cara, entra. Estarás en un hermoso templo, al aire libre, con la hiedra que se encrespa en los pilares de mármol y mosaicos hermosos bordados en las paredes. La puerta se bloqueará detrás de ti. No trates de abrirla, ya que no se abrirá, y los monjes con túnicas marrones que ves vagando por ahí, harán cualquier cosa para conseguir que te quedes, incluso si eso significa matarte.
Pasea. No importa qué idioma hables, los monjes lo hablarán tambien. Son amistosos, y a todos ellos les gustaría hablar contigo, pero cortésmente declina a su petición. Diles que debes hablar con el Jefe de la Orden.
Eventualmente, te dirigirán a un hombre sentado en un tablero de ajedrez, el abad del templo. La figura frente a él es un encapuchado y lleva una armadura. No trates de hablar con la figura encapuchada, o tu muerte será mucho peor que cualquier otra visión del infierno que el hombre pueda conjurar. En cambio, dirígete al abad. El juego está a un movimiento del jaque mate.
Acércate, y pregúntale amablemente: ¿Por qué se reúnen, Padre?
Abrirá su boca como si fuera a hablar. Pero la figura frente a él dejará escapar un aullido de furia demoníaca y sacará una espada. Está maravillosamente fabricada a mano, pero marcada con un mal inimaginable. Con un grito, la figura te tumbará y empezará a matar sistemáticamente a los otros monjes. Ellos tratarán de defenderse, pero tienen sólo sus cuchillos, y la espada del hombre encapuchado es tan fuerte que corta a través de los pilares como un cuchillo cortando mantequilla.
Mientras ves esto, el abad hará el movimiento final en el juego. El encapuchado se girará y, a continuación, irá hacia ti con la espada en alto.
Si fuiste grosero o hiciste algo mal, recibirás la hoja de la espada, y el dolor nunca cesará. Sin embargo, si fuiste amable, el abad se pondrá delante de ti y clavará el rey negro en el ojo derecho del caballero.
No hagas caso o tengas compasión del hombre que cae al suelo, gritando, o el abad se girará y te hará lo mismo con el rey blanco. En su lugar, céntrate en el abad, que se ha volteado y te encara.
Él te dirá por qué se reúnen. Es una historia larga, tan llena de sangre y horror que es muy posible que colapse tu mente. Pero si sobrevives a lo que te dice, alcanzará de debajo de la mesa donde está el tablero de ajedrez y te pasará una vaina con joyas e incrustaciones de oro. Aunque no la has visto antes, sabes por instinto que coincide con la de la espada que el guerrero blandía hace un momento. No lo dudes, tómala, coge la espada del guerrero, límpiala, y enfúndala. Tendrás necesidad de ella.
Prepárate para irte, pero antes de hacerlo, el buen padre se detendrá y hará un gesto hacia la, ahora sin capucha, cara del guerrero. Él era guapo, pero no prestes atención a eso. Lo único en lo que debes concentrarte es en el hecho de que el rey negro se ha ido. Mira al abad, que asentirá y dirá una palabra, “regicida”.
Un destello de luz te cegará, y cuando se aclare la visibilidad, aparecerás de pie en la calle a dos cuadras del asilo. Ve hacia la acera, no querrás tener un accidente.
La espada que ahora sostienes una vez perteneció al Rey Blanco, y es el Objeto 45 de 538. El Rey Negro está esperando desde la escena de su asesinato, y la Espada del Rey Blanco anhela venganza.

#46: The Holder of the Mirror
Español: El Holder del Espejo
En cualquier ciudad, en cualquier país del mundo, ve a cualquier institución de salud mental u hospital, y pregunta a la operadora por The Holder of the Mirror. El operador te mirará de forma extraña, como si hubieras hablado en un idioma diferente. Pregunta de nuevo, hasta que finalmente entienda, y te llevará a lo profundo de la institución sin decir ni una palabra.
Te llevará a una puerta de hierro normal, la desbloqueará y hará señas para que entres en el oscuro pasillo de más adelante. Se quedará atrás, sin pronunciar una palabra, no hará contacto visual contigo. Una vez que la puerta se cierra tras de ti el pasillo será iluminado por una luz etérea, para revelar que las paredes del pasillo están cubiertas de espejos.
Los reflejos se extienden hasta el infinito a cada lado tuyo, pero ninguno de ellos muestra tu reflejo, sino que muestran el de aquellos que vinieron antes que ti. Cada uno muestra el reflejo de los que buscaron al Holder, de cómo murieron. Trata de no mirar como las bestias los devoran, trata de no mirar nada en absoluto, simplemente camina en línea recta. Si los miras, si los ves, las criaturas en los reflejos vendrán por ti.
Si en algún momento la luz comienza a apagarse, y comienzas a perder tu camino en la oscuridad, cierra los ojos con fuerza y di con firmeza, sin miedo: “Aquellos que buscas, ya se han ido antes”. Si todo se alumbra, tienes suerte, y las criaturas que te acechan se irán. Si se apaga todo, no huyas. No hay punto de fuga, ni en la oración por una muerte rápida. Se te capturará, y tu final se extenderá a la eternidad.
Al final del pasillo increíblemente largo, se encuentra otra puerta, con una luz blanca brillante alrededor de sus bordes. Golpea la puerta, y se te permitirá entrar. De pie en el centro de la sala octogonal habrá una figura, como una silueta en la penumbra de la cámara.
No te prestará ninguna atención, hasta que le hagas la pregunta: ¿Qué es lo que reflejan? Atrévete a hacerle cualquier otra pregunta, y llenará cada poro tuyo con un millar de agujas, desollará tu piel y la dejará volar con el viento y torturará tu mente hasta la locura, asegurándose que vivas eternamente con él en la cámara, y serás una sombra de lo que antes fuiste, y cada momento de tu existencia vivirás en agonía.
Si haces la pregunta correcta, él te responderá, con detalles que te helarán los huesos y convertirá tu corazón en piedra. Él te dirá lo que quieren decir los Holders, por qué existen, y lo que está por venir.
Después de que él te haya dicho esto, se pondrá en tu visión y revelará quién es. Te verás a tí mismo, excepto que en lugar de ojos, tendrás brillantes espejos de plata en tus cuencas. Como verás, serás incapaz de moverte por el horror, y él retirará uno de los espejos, derramando sangre espesa rápidamente.
Tendrás en tu mano el fragmento ensangrentado, y luego te encontrarás de nuevo, fuera de la institución.
Este espejo ensangrentado es el Objeto 46 de 538. Refleja lo que ha sido y lo que está por venir

#47: The Holder of the Bloom
Español: El Holder del Florecimiento
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hotel, motel, o cualquier lugar donde se pueda descansar, simplemente encontrarás una cama que es lo bastante cómoda para tu gusto. Entonces dormirás y dormirás por largo rato. Si logras soñar, estás destinado para esta tarea. Si no es así, reza por nunca despertar, porque los Objetos ya no son tuyos por más tiempo y sus Holders los quieren de vuelta.
En tu sueño, verás un jardín de un magnífico diseño, frescas fuentes y flores raras. Aquí podrás descansar y prepararte. Cuando estés listo, busca en el jardín por donde llegaste, una mesa donde una bella mujer está sentada esperando por ti. Ella te invita a sentarte a su izquierda, a ella le gustas y tiene una tarea para ti. Sin palabras o gestos te pedirá encontrar una flor en su jardín. Tu estás en su reino, es mejor obedecer.
Mantendrá la descripción de la flor en secreto, te está probando después de todo. Si estás destinado a tu papel o si tu suerte continúa llegarás a dos árboles entrelazados, cada uno produciendo una flor diferente. Elige con cuidado, porque si le desagrada a su anfitriona sería más conveniente aplastar tu cráneo contra las rocas que ver la cara de su descontento. Si eliges la flor en ese momento simplemente regresa a la mesa y dásela.
Ella sonreirá y te besará en la mejilla, y dirá: “También fui un buscador una vez, ten cuidado con tu destino”. A medida que se aleja podrás ver que su parte trasera está mutilada por el fuego. Síguela a su casa y no tengas miedo, no te hará daño, ella entiende tu viaje y te dejará en la entrada de la casa y abrirá la puerta.
Al llegar dirá estas últimas palabras: “Voy a dejarte ir libremente si me prometes una cosa, si tu viaje te trae de nuevo aquí te pido que termines conmigo. Si rompes mi promesa, no estarás seguro en tus sueños nunca más”. Diciendo esto, suavemente te empujará fuera de la casa y de regreso al reino de la vigilia.
Te encontrarás en tu habitación y por el rabillo de tu ojo verás algo que se deslizó debajo de la puerta. Se trata de un sobre que contenía un pétalo de flor.
El pétalo es el Objeto 47 de 538. Ella será tu aliada, ¿Pero podrás mantener tu promesa?

#48: The Holder of Sacrifice
Español: El Holder del Sacrificio
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social al que puedas llegar por ti mismo. Al llegar a la recepción, di que vas a visitar a alguien que se hace llamar The Holder of Sacrifice. Una mirada de felicidad a continuación, debería reflejarse en el rostro de los trabajadores, y te ignorarán. Solicita dos veces más. A continuación, otro miembro del personal te llevará a la planta más alta del edificio, y un piso más alto. Será en una sección no utilizada, de tono negro del edificio.
Aparecerá como si se encontrara en construcción. Si oyes los sonidos del trabajo realizándose, demanda hablar con el supervisor. El miembro del personal se dará cuenta de que no te ha engañado y te llevará a la planta real. Dentro, escucharás un gemido interminable que procede de las paredes de la zona más alejada, inundada en la oscuridad.
Es de suma importancia que escuches los ecos de este sonido. Si la fuente del ruido cambia, mantente quieto durante 5 segundos, y extiende tu brazo derecho, mostrando la palma hacia la oscuridad. Si sientes los bichos más repugnantes y más miserable en tu brazo, no te inmutes, no grites. Si lo haces, nada podrá salvarte. Si el sentimiento cesa, a continuación, sigue adelante. Al llegar al final de la sala algo prenderá las luces. La luz revelará miles de cadáveres formados juntos en el suelo, como para mostrar el resultado de los sacrificios que hay que hacer para lograr la propiedad del Objeto. Una puerta estará a la derecha. Ábrela.
Una vez que cruces el umbral de la puerta, llegarás a una oficina. Un hombre estará sentado frente a ti, en una silla en el extremo opuesto de la habitación. Él habla por teléfono celular, chorreando sangre, pero su voz es inexistente. Sin embargo, una vez que le preguntes, él hará una pausa: ¿Por qué he sido elegido?
A continuación, Él te extenderá el teléfono ensangrentado. Tómalo, y escucha. Una voz ronca describirá los efectos de los Objetos, y por qué has sido elegido, y esto te hará temblar incontrolablemente.
Este teléfono es el Objeto 48 de 538. Los que pueden tenerlo para escuchar, recibirán la verdad

#49: The Holder of the Grail
Español: El Holder del Grial (Una especie de vaso místico)
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de reinserción social al que puedas llegar. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar The Holder of Grail. Tan pronto como tus palabras llegan a sus oídos, el trabajador tendrá pronto una mirada en blanco en su cara. Si usted la mira, de repente puedes perder toda comprensión de la realidad. Debes evitar su mirada, y preguntarle de nuevo. Un objeto contundente se romperá en tu cabeza por detrás, y todo se volverá negro.
Cuando te despiertes, estarás en un cuarto oscuro. Una brújula se encuentra sobre un pedestal en el centro, señalando las cuatro direcciones por toda la eternidad.
Si vas al sur, encontrarás un pozo. Si te fijas en el interior del pozo, una corriente de demonios surgirán y te comerán. Esto es mucho peor de lo que parece, ya que tu conciencia no se anula, y tendrás la experiencia de ser digerido en cincuenta lugares diferentes durante incontables milenios.
Si vas al este vagarás por la tierra de Nod para todos los tiempos. El viento puede remover la carne de tus huesos, pero tu esqueleto no dejará de caminar.
Si vas al oeste llegarás a un abismo, y no resistirás la tentación de lanzarte.
Si vas al norte, encontrarás una puerta con una extraña marca en ella. Si colocas tu mano en esta marca, verás una imagen de él. Él te dirá que entres por la puerta.
En el interior, te encontrarás en un bosque. Si entras allí, encontrarás un lago. Rápidamente, dale la espalda, escaparás de una muerte súbita, el lago no es más que un espejismo, que enmascara una criatura mucho más horrible que tu peor pesadilla. Si sigues adelante y de repente giras a la izquierda, encontrarás un charco de sangre. Hay un hombre ahí, y pide tu alma. Si le das tu alma, se levantará. Este hombre tiene el rostro de un diablo, pero su voz es la de un ángel.
Cuando te sonría, si no le vuelves la espalda, tu alma se perderá para siempre. Cuando el hombre se acerca a ti, él va a decir “Gracias” y te dará un grial lleno de sangre. Y de repente, en un solo segundo, terminarás en la cocina de cualquier lugar al que llames hogar. Sé agradecido, pues si no lo haces, o has hecho algo malo, el hombre seguiría teniendo tu alma, y el dolor de esa separación es una experiencia que no deseas pasar en mente. Vivirás en agonía gritando hasta que alguien se digne a poner fin a tu sufrimiento. Pon el grial en el congelador, se debe mantener frío y no derramarse ni una gota. Para que no se encienden una vez más el fuego del infierno en la Tierra.
Este grial es el Objeto 49 de 538. Si bebes su sangre, te volverás loco o serás el Anticristo. Sólo tu destino puede decidir.

The Holder of Penace (El Holder de la Penitencia)

En cualquier cuidad, en cualquier país, hay aquellos que vagan por las calles, y ellos encontraran su camino hacia ti, querido buscador.
Quiza sea una trabajador de la caridad o una persona sin hogar, quizá incluso algo parecido a ti, alguien que “Perdio su billetera” o nececita “dinero para el bus” que antes de leer esto, quizá solo lo hayas ignorado, o te burlaste de su pedido dándole “lo que tienes”

La próxima vez que te cruces a uno, lo sentirás. Míralo a los ojos. No vaciles, mantén tu mirada puesta en el, Seeker. Debes pedirle “Deseo ver a The Holder of Penance” Si sus ojos parecen cristalizados, como congelados de terror, aunque su boca se estire amplia con una sonrisa, debes hacerlo a un lado, y correr tan rápido como puedas. Como seas, si lo ves con el ceño fruncido, y sus ojos parpadeando, debes esperar sus preguntas.

Mantén fija tu mirada, Seeker, lo que sea que hagas, no quites la mirada de sus ojos. Mientras te preguntan, tendras que recontar los pecados de tu vida, y mientras los pecados empeoren, el mundo alrededor tuyo, lo que ves en tu visión periférica, comenzara a cambiar, y a volverse una tierra infernal. No quites la mirada, y aun menos veas tras de ti. Mientras sus frios ojos comienzan a reflejar el fuego y la sangre y el caos a tu alrededor, debes saber que sus preguntas llegaran en algún momento a su fin.

Si aun tienes un poco de sanidad cuando el Holder guarde silencio, coloca tus manos frente a el, y pidele que te de una penitencia. Tomaran tus manos en las suyas, entonces cerrara sus ojos. Si has cometido muchos pecados, quizá no sobrevivas a la siguiente parte. Pero ya es tarde para dar paso atrás. Por cada pecado, sentirás como si un rayo te atravesase, de sus manos a las tuyas, y de tus manos a tu corazón. Si tu corazón es lo suficientemente fuerte para resistir esta prueba, en tus manos estarán dos castañuelas de madera negra, unidas por un hilo rojo, cada una con la imagen de un pelicano.

El Holder se desvanecerá, y estarás solo en el lugar donde lo encontraste. Corre a tu casa , Seeker, solo los tontos creen que es sabio quedarse mucho tiempo.

Aquellas castañuelas son el Objeto 50 de 538. Pueden ser tocadas, pero eso solo acercara a los demás.

#50: The Holder of the Afterlife
Español: El Holder de la Otra Vida
Este viaje no es para los de corazón débil, ni para los retorcidos y llenos de maldad. Yo controlo las vidas de todos los hombres, y de esos que son… inhumanos… Si todavía deseas buscarme, estate advertido que no puedes realizar esta búsqueda más de una vez.
Irás a cualquier morgue, en cualquier ciudad, estado o país. Pregunta a cualquier funerario ahí por ver a su más reciente “cliente”. Si una mirada de disgusto llegara a cruzar su rostro, agradécele por su tiempo, haz una reverencia, date vuelta y vete caminando pacíficamente de allí. Sé cuándo llegará tu tiempo así como sé el de los demás, y ese no será el momento para ti aún.
Si una mirada de comprensión se posa en su rostro, dejará la habitación y regresará con un gran, largo cuchillo culinario francés, dos agujas quirúrgicas con hilo y una barra de oro. También traerá un cuerpo fresco y un libro de medicina.
Pon las agujas en el carrete, clava el cuchillo sobre la cabeza del cuerpo y mantente mirando al rostro del cuerpo con la barra de oro en tu mano (haz lo que desees con el libro, es sólo un libro). Debes esperar hasta que el funerario deje el cuarto, lo que podrá tardar un rato. Antes de que se vaya, mencionará el nombre científico de un sitio en el cuerpo, y se irá.
No hagas nada hasta quedar completamente solo. Cuando sea así, busca en el libro por el lugar en el cuerpo y usa el cuchillo para abrirlo. Pon la barra de oro en ese lugar y cúralo. Sólo una de las agujas removerá completamente la cicatriz, así que escoge sabiamente. Haz todo esto manteniendo una expresión estoica en tu rostro. Tras haber completado tu tarea, el cuarto quedará en la penumbra, y deberás gritar en voz clara: ¿Lo ves? He preparado un regalo para ti, toma lo que te pertenece. Entonces yo apareceré en toda mi asombrosa gloria, y juzgaré.
Si tuviste alguna reacción en cualquier momento, desde la partida del funerario hasta que las luces se perdieron, o la cicatriz sigue allí, tu alma será mía para tomar como un obsequio, y tú también serás llevado a mi guarida. Si tu rostro se mantuvo estoico en todo el proceso, la cicatriz sanó, desenvolveré mi presencia con mi gran guadaña, buscando la barra. Permanece completamente sin expresión o te decapitaré, fallando en tu búsqueda como ya otros lo han hecho.
Cuando la encuentre, sonreiré. Y cuando sonría, una luz destellará y la habitación reaparecerá, sorprendentemente diferente. La describiré para prepararte.
La habitación estará construida a base de niños muertos, con las cuencas de sus ojos vacías, y torrentes de sangre fluyendo por sus bocas. Estarán pegados juntos con una sustancia negra que lentamente les recubre. Se retorcerán y gritarán por sus padres sin parar en ningún momento. Tú no podrás cerrar tus ojos, ni mostrar emociones, o te juzgaré como no merecedor y te llevaré con Tartarus.
Habrá un bebé frente a ti, muerto, normal, con un escalpelo en su cabeza; quizá le reconozcas.
Después de medio minuto de este horror, si permaneces cuerdo, será tiempo para la tercera prueba.
Una oscura y retorcida versión de tu mundo aparecerá, habitada por los condenados. Cuando entremos en escena habrá un extraño, llano campo de rocas, con un pilar de 90 centímetros en el centro.
Te arrojaré un cuchillo negro grabado con símbolos. Deberás apuñalar la punta de tu dedo índice con él, pero siéntete agradecido de que he reducido el dolor que podrás sentir. Aunque la sangre nunca se coagulará en el dedo, no te quedarás sin ella, pues estás en mis dominios.
Después de eso, deberás dibujarme un pentagrama con una circunferencia de 150 centímetros de diámetro, con la punta de la estrella apuntándome a mí. Asegúrate de hacerlo bien, soy un juez despiadado.
Al terminar, veré tu trabajo. Una de dos cosas pasarán:
Me giraré y cerraré mis ojos disgustado. Si esto pasa, el pentagrama se prenderá en llamas, y la sangre que esparciste por el terrero arderá, así como la que todavía permanece en tu cuerpo. Quedarás atrapado en tu propio pentagrama, con tus venas quemándote por la eternidad en un agonizante dolor que jamás acabará…
…O me gustará tu arte y sonreiré. Me volveré a ti y te sonreiré. Mis ojos se ennegrecerán y de mi boca saldrán pútridos zarcillos formando una espantosa sonrisa en mi rostro. Te darás cuenta que lo mismo está pasando contigo, y que te he infectado con mi virus.
Cuando el Ennegrecimiento de tu cuerpo se detenga, será ahora de noche y deberás posar tu mirada en el pentagrama. Una audiencia demoníaca te estará observando, y tienden a desgarrar en pedazos a las personas que les miran. Bailarán a tu alrededor en una ráfaga diabólica, incitándote a verles, burlándose de ti, maldiciéndote a su gusto. Si permaneces calmado, se retirarán. Cuando lo hayan hecho, la oscuridad caerá en el lugar, y de inmediato, cierto número de candelas se encenderán a lo largo del pentagrama; cuenta y recuerda ese número, te servirá al final.
La luz volverá y serás regresado fuera de la morgue, cerca del mediodía. El corte en tu dedo habrá sanado y serán el número exacto de las candelas que dictarán cuántos días han pasado. Notarás un líquido oscuro en la tierra frente a ti, y adhiriéndose a tus prendas. El virus te ha seguido. Ahora posees el poder de convocar al Ennegrecimiento a voluntad, el mismo que viste en mi rostro durante la tercera prueba. Todo aquel que cruce su mirada contigo cuando le invoques, será consumido lentamente por el Ennegrecimiento también. Por el virus. Cada vez que lo llames, sentirás el dolor que sentiste en tu dedo, en todo tu cuerpo, incrementado diez veces. No perderás el conocimiento, pero el dolor será inaguantable.
Esta enfermedad es el Objeto 50 de 538. Con ella, podrás traer el Ennegrecimiento a cualquiera, incluso a los inmortales…

#51: The Holder of Illusion
Español: El Holder de la Ilusión
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hospital psiquiátrico o centro de reinserción social a donde puedas ir por ti mismo. Cuando llegues al escritorio, pregunta al trabajador si The Holder of Illusion está alojado allí.
Si el trabajador asiente con la cabeza, estas condenado. El Holder sabía que irías, y sentirás tu cuerpo desaparecer lentamente. No es una experiencia agradable. Si el trabajador responde negativamente, debes sentirte afortunado. Te pasará un pedazo de papel con direcciones del asilo y te pedirá que te marches. Hazlo, gira a la izquierda, y bota el papel. No querrás alertar al Holder de tu llegada antes de lo necesario
Camina cuatro cuadras por la dirección en la que estás, luego, gira a la izquierda y avanza una, luego a la izquierda y camina dos, luego detente, rasca tu barbilla, y gira. La calle ha cambiado, todos los colores del mundo se han drenado frente a ti. Un cráter inmenso está en el centro de la calle.
Da un paso hacia atrás. Debe haber una pluma de tinta roja a lado tuyo, tómala y guárdala en tu bolsillo. Como verás, el efecto de decoloración desaparece lentamente, revelando lo que parece el período subsiguiente de un ataque militar sobre un mundo negro y blanco, edificios hechos pedazos, calles destruidas, y personas muertas por todos lados.
Cubre, rápidamente, tus ojos con tus manos y grita “¡Niego la verdad! ¡Deja que el sendero se manifieste!” Si el Holder te piensa indigno, sufrirás el mismo destino de aquella cuadra destruida, y el efecto que viste, continuará difundiéndose.
Pero si logras pasar, sentirás un ligero hormigueo por tus piernas, tan leve que apenas podrás sentirlo. Abre tus ojos. El efecto continúa expandiéndose silenciosamente, pero tu estás completo, como siempre, en medio de esa ruina. Camina recto por aquella cuadra hasta que llegues a un depósito. Las puertas principales están dobladas, pero aún se se mantienen fuertes en su sitio. Junto a las puertas del edificio verás una placa como las que hay en las estaciones de bomberos, pero totalmente en blanco.
Saca la pluma que tienes en tu bolsillo y escribe sobre la placa, con letras tan pequeñas como te sea posible, pero que se pueda leer: ¿Quién sobrevivió para contarlo?
La tinta formará un charco en un punto y empezará a gotear, muy parecido a la sangre goteando y resbalará por la placa, describirá al sobreviviente, contando su historia de terror y tristeza, y los finales que sintió en un intento por desistir en la búsqueda, tratando de asegurarse que no vuelva a ocurrir. Muy lentamente, tendrás el horrible presentimiento de que el mismo Holder es el sobreviviente del cual él habla.
Él te asegurará que esto no es verdad, sin embargo, y terminará el relato con: “Su destino no se mencionará en esta narración, pero su legado continúa”.
La pluma se derretirá en tu mano, y las puertas del depósito se romperán y abrirán. Corre hacia adentro (no camines) y entra a la oficina del gerente. Estará completamente oscura, pero no te atrevas a encender la luz, despertarás al guardián de su sueño. En vez de eso, busca a tientas alrededor del escritorio hasta que sientas un objeto, redondo y suave en tus manos. La oficina desaparecerá de tu vista y tendrás un vistazo de la calle de la masacre, a todo color, antes de que todo se vuelva negro.
Despertarás dos días después sentado en la mesa de tu cocina en tu casa. Un periódico local muestra un ataque terrorista reciente. Siéntate derecho y te darás cuenta que sigues sosteniendo el Objeto. Ponlo sobre la mesa.
Lo que tienes ante ti, es una bola de acero del tamaño de una nuez, y es el Objeto 51 de 538. El sobreviviente ahora sabe de ti, y tu de él. Los secretos los unirán para siempre.

#52: The Holder of Disgust
Español: El Holder del Asco
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social en el que puedas llegar por ti mismo. Al llegar a la recepción, pide visitar a alguien que se hace llamar The Holder of Disgust. La cara del empleado se tornará un poco verde, se disculpará e irá al baño más próximo. Una guardia aparecerá a tu lado y te pedirá que la sigas, obedécele, por ahora.
Te llevará a una puerta con un número en ella, posiblemente recordarás haber visto esto antes, casi como si hubieras estado ahí hace mucho tiempo atrás. No voy a decirte cuál debe ser el número de la puerta, pero si no es el correcto, tu destino será de eterno dolor y náuseas. Si el número es el correcto, te encontrarás en una habitación que se parece mucho al estómago de una persona. Verás comida ser digerida, vagando en las vías del ciclo digestivo. Será mucho más horrible de lo que algunas vez te hayas imaginado.
Simplemente espera hasta que veas una puerta caer en la habitación, luego entra por ella. Si no puedes entrar por ella, entonces serás lentamente digerido, como todo lo demás en aquel lugar
En caso de que hayas logrado entrar por la puerta, te encontrarás en una habitación con paredes de un blanco puro. Es una de las pocas cosas que no vuelven loco al Holder. Tú, sin embargo, no eres de esas pocas cosas, así que prepárate para correr tan rápido como sea posible si es necesario. Acércate a la chica que está el centro de la habitación y pregúntale: ¿Qué consideras puro?
Ella te mirará con la boca abierta, tratando de hablar. Pero será incapáz y en su lugar, vomitará sobre el piso. Cierra tus ojos todo el tiempo mientras escuchas como ella vacía su estómago.
Cuando ya no escuches nada, abre tus ojos y camina hacia donde estuvo la chica. Toma las píldoras que están allí.
Estas píldoras son el Objeto 52 de 538. Tomar una te hará desaparecer de la misma forma en que la chica lo hizo.

#53: The Holder of the Anvil
Español: El Holder del Yunque
En cualquier ciudad, en cualquier país del mundo, ve a cualquier institución de salud mental u hospital y dile a la operadora que deseas ver a The Holder of the Anvil. Un momento, una hora, un eón pasará mientras ves cada falla del mundo reflejada en sus ojos. Verás el final de las cosas, hijas arrancando tiras de carne de sus madres con ganchos de acero y hueso, padres arrancando los ojos de sus hijos, y sabrás que tú les has dado a ellos ese tormento. Su angustia será la tuya, y tu única opción es dejar a tus lágrimas unirse a las de ellos, pero no des señal de saber esto, o la operadora se retirará y toda esperanza se irá con ella.
Un eón, una hora, un momento pasará y la operadora bajará sus ojos en señal de derrota, y abrirá la puerta detrás de ella. Síguela con cuidado, es engañosa y te dejará en lugares oscuros donde tus gritos jamás se escucharán, y tus huesos no serán encontrados. Al final de este camino, cuando los cráneos de infantes crujan bajo tus pies, encontrarás a un joven hombre, encadenado a una plancha de hierro irregular.
Tu guía se girará y te ofrecerá un martillo en una mano y una cuchilla en la otra. Si tomas la cuchilla, abandonarás tu búsqueda y rogarás por un final rápido, pero no te será concedido. Debes tomar el martillo, y cuando lo hagas, estámpalo en la cabeza del joven, con toda tu fuerza. A pesar de que es inocente, no te permitas la misericordia, porque la misericordia te ha abandonado.
Cubre los cráneos y tus pies con las vísceras y la sangre. Cuando su deuda se haya saldado, serás devuelto a tu mundo, fuera del asilo. El martillo continuará en tu mano, aunque la sangre ya nunca podrá ser quitada de él. Su sed ha sido satisfecha por ahora.
El martillo es el Objeto 53 de 538. Sólo se utilizará una vez más, para dividir el mundo y encontrar el corazón secreto que late en su interior. Reza para que no sean tus manos las que lo manejen.

#54: The Holder of the File
Español: El Holder del Archivo
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social a la que puedas llegar. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar The Holder of the File. En caso de que una mirada de dolor y preocupación se dibuje en la cara del trabajador, serás llevado a las profundidades de la instalación.
Luego de muchísimos giros y vueltas, más lejos de lo que debería ser el tamaño del edificio, serás llevado a una celda de estilo antiguo. Dentro de ella hay oscuridad, y un solo ruido, el sonido de un archivo contra el metal. Debes, al momento que el sonido de la fricción se detenga, girar rápidamente y correr. Corre tan lejos y rápido como te sea posible, y no te preocupes de tomar el camino equivocado, perdiéndote en las profundidades de estas instalaciones, será la menor de tus preocupaciones.
Si la fricción continua sin disminuir, camina hacia las barras y mete una mano en la oscuridad. Sentirás que un objeto es puesto en tu mano. Si se siente caliente, suéltalo y cae sobre tus rodillas en oración. Reza por ser lo suficientemente rápido, para que, cuando mires arriba, aun permanezcas fuera de su celda. Si fuiste muy lento, una eternidad de trabajo de archivo no te dejará pasar aquellas barras.
Si el objeto se siente frío, pregunta con voz clara y fuerte hacia la celda y retira tu mano. La única pregunta que será contestada es: ¿De qué lado están?
Sentirás que el archivo en tu mano se empieza a mover. Como jirones de tu piel a través de tus huesos, debes concentrarte en la pregunta a pesar del dolor. El archivo raspará tu carne y tu hueso hasta que no quede nada. Si lo haces sin ceder al dolor, encontrarás la respuesta a tu pregunta en tu mente. Tu mano estará completa, y una vez más, estarás fuera de las instalaciones con un frío y oxidado archivo en tu mano.
Muchos se vuelven locos con este conocimiento, y algunos usan el archivo para repetir el proceso en un intento por borrar las palabras de sus cabezas. Si consigues aguantar, te encontrarás entre aquellos en la reunión.
Ese archivo es el Objeto 54 de 538. Será bueno tu camino hacia la reunión, pero no puedo ayudarte desde allí más.

#55: The Holder of Cruelty
Español: El Holder de la Crueldad
En un lugar donde se reúnen los presagios oscuros y donde la muerte ha maldecido, llama al cielo sin estrellas para conocer a The Holder of Cruelty. Ante la tierra contaminada en la que te encuentras, surgirá un pedestal negro y antiguo, con un recipiente hondo tallado en el cráneo carcomido que se encuentra encima.
Desde este punto, no hay retorno. Los ojos del cráneo decadente brillarán en un rojo sangre y en tu cabeza, una voz malvada sonará:
“Mors ultima linea rerum est”
Ennegreciendo hasta la noche vencida, en el recipiente debes reunir los corazones palpitantes de aquellos a los que más quieres. Si los corazones dejan de latir, la oscuridad caerá sobre ti, si fallas en el proceso, la oscuridad caerá sobre ti, si el suicidio se convierte en tu última opción, la oscuridad caerá sobre ti.
Con los corazones palpitantes reunidos en el recipiente , el ennegrecimiento cesará. Los corazones se licuarán formando figuras oscuras e impenetrables. Las voces de aquellos que fueron ofrecidos, te hablarán en lenguas desconocidas. Aunque son incomprensibles, no caigas en sus mandatos pues son engañosos.
En su lugar, reune los cadáveres de cinco de tus enemigos más odiados y llévalos al pedestal. Vierte el líquido contaminado en sus gargantas. Ni una sola gota debe caer al suelo. Los cinco cadáveres revivirán, resurgiendo como marionetas malvadas, obedeciendo a su maestro maldito, cambiando de forma a un ser retorcido y oscuro.
Debes alimentarlos con cinco niños pequeños con vida. El menor remordimiento no será tolerado en sus ojos. A medida que la sangre fresca de los niños pasa por sus venas, debes ver, a través de la agonía, los gritos, lagrimas y el miedo, como ellos son completamente devorados. Sufrirán el dolor de un siglo de torturas mientras son consumidos.
Cuando la prueba haya terminado, ellos te rodearán. Exigirán una sola cosa más, tu propio corazón. Apresúrate, ellos no sienten el dolor como los mortales. Como el ofrecimiento impío pasa de mano en mano, también será consumado. La comida terminó, las figuras se fusionarán y se disiparán en una aura oscura y brillante, eclipsando el cielo oscuro.
Los susurros silenciosos que consumen tu mente forman el Objeto 55 de 538. Cuando todo oscurezca, ellos te guiarán hasta Él.

#56: The Holder of Reality
Español: El Holder de la Realidad
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social al que puedas entrar. Al llegar a la recepción, pregunta por alguien que se hace llamar The Holder of Reality. La recepcionista te llevará por unas escaleras que van mucho más alto de lo que parece ser el edificio, hasta finalmente llegar al piso más alto, donde encontrarás nada más que una puerta.
Como te aproximes a la puerta, la recepcionista se alejará. En este punto, puedes buscar al rededor a la recepcionista, pero haciendo esto, solo hará que te pierdas en las salas de la institución para siempre. En lugar de eso, abre la puerta y continúa hacia el interior.
Dentro de esa puerta, encontrarás a un hombre sentado en una silla de oficina, jugando un juego en una consola de videojuegos que jamas has visto antes. Es un diseño bizarro, con una carcasa de hierro forjado, grabado y pintado de forma retorcida, con diseños demoníacos. En el juego, él está torturando a una persona con métodos demasiado horribles para ser descritos.
Luego de que, inevitablemente, caes en cuenta de que su involuntaria víctima eres tu, te convertirás en tu avatar en el juego, y serás forzado a soportar cualquier tortura que su mente pueda concebir, hasta que el juego termine.
El juego puede finalizar únicamente de una o dos formas. Probablemente te vuelvas loco, en cuyo caso él se llevará tu alma aparte, únicamente para su deleite. Como sea, puedes aguantar con éxito, la tortura, y se te concederá el privilegio de hacer una sola pregunta. Si le preguntas por qué estas en el juego, el se verá forzado a revivir el juego completamente, repetidamente, por toda la eternidad. En su lugar, debes preguntar: ¿Por qué juegas?
Con esa pregunta, él gritará en agonía y la consola se reseteará. Estarás sentado en la silla de la oficina, la consola y el control puestos en el piso a tu lado. El te observará a través de la pantalla de TV, una mirada de indescriptible miedo en su cara. Por muy tentador que sea, no juegues el juego. Probablemente es lo mejor ni siquiera tocar el control. Simplemente apaga la consola, retira el cartucho del juego, y llévalo contigo, dejando la consola atrás.
Ese cartucho contiene el Objeto 56 de 538. Estuviste en él una vez, recuerda eso, antes de que pienses en jugarlo.

#57: The Holder of the Truth
Español: El Holder de la Verdad
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución de salud mental o centro de reinserción social al que puedas llegar. Al llegar a la recepción, pide amablemente, visitar a alguien que se hace llamar The Holder of the Truth. El trabajador hará un gesto ligeramente, luego volverá a lo que estaba haciendo. El no responderá si le preguntas nuevamente, pero no te atrevas a preguntarle por tercera vez, porque si lo haces, él te mostrará su verdadera forma, y te despedazará en tiras de sangre en el acto.
Gira para marcharte. La puerta se ha desvanecido, pero hay una trampilla en el piso, que antes no estaba ahí. Ábrela, preferiblemente con algo largo, que te dé la oportunidad de escapar si hay algo esperándote del otro lado. Si lo hay, corre, vete del asilo tan rápido como puedas. Encuentra una ventana y salta, pues todas las puertas estarán trancadas o se habrán desvanecido. Cuando logres salir por la ventana, huye tan lejos como puedas, preferiblemente, cruza tanta agua como te sea posible; esto no lo detendrá pero si lo retrasará. Y tu necesitarás cada segundo para hacer las paces con tu dios.
Si nadie está esperando, salta a través de la trampilla. Aterrizarás en una espléndida biblioteca. Gente en vestidos exquisitos y elaborados por todas partes, hablando, leyendo y relajándose. No toques a ninguno de ellos, o intentes coger algún libro, pues ese es el cebo, y tu no querrás halarlo.
Mira alrededor, tendrás todo el tiempo que necesites. Eventualmente, encontrarás un hombre de cabello gris, sentado en un escritorio, estampando una interminable pila de libros con un viejo sello de “devuelto”. No intentes tocarlo a él o a sus libros, si lo haces, toda la gente agradable revelará cuál es su verdadera apariencia, y si te vuelves loco en un instante por lo que ves, considérate afortunado, para tu suerte, no sentirás el dolor que ellos quieren hacerte sentir con gran furor vehemente.
En su lugar, hazle al bibliotecario una pregunta y sólo una: ¿Cuál de ellos tiene Su Ley?
El bibliotecario mirará hacia arriba. Sus ojos son de un color que no es de este planeta o incluso de esta galaxia; son de un color tan imposible que tú probablemente te vuelvas loco, con sólo una mirada. Mantente firme y mira directamente a sus ojos. No rompas el contacto visual, o él mirará hacia abajo, sin esperar por ver cómo los otros se abalanzan sobre ti.
El te dirá un nombre. Es un nombre largo, pero te dará una tarjeta que te ayudará a recordarlo. Antes de ir a busca el libro, pregúntale si lo chequeará primero. El asentirá y sellará la tarjeta.
No te molestes en buscar el libro. Ya ha sido robado de la biblioteca, y debes encontrarlo. Cierra tus ojos y di tres palabras: “Encuentra al Ladrón”
No abras los ojos durante diez segundos, pues si lo visto anteriormente no te ha vuelto loco, entonces lo que verás si lo hará. Después de los diez segundos, abre tus ojos. Estarás en la calle del asilo, sosteniendo aún la tarjeta.
Esa tarjeta es el Objeto 57 de 538. Has registrado la salida del Libro, es tu deber devolverlo.

#58: The Holder of Lies
Español: El Holder de las Mentiras
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier manicomio o centro de reinserción social donde puedas llegar. Al llegar allí, camina hasta la recepción y pide ver a alguien que se hace llamar The Holder of Lies. El trabajador asentirá alegremente, entonces se levantará y hará un gesto para que lo sigas. También lo harán cerca de siete personas más en esa área. Ignóralas a todas, ellas se desviaron del camino de la verdad, ahora solo quieren llevar a otros a unírseles.
Camina hasta el escritorio y mira debajo de él. Habrá un botón, parpadeando de color naranja, con un letrero que dice “En caso de Emergencia”. Presiónalo dos veces, este botón es el que abre la puerta, y no querrás que la puerta se cierre sobre ti.
Levántate y date la vuelta. Habrá una puerta de acero con un letrero “El camino de la verdad” frente a ti. Es la única verdad en este lugar, ignora el resto; sólo el camino de la verdad te conduce a la mentira.
Atraviesa la puerta. Puedes volverte loco por tu posición, caminando en el tejado de un pasillo que conduce a una dirección imposible, por su lado, pintado con un color imposible. Ignora estas visiones, la única cosa que es verdad es el camino bajo tus pies.
No puedes cerrar, para nada, tus ojos en este lugar, pues nunca podrás abrirlos nuevamente. Soporta la locura de tu ubicación. El techo del pasillo es de baldosas rojas y blancas. Mantén tus pies en las baldosas rojas o caerás, directo a la locura del más allá, y de ahí en adelante, solo tendrás un propósito, llevar a otros a unirse contigo.
Eventualmente, después de lo que parece una eternidad, te encontraras en frente de una puerta de madera normal. Ábrela y camina dentro.
Te encontrarás en una oficina del estilo de los 30, Un hombre con abrigo negro y un sombrero fedora, estará encorvado sobre un montón de papeles en su escritorio, murmurando y garabateando. Un arma encima de los papeles, cargada. Una linea de retratos en el muro del fondo, mostrando al hombre en una serie de lugares, pero notarás dos cosas en común sobre las fotos; uno, el hombre nunca muestra su cara, y dos, todos en la foto, excepto el hombre, parecen tener una inimaginable agonía
Dirige tu mano al arma, pero no la toques, este hombre no disfruta ser distraído. Ármate de valor y pregunta al aire: ¿Dónde estaba Él cuando se reunieron por última vez?
Coge el arma rápidamente , luego dispara al hombre hasta que te quedes sin balas. Si no lo haces o si fallas, el te cogerá y mostrará la verdadera apariencia de su rostro. No querrás verlo, si lo haces, aparecerás en las fotos de aquel muro, y verás por qué los otros están en agonía
Sin embargo, si tienes éxito, el hombre se desplomará sobre su escritorio, muerto. Un sobre caerá en el suelo. Si realmente quieres saber dónde Él ha estado, tómalo, el mensaje dentro te lo dirá. Pero el contenido es extremadamente volátil, y es posible que tu mente no pueda manejar tal conocimiento. En efecto, el sobre te dirá dónde, pero no te dirá por qué. Esto es más de lo que cualquiera podría soportar.
No trates de leer el sobre ahora, no tendrás tiempo. Suelta el arma inútil y corre. Corre tan rápido como puedas, pues, sin su guardia, el camino de la verdad empieza a desviarse, y no querrás estar ahí cuando esto suceda.
Cuando veas la puerta de acero, corre hacia ella. Si eres muy lento, quedarás atrapado como un trabajador confundido, y serás torturado hasta que accedas a reemplazar al hombre al que asesinaste. Sin embargo, si fuiste lo suficientemente rápido, aparecerás en el hall de la entrada, en uno de los sofás del área de descanso.
Rápidamente levántate y corre al sillón verde, el Objeto está llamando, y hay otros que también lo quieren. Arroja la almohadilla del asiento.
Se revelará un esqueleto, retorcido en su posición de horrible agonía. En sus brazos, sostiene un libro, encuadernado, de color azul marino y estampado con oro. El nombre está incrustado en plata en el frente, es un nombre largo.
Este libro es el Objeto 58 de 538. Has encontrado Su ley, pero depende totalmente de ti si quieres seguirla.

#59: The Holder of Work
Español: El Holder del Trabajo
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier sitio de construcción o de fundición al que puedas llegar. Al llegar al supervisor, pregúntale por alguien que se hace llamar The Holder of Work. El capataz se burlará y te asaltará con una andanada de verdades horribles. No reacciones y reitera tu petición. Te pedirá que esperes un segundo, mie
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