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gabriel102

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Primer post: 2 may 2010Último post: 15 sept 2010
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Bicentenario parte 1: Invasiones Inglesas/Virreinato Liniers
Ciencia EducacionporAnónimo5/16/2010

Al año 1806, se cumplian casi 30 años del gobierno en bunos aires, el virreinato del rio de la plata. En Gran Bretaña, se habia logrado la revolucion industrial en el siglo XVIII y se manifestó un gran cambio en el comercio y en la economia europea. Trás el monopolio, Francia y Inglaterra se enfrentaban en la cuspide de la economia. Al no tener una gran vuelta, España y Portugal realizaron el contrabando. Estados Unidos habia logrado la independencia de Inglaterra y esta buscaba nuevos territorios en el Nuevo Mundo Colonial. España se concentraba en sus puntos pero de vez en cuando se descuidaban. Entre los años 1804, los ingleses hizieron unas expediciones al África donde tambien se encontraba Napoleon Bonaparte. Los ingleses tomaron Sudáfrica y se presentaron en el año 1806 en las costas del rio de la plata. Habian navegado todo el oceano atlantico hasta llegar a las costas Argentinas, dando lugar a las invasiones inglesas. Primera Invasion Junio/Agosto 1806 "A las costas españolas los ingleses desembarcaban" Fragmento del libro Historia Argentina 1940 "En las costas Argentinas, los ingleses desembarcan. Un montonar se agrupaba. Las lavanderas se preocupaban. Salieron corriendo. FUEGO en ingles. Llegaron a Quilmes" El 26 de Junio de 1806, desembarcaron en Quilmes 1.200 soldados al mando de Sir home Popham y William Car Beresford haciendo una entrada en estrategia. En el Fuerte truenan los cañones, dando la alarma, y una extrema confusión se extiende por toda la ciudad. Centenares de hombres acuden desde todos los barrios hacia los cuarteles, donde se ha comenzado ya a repartir, en medio de un terrible desorden, las armas y equipos. Poco después de las 11, y ante la sorpresa de Sobre Monte, las naves enemigas se hacen nuevamente a la vela y ponen rumbo hacia el sudeste. El Virrey cree que los ingleses han renunciado al ataque. Pronto, sin embargo, sale de su engaño. Desde Quilmes resuena el cañón de alarma, anunciando que allí se ha iniciado el desembarco. Al mediodía del 25 de Junio, ponen pie en tierra, en la playa de Quilmes, los primeros soldados británicos. Desde la azotea de sus habitaciones, en el Fuerte, seguía con un telescopio lo que ocurría. Sobre Monte cobró ánimo y arengó a los allí reunidos: "No hay que tener cuidado, los ingleses saldrán bien escarmentados". Por última vez en su vida, las palabras del Virrey fueron rubricadas por una aclamación. La operación de desembarco continúa sin oposición alguna durante el resto de la jornada. Al llegar la noche, Beresford pasa revista a sus hombres bajo una fría llovizna que no tarda en convertirse en fuerte aguacero. Son sólo 1.600 soldados y oficiales, y cuentan, como único armamento pesado, con ocho piezas de artillería. Sin embargo, esa reducida fuerza está integrada por combatientes profesionales, para los cuales la guerra no es más que un oficio. Al amanecer, Beresford ordena a sus tropas aprestarse para el ataque. Los tambores inician su redoble, y las banderas son desplegadas al viento. Desde la barranca que enfrenta la playa el Coronel Pedro de Arce, enviado por Sobre Monte a contener a los ingleses, observa el desplazamiento de las fuerzas enemigas. Con paso acompasado, y acompañados por los aires marciales de los gaiteros, los británicos avanzan hacia el bañado que los separa de Arce y sus 600 milicianos. Estos últimos, armados con unas pocas carabinas, espadas y chuzas, se agrupan detrás de los tres cañones con los cuales se proponen rechazar el asalto británico. El choque, en esas condiciones, no puede tener más que un resultado. Marchando a través de los pajonales, las compañías del regimiento 71 escalan resueltamente la barranca y, a pesar de las descargas de los defensores, ganan la cresta y los arrollan, poniéndolos en fuga. A partir de ese momento el caos se desencadena en las fuerzas de la defensa de Buenos Aires, Integradas en su casi totalidad por unidades de milicianos carentes de toda instrucción militar. Falla la conducción, en la persona de Sobre Monte, quien, abrumado por la derrota de sus vanguardias, sólo atina a amagar un débil intento de resistencia en las márgenes del Riachuelo. Concentra allí tropas y hace quemar el Puente de Gálvez (actual puente Pueyrredón) que, por el sur, da acceso directo a la ciudad. Esa posición, sin embargo, no será sostenida. Ya en la tarde del mismo día 26 de Junio, Sobre Monte se entrevista con el Coronel Arce, y le manifiesta claramente que ha resuelto emprender la retirada hacia el interior. Beresford no logra llegar a tiempo para impedir la destrucción del Puente de Gálvez, pero, el 27 de Junio, somete las posición de los defensores en la otra orilla a un violento cañoneo, y los obliga a retirarse. Se arrojan entonces al agua varios marineros y traen de la margen opuesta botes y balsas, en los cuales cruza la corriente una primera fuerza de asalto. Sobre Monte ha presenciado, desde la retaguardia, las acciones que culminan con el abandono de la posición del Puente de Gálvez. En ese momento se encuentra al frente de las fuerzas de caballería que, con la llegada de refuerzos provenientes de Olivos, San Isidro y Las Conchas, suman cerca de 2.000 hombres. Rehuye, sin embargo, el combate, y emprende la retirada hacia la ciudad por la "calle larga de Barracas" (actual avenida Montes de Oca). Los que no están al tanto de los planes del Virrey suponen que ese movimiento tiene por fin organizar una última resistencia en el centro de Buenos Aires. No obstante, al llegar a la "calle de las Torres" (actual Rivadavia), en vez de dirigirse hacia el Fuerte, Sobre Monte dobla en sentido contrario y abandona la capital. Su apresurada marcha, a la que no tarda en incorporarse su familia y los tesoros reales, continuará en sucesivas etapas. El cacique Carripilún reconocido como líder principal en las naciones de las pampas, puso a disposición del Virrey Sobre Monte 3000 lanceros para la defensa de la Ciudad de Buenos Aires frente a los ingleses, aunque el Virrey prefirió seguir a Córdoba. Mientras tanto, en Buenos Aires reina una espantosa confusión. Desde el Riachuelo afluyen, en grupos desordenados, las unidades de milicianos que, sin disparar prácticamente un solo tiro, han sido obligadas a replegarse, después de la retirada del Virrey. El Fuerte se convierte entonces en centro de los acontecimientos que culminarán con la capitulación. Allí se encuentran reunidos los jefes militares, los funcionarios de la Audiencia, los miembros del Cabildo y el Obispo Lué. Totalmente abatidos, después de recibir la noticia de la retirada de Sobre Monte, los funcionarios españoles aguardan la llegada de Beresford para rendir la plaza. Tienen la impresión de que, en la hora más difícil, el jefe del Virreinato y representante del monarca los ha abandonado. Poco después de mediodía arriba al Fuerte, con bandera de parlamento, un oficial británico enviado por Beresford, éste expresa que su jefe exige la entrega inmediata de la ciudad y que cese la resistencia, comprometiéndose a respetar la religión y las propiedades de los habitantes. Los españoles no vacilan en aceptar la intimación, limitándose a exponer una serie de condiciones mínimas en un documento de capitulación que envían a Beresford sin tardanza. Así, Buenos Aires y sus 40.000 habitantes son entregados a 1.600 Ingleses que sólo han disparado unos pocos tiros. A las 4 de la tarde desembocan en la Plaza Mayor (actual Plaza de Mayo) las tropas británicas, mientras cae sobre la ciudad una fuerte lluvia. Los soldados ingleses, a pesar de su agotamiento, desfilan marcialmente, acompañados por la música de su banda y sus gaiteros. El general Beresford trata de dar la máxima impresión de fuerza y ha dispuesto que sus hombres marchen en columnas espaciadas. La improvisada artimaña, empero, no puede ocultar a la vista de la población el reducido número de las tropas invasoras que se presentan ante el Fuerte. El General británico, acompañado por sus ofíciales, hace entonces entrada en la fortaleza, y recibe la rendición formal de la capital del Virreinato. Al día siguiente, flamea ya sobre el edificio la bandera inglesa. Durante cuarenta y seis jornadas, la enseña permanecerá allí como símbolo de un intento de dominación que, sin embargo, no llegará a concretarse. La famosa Reconquista Los vecinos de Buenos Aires estaban indignados por la actuación de sus autoridades. La resistencia comenzaba a gestarse y comenzaron a juntarse secretamente; numerosos grupos surgieron y se reclutaron en Perdriel al mando del Juan Martín de Pueyrredón. Martín Rodríguez anunció, el 1º de agosto, el avance hacia Perdriel del regimiento N° 71 al mando de Beresford. Pueyrredón encabezó el combate, herido su caballo por una bala de cañón, se salva en el anca de un caballo de su compañero. Por la tarde, triunfador, Beresford regresa al fuerte con 200 cañoncitos secuestrados a los amotinados. Montevideo otorga 1000 hombres que los pone al mando de Santiago de Liniers quien desembarca en Las Cochas el 4 de agosto y el día 10, con 2000 hombres, llega a la ciudad a los corrales de Miserere exigiendo en 15 minutos la rendición de los ingleses. Avanza y luego ocupa el Retiro. Por esos momentos ya estaba Sobre Monte camino a Buenos Aires y en una carta le pide a Liniers que le espere para tener mayor poder ofensivo, pero la nota llega tarde. El 12 de agosto con ahora 4000 hombres, ataca por la calle hoy Reconquista y la hoy San Martín y sobre las colaterales, retrocediendo los ingleses quienes disparaban desde las azoteas de la Recova. La caballería de J. M. de Pueyrredón arrebata una banderola del regimiento N° 71. A las 12 hs se agitaban los pañuelos blancos de los ingleses. Liniers los recibió en sus brazos, concediéndoles los honores de la guerra por su bizarra defensa. Neutralizado el peligro externo, el Cabildo designó como jefe militar de la ciudad a Liniers. El Marqués de Sobre Monte acampa con sus tropas del interior a las afueras de Buenos Aires y para tratar de mantener su poder nombró él mismo a Liniers a cargo de Buenos Aires. Luego se traslada a Montevideo desde donde gobierna el Virreinato y prepara la ciudad para defenderla de los probables refuerzos sajones que se esperaban. 2 Invasion Los primeros días de marzo salió de Inglaterra la nave Thisbe llevando al general John Whitelocke y su segundo el mayor general Levison Gower para Montevideo. Además partió un convoy con refuerzos al mando del general Ackland que por temporales en alta mar arribó a las costas rioplatenses cuando los ingleses ya habían caído y no participaron en las batallas. La Thisbe llegó al río de la Plata a principios de mayo y, desde El Cabo, llegó poco tiempo después un contingente de unos 5000 hombres al mando del general Craufurd para reforzar Montevideo pero solo pudieron arrimarse a las costas a mediados de junio. Sin esperar a Ackland reunió entonces Whitelocke las fuerzas de Craufurd y Auchmuty sumando poco más de 9000 soldados y desembarcó en Ensenada el domingo 28 de junio. Organizó una fuerza de vanguardia con 2500 al mando del general Gower, el grueso quedó a su cargo con 4400 hombres y la retaguardia, con todo el parque y bagaje sumaron 2100, comandada por el teniente coronel Mahon. Los ingleses nos caricaturaron al darse la noticia de que habian triunfado Liniers había logrado reunir cerca de 8000 hombres por lo que dejó un millar en distintos puntos de la ciudad y marchó el 29 con el resto para presentar una batalla campal cerca del Riachuelo. Ese día llegó la orden de España promoviendo a Liniers como brigadier y designando a Ruiz Huidobro virrey interino (reemplazando a Sobre Monte) o quien tuviera el mayor rango militar. Ruiz estaba preso en Inglaterra luego de la caída de Montevideo, por lo que la Audiencia inmediatamente nombró virrey a Liniers. La marcha de los ingleses fue muy pesada dadas las dificultades del terreno. Tuvieron que atravesar desde la Ensenada unos bañados de unos seis kilómetros hasta el primer campamento en lo que hoy es La Plata. De allí atravesando varios arroyos hasta llegar a la reducción de los Quilmes y luego intentar cruzar el Riachuelo sumaban unos 50 kilómetros. Como la intención era tomar primero los cuarteles de Retiro por las afueras de la ciudad lo que significaba otros 10 kilómetros. La falta de alimentos, agua y leña les impedía alimentar bien a la tropa. Órdenes mal impartidas o mal interpretadas hicieron que la vanguardia cruzara el 2 de julio por el paso Burgos hacia la quinta de White. Liniers los estaba esperando cerca de puente Gálvez pero teniendo a su espalda el Riachuelo. Cuando vio que el enemigo se encontraba lejos de sus hombres marchó hacia Miserere para cortarle el paso. Allí los ingleses lograron dividir las fuerzas españolas y hacerlas retroceder. La mayoría de los soldados se dispersaron y fueron a dormir a sus casas. Según análisis posteriores de Liniers y Álzaga si esa pequeña fuerza de la vanguardia al mando de Craufurd hubiera embestido hacia la ciudad a pesar de la noche, seguramente Buenos Aires hubiera caído. El grueso del ejército inglés se desvió mucho más al oeste y el 3 cruzó por La Noria y avanzando hasta el camino real (actual avenida Rivadavia). Mientras tanto durante la noche del 2 al 3 varios grupos de soldados que no tomaron parte de la batalla de Miserere y vecinos de la ciudad fueron agrupados por Álzaga y otros cabildantes; comenzaron a montar barricadas con tercios de yerba y cuero en algunas de las calles por donde podían ingresar los ingleses. En otras se acomodaron las piezas de artillería traídas del Retiro y otros puntos tratando de resguardar la plaza y el fuerte. Además se formaron algunas barricadas en varias calles a modo de defensa exterior. Durante el día se reforzaron las barricadas y se destacaron algunos soldados en las azoteas. En los pórticos de las iglesias también se montaron cantones para evitar que el enemigo las ocupara y se encargó al capitán Concha defender el Retiro con unos 1000 hombres. Cuando finalmente el grueso del ejercito inglés se reunió con la vanguardia en Miserere se definió avanzar en columnas a punta de bayoneta por doce calles hacia la plaza y el fuerte mientras un cuerpo tomaría el Retiro. Juzgando por las calles que se dispuso el asalto, es evidente que solo se tenía noticias de la defensa interior y no de la exterior que se preparó luego. Por otro lado el plano con que contaba Whitelocke estaba mal confeccionado por lo que las columnas avanzarían por calles cortadas o más alejadas de la plaza. Durante el 3 y el 4 se hicieron en ambos bandos los aprestos para el enfrentamiento, incluso en varias oportunidades se pidió la rendición a Liniers. Por la mañana del 5 comenzó la marcha inglesa hasta el camino de las Tunas (hoy avenidas Callao y Entre Ríos) donde se organizaron las columnas. Tronaron los cañones, a las 6 y media, señal a amigos y enemigos que comenzaba el duelo. Metralla, fusilería, y ferocidad del lado español; bayoneta y experiencia del lado ingles. Las columnas tuvieron diferentes dificultades. Una se desvió para reforzar la toma del Retiro, otras apenas pudieron avanzar. Algunos tomaron casas pero por los fondos los Húsares los apresaron y enviaron al fuerte. Las columnas que llegaron a las barrancas tuvieron fuego permanente desde las casas y por los regimientos que cabalgaban por las costas. Algunos documentos de los capitanes ingleses mencionan que, como en el bajo las casas eran pulperías y los oficiales para impedir que los soldados se emborracharan rompieron todas las botellas y barricas a sablazos y culatazos. La mayoría de estas columnas se fueron rindiendo hacia el medio día. Las columnas al sur de la plaza comandadas por Craufurd y Pack son las que libraron las más cruentas batallas ya que tenían mal copiadas las órdenes de Whitelocke y se fijaron como objetivo tomar algunas iglesias para desde la altura dominar la plaza. Esos eran justamente los lugares más defendidos por lo que las pérdidas de ambas partes fueron muchas y notables los esfuerzos por mantener posiciones. Por otro lado cada vez que una columna inglesa caía los vecinos y soldados españoles se corrían a las calles siguientes para reforzar a sus compañeros Pasada las doce Liniers pidió la rendición de estas columnas a Craufurd pero este se negó por lo que se decidió bombardear la iglesia de Santo Domingo donde se había atrincherado. Se rindió pasadas las tres de la tarde y al entrar al fuerte junto a unos 50 oficiales y 600 soldados Liniers lo recibió con honores por su valiente actuación. Las condiciones de rendición se le enviaron a Whitelocke el mismo 5 alrededor de las 6 de la tarde pero pidió una tregua. Recién el 7 de julio y luego de consultar al almirante y sus oficiales aceptó la propuesta de Liniers que incluía dejar Montevideo. Ese punto fue el que, en el consejo de guerra que le realizaron en Londres, le valió la destitución y se lo declarara incapaz de servir a la Corona Inglesa. Defensa de Buenos Aires Destitucion de Sobremonte En 1806, después de la reconquista, el pueblo en general hubiera deseado deshacerse de Sobre Monte, pero el Cabildo no se animó a tanto y se contentó con insistir ante el virrey para que Liniers mandara el ejército en Buenos Aires de manera autónoma; pero el nuevo Cabildo de 1807, al mando de Álzaga, no titubeó. Convocó a un congreso poco después de la caida de Montevideo, compuesto por la Audiencia, el Cabildo, el Obispo, el Consulado, Liniers, los jefes militares y algunos vecinos principales que resolvió suspender a Sobre Monte de todos los cargos y retenerlo arrestado. Se designó a una comisión con escolta militar para cumplir esta resolución que viajó especialmente a la campaña de la Banda Oriental. El campamento del Virrey se encontraba en Posta de Durán y cuando llegaron casi no tenía milicias por lo que Rafael de Sobre Monte no opuso resistencia. En Buenos Aires se le fijó residencia en la casa de convalecencia de los belermos (cerca de la actual Plaza Constitución) donde quedó hasta el 8 de noviembre de 1809, cuando el Virrey Cisneros lo envió a España. Después de un largo proceso, Sobre Monte fue absuelto, el 12 de noviembre de 1813, por una corte especial en Cádiz. Más tarde se lo nombró consejero de Indias. Murió en 1827 a los 84 años en la misma Sevilla que lo vió nacer. Virreinato de Liniers Durante su gobierno, ocurrió el llamado “Motín de Álzaga”, organizado por Álzaga, que había sido elegido alcalde el 1 de enero de 1807, y tropas españolas, con el fin de terminar con su mandato, ya que no les convenía a los comerciantes españoles, de los cuáles Álzaga era un fiel exponente, ya que era uno de los monopolistas privilegiados del sistema español. Las milicias, a cargo de Cornelio Saavedra repelieron el levantamiento. Álzaga conducía el partido republicano, también llamado de las Juntas o del Cabildo, formado en su mayoría por españoles europeos, aunque también lo conformaban algunos criollos. El centro de poder era el Cabildo de Buenos Aires. Su propósito era la independencia del Río de la Plata, pero el nuevo gobierno que proponían estaría formado, si bien independiente de España, por comerciantes, españoles europeos, en defensa de sus intereses. Por lo tanto, en ideas de emancipación era idéntico al movimiento de los criollos, pero no en quien gobernaría el nuevo estado, ya que este último grupo, quedaría excluido. Para mantenerse en el poder, debió en ciertas circunstancias tomar actitudes demagógicas, mientras el estado perdía fuerza antes las ideas revolucionarias que crecían. Fue sospechado por su origen francés de apoyar a las tropas napoleónicas que habían intervenido España. Fue reemplazado en su cargo por Cisneros, en 1808, recibiendo el título de conde de Buenos aires para sí y sus descendientes por el rey de España. Sin embargo sus sucesores lograron mutar ese título por el de “Condes de la lealtad”. Se dirigió en 1810 a Alta Gracia (Córdoba) donde luchó contra la emancipación americana. Fue vencido en cabeza de Tigre y fusilado en un paraje cercano, el 26 de agosto de 1810, por orden de la Primera Junta de gobierno. Pocos días antes de su derrota, su suegro, Martín de Sarratea, le había escrito desde Buenos Aires para que depusiera su actitud de enfrentamiento a la causa revolucionaria, pensando en sus hijos. Sin embargo fue más fiel su sentimiento de fidelidad hacia la corona española. Eso ha sido todo chau NO TE OLVIDES DE COMENTARRRRR

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Hace 200 años y luego que pasó?
Hace 200 años y luego que pasó?
Ciencia EducacionporAnónimo5/24/2010

Como todos sabemos, hace 200 años en nuestro país se decidió crear una junta de gobierno propio para liberarse del virreinato del río de la plata, el cual era virrey Cisneros. Como sabemos, y he dicho en mis post de historia, España habia caido en manos de Napoleón. Lo tenia preso a Fernando VII. El 24 de mayo se alzaron unas armas mandadas por French y Berutti. 600 Patricios no aguantaron que Cisneros fuera presidente de la junta y decidieron hacerlo por la fuerza. Si Cisneros no renunciaba a la junta de gobierno, lo mataban y se alzaba una cosa muy brava, no importando que sea o no virrey o gobernador mandado por el rey. A la mañana del 25 de mayo de 1810 el pueblo con 200 hombres se reunió en el cabildo para saber que sucedia y como sabemos decía: El pueblo quiere saber de que se trata, mientras que French y Berutti repartían escarapelas y cintas rojas por si se hacia brava la cosa. Para no hablar solo de historia, ese día se comió demasiado: locro, empanadas, puchero. Todo a la olla en esa mañanita lluviosa y fría. Represión de Liniers En Córdoba estaba la cabeza del virreinato y se oponía a que hubiera una junta de gobierno propio en Buenos Aires, sino que pensaba de que España, por descubridor y colonizador de las tierras debía gobernar a pesar de que el rey estuviera preso. Pero la junta estaba en nombre de Fernando VII. Liniers, Gutierrez de la Concha y otro grupo de hombres se revelaron y no quisieron ser parte del gobierno propio. Mariano Moreno, secretario de la junta, ordenó a Castelli que mandara a French y Berutti con unos hombres a represarliar a los opositores fusilandolos en Cabeza de tigre(Córdoba). En Agosto de 1810, estos fueron fusilados y luegos enterrados, apesar de que Liniers fuera el heroe de la reconquista Saavedristas y Morenistas Pero se armó una guerra entre Saavedra y Moreno en la junta las ideas no concordaban entre el presidente y el secretario de la junta de gobierno. La mayoría de la junta estuvo a favor de Moreno pero otros, como los patricios estaban con Saavedra. Castelli y Belgrano, no estuvieron con Saavedra, asique se pasaron al bando de Moreno. Cada miembro de la junta fue ordenado a misiones. Castelli al Alto Perú, Belgrano al Paraguay, Larrea al comercio y Moreno a una misión a Londres. Parecía que Saavedra habia triunfado en esta lucha. Muerte de Moreno Moreno habia nacido en 1778. Estudio leyes en Chuquisaca y se recibió. Luego regreso a Buenos Aires y en 1810, formó parte de secretario de la junta. Pero devió realizar una misión diplomatica a Londres. Pero había hechos grandes trabajos en la Gazeta de Buenos Aires. Partió en Marzo a la misión en una fragata inglesa junto a su hermano, pero se enfermo gravemente. Su esposa recibió de un extraño un traje de luto con una carta que decía: "Va a ser viuda pronto". El 6 de marzo el capitan envenenó a Moreno en su jarra sufriendo más tarde una combulsión dandole el fallecimiento. Fué arrojado al mar en una bandera inglesa. Enteradó Saavedra pronunció:" Se necesitaba tanta agua para apagar tanto fuego". En Abril los Saavedristas finalmente tomaron el poder sobre Buenos Aires. PRODUCCIONES GABRIEL102

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Julio Argentino Roca
Julio Argentino Roca
Ciencia EducacionporAnónimo9/15/2010

Julio Argentino Roca: el más choro de la historia argentina.... Introducción: Si mañana vas al colegio y te dicen que Roca ha sido un héroe en la historia argentina, los profesores están muy equivocados. Roca, ha sido un ladrón que solamente mató aborígenes para expandir tierras. Mandó a esos aborígenes a una nueva esclavitud siendo que en 1853 la constitución decía que no se podía usar a personas como esclavos en territorio argentino. Es decir que los aborígenes que "consiguió" en su sangrienta campaña al desierto, los esclavizó bruscamente. No hablemos o digamos que este tipo es un héroe. Durante años, el territorio indio permaneció en lo que hoy conocemos como "Río Negro". Rosas, mandó a conquistar esos territorios sacando provecho de esto, como lo hicieron otros gobernadores porteños. Digamos que Rosas fue el que terminó con la campaña al desierto solamente para vender tierras a inmigrantes que venían a "arruinarnos" la vida como expresó Mitre en el diario La Nación, poco en parte Mitre tiene razón. Veamos en la siguiente imagen la conquista al desierto: Ahora la misma imagen pero en un billete de $100 Mostramos dos realidades: una la de un aborigen pobre pero con muchos recursos y la otra de unos soldados y hasta gente de gran lujuria pero de pocos recursos. No porque esas personas tienen plata tienen dinero están muy equivocados. Por eso Roca mando a hacer esto para acabar con el indio y tener más tierras en beneficio "de los mejores". Miren este programa de Felipe Pigna y díganme las cosas: Espero que les haya interesado mi post. Si les gusto comenten pero no causen bardo o si no se eliminan de una vez por todas. Si sos fan de Dragon Ball Z Unite! que esperas!!!

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Enciclopedia de historia Gabriel102
Ciencia EducacionporAnónimo8/19/2010

Hola amigos. Estuve un rato largo sin volver pero he vuelto. Les traigo una enciclopedia de historia genial para el cole, la casa o cualquier cosa. Esta enciclopedia, comienza con el antiguo Egipto y finaliza con nuestra década osea el siglo XXI espero que les guste y les sea práctica. Tomo I: El antiguo egipto Introducción El antiguo Egipto fue uno de los primeros imperio que han existido en la historia universal. Este imperio abarcó la conocida región de Egipto y otros territorios. Algunos historiadores dicen que Egipto es un "don del Nilo", ya que si el río no existiera este imperio no hubiese existido en la historia. Este imperio, tenía una gran base económica y religiosa. Veremos a los famosos faraones egipcios y a esos dioses tan importantes para ellos. Los faraones La sucesión de faraones y la historia del propio Egipto vienen indisolublemente unidas y son tan complementarias entre sí que es imposible desconocer una de ellas y ser experto en la otra. Tanto es así que incluso en los periodos más críticos, cuando la anarquía reinaba en muchas zonas del país, siempre había, al menos, un faraón que afirmaba ser el legítimo gobernante de la caótica nación en toda su extensa totalidad. El sacerdote egipcio Manetón, que vivió en la época de los primeros reyes Ptolomeos (hacia el año 300 a. C.) recibió la orden real de redactar una historia de Egipto. Y, dado que actualmente se conocen los nombres de más de trescientos monarcas, es lógico que Manetón los agrupase en linajes o dinastías, denominación que los historiadores siguen utilizando como válida. Aunque es una gran desgracia para la historiografía que la obra de Manetón se haya perdido, afortunadamente quedan algunos fragmentos comentados por autores muy posteriores a él, que nos han permitido delimitar las treinta dinastías en las que Manetón dividió la historia de su longevo país. Desde Menes, 3100 a. C., hasta el año 2600 a. C., la monarquía pasó por momentos de debilidad y seguía siendo cuestionada por la nobleza local. Así, no es de extrañar que en la dinastía II los reyes perdieran notablemente el poder y tuvieran que hacer frente a peligrosas revueltas que pusieron en peligro la estabilidad del país. Sería sólo de 2600 a 2200 a. C. cuando se consolida la institución y los reyes pasan a ser monarcas absolutos con derecho divino. Es la época dorada de la monarquía egipcia, conocida como Imperio Antiguo (aunque en realidad la denominación de imperio solo le quepa al imperio nuevo o a lo sumo al Imperio Medio), que acabaría de forma trágica ante la debilidad de los últimos reyes de la dinastía VI, momento en el que una vez más la nobleza y los gobernadores de los nomos tomaron el poder surgiendo principados independientes. Heródoto comenta: «después de la muerte de Nitocris, el país se hunde en un estado de inestabilidad, confusión y caos», iniciándose el denominado primer periodo intermedio de Egipto. La situación tardaría más de un siglo y medio en restablecerse, y pese a que nuevamente una dinastía de reyes fuertes asumiría el control absoluto del país, la dinastía XII, siguió existiendo el peligro constante de un golpe de Estado. Tanto es así que se sabe de, al menos, un monarca asesinado, Amenemhat I, por unos ambiciosos nobles. La ligera estabilidad del llamado Imperio Medio estallaría de forma similar a la del Imperio Antiguo, por la debilidad de los monarcas y el creciente poder de las clases dirigentes locales, a las que se añadiría la llegada a Egipto de pueblos cananeos, algunos de ellos violentos. La siguiente etapa de calma y prosperidad no llegaría hasta el 1500 a. C., con el Imperio Nuevo, momento en el cual llegaron al poder los faraones mejor conocidos, que impulsaron la creación de un enorme imperio colonial en la Siria-Palestina (Canaán) y Kush (Nubia), entrando en contacto con los otros pueblos del Oriente Próximo. Sin embargo, también estos reyes estuvieron acosados por un peligro que hacía tambalear sus tronos, que en este caso fue el de los sacerdotes de Amón, que habían adquirido mucho poder. El traslado de la capitalidad al Delta acabaría por convertir al Sumo sacerdote de Amón en rey independiente y daría al traste con la monarquía egipcia. Tras esta situación, Egipto no volvería a convertirse en un gran imperio. Desde la toma del poder de los sacerdotes de Amón hasta la llegada de una dinastía fuerte, la XXVI, pasaron más de cuatrocientos críticos años en los que convivieron dos, tres e incluso más faraones a un mismo tiempo, y el país fue invadido por libios, nubios y asirios. La dinastía XXVI trató de recuperar el esplendor del Imperio Antiguo, pero la inmediata conquista persa desbarataría todo. Tras ello, los invasores aqueménidas, macedonios y lágidas (estos últimos pertenecen a la llamada dinastía Ptolemaica) trataron de adaptarse a las costumbres del país y aceptaron ser deificados en vida. El último faraón egipcio reconocido como tal fue la legendaria reina Cleopatra. El último rey nativo, Nectanebo II había gobernado trescientos años antes, y los faraones ptolemaícos, de origen extranjero, se aislaron en Alejandría y, aunque respetaron las tradiciones ancestrales del pueblo, no tardaron en convertirlos en semi-esclavos. Por ello, no es de extrañar que cuando Egipto pasó a formar parte del Imperio romano, los egipcios no dieran importancia al cambio: los verdaderos faraones habían abandonado a su país mucho tiempo atrás. La sociedad egipcia Egipto estaba dividido en varios sepats (provincias, o nomos en griego) con fines administrativos. Esta división se puede remontar de nuevo al período Predinástico (antes de 3100 a. C.), cuando los nomos eran ciudades-estados autónomas, y permanecieron por más de tres milenios, manteniendo sus costumbres. Bajo este sistema, el país fue dividido en 42 nomos: 20 del Bajo Egipto, mientras que el Alto Egipto abarcaba 22 nomos. Cada nomo estaba gobernado por un nomarca, gobernador provincial que ostentaba la autoridad regional. El gobierno impuso diversos impuestos, que al no existir moneda eran pagados en especie, con trabajo o mercancías. El Tyaty (visir) era el responsable de controlar el sistema impositivo en nombre del faraón, a través de su departamento. Sus subordinados debían tener al día las reservas almacenadas y sus previsiones. Los impuestos se pagaban según el trabajo o las rentas de cada uno, los campesinos (o los terratenientes en periodos posteriores) en productos agrícolas, los artesanos con parte de su producción, y de forma similar los pescadores, cazadores, etc. El estado requería una persona de cada casa para realizar trabajos públicos algunas semanas al año, haciendo o limpiando canales, en la construcción de templos o tumbas e incluso en la minería (esto último, sólo si no había prisioneros de guerra). Los cazadores y pescadores pagaban sus impuestos con capturas del río, de los canales, y del desierto. Las familias acomodadas podían contratar sustitutos para satisfacer este derecho.El gobierno egipcio era una monarquía, es decir, que estaba desempeñada por una sola persona, cuya voluntad era omnipotente. El faraón era considerado como hijo de los Dioses, era el amo absoluto de todos los hombres, y dueño de todas las tierras. Todos los labradores trabajaban para el faraón. Vivían en pequeñas granjas concebidas por aquel, que explotaban bajo la vigilancia severa del capitán real. Del producto obtenido, se dividía en dos partes: una quedaba para el paisano, y la otra iba a los depósitos reales. Los artesanos y comerciantes, debían entregarle al faraón, una porción de sus ganancias. La sociedad egipcia tuvo una estructura piramidal en la que existían grupos con una marcada desigualdad social. En el grupo inferior estaban los esclavos, que comúnmente hacían grandes obras públicas, y que eran considerados pertenencia del Estado y de los Templos; le seguían los artesanos, los pequeños comerciantes y la gran masa de campesinos, que eran la base del desarrollo económico y que debían tributar con trabajo y especies al faraón, a los grandes señores y a los sacerdotes para el sostenimiento del culto y los grandes templos. Un tercer grupo, estaba formado por los ricos comerciantes, los artistas, los médicos y los escribas, funcionarios estatales, que gozaban de una especial consideración social por dominar el arte de leer y escribir, conocimientos que le permitían atender el cobro de impuestos y asumir importantes tareas administrativas. En la cima de la pirámide, estaba la clase dirigente, formada por el faraón y su familia, los nobles, sacerdotes y guerreros. El faraón encarnaba el Estado y era la figura central de todo el sistema. Cultura egipcia La religión egipcia, plasmada en la mitología, es un conjunto de creencias que impregnaban toda la vida egipcia, desde la época predinástica hasta la llegada del Cristianismo y del Islam en las etapas greco-romanas y árabe. Eran dirigidos por sacerdotes, y el uso de la magia y los hechizos son dudosos. El templo era un lugar sagrado en donde solamente se admitía a los sacerdotes y sacerdotisas, aunque en las celebraciones importantes el pueblo era admitido en el patio. La existencia de momias y pirámides fuera de Egipto, indica que las creencias y los valores de las culturas prehistóricas se transmitieron de una u otra forma por el camino de la seda. Los contactos de Egipto con extranjeros incluyeron Nubia y Punt al sur, el Egeo y Grecia al norte, el Líbano y otras regiones del Cercano Oriente y Libia al oeste. La naturaleza religiosa de la civilización egipcia influenció su contribución a las artes. Muchas de las grandes obras del Egipto antiguo representan dioses, diosas, y faraones, considerados divinos. El arte está caracterizado por la idea del orden y la simetría. Durante los 3000 años de cultura independiente, cada animal retratado o adorado en el arte, la escritura o la religión es indígena de África. El dromedario, domesticado en Arabia, apareció en Egipto al comienzo del 2.º milenio a. C. Aunque el análisis del cabello de momias del Imperio Medio ha revelado evidencias de una dieta estable, las momias de circa 3200 a. C. muestran señales de anemia y desórdenes hemolíticos, síntomas del envenenamiento por metales pesados. Los compuestos de cobre, plomo, mercurio, y arsénico que fueron utilizados en pigmentos, tintes y maquillaje de la época pudieron haber causado el envenenamiento, especialmente entre la clase acomodada. Economía a economía de Egipto se basaba en la agricultura. La vida dependía de los cultivos de las tierras inundadas por el río Nilo. Tenían un sistema de diques, estanques y canales de riego que se extendían por todas las tierras de cultivo. En las riberas del Nilo los campesinos egipcios cultivaban muchas clases de cereales. El grano cosechado se guardaba en graneros y luego se usaba para elaborar pan y cerveza. Las cosechas principales eran de trigo, cebada y lino. La agricultura estaba centrada en el ciclo del Nilo. Había tres estaciones: Akhet, Peret, y Shemu. Akhet, la estación de la inundación, duraba de junio a septiembre. Después de la inundación quedaba una capa de légamo en los bancos, enriqueciendo la tierra para la cosecha siguiente. En Peret, la estación de la siembra entre octubre y febrero, los granjeros esperaban hasta que se drenaba el agua, y araban y sembraban el rico suelo. Acabada la labor, irrigaban usando diques y canales. Seguía Shemu, la estación de la cosecha de marzo a mayo, cuando se recolectaba con hoces de madera. En los huertos se cultivaban guisantes (arveja), lentejas, cebolla, puerros, pepinos y lechugas, además de uvas, dátiles, higos y granadas. Entre los animales que criaban por su carne, se encuentran los cerdos, ovejas, cabras, gansos y patos. Los egipcios cultivaban más alimentos de los que necesitaban, y hacían intercambio de sus productos. Algunas de las materias que ellos importaban de territorios extranjeros eran el incienso, la plata, y madera fina de cedro. Gran parte del los productos del comercio egipcio se transportaba en barcos, por el Nilo y el Mediterráneo. Durante la mayor parte de su existencia, unos tres milenios, el Antiguo Egipto fue el país más rico del mundo. Para finalizar: El mito de Osiris La leyenda de Osiris debió haber tomado cuerpo desde el Imperio Antiguo, como lo prueban las alusiones numerosas que hacen de ella los Textos de las pirámides y los himnos de todas las épocas. Sin embargo, solamente tenemos conocimientos imperfectos sobre los propios orígenes de Osiris. El nombre de este dios, que quizás signifique "la Sede del Ojo", y q debe contener una alusión mitológica, constituye un verdadero enigma. Se admite generalmente que el culto osiriano tuvo nacimiento, como otros tantos cultos en el Delta del Nilo. En Busiris habían asimilado ese dios a la divinidad local Anedjti, que aparece los rasgos de un dios-rey, provisto de los atributos de la soberanía. bajo el imperio antiguo, el culto a Osiris, proliferando en el alto Egipto, fue a implantarse en Abidos, la ciudad donde había una antiquísima necrópolis real que tenía como patrono al dios jen-ti-imentiu. Poco a poco la personalidad de Osiris tendió a confundirse con la del dios local, de tal suerte que Abidos llegó a ser la sede principal del dios Osiris, considerado desde entonces el dios funerario por excelencia. El mito de Osiris se constituyó en sus rasgos esenciales y se amplificó hasta el punto de lelgar a ser la emocionante leyenda que Plutarco nos ha dejado en versión novelesca. He aquí como podemos reconstuir el mito en su forma más completa, sirviéndonos en amplia medida de los datos que nos proporcionan los documentos egipcios, pero integrándolos en el marco del relato de Plutarco. El dios Gebeb, había transmitido sus poderes a su hijo Osiris. Asistido por su hermana y esposa Isis, inauguró su reino bajo los mejores auspicios, proponiéndose con empeño el bienestar de los humanos al disfrutar entre ellos los conocimientos más útiles, como los de la agricultura, la viticultura y las artes. no obstante, su hermano Seth, que se había casado con Nephthys, sintió celos del éxito y el poder del joven rey, y buscó la ocasión de hacerle perecer. En un festín al que le habían invitado traicioneramente, consiguió encerrarle en un cofre que echó al río. Isis, avisada, se puso en seguida a buscar ese cofre, y lo halló por fin en Biblos (Fenicia) dentro de un tronco de tamarisco que el rey de la región había utilizado en la construcción de su palacio. Isis obtuvo su restitución y se lo llevó a Egipto. Pero Seth consiguió esta vez apoderarse del cuerpo de Osiris: lo cortó en catorce pedazos y lo dispersó por todo el país. Isis no descansó hasta recobrar los miembros de su marido y, tras reunirlos todos, a excepción del falo, formó con ellos la primera momia, ayudada por Anubis, Nephthys y otras divinidades aliadas. Poco tiempo después de la muerte de su marido, Isis, refugiada en las marismas del delta, dio luz a un hijo, Horus, al que crió en el mayor secreto, para ponerle al abrigo de las maquinaciones de Seth. Horus, llegado a la edad adulta, se dispuso a vengar a su padre: emprendió una lucha cuerpo a cuerpo con Seth, en la cual arrancó el miembro viril a su adversario, mientras que éste le sacaba un ojo. Entonces intervino Tot para curar la herida del dios tuerto y la de su adversario, y los curó a los dos. Los dioses decidieron poner fin a esta lucha fraticida citando a los rivales ante un tribunal. El Tribunal divino reconoció la razón de Hours, y condenó a su hermano el ojo que le había sacado. Horus al recibirlo de nuevo, dio ese ojo a su padre Osiris y lo reemplazó por la serpiente divina, que desde entoces será uno de los emblemas de la realeza. En cuanto a Osiris, transmitió sus poderes terrestres a Horus, y se retiró definitavemente al reino de los Bienaventurados. Osiris es el prototipo del rey difunto que, tras de haber cumplido su tarea terrestre, muere transmitiendo su dignidad a su hijo Horus, en una forma beatificada. Todos los reyes que se sucedieron en el trono de Eipto pasaron sucesivamente por estos dos estados: investidos de la dignidad de Horus para la duración de su reino, se transforoman al término de su carrera en Osiris, y son honrados como tales por sus hijos y sucesores. Osiris también fue considerado desde el origen como uno de lso grandes dioses de la vegetación: por su muerte y su inmersión en las aguas del Nilo, seguidas por su gloriosa resurrección, evoca en el plano mítico las fases de la vida de la naturaleza, con s renovación periódica. Osiris es el grano que muere por su hundimiento en la tierra para renacer unos meses más tarde bajo la forma de espiga cargada de una vida nuev Amigos espero que les haya gustado la info sobre Egipto Antiguo la siguiente parte o tomo es La mesopotamia todo lo que quieras saber. Hasta pronto

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Universo parte 1: El sistema solar, los planetas
Universo parte 1: El sistema solar, los planetas
Ciencia EducacionporAnónimo5/23/2010

Hola taringueros esta es una gran entrega de info necesaria para el cole o para el hogar si queremos consultar algo o si dudamos algo creo estos post a que se dedicaran muchos conocimientos para ustedes gratis y sin comprar enciclopedias creacion propia y info extraida de otras enciclopedias, libros de los años 1950 a 2000 y hasta estos años. Quiero decirles, que puede haber contenido de otras páginas de internet pero la mayoría sera uniformemente. 1) El Universo parte 1: El sistema solar (Los planetas) El sistema solar se originó hace millones de años. No sólo este sino también el universo entero por el fenómeno denominado por los cíentificos el "Big Bang". Este parece que se originó por la acumulación de muchas sustancias expandidas por todo el universo. Por todo esto, como el hidrógeno, el dióxido,etc se formaron las galaxias y en ellos los satélites, las constelaciones y los planetas. En el sistema solar, hay sorprendentes cosas para ver. No por los nueve planetas, si no por otras cosas que no podemos ver, como la velocidad de la luz. Los planetas Los planetas conforman el 60% aproximadamente de nuestro sistema solar, en realidad en nuestro siglo XXI para los científicos hay ochos planetas porque dicen que Plutón desapareció o se alejó completamente del sistema solar y se ha transportado a otra galaxia. Casi todos los planetas tienen satélites como la tierra el cual tiene la luna. Otros planetas más grandes, como Júpiter y Saturno tiene más satélites alrrededor de su propio eje. Todos estos planetas giran en nuestra via lactea alrrededor del sol y no de su propio satélite. Se ocurren fenómenos gloriosos en los planetas, como la caída de meteóritos que dañan la superficie, la famosa lluvia de planetas, etc. Mercurio Mercurio es el planeta del Sistema Solar más próximo al Sol y el más pequeño (a excepción de los planetas enanos). Forma parte de los denominados planetas interiores o rocosos. Mercurio no tiene satélites. Se conocía muy poco sobre su superficie hasta que fue enviada la sonda planetaria Mariner 10 y se hicieron observaciones con radares y radiotelescopios. Antiguamente se pensaba que Mercurio siempre presentaba la misma cara al Sol, situación similar al caso de la Luna con la Tierra; es decir, que su periodo de rotación era igual a su periodo de traslación, ambos de 88 días. Sin embargo, en 1965 se mandaron pulsos de radar hacia Mercurio, con lo cual quedó definitivamente demostrado que su periodo de rotación era de 58,7 días, lo cual es 2/3 de su periodo de traslación. Esto no es coincidencia, y es una situación denominada resonancia orbital. Al ser un planeta cuya órbita es interior a la de la Tierra, Mercurio periódicamente pasa delante del Sol, fenómeno que se denomina tránsito (ver tránsito de Mercurio). Observaciones de su órbita a través de muchos años demostraron que el perihelio gira 43" de arco más por siglo de lo predicho por la mecánica clásica de Newton. Esta discrepancia llevó a un astrónomo Francés, Urbain Le Verrier, a pensar que existía un planeta aún más cerca del Sol, al cual llamaron Planeta Vulcano, que perturbaba la órbita de Mercurio. Ahora se sabe que Vulcano no existe; la explicación correcta del comportamiento del perihelio de Mercurio se encuentra en la Teoría General de la Relatividad. Venus Venus es el segundo planeta del Sistema Solar en orden de distancia desde el Sol, y el tercero en cuanto a tamaño, de menor a mayor. Recibe su nombre en honor a Venus, la diosa romana del amor. Se trata de un planeta de tipo rocoso y terrestre, llamado con frecuencia el planeta hermano de la Tierra, ya que ambos son similares en cuanto a tamaño, masa y composición, aunque totalmente diferentes en cuestiones térmicas y atmosféricas. La órbita de Venus es una elipse con una excentricidad de menos del 1%, formando la órbita más circular de todos los planetas; apenas supera la de Neptuno. Su presión atmosférica es 94 veces superior a la terrestre; es por tanto la mayor presión atmosférica de todos los planetas rocosos. A pesar de no estar más cerca del sol que Mercurio, Venus posee la atmósfera más caliente, pues esta atrapa mucho más calor del sol. Este planeta además posee el día más largo del sistema solar: 243 días terrestres, y su movimiento es retrógrado, por lo que en un día venusiano el sol sale por el oeste y se esconde por el este. Al encontrarse Venus más cercano al Sol que la Tierra, siempre se puede encontrar, aproximadamente, en la misma dirección del Sol (su mayor elongación es de 47,8°), por lo que desde la Tierra se puede ver sólo unas cuantas horas antes del orto o después del ocaso. A pesar de ello, cuando Venus es más brillante, puede ser visto durante el día, siendo uno de los tres únicos cuerpos celestes que pueden ser vistos tanto de día como de noche, además de la Luna y el Sol. Venus es normalmente conocido como la estrella de la mañana (Lucero del Alba) o la estrella de la tarde (Lucero Vespertino) y, cuando es visible en el cielo nocturno, es el segundo objeto más brillante del firmamento, tras la Luna. Tierra La Tierra es el tercer planeta desde el Sol, el quinto más grande de todos los planetas del Sistema Solar y el más denso de todos, respecto a su tamaño. Se desplaza en una trayectoria apenas elíptica alrededor del Sol a una distancia de unos 150 millones de kilómetros. El volumen de la Tierra es más de un millón de veces menor que el del Sol, mientras la masa terresatre es nueve veces mayor que la de su satélite, la Luna. Es un planeta rocoso geológicamente activo que está compuesto principalmente de roca derretida en constante movimiento en su interior, cuya actividad genera a su vez un fuerte campo magnético. Sobre ese ardiente líquido flota roca solidificada o corteza terrestre, sobre la cual están los océanos y la tierra firme. A veces se la conoce genéricamente por la especie humana como el Mundo o el Planeta Azul. Las propiedades físicas de la Tierra, combinadas con su órbita e historia geológica, son las que han permitido que perdure la vida hasta nuestros días. Es el único planeta del universo en el que hasta ahora el ser humano conoce la existencia de vida; millones de especies moran en él. La Tierra se formó al mismo tiempo que el Sol y el resto del Sistema Solar, hace 4.540 millones de años y la vida hizo su aparición en su superficie luego de unos 1.000 millones de años. Desde entonces, la vida ha alterado de manera significativa al planeta. Sobre la corteza terrestre existen diversos paisajes naturales y artificiales donde podemos encontrar montañas, valles, ríos, ciudades, etc. Aquí habita diversidad de organismos como son los árboles, el ser humano y muchos otros animales. Una considerable parte de la corteza está compuesta de restos de organismos oceánicos primitivos que constituyen la roca caliza. La temperatura media de la superficie terrestre es de unos 15 °C, aunque ésta -entre otras circunstancias- son distintas en diferentes partes del planeta; pueden cambiar. La tierra posee grandes océanos que ocupan mucha más superficie que la tierra superficial, donde habita considerable cantidad de organismos y en donde se originó toda la vida. En ellos se formó parte de la corteza terrestre. La parte menos densa que compone este planeta es su atmósfera, la cual está compuesta por una solución de gases llamada aire. A cierta altura, es lo suficientemente densa como para permitir que algunos animales vuelen en ella. Es rica en oxígeno, gracias al hecho de que la vida vegetal transforma el dióxido de carbono en oxígeno, el cual aprovechan los animales para respirar y volver a transformar así en dióxido de carbono. La atmósfera, junto al campo magnético, es capaz de resguardar la diversidad de vida superficial de amenazas naturales extra-terrestres, como por ejemplo, de rayos ultravioletas, rayos cósmicos, meteoritos o viento solar. Posee un único satélite natural llamado Luna, en relación con su planeta, el más grande del sistema solar. Es mucho menos denso que la Tierra, aunque provino de ella a causa de un impacto de asteroide que expulsó al espacio el material liviano que formaría la luna, mientras que el material más denso regresó a la tierra. Se especula que la Tierra podrá seguir alojando vida durante otros 1.500 millones de años, ya que se prevé que la luminosidad creciente del Sol causará la extinción de la biósfera para esa época. Marte Marte, apodado a veces como el Planeta Rojo, es el cuarto planeta del Sistema Solar. Forma parte de los llamados planetas telúricos (de naturaleza rocosa, como la Tierra) y es el planeta interior más alejado del Sol. Es, en muchos aspectos, el más parecido a la Tierra. Tycho Brahe midió con gran precisión el movimiento de Marte en el cielo. Los datos sobre el movimiento retrógrado aparente (lazos) permitieron a Kepler hallar la naturaleza elíptica de su órbita y determinar las leyes del movimiento planetario conocidas como leyes de Kepler. Forma parte de los planetas superiores a la Tierra, que son aquellos que nunca pasan entre el Sol y la Tierra. Sus fases están poco marcadas, hecho que es fácil de demostrar geométricamente. Considerando el triángulo Sol-Tierra-Marte, el ángulo de fase es el que forman el Sol y la Tierra vistos desde Marte. Alcanza su valor máximo en las cuadraturas cuando el triángulo STM es rectángulo en la Tierra. Para Marte, este ángulo de fase no es nunca mayor de 42°, y su aspecto de disco giboso es análogo al que presenta la Luna 3,5 días antes o después de la Luna llena. Esta fase, visible con un telescopio de aficionado, no logró ser vista por Galileo, quien sólo supuso su existencia. Júpiter Júpiter es el quinto planeta del Sistema Solar. Forma parte de los denominados planetas exteriores o gaseosos. Recibe su nombre del dios romano Júpiter (Zeus en la mitología griega). Se trata del planeta que ofrece un mayor brillo a lo largo del año dependiendo de su fase. Es, además, después del Sol, el mayor cuerpo celeste del Sistema Solar, con una masa casi dos veces y media la de los demás planetas juntos (con una masa 318 veces mayor que la de la Tierra y 3 veces mayor que la de Saturno). Júpiter es un cuerpo masivo gaseoso, formado principalmente por hidrógeno y helio, carente de una superficie interior definida. Entre los detalles atmosféricos se destacan la Gran mancha roja, un enorme anticiclón situado en las latitudes tropicales del hemisferio sur, la estructura de nubes en bandas y zonas, y la fuerte dinámica de vientos zonales con velocidades de hasta 140 m/s (504 km/h). Se piensa que puede ser una "Estrella fallida" debido a sus grandes cantidades de hidrógeno y helio. Saturno Saturno es un planeta visiblemente achatado en los polos con un ecuador que sobresale formando la figura de un esferoide ovalado. Los diámetros ecuatorial y polar son respectivamente 120.536 y 108.728 km. Este efecto es producido por la rápida rotación del planeta, su naturaleza fluida y su relativamente baja gravedad. Los otros planetas gigantes son también ovalados pero no en tan gran medida. Saturno posee una densidad específica de 690 kg/m³ siendo el único planeta del Sistema Solar con una densidad inferior a la del agua (1000 kg/m³). Si existiera un recipiente lleno de agua con las dimensiones suficientes para introducir a Saturno, este flotaría. El planeta está formado por un 90% de hidrógeno y un 5% de helio. El volumen del planeta es suficiente como para contener 740 veces la Tierra, pero su masa es sólo 95 veces la terrestre, debido a la ya mencionada densidad media relativa. El periodo de rotación de Saturno es incierto dado que no posee superficie y su atmósfera gira con un periodo distinto en cada latitud. Desde la época de los Voyager se consideraba que el periodo de rotación de Saturno, basándose en la periodicidad de señales de radio emitidas por él, era de 10 h 39 min 22,4 s (810,8°/día). Las misiones espaciales Ulysses y Cassini han mostrado que este periodo de emisión en radio varía en el tiempo siendo en la actualidad: 10 h 45 m 45 s (± 36 s). La causa de este cambio en el periodo de rotación de radio podría estar relacionada con la actividad criovolcánica en forma de géisers de la luna Encélado, que libera material en órbita de Saturno capaz de interaccionar con el campo magnético externo del planeta, utilizado para medir la rotación del núcleo interno donde se genera. En general se considera que el periodo de rotación interno del planeta puede ser conocido tan sólo de forma aproximada Urano Urano es el séptimo planeta del Sistema Solar, el tercero en tamaño, y el cuarto más masivo. La principal característica de Urano es la inclinación de su eje de rotación de casi noventa grados con respecto a su órbita; la inclinación no sólo se limita al mismo planeta, sino también a sus anillos, satélites y el campo magnético del mismo. Urano posee la superficie más uniforme de todos los planetas por su característico color azul-verdoso, producido por la combinación de gases presentes en su atmósfera y tiene un sistema de anillos que no se pueden observar a simple vista. Además posee un anillo azul, el cual es una rareza planetaria. Urano es uno de los dos planetas que tiene un movimiento retrógrado, similar al de Venus. Neptuno Neptuno es el octavo y último planeta del Sistema Solar. Forma parte de los denominados planetas exteriores o gigantes gaseosos, y es el primero que fue descubierto gracias a predicciones matemáticas. Su nombre proviene del dios romano Neptuno, el dios de los mares. Tras el descubrimiento de Urano, se observó que las órbitas de Urano, Saturno y Júpiter no se comportaban tal como predecían las leyes de Kepler y de Newton. Adams y Le Verrier, de forma independiente, calcularon la posición de otro planeta, Neptuno, que encontró Galle, el 23 de septiembre de 1846, a menos de un grado de la posición calculada por Adams y Le Verrier. Más tarde, se advirtió que Galileo ya había observado Neptuno en 1611, pero lo había tomado por una estrella. Neptuno es un planeta dinámico, con manchas que recuerdan las tempestades de Júpiter. La más grande, la Gran Mancha Oscura, tenía un tamaño similar al de la Tierra, pero en 1994 desapareció y se ha formado otra. Los vientos más fuertes de cualquier planeta del Sistema Solar son los de Neptuno. Neptuno es un planeta muy azulado muy similar a Urano; es ligeramente mas pequeño pero su masa es mas densa. Fue descubierto por el astronomo Johann Galle en 1846 a partir de los cálculos hechos por los matematicos John Adams y Urbain Le Verrier PARTE SIGUIENTE SEMANAS SIGUIENTES UNIVERSO PARTE 2: FENOMENOS DEL SISTEMA SOLAR

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Sarmiento robó las ideas a Belgrano
Sarmiento robó las ideas a Belgrano
Ciencia EducacionporAnónimo9/10/2010

Si vemos bien la historia de Manuel Belgrano veremos que uno de sus principales fundamentos era dar educación a la población argentina. Belgrano, con la victoria de Salta y la victoria de Tucumán recibió $40.000 que el mismo quiso emplear para construir escuelas en el país. El dinero no se sabe donde esta y se ha malgastado seguramente. Si, Sarmiento creó muchas escuelas en el país. Pero se empleó personalmente en la conquista al indio y en hacer más Barbarie. Él mismo quiso hacer la conquista al desierto que el mismo Rosas no pudo realizar. Así que razonemos que las ideas de Belgrano y Sarmiento son totalmente diferentes. Si el país tuviera conciencia el verdadero día del maestro sería el 20 de junio (fallecimiento de Manuel Belgrano) o el 3 de junio (nacimiento del mismo). Pero no el 11 de septiembre. Sarmiento lucha en la guerra del Paraguay. No podemos decir que Belgrano no luchó en ninguna batalla porque si ha luchado. Pero cuando Belgrano comienza a ser secretario del Consulado, una de las primeras cosas que hace es Creación de escuelas a los alrededores del virreinato. Sarmiento, también creó grandes escuelas en el país, pero razonemos el gobierno argentino robó los $40.000 a Manuel Belgrano. ¿Eso no les parece medio GARCA? bueno si así fue. Belgrano murió y nadie les importo. Les importaba más que ese día haya sido el día de los 3 gobernadores. Eso si que es injusto. Simples palabras mías a Belgrano: "Vos sos el padre de la educación y no Sarmiento el padre del aula" Si sos fan de Dragon Ball Z Unite!

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Historia Argentina : Facundo Quiroga
Historia Argentina : Facundo Quiroga
Ciencia EducacionporAnónimo8/2/2010

Muchos hablan de Quiroga como un federal más, para mi este hombre luchó fervorosamente por los ideales de una nación federal y constituyente y no sitiar el estado como unitario. Este general era de campo o como mejor quieran llamarle, un caudillo. Tanto como corría libremente en un campo de la Rioja como en su caballo, se llamó por siempre y aun en su legado histórico: "El tigre de los llanos" Juan Facundo Quiroga Nació en La Rioja y murió en Barranca Yaco asesinado, el 16 de febrero de 1835. Acusado de bárbaro por Sarmiento, conocido por el nombre de "Tigre de los Llanos", Quiroga jugó un papel prominente en la vida política de la Argentina (1818-1835). Combatió contra la constitución centralista de Rivadavia, pero fue derrotado por los efectivos de éste, bajo el mando de Lamadrid. Sin embargo, por el año 1828, Quiroga controlaba las provincias norteñas desde Catamarca hasta Mendoza. Se unió con otros caudillos bajo la firme determinación de establecer el federalismo, especialmente después de la ejecución de Manuel Dorrego (diciembre de 1828), de destruir las fuerzas unitarias comandadas por Lavalle, ahora gobernador de Buenos Aires. Quiroga sufrió la derrota de manos del general unitario Paz, en La Tablada, el 23 de junio de 1829, y en Oncativo, el 25 de febrero de 1830. Impedido transitoriamente de regresar, Quiroga vio el modo de pasar furtivamente a Cuyo en 1831 dirigiéndose rápidamente a Tucumán para hacer frente a las fuerzas unitarias que se hallaban bajo el mando de Lamadrid, desde que el general Paz inesperadamente había sido hecho prisionero en El Tío. La batalla librada en La Ciudadela (famosa fortaleza de Tucumán) el 4 de noviembre de 1831, concluyó con la victoria de Quiroga y puso término a la guerra civil, pues Rosas había vencido simultáneamente a Lavalle en Buenos Aires. Al trasladarse a Buenos Aires, Quiroga dedicó el resto de su vida a intentos (solo o con otros federales) de convocar un congreso constituyente para formar la estructura orgánica de una república federal. Rosas se opuso enérgicamente a tal designio, arguyendo que una organización formal de esa naturaleza era prematura e insensata hasta tanto las provincias no hubieran creado sus estructuras políticas individuales y una saludable vida institucional, citando el ejemplo de los Estados Unidos, que no admitía que un territorio tomase plena participación en la vida política nacional hasta haber formado su propio gobierno. Las discusiones se interrumpieron en 1834 mientras Quiroga era enviado en una misión pacificadora en la esperanza de que el poder y prestigio de que gozaba en el norte le permitirían impedir la guerra civil que se cernía amenazante entre los gobernadores de Tucumán (Felipe Heredia) y Salta (Pablo Latorre). Cumplida su misión con éxito y regresando a Buenos Aires, desdeñó obstinadamente las advertencias sobre conspiración en Córdoba, fue sorprendido y asesinado por efectivos al mando de Santos Pérez en Barranca Yaco, el 16 de febrero de 1835. La azorada opinión pública dividió las inculpaciones del crimen entre Rosas, López y los hermanos Reinafé, pero José Vicente Reinafé, gobernador de Córdoba, su hermano, Santos Pérez y otros fueron convictos de la conspiración y ejecutados (1836). La muerte de Quiroga dejó a Rosas como única autoridad subsistente. El tigre de los llanos Hijo de José Quiroga, un hacendado sanjuanino que migró a la norteña provincia de La Rioja (Argentina), estableciendo su estancia en el sureste de La Rioja, en la zona llamada Los Llanos, y que varias veces ejerció como comandante de las milicias de la zona. Su educación fue relativamente buena, para las oportunidades que ofrecía la provincia. Hacia 1815 viajó a Buenos Aires, donde recibió alguna formación militar por un breve período. En 1817 fue nombrado jefe de las milicias de la comarca, con el grado de capitán, y participó en las luchas por la independencia organizando milicias, persiguiendo desertores y enviando ganados al Ejército del Norte y al Ejército de los Andes. En particular, colaboró con el comandante Nicolás Dávila, segundo jefe de la columnna del Ejército de los Andes que liberaría Copiapó. Según su enemigo – y lejano pariente – Domingo Faustino Sarmiento, Facundo Quiroga comenzó a ser famoso por dos hechos: encontrándose a campo traviesa fue perseguido por un "tigre" (yaguareté) que le obligó a tomar refugio en la copa de un algarrobo, auxiliado por unos gauchos, Quiroga mató al "tigre" y recibió el célebre apodo. La mayoría de los historiadores desdeñan el hecho, considerándolo una invención de novelista. El otro hecho, históricamente comprobado, ocurrió el año 1819, en la ciudad de San Luis, donde permanecía prisionero por una causa menor —acaso una riña— junto a más de una veintena de altos oficiales realistas. Cuando los jefes realistas se amotinaron, Quiroga los enfrentó y mató a varios de ellos, usando como maza los mismos grillos que llevaba puestos. Aquel terrible suceso se conoció, desde ese entonces, como la Matanza de San Luis, localidad en donde fueron asesinados buena parte de la alta oficialidad realista de Chile. Hasta entonces el poder en el territorio de la provincia de La Rioja se encontraba disputado por dos antiguas familias terratenientes, los Ocampo y los Dávila. En esa contienda, Quiroga apoyó al gobernador Francisco Ortiz de Ocampo. Cuando la provincia fue invadida por los "Auxiliares de los Andes" venidos desde la provincia de San Juan, participó en el combate de la Posta de los Colorados, en que las fuerzas riojanas fueron vencidas. Quiroga se retiró a los Llanos, mientras la capital de la provincia era ocupada por los invasores, y regresó al frente de 80 hombres, con los que derrotó al coronel Francisco Aldao el 16 de octubre de 1820, en el combate de La Rioja. A continuación desconoció la autoridad de Ocampo e hizo que la legislatura eligiera gobernador a Nicolás Dávila. Reforzó su poder militar incorporando a los "Auxiliares de los Andes" a sus fuerzas. Sin embargo, luego de acceder al gobierno provincial, los Dávila desconfiaron de Quiroga por el prestigio que éste había obtenido entre la población. Tras eliminar en un duelo a Miguel Dávila en la batalla de El Puesto, Facundo Quiroga accedió al gobierno provincial. Si bien renunció a éste unos meses después, desde entonces se mantuvo como el caudillo indiscutido de los riojanos. El caudillo federal Establecido el gobierno federal, aumentó su fortuna mediante la concesión obtenida del gobierno local, en conjunto con los grupos riojanos y porteños, para explotar las minas de cobre y plata de la región, y de esta manera poder acuñar moneda propia en 1821 hasta 1823, de estilo macuquina y de diferentes denominaciones — 1/2R; 1R; 2R y de 4R — en 1824 empezó a copiar el formato de las del año XIII, y debido a su gran éxito y aceptación riojana, trascendió las fronteras provinciales, extendiéndose a todas las Provincias del Río de la Plata (1824 - 1837), también de diferentes denominaciones — reales y soles de plata: 1R; 2S; 4S; 8R, y escudos de oro: 2E; 8E — . Hasta ese momento, Facundo era un militar destacado con cierta inclinación a imponer su voluntad sin consideraciones, pero de ninguna manera un caudillo violento o sanguinario. Tampoco se inclinaba decididamente hacia el federalismo ni hacia el unitarismo. Más tarde declararía que era unitario por convicción, pero que se hizo federal porque ésa era la voluntad de los pueblos. Cuando el ministro de gobierno de la provincia de Buenos Aires, Bernardino Rivadavia, concedió a inversores británicos esas minas, sobre las cuales ese gobierno no tenía derechos, Quiroga se alineó con los enemigos de los porteños. También consideró que la autonomía de su provincia se veía perjudicada por la leva forzada realizada por el coronel Gregorio Aráoz de La Madrid en Tucumán y Catamarca para la Guerra del Brasil. Por último, consideró lesivo a la Iglesia Católica el tratado realizado por el gobierno de Buenos Aires (como Encargado de las Relaciones Exteriores del conjunto de las Provincias Unidas) con Gran Bretaña, por el cual se establecía la libertad religiosa. Por esas tres razones decidió tomar partido en la lucha entre unitarios (partidarios de un gobierno liberal fuerte establecido en Buenos Aires) y federales. En más de una oportunidad llevó al frente de sus tropas una bandera negra con la inscripción "Religión o Muerte", como manifestación de oposición a la política religiosa de Rivadavia. Por su parte, Rivadavia fue electo presidente por el Congreso General de 1824, aunque sin una constitución que lo avalara. Su política fue decididamente centralista, y pretendió imponer su voluntad por la fuerza a los gobiernos provinciales opositores. En la provincia de Catamarca estuvo por iniciarse un enfrentamiento interno en 1825, que se pudo evitar por la mediación de Quiroga, el cual figuró como garante entre el gobernador Manuel Antonio Gutiérrez y sus opositores. Pero Gutiérrez violó el acuerdo, reiniciando la guerra civil y provocando la intervención del caudillo riojano en su contra. Éste invadió Catamarca y — tras breve resistencia — lo derrocó. El gobernador depuesto llamó en su ayuda a Lamadrid, que se había apoderado del gobierno de la provincia de Tucumán. Éste invadió Catamarca y repuso a Gutiérrez en el gobierno catamarqueño. Quiroga marchó nuevamente sobre Catamarca, expulsó a Gutiérrez y siguió camino hacia Tucumán. Casi en el límite entre ambas provincias, Quiroga derrotó a Lamadrid en la batalla de El Tala, el 27 de octubre de 1826; creyendo que Lamadrid había muerto, Quiroga dio por terminada la campaña. De allí pasó a San Juan, donde aseguró el poder para el partido federal, colocando en el gobierno a un pariente suyo. Ese mismo año de 1826, el Congreso sancionó una constitución unitaria, que fue rechazada por la que la mayor parte de las provincias. Sólo Salta y Tucumán aprobaron esa constitución. Se dijo que el enviado por el Congreso para presentar la constitución a Quiroga encontró a éste en San Juan, recostado sobre su recado en un campo de alfalfa, bajo un toldo de cuero. Sin levantarse, garabateó en la primera hoja "Despachado", y envió al diputado porteño de regreso a Buenos Aires. Cuando supo que Lamadrid había sobrevivido y que nuevamente ocupaba el gobierno de Tucumán, además de reponer a Gutiérrez en el de Catamarca y de invadir Santiago del Estero, volvió a salir a campaña: pasando por Santiago del Estero y reuniendo a las suyas las fueras de su gobernador, Juan Felipe Ibarra, se dirigió sobre Tucumán. Allí derrotó por completo a Lamadrid en la batalla de Rincón de Valladares, el 6 de julio de 1827. Impuso una fuerte contribución a la provincia para resarcirse de los gastos que le habían obligado a hacer. Como la legislatura quiso negarse al pago de esa indemnización, le escribió: "... si no se me satisface antes de las dos horas de este día, me haré pagar, no la suma de 24.000 pesos, sino todos los gastos que he hecho, y todas las pérdidas que he sufrido en mis negocios. Cuidado, pues, no haya equivocación. Las generosidades tienen sus límites... pasada la hora mencionada, sin haber recibido la pequeña suma que pido, empezaré a hacer sentir inmediatamente los estragos de la guerra." Cobró lo exigido sin problemas, y colocó un gobierno federal en Tucumán. La batalla de Rincón aceleró la renuncia del unitario Rivadavia al gobierno nacional, y desde entonces controló la política de las provincias de Cuyo, La Rioja y Catamarca, y tuvo una fuerte influencia sobre Santiago del Estero y Córdoba. 2 derrotas duras: La tablada y Oncativo Los unitarios inducen a Lavalle a tomar el poder por asalto. El fusilamiento del gobernador de Buenos Aires indigna a la nación y enajena todo apoyo popular al golpe: pero los unitarios cuentan con un hombre inteligente y resuelto, el General José María Paz. El manco marcha al interior para reducir a las provincias mientras Lavalle, en Buenos Aires, se va enredando en las intrigas de Rosas. En el invierno de 1829 avanza Quiroga desde La Rioja para enfrentar a Paz, otra vez la parte más pesada en la lucha contra los unitarios. Hábilmente elude Quiroga el ejército enemigo, lo deja atrás y ocupa Córdoba sin disparar un tiro, mediante un convenio con defensores. Luego espera al manco en las afueras, conforme al compromiso contraído con la guarnición rendida. En La Tablada se traba la lucha tremenda y agotadora, dura tres días, participa en ella: el Chacho, enlazando los cañones enemigos. Es el primer desastre. Quiroga retorna a su provincia. Cuando llega a La Rioja se entera que los unitarios festejan su derrota. Su rabia se desata: hace fusilar a diez caracterizados vecinos. Luego organiza un nuevo ejército. Mientras tanto Lavalle termina por exiliarse vencido por las intrigas en que durante un año lo envolvió Rosas. (mapa nº9). Ahora es el Restaurador de las Leyes quien domina la primera provincia del país…y su pingüe aduana. Por su parte, Estanislao López entra en tratativas con Paz un agravio que facundo no olvidará. Se instala en San Juan, enfermo, lo acompaña su familia, y desde allí dirige la reconstitución de su ejército. Todos los medios son buenos para reconstituir el mismo: contribuciones forzosas, amenazas. Baja luego a Mendoza para concentrar sus efectivos y seis mese después de La Tablada está en condiciones de volver a dar batalla al jefe unitario. A fines de febrero las tropas de Quiroga están de nuevo a pocas leguas de Córdoba, en Oncativo esperando el resultado de una comisión mediadora. Súbitamente el campamento es atacado por Lamadrid, segundo de Paz, que ardía en deseos de venganza. Cada cual escapa por donde puede. Facundo toma el camino de Buenos Aires: Paz le había infligido una nueva derrota. Ahora, todo el interior queda a merced de los jefes unitarios. La victoria federal El general Lamadrid, que no había podido enfrentar a Quiroga en la batalla, fue nombrado gobernador de La Rioja, mientras Villafañe se exiliaba en Chile. Lamadrid se dedicó a perseguir a los federales y fusilara decenas de ellos. También a saquear los bienes de Quiroga, entre ellos, los "tapados" de dinero (bolsas enterradas en medio del campo, en lugares conocidos sólo por el dueño), a los que accedió por medio del soborno y la tortura. Una de las personas que Lamadrid torturó fue la madre del general Facundo Quiroga, que fue obligada a barrer la plaza de La Rioja cargada de cadenas… Eso fue demasiado: Quiroga pidió a Rosas fuerzas con que regresar a la lucha. Como el gobernador porteño (junto al santafesino Estanislao López estaban invadiendo Córdoba, sólo le pudo dar unos 450 delincuentes y vagos de la cárcel. Facundo los entrenó con cuidado, y pronto los convirtió en soldados. A principios de 1831, Quiroga avanzó por el sur de Córdoba hacia Cuyo. En el camino se le unieron varios soldados desertados del ejército de Paz en la batalla de Fraile Muerto. Ocupó la villa de Río Cuarto después de una violenta batalla, y poco después derrotó sobre el río Quinto al coronel Juan Pascual Pringles, que fue muerto por un oficial ante quien no se quiso rendir. El coronel Pringles, héroe de la campaña de San Martín al Perú, era muy respetado por Quiroga, que gritó al oficial que lo había matado: "¡Por no manchar con tu sangre el cadáver del valiente coronel Pringles, no te hago pegar cuatro tiros ya mismo! ¡Cuidado, otra vez, miserable, que un vencido invoque mi nombre!" Pocos días después enfrentaba en Mendoza al gobernador José Videla Castillo en la batalla de Rodeo de Chacón, del 22 de marzo de 1831. Quiroga dirigió la batalla desde el pescante de una diligencia, señalando lo que quería mostrar con una cañita: el reuma no le permitía montar. Con esta victoria consiguió el control de San Luis y Mendoza, mientras sus partidarios recuperaban San Juan y La Rioja. Unos días más tarde, recibió la noticia de que su mejor amigo, el general Villafañe, había intentado regresar desde Chile. Pero en el camino se había cruzado con un oficial unitario que lo había asesinado. Perdió los estribos, y cometió el acto más monstruoso de su carrera: mandó fusilar a todos los prisioneros de Río Cuarto y de Rodeo de Chacón que estaban en el cuartel: en total, veintiséis muertos. Fue el único asesinato en masa que ordenó Quiroga, a pesar del mito establecido por Sarmiento, de que mataba gente cada vez que le venía en gana. Por su parte, Paz fue capturado por las fuerzas de Estanislao López, y el mando pasó a Lamadrid. Éste se retiró a Tucumán, para hacerse fuerte en su propia provincia. Hasta allí lo fue a buscar Quiroga, que lo venció (por tercera vez) en la batalla de La Ciudadela, el 4 de noviembre de 1831. Esta batalla terminó con la Liga Unitaria. Estando en Tucumán, envió a la esposa del general Lamadrid (refugiado en Bolivia) a su encuentro, sin molestarla y con escolta oficial; también le envió una carta, recordándole el trato que él había dado a su madre. La terminaba con una despedida digna de su autor: "¡Adiós, general, hasta que nos podamos juntar para que uno de los dos desaparezca!, porque esta es la resolución inalterable de su enemigo Facundo Quiroga." Cartas a Juan Manuel de Rosas Tucumán, enero 12 de 1832 SEÑOR DON JUAN MANUEL DE ROSAS. Amigo de todo mi aprecio: contestando a su favorecida del 14 de diciembre digo a usted: que el no haberle dicho nada del parecer que me pedía en su apreciable de 4 de octubre con respecto a la formación de la Comisión Representativa y de la oportunidad para la reunión del Congreso, fue creyendo que mi silencio mismo le debía hacer entender el motivo; pero ya que no lo ha comprendido se lo explicaré claro y terminante. Usted sabe, porque se lo he dicho varias veces, que yo no soy federal, soy unitario por convencimiento; pero sí con la diferencia de que mi opinión es muy humilde y que yo respeto demasiado la de los pueblos constantemente pronunciada por el sistema Federal; por cuya causa he combatido con constancia contra los que han querido hacer prevalecer por las bayonetas la opinión a que yo pertenezco, sofocando la general de la República; y siendo esto así, como efectivamente lo es, ¿cómo podré yo darle mi parecer en un asunto en que por las razones que llevo expuestas necesito explorar a fondo la opinión de las provincias, de las que jamás me he separado, sin embargo, de ser opuesta a la de mi individuo? Aguarde pues un momento, me informaré y sabré cuál es el sentimiento o parecer de los pueblos y entonces se lo comunicaré, puesto que es justo que ellos obren con plena libertad, porque todo lo que se quiera, o pretenda en contrario, será violentarlos, y aun cuando se consiguiese por el momento lo que se quiera, no tendría consistencia, porque nadie duda de todo lo que se hace por la fuerza o arrastrado de un influjo no puede tener duración siempre que sea contra el sentimiento general de los pueblos(...) Saluda a usted con la consideración que acostumbra, su amigo afectísimo que besa su mano. JUAN FACUNDO QUIROGA Tucumán, enero 12 de 1832 Señor Don Juan Manuel de Rosas Muy señor mío y amigo: tengo a la vista su favorecida de 13 del pasado que voy a contestar en cuatro palabras diciendo a usted que en balde se ha mortificado en explanar sus ideas y razones para convencerme que debo retrogradar en mi resolución, así que usted ha tenido bastante motivo para conocer, que no sé volver atrás en mis propósitos. Usted me dice que no pertenezco a mí mismo; pero yo quisiera que usted me diga a quién pertenecía Don Juan Manuel Rosas, y Don Estanislao López, cuando hicieron la guerra al Ejército sublevado a consecuencia de orden de la Convención Nacional y cuál la causa porqué dejaron las armas de la mano estando existente el motivo porque las empuñaron, y cuál la razón porque se me abandonó, y se me dejó solo en el campo del compromiso, y si era o no honroso a la República que si bien se ponen en la balanza de la justicia, nadie es responsable sino ustedes de cuanta sangre se ha vertido, y de tantas fortunas arruinadas; pero como nadie ve la paja en su ojo, no advierten que se contentaban con tranquilizar las provincias de Buenos Aires y Santa Fe, dejando al resto de las demás bajo el yugo de la opresión, y ahora sólo yo debo ser quien voy a causar perjuicios a la República con mi separación del mando, bien que no dejan de tener razón en parte, pues que por sí solos no arribarían al objeto que se proponen, si yo separado del mando quisiera desentenderme enteramente de trabajar por el bien del país, en que no cesaré, puesto que para ello ya no es preciso tener la lanza enristrada, y puede ser, sin ser milagro, que recién me haya colocado en una posición en que pueda ser útil al país en general como pronto lo veremos, explorada que sea a fondo la voluntad de las provincias en orden a la constitución de la República. Páselo usted bien y mande a su afectísimo servidor y amigo que besa su mano. La confederación El control de la Confederación Argentina pasó a estar en manos de los federales. En particular, de Rosas, López y Quiroga. Mientras Rosas logró mantener buenas relaciones con ambos, Quiroga y López comenzaron a tener problemas. En primer lugar, Quiroga pretendía tener algún derecho sobre Córdoba, donde López había nombrado un gobernador a un federal de su mayor confianza, José Vicente Reinafé, que junto con sus hermanos formaba un clan que gobernaría la provincia por algo más de tres años. También tuvo problemas por un caballo, que había sido de Facundo pero estaba en poder de López. Quiroga pasó los siguientes años en Buenos Aires, donde desempeñó un papel relevante: allí se debatía si el país debía darse o no una Constitución federal. Quiroga era partidario de una rápida organización nacional, pero otros caudillos — especialmente Rosas — no estaban de acuerdo, ya que sostenían que aún debía esperarse a que maduren las condiciones. Las ideas constitucionales de Quiroga aparecen expuestas en la carta que le enviara a Pío Isaac Acuña, destacado dirigente del partido federal catamarqueño y presidente de la Sala de Representantes de esa provincia: "Señor Don Pío Isaac Acuña. San Juan, noviembre 1° de 1833." "Mi apreciado compatriota: He recibido la estimada carta de Ud. de fecha 8 de octubre pasado, cuyo contenido se reduce a preguntarme sobre la constitución particular que debe darse a esa provincia. Reconozco agradecido los conceptos con que me honra en su mencionada carta, pero me permitiré decirle que, aún cuando yo fuese capaz de dar consejo sobre las hechuras de las leyes constitucionales, no lo podría hacer ciertamente sin contradicción de los mismos principios de libertad por que he combatido. Es muy necesario que los pueblos hagan la constitución peculiar que caracteriza los derechos sociales, y arregle su régimen institucional para poder arribar a formar, de este elemento, la constitución nacional. Pero también es un princpio que estos códigos deben ser exclusivamente obra de las legislaturas, sin la más pequeña ingerencia de los hombres de mi profesión. El militar debe obedecer y defender las leyes; no dictarlas. Así, pues, a la representación de esa provincia incumbe el trabajo de formar la particular constitución de ella. Y como de quien es exponer, es también quitar los errores que la práctica y la experiencia manifiestan, pueden sinceramente corregirse. Pues la primera garantía de una constitución liberal consiste en poderse variar y restringir siempre que la razón y la justicia lo demanden. Conozo las dificultades que en todos los pueblos se tocarán por la falta de luces y de recursos, pero es superable cuando se trabaja con buena fe en favor del bien general. Los varios códigos que se han dado en las legislaturas de las demás repúblicas, y los que han salido de la nuestra, aunque no hayan tenido efecto, sirven para descubrir las cosas que deben ser objeto de la constitución; o enseñar, al menos, el sistema de organización. Y lo demás debe hacerlo el conocimiento práctico del país, sus necesidades y sus relaciones." "Ninguna otra cosa me es lícito decir a Ud. sobre la materia, sin aventurar el carácter de la libertad que debe marcar los pasos de esa Legislatura. Concluyo, pues, repitiéndome reconocido a su afecto, y protestando el que me anima por la benemérita provincia, cuya felicidad desea este su compatriota muy afecto que besa su mano. Juan Facundo Quiroga" Nominalmente, Quiroga fue el comandante de la campaña al desierto del año 1833. Pero, en la práctica, la llevaron a cabo el gobernador de Mendoza, José Félix Aldao, los gobiernos de San Luis y Córdoba, y el ex gobernador porteño Rosas, que fue quien más provecho obtuvo con la misma. El comandante de la columna del centro, José Ruiz Huidobro, era un oficial que había acompañado a Quiroga en su campaña de 1831, y al regresar intentó derrocar a Reinafé. Pero fue derrotado por la rápida reacción de éstos, y pagó con varios meses de cárcel su intento. Dado que era evidente que detrás de Ruiz Huidobro estaba Quiroga, los Reinafé decidieron que éste era un peligro para ellos. Era, además, un adversario peligroso para su jefe, Estanislao López. En Buenos Aires, Quiroga se dedicó a la administración de la estancia que compró en San Pedro. En esa misma zona viven aún sus descendientes, entre los cuales varios heredaron su nombre completo de Facundo Quiroga. Durante su estadía fue el único que se atrevió a visitar a Bernardino Rivadavia en el buque en que llegaba de vuelta, al que no se permitió desembarcar y se envió de regreso al exilio. Barranca Yaco su asesinato Acerca de los episodios conocidos como Barranca Yaco donde resultaría asesinado el federal Juan Facundo Quiroga. El 16 de febrero de 1835, en el paraje cordobés de Barranca Yaco, una partida al mando de Santos Pérez asesinó alevosamente al brigadier general don Juan Facundo Quiroga (nacido en 1788 en San Antonio, un caserío situado al pie de la sierra en La Rioja). Una década después Domingo Faustino Sarmiento publicó Facundo, civilización y barbarie, una de las obras más singulares y significativas de la literatura hispanoamericana. Plagada de falacias y mentiras para denigrar al gran caudillo y para desacreditar el régimen rosista, se inscribe sin embargo en la gran tradición militante de nuestras mejores letras, junto a los cielitos de Hidalgo y El Matadero, e incluso el mismísimo Martín Fierro. Y es que pese a su polémico y enérgico alegato político opositor, nos trasmite, aún a pesar del propio autor, la grandeza y los latidos auténticos del espíritu estremecedor del Tigre de los Llanos. Transcribimos algunos párrafos introductorios y su dramático relato de Barranca Yaco. ¡Sombra terrible de Facundo, voy a evocarte, para que, sacudiendo el ensangrentado polvo que cubre tus cenizas, te levantes a explicarnos la vida secreta y las convulsiones internas que desgarran las entrañas de un noble pueblo! Tú posees el secreto: ¡revélanoslo! Diez años aún después de tu trágica muerte, el hombre de las ciudades y el gaucho de los llanos argentinos, al tomar diversos senderos en el desierto, decían: "¡No, no ha muerto! ¡Vive aún! ¡El vendrá!". ¡Cierto! Facundo no ha muerto; está vivo en las tradiciones populares, en la política y revoluciones argentinas; en Rosas, su heredero, su complemento: su alma ha pasado a este otro molde, más acabado, más perfecto; y lo que en él era sólo instinto, iniciación, tendencia, convirtióse en Rosas en sistema, efecto y fin. La naturaleza campestre, colonial y bárbara, cambióse en esta metamorfosis en arte, en sistema y en política regular capaz de presentarse a la faz del mundo como el modo de ser de un pueblo encarnado en un hombre, que ha aspirado a tomar los aires de un genio que domina los acontecimientos, los hombres y las cosas. Facundo, en fin, siendo lo que fue, no por un accidente de su carácter, sino por antecedentes inevitables y ajenos de su voluntad, es el personaje histórico más singular, más notable, que puede presentarse a la contemplación de los hombres que comprenden que un caudillo que encabeza un gran movimiento social no es más que el espejo en que se reflejan, en dimensiones colosales, las creencias, las necesidades, preocupaciones y hábitos de una nación en una época dada de su historia. El hombre de la campaña, lejos de aspirar a semejarse al de la ciudad, rechaza con desdén su lujo y sus modales corteses, y el vestido del ciudadano, el frac, la silla, la capa, ningún signo europeo puede presentarse impunemente en la campaña. Los argentinos, de cualquier clase que sean, civilizados o ignorantes, tienen una alta conciencia de su valer como nación; todos los demás pueblos americanos les echan en cara esta vanidad, y se muestran ofendidos de su presunción y arrogancia. Creo que el cargo no es del todo infundado, y no me pesa de ello. ¡Ay del pueblo que no tiene fe en sí mismo! ¡Para ése no se han hecho las grandes cosas! El vencedor de la Ciudadela [Quiroga a Lamadrid en 1831] ha empujado fuera de los confines de la República a los últimos sostenedores del sistema unitario. Las mechas de los cañones están apagadas y las pisadas de los caballos han dejado de turbar el silencio de la Pampa. Facundo ha vuelto a San Juan y desbandado su ejército, no sin devolver en efectos de Tucumán, las sumas arrancadas por la violencia a los ciudadanos. ¿Qué queda por hacer? La paz es ahora la condición normal de la República, como lo había sido antes un estado perpetuo de oscilación y de guerra. Las conquistas de Quiroga habían terminado por destruir todo sentimiento de independencia en las provincias, toda regularidad en la administración. El nombre de Facundo llenaba el vacío de las leyes; la libertad y el espíritu de ciudad habían dejado de existir, y los caudillos de provincias reasumídose en uno general, para una porción de la República. Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja, San Juan, Mendoza y San Luis reposaban, más bien que se movían, bajo la influencia de Quiroga. ¿Cuál es el pensamiento secreto de Quiroga? ¿Qué ideas lo preocupan desde entonces? El no es gobernador de ninguna provincia; no conserva ejército sobre las armas; tan sólo le quedaba un nombre reconocido y temido en ocho provincias y un armamento. A su paso por La Rioja, ha dejado escondidos en los bosques, todos los fusiles, sables, lanzas y tercerolas que ha recolectado en los ocho pueblos que ha recorrido; pasan de doce mil armas. Un parque de veinte y seis piezas de artillería queda en la ciudad, con depósitos abundantes de municiones y fornituras; diez y seis mil caballos escogidos van a pacer en la quebrada de Huaco, que es un inmenso valle cerrado por una estrecha garganta. La Rioja es, además de la cuna de su poder, el punto central de las provincias que están bajo su influencia. A la menor señal, el arsenal aquel proveerá de elementos de guerra a doce mil hombres. Y no se crea que lo de esconder los fusiles en los bosques es una ficción poética. Hasta el año 1841, se han estado desenterrando depósitos de fúsiles, y créese todavía, aunque sin fundamento, que no se han exhumado todas las armas escondidas bajo la tierra, entonces. El interior tenía, pues, un jefe; y el derrotado de Oncativo [la victoria del unitario José María Paz sobre Quiroga en febrero de 1830], a quien no se habían confiado otras tropas en Buenos Aires que unos centenares de presidarios, podía ahora mirarse como el segundo, si no el primero, en poder. Una poderosa expedición de que él se había nombrado jefe [Juan Manuel de Rosas y su Campaña del desierto] , se había organizado durante el último período de su gobierno, para asegurar y ensanchar los límites de la provincia hacia el sur, teatro de las frecuentes incursiones de los salvajes. Debía hacerse una batida general bajo un plan grandioso; un ejército compuesto de tres divisiones obraría sobre un frente de cuatrocientas leguas, desde Buenos Aires hasta Mendoza. Quiroga debía mandar las fuerzas del interior, mientras que Rosas seguiría la costa del Atlántico con su división. En estas transacciones se hallaba la ciudad de Buenos Aires y Rosas [el ofrecimiento del gobierno por la Sala de Representantes tras la renuncia de Viamonte y del doctor Maza, y el reclamo de la suma del poder público], cuando llega la noticia de un desavenimiento entre los gobiernos de Salta, Tucumán y Santiago del Estero, que podía hacer estallar la guerra. Cinco años van corridos desde que los unitarios han desaparecido de la escena política, y dos desde que los federales de la ciudad, los lomos negros, han perdido toda influencia en el Gobierno; cuando más, tienen valor para exigir algunas condiciones que hagan tolerable la capitulación. Sus relaciones con López de Santa Fe son activas, y tiene además, una entrevista en que conferencian ambos caudillos; el Gobierno de Córdoba está bajo la influencia de López, que ha puesto, a su cabeza, a los Reinafé. Invítase a Facundo a ir a interponer su influencia, para apagar las chispas que se han levantado en el norte de la República; nadie sino él está llamado para desempeñar esta misión de paz. Facundo resiste, vacila; pero se decide al fin. El 18 de diciembre de 1835 sale de Buenos Aires, y al subir a la galera dirige, en presencia de varios amigos, sus adioses a la ciudad. "Si salgo bien -dice, agitando la mano-, te volveré a ver; si no, ¡adiós para siempre!" ¿Qué siniestros presentimientos vienen a asomar en aquel momento a su faz lívida, en el ánimo de este hombre impávido? ¿No recuerda el lector algo parecido a lo que manifestaba Napoleón al partir de las Tullerías, para la campaña que debía terminar en Waterloo? Apenas ha andado media jornada, encuentra un arroyo fangoso que detiene la galera. El vecino maestre de posta acude solícito a pasarla: se ponen nuevos caballos, se apuran todos los esfuerzos, y la galera no avanza. Quiroga se enfurece, y hace uncir a las varas, al mismo maestro de posta. La brutalidad y el terror vuelven a aparecer desde que se halla en el campo, en medio de aquella naturaleza y de aquella sociedad semibárbara. Vencido aquel primer obstáculo, la galera sigue cruzando la pampa, como una exhalación; camina todos los días hasta las dos de la mañana, y se pone en marcha de nuevo a las cuatro. Acompáñanle el doctor Ortiz, su secretario, y un joven conocido, a quien a su salida encontró inhabilitado de ir adelante, por la fractura de las ruedas de su vehículo. En cada posta a que llega, hace preguntar inmediatamente: "¿A qué hora ha pasado un chasque de Buenos Aires? -Hace una hora. -¡Caballos sin pérdida de momento!" -grita Quiroga. Y la marcha continúa. Para hacer más penosa la situación, parecía que las cataratas del cielo se habían abierto; durante tres días, la lluvia no cesa un momento, y el camino se ha convertido en un torrente. Al entrar en la jurisdicción de Santa Fe, la inquietud de Quiroga se aumenta, y se torna en visible angustia, cuando en la posta de Pavón sabe que no hay caballos y que el maestre de posta está ausente. El tiempo que pasa antes de procurarse nuevos tiros es una agonía mortal para Facundo, que grita a cada momento: "¡Caballos! ¡Caballos!" Sus compañeros de viaje nada comprenden de este extraño sobresalto, asombrados de ver a este hombre, el terror de los pueblos, asustadizo ahora y lleno de temores, al parecer, quiméricos. Cuando la galera logra ponerse en marcha, murmura en voz baja, como si hablara consigo mismo: "Si salgo del territorio de Santa Fe,"no hay cuidado por lo demás". En el paso del Río Tercero, acuden los gauchos de la vecindad a ver al famoso Quiroga, y pasan la galera, punto menos que a hombros. Últimamente, llega a la ciudad de Córdoba, a las nueve y media de la noche, y una hora después del arribo del chasque de Buenos Aires, a quien ha venido pisando desde su salida. Uno de los Reinafé acude a la posta, donde Facundo está aún en la galera, pidiendo caballos, que no hay en aquel momento; salúdalo con respeto y efusión; suplícale que pase la noche en la ciudad, donde el Gobierno se prepara a hospedarlo dignamente. "¡Caballos necesito!", es la breve respuesta que da Quiroga. "¡Caballos!", replica a cada nueva manifestación de interés o de solicitud de parte de Renaifé, que se retira, al fin, humillado, y Facundo parte para su destino, a las doce de la noche. La ciudad de Córdoba, entretanto, estaba agitada por los más extraños rumores: los amigos del joven que ha venido, por casualidad, en compañía de Quiroga, y que se queda en Córdoba, su patria, van en tropel a visitarlo. Se admiran de verlo vivo, y le hablan del peligro inminente de que se ha salvado. Quiroga debía ser asesinado en tal punto; los asesinos son N. y N.; las pistolas han sido compradas en tal almacén; han sido vistos N. y N. para encargarse de la ejecución, y se han negado. Quiroga los ha sorprendido con la asombrosa rapidez de su marcha, pues no bien llega el chasque que anuncia su próximo arribo, cuando se presenta él mismo y hace abortar todos los preparativos. Jamás se ha premeditado un atentado con más descaro; toda Córdoba está instruida de los más mínimos detalles del crimen que el Gobierno intenta, y la muerte de Quiroga es el asunto de todas las conversaciones. Quiroga, en tanto, llega a su destino, arregla las diferencias entre los gobernantes hostiles y regresa por Córdoba, a despecho de las reiteradas instancias de los gobernadores de Santiago y Tucumán, que le ofrecen una gruesa escolta para su custodia, aconsejándole tomar el camino de Cuyo para regresar. ¿Qué genio vengativo cierra su corazón y sus oídos y le hace obstinarse en volver a desafiar a sus enemigos, sin escolta, sin medios adecuados de defensa? ¿Por qué no toma el camino de Cuyo, desentierra sus inmensos depósitos de armas a su paso por La Rioja y arma las ocho provincias que están bajo su influencia? Quiroga lo sabe todo: aviso tras aviso ha recibido en Santiago del Estero; sabe el peligro de que su diligencia lo ha salvado; sabe el nuevo y más inminente que le aguarda, porque no han desistido sus enemigos del concebido designio. "¡A Córdoba!", grita a los postillones, al ponerse en marcha, como si Córdoba fuese el término de su viaje. Antes de llegar a la posta del Ojo de Agua, un joven sale del bosque y se dirige hacia la galera, requiriendo al postillón que se detenga. Quiroga asoma la cabeza por la portezuela, y le pregunta lo que se le ofrece. "Quiero hablar al doctor Ortiz". Desciende éste, y sabe lo siguiente: "En las inmediaciones del lugar llamado Barranca Yaco está apostado Santos Pérez con una partida; al arribo de la galera deben hacerle fuego de ambos lados y matar en seguida de postillones arriba; nadie debe escapar; ésta es la orden". El joven, que ha sido en otro tiempo favorecido por el doctor Ortiz, ha venido a salvarlo; tiéne el caballo allí mismo para que monte y se escape con él; su hacienda está inmediata. El secretario, asustado, pone en conocimiento de Facundo lo que acaba de saber, y lo insta para que se ponga en seguridad. Facundo interroga de nuevo al joven Sandivaras, le da las gracias por su buena acción, pero lo tranquiliza sobre los temores que abriga. "No ha nacido todavía -le dice en voz enérgica- el hombre que ha de matar a Facundo Quiroga. A un grito mío, esa partida, mañana, se pondrá a mis órdenes y me servirá de escolta hasta Córdoba. Vaya usted, amigo, sin cuidado". Facundo, con gesto airado y palabras groseramente enérgicas, le hace entender [al doctor Ortiz] que hay mayor peligro en contrariarlo allí, que el que le aguarda en Barranca Yaco, y fuerza es someterse sin más réplica. Quiroga manda a su asistente, que es un valiente negro, a que limpie algunas armas de fuego que vienen en la galera y las cargue: a esto se reducen todas sus precauciones. Llega el día, por fin, y la galera se pone en camino. Acompáñale, a más del postillón que va en el tiro, el niño aquel, dos correos que se han reunido por casualidad y el negro, que va a caballo. Llega al punto fatal, y dos descargas traspasan la galera por ambos lados, pero sin herir a nadie; los soldados se echan sobre ella, con los sables desnudos, y en un momento inutilizan los caballos y descuartizan al postillón, correos y asistente. Quiroga entonces asoma la cabeza, y hace, por el momento, vacilar a aquella turba. Pregunta por el comandante de la partida, le manda acercarse, y a la cuestión de Quiroga "¿Qué significa esto?", recibe por toda contestación un balazo en un ojo, que le deja muerto. Entonces Santos Pérez atraviesa repetidas veces con su espada al malaventurado secretario y manda, concluida la ejecución, tirar hacia el bosque la galera llena de cadáveres, con los caballos hechos pedazos, y el postillón, que con la cabeza abierta se mantiene aún a caballo. "¿Qué muchacho es éste? -pregunta, viendo al niño de posta, único que está vivo-. -Este es un sobrino mío -contesta el sargento de la partida-; yo respondo de él con mi vida". Santos Pérez se acerca al sargento, le atraviesa el corazón de un balazo, y en seguida, desmontándose, toma de un brazo al niño, lo tiende en el suelo y lo degüella, a pesar de sus gemidos de niño que se ve amenazado de un peligro. Este último gemido del niño es, sin embargo, el único suplicio que martiriza a Santos Pérez; después, huyendo de las partidas que lo persiguen, oculto en las breñas de las rocas, o en los bosques enmarañados, el viento le trae al oído el gemido lastimero del niño. Si a la vacilante claridad de las estrellas se aventura a salir de su guarida, sus miradas inquietas se hunden en la oscuridad de los árboles sombríos, para cerciorarse de que no se divisa en ninguna parte el bultito blanquecino del niño; y cuando llega al lugar donde hacen encrucijada dos caminos, lo arredra ver venir por el que él deja, al niño animando su caballo. Facundo decía también que un solo remordimiento lo aquejaba: la muerte de los veintiséis oficiales fusilados en Mendoza. ¿Quién es, mientras tanto, este Santos Pérez? Es el gaucho malo de la campaña de Córdoba, célebre en la sierra y en la ciudad, por sus numerosas muertes, por su arrojo extraordinario, por sus aventuras inauditas. Mientras permaneció el general Paz en Córdoba, acaudilló las montoneras más obstinadas e intangibles de la Sierra, y por largo tiempo, el pago de Santa Catalina fue una republiqueta, adonde los veteranos del ejército no pudieron penetrar. Con miras más elevadas, habría sido el digno rival de Quiroga; con sus vicios, sólo alcanzó a ser su asesino. Era alto de talle, hermoso de cara, de color pálido y barba negra y rizada. Largo tiempo fue después perseguido por la justicia, y nada menos que cuatrocientos hombres andaban en su busca. Al principio, los Reinafé lo llamaron, y en la casa de Gobierno fue recibido amigablemente. Al salir de la entrevista, empezó a sentir una extraña descompostura de estómago, que le sugirió la idea de consultar a un médico amigo suyo, quien informado por él, de haber tomado una copa de licor que se le brindó, le dio un elixir que le hizo arrojar, oportunamente, el arsénico que el licor disimulaba. Al fin, una noche lo cogieron dentro de la ciudad de Córdoba, por una venganza femenil. Había dado de golpes a la querida con quien dormía: ésta, sintiéndolo profundamente dormido, se levanta con precaución, le toma las pistola y el sable, sale a la calle y lo denuncia a una patrulla. Cuando despierta, rodeado de fusiles apuntados a su pecho, echa mano a las pistolas, y, no encontrándolas: "Estoy rendido -dice con serenidad-. ¡Me han quitado las pistolas!". El día que lo entraron a Buenos Aires, una muchedumbre inmensa se había reunido en la puerta de la casa de Gobierno. A su vista gritaba el populacho: ¡Muera Santos Pérez!, y él, meneando desdeñosamente la cabeza y paseando sus miradas por aquella multitud, murmuraba tan sólo estas palabras: "¡Tuviera aquí mi cuchillo!" Al bajar del carro que lo conducía a la cárcel, gritó repetidas veces: "¡Muera el tirano!"; y al encaminarse al patíbulo, su talla gigantesca, como la de Dantón, dominaba la muchedumbre, y sus miradas se fijaban, de vez en cuando, en el cadalso como en un andamio de arquitectos. El Gobierno de Buenos Aires dio un aparato solemne a la ejecución de los asesinos de Juan Facundo Quiroga; la galera ensangrentada y acribillada de balazos estuvo largo tiempo expuesta al examen del pueblo, y el retrato de Quiroga, como la vista del patíbulo y de los ajusticiados, fueron litografiados y distribuidos por millares, como también extractos del proceso, que se dio a luz en un volumen en folio. [Textos según la edición de la Serie del siglo y medio, Eudeba, Buenos Aires, 1961] Ya en el siglo XX, otro autor, también de ideas antagónicas a las de Facundo, escribió: El general Quiroga va en coche al muere El madrejón desnudo ya sin sed de agua y una luna perdida en el frío del alba y el campo muerto de hambre, pobre como una araña. El coche se hamacaba rezongando la altura; un galerón enfático, enorme, funerario. Cuatro tapaos con pinta de muerte en la negrura tironeaban seis miedos y un valor desvelado. Junto a los postillones jineteaba un moreno. Ir en coche a la muerte ¡qué cosa más oronda! El general Quiroga quiso entrar en la sombra llevando seis o siete degollados de escolta. Esa cordobesa bochinchera y ladina (meditaba Quiroga) ¿qué ha de poder con mi alma? Aquí estoy afianzado y metido en la vida como la estaca pampa bien metida en la pampa. Yo, que he sobrevivido a millares de tardes y cuyo nombre pone retemblor en las lanzas, no he de soltar la vida por estos pedregales. ¿Muere acaso el pampero, se mueren las espadas? Pero al brillar el día sobre Barranca Yaco sables a filo y punta menudearon sobre él; muerte de mala muerte se lo llevó al riojano y una de puñaladas lo mentó a Juan Manuel. Ya muerto, ya de pié, ya inmortal, ya fantasma, se presentó al infierno que Dios le había marcado, y a sus órdenes iban, rotas y desangradas, las ánimas en pena de hombres y de caballos. Legados : Civilización y Barbarie No es otro el objetivo con el que Sarmiento invoca a Quiroga sino el de instarlo a que nos explique "la vida secreta y las convulsiones internas que desgarran las entrañas de noble pueblo". Un enigma que reverbera desde el siglo XIX en la Argentina. Para alcanzar una resolución, sin embargo, no basta con aceptar la ofrecida en la superficie del Facundo; se hace necesario explorar aquellas estrategias literarias utilizadas por Sarmiento que puedan ayudarnos a reconstruir una posible semántica sarmientina. El Facundo esta vertebrado sobre un doble sistema semántico tendiente, por un lado, a la profundización y multiplicación de antagonismos (civilización / barbarie), y por otro a forzadas conexiones (el frac es civilización / el colorado es barbarie). Una doble poética de la escisión social y del anclaje de significados, respectivamente relacionados a ese racismo y a ese autoritarismo que preside el espíritu argentino desde sus inicios hasta la actualidad y probablemente bien entrado el futuro. Sarmiento produce con Facundo la ilusión de nombrar un territorio mudo, anónimo, cuyas huellas sólo él, demiurgo letrado en un universo ilusoriamente pre-lingüístico, puede rastrear, leer y plasmar. En medio de sus delirios mesiánicos, Sarmiento rescata el recurso bíblico del génesis verbal del universo y escribe la serie de artículos que publica en 1845 en el diario chileno El Progreso con el título de Civilización y Barbarie. Vida de Juan Facundo Quiroga. Quizá el gesto literario más radical de Sarmiento es el de hacer desaparecer con un mismo gesto todos los ensayos barrocos, clásicos, neoclásicos o hasta románticos con características propias que se habían sucedido en el Río de la Plata desde la época colonial, haciéndonos creer (con excepción quizá de alguna referencia a Esteban Echeverría) que él construye la Argentina desde el vacío. "Poseyendo algo de lo profético y de lo utópico," escribió Ricardo Piglia, " produce el efecto del espejismo: en el vacío del desierto, todo lo que uno espera ver, brilla como si fuera real". La pregunta que se impone es: ¿cuál es el espejismo que produce Sarmiento? Sarmiento de frac Todo aquel que se acerca al Facundo reconoce sobre el eje doble de la civilización y la barbarie, el esquema exasperantemente maniqueo que lo sustenta. Algunos podrán ver en ello una influencia de El último de los Mohicanos de Fenimore Cooper (Ricardo Rojas, Raúl Orgaz), un producto "del choque entre el idealismo de la generación del 37 y la realidad política; entre las primeras actuaciones del grupo euro-argentino y el caudillaje." (Eduardo Brizuela Aybar), o se remontarán hasta el determinismo de Montesquieu (Jaime Pellicer). No deja de ser evidente, de todas maneras, que la escisión es la infraestructura discursiva que sostiene este gigantesco proyecto nacional que es el Facundo. Naturalmente, el propio Sarmiento, su ideología y su visión de mundo comparten el espacio privilegiado de la civilizada gloria, mientras Quiroga y Rosas y todo lo que no brilla con barniz europeo están condenados a la eterna barbarie. Basta con llegar al final del texto para comprender que, en realidad, todo apunta hacia el sanctosanctorum de la presentación de una plataforma política, de una propuesta de gobierno que barrena la ola frustrada del ataque del general Paz a Rosas. Para graficar este esquema de oposiciones, basta contrastar una muestra del rosario infinito de analogías que se alistan en las filas paralelas de uno u otro paradigma y que lejos de circunscribirse al espacio argentino alcanza toda la historia y la geografía universal: Quiroga/Paz, Rosas/Rivadavia, gaucho/doctor, poncho/frac (!), siglo XII/siglo XIX, caftán y bombachas/ pantalón y corbata, montonera/ejército, Mahometanos/Grecia, beduinos, tártaros, tribus árabes, Marruecos, Túnez, Argel, etc./ Francia e Inglaterra... y así de seguido en un juego de espejos enfrentados que se autoreflejan hasta el infinito y cuyo inevitable contacto, el origen de la tragedia argentina, queda ilustrado por ese emblemático momento en que Juan Manuel de Rosas "clava en la culta Buenos Aires el cuchillo del gaucho". Cuando Sarmiento quiere "conocer a fondo los hechos sobre que fundo mi teorías" en cuanto el estado de La Rioja, incluye una pregunta que revela, en su capciosa ingenuidad, todo su sistema: "¿Cuántos hombres visten de frac?". Según Sarmiento, La Rioja perdió el tren de la civilización porque ya no hay hombres que vistan frac; Mendoza, por el contrario, era "un pueblo eminentemente civilizado" porque "formóse una maestranza, en la que se construían espadas, sables, corazas, lanzas, bayonetas y fusiles". El poncho es barbarie, la violencia organizada es civilización. Este esquema dual ya complejo, como se ve, desde su concepción; tiene, sin embargo, conexiones subterráneas que lo complican aún más y desde donde se proyecta la verdadera fuerza literaria de la obra de Sarmiento. Facundo Quiroga, "el hombre bestia", es también "el hombre grande, el hombre genio", equiparable al propio "César, el Tamerlán, el Mahoma"; mientras que "si levantáis un poco las solapas del frac con que el argentino se disfraza, hallaréis siempre el gaucho más o menos civilizado". Hay, en fin, una anfibología que transita el fondo de esta novela donde la oposición y el oxímoron son intercambiados con imperturbable indiferencia: "Facundo, genio bárbaro"; Rosas: "un poeta, un Platón". Sarmiento gaucho malo Por otro lado, en concordancia con este flagrante dualismo que invade todos los niveles del Facundo (más allá de flujos y reflujos internos), encontramos un impulso inverso a nivel lingüístico que intenta reforzar conexiones arbitrarias al punto de impedir todo desplazamiento. La novela está plagada de figuras retóricas que se proponen intensificar esta ilusión: El propio Rosas "no es un hecho aislado, una aberración, una monstruosidad" (Saussure diría: no es arbitrario) "Es, por el contrario (…) una fórmula de una manera de ser de un pueblo". "El terreno, el paisaje, el teatro sobre que va a representarse la escena", ya revela al personaje "sin comentarios ni explicaciones". Sarmiento refuerza muy a su favor esta conexión inamovible entre la materia y la idea, entre lo palpable y lo inteligible. Entre la materia (espacio territorial) y el espíritu de un pueblo (historia, política, etc), hay una conexión íntima y profunda que Sarmiento va a intentar revelar. Mas allá de las pampas aún no alambradas, las extensiones sin límites, los ríos no navegados; hay una indefinición aún más radical y problemática que la topográfica. Respetando la lógica de la tierra, Sarmiento intenta abarcar con Facundo una geografía más vasta que la del espacio. Todas las actividades referidas a la tierra virgen: arar, surcar, labrar, sembrar; se pueden entender aquí como metáforas del proyecto literario/político de Sarmiento consistente en producir la ilusión que la Argentina de mediados del siglo XIX constituye un espacio aún no "gramaticalizado", cuya representación discursiva se le ha dado concebir a él de manera exclusiva. La pampa, escribe, "es la imagen del mar en la tierra (...) la tierra aguardando todavía que se le mande producir plantas y toda clase de simiente." Hay que admitir que Sarmiento ha logrado proyectar el género de la propaganda política hacia el universo poético; y quizá allí radique gran parte de su originalidad. Facundo es una novela de especulación, de conceptualización de un espacio aparentemente vació pero lleno de "huellas" que la palabra puede alcanzar no sólo a descifrar, sino también a moldear. De esta manera, el yo narrativo desproporcionado que desborda en esta obra literaria/panfleto político no es un hecho aislado; pues el protagonista principal de Facundo no es el héroe epónimo sino el propio autor. Es Sarmiento el Rastreador de huellas, el Baquiano, el Gaucho malo, el Payador de esa otra extensión que él mismo define como "inteligencia" en contraste con el plano material. Facundo podría verse así, como una obra épica; pero no sólo en términos de esa épica nacional que remite al romanticismo europeo; sino más interesante aún como un texto épico que recorre, a vuelo de pájaro, este campo de batalla secreto que conecta lo material con lo discursivo. Es revelador que esta obra fundacional de la literatura argentina se presente como una épica cuya mayor violencia se expresa no sólo en el choque de armas o el tropel de caballerías (Tala, Rincón, La Tablada, Oncativo, Chacón, Ciudadela, etc.), sino sobre todo, en el terreno de las lucubraciones filosóficas. Argentina también tendría, de esta manera, su texto épico, con características que no le serían extrañas al temperamento especulativo de gran parte de su producción posterior, de Macedonio Fernández a J.J. Saer por el camino de Borges. Civilización es Barbarie Facundo es el resultado de un intento por demarcar la llanura inmensa de una historia que es enigma, y para eso recurre Sarmiento a estos dos gestos retóricos que parecerían contradictorios: por un lado, una construcción de simetrías irreconciliables; y por el otro, un enlace irreversible, una concepción lingüística que tiende a anclar los polos del signo (huella de la realidad/significado) en una presentación incontestable. Desde esta perspectiva, se nos ofrece como un hecho elocuente el que Sarmiento haya finalmente develado el enigma de la Argentina no tanto gracias a ese intento casi científico por entender la relación entre civilización y barbarie sino justamente, y de manera más insospechada, por el racismo y autoritarismo que su propio discurso destila. Es revelador que los dos gestos retóricos a que recurre Sarmiento (la división y el nudo), remitan respectivamente a los dos polos que sustentan el temperamento racista (violencia por escisión) y autoritario (violencia por fijación) de la obra. Es allí finalmente, en el temperamento, donde se encuentra la idiosincrasia argentina, donde se resuelve el enigma que ingenuamente plantea el Facundo. Diría aún más, el inconfesado proyecto de Sarmiento (inconfesado a sí mismo), parece ser el de dar forma poética a ese inveterado racismo y autoritarismo de que se fue haciendo la Argentina y cuya patogenia, él mismo especula, viene de España: "¡Mirad que sois españoles y la Inquisición educó así a la España! Esta enfermedad la traemos en la sangre. ¡Cuidado pues!". Pero la enfermedad que desde España traemos en la sangre, la fobia hacia el otro y la violencia con que se expresa, tiene en Argentina un matiz particular; pues no se trata de un miedo, una repulsión hacia el otro como probablemente era el caso durante la Inquisición, sino más singularmente un miedo, una repulsión a ser confundido con el otro. ¿Qué diferencia a Rosas de Sarmiento? Uno se tienta en contestar la pregunta retórica formulada en El Farmer, desdeñando toda diferencia; porque en Argentina civilización es barbarie y esa es la tragedia velada que narra la épica (bioépica, autobioépica) fundacional del Facundo. Aprovechando una comunicación de un funcionario de Rosas que definía la cinta colorada como "un signo que su gobierno ha mandado llevar a sus empleados en señal de conciliación y de paz", Sarmiento ironiza "Las palabras Mueran los salvajes, asquerosos, inmundos unitarios, son por cierto muy conciliadoras.". ¿Se le habrá pasado por alto a Sarmiento la naturaleza hostil, caprichosa e inflexible de su propia escritura? Juan Manuel de Rosas hace el mal sin pasión: "calcula en la quietud de su gabinete, y desde allí salen las órdenes a sus sicarios" (escribe Sarmiento). Sarmiento, por su parte, "escribió desde el silencio de un escritorio: 'Derrame sangre de gauchos, que es barata'" (citado por Rivera en El Farmer). Tanto en Rosas como en Sarmiento hay una violencia sistemática y en ambos parecen estar ellas coreografiadas como actos literarios. De hecho, como dice David Viñas: "El estilo de Sarmiento adquirirá definición política a través de una eficiente centralización del poder; él acompaña este progreso con sistemáticos llamados a la guerra a muerte contra los paraguayos, los Indios, y las montoneras entre 1863 y 1879". No se trataría como propone Ricardo Piglia que Facundo, Civilización y Barbarie esté escrito en el borde entre la conjunción y la disyunción, donde la aproximación política nos haría ver "civilización Y barbarie" cuando en realidad se propone "civilización O barbarie". El soslayado mensaje del Facundo se cifra en el oxímoron "civilización ES barbarie". No se trata siquiera de una figura retórica sino de una realidad: ni la conjunción ni la disyunción sino la compenetración ontológica de dos dimensiones que se pretenden irreconciliables: ese es el enigma aún no resuelto de la Argentina, y esa es la razón por la cual el Facundo gana en dimensión literaria con el tiempo; pues su fuerza poética reside justamente en las conexiones secretas que Sarmiento enlaza entre ambos paradigmas más allá de todo antagonismo. Bu

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La Revolucion de Mayo
La Revolucion de Mayo
Ciencia EducacionporAnónimo5/22/2010

200 años de historia. Esta es la segunda parte de mi post falte por una cuestion pero hoy les mando la informacion necesaria hecha por mi nada de wikipedia ni nada aca les mando el presente. La Invasion y Crisis en España Napoleon era el mayor emperador de europa en el siglo XIX, y como Portugal se negaba a lo del comercio decidio invadirlo pero como España quedava decidio invadirla apesar de haberle dejado transportarlo. En 1808, fue invadida letalmente tomando prisionero a Fernando VII, hijo de Borbon. En el rio de la plata Baltasar Cisneros tomo el puesto de virrey del rio de la plata, desesperando al pueblo que se habia enterado de la noticia de que, Bolivia en Chuquisaca se habian revelado el pueblo pero luego fueron masacrados totalmente. El pueblo queria tener un gobierno propio elegido por ellos y no por el virrey. Llego el año 1810. La caida de la junta de sevilla El virrey Cisneros estaba completamente favorecido de la Junta de Sevilla que al no caerse podia seguir gobernando el virreinato. El pueblo sabia que en algun momento esta junta se iva a desvanecer y podian tomar el mando y adquirir un gobierno propio que remplazase al virrey de una vez por todas. El 20 de mayo de 1810, la junta de sevilla cayo definitivamente, marco cruda tension a Cisneros que temia de que el pueblo tomase un gobierno propio y fuera destituido de su mandato. Esa misma noche un grupo llego hasta su casa para exigirle la convocatoria a un cabildo abierto, este se nego a esa insensata (asi penso) maniobra y les nego que les iva a favorecer un cabildo abierto pero lo amenazaron a las armas y devio decir que si. Cabildo Abierto del 22 El objetivo de la reunión era tomar una decisión sobre la continuidad en el cargo del Virrey, ante los sucesos acontecidos en España, ya que el Rey, Fernando VII, estaba prisionero de los franceses y por lo tanto, Cisneros no tenía referente en la toma de sus decisiones, ya que él ejecutaba las órdenes provenientes de la Metrópoli, cuyo mando estaba acéfalo. El derecho español, preveía como legítima la reunión de un Cabildo Abierto, ya que estaba establecido que cuando se producía la vacancia del trono, la soberanía volvía al Cabildo, organismo que representaba al pueblo. En el Cabildo Abierto se reunían los vecinos, que debían cumplir una serie de requisitos para ser considerados tales. Se debía tener casa poblada, armas y caballo y su residencia debía datar de una serie de años, sin ausencias, ya que en tal caso se debía dejar a algún hombre con condiciones similares en su reemplazo, debiendo cada vecino contribuir a la defensa de la ciudad. Como beneficios contaban con franquicias y permisos comerciales y del sistema de encomiendas, pudiendo desempeñar cargos en el Cabildo, previa petición y aprobación que se hacía constar en un libro. A la sesión concurrieron 56 militares, 4 marinos, 18 alcaldes de barrio, 24 clérigos, 20 abogados, 4 escribanos, 4 médicos, 2 miembros de la audiencia, 2 miembros del Consulado, 13 funcionarios, 46 comerciantes, 18 vecinos y 15 personas sin calificación. Totalizaron 251 concurrentes, a pesar de que se proyectaron 600 invitaciones, que se vieron reducidas por vía de selección a 450, y por presión de los criollos, muchos concurrentes se vieron imposibilitados de acceder a la Plaza. Tras la apertura del debate por el escribano, Justo Núñez, el primer expositor fue el obispo Lué, quien en su discurso se manifestó por la continuidad de la dominación española en América, confiriéndole esa potestad a cualquier español libre de la dominación francesa. El abogado Juan José Castelli se pronunció por la soberanía del pueblo de Buenos Aires quien la había adquirido, por la disolución de la Junta Central, que tenía poderes indelegables, por lo tanto no eran legítimos los atribuidos al Consejo de Regencia. El fiscal Villota basó su argumentación de defensa del poder español, en que Buenos Aires no podía por sí sola atribuirse la representación de toda la América española (opinión que ya había vertido Cisneros en su pronunciamiento). Además, rescató la legitimidad del Consejo de Regencia, al haber sido reconocido por los pueblos. El abogado Juan José Paso, reconoció que Buenos Aires no podía decidir por sí sola, pero se subsanaría ese defecto necesario, ya que la decisión de la cuestión era urgente, estableciendo un gobierno provisorio que luego, se transformaría en definitivo, cuando pudiera hacerse la consulta general. Ruiz Huidobro, militar, apoyó la destitución del virrey al haber cesado en su cargo Fernando VII, en cuya representación gobernaba. La votación se realizó en forma pública. Por la destitución del virrey se expresaron 162 votos y 64 por su continuidad, cuyo recuento por lo avanzado de la hora se realizó el 23 de mayo. La fórmula más votada fue la de entregar el mando al Cabildo de la capital, quien establecería el modo de designación de una Junta, posición que coincidía con la opinión de Cornelio Saavedra. La crisis Pero la junta del 23 fue liderada por el virrey Cisneros lo que hizo que el pueblo se enfermara de rabia y exigiera la convocatoria de un nuevo cabildo abierto pero era presionado duramente por French y Berutti lo que decidio el 24 que definitivamente el virrey no seria el lider de la junta si no que seria liderada por un grupo de personas formando un gobierno propio. Arriba Berutti y abajo French. 25 de mayo La multitud invadió la sala capitular, reclamando la renuncia del virrey y la anulación de la resolución tomada el día anterior diciendo: "¡El pueblo quiere saber de qué se trata!" El Cabildo se reunió a las nueve de la mañana y reclamó que la agitación popular fuese reprimida por la fuerza. Para esto se convocó a los principales comandantes, pero éstos no obedecieron las órdenes impartidas. Varios, entre ellos Saavedra, no se presentaron; los que sí lo hicieron afirmaron que no sólo no podrían sostener al gobierno sino tampoco a sí mismos, y que en caso de intentar reprimir las manifestaciones serían desobedecidos. Cisneros seguía resistiéndose a renunciar, y tras mucho esfuerzo los capitulares lograron que ratificase y formalizase los términos de su renuncia, abandonando pretensiones de mantenerse en el gobierno. Esto, sin embargo, resultó insuficiente, y representantes de la multitud reunida en la plaza reclamaron que el pueblo reasumiera la autoridad delegada en el Cabildo Abierto del día 22, exigiendo la formación de una Junta. Además, se disponía el envío de una expedición de 500 hombres para auxiliar a las provincias interiores. Pronto llegó a la sala capitular la renuncia de Cisneros, "prestándose á ello con la mayor generosidad y franqueza, resignado á mostrar el punto á que llega su consideración por la tranquilidad pública y precaución de mayores desórdenes". La composición de la Primera Junta surge de un escrito presentado por French y Beruti y respaldado por un gran número de firmas. Sin embargo, no hay una posición unánime entre los historiadores sobre la autoría de dicho escrito. Algunos como Vicente Fidel López sostienen que fue exclusivamente producto de la iniciativa popular. Para otros, como el historiador Miguel Ángel Scenna, lo más probable es que la lista haya sido el resultado de una negociación entre tres partidos, que habrían ubicado a tres candidatos cada uno: los carlotistas, los juntistas o alzaguistas, y el "partido miliciano". Belgrano, Castelli y Paso eran carlotistas. Los partidarios de Álzaga eran Moreno, Matheu y Larrea. No hay duda de que Saavedra y Azcuénaga representaban al poder de las milicias formadas durante las invasiones inglesas; en el caso de Alberti, esta pertenencia es más problemática Los capitulares salieron al balcón para presentar directamente a la ratificación del pueblo la petición formulada. Pero, dado lo avanzada de la hora y el estado del tiempo, la cantidad de gente en la plaza había disminuido, cosa que Leiva adujo para ridiculizar la pretensión de la diputación de hablar en nombre del pueblo. Esto colmó la paciencia de los pocos que se hallaban en la plaza bajo la llovizna. A partir de ese momento (dice el acta del Cabildo), ...se oyen entre aquellos las voces de que si hasta entonces se había procedido con prudencia porque la ciudad no experimentase desastres, sería ya preciso echar mano a los medios de violencia; que las gentes, por ser hora inoportuna, se habían retirado a sus casas; que se tocase la campana de Cabildo, y que el pueblo se congregase en aquel lugar para satisfacción del Ayuntamiento; y que si por falta del badajo no se hacía uso de la campana, mandarían ellos tocar generala, y que se abriesen los cuarteles, en cuyo caso sufriría la ciudad lo que hasta entonces se había procurado evitar. Cabe señalar que el badajo de la campana del cabildo había sido mandado retirar por el virrey Santiago de Liniers tras la Asonada de Álzaga de 1809. Ante la perspectiva de violencias mayores, el petitorio fue leído en voz alta y ratificado por los asistentes. El reglamento que regiría a la Junta fue, a grandes rasgos, el mismo que se había propuesto para la Junta del 24, añadiendo que el Cabildo controlaría la actividad de los vocales y que la Junta nombraría reemplazantes en caso de producirse vacantes. La primera Junta Estaba compuesta por el presidente Cornelio Saavedra, dos vocales, Mariano Moreno y Juan José Paso y 6 vocales. Manuel Belgrano, Juan Jose Casteli, Manuel Alberti, Miguel Azcuenaga y Domingo Matheu y Juan Larrea. Imagenes de estos personajes: Cornelio Saavedra Mariano Moreno Juan jose Paso Manuel Belgrano Castelli ALberti Azcuenaga Matheu y Larrea Gracias a Algo habran Hecho! link: http://www.youtube.com/watch?v=rT5qeGiJY-o link: http://www.youtube.com/watch?v=BthfMSavokw&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=6481xYzKjkc&feature=related link: http://www.youtube.com/watch?v=K1GhUqWBgGA&feature=related GRACIAS POR VISITAR link: http://www.youtube.com/watch?v==EvizRX1OsRU&NR=1

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EH Gabriel102:Los pueblos de Cercano Oriente
EH Gabriel102:Los pueblos de Cercano Oriente
Ciencia EducacionporAnónimo8/21/2010

Hola! Este es el tomo IV de la enciclopedia Gabriel102 y trata sobre los pueblos que habitaron el Cercano Oriente (Fenicios, Hebreos y Persas). Este tomo se divide en dos, como el de Mesopotamia ya que Persas es un tema largo. Fenicios y Hebreos son breves. Los fenicios: El pueblo comercial *Introducción Poblada desde principios del III milenio a. C. por semitas cananeos, la Fenicia histórica se extendía sobre una estrecha franja costera de 40 km, desde el Monte Carmelo hasta Ugarit (unos 300 km). Su suelo montañoso y no tan apto para la agricultura (aunque se esforzaron por sacarle provecho), orientó a sus habitantes hacia las actividades marítimas. Con más razón el mar se le impuso a este pueblo, al quedar dividido en pequeñas ciudades-estado separadas por espolones rocosos, pues el cabotaje era mejor que las vías terrestres para el contacto entre las ciudades, que se escalonaban desde Acre y Tiro, por Sidón y Biblos, hasta Arados y Ugarit. Fenicia, al ser un estrecho paso entre el mar y el desierto de Siria, en contacto al sur, a través de Canaán y del Sinaí con Egipto, y al norte, a través del Éufrates, con Mesopotamia y Asia Menor, estaba destinada a ser una rica encrucijada comercial, codiciada por los grandes imperios vecinos. *Los pueblos que lo habitaron De origen semita, los púnicos o fenicios, o sea hombres colorados, provenientes de la región de Sinaí, adyacente del mar Rojo, llegaron a ese territorio hacia el año 3000 a.C. y fundaron varias ciudades sobre la costa, autónomas entre sí, las que prosperaron sucesivamente, merced al intenso comercio que realizaron. Las principales fueron Biblos, Sidón y Tiro. Otras ciudades fueron Acco y Berito (Beiruth). Biblos: La primera en adquirir importancia fue Biblos (hoy Djenail) entre los años 250 y 1600 a.C., debido a la expansión del imperio egipcio, que hizo de esta ciudad el gran puerto de exportación de los producto. originarios del Nilo, entre ellos el papiro que, adquirido por los griegos fue identificado con el nombre de la ciudad y finalmente atribuido como denominación a los libros. Biblos mantuvo excelentes relaciones con los egipcios durante el período tinita. Sidón: Entre los años 1600 y 1200 a.C. alcanzó gran esplendor la ciudad de Sidón, cuyos habitantes llegaron a monopolizar el comercio en el Mediterráneo oriental, como agentes del imperio egipcio. Así se establecieron en las islas de Chipre, Creta, Rodas y otras del mar Egeo; también en el territorio de Grecia; y penetraron, por último en el mar Negro. El apogeo de Sidón concluyó con el fin del imperio egipcio. Aproximadamente en el año 1100 a.C. fue saqueada por los filisteos procedentes de Creta. Tiro: A partir de la decadencia de Sidón, entre los años 1200 y 900 a.C., adquirió importancia la ciudad de Tiro, edificada en una isla próxima a la costa, a tal punto que, al frente de las ciudades fenicias confederadas, llegó a dominar todo el comercio en el Mediterráneo, desde el estrecho de Gibraltar hasta Egipto. En esta época los marinos fenicios pasaron al océano Atlántico y llegaron hasta el mar del Norte y el mar Báltico. Tiempo después, al servicio de los egipcios, dieron la vuelta al continente africano. Además, sus caravanas de mercaderes recorrieron por tierra todo el mundo conocido, convirtiéndose en el vehículo de comunicación entre los pueblos de la antigüedad y en el máximo exponente de la navegación y el comercio del mundo conocido en aquel entonces. Sin embargo, hacia el año 900 a.C., esta creciente prosperidad fue interrumpida por el surgimiento de los imperios mesopotámicos, que terminaron por someter a los fenicios. En el año 701 a.C., Tiro cayó en poder del rey de Asiria, Senaquerib, y poco más de un siglo más tarde, en el año 574 a.C., Nabucodonosor, rey de los caldeos, luego de sitiarla durante un año, la ocupó y arrasó. Con Tiro cayeron las otras ciudades fenicias, las que quedaron subordinadas, primero a los imperios mesopotámicos y luego al imperio persa, hasta que éste debió ceder ante el poder avasallador de Alejandro Magno, en el año 333 a.C. Sólo Cartago, fundada en el año 814 a.C., sobre la costa africana del Mediterráneo occidental por un grupo de nobles fenicios salidos de Tiro, mantuvo su independencia y disputó luego a los romanos la hegemonía sobre la región adyacente. Un trueque "mudo" Los fenicios utilizaban el trueque para sus transacciones, principalmente porque los pueblos con los que comerciaban no conocían la moneda. Los fenicios, según Herodoto utilizaban "trueque mudo". Esta era la manera original de negociar sin tener contacto directo con los compradores. Los fenicios se acercaban a la costa, dejaban sus productos en la playa y regresaban a sus naves. Los habitantes del lugar se aproximaban a observar las mercaderías, ponían junto a ellas el valor que consideraban justo y se retiraban. Los fenicios, entonces se dirigían nuevamente a la playa, y si el precio era formidable, lo tomaban y dejaban la mercadería. Actividades artesanales Los fenicios desarrollaron una importante industria artesanal. La forma final de estos bienes y sus propiedades son diferentes de la originales. Mediante la industria, el fruto de olivo es transformado en aceite, la lana en hilo y tejido, se trabajaban los metales y la cerámica y se construyen barcos. *El alfabeto Cada comerciante fenicio debía anotar con cierta facilidad información acerca de sus transacciones. Así, la intensa actividad económica de los fenicios los llevó a crear un sistema de registro que se convirtió en un alfabeto fonético, es decir símbolos que representaban sonidos. Los fenicios no “inventaron” el alfabeto, pero sí contribuyeron a desarrollarlo, tanto que el alfabeto fenicio se considera el antecedente antiguo del alfabeto moderno. Se cree que el alfabeto fenicio se creó en la ciudad de Biblos. Este alfabeto no contenía vocales, solo 22 consonantes. Los griegos adoptaron las letras fenicias y agregaron algunos símbolos propios que hacían las veces de vocales. Este alfabeto pasó de Grecia a Italia. La escritura fenicia se expandió por el Mediterráneo en rollos de papiro a los que los griegos llamaron biblion. Esta palabra significa libro y de ella se originó el término Biblia. Los fenicios escribían en papiro, en pergamino o en tablillas de arcilla. Estos materiales no perduran en el tiempo y por esta razón casi no se han conservado testimonios históricos de la escritura fenicia, aunque se cree que debieron existir muchísimos ejemplos de ella debido a la intensa actividad de sus comerciantes. Los hebreos, el pueblo de Jehová *Introducción Los hebreos: “el pueblo de Yahvé” Los hebreos se asentaron en la zona de Palestina, al Sur de Fenicia. Esta zona está delimitada: al Oeste: por el mar Mediterráneo; al Este: por el río Jordán y el mar Muerto; al Norte: parlas montañas del Líbano; al Sur: parlo península del Sinaí. Es un territorio menos fértil que Egipto y Mesopotamia, pero presenta llanuras aptas para el pastoreo y el cultivo, parlo que será codiciado parlas vecinos del desierto. También pondrán sus oías allí poderosos renos por estar en una posición estratégica, lugar o punto de contacto, adonde llegaban caravanas de diferentes lugares. Esta región se llamo primitivamente el país del Canaán debido a que sus primitivos pobladores fueron os cananeos pueblo también de origen semita, que se asentó allí hacia el 3000 a.C. Posteriormente llegaron tribus de origen ario, los filisteos quienes denominaron a la zona Philístina, nombre del cual derivó la palabra Palestina y los hebreos, singular pueblo, que no formó un poderoso Estado o un imperio, pero que sorteando avatares mantuvo su vigencia hasta la actualidad. Es el único pueblo de la antigüedad que sobrevivió hasta hoy gracias a los lazos de unión que originó su religión. Evolución política y histórica Los antiguos hebreos partieron originariamente desde Arabia y llegaron a la Mesopotamia. Estaban organizados en pequeños grupos familiares o “clanes”, dirigidos por el más anciano de sus miembros, al que llamaban ‘patriarca’, quien además administraba justicia, dirigía los actos de guerra y realizaba tareas de sacerdote. Según la tradición, uno de estos patriarcas, Abraham, fue elegido por su dios, Yahvé o Jehová, para sellar un ‘pacto de alianza”: Yahvé le ordenó dirigirse a Cannán, tierra que prometió a él y a sus sucesores, si cumplían con sus designios. Abraham entonces obedeció, se puso en marcho con su clan y se estableció en Palestina. Con su nieto, Jacob o Israel, los hebreos comenzaron a llamarse a sí mismos hilos de Israel” o israelitas” nombre que significa los que son fuertes con Dios”. Muchos hebreos emigraron a Egipto cuando ese país estaba en poder de los hicsos. AL provocar La dinastía XVIII tebana La expulsión de los hicsos de Egipto, se generó un clima de fervor nacionalista. Cambió la situación de los hebreos asentados allí, fueron perseguidos y tratados prácticamente como esclavos. Surgió entonces entre Los hebreos la figura de Moisés, quien convenció a su pueblo para huir de Egipto y dirigirse hacia la tierra prometida”. Se inició así el éxodo de los hebreos. Según la Biblia, Moisés recibió al cruzar la península del Sinaí, en una revelación de Jehová, las leyes” para el gobierno de la comunidad, conocidas como el Decálogo o las Tablas de los Diez Mandamientos. Aquí la alianza de Dios y Abraham se renovó: Yahvé protegería a los hebreos en su camino a la nueva patria y el pueblo se comprometía a reconocerlo como único dios y cumplir con las "leyes”. El símbolo de este acuerdo era el Arco de la Alianza que contenía las Tablas. Al llegar a Palestina, Moisés murió a la vista de la tierra prometida”. Esta fue conquistada por Josué, su sucesor. En el curso del siglo XII a C. los hebreos tuvieron algunos enfrentamientos con los cananeos. En cuanto a la organización política continuaron por mucho tiempo divididos en 12 tribus, sin conformar un solo Estado. El vínculo primordial entre ellos era el religioso. En momentos difíciles cuando eran atacados por enemigos, las tribus aceptaban eventualmente a un único jefe, llamado juez. Este era casi siempre un caudillo que unía a varias tribus bajo su autoridad durante el tiempo que durara el peligro. Entre ellos se destacaron Gedeon, Sanson y Samuel. Períodos 1º Período: Los Patriarcas... De acuerdo al Antiguo Testamento el Patriarca Abraham, que vivió unos 1900 años a. de C., por mandato de Dios, reunió a su pueblo y marchó desde Ur a Egipto buscando la "tierra prometida". el pueblo se quedó cerca de la península del Sinaí hasta que uno de sus sucesores, Jacob, decidió mudarse a Canaán y José, uno de sus 12 hijos, fue vendido con su pueblo por sus hermanos a Egipto y allí los tomaron como esclavos. Moisés y la "tierra prometida": Moisés fue el caudillo que sacó a los hebreos de Egipto (1460-1400) y los guió a través del desierto del Sinaí hasta la "tierra prometida". En el viaje, Moisés consolidó el monoteísmo religioso (hace que su pueblo crea en un solo Dios) al recibir, según "La Biblia", los 10 mandamientos de Jehová en el monte Sinaí. Documento "Los 10 Mandamientos" Yo soy Yavé tu dios, no hagas imágenes de lo que hay arriba ni adores otros dioses. No tomes en vano el nombre de Yavé, tu Dios (usarlo, jurar y no cumplir, blasfemar y nombrar a Dios sin una razón importante). Descansa el séptimo día de la semana para santificarlo y consagrarlo a Yavé. Respeta a tu padre y a tu madre para que se prolongue tu vida sobre la tierra. No mates. No cometas adulterio. No robes. No des falso testimonio contra tu prójimo. No codicies la mujer de tu prójimo. No codicies la casa de tu prójimo ni sus bienes ni nada de lo que le pertenece. "La Biblia", Éxodo, capítulo 20 versículos 1 a 17. 2º Período: Los Jueces... Moisés murió antes de entrar en Canaán, la "tierra prometida". Josué guió al pueblo en su conquista ya que estaba ocupada por otros pueblos. Los hebreos lograron tomar posesión en el siglo XII a. de C. conducida cada tribu por un jefe militar y religioso llamado Juez. Adoptaron la forma de vida sedentaria formando pueblos y ciudades. 3º Período: Los Reyes... Samuel, el último Juez, logró unir a las 12 tribus para lograr una mayor resistencia frente a los otros pueblos. Los hebreos nombran un Rey como autoridad máxima. el primer Rey fue Saúl y le siguieron David y Salomón. David logró derrotar a los enemigos del pueblo hebreo y fundó la ciudad de Jerusalén, creando así el Reino Hebreo. con Salomón los hebreos elevaron su poderío. Se dedicaron al comercio compitiendo con los fenicios. Pero en sus últimos años de reinado elevó los impuestos creando descontento en el pueblo además de ciertas formas de vida que llevaba no apropiadas para el Rey de los hebreos. 4º Período: Crisis, cisma o división... Roboam, hijo de Salomón, no accedió a bajar los impuestos y 10 tribus se separaron formando el Reino de Israel con capital en la ciudad de Samaria (932 a. de C.). Jerusalén fue la capital del Reino de Judea formado por las 2 tribus restantes. Los hebreos divididos se debilitaron. Israel fue conquistado por los mesopotámicos en el año 722 a. de C. y, en el 587 a. de C., cayó Jerusalén en manos de los caldeos que tomaron prisionera a la mayoría de la población llevándola cautiva a la ciudad de Babilonia. Los Profetas: Durante este período de decadencia surgen los profetas, los que, según "La Biblia", inspirados por Dios, se encargaron de defender la pureza de la religión monoteísta. Numerosos pueblos tomaron contacto y hasta dominaron militar y políticamente a los hebreos pero la religión constituyó su unidad espiritual y evitó que desapareciera como nación. Los que más se destacaron entre los profetas fueron Elías, Amós, Isaías, Jeremías, Ezequiel y Daniel que vivieron entre el siglo IX a. de C. y el siglo VI a. de C.. De esta concepción religiosa derivan el cristianismo y el islamismo que, junto al judaísmo, son algunas de las religiones más importantes de la historia de la humanidad y del presente. Religión La religión domino todos los aspectos de la cultura hebrea. La prohibición de representar la divinidad estimulo la literatura y el resultado fue la BIBLIA. También denominada Sagradas Escrituras. El ANTIGUO TESTAMENTO está escritos por los hebreos. Habla de las costumbres y pensamientos morales de los israelitas. Luego los cristianos agregaron el NUEVO TESTAMENTO con la llegada de Cristo y los orígenes del cristianismo. La primera gran diferencia de la religión del pueblo hebreo con los demás del Cercano Oriente es que cree en un solo Dios. Este es justo y bueno y exige a su pueblo el cumplimiento de una moralidad. No tiene forma humana, esto significa que no puede ser representado. El hombre es inferior a El, pues Dios lo hizo a su imagen, inmortal, pero como ha pecado debe ser castigado. Espero que el post les haya interesado mucho. La última parte de los pueblos de Cercano Oriente trata de los medos y los persas. Ya estará lista. Me despido.

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EH Gabriel102:Los pueblos de Cercano Oriente II
EH Gabriel102:Los pueblos de Cercano Oriente II
Ciencia EducacionporAnónimo8/21/2010

La segunda parte trata sobre los medos y los persas. La anterior parte ya esta lista. Luego de este tomo V de la enciclopedia, vendrá el tomo VI que trata sobre los griegos pero eso lo veremos más tarde. Medos y Persas. Los pueblos de la meseta de Irán La meseta de Irán La meseta iraní, también conocida como la meseta persa o meseta de Irán, es una formación geológica en el suroeste de Asia, Asia meridional y la región del Cáucaso. Es parte de la placa euroasiática que se extiende entre la arábiga y la india, situada entre los montes Zagros en el Oeste, el mar Caspio y el Kopet Dag al Norte, el estrecho de Ormuz y el mar Arábigo al Sur y el Hindu Kush al Este, pudiéndose diferenciar en este límite oriental de la meseta de Irán los montes Suleimán, los Makrán y los centrales de Afganistán. Como una región histórica, incluye Partia, Media y Persia oriental, el corazón de la Gran Persia (principalmente Irán, Afganistán y Pakistán Oeste del río Indo).Los Zagros forman el límite occidental de la meseta, y sus laderas orientales pueden incluirse en el término. La Encyclopedia Britannica excluye expresamente las "tierras bajas del Juzestán" y caracteriza Elam como algo que abarcaba "la región desde la llanura mesopotámica hasta la meseta iraní". Desde el Caspio en el Noroeste a Beluchistán en el sur-este, la meseta iraní se extiende alrededor de 2.000 kilómetros. Abarca la mayor parte de Irán, Afganistán y parte significativa de Pakistán, una región en líneas generales marcada por un cuadrángulo cuyas aristas serían las ciudades de Tabriz, Shiraz y Kabul y que alcanza alrededor de 3,7 millones de kilómetros cuadrados. A pesar de llamarse una "meseta" está lejos de ser plana, sino que contiene varias cadenas montañosas, siendo su cumbre el Damavand en Elburz a 5610 m y la cuenca de Lut este de Kermán en Irán central por debajo de 300 metros. Los medos Los medos eran un pueblo dividido, originalmente, en numerosas tribus, que se unificaron con el gobierno de Deioces, quien construyó la capital Hamadán en el siglo VII a.C. Hacia el año VIII a.C, Daiakku se constituye en el primer soberano medo. Rápidamente comienza a expandir los límites de su reinado, pero es atacado por los asirios que lo toman prisionero. En el siglo V a.C., un descendiente de Daiakku llamado Ciaxeres, funda el imperio medo. En primer lugar se alía con los babilonios y los escitas para derrotar a los asirios. Cayendo Ninive tomó parte del territorio asirio y consiguió grandes fortunas para su imperio. *La caída del imperio medo El hijo de Ciaxeres Astyage, se convirtió en rey poco después de la paz con Lidia y gobernó por 35 años. Un vasallo persa, Ciro II, se revela contra los opresores medos y vence a los medos que lo aceptan como nuevo rey. Ciro funda un nuevo imperio. Los Persas: el gran Imperio Este pueblo desarrollará una nueva política expansiva que lo convertirá en el dueño del Cercano Oriente. En un principio estaban divididos en 10 ó 12 tribus, cuyos jefes tenían el título de rey. Entre ellos no había acuerdo para unificarse en una sola tribu, por lo que sufrieron la dominación meda. Según la tradición, Aquémenes, quien guió a los persas hacia el Sur, fundó la dinastía de los Aqueménidas, a la cual pertenecerán los grandes reyes posteriores. Pero fue Ciro quien logró unificar a las distintas tribus en que se dividían los persas, para posteriormente derrotar a los medos y terminar con su supremacía. Ciro convirtió a la ciudad de Suso en la capital del nuevo Estado en el 550 a C. y decidió comenzar una política de conquistas por los territorios vecinos. Después de imponerse a los medos, se dirigió contra el reino de Lidio. Este reino, ubicado en las costas del Asia Menor, era famoso por su riqueza y por ser el centro vital de las comunicaciones, dado que por allí pasaban las rutas del comercio con Grecia. Ciro también incorporó las ciudades griegas del Asia Menor a sus dominios. Se dirigió luego contra el Imperio Neobabilónico, que conquistó rápidamente; anexó así la Mesopotamia y sus dependencias sirias a los dominios persas 1538 a C.). A su muerte, su hijo Cambises continuó la tarea expansiva, dirigiéndose a Egipto y conquistándolo fácilmente(525 a C.) Durante su ausencia, el mago Gaumata, representante de la casta sacerdotal, provocó una revuelta y se apoderó del trono. Cambises intentó volver de Egipto, pero murió sorpresivamente en el viaje. Darío, esposo de una hija de Ciro, organizó una rebelión de nobles contra el usurpador del trono, el mago Gaumata, y lo derrotó. Se convirtió entonces en el nueva rey de los persas. Será el verdadero organizador del imperio, y con quien éste llega a su mayor esplendor. Las fronteras alcanzaron entonces su máxima extensión: *Ciro, el grande Ciro II el Grande (circa 600/575 – 530 a. C.), rey aqueménida de Persia (circa 559 - 530 a. C.) y fundador del Imperio persa aqueménida. Sus conquistas se extendieron sobre Media, Lidia y Babilonia, desde el mar Mediterráneo hasta la cordillera del Hindú Kush, creando así el mayor imperio conocido hasta ese momento. El imperio fundado por Ciro mantuvo su existencia durante más de doscientos años, hasta su conquista final por Alejandro Magno (332 a. C.). Ciiro II era hijo de Cambises I de Anshan, de la dinastía aqueménida, y, según Heródoto, de Mandane, hija del rey medo Astiages y de Aryenis, princesa del reino de Lidia. Esto le proporciona cierta legitimidad sobre los tronos de Media y Lidia, por lo que se puede tomar como un invento de la propaganda oficial; no obstante, las alianzas dinásticas eran usuales. Los antecesores de Ciro lideraban los grupos persas establecidos en la zona montañosa del este del antiguo reino de Elam (sudoeste del actual Irán) desde principios del siglo VII a. C., bajo Aquemenes, legendario fundador de la dinastía aqueménida. Ostentaban el título de "rey de Anshan", ciudad de fuerte tradición elamita, y desde el siglo VI a. C. eran vasallos del reino de Media. La residencia real de Ciro se situaba en Pasargadas, cerca de Anshan; no obstante es probable que ya se utilizase Susa, otro antiguo centro urbano de Elam, como capital alternativa. *Organización El gran imperio de los persas tenia una estructura bien organizada a diferencia de otros imperios, como el asirio, que basaba su dominio solamente en el terror. La organización era una necesidad apremiante para el imperio aqueménida. Manejaron con gran habilidad el mosaico de países de diversas razas, religiones, lenguas, tradiciones y economías, que formaban su Estado. Generalmente respetaban a la clase dirigente de cada región, a la que sumaban un aparato administrativo persa controlado desde las grandes capitales como Pasargada, Persépolis y Suso. Toleraron además las costumbres y manifestaciones culturales de los pueblos sometidos. Su principal preocupación era el pago regular del tributo. Dividieron en-ronces el imperio en veinte provincias o satrapías. cada una debía entregar anualmente una cantidad determinada de sus productos característicos: metales, piedras preciosas cereales o ganado. Para facilitar las comunicaciones construyeron el gran camino real, que cruzaba todo el Cercano Oriente desde Anatolia hasta el Irán. En su trozado se colocaron postas y relevos, en razón de lo extenso de su recorrido. Los persas eran los únicos eximidos del pago de tributos Desempeñaban los cargos de mayor jerarquía, tanto en el nivel administrativo como en el militar. En la cúspide del imperio se encontraba el monarca. El poder del rey era absoluto nada ni nadie estaba capacitado para competir con su autoridad. Los persas tenían la idea de que el rey recibía la autoridad de su dios (Ahura-Mazda> del que era el elegido. El monarca además debía ser modelo de todos los guerreros: montar a caballo tirar del arco y ser el melar en los ejercicios físicos. Se lo llamaba gran Rey o Rey de Reyes. La administración imperial estaba formada por varios funcionarios: Sátrapas Eran nobles persas que estaban al frente de una provincia o satrapía. Representaban en el/a al rey y se consideraban unidos a él por un lazo de fidelidad en la defensa y la administración de los bienes. Se ocupaban del cobro de tributos, del mantenimiento de ejércitos permanentes y de moví/izar a la población para cooperar en las obras públicas. Se los consideraba la máxima autoridad de justicia en los territorios a su cargo. Secretarios Cumplían funciones de asesores reales del sátrapa. Los nombraba directamente el rey. Entre sus responsabilidades se encontraba la de fiscalizar al gobernador de la provincia. Inspectores Formaban un cuerpo de auditores que controlaban los intereses del rey, vigilando a los sátrapas. Se los llamaba los ojos y oídos del rey porque le informaban todo lo que pasaba en el imperio y sí se cumplían sus órdenes. Sí las circunstancias lo exigían, podían destituir al sátrapa. En síntesis:La política imperial seguida por os persas trató de conciliar la unidad en a diversidad, respetando por un lado los regionalismos en cultura y costumbres, e imponiendo por el otro una centralización en el pago de tributos y la prestación de servicios militares, elementos decisivos para su supervivencia. Economía y sociedad Como vimos, la organización económica del caloso” Imperio Persa era tributaria. Todas ¡as provincias estaban sujetas al pago de impuestos, ya sea en especie o en lingotes de metales preciosos, de acuerdo con sus producciones. Egipto enviaba trigo; la región de Media, ganado (oveias, mulas); la satrapía del Indo, perros de caza y arenas auríferas. Otros pueblos, aunque no integraban el imperio, también mandaban obsequios; por ejemplo, Etiopía enviaba oro, maderas de ébano y colmillos de elefantes. La unidad política y administrativa que impusieron facilitó los intercambios. Los mercados tenían mayor seguridad y mejores sistemas de comunicación para su tarea. Esto implicó un gran desarrollo del comercio, que se vio favorecido además por una nueva costumbre: la utilización de la moneda. Concebida como una pieza metálica acuñada, fue útil para facilitar los intercambios y como medida común para el precio de os objetos. Su invento es atribuido a los lidios, que formaron un Estado en las costas del Asia Menor por donde pasaba un importante tráfico comercial. Los persas, al incorporar el reino lidio a su imperio, tomaron ¡a costumbre monetaria y la impusieron en todo su Estado. Es decir generalizaron el uso de la moneda en todo el Cercano Oriente. De esta forma realizaron un gran aporte para el desarrollo comercial; las dificultades que producía el trueque para el intercambio de mercaderías disminuyeron y las transacciones cobraron mayor agilidad y rapidez. Darío I acuñó monedas de oro, los dóricos. Posteriormente también se acuñaron monedas de plata. La sociedad La sociedad estaba dividida en diferentes jerarquías, de acuerdo con sus privilegios y ocupaciones. La clase superior estaba formada por los nobles. Dentro de ella eran muy importantes los sacerdotes y los magos. Dirigían el culto y eran consejeros políticos de los reyes o de los gobernadores de provincias. También podían administrar justicia, basándose en la ley del talión. Entre los nobles, eran más importantes los que pertenecían a la familia aqueménida. El rey estaba obligado a elegir esposa entre las mujeres de esa familia.La capa inferior de la sociedad la formaban los comerciantes, los artesanos y los campesinos. Para la decoración se utilizaban ladrillos esmaltados de variados colores, que combinados conformaban frisos. Se representaban, en relieve, desfiles de soldados, figuras de animales y escenas de pagos de tributos. En cuanto a la arquitectura funeraria, se concibieron sepulturas y monumentos más sencillos que los egipcios. Algunos de ellos se crearon mediante excavación de las laderas rocosas de las montañas. En su interior se hallaban sólo un vestíbulo y una sala sin pinturas ni esculturas. El ejército El ejército persa se caracterizaba por dos cosas: destreza y puntería. El ejército personal se componía de soldados entrenados para la batalla llamados los "Inmortales". Era un ejército de 10.000 hombres; se les decía así porque cada vez que caía uno era repuesto por otro de la reserva; y los arqueros a caballo, eran una especialidad de los persas que requería una coordinación y habilidad excepcional, que combinaba la arquería con la caballería. Por su parte el imperio persa fue tan grande gracias al reclutamiento de tropas, como vimos arriba la organización de las provincias permitió el rápido y eficaz reclutamiento de tropas. Ciro II el Grande (circa 600/575 – 530 a. C.), rey aqueménida de Persia (circa 559 - 530 a. C.) y fundador del Imperio persa aqueménida. Sus conquistas se extendieron sobre Media, Lidia y Babilonia, desde el mar Mediterráneo hasta la cordillera del Hindú Kush, creando así el mayor imperio conocido hasta ese momento. El imperio fundado por Ciro mantuvo su existencia durante más de doscientos años, hasta su conquista final por Alejandro Magno (332 a. C.). Religión y arte Zoroastro o Zaratustra, fundador del mazdeísmo o como este llamaba a su religión Daena Vanguji, que puede traducirse como Buena Religión, fue una de las primeras religiones monoteístas ,pero luego en la dinastía Sasánida será vista como dualistas, se centraban en el Dios, del bien Ormuz y el hermano gemelo de este que representa el mal Ahrimán, el libro sagrado es el "Avesta", Esta religión todavía existe en Irán y es una de las religiones oficialmente permitidas, aunque la religión mayoritaria es el islam. También hay seguidores de Zaratustra en India y otros países, llamados parsis, la base de esta religión es "pendare nik, goftare nik, kerdare nik " que quiere decir: "pensar bien, hablar bien, hacer bien" Arte El arte persa recibió influencias egipcias y, sobre todo, mesopotámicas (toros androcéfalos, empleo del arco). Entre sus realizaciones destacan las apadanas (palacios de recepción) y las tumbas reales excavadas en acantilados y decoradas con relieves que representan las diversas provincias del imperio. Destacan también, además de las pirámides, los capiteles formados por troncos de toro contrapuestos y la perfección de su cerámica vidriada. La caída del imperio persa Darío, conquistó Tracia y oprimió a los jonios en Asia Menor. Estos pidieron ayuda a los atenienses y se desataron las guerras médicas finalizando con la derrota persa frente a los atenienses. Por este hecho la nación entró en período de decadencia. Finalmente en el año 330 a.C., el último rey persa, Darío III sería derrotado por Alejandro Magno cayendo el gran imperio persa. Así concluyen los pueblos de cercano oriente. Espero que les sirva la información y la tengan en cuenta. Me despido.

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