club77
Usuario (Argentina)
Sigo indeciso porque leí muchas cosas desalentadoras acerca de la carrera para ¨Argentina´´,por ejemplo:por la dependencia tecnológica del pais se me adjudiquen,en la mayoría de los casos,tareas de mantenimiento,ya se que no es el de técnico,entonces ni hablar de diseño de maquinas y esas cosas por acá, ayer pase por una planta de energía eléctrica y algunos componentes eran de la marca CAT, y entonces que carajo hacemos nosotros,porque tambien en argentina podemos diseñar el sistema mecanico,termico o fluido mecanico de las ¨fabricas o plantas´´(yo hablo de cosas grandes pero no tendria problemas con cosas chicas) de cualquier indole,hacer construir la instalacion y ponerla en marcha. Mucho trabajo no se si alla en esto,dado el capital que se necesita invertir y la competencia de mejores que yo entonces terminare dando mantenimiento (que no es un mal trabajo ).Ademas muchos otros ingenieros pueden hacer lo de un ing mecanico ,Ejemplo: electromecanico,mecatronico, aeronautico,naval,civil,etc. No se a mi tambien me gusta ingenieria civil e ingenieria en minas que ya seria el capo de una area por ejemplo :el ingeniero civil dirige la obra, el mecanico da mantenimiento a las maquinas y por ende el ingeniero mecanico ganara menor sueldo. Respondan por favor quiero saber su opinion y que opinan de cada ingenieria que nombre.
Mi Dios El Diablo celebra un lamentable sufrimiento alejándolo a Dios de mi triste tormento. Que no tiene cura, salvación ni remedio que logren apaciguar esta locura, dolor y sufrimiento. A un ser incomprendido que sin su Dios ya se hubiese ido a ese infierno tan temido.
“La concepción del tiempo aparecida en “El jardín de senderos que se bifurcan”. Resumen: La preocupación metafísica más notable en las obras de Jorge Luis Borges es el tiempo, donde ha sido representado en forma de “laberinto ramificado” en “El jardín de senderos que se bifurcan” (1941). Esta obra presenta una estructura literaria bastante compleja, en donde encontramos alusiones de Leibniz y de San Agustín. “El jardín de senderos que se bifurcan” se presenta en un primer momento como un cuento policial. Debido a que Yu Tsun, espía chino bajo las órdenes de Alemania durante la Primera Guerra Mundial, fue descubierto por su rival, el inglés Madden. Por esa razón, el espía huye para enviarle a su jefe en Berlín: “el nombre del preciso lugar del nuevo parque de artillería británico sobre el ancre”1. Porque hallar la forma de transmitir este secreto es el móvil de la trama. Más adelante, Yu Tsun viaja, desde Londres a un pueblo de Ashgrove, a la casa del sinólogo Albert. En ese momento Borges introduce un segundo relato, debido a que Albert descubrió la interpretación de una compleja obra, El jardín de senderos que se bifurcan de T´ sui Pen, pariente de Yu Tsun. A continuación, Stephen Albert le explica sus investigaciones en torno a la novela. Sin embargo, el espía asesina a Albert. Debido a que ese crimen fue vital para transmitir el mensaje a los alemanes. Porque el nombre del lugar donde está la artillería británica se llama justamente Albert. Ahora mismo analizaremos la concepción del tiempo aparecida en “El jardín de los senderos que se bifurcan” de Jorge Luis Borges. Debido a que el tiempo es un tema sofisticado en la mayoría de las narraciones del escritor argentino. En ese sentido, establecemos que “Borges escribía: “El tiempo es un problema para nosotros, un tembloroso y exigente problema, acaso el más vital de la metafísica”2. Por otro lado, determinamos que “El jardín de senderos que se bifurcan” era un libro, pero para Stephen Albert era “una enorme adivinanza, o parábola, cuyo tema es el tiempo”3. Además, Albert establece que el tiempo en ese jardín se bifurca perfectamente hacia innumerables futuros. A continuación, observamos que la hermenéutica de Albert para descifrar el misterio de la novela de T´ sui Pen se apoya en dos estrategias. La primera, el sinólogo determina que el tiempo es el ente organizador de la novela; un tiempo multiplicado en diversos tiempos. En la segunda, se “establece un paralelismo entre la labor hermenéutica del sinólogo inglés frente a la novela-laberinto y la labor de interpretación de nosotros los lectores del cuento de Borges”4. En relación con la segunda estrategia, vemos que la frase de la carta de T´ sui Pen “Dejo a los varios porvenires (no a todos) mi jardín de senderos que se bifurcan”5 tiene sentido si notamos que esos porvenires son individuos que acceden al texto, es decir, lectores. Además, determinamos que Borges y T´ sui Pen crean en El jardín de senderos que se bifurcan diversos porvenires, diversos tiempos, que se bifurcan, es decir, “lectores cuyos contextos crean lecturas simultáneas, diversas y contradictorias”6. A continuación, establecemos que “El jardín de senderos que se bifurcan” es un relato que presenta principios de la metafísica de Leibniz y reflexiones de San Agustín sobre el tiempo. Por ejemplo, el cuento de Borges presenta un principio leibniziniano en el momento que Yu Tzun medita sobre su antepasado que renunció a su vida erudita para escribir una novela y construir un laberinto: “Pensé en un laberinto de laberintos, en un sinuoso laberinto creciente que abarcara el pasado y el porvenir y que implicara de algún modo los astros”7. Más adelante, establecemos que en “El jardín de senderos que se bifurcan” los sucesos ocurren en un solo tiempo, el de ahora: “Todas las cosas suceden ahora” tal como lo sospechó San Agustin”8. Por esa razón, vemos que la reflexión del espía presenta una ideología agustiniana: “todas las cosas le suceden a uno precisamente, precisamente ahora”9, ahora le tocaba morir, ahora le tocaba ser perseguido. Ahora, “como si en sus infinitas bifurcaciones el tiempo estuviera detenido en el presente dejando las esbeltas líneas de un laberinto”10. En relación con el enigmático jardín, determinamos que el tiempo, oh sea el excéntrico laberinto, es la clave para poder descifrar la novela de T´sui Pen y el cuento borgiano: “El jardín de senderos que se bifurcan”, que ramifica las posibles lecturas que podemos llegar a tener como lectores. Por último, vemos que el tiempo concebido como un jardín que bifurca infinitamente sus senderos es la columna vertebral de este cuento, articulado con las ideologías de Leibniz y las reflexiones de la naturaleza del tiempo de Agustín. 1 Borges, Jorge Luis, El jardín de senderos que se bifurcan, Argentina. p.1. 2Menéndez, Josefina Pantoja, El tiempo en un cuento de Borges: “El jardín de senderos que se bifurcan”, México. p.2. 3 Borges, Jorge Luis, El jardín de senderos que se bifurcan, Argentina. p.7. 4 Menéndez, Josefina Pantoja, El tiempo en un cuento de Borges: “El jardín de senderos que se bifurcan”, México. p.9. 5 Borges, Jorge Luis, El jardín de senderos que se bifurcan, Argentina. p.6. 6 Menéndez, Josefina Pantoja, El tiempo en un cuento de Borges: “El jardín de senderos que se bifurcan”, México. p.10. 7 Borges, Jorge Luis, op. cit., p.4. 8 Menéndez, Josefina Pantoja, op. cit., p.13. 9 Borges, Jorge Luis, op. cit., p.1. 10 Menéndez, Josefina Pantoja, op. cit., p.15. Bibliografía: Borges, El jardín de senderos que se bifurcan, Argentina, Emecé Editores, 1944. Menéndez, El tiempo en un cuento de Borges: “El jardín de senderos que se bifurcan, México.
Adiós a las guerras. Durante el transcurso de la historia, sucedieron catástrofes intolerables gracias a la labor del hombre. Porque el ser humano supo destruir todo lo que tuvo enfrente. Y ustedes recordarán cómo Europa quedó destruida durante la Segunda Guerra Mundial a través del cinismo del hombre. De ese modo, las ciudades europeas quedaron arrasadas. Destruidas. De modo que las personas que residían allí tuvieron que re-construir su vida desde menos cero. Ustedes podrán reflexionar a través de los mass-media o el internet que las guerras son más nefastas que útiles. Porque sólo sirven para destruir. No solo la vida y las viviendas de las personas. Sino que elimina las esperanzas, los sueños y las razones de vivir. ¿De qué sirve que los seres humanos se enfrenten unos a otros hasta la muerte? La respuesta reside en que las situaciones bélicas sacan lo peor de nosotros. Demuestran lo incivilizados que somos. Lo egoísta que podemos llegar a ser. A veces pienso si se terminará esta problemática algún día. Pero parecería que no. Debido a que podemos conjeturar que la historia de la humanidad se basa en confrontaciones bélicas. Basta con ingresar a una clase de Historia en alguna Escuela Secundaria para ver que esto es cierto. Donde sus clases apuntan a desarrollar la guerra de Malvinas o las batallas de las Pirámides. De ese modo, si la historia se basa fundamentalmente en sucesos bélicos, ¿cómo podemos cambiar la concepción del hombre en torno a las guerras? Por otro lado, existe una ideología de la mano de los poderosos que impide la prolongación de la Paz Mundial sobre la faz de la tierra. En ese sentido, les presento el ideal capitalista estadounidense que tiene como propósito conquistar ciudades ajenas a cualquier costo. ¿Cuántas veces vieron ustedes en los medios masivos de comunicación la invasión de Estados Unidos sobre territorios como Irán durante la presidencia de George Bush? Por otra parte, vemos que mientras los señores capitalistas se llenan los bolsillos a causas de las situaciones bélicas-porque ese es el fin de las guerras, un negocio que beneficia a unos pocos- miles de personas que viven en la zona de confrontación sufren desdichas. Por ejemplo, las bombas lanzadas sobre las islas japonesas de Hiroshima y Nagasaki durante la Segunda Guerra Mundial no perjudicaron físicamente a los responsables de la situación bélica. Más bien, las víctimas fatales fueron personas de bien que poco o nada tuvieron que ver con ese enfrentamiento histórico. ¿Ustedes se imaginan cuántos niños se quedaron sin hogar ese día? Cuántas familias quedaron desintegradas debido a los caprichos de hombres siniestros poderosos como Adolf Hitler o el mismísimo Stalin. Responsables de la destrucción masiva de seres humanos, de Europa y de ultrajes a miles de mujeres. De ese modo, vemos que los generales pertenecientes al ejército no son hombres honorables. Más bien son seres miserables. Despreciables. Ratas inmundas. Cobardes. En ese sentido, vemos que las guerras solo oscurecen la vida humana. Porque el hombre disfruta el observar los bellos cielos que nos rodean. Le resulta agradable escuchar día a día el cantar de los hermosos pájaros. O ir a conocer algún lugar público sin temor a algún ataque bélico. Donde lamentablemente esto no ocurre en la región musulmana. Por ende, vemos que si uno dialogara sin indiferencia con personas de distintos ideales políticos/religiosos podrían cambiar tantas cosas. A continuación, afirmamos que el novelista norteamericano Ernest Hemingway –ganador del Premio Pulitzer en 1.953 y del Premio Nobel de Literatura en el año 1.954- manejó ambulancias de forma voluntaria durante la Segunda Guerra Mundial. En ese sentido, el Nobel norteamericano publicó su Adiós a las armas donde narra sus vivencias durante esa época de su vida. De ese modo, conjeturamos que uno de los tantos problemas mentales que lo acompañaron durante toda su vida fue por esquivar bombas mientras él manejaba el vehículo de sanidad. Que lo llevaron junto con otros problemas psíquicos a quitarse la vida en el año 1.961. Por esa razón, ¿hasta cuándo los seres humanos seguiremos soportando esta clase de barbaridades? La solución incide en decirles a las guerras basta. Basta de ciudades arrasadas por culpa de ellas. Basta de confrontaciones políticas y religiosas. En ese sentido, el hombre debe dejar de ser el lobo del hombre. Para lograr la Paz Mundial. En conclusión, vimos que las guerras solo destruyen nuestras ciudades. Dejan a muchos seres humanos desamparados. Sin hogar. O peor aún, sin vida. Además, las confrontaciones bélicas in-humanizan al ser humano. Lo in-civilizan. Porque las guerras sacan lo peor de nosotros. Favorecen a unos pocos. Mientras que el pueblo queda seriamente perjudicado. Dejando secuelas permanentes a mentes creativas impidiéndoles gozar el derecho más importante de la vida. Ser feliz.
La ideología del mal aparecida en el cuento borgiano “Deutsches Réquiem”. “Deutsches Réquiem” es un cuento del escritor argentino Jorge Luis Borges aparecido en El Aleph en el año 1949. Ese texto borgiano empieza con un prólogo de Otto zur Linde, donde él describe a sus gloriosos antepasados militares y su heroica muerte. Sin embargo, Borges –el editor- escribe, que Linde omite a su antepasado más ilustre, su padre, vinculado al judaísmo. Además, ese relato muestra a un nazi imaginario que habla en primera persona, que ocupa el cargo de subdirector en el campo de concentración de Tarnoitz y, fue condenado por los aliados a ser ejecutado después de asumir su culpabilidad. Por otro lado, confirmamos que el personaje ficticio del relato llamado Linde, torturador y asesino, representa a los nazis que creen que Alemania inicia una nueva era y que personifica al hombre nuevo. A continuación, vemos que en este cuento de Borges, el personaje principal asume una ideología excéntrica. Debido a que Linde “como en una especie de santidad invertida, sigue una ley de índole moral (el nazismo es un hecho moral) superando toda tentación de hacer el bien”1. Por otra parte, observamos cómo zur Linde durante el desarrollo del cuento se muestra como un ser siniestro y psicopático. Porque para Linde, ser miembro del régimen nazi fue lo más relevante que le sucedió en su irresoluble vida. Por esa razón, zur Linde “rescata la violencia y la guerra a la que aplica el atributo de “feliz” en un oxímoron terrible”2. Donde el nazi “cree encontrar en esos años el sabor de la felicidad y un sentimiento parecido al amor”3. Más adelante, el cuento de Borges induce al lector a plantearse la siguiente pregunta retórica: ¿El nazismo ha perdido la guerra verdaderamente? Porque a pesar de que a Linde se le cae abajo su mundo, su familia, el Tercer Reich, “cree que hay que destruir para edificar el nuevo orden”4: “El mundo se moría de judaísmo y de esa enfermedad del judaísmo que es la fe de Jesús; nosotros le enseñamos la violencia y la fe de la espada”5. En ese sentido, damos cuenta de que el fin pragmático del nazi, antes de morir en la horca, fue contribuir a la autodestrucción de la piedad alemana, abriéndose así una era de violencia arrogante para todas las naciones. Por ejemplo, “resulta insoslayable relacionar el terrorismo de estado llevado a cabo por la dictadura argentina con el holocausto nazi”6. Por otra parte, damos cuenta de la existencia de “un intertexto musical entre el relato de Borges y el Ein Deutsches Réquiem de Brahms (1833-97), obra clásica del siglo XIX del compositor alemán”7. De ese modo, la elección de la palabra “Réquiem” para el título del cuento refiere a una oración que es rezada en memoria de un muerto, afirma Aletta de Sylvas. Además, “réquiem” por Alemania hace alusión al país germánico como nación. Por ese motivo, el título del cuento borgiano “Deutsches Réquiem” significa “Recen por Alemania”. Por último, establezco que el holocausto nazi no ha concluido aún. Debido a que el nazismo ha triunfado; ha instalado en el mundo entero una violencia arrogante y permanente. Por ese motivo, “nuestro presente es catastrófico”8. Notas 1 Cosacov, Gustavo, Deutsches Réquiem: Un texto de Borges sobre el mal, Argentina.p.3. 2 Aletta de Sylvas, Graciela, “Deutsches Réquiem”: Borges y una visión del nazismo, Argentina.p.6. 3 Aletta de Sylvas, Graciela, “Deutsches Réquiem”: Borges y una visión del nazismo, Argentina.p.6. 4 Aletta de Sylvas, Graciela, “Deutsches Réquiem”: Borges y una visión del nazismo, Argentina.p.6. 5 Borges, Jorge Luis, Deutsches Réquiem, Argentina.p.75. 6 Aletta de Sylvas, Graciela, op.cit., p.6. 7 Aletta de Sylvas, Graciela, op.cit., p.11. 8 Cosacov, Gustavo, Deutsches Réquiem: Un texto de Borges sobre el mal, Argentina.p.5. Bibliografía Borges, Deutsches Réquiem, Alianza Editorial, 1949. Cosacov, Deutsches Réquiem: Un texto de Borges sobre el mal, Argentina. Aletta de Sylvas, “Deutsches Réquiem: Borges y una visión del nazismo, Argentina.
Eludamos las guerras Hace treinta y seis años que ocurrió la Guerra de las Malvinas. En donde murieron cientos de jóvenes soldados en el campo de batalla. Sin saber siquiera, antes del inicio de la confrontación bélica, por qué razones sus superiores los entrenaban con tanto fervor. Tal como se muestra en el cuento “Clase 63” de Pablo de Santis en donde los mancebos soldados del Servicio Militar Obligatorio se percataron tardíamente de que ellos acababan de tomar las islas. Y que justamente debían defenderlas con su vida. Sin embargo, el narrador del relato mencionado anteriormente dice que “Mientras en las tapas de los diarios y en la televisión sólo había noticias de triunfos, en el cuartel había (…) rumores de desastres y de muertes”. Determinamos en esos términos que esa pugna solo sirvió para el desencadenamiento de destrozos materiales y muertes irremplazables. Sin olvidar que ese enfrentamiento bélico dejó secuelas intolerables en almas atormentadas que nunca lograrán superar aquel tormento. Como Yagu, personaje de “Clase 63” que al volver de esa fatal guerra su amiga notó que “estaba muy distinto. Rengueaba”. ¿Y para qué sirvió ese modo de recuperar las islas? Si los soldados ni siquiera estuvieron provistos de un buen armamento para afrontar la batalla. Y esto no es un invento mío. Basta citar el cuento “Las otras islas” de Inés Garland para demostrar que “nada de lo que le habíamos mandado a los soldados había llegado a las Malvinas”. Entonces, ¿por qué razones los dictadores argentinos de ese momento planearon esa guerra si sabían perfectamente que no teníamos ninguna chance de salir airosos? Me parece, por otro lado, que podemos recuperar las islas Malvinas sin necesidad de declarar la guerra a Gran Bretaña. Porque sabemos por el artículo “Malvinas, 30 años después” de Redacción La Voz que “Las Malvinas están demasiado lejos de Gran Bretaña y demasiado cerca de la Argentina”. Por esa razón, nos conviene utilizar ese argumento hoy en día para recuperar de forma pacífica nuestras tierras robadas. Eludamos las guerras porque éstas generan multiplicidad de destrozos y severas pérdidas humanas. Y reconozcamos, sin necesidad de ser ortodoxos, que ir a la guerra está mal porque es pecado, como dijo alguna vez el Papa. Busquemos otra alternativa más civilizada para que nuestras islas Malvinas sean devueltas a la República Argentina. Para demostrarle al mundo nuestra moral y nuestro pacífico modo de resolver disputas. Sin necesidad de enviar al Matadero a nuestros vecinos, parientes o amigos.
Te extraño Te extraño, mi tesoro de amor aunque sé que te hice daño y te provoqué un profundo dolor. Que vos no merecés porque sos buena conmigo y además muy feliz me hacés mientras cambiás de parecer mi desdichoso destino. Pero yo me arrepiento de ofender a esa cosita hermosa que lo juro, no miento cada día la veo más preciosa.
La selva misionera no puede morir porque es el pulmón de nuestro país. Todos nosotros dependemos de ella para vivir. Para respirar ese aire tan puro que nos otorga día a día nuestra existencia. Por ende, esto es alarmante debido a que el sesenta por ciento de esta selva que cubrió alguna vez la provincia misionera entera ya fue desmontado para otorgarle espacio a la ganadería y a los cultivos de yerba mate. Por otra parte, ese espacio verde fue elegido por el cuentista y dramaturgo Horacio Quiroga para vivir. Donde él recibió la influencia de esta biodiversidad para escribir sus "Cuentos de la selva". Sin embargo, actualmente este bello lugar se encuentra bajo amenaza. Ya que por culpa de la tala de árboles hay decenas de animales en peligro de extinción como por ejemplo el jaguar y el perro vinagre. Por esta razón, debemos organizarnos para llevar adelante una ley que esté a favor de la reforestación forestal en la selva misionera. De ese modo, cuando una persona tale un árbol deberá plantar en ese lugar otro ejemplar de la misma especie.Porque si esto no ocurre de esa manera, en unas pocas décadas esta gran selva quedará reducida únicamente en la reserva que integra a las Cataratas del Iguazú. Ayudanos a ayudarla, porque ella nos necesita.
"Debo ser lo que no quiero ser para hacer lo que no quiero hacer". El precio de la fealdad. ¿Por qué tuve que ser tan feo? ¿Por qué soy un ser tan solitario? ¿Acaso lo primero provoca lo segundo? No lo sé. Sólo sé que me cuesta vivir. Me pesa vivir. Dado que hoy en día mi gran desafío es ponerme en pie. Ya que estoy deprimido. A esta altura me disgusta ser el cuco de la película. El bicho feo que nadie lo quiere a causa de su condición. ¿Cuándo terminará este sufrimiento? O mejor aun, ¿algún día lograré ser feliz?
Me gusta mucho señorita. Pero no puedo decírselo Me disgusta mucho no poder expresarte mis sentimientos. ¿Acaso te darás cuenta el amor que siento por ti? Eso creo. Porque mi amor por vos surge por el trato que tenes conmigo. Por la amabilidad y, la proximidad que tenes hacia mi ser. Estas circunstancias me confunden. Me ilusionan. Me enamoran... Pero a veces pienso, ¿estaremos juntos? ¿Juntos saldremos? Para aclarar mis dudas necesito verte ahora mismo. Para hallar alguna señal. Una señal en donde yo pueda dar el primer paso. El beso apasionado. Fundamental para calmar mi frustración. Necesario para la salvedad de mi ser...