Montondeinfo
Usuario (Argentina)
Estimados, no tengo por costumbre hacer este tipo de posts pero estamos todos muy vulnerables a los sistemas de pago electrónicos y, lamentablemente, muchos tampoco tenemos mas opción que utilizarlos. Sitio: http://www.dineromail.com/ Utiilicé DineroMail por primera vez asumiendo que una empresa nacional tardaría menos tiempo en darme el pago (antes-y ahora nuevamente-usaba Paypal). Me hicieron esperar 6 dias antes de notificarme-por yo insistir-que tenia que verificar datos personales de mucha importancia como: DNI y datos bancarios. Al pedir un cheque, no tenemos porque dar datos de la cuenta bancaria ni DNI de ningun tipo, ya que estos datos solo son necesarios en caso de pedir un deposito. Anteriormente utilizaba Paypal y jamas me pidieron ninguno de estos datos. Aun sigo esperando una respuesta a mi queja. Este lugar: no tiene un numero de contacto, todo es atraves de mail. No tienen direccion fisica... Sigo esperando que se dignen a contestar mi anterior consulta, pero dejo esta advertencia. Actualizare el post en cuanto se resuelva-o no-el inconveniente. Si no nos defendemos entre nosotros, no nos ampara nadie.

Desde el próximo sábado 16 de mayo, el centro cultural San Martín contará, por primera vez, con una muestra de grabados de edición original de Pablo Piccaso, que podrá ser visitada de forma gratuita en el Museo Casa Carnacini -Pueyrredón 2720, Villa Ballester, Argentina-, hasta el 28 de junio. La Muestra se titula: Picasso y el Toreo y es presentada como algo maravilloso, de gran valor cultural, a solo un mes de que la Universidad Nacional de San Martín presentara su charla: "Tarde de Toros" a cargo de Ricardo Rodríguez Martín, quien acabó por despertar la ira del público ante su desagradable exaltación al hablar del sufrimiento y muerte del toro. La exhibición de grabados “Picasso y El Toreo” estará ordenada en un área de apertura y tres salas con núcleos cronológico-temáticos: “Toros y toreros”, “Arte y Arena” y “El toreo: varas, banderillas y muletas”. Dibujando con un delicado aguado la sangre que vomita el toro. Las corridas de toros tienen una imagen glorificada: se presenta como una competencia entre el bravo matador-quien arriesga valientemente su vida y cuerpo para enfrentar a una bestia furiosa. El matador siempre se viste de su traje tradicional de brillantes colores: el toreo es visto por muchos como el ritual misterioso entre hombre y bestia, el cual es una parte integral de la cultura y costumbres españolas. Se habla de que el toro es bravo y de que es una pelea justa. Nada más lejos de la realidad. El Tratamiento Pre-lidia El toro no es un animal agresivo, y la razón de que ataque en la arena se debe al horrendo abuso que ha sufrido durante los dos días previos: se le mete papel de diario mojado en los oídos; se le vierte vaselina en los ojos para ofuscarle la vista; se le mete algodón en las fosas nasales para dificultarle la respiración y se le entierra una aguja en los genitales. Una fuerte solución caustica se le friega en las patas, lo que le hace perder el equilibrio. Esto también evita que se recueste en la tierra. Adicionalmente, se le administran drogas para estimularlo o entorpecerlo, y poderosos laxantes son agregados a su comida para incapacitarlo aun más. Se los mantiene en establos oscuros por unos días antes de la corrida para desorientarlo. Cuando se lo deja salir, corre desesperadamente para llegar a su destino final: la arena. Se ha sabido de toros que colapsan rendidos en la arena y son forzados a levantarse por los asistentes. Luego entran los Picadores: hombres a caballo cuyo objetivo es agotar al toro. Le cortan los músculos del cuello con picas, un arma de unos 20 centímetros de largo y 5 centímetros de grosor. Una vez que el filo se entierra en el animal, es retorcido y se abren enormes heridas que vomitan sangre; el toro comienza a desangrarse. Los caballos utilizados son animales viejos y dóciles cuya recompensa por una vida de labor es acabar en una arena de toros. Antes de la lidia, se los mantiene en condiciones lamentables, se les tapan los oídos con papel de diario mojado y se les cortan las cuerdas vocales para evitar que griten de dolor. Y tienen motivos para aullar de dolor; cientos de caballos mueren despanzurrados por el toro atormentado. Corren por la arena, arrastrando las tripas (haga una búsqueda en google, imágenes, y vea usted mismo). Si no mueren, son llevados fuera de la arena, suturados toscamente, y llevados de nuevo al ruedo. En cada “fiesta”, se usan un mínimo de 6 toros. Una vez que el picador acaba su sórdida tarea, ingresa el matador asistente. Apuñala el cuerpo del toro con las banderillas, lanzas forradas de colores. Hasta seis banderillas pueden usarse. Cada vez que el filo se entierra en la carne, el toro se detiene y muge de dolor. Portugal se ha puesto en un lugar de moralidad superior porque es aquí donde dan conclusión a sus corridas…con un animal con el cuello y lomo despellejados a cuchilladas limpias y que será sacrificado luego lejos de los ojos del público. La última etapa dura 6 minutos y es el “momento de gloria” del matador principal. Si tiene algún problema, los demás se adentran inmediatamente a la arena para ayudarlo, pero el toro está solo y a merced de miles de brutos. El matador debe, en teoría, cortar la arteria cerca del corazón de una estocada por la espada- pero esto nunca pasa. Le toma hasta 3 veces, perforando el corazón y los pulmones del toro y haciéndolo vomitar sangre. Cuando el toro cae agonizante al suelo, se le corta las orejas y la cola y se lo arrastra con mulas por la arena. Y la muchedumbre lo abuchea y hasta le lanzan latas de cerveza. En algún momento, el toro finalmente muere y su cuerpo será despellejado. Se han reportado casos en que el animal aun estaba vivo cuando se hace esto. Se argumenta que las corridas de toros son parte fundamental de la cultura de españoles y portugueses, pero este argumento también es usado para defender la circuncisión femenina (mutilación genital). Podría también ser usada para justificar la violencia domestica, la pedofilia y la esclavitud. “Cultura” no es una palabra mágica, y etiquetar a algo como tal no lo hace correcto e inmune a las críticas. Además, la palabra “cultura” sugiere enriquecimiento y mejora de las personas y la sociedad, y mirar como-¡y festejar!- como se tortura un animal hasta la muerte no corresponde a esta descripción. El Boicot Como Herramienta de Protesta Es importante para aquellos que viajan NO ASISTIR a las corridas de toros y no participar de ningún tipo de evento que las promocione como algo positivo. Hay numerosos artistas que defienden la tauromaquia y hablan de ella como si fuera un arte. Entre ellos: Alejandro Sanz, Pedro Almodóvar, Adrien Brody, Mario Vargas Llosa, Iker Casillas, Davor Suker, Raul (Real Madrid), Toni Muñoz (director deportivo del Atlético de Madrid), Angel Torres (presidente Getafe), Joaquín Sabina, Albert Boadella, Sánchez-Drago. J.Antonio Maldonado, Chayanne, Ronaldo, Amaya Arzuaga, Antonio Banderas, Demi Moore, Adriano Correia, Víctor Valdés, Antonio Gala, Luís Fernández, Andres Calamaro, Diego Carrasco, La oreja de Van Gogh, Samuel (chiche) Gelblung, Víctor Hugo Morales, Martín Caparrós, Enrique Cerezo, Penélope Cruz, Nicole Kidman, entro otros. Taurinos felizmente muertos: Dalí, Picasso y Ernest Hermingway, entre otros. Es importante destacar que no solo España tortura toros (que pueden ser también novillos y vaquillas, animales jóvenes que no llegan a los tres años de edad). Otros países que practican corridas con tortura física y muerte del animal son: Portugal, Francia, Colombia, Ecuador, México y Perú (donde se ata un Cóndor salvaje en el lomo del toro, luego se lo suelta y sale furioso, dando saltos, al sentir los fuertes picotazos del Cóndor. Cuando el toro queda agotado, liberan al ave, y, tras “homenajearla”, la devuelven a las montañas. El cóndor debe sobrevivir a una semana de tormento). Y en casa: los caballos. Incluimos un resumen de la nota publicada por el periodismo experto en equinos: Carlos Estrada. "Como hijo de ilustre hogar patricio, emparentado directamente con próceres nacionales, caciques indios y caudillos por línea paterna, conozco el mundo de los caballos, he visto preparar equinos para jineteadas y aunque soy hombre de ciudad he recorrido y vivido en estancias ganaderas de muchos miles de hectáreas, por ende, ningún improvisado de pueblo o nacido en zona rural me puede enseñar acerca de folklore, tradiciones, costumbres gauchas, raíces de la Patria y manejo de animales. No se sientan aludidos los entendidos honestos. Este evento [las jineteadas] negocia con la exhibición de animales de carácter arruinado -preparados mediante despiadados métodos-, sumado a golpes de los peones antes de las largadas, apretones de orejas, capataces de campo que les doblan las colas hacia arriba para que no se muevan ni se tiren al piso, los “acomodan” mediante violentos empujones con caballos entrenados para dar pechazos, patadas en los cuartos traseros y golpes en el hocico que aplican impunemente en los palenques ¿quién controla que no haya alcohol en sangre en jinetes, palenqueros, apadrinadores, capataces de campo, integrantes del jurado, ayudantes, etc.? No quiero extenderme en este asunto porque lo he investigado de cerca durante décadas en la provincia de Córdoba y Buenos Aires; es más, cuando cubren los ojos de animales nerviosos no siempre lo hacen bien y los reservados miran con comodidad hacia los lados, en ciertos casos salen a corcovear llevando unos metros esos “trapos” y no tendría que ser así, luego viene el castigo de los jinetes. Roseta, yegua que muere desnucada en Jesus Maria, en 2013. En los reglamentos estaría “prohibido” y sería motivo de “descalificación” (gran falsedad) que un jinete golpee al potro en la cabeza o de cualquier modo lo maltrate. Sin embargo, entre otras infracciones, los golpes de rebenque muchas veces llegan a la cara del caballo. También estaría “prohibido” castigar al equino finalizado el tiempo de jineteada; en honor a la verdad, en espectáculos públicos he escuchado sonar la campana y visto aplicar azotes “extra” cuando los apadrinadores no están cerca (¿vicio incorporado?). Desde diciembre pasado las “tijeras locas” de hombres de campo de Argentina dedicados a vivir de las jineteadas públicas, han causado grave mal; numerosos reservados y caballos de apadrinadores (en especial de las provincias de Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe), han quedado con sus colas cortadas “estilo inglés”. Estos señores que se visten como paisanos antiguos y hablan de Patria y tradiciones… ¿dónde guardarán la bandera de Inglaterra? Entreveros de tropillas con innumerables animales con colas excesivamente podadas. Me cansé de observar colas tipo pincel para “pintar techos” ¿quién asesora a los criadores, cabañeros, tropilleros y devenidos “gauchos”? Seguramente no son ejemplares de trabajo; han confundido tanto las tradiciones y lo criollo que pagan los platos rotos los caballos. Parece que los hombres rurales han visto viejas pinturas de gauchos montados en equinos con colas cortas y los imitan sin medir daños y analizar épocas. Amplío lo informado en otro artículo: 1) las colas son cortadas para “resaltar” figuras ; 2) al mutilar las colas le sacan a los caballos un elemento natural que les permite expresar enojo, espantar insectos en el campo y sirven al jinete para sostenerse (en caballos mansos y propios) en casos de caída en un río o estar lesionado en el piso sin posibilidades de auxilio cercano; 3) los caballos de trabajo para zonas de monte o lugares espinosos (terrenos que casi no existen en la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, etc.) pueden necesitar colas un poco recortadas; 4) a veces las mutilan para que “luzcan mejor” la musculatura trasera o para que no se ensucien al defecar; 5) el gaucho las cortaba porque se metía en lugares vírgenes de tupida vegetación (lo que abundaba hace más de 150 años) para atrapar animales u ocultarse de la Ley; 6) no hay nada más hermoso que un caballo con cola extensa (no exagerada) y cepillada. […] 8) UN RESERVADO USADO EN JINETEADAS NO DEBERÍA TENER LA COLA PODADA ESTILO INGLÉS; 9) UN CABALLO DE APADRINADOR NO NECESITA TENER LA COLA CORTADA y quien lo practica es un improvisado o quiere mantener una costumbre salvaje; 10) es mentira eso de “acumulación” de abrojos, pulgas y enredarse (hay excepciones), raya lo criminal cortarlas en verano a sabiendas del perjuicio que les causan a los animales que por esa razón están más nerviosos y no aprovechan totalmente el alimento pudiendo bajar peso. No podrían escudarse en “reglamentos” porque ya hay suficiente maldad dando vuelta; 11) por último voy a decir la verdad que los “gauchos” modernos callan: innumerables jinetes de circo (no generalizo), entre los que están palenqueros, capataces de campo y apadrinadores son “valientes” con espuelas y rebenques, PERO NO JUEGAN EN IGUALDAD DE CONDICIONES… TEMEN A LA COLA DE LOS EQUINOS IRRITADOS PORQUE SON ARMAS NATURALES EFICACES Y PUEDEN OCASIONAR SERIAS LESIONES EN LA CARA Y OTRAS PARTES DEL CUERPO DE LOS HOMBRES EN LOS PALENQUES, AL SER MONTADOS O EN RODADAS CON EL JINETE (lo he comprobado en el campo). link: https://www.youtube.com/watch?v=-EkuqwjA4m0&feature=youtu.be Gran número de competidores de las tres categorías muy rápido se convierten en adictos al rebenque y para “lucirse”azotan con crueldad los flancos, panza, cuello, etc., de los reservados.” Para dar una idea de lo que implican este tipo de festivales, ponemos un ejemplo de la catástrofe más reciente en este respecto. En el 2013, ocho caballos que eran trasladados desde el 48º Festival de Doma y Folclore de Jesús María a la localidad bonaerense de Chacabuco murieron a raíz del vuelco del camión jaula en el que se encontraban, tras el deceso de otros dos animales que derivó en una denuncia penal por maltrato. Las organizaciones advirtieron que los animales son maltratados antes de salir para ser sometidos a la doma en el festival. Varios de los caballos murieron por el golpe y otros debieron ser sacrificados por un veterinario. El hecho se sumó a la muerte de dos yeguas durante el festival de doma, que generó una fuerte polémica por el trato dado a estos ejemplares, y provocó la presentación de denuncias penales de organizaciones defensoras de animales. link: https://www.youtube.com/watch?v=0hrizTTIYxo Captado en cámara, los abusos a los que se somete a los caballos en las jineteadas Y se leen los aceptados justificativos: "es mañoso" y "para que aprenda". El sábado, la yegua La Pampeana, proveniente de una tropilla de Río Negro, se desnucó cuando salía del Palo 2, en pleno festival. Su cuerpo fue retirado entre aplausos y silbidos. Una semana antes, había muerto desnucada la yegua La Roseta, hecho que derivó en un "escrache" que entidades defensoras de animales realizaron en las puertas del anfiteatro, en el que reclamaron "la culminación del espectáculo de doma". Luego de la protesta, asociaciones protectoras de animales presentaron una denuncia penal en los Tribunales de Jesús María contra las autoridades del Festival por violación a la Ley 14.346, de Protección de Animales. La presidenta de la Fundación en Defensa y Protección de Animales, Laura Baggio, prometió que "los dos casos no van a quedar así". "Ya pasó hace un tiempo que murió otro caballo, que se había desbocado y chocó contra la valla que separa la doma de la gente", recordó. Por su parte, el intendente de Jesús María, Gabriel Frizza, manifestó en declaraciones a Radio 10 que se trata de "hechos lamentables, pero es un deporte de alto riesgo". "Siempre extremamos los cuidados para que no haya accidentes tanto en animales como jinetes",explicó. "No se quiere maltratar sino que se da un espectáculo", sostuvo Frizza. "A los animales se los cuida y protege. En el polo y las carreras de caballo no tienen los controles que tiene Jesús María", aseguró. Frizza no es más que un mentiroso, de esos que toman a la gente de idiota y de ciega, ya que el maltrato está a la vista de quien observe un momento el denigrante espectáculo. Y este tipo de eventos se celebra como un festival cualquiera, sin ningún tipo de regulaciones, en las zonas de la provincia de Buenos Aires. Basta darse una vuelta en auto por las calles de tierra de Tristán Suarez y todos los partidos intermedios, incluyendo Cañuelas, donde se promocionan “domas” como grandes entretenimientos de fines de semana. Nuevamente, el boicot es nuestra mejor arma contra estos tipos de “espectáculos” grotescos. Es importante no asistir a ellos ni a comprar siquiera una gaseosa o escuchar los músicos, ya que esta concurrencia y éxito económico se usa en favor del “espectáculo” con los caballos. No darles rating en la televisión y repudiar a aquellos artistas que participan en estos eventos también juega a favor. Generalmente los artistas de música folclórica, como Soledad Pasttouriti, el Chaqueño Palavecino y León Giego, participan en este tipo de eventos, encerrados como están en su rol de ‘tradicional gente bien de campo’. Otras Notas de Interés: Los Animales son Conscientes y Deberían ser Tratados Consecuentemente El Comportamiento de los Caballos Perros Ansiosos, Loros Compulsivos y Elefantes Trastornados A fin de no perder tiempo valioso para la difusión realizando un trabajo que ya ha sido hecho por otros, la nota es una compilación y adaptación de los siguientes artículos: http://www.stopbullfighting.org.uk/facts.htm http://es.wikipedia.org/wiki/Tauromaquia http://www.acaballos.com/notas/buscador.php?nota=953 http://www.infobae.com/2013/01/14/691282-ocho-caballos-murieron-un-vuelco-el-festival-jesus-maria Fuentes Adicionales: http://www.antitauromaquia.es/famosos-que-apoyan-la-tauromaquia.htm

Museo de San Pedro, Buenos Aires. Sudamérica tiene una gran variedad de mamíferos, algunos únicos de nuestro continente, otros versiones curiosas de animales comunes en otras partes del mundo. En la naturaleza todo tiene una razón de ser. Durante gran parte de los últimos 65 millones de años (la Era Cenozoica o la 'Era de los Mamíferos), Sudamérica estuvo aislada de casi todos los demás continentes (durante un tiempo, formó un único cuerpo con la Antártida, pero se separaron hace alrededor de 35 millones de años). Éste aislamiento permitió que nuestros mamíferos terrestres evolucionaran de manera totalmente distinta a la de los mamíferos de otras partes del mundo (África, Asia y Norteamérica). Hace aproximadamente 2.5 millones de años, una serie de colisiones entre éstos continentes desencadenó una baja en el nivel del mar, y un puente de tierra ser formó (Centroamérica), conectando América del Norte con América del Sur. Fue entonces cuando otros tipos de mamíferos (zorros, ciervos y félidos) se aventuraron en nuestro continente. Algunos de los descendientes de los mamíferos que evolucionaron en nuestro continente durante ese periodo de aislamiento viven actualmente: zarigüeyas (comadrejas), armadillos y perezosos; la mayoría, sin embargo, se han extinguido a causa, posiblemente, de la 'gran conquista'de mamíferos del Norte, entre ellos, el ser humano. [b]Dos Órdenes de Mamíferos Únicos [/b] Xenarthra es un grupo inusual de mamíferos que incluyen los perezosos, los armadillos y los osos hormigueros. Ameridelphia incluye a los marsupiales Sudamericanos, entre los que tenemos a las zarigüeyas, vulgarmente conocidas como comadrejas. Todos los grupos de ungulados (herbívoros con cascos) que evolucionaron durante ése periodo de aislamiento se han extinguido. Otros grupos de mamíferos se las ingeniaron para llegar a nuestro continente durante ese periodo de aislamiento (cómo, es fuente de discusión). Éstos fueron los primates (familia platyrrhine) y los roedores (familia caviomorph). Éstos últimos son, quizás, los que desarrollaron las especialidades mas interesantes. Los cobayos (conejillo de las indias), chinchillas y el capibara son los mas conocidos. Cuando se une Norteamérica con Sudamérica, hubo un importante intercambio de especies. Mientras la mayoría de los grupos no fueron exitosos, otros conquistaron las nuevas tierras. Las zarigüeyas se extendieron a Norteamérica y los carnívoros (gatos, zorros, osos, mapaches) artiodáctilos (bisontes, ciervos, camellos, pecaríes) perisodáctilos (tapir) lagomorfos (liebres) e "insectívoros" (musarañas y topos) se expandieron por nuestro continente. Todos ellos son ancestros de algunos de nuestros animales icónicos: el yaguarete, la mara patagonica y la llama. Gracias a la peculiar historia geográfica de nuestro continente, gozamos de una fauna variada y rica en adaptaciones únicas. Tanto aquellos que evolucionaron para formar grupos enteros de animales endémicos, como aquellos que vinieron 'pre-programados' y cambiaron para adaptarse al peculiar terreno y clima de nuestro continente, son tesoros que debemos a prender a valorar nuevamente. Traducido y Modificado: de:http://www.oberlin.edu/Geopage/projects/204projects/solimine/SolimineGeol204.htmlhttp://www.dcpaleo.org/Research/SAMammals/SAMammals.html
Autores: Renee L. Rosier & Tracy Langkilde © 2011 Nature Education Traducción y Resumen: Equipo Difusion Animalia. La mayoría de los animales corren el peligro de ser comidos. No puedes transmitir tus genes si estás muerto por lo que la amenaza de depredación impone una fuerte presión selectiva sobre los organismos. Esto resulta en una serie de estrategias conductuales que maximizan las chances de sobrevivir. Para evitar ser devorado, un organismo debe ser capaz de identificar amenazas de depredación y emplear estrategias efectivas para evitar ser detectado por los depredadores. Si la evasión fracasa, los animales implementan conductas para evitar que los depredadores ataquen y poseen técnicas para incrementar sus chances de sobrevivir si ocurre un ataque. Detección de Depredadores A fin de poder evitar y responder a la depredación de manea eficiente, los animales deben detectar la presencia de potenciales depredadores. La capacidad para reconocer señales predatorias es esencial para el desarrollo de un comportamiento anti-depredador. Puede ser innata, como en los animales que reconocen a sus depredadores como una amenaza aunque no los hayan visto nunca antes, o aprendida al ser expuestos a esta amenaza. En algunos programas de cría en cautividad exponen a los animales a señales predatorias durante el cautiverio a fin de enseñarles a reaccionar ante los depredadores una vez liberados y maximizar de esa manera sus posibilidades de sobrevivir. Los animales pueden responder a señales generales de la presencia de una amenaza, como un movimiento repentino o la aparición de un objeto extraño, o señales específicas a la especie, como el olor o la apariencia. Esto les permite distinguir entre especies predadoras y no predadoras. Muchas especies se valen de varias señales para evaluar de manera más exacta el grado de amenaza. En este caso, los animales pueden ser más propensos a reaccionar si un número mayor de señales es detectado, siendo esto un indicador más confiable sobre la presencia e identidad de un depredador. Los animales se valen de una variedad de capacidades sensoriales para detectar señales predatorias, incluyendo señales visuales, químicas, auditivas y táctiles. Visual —Como se mencionó anteriormente, muchos animales responden a señales visuales generales, como la aparición de un objeto o un repentino movimiento. Otras señales visuales, como el tamaño y el comportamiento de otros animales, pueden brindar información específica sobre la identidad e intención de un potencial depredador. Muchos animales pueden llegar a identificar visualmente a un depredador basándose en su forma, tamaño y color, y pueden observar su comportamiento para saber qué grado de amenaza directa representa. Un depredador alimentándose o cortejando representa una amenaza menor que uno acercándose o mirando directamente a la presa. Las señales visuales pueden ser menos útiles en hábitats con poca visibilidad o frente a depredadores difíciles de localizar. En estas situaciones, la presa puede apoyarse en otras señales para captar su presencia. Señales Químicas — Los animales pueden detectar la presencia de un depredador a través de señales químicas generales o especificas. Señales químicas de otro individuo de la especie cazado recientemente, por ejemplo, pueden proveer información general sobre el peligro de depredación mientras que el olor de la orina o la grasitud del pelaje puede ser usado para determinar la identidad de un posible depredador. Las señales quimiosensoriales (químicas) pueden estar presentes en el aire, en el agua o en la tierra y pueden ser detectadas por la presa a través del olfato o la degustación; esto les provee de un indicador confiable sobre la presencia de un depredador aunque no puedan detectarlo visualmente. Algunas especies pueden incluso determinar que tan reciente es el rastro de un depredador y evitan solamente las señales frescas, que son las que indican la presencia reciente del depredador. Los animales también usar la variabilidad en la concentración o la antigüedad de una señal para determinar en que dirección viajaba el depredador a fin de evitarlo de manera más eficiente. Auditivo — Las señales auditivas pueden aportar información confiable y directa sobre la presencia, identidad, proximidad e, incluso, la dirección en que se encuentra el depredador. Estas señales son especialmente útiles para los animales nocturnos o aquellos que evitan depredadores que utilizan el sonido para cazar o comunicarse. Los peces sapo (familia Batrachoididae), por ejemplo, reconocen las vocalizaciones de los delfines, uno de sus principales depredadores, buscando alimento. En respuesta, reducen su grado de actividad. Táctiles — Las señales vibratorias pueden aportar información útil sobre la presencia de un depredador y pueden ser difíciles de ocultar para el cazador. Muchos animales, incluyendo las arañas, las orugas y los renacuajos utilizan las vibraciones en el substrato como indicadores de la presencia de depredadores; pueden distinguir entre las vibraciones de depredadores, especies no predadoras y señales abióticas, como la lluvia. La lapa antártica (Nacella concinna) responde al contacto físico con las estrellas de mar (Neosmilaster georgianus) alzando su caparazón y huyendo pero señales táctiles de una estrella de mar omnívora, menos amenazadora, no incitan una respuesta. Es importante para la presa ser capaz de distinguir entre señales amenazantes y no amenazantes ya que responder a cada estimulo táctil seria una pérdida de tiempo y de energía y podría, de hecho, atraer la atención de los depredadores. Evitando A los Depredadores Una vez que la presa determina la presencia cercana del depredador, debe actuar para evitar encontrarse con la amenaza. Los encuentros son más fácilmente evitables si se le impide al depredador detectar su presencia. Una estrategia efectiva para lograr esto es evitar al depredador de manera espacial y temporal evitando hábitats ocupados por depredadores, permaneciendo activos en tiempos distintos a los del depredador o alterando su actividad en respuesta a un cambio en el grado de amenaza. El anolis marrón (Anolis sagrei), una especie de lagartija, se hizo más arbórea luego de la introducción de depredadores que cazan en el suelo y la rata canguro de Merrian (Dipodomys merriami) cambia sus hábitos nocturnos a crepusculares durante las noches de luna llena, cuando son más vulnerables a la depredación. Así como las presas se valen de señales para detectar la presencia de depredadores, los depredadores se valen de señales para detectar a sus presas. Los animales pueden, por tanto, evitar captar la atención de los depredadores minimizando estas señales, permaneciendo en silencio, buscando refugio y disminuyendo su grado de actividad cuando el riesgo de depredación es alto. El termino camuflaje no solo aplica a la apariencia física de un animal, como su coloración. Hay comportamientos que permiten a los animales esconderse para evitar ser detectados. Los cefalópodos y algunos reptiles pueden cambiar el color, el patrón es e, incluso, la textura de sus pieles para confundirse con el entorno. (Video 1). Otros animales, como los cangrejos decoradores, enganchan objetos, incluyendo materia vegetal y piedras, a sus cuerpos para confundirse con el entorno. Un comportamiento con posturas y movimientos determinados también puede ayudar a los animales a esconderse. Los camaleones e insectos palo imitan el movimiento de las plantas mecidas por el viento para evitar ser detectados y el pulpo imitador toma la forma de animales peligrosos o de sabor desagradable para disuadir a los depredadores. Los animales también pueden camuflar sus señales olfativas. Las ardillas hacen esto frotándose el cuerpo con trozos que han cortado de la piel dejada en la muda por las serpientes de cascabel. Enmascaran así su olor e identidad de potencial presa. Un pulpo usando camuflaje para esconderse. Sobreviviendo al Encuentro con Depredadores. Si un animal es detectado por un depredador hay varias estrategias que pueden mejorar sus chances de sobrevivir el encuentro. Éstas generalmente sirven para disuadir un ataque a través de la intimidación, la huida, el engaño o el contraataque. Las presas que viven en grupos grandes pueden intimidar al depredador acosándolo de manera conjunta hasta forzarlo a huir antes de que pueda atacar. Los animales pueden tener comportamientos con los que indican a los depredadores que sería una pérdida de energía y de tiempo intentar atacarlos. Las flexiones realizadas por las lagartijas o los brincos de las gacelas sirven como una muestra de aptitud física y de sus posibilidades de huir. Son señales honestas, ya que son enérgicamente demandantes y solo los animales aptos pueden realizarlas. Si se acerca un depredador, la presa puede intentar huir. Esta táctica es útil si el depredador no está demasiado cerca y/o si hay un refugio en las cercanías; la probabilidad de que la presa escape es alta. Si el depredador está demasiado cerca o si el animal no puede huir, puede intentar disuadir el ataque. Ciertos animales, como las zarigüeyas y algunos reptiles, pretenden estar muertos; los depredadores no están interesados en carroña. Otros animales pueden volver los mecanismos que los depredadores usan para detectarlos en su contra. Algunas polillas identifican la ecolocalizacion de los murciélagos que están atacándolos y producen una respuesta de picada en una fracción de segundo para huir. Otras especies han desarrollado la capacidad para hacer ruidos fuertes, los cuales interfieren con la ecolocalizacion de los murciélagos y les permite evitar ser capturados. Los animales bajo amenaza también pueden sacrificar partes no esenciales del cuerpo para distraer a los depredadores y escapar. Estas tácticas incluyen la autotomía de colas y extremidades en algunos reptiles, insectos y estrellas de mar y la expulsión de órganos internos en los pepinos de mar. Exudar compuestos tóxicos o hediondos también puede disuadir a los depredadores que ya han atacado. El camaleón del litoral dispara sangre de los ojos, la cual actúa como un irritante que inhibe a los depredadores caninos. Camaleón del litoral (Phrynosoma coronatum) laza sangre por los ojos para inhibir depredadores caninos. Foto: Zylorian. Aunque efectivas, estas estrategias son enérgicamente costosas con periodos potencialmente largos para regenerar partes del cuerpo o toxinas perdidas, tiempo durante el cual el animal está más vulnerable a nuevos ataques. Estrategias menos costosas incluyen comportamientos que logran que los animales parezcan demasiado grandes o pesados para ser consumidos. Los sapos hinchan el cuerpo y las lagartijas armadillo muerden sus propias colas para formar un anillo imposible de tragar. Morder, embestir y rasguñar son otras defensas efectivas que alejan a los depredadores o los obliga a liberar la presa una vez capturada. Escoger la Mejor Estrategia Aunque el comportamiento anti-depredador acarrea el importante beneficio de aumentar las posibilidades de evitar la depredación, también puede ser bastante costoso. El tiempo dedicado a esconderse o vigilar (manteniéndose atento a la aparición de predadores) no puede ser ocupado en otras actividades importantes, como buscar comida o pareja. Algunas especies gregarias reducen estos costos turnándose para vigilar. En las manadas de mangosta enana común hay centinelas que se mantienen erguidos sobre sus patas traseras para vigilar los alrededores y alertar a los demás en caso de peligro. Sólo aquellos que se han alimentado recientemente operan como centinelas para no perder tiempo necesario para la búsqueda de comida. Una mangosta enana común (Helogale parvula) erguida sobre sus patas traseras para poder vigilar mejor. Tener centinelas que escudriñen el terreno en busca de depredadores es una estrategia común entre mamíferos gregarios pequeños. Foto: L. N. Swierk. Los costos asociados al comportamiento anti-depredador ha moldeado la capacidad de los animales para distinguir el grado de amenaza que representan los potenciales depredadores y responder, así, solo cuando es necesario. Algunos animales, incluyendo los ungulados gregarios y peces de cardumen, pueden acercarse o investigar al depredador para evaluar el grado de amenaza que representa. Luego de acercarse rápidamente al depredador para investigar, el animal volverá a la manada, huirá o puede, incluso, atacar al depredador, dependiendo de la información que obtenga sobre su identidad e intención. Esta capacidad de responder a depredadores específicos puede ser beneficiosa, ya que el comportamiento de un individuo puede ser consecuentemente adoptado, pero puede ser problemático en presencia de nuevos depredadores, como ocurre con los casos de animales introducidos. Los animales nativos pueden no reconocer a estas nuevas especies como amenaza y fallan en reaccionar de manera correcta; estos individuos ingenuos pueden sufrir altos niveles de mortalidad. Los lagartos cerca del Este son un buen ejemplo; estas lagartijas nativas aprenden a reconocer y reaccionar frente a las introducidas hormigas rojas de fuego solo después de haber ocupado el mismo hábitat por varias generaciones. El lagarto cerca del Este (Sceloporus undulatus) coexiste con las importadas hormigas rojas de fuego (Solenopsis invicta) han desarrollado una respuesta que les permite sobrevivir al ataque de este predador introducido. Resumen La mayoría de los animales enfrenta una amenaza predatoria y deben evitar a los depredadores o defenderse para sobrevivir y poder reproducirse—un importante factor determinante de la aptitud. Además de ciertas capacidades físicas, como armaduras o el camuflaje, los animales se valen del comportamiento para evitar y sobrevivir la depredación. Las presas pueden, generalmente, valerse de señales que denuncian la presencia de una amenaza o señales específicas para identificar al depredador y determinar sus intenciones para poder responder de la manera más apropiada. Los encuentros con los depredadores pueden resultar fatales, por tanto, muchos animales dirigen sus esfuerzos a evitar y prevenir los encuentros. La vigilancia acarrea costos, incluyendo el gasto energético y de tiempo que no puede ser utilizado para buscar comida o pareja. Como resultado, el comportamiento anti- depredador está diseñado para minimizar sus costos y maximizar la eficiencia para sobrevivir la depredación. Referencias y Lecturas Recomendadas Sundermann, D., Scheumann, M. & E. Zimmerman. Olfactory predator recognition in predator-naïve gray mouse lemurs (Microcebus murinus). Journal of Comparative Psychology 122, 146–155 (2008). Hawkins, L. A., Magurran, A. E., & J. D. Armstrong. Ontogenetic learning of predator recognition in hatchery-reared Atlantic salmon, Salmo salar. Animal Behaviour 75, 1663–1671 (2008). Amo, L. P. López, & J. Martín. Wall lizards combine chemical and visual cues of ambush snake predators to avoid overestimating risk inside refuges. Animal Behaviour 67, 647–653 (2004). Brown, G. E. & J. G. Godin. Who dares, learns: chemical inspection behaviour and acquired predator recognition in a characin fish. Animal Behaviour 57, 475–481 (1999). Remage-Healey, L., Nowacek, D. P., & A. H. Bass. 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Canid elicitation of blood-squirting in a horned lizard (Phrynosoma cornutum). Copeia 2, 519–527 (1992). Sih, A. Prey uncertainty and the balancing of antipredator and feeding needs. The American Naturalist 139, 1052–1069 (1992). Clutton-Brock, T. H. et al. Selfish sentinels in cooperative mammals. Science 284, 1640–1644 (1999). Langkilde, T. Invasive fire ants alter behavior and morphology of native lizards. Ecology 90, 208–217 (2009).
]Autores: Michael D. Breed (Departmento de Ecologia y Biologia Evolutiva, Universidad de Colorado en Boulder) & Leticia Sanchez (Departmento de Ecologia & Biologia Evolutiva, Universidad de Colorado en Boulder) © 2010 Nature Education Traducido y Resumido: Equipo Difusion Animalia. Instintos y Comportamiento El comportamiento instintivo (por definición, genéticamente determinado) llamó la atención de Charles Darwin y, más tarde, de los etólogos como Niko Tinbergen. Los instintos son comportamientos ejecutados sin pensamiento y no pueden ser modificados por aprendizaje. Ejemplos de comportamiento instintivo incluyen patrones de comportamiento manifestados en respuesta a un estimulo o dentro de un contexto especifico. Una cucaracha busca protección en la oscuridad cuando se enciende la luz. Un perro puede dar vueltas sobre la cama varias veces, como si estuviera pisando vegetación, antes de acostarse a dormir. Si se coloca un objeto tibio del tamaño de un ratón frente a una serpiente de cascabel, ésta lo morderá. En ninguno de estos casos media el pensamiento o el aprendizaje. La genética (lo innato) opera mejor en el comportamiento cuando el ambiente de la especie varía poco de generación en generación o, en la comunicación, cuando es necesario enviar e interpretar mensajes exactos. Muchas señales en la comunicación animal son innatas y son emitidas de la misma manera por todos los miembros de la especie. El conocimiento genéticamente codificado de cómo realizar e interpretar estas señales elimina la posibilidad de cualquier malinterpretación. Una serie de sonidos, expresiones faciales y posicionamientos de la cola proveen a los perros de un número de mensajes universales. Otros animales usan combinaciones de información codificada genéticamente e información aprendida para configurar sus señales. Algunas aves pueden reproducir elementos de sus cantos sin haber oído a otro pájaro cantar pero necesitan escuchar el canto de otros miembros de su especie durante la etapa de desarrollo para reproducir el canto de su especie. Este ejemplo demuestra que los componentes innatos pueden ser usados como base en un comportamiento modificable. Impronta y Desarrollo. La impronta involucra la habilidad de aprender una pieza esencial de información en una fase específica del desarrollo. La capacidad de aprender a través de la impronta está restringida a un corto periodo de tiempo, llamado período crítico. El ejemplo más famoso de impronta fue aportado por Konrad Lorenz y sus gansos (Descargar). Descubrió que los polluelos aprendían a identificarse con la madre (y a diferenciarla de otros gansos) desde muy jóvenes. Al ofrecerse como madre sustituta en el momento adecuado de la etapa de desarrollo logró que los pollitos se improntaran a él y lo siguieran fielmente a todas partes. La impronta demuestra como los genes pueden dar forma al comportamiento y esa misma evolución puede dejar espacios para incorporar datos importantes sobre las variantes del ambiente. La impronta permite aprender componentes variantes importantes en el ambiente sin perder patrones de comportamiento mayoritariamente innatos. Se puede encontrar una mayor flexibilidad en el desarrollo de preferencias alimenticias ya que la disponibilidad de alimento varía de hábitat a hábitat o de estación a estación. Los insectos, como las orugas, pueden hacer impronta en la química de las platas de las cuales se alimentan; cuando se convierten en adultos, buscan plantas con los mismos componentes químicos para colocar sus huevos. Esto asegura una fuente de alimento apropiada para la siguiente generación. Los mamíferos y las aves jóvenes aprenden sus preferencias alimenticias en base a la comida que comparten los adultos, observando las preferencias alimenticias de los adultos y probando potenciales objetos comestibles. Otra forma de aprendizaje involucra la aversión, la cual puede desarrollarse en algún momento de la vida del animal. Las aves y los mamíferos desarrollan aversión por alimentos que contienen veneno, y que los ha enfermado, de por vida. Otros tipos de preferencias y aversiones parecen ser innatos, o al menos, impulsado por necesidades fisiológicas de ciertos nutrientes, como la sal. Aprendiendo sobre Ambientes Específicos. Muchos animales aprenden información que es esencial para su supervivencia. Esta capacidad es, generalmente, especifica a un contexto en particular. Una especie puede ser muy eficiente a la hora de aprender cosas que son relevantes para su supervivencia pero es incapaz de utilizar esa capacidad de aprendizaje en situaciones que no se han presentado en su historia evolutiva. Como ejemplo tenemos al extinto guará o zorro malvinero (dusicyon australis), los cuales fueron incapaces de aprender el peligro que representaba el ser humano y mantuvieron una mansedumbre propia de animales domésticos hasta los albores de su exterminio (N/T: ejemplo agregado por Equipo Difusion Animalia) (J. C. Chebez) Otro buen ejemplo son los animales que almacenan (o acaparan) alimentos. El almacenamiento de alimentos es una adaptación que permite a ciertos animales sobrevivir de fuentes de alimento abundantes por temporadas, como las frutas y las nueces. Algunos animales almacenan su comida en una ubicación central, como las abejas. El almacenaje centralizado requiere de una fuerte defensa contra los ladrones, una habilidad bien conocida en las abejas. En otros casos, la comida se almacena de manera dispersa por el territorio: las ardillas y las urracas son un caso notable de almacenaje disperso (o acaparamiento de dispersión) (Steele et al. 2008). El almacenamiento disperso requiere aprender información compleja sobre distintas ubicaciones y los mamíferos y las aves que lo hacen generalmente demuestran una capacidad impresionante para recordar las ubicaciones de almacenaje. Encontramos otra serie de ejemplos en los animales que se alejan de sus nidos o madrigueras para alimentarse y que deben, por tanto, aprender lo suficiente sobre el terreno para regresar. Es muy poco probable que la ubicación de un nido o una madriguera se mantenga constante a lo largo de muchas generaciones; la capacidad para regresar a casa demanda la incorporación de mucha información ambiental. Algunos animales, como las hormigas del genero Cataglyphis, incorporan el aprendizaje al desplazamiento a través de la integración de rutas, la capacidad de recordar las distancias y las direcciones recorridas, sumarlas y luego estimar el recorrido de vuelta (Müller & Wehner 1988). Se requieren capacidades de aprendizaje y de cálculo muy desarrolladas para integrar una ruta de desplazamiento. Otros animales usan puntos de referencia, como la posición del sol, para estimar el recorrido a seguir; lo vuelven a recorrer a la inversa en el camino de vuelta. La evolución ha proveído herramientas innatas con las que incorporar información aprendida para el almacenamiento de alimentos y los viajes lejos del hogar. Ambiente, genética y el desarrollo cognitivo. La cognición permite a los animales separarse de la inmediatez de su entorno para reflexionar sobre el pasado en la resolución de problemas futuros. La cognición involucra la habilidad para hacer nuevas asociaciones. Se pensaba que era una característica exclusiva del ser humano pero los científicos han descubierto habilidades cognitivas en otras especies. El aprendizaje a través de la cognición puede estar más aislado de las limitaciones genéticas que otras formas de aprendizaje pero la capacidad de resolución cognitiva de problemas varía substancialmente entre los individuos de una misma especie. Esta diferencia de capacidades es hereditaria por lo que hay un elemento genético determinando las capacidades cognitivas. La cognición brinda a los animales una mayor flexibilidad en sus relaciones sociales y con el ambiente pero incluso la cognición está limitada por la genética. Un aspecto interesante sobre la cognición es que permite a algunos animales reconocerse como una entidad separada. Algunos investigadores interpretan como evidencia de cognición el hecho de que un animal se reconozca en un espejo en lugar de suponer que tiene enfrente a otro animal. Un experimento común es modificar la apariencia del animal (pintarle una pequeña marca en el cuerpo) y observar su reacción frente al espejo. Si toca la marca, se toma como evidencia de que el animal tiene conciencia de un "yo". Los simios, algunas especies de monos, los elefantes y los delfines, todos han respondido de manera positiva a la prueba del espejo, apoyando la idea de que la cognición es importante en el desarrollo del comportamiento en una gran variedad de animales (Plotnik et al. 2006). La cognición social, la habilidad de un animal de prever como sus propias acciones van a afectar sus relaciones dentro del grupo, existe en los chimpancés (aunque es más limitado que en los humanos) y seguramente se extiende a otras especies. En grupos sociales sin cognición, las interacciones sociales se limitan al momento; son impulsadas por factores como la dominancia y el parentesco. La cognición social permite a los animales ser más calculadores y manipulativos en sus relaciones. Los chimpancés no parecen ser malos con otros miembros de su grupo social injustificadamente pero pueden vengarse de miembros del grupo que hayan exhibido comportamientos egoístas (Call 2001, Jensen et al. 2006). Genes y Ambiente en el Comportamiento Humano: Influencias políticas y socioculturales. Un miedo comprensible de muchas personas es que su comportamiento este predeterminado por los genes. Si este fuera el caso, una persona seria incapaz de mejorar sus habilidades como padre o madre, de escapar comportamientos violentos o de las adicciones. Muchas culturas humanas mantienen fuertes creencias de autodeterminación y libre albedrio, así como la capacidad de separar el bien del mal y de cómo tomar decisiones sobre qué tan apropiadas son nuestras acciones. Algunos biólogos han sido criticados por subestimar el rol del pensamiento y la razón en el comportamiento humano mientras que otros han sido acusados de ignorar el poder de la evolución para moldear comportamientos genéticos adaptativos. Es un debate lleno de controversia que aun no encuentra resolución. Conclusión La evolución ha operado de manera que los genes y el ambiente se complementan para proveer soluciones conductuales a los desafíos de supervivencia que enfrentan los animales. Respuestas innatas, o instintivas, permite a los animales beneficiarse de varias generaciones de selección natural sobre el comportamiento. El aprendizaje brinda herramientas a los animales para que puedan responder a condiciones locales y a ambientes cambiantes. El comportamiento es mejor visto como el resultado de los procesos evolutivos que pueden crear, a través de la codificación genética, instrucciones conductuales para los animales y, en otros casos, crear mecanismos flexibles que les permiten resolver problemas específicos a su ambiente. Referencias y Lecturas Recomendadas. Call, J. Chimpanzee social cognition. Trends in Cognitive Sciences 5, 388–393 (2001). Jensen K., Hare, B. et al. What's in it for me? Self-regard precludes altruism and spite in chimpanzees. Proceedings of the Royal Society B 273, 1013–1021 (2006). Müller, M. & Wehner, R. Path integration in desert ants, Cataglyphis fortis. PNAS 85, 5287–5290 (1988). Plotnik, J. M., de Waal, F. B. M. et al. Self-recognition in an Asian elephant. PNAS 103, 17053–17057 (2006). Steele, M.l A., Halkin, S. L. et al. Cache protection strategies of a scatter-hoarding rodent: do tree squirrels engage in behavioural deception? Animal Behaviour 75, 705–714 (2008).

Robert Seyfarth Traducido y Transcrito: Astrid Strasser. ¿Hablan los Monos? Otra de las cosas en la que estábamos interesados sobre estos monos y simios, eran sus vocalizaciones. Si apoyamos la idea de que evolucionamos de un ancestro en común con estas criaturas entonces puede ser que encontremos indicios de nuestro lenguaje en sus vocalizaciones. A mediados de los 60', se hizo un descubrimiento muy interesante. Hasta entonces se creía que todos los gritos de los monos eran involuntarios. Como gritos de dolor o de sorpresa. Los monos no suelen utilizar los sonidos como nosotros utilizamos las palabras, es decir, como señales voluntarias para designar una característica determinada del ambiente. Encontramos en el Este de África a los vervet, o monos verdes. Son pequeños animales grises que viven en grupos de alrededor de 20 individuos. Han desarrollado, o pensado, diferentes llamadas de alarma para designar diferentes tipos de depredadores. Y estos sonidos diferentes, incitan reacciones diferentes. Por ejemplo, si un mono veía a un leopardo y emitía una de estas vocalizaciones distintivas, los demás monos, al oírlo, corrían a refugiarse en las ramas altas de un árbol, como si hubieran sido informados, a través del grito de alarma del primer mono, que había un leopardo cerca. Eso provocó la rápida retirada hacia los arboles. Si uno de los monos veía un águila y emitía una vocalización diferente, los demás monos miraban hacia arriba o corrían a refugiarse en un arbusto. No subían a los arboles, porque las águilas son muy hábiles a la hora de volar por entre las ramas y atrapar monos ahí arriba. Y si uno de los monos descubría una serpiente, generalmente una pitón, emitía un tercer tipo de llamada y los otros monos, al oírla, se erguían sobre sus patas traseras y miraban el piso a su alrededor. ¿Son los gritos de alarma realmente palabras? ¿Los monos están realmente diciendo 'leopardo'? Una de las posibilidades era que los gritos de alarma fueran señales generalizadas. Un simple grito. No sabes que es lo que he visto, pero al oírme gritar, levantas la cabeza, ves al depredador, y reaccionas de acuerdo a tu propia vulnerabilidad. En ese caso, no serian realmente palabras. Ante la duda, hicimos un experimento. Mientras los monos pastaban, pusimos un parlante detrás de un arbusto y reprodujimos el grito de alarma para un leopardo. No hay un leopardo, por lo que solo podían guiarse por el sonido. Todos los monos corrieron hacia los arboles. Si reproducíamos el grito de alarma para un águila, todos los monos miraban hacia arriba. Si reproducíamos el de la serpiente, todos se levantaban sobre las patas traseras y miraban el piso a su alrededor. Realmente parecían actuar como si esa llamada designara esa característica del ambiente y respondían en consecuencia. Es la primer evidencia de como podemos encontrar, en un animal no humano, algo que es muy simple, no es lenguaje, pero es como una palabra. Es justamente lo que podemos esperar encontrar en animales con quienes compartimos un ancestro en común. Son los primeros atisbos de lo que, eventualmente, se convertiría en el lenguaje humano. http://www.psych.upenn.edu/~seyfarth/Baboon%20research/LK-snake.wav http://www.psych.upenn.edu/~seyfarth/Baboon%20research/KN-leopard.wav http://www.psych.upenn.edu/~seyfarth/Baboon%20research/BR-eagle.wav

Por: Joshua A. Krisch Articulo Original Traducción: Astrid Strasser. Existe un misterio en la Isla Tiwai. Un enorme santuario de vida silvestre en Sierra Leona, es hogar del hipopótamo pigmeo, cientos de especies de aves y varias especies de primates, incluyendo la mona de Campbell (Cercopithecus campbelli). Estos monos se comunican a través de un lenguaje* avanzado que los primatólogos y los lingüistas han estado estudiando por décadas. Los expertos casi han descifrado el código del vocabulario de los monos. En el Bosque Tai, en la Costa de Marfil, los monos de Campbell usan el término ‘krak’ para indicar que un leopardo esta cerca y el termino ‘hok’ para advertir que un águila acecha desde el cielo. Los primatólogos así lo transcribieron en su léxico. Pero descubrieron que en la Isla de Tiwai, esa misma especie utiliza ‘krak’ como una llamada de alarma generalizada-una que, ocasionalmente, incluso se usa para las águilas. “¿Por qué hacían krak cuando oían un águila?” Se pregunta el co-autor Philippe Schlenker, un lingüista en el Centro Nacional para la Investigación en Francia y Profesor de Asuntos Globales en la Universidad de Nueva York, EEUU. “Por alguna razón ‘krak’, que significa leopardo en el Bosque Tai. Parece ser reciclado a una llamada de alarma generalizada en la Isla Tiwai.” En un artículo publicado este Noviembre en el N°28 de la revista Lingüística y Filosofía, Schlenker y su equipo aplicaron la lógica y lingüística humana para descifrar el código krak. Sus descubrimientos presuponen que algunos dialectos de los monos pueden ser tan sofisticados como el lenguaje humano. El ABC de los Monos En estudios previos, se habían colectado llamadas de monos y asignado significados vagos según los eventos que ocurrían en el suelo del bosque. Pero en el 2009, un nuevo equipo de primatólogos viajó al Bosque Tai con modelos realistas de leopardos y reprodujeron grabaciones del chillido de águilas. Sus experimentos de campo resultaron en algunos de los mejores datos disponibles sobre como los monos responden verbalmente a los depredadores. “Cuando quieres entender realmente el significado de una llamada, necesitas un experimento de campo.” Dice Schlenker. “Si tú mismo eres el disparador, tienes mucho más control sobre lo que causa cada secuencia de llamadas en primer lugar.” Los primatólogos descifraron inicialmente algunas llamadas básicas: krak, hok, krak-oo, hok-oo y boom. Llamada Krak Llamada Hok Llamada Boom Concluyeron que ‘krak’ significa leopardo y ‘hok’ significa águila. El sufijo ‘oo’ suaviza el significado de cada palabra--krak-oo indica perturbaciones menores en el suelo y ‘hop-oo’ estaba reservado para amenazas aéreas leves, como ramas que caían. Boom significaba que el peligro había pasado. Problemas en la Isla Tiwai. Pero cuando los primatólogos viajaron a la Isla Tiwai, descubrieron desconcertantes diferencias en el dialecto de los monos. No hay leopardos en Tiwai pero los monos de la isla usaban krak a menudo. “En la Isla, si había un águila, escuchabas mucho hok pero también mucho krak.” Schlenker dice. “Eso fue sorpresivo porque se supone que krak es una llamada de alarma para leopardo.” Emerge una teoría principal. Incluso cuando los humanos hablamos el mismo lenguaje, tienden a haber diferencias en el dialecto. Por ejemplo, Schlenker dice que la palabra ‘pants’ significa pantalones para un estadounidense pero, en Inglaterra, significa calzoncillos largos. Los lingüistas propusieron que krak era una llamada de alarma generalizada para cualquier amenaza terrestre. En el bosque, significa leopardo. En la isla, donde no hay leopardos, fue adaptada a una alarma general que indicaba cualquier cosa que no sea un águila. Por un tiempo, pareció que el enigma estaba resuelto-hasta que se dieron cuenta que los monos isleños usaban krak para cada una de las llamadas. “Cuando vimos la distribución de krak, descubrimos que se usaba en toda posible situación, incluyendo en caso de águila.” Dice Schlenker. Descifrando el código Krak. Schlenker y su equipo decidieron aplicar un enfoque lingüístico más creativo para resolver el misterio del krak. Primero, redefinió las llamadas de los monos, traduciendo krak como un llamada de alarma general, krak-oo como una alerta menor y hok como una alerta de peligro aéreo. El importante resultado fue que krak-oo y hok eran ahora términos mucho más específicos que krak. Aqui es donde se pone difícil: el significado de las palabras tiende a ser contextual. En el lenguaje humano, escogemos los términos disponibles mas específicos y, cuando no lo hacemos, el oyente infiere que hay una razón especial del porqué optamos por un término relativamente vago. Dicho de manera más simple: “Las palabras compiten entre ellas” Dice Schlenker. “Y utilizamos la mas informativa.” Y aplicó el mismo razonamiento a los monos de Campbell. “Lo importante es la situación. Tanto krak-oo como hok son más informativos que krak. Por lógica, si escuchas krak infieres que había una razón por la que krak-oo y hok no fueron utilizadas, por tanto, infieres una negación.” Eso significa que cuando los monos del bosque dicen krak, también establecen no-hok y no krak-oo. No es una amenaza menor y no es una amenaza aérea. En el bosque, los monos entienden que esto significa leopardo-la única amenaza no-menor, no-aérea cerca. En la isla, sin embargo, continua siendo una llamada de alarma general. Esto se debe a que krak no implica intrínsecamente una negación. En Tiwai, no hay leopardos. Cuando los monos escuchan krak, no tienen motivos para inferir no-hok y no-krak-oo porque no tendría sentido (no hay amenazas terrestres serias). En esa situación, el termino krak vuelve a su significado más simple, sin inferencias, e indica una llamada de alarma general-una que incluso puede significar águilas acechando desde el aire. ¡Krak-oo! En general, los expertos consideran estos descubrimientos significativos. “Conozco este trabajo y creo que es muy prometedor.” Escribe Robert Seyfarth, profesor de psicología en la Universidad de Pensilvania y pionero en el campo de comportamiento y aprendizaje animal. “Es la primera vez que un lingüista profesional abarca todos datos de combinaciones de llamadas en monos silvestres.” “Muy a menudo decidimos, a priori, que porque la comunicación animal no es lenguaje es inútil aplicar herramientas lingüísticas.” Dice Arik Kershenbaum, zoólogo de la Universidad de Cambridge, Inglaterra. “Creo que es un formalismo refrescante y muy necesario para investigar las señalizaciones animales.” Pero Kershenbaum advierte que los mecanismos krak sugeridos en el artículo se basan en una hipótesis más que en datos experimentales. “Aunque este trabajo parece internamente consistente, descansa sobre una base poco solida de correlación.” Dice. “Sin confirmaciones experimentales, la premisa es altmente especulativa.” Agrega que aunque la lógica encaja bien, no será posible sacar conclusiones definitivas sobre como los monos usan krak sin más experimentos de campo. “En resumen, pienso que es una forma fascinante de ver las cosas. Ahora veamos si es realmente así.” Otros Articulos de Interes: El Papel de la Cooperación y el Altruismo en la Evolución. Entender a los Animales: Parte 1, hacernos las preguntas correctas. El Rey de las Costas del Atlántico Sur.

Autor: Astrid Strasser Foto: En toda circunstancia donde un animal se vea sometido a estrés crónico, encontraremos psicopatologías diversas. Esto aplica a animales destinados a la producción, al entretenimiento, a las investigaciones médicas (donde estos trastornos son incluso forzados a fin de contar con “modelos” para experimentaciones) y aquellos mantenidos como compañeros u ornamentos, sean estos silvestres o domésticos. El término ‘zoocosis’ engloba todos los comportamientos anormales que desarrollan individuos animales mantenidos en zoológicos. Podemos analizar los comportamientos anormales desde dos perspectivas. Se consideran ‘normales’ aquellos comportamientos que se observan en poblaciones silvestres en su hábitat natural. Todos aquellos comportamientos que se observen solo en situaciones artificiales son considerados anormales. Entre estos comportamientos podemos mencionar la estereotipia, movimientos repetitivo-convulsivos sin objetivo aparente. Otro tipo de comportamientos que se consideran anormales en realidad no lo son y pueden observarse en poblaciones silvestres. Estos incluyen el canibalismo en roedores, la agresividad entre miembros de un grupo y la depresión. En cautividad, sin embargo, ocurren con mayor frecuencia e intensidad. El canibalismo es una respuesta ante la sobrepoblación en una gran variedad de animales, incluyendo roedores (infanticidio) y cíclidos. Cualquier ambiente que presente los factores de los que se valen estos animales para percibir la sobrepoblación, reaccionarán devorando a sus crías, en el caso de los roedores, o depredando sobre sus congéneres, en el caso de los cíclidos. También se ha reportado tigres devorando a sus propias crias. La agresividad es otro ejemplo de un comportamiento natural aseverado por el cautiverio. Si un animal encuentra amenazante la compañía de otro individuo, lo atacará para expulsarlo de la zona. En estado silvestre, estas peleas suelen limitarse a exhibiciones ritualizadas que rara vez escalan a breves enfrentamientos físicos. Los mismos finalizan con la huida de uno de los dos animales. En cautiverio, huir no es una opción y el atacante continuará la ofensiva hasta herir de gravedad o matar a su víctima. Se han reportado lobos, perros, torcazas, roedores, psitácidos (cotorras y loros), leones y osos, entre otros, matando compañeros de jaula. En el caso de las orcas, en el documental Blackfish, Gabriela Cowperthwaite reporta el acoso sufrido por Tilikum por parte de otras orcas. La agresividad es natural en las orcas pero en la situación artificial generada por el ser humano, un simple mordisco se ha convertido en un acoso prolongando con todas las consecuencias negativas que esto acarrea. Orca herida por compañera de estanque. Foto Película en Linea La frustración es un factor importante en el aumento de la agresividad: animales encerrados en espacios pequeños o carentes de estímulos son más propensos a atacar a otros individuos o, incluso, a si mismos (automutilación). Hay tres factores involucrados en el desarrollo de comportamientos anormales en animales en cautiverio: la exposición a estímulos aversivos de manera constante (exposición al público, temperaturas inapropiadas, ambientes estériles), imposibilidad de expresar comportamientos naturales (aislamiento en animales sociales, ambientes sin acceso a materiales específicos) y la separación materna temprana. La separación materna temprana se relaciona con el TEPT (Trastorno Estrés Postraumático). Este trastorno fue observado por primera vez en huérfanos de guerra pero ahora se identifica en personas de todas las edades que hayan sufrido traumas de diferente naturaleza. Estas personas son propensas a desarrollar adicciones y a sufrir de depresión y/o hiperagresividad durante todas sus vidas. La separación materna no solo afecta mentalmente a los chimpancés, también genera futuras madres incapaces. Los chimpancés aprenden de otros como criar a sus hijos. El aislamiento social y la remoción de las crías genera un circulo vicioso donde las madres a las que se les permite tener sus crías las abandonan o matan por no saber que hacer con ellas, Foto. Se teoriza que los síntomas del TEPT representan las manifestaciones conductuales de cambios inducidos por estrés en la estructura y función del cerebro. El estrés resulta en cambios profundos y crónicos en los sistemas neuroquímicos y en regiones especificas del cerebro, lo cual resulta en cambios a largo plazo de los “circuitos” cerebrales involucrados en las respuestas al estrés. Considerando las similitudes de dichos procesos entre mamíferos, no es de sorprender que otras especies puedan sufrir de TEPT. Es sencillo de observar en primates (aquellos criados por mano humana muestran mayor tendencia a desarrollar conductas anormales) y elefantes (hiperagresividad en huérfanos sobrevivientes de matanzas programadas o ilegales en parques de caza y reservas de África y en circos). Las automutilaciones, en las que un animal se lame o muerde de manera compulsiva hasta provocarse ulceras o devorarse un miembro (se han reportado hienas, perros y leones devorando sus propias patas o colas), pueden deberse no a un trastorno conductual sino a la negligencia (o crueldad) humana: heridas infectadas, huesos rotos sin tratar o enfermedades (se ha reportado ratones con infecciones urinarias que devoran sus propios genitales) causan dolor y escozores que incentivan al animal a continuar lamiendo o mordiendo la zona en un intento de aliviarse. Puma herido por otro en el Zoológico de Colon, Entre Ríos. Aunque la herida o la enfermedad este siendo tratada, al verse encerrados en ambientes sin estímulos, puede que el escozor o el dolor sea en lo único que el animal puede concentrarse, llevándolo a dedicarle excesiva atención a la herida. Un trastorno similar es el acicalamiento excesivo. Un animal no encontrará nada mas en que dedicarse, acicalándose hasta arrancarse los pelos, las plumas y causarse llagas o ulceras en la piel. Se reporta a menudo en gatos y perros domésticos. Foto Los comportamientos anormales pueden ser interrumpidos o pueden convertirse en patologías. Si un animal realiza una estereotipia en respuesta a la falta de espacio o de estímulos, cambiar estas condiciones de encierro puede ser suficiente para que el individuo vuelva a comportarse de manera normal. Si las situaciones aversivas se prolongan en el tiempo, las conductas anormales se convierten en patologías. Una conducta se convierte en una patología cuando ocurre una interrupción de la homeostasis. Los seres vivos tenemos la capacidad de mantenernos internamente estables a pesar de los cambios en el ambiente regulando el intercambiando de materia y energía con el exterior (homeostasis). El frio, por ejemplo, es un estímulo frente al cual nuestros cuerpos (endotérmicos) reaccionan quemando más energía e inhibiendo, en casos extremos, procesos fisiológicos no indispensables (hipometabólico; depresión) hasta que las condiciones se vuelvan nuevamente favorables. La presencia de una amenaza es otro estimulo (visual, auditivo, etc) que desencadena otro tipo de reacción en los organismos animales (reacción de lucha-huida). Los neurotransmisores y hormonas que se liberan en estas circunstancias, como la adrenalina, preparan al cuerpo para moverse más rápido y atacar con más fuerza de lo que lo haría en estado de reposo a fin de incrementar las posibilidades de sobrevivir. Para lograr esto, debe bombearse más oxigeno a los músculos y quemarse más energía. Esto demanda, entre otras operaciones, el aumento del ritmo cardiaco y la presión sanguínea, la dilatación de los vasos sanguíneos musculares y la supresión o interrupción de otras funciones fisiológicas, como la digestión y los procesos del sistema inmunológico. Una vez que logramos alejar o alejarnos de la amenaza, el cuerpo lentamente recupera el estado de reposo. Si nos vemos imposibilitados de neutralizar la amenaza, la producción de estos neurotransmisores y hormonas, y su subsecuente efecto en el organismo, no se detienen. Esto resulta en enfermedades cardiacas, hipertensión, ulceras gastrointestinales y muerte de células cerebrales con subsecuente desgaste o pérdida de memoria y la capacidad de concentración y aprendizaje. Con estos ejemplos, vemos como estar expuestos a estímulos aversivos de manera constante nos afecta físicamente y explica como un comportamiento o una reacción natural puede convertirse en una enfermedad crónica que amenaza la vida del individuo. Foto El hecho de que, a veces, los animales parezcan estar actuando con el fin de permitir la manifestación de una estereotipia (alejando a otros individuos para manifestar o completar el movimiento estereotípico) lleva a pensar que el animal obtiene algún tipo de satisfacción física al realizar este tipo de movimientos repetitivos de manera compulsiva. Las estereotipias en particular suelen tener correlación con procesos fisiológicos que podrían considerarse positivos en el ambiente aversivo en el que se ven atrapados. Se ha observado en rumiantes (terneros y toros) que aquellos individuos con juego estereotipado de lengua muestran un menor porcentaje de ulceras gastrointestinales. Lo mismo se ha observado en ratones que mordisquean objetos como los barrotes de sus jaulas. Gallinas que deambulan en la jaula de manera estereotipada presentan un menor grado de corticosteroides (hormonas y neurotransmisores del estrés) en sangre. link: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=rv_igJGtAlM Acariciar el propio cuerpo, mecerse o el cabeceo inhibe el sistema nervioso, interrumpiendo las reacciones frente a estímulos. Si bien no se comprende el porqué, se observa un menor grado de atención en animales con este tipo de estereotipias. Por ejemplo, Wood- Gush et al. encontraron que las cerdas con altos niveles de estereotipia mostraban un tercio de la exploración ante un objeto nuevo que aquellas que no eran estereotípicas, y que esta diferencia era independiente de si los animales manifestaban la estereotipia inmediatamente antes del test o si no lo hacían. link: https://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=K7RhUGhnadg El oso Arturo en el Zoológico de Mendoza. Es posible que la sensación de mareo y el movimiento causado por el cabeceo sea un bienvenido estimulo en un ambiente completamente estéril. No todos los animales que desarrollan aislamiento psicológico muestran estereotipias. La apatía y la depresión se asocian a lo que se conoce como “Impotencia Aprendida”, en la que un individuo acepta su incapacidad, percibida o real, de controlar su ambiente y las cosas que le ocurren. Se muestran dóciles y no responden a estímulos. Se observa con facilidad en animales de carga sometidos a intenso y prolongado maltrato. Sometidos a un abuso constante, es común en los animales sometidos a trabajo pesado el desarrollar "Impotencia Aprendida". Foto. Fuentes y Referencias: Informe Crítico sobre la Estereotipia, Georgia J. Mason,Subdepartamento de Comportamiento Animal, Universidad de Cambridge, Madingley,Cambridge CB3 8 AA, U.K. Comportamientos Aberrantes ESTRÉS, HOMEOSTASIS Y ENFERMEDAD, Jose Luis Gonzales deRivera, Ino Reproducciones, Zaragoza, 1994. La Vida Emocional de los Animales, Marc Bekoff, 2008, Fundación Altarriba. The Zoo Inquiry, Bill Travers, WSPA, The Born Free Foundation, 1994. Stereotypesin Non-human primates. Stereotypiesand Other Abnormal Repetitive Behaviors: Potential Impact on Validity,Reliability, and Replicability of Scientific Outcomes. Psychopathologyin great apes: Concepts, treatment options and possible homologies to humanpsychiatric disorders Martin Bru¨nea,, Ute Bru¨ne-Cohrsa, William C. McGrewb,Signe Preuschof, 2006. AnimalPsycopatholy Traumatic stress: effects on the brain. Behavior OfAnimals on Zoo Environment. Metabolic rate depression in animals: transcriptional and translational controls Kenneth B. Storey* and Janet M. Storey College of Natural Sciences, Institute of Biochemistry, Carleton University, 1125 Colonel By Drive, Ottawa, Ontario, Canada K1S 5B6, 2003. Animal Husbandry Regained: The Place of Farm Animals in Sustainable Agriculture, John Webster, Earthsan, 2013.
Ahora que los científicos han declarado, con retraso, que los mamíferos, las aves, y muchos otros animales, son conscientes, es tiempo de que la sociedad actúe. ¿Son los animales conscientes? Esta pregunta tiene una historia larga y venerable. Charles Darwin la formuló al reflexionar sobre la evolución de la consciencia. Sus ideas sobre continuidad evolutiva- sobre como existe diferencias de grado, y no de tipo, entre las especies- conduce a la firme conclusión de que si nosotros tenemos algo, “ellos” (otros animales) lo tienen también. En julio de 2012, la interrogante fue discutida en detalle por un grupo de científicos reunidos en la Universidad de Cambridge para la primera Conferencia Anual Conmemorativa de Francis Crick. Crick, co-descubridor del ADN, pasó la última etapa de su carrera estudiando la consciencia, y, en 1994, publicó un libro sobre el tema: La Increíble Hipótesis: la búsqueda científica en busca del alma. El resultado de la reunión fue la Declaración de laConciencia de Cambridge, públicamente proclamada por tres eminentes neuroscientíficos: David Edelman, del Instituto de Neurociencias de La Jolla, California; Philip Low, de la Universidad de Stanford University; y Christof Koch, del Instituto de Tecnología de California. La declaración concluye que: “Animales no-humanos tienen los substratos neuroanatomícos, neuroquímicos, y neuropsicológicos de estados conscientes, junto a la capacidad de exhibir comportamientos intencionales. Consecuentemente, el peso de la evidencia indica que los humanos no son los únicos que poseen los sustratos neurológicos que generan la consciencia. Animales no-humanos, incluyendo todos los mamíferos y las aves, y muchas otras criaturas, incluyendo pulpos, también posee estos substratos neurológicos.” Al principio, no podía creer la declaración. ¿Realmente necesitamos hacer una declaración de lo evidente? Muchos investigadores reconocidos llegaron a las mismas conclusiones hace años. La declaración también contiene omisiones. Con la excepción de un individuo, todos los signatarios son investigadores de laboratorio; la declaración se hubiera beneficiado de las perspectivas de investigadores que hayan realizado estudios a largo plazo de animales silvestres, incluyendo primates no-humanos, carnívoros sociales, cetáceos, roedores y aves. También me sentí decepcionado de que la declaración no incluyera a los peces, ya que la evidencia que apoya la consciencia en este grupo de vertebrados es también convincente. Sin embargo, deberíamos aplaudirlos por hacerlo. La declaración no está destinada a científicos: como su autor Low dijo, antes de la declaración: “Llegamos al consenso de que quizás ahora sea tiempo de hacer llegar esta declaración al publico…Puede ser evidente, para todos en esta habitación, que los animales tienen consciencia; no es evidente para el resto del mundo.” La interrogante importante ahora es: ¿hará esta declaración una diferencia? ¿Qué harán estos científicos, y otros, ahora que se han puesto de acuerdo que la conciencia se encuentra difundida por el reino animal? Espero que la declaración sea utilizada para proteger a los animales de ser tratados de manera abusiva e inhumana. Demasiado a menudo, conocimiento científico solido sobre la cognición animal, sus emociones y su consciencia, no es reconocido en leyes bienestaristas. Sabemos, por ejemplo, que los ratones, las ratas y las gallinas exhiben empatía, pero este conocimiento no ha sido factorizado en el Acto Federal de Bienestar Animal de EEUU. Alrededor de 25 millones de estos animales, incluyendo peces,, son usados en investigaciones invasivas cada año. Conforman más del 95% de animales utilizados en investigaciones en EEUU. Me sorprendo, constantemente, de que aquellos que deciden las regulaciones sobre uso animal han olvidado estos datos. […] En su reciente libro: ¿Por qué los animales importan? Consciencia animal, bienestar animal, y bienestar humano, Marian Stamp Dawkins, de la Universidad de Oxford, declara que todavía no sabemos realmente si otros animales son conscientes, y debemos “permanecer escépticos y agnósticos…Militantemente agnósticos, de ser necesario.” Inexplicablemente, Dawkins ignora los datos que aquellos en la reunión utilizaron para formular su declaración, e incluso declara que es incluso dañino para los animales basar decisiones sobre su bienestar en base a la premisa de si son, o no, conscientes. Considero que esto es irresponsable. Aquellos que hieren a los animales pueden fácilmente utilizar la posición de Dawkins para justificar sus acciones. Quizás, considerando las conclusiones de la reunión de Cambridge, lo que llamo: ‘la Idea Peligrosa de Dawkins’, finalmente sea archivada. No veo cómo alguien que se mantiene al día con la literatura relacionada al dolor animal, la sintiencia y su consciencia-y que ha trabajado cercanamente con una gran variedad de animales-pueda permanecer escéptico y agnóstico acerca de si son conscientes. Aplaudamos la Declaración de la Consciencia de Cambridge, y trabajemos duro para brindar a los animales la protección que merecen. Y esperemos que la declaración no sea simplemente un gesto grandilocuente, sino algo con dientes, algo que lleve a la acción. Todos deberíamos aprovechar esta oportunidad para detener el abuso de miles de millones de animales conscientes en el nombre de la ciencia, la educación, por comida, vestimenta y entretenimiento. Le debemos a los animales usar en su nombre lo que sabemos, y factorizar la compasión y la empatía en la manera en que los tratamos. Enlaces Relacionados: Detrás de la Zoocosis. Locura Animal: Cómo perros Ansiosos, Loros Compulsivos y Elefantes en Tratamiento Pueden Ayudarnos a Entendernos a Nosotros Mismos. Los Animales Tienen Emociones, pero ¿cómo deberíamos llamarlas?

El comportamiento natural de forrajeo de la mayoría de los depredadores en cautividad se ve gravemente comprometido. Mientras que todas las especies de mamíferos marinos mantenidas en cautiverio (con excepción de manatíes y dugongos) son depredadoras, a ninguna se le permite ejercitar la fase de su repertorio conductual relacionada a la caza y rastreo. En animales que solo son exhibidos, como los osos polares y la mayoría de las focas, el aburrimiento es una preocupación grave. La conducta estereotípica, severa agresividad hacia conspecíficos y humanos, y otros problemas conductuales emergen en depredadores a los que se les niega sus comportamientos naturales de forrajeo. El Oso Arturo del zoológico de Mendoza, ha desarrollado estereotipias, movimientos repetitivos sin objetivo aparente, resultado de alteraciones en la estructura del cerebro a causa del estrés. Las empresas que realizan exhibiciones al público argumentan que para los mamíferos marinos que actúan en espectáculos, el entrenamiento reemplaza adecuadamente la estimulación de cazar. Esto es absurdo. Los animales que participan en los espectáculos son entrenados para demostrar una serie de comportamientos condicionados. Algunos de estos comportamientos ocurren en comportamientos naturales, pero muchos están simplemente basados en comportamientos naturales realizados fuera de contexto, y de manera exagerada y alterada hasta ser casi irreconocibles. El método de entrenamiento más común, llamado condicionamiento operante, usa el alimento como refuerzo positivo. Para muchos animales, esto significa que la satisfacción de su hambre depende de realizar trucos; a otros, se les induce deliberadamente el hambre para asegurarse de que el entrenamiento sea efectivo. Esto no es privación de alimento de por sí, ya que una ración completa es dada durante el día, pero el uso de la comida como refuerzo reduce a algunos animales a poco más que mendigos. Sus vidas giran obsesivamente alrededor de la comida presentada durante los espectáculos y sesiones de entrenamiento. El complejo comportamiento de los cetáceos es reducido a truco de circo y se los fuerza a estar constantemente enfocados en obtener alimento. Quienes visitan un espectáculo con cualquier tipo de mamífero marino puede fácilmente observar que la atención de los animales está fijada en las baldes de comida. Estos animales animales han perdido el poder alimentarse naturalmente, los ritmos y ciclos de búsqueda, y cualquier tipo de independencia. Es imposible aceptar el argumento complaciente entregado por la industria de las exhibiciones publicas que el entrenamiento brinda un substituto adecuado para la estimulación de búsqueda de alimento u otros comportamientos exhibidos por los animales silvestres. Espectáculo circense en el zoológico de Palermo, Capital Federal, Buenos Aires, jurisdicción donde este tipo de espectáculos son ilegales. La mayoría de las demostraciones con pinnípedos son espectáculos de entretenimiento en que los animales ejecutan acciones de manera burlesca, exhibiendo una serie de trucos completamente artificiales, como pararse de cabeza y balancear una pelota, en el contexto de una historia de caricatura en el que se escucha música y se hacen bromas. Muchos espectáculos de delfines y ballenas incorporan trucos de circos como los entrenadores siendo lanzados en aire con el morro del animal o los animales tomando un pez de boca de sus entrenadores. Los animales son presentados como payasos, y no se hace casi esfuerzo para educar a la audiencia sobre su comportamiento natural. "Un paraíso tropical se ve amenazado por un mega emprendimiento y los lobos marinos harán travesuras para expulsar a los intrusos." En Mundo Marino. Los comportamientos e interacciones naturales, como aquellas asociadas a la copula, cuidado maternal, el destete y establecimiento de jerarquías, son alterados significativamente en cautividad. En la mayoría de los casos, estos comportamientos son estrictamente controlados en base a las necesidades del establecimiento y la disponibilidad de espacio. Las necesidades de los animales son secundarias. Las interacciones para establecer jerarquías pueden ser aberrantes y anormalmente violentas, ya que los animales deben ajustar su comportamiento en respuesta a pequeños espacios y la composición artificial del grupo social cautivo. Tillikum, orca en Mundo Marino de Orlando, en EEUU, sangrando tras ser mordida por otra orca. Es la protagonista del documental Aleta Negra. Pudes Mirarlo ACÁ . Los mamíferos marinos atrapados de estado silvestre experimentan sufren gradualmente una atrofiación de muchos de sus comportamientos naturales. Muchos son atrapados demasiado jóvenes como para haber aprendido a socializar apropiadamente y conformar relaciones. En el caso particular de los leones marinos y cetáceos, la socialización y comportamientos y habilidades aprendidas son sin duda cruciales para un desarrollo normal y natural. N/T: Durante mucho tiempo se pensó que sólo los seres humanos tenemos cultura, pero ahora podemos apreciar comportamientos transferidos de generación en generación a través del aprendizaje en otros animales, siendo los cetáceos un ejemplo de ello. El Estrés El estrés en los mamíferos puede manifestarse de muchas maneras, incluyendo pérdida de peso, falta de apetito, comportamiento antisocial, reducción del éxito al momento de parir, arteriosclerosis, ulceras estomacales, e incluso la muerte. Estrés agudo de corto plazo ocurrirá durante la experiencia de ser perseguido, confinado y el ser manipulado durante el proceso de captura y transporte. Estrés crónico a largo plazo resultará en animales permanentemente confinados en cautividad. La persecución y manipulación, las perturbaciones que sufren los mamíferos marinos cuando son atrapados por primera vez y cuando son transportados de un lugar a otro son experiencias profundamente traumatizantes. La infame cacería que se lleva a cabo con los delfines para abastecer las góndolas japonesas con carne de delfin y los tanques de lugares como Mundo Marino con animales. The Cove es el primer documental que revela los horrores que sufren los delfines nariz de botella. Míralo ACÁ Estudios científicos han notado impacto psicológicos significativos por la persecución y el manipuleo, particularmente en cetáceos. El aumento de la tasa de mortalidad inmediatamente luego de cada transporte es evidencia sólida de que los delfines nunca se acostumbran a estas experiencias estresantes. El riesgo de morir se incrementa seis veces durante los primeros cinco días luego de la captura en delfines nariz de botella, y un pico de mortalidad similar es apreciado luego de cada traslado de instalaciones. En otras palabras, cada traslado es tan traumático para el delfín como la captura de estado silvestre. Nunca se acostumbran a ser inmovilizados y movidos entre encierros, y el estrés incrementa considerablemente sus riesgos de morir. Los animales cautivos viven en grupos sociales artificialmente formados por los humanos en aéreas restringidas, y las presiones sociales y el estrés que experimentan puede aumentar cuando no tienen forma de escapar. En los delfines, por ejemplo, agregar nuevos miembros a un grupo cautivo, como animales jóvenes que alcanzan la madurez, o colocando animales incompatibles con el grupo, puede alterar las dinámicas sociales y la jerarquía de dominio, tanto como aislar animales individuales o separándolos de sus compañeros. Estas circunstancias pueden llevar al incremento de la agresión, a la disminución del rendimiento del sistema inmunológico, del éxito de la crianza de las crías, o incluso a la muerte. Los efectos del estrés infligido socialmente fueron ilustrados en un estudio realizado en el 2002, el cual describía cómo cambios aparentemente inocuos en el agrupamiento y asociaciones de los delfines podían causar extremo estrés, llevando a enfermedades crónicas y a la muerte. La mejor manera de comprender como afecta el cautiverio a los animales es observando su comportamiento en estado silvestre. Documental Los Gigantes del Mar. Estrés similar es sufrido por otras especies de mamíferos sociales marinos, como pinnípedos, pero también animales más solitarios, como osos polares. En cautividad, los osos polares son a menudo colocados en agrupaciones altamente antinaturales-en estado silvestre, son usualmente solitarios, excepto cuando se están reproduciendo o cuando están con crías (y en algunos lugares, cuando esperan a que se forme el hielo). La forzada convivencia entre tres o cuatro (o más) osos polares en pequeños corrales de zoológico conlleva estrés. Otras Notas de Interés: ¿Cómo se compara Japón con otras Naciones Balleneras? Fuerte evidencia de Cultura Animal Observado en Monos y Ballenas.´ El Destino de las Orcas Cautivas