CarlosQueson
Usuario (Reino Unido)
Mientras en el mundo desarrollado se siguen multiplicando las líneas de subtes en las grandes ciudades, la deplorable gestión que el PRO viene desarrollando en la ciudad desde diciembre de 2007 hace todo lo contrario. Desalienta al subte y propone como solución al Metrobus. El Metrobus como tal no existe. Son solo carriles exclusivos por donde pasan las líneas de colectivos que existieron toda la vida. El colectivo es un sistema de transporte propio de los países atrasados, pobres y subdesarrollados. Es lento y altamente contaminante. Por eso proponemos extender la red de subtes. Mientras Buenos Aires no llegue a tener una red de subtes de por lo menos 100 kms, los problemas de tránsito se agravarán cada vez más. Hoy, la pésima gestión del PRO y sus soluciones al tránsito (metrobus y bicisendas) están produciendo un colapso generalizado en toda la ciudad. Lamentablemente, el pueblo sigue engañado por estos farsantes y en una proporción importante, continua votándolos, con las consecuencias que ya conocemos. Retomemos el tema de los subtes… En el año 2001, en plena crisis, la legislatura porteña votó la ley de subtes, a través de la cual se promovía construir nuevas líneas hasta llegar a la J. Ese proyecto duplicaría la red existente hasta entonces y lograría que el 70% de los porteños tuviera una estación de subte en un radio de cinco cuadras de su casa. La red cubriría barrios todavía hoy fuera de la misma como por ejemplo Barracas o Villa del Parque. En 2007 Mauricio Macri fue electo intendente porteño con una mayoría aplastante. Llegó diciendo que iba a hacer 10 kms de subte por año. NO HIZO NADA, en otra de sus recurrentes mentiras de campaña. Solo se terminaron la extensión de la A hasta San Pedrito y de la B hasta Juan Manuel de Rosas. En ambos casos las obras se pudieron haber finalizado en 2010, pero como el macrismo las desfinanció, recién se terminaron en 2013. El proyecto original de la línea H era unir Pompeya con Retiro, pasando por Once como principal estación intermedia. Esta línea es solo una realidad a medias, cubre el trayecto de Hospitales (cerca de Pompeya) a Las Heras, obras que se vienen desarrollando a ritmo de tortuga. La deplorable gestión de Larreta no tiene ningún interés en inaugurarlas en el corto plazo y año tras año, se aplaza la inauguración de las estaciones Saenz y Pompeya al sur, y de Plaza Francia al norte. Del tramo de Plaza Francia a Retiro (que según una ley debe pasar por la Villa 31 en una medida inclusiva con una estación intermedia llamada “Padre Carlos Múgica”) no existe ningún interés del PRO por construirlo. Otro tramo, largamente demorado y sin fechas, es la extensión de la línea E de Bolívar a Retiro. No hay fechas y va todo muy lento. Eso sí, Mauri y Horacito te prometen multiplicar la red de bicisendas. La línea F tenía como idea original unir Barracas, Constitución, Congreso, Recoleta y Palermo, yendo por debajo de Montes de Oca, Entre Ríos, Callao y Las Heras. Es un proyecto muy antiguo, que se originó en la presidencia de Frondizi. De hecho hay un tramo de la red, que une las estaciones San José (línea E) con Constitución (línea C) que podría usarse para esta línea. Hoy solo la usa la empresa Metrovías con fines privados. Sería una línea vital dado que combinaría con todas las demás líneas, uniría el norte con el sur, y descongestionaría las líneas C y D. Incluso, se podría extender todavía más al norte hasta llegar a Ciudad Universitaria, y hacia el sur, hasta Avellaneda. De vez en cuando, y solo para llenar algún título en el Clarín, Horacito dice que el proyecto se va a reactivar y que de un momento a otro empiezan las obras. Por ahora, puro verso. La línea G aprobada por la legislatura en 2001 unía Retiro con el Cid Campeador, cubriendo el norte de la ciudad, atravesando las líneas existentes B y D, con quienes se cruzaba, con la D en Pueyrredón y Santa Fe, y con la B en Angel Gallardo y Corrientes. La ley planteaba también una posterior extensión hasta Villa del Parque. En algún momento el macrismo sostuvo que esta línea era la prioritaria pero demás está decir que no paso nada. Hoy el proyecto está totalmente muerto. Nuestra propuesta es que esta línea una Villa del Parque con el Parque Lezama, atravesando los barrios de Villa del Parque, Agronomía, La Paternal, Caballito, Villa Crespo, Almagro, Recoleta, Centro, Monserrat y San Telmo. Que vaya por debajo de Pedro Lozano, avenida San Martín, Díaz Vélez, Patricias Argentinas, Estado de Israel, Córdoba, hasta Jean Juares, de allí que se enfile hacia Santa Fe, y que vaya por debajo de la misma hasta la Plaza San Martín, y que por esta línea continue hasta Puerto Madero, de allí hasta Plaza de Mayo, y finalmente debajo de Paseo Colón, hasta Parque Lezama. Una línea integral que sirva a los porteños, con combinaciones a todas las demás líneas. También había una línea I, iba de Parque Chacabuco a Plaza Italia, pasando por Caballito y Villa Crespo, para servir de complemento a todas las demás líneas (E, A, G, B, D). Este proyecto Mauri y Horacito lo enterraron definitivamente. Nosotros ni siquiera vamos a proponer algo diferente. En fin, si queremos una ciudad en serio, vamos por mas líneas de subte. Si queremos una ciudad atrasada y subdesarrollada, sigamos votando al PRO, sigamos apostando a los metrobuses y las bicisendas.
Este post está dedicado principalmente a los argentinos que viven en el interior del país, y sobre todo a los que tienen menos de treinta años, para que sepan la tradición ferroviaria que nuestras provincias supieron tener, y que hoy, está en muchos casos perdida u olvidada. Porqué la Argentina supo tener una gran tradición ferroviaria, con trenes que en nada tenían que envidiar a los que circulaban en Europa o Estados Unidos. Lamentablemente, a partir de 1955, hace ya 62 años, el Estado Argentino dejó de invertir en ferrocarriles. Desde entonces la red se fue achicando cada vez más hasta llegar a los nefastos años ’90 cuando el señor Menem, amo de la Argentina con el “un peso, un dólar” dijo que “ramal que para, ramal que cierra”, y los trenes de pasajeros desaparecieron del todo en la mayoría de las provincias. Aca un pantallazo para recordar algunos de esos trenes que atravesaron las llanuras y las sierras argentinas... Todavía hoy circulan trenes de Retiro a Rosario , Córdoba y Tucumán con bastantes limitaciones, por cierto, y no todos los días. A Rosario , más precisamente a Rosario Norte, llegaron a existir hasta doce trenes diarios en cada frecuencia, aunque muchos de ellos continuaban sus viajes hacia Córdoba o el Norte. Los servicios que finalizaban en Rosario , eran “El Porteño”, el “Ciudad de Rosario ”, el “Rosarino” y el “Ciudad de Buenos Aires”. Los servicios rápidos duraban cuatro horas, y otros tenían paradas intermedias en Zárate, Baradero, San Pedro, Ramallo, San Nicolás, etc. También había servicios de Villa Ballester hacia San Pedro y San Nicolás, que combinaban con el ramal local del Mitre Rosario – José León Suarez. Estos trenes existieron hasta 1991/92 aproximadamente. Dentro de la línea del Mitre , se cubría también el servicio a la ciudad de Santa Fe, que utilizaba el ramal desde Rosario que pasaba por Bernardo de Irigoyen, había un tren diario (El Santafesino) y otro adicional que corría solo en verano (Ciudad de San Nicolás). A Córdoba corría todos los días el “Rayo de Sol” que salía de Retiro a las diez de la noche pasaba por Rosario Norte alrededor de las dos de la mañana y llegaba a la capital mediterránea a las siete. Además había otro tren matutino, más económico, con paradas intermedias, llamado el “mixto” pues tenía vagones de carga y pasajeros. “El Serranoche” era otro servicio, que solo corría en verano. El más mítico de todos los trenes del Mitre era el Estrella del Norte, que unía Retiro, Rosario , Rafaela, La Banda y Tucumán. Este tren era clave para las provincias de Santiago del Estero y Tucumán. Permitía además combinar con micros hacia Salta y Jujuy. Llegó a haber otros servicios a Tucumán, “el Independencia”, el “Ciudad de Tucumán”, el “Mixto”. En el verano, hasta los años ’80 inclusive, cuando la demanda de pasajes asi lo requería, llegó hasta a existir cuatro trenes en un mismo día de Buenos Aires a Tucumán. Hoy, con suerte, hay uno o dos por semana. Más al norte, ya no viajaba el Mitre , sino el Belgrano, el ferrocarril de trocha angosta. De hecho, el Belgrano unió a los ramales del Central Norte, Central Córdoba, etc, cuando se estatizaron los trenes en 1947. A Resistencia corría el tren “El Chaqueño” que salía tres veces por semana de Retiro hacia la capital chaqueña, pasando por Rosario , Santa Fe, Tostado y Presidencia Roque Saenz Peña. Además había trenes de Santa Fe a Resistencia (vía Vera) y a la localidad santiagueña de Añatuya. Hacia Salta y Jujuy, viajaban los trenes “Cinta de Plata” y “El Norteño”. Salían de Retiro a primera hora de la mañana, tres veces por semana, y usaban los ramales de trocha angosta que pasaban por Rosario , Cañada Rosquín, San Francisco, Córdoba, Jesus María, Frías, San Miguel de Tucumán y Güemes, donde se bifurcaba hacia Salta o San Salvador de Jujuy. Vale aclarar que usaban las estaciones que no eran del Mitre , sino Rosario Este en Rosario , Alta Córdoba en Córdoba y Tucumán Norte en Tucumán. La sección del Belgrano se cubría con trenes de Tucumán a La Quiaca, Salta a Pocitos, Embarcación a Formosa, etc, que corrieron hasta 1992/93. Por el contrario, los servicios que unían Córdoba con Catamarca y La Rioja desaparecieron mucho antes, en 1976, con la dictadura militar. También en ese tiempo cesaron los servicios locales que desde Córdoba iban a Cosquín, La Falda y Cruz del Eje (en el Belgrano) o Alta Gracia (en el Mitre ). Aunque hoy parezca mentira, existieron trenes que unían Retiro con Río Cuarto. Tres veces por semana se cubría el servicio por Venado Tuerto y otras tres veces por Corral de Bustos. El tren a Río Cuarto desapareció en 1978. El servicio a Pergamino y Venado Tuerto sobrevivió hasta 1992. La mayoría de los ramales internos que cubren las provincias de Santa Fe y Córdoba dejaron de funcionar en los ’70, hasta principios de los ’90 solo se cubrían las líneas troncales principales. En cuanto a las provincias de Cuyo, el servicio lo cubría el ferrocarril San Martín. El tren principal por sus comodidades era “El Libertador” que unía Buenos Aires con Mendoza. Pero el más popular, y con clases pullman, primera, turista, camarote y comedor, era “el Aconcagua” que todas las noches partía de Retiro para unir Buenos Aires con las tres capitales cuyanas, San Luis, Mendoza y San Juan. Había además otros trenes como “el Zonda”, “el Cóndor”, el “Sanrafaelino” (de Retiro a San Rafael) y el “Sierras Grandes” (de Retiro a Villa Mercedes y Villa Dolores). Los servicios del San Martín los completaban los trenes de Retiro a Junín y Rufino. El Sarmiento (ex Ferrocarril Oeste) partía desde Once hacia el oeste bonaerense y La Pampa. En uno de sus ramales alcanzaba el sur de San Luis y Mendoza hasta llegar a General Alvear. Los servicios más conocidos eran “El Lucero” (Once – Villegas), “El Caldén” (Once – General Pico), “El Puelche” (Once – Toay) y “El Conquistador” (Once – Darregueira). Además el servicio troncal de Once a Bragado llegó a estar cubierto por más de cinco o seis trenes por día. Buena parte de estos servicios se mantuvieron hasta nuestros días aunque con muchas limitaciones. El Roca (ex Ferrocarril Sur) unía Constitución con el sur bonaerense, Rio Negro y Neuquén. Los ramales que debían unir la red principal con Chubut y Santa Cruz no se construyeron nunca. Este ferrocarril incluía el servicio a Mar del Plata, que en su apogeo llegó a tener hasta doce trenes por día durante las temporadas de verano, sobre el mismo tengo un post escrito hoy mismo. Fuera del servicio a Mar del Plata, el ramal más conocido del Roca era el de Bariloche. El tren, que corría tres veces por semana, pasaba por Olavarría, Bahía Blanca y Viedma, con dos clases de servicios, uno caro (“Los Arrayanes”) y uno menos costoso (“Lagos del Sur”). En la estación Jacobacci se combinaba con “la Trochita” hacia Esquel. Este tren no ha desaparecido del todo, aunque hace veinte años que ya no llega a Constitución, se brinda un servicio de Bariloche a Viedma. A Neuquén y Zapala corría el “Estrella del Valle” que tardaba casi un día en unir Constitución con Azul, Olavarría, Coronel Suarez, Bahía Blanca, Villa Regina, General Roca , Cipolletti, Neuquén, Plaza Huincul hasta llegar a Zapala, por citar solo algunas paradas. Este tren era vital para todo el centro-sud bonaerense, y la zona del alto valle de Neuquén y Río Negro. A Bahía Blanca existía también otro servicio, “El Bahiense” que era nocturno, y que también pasaba por Azul y Olavarría, pero desde allí usaba la vía de Pringles y Sierra de la Ventana. El Roca se cubría también con otros servicios, como los que unían Constitución con Daireaux y General Alvear, usando el ramal local que pasa por Cañuelas; y hacia Tandil corría el tren “El Tandilense”, además pasaba también por Tandil, el “Brisas del Mar” que llegaba a Necochea (estación Quequén) y además otro servicio que desde Tandil alcanzaba Tres Arroyos. Con excepción del tren a Tres Arroyos, desaparecido definitivamente a fines de 1989, los demás continuaron su existencia bastante más alla de los ’90, aunque con muchos cambios. Por ejemplo, los trenes a Tandil circularon por la vía Maipú (y no por Rauch), y en un tiempo breve, llegó a pasar el tren a Necochea por Balcarce, para luego desaparecer definitivamente. Curiosamente, aunque por un tiempo no muy largo, el Roca tuvo el único ramal que se construyó después de 1945, un pequeño tramo del ramal de General Guido a General Madariaga que alcanzó Pinamar. Se inauguró en tiempos de la gobernación de Duhalde y el servicio duró por lo menos una década. La línea del Roca también se completaba con trenes que desde Ezeiza iban a Monte, y desde Alejandro Korn (o Glew) hacia General Belgrano y Chascomús. Estos desaparecieron a principios de los ’90, aunque durante el kirchnerismo llegó a existir un tren a Chascomús. En cuanto a la sección La Plata, cubierta por los ramales del área metropolitana, desde allí había ramales que llegaban a Magdalena y Pipinas, desactivados totalmente a fines de los ’70. El Roca poseía una gran cantidad de ramales con un potencial importante que pudieron haber hecho del ferrocarril un gran vínculo para unir ciudades como Mar del Plata, Tandil, Olavarría, Tres Arroyos, Necochea, Bahía Blanca, etc con trenes regionales; lo mismo el Mitre en Santa Fe y Córdoba, lamentablemente ni al Estado Nacional ni a los gobiernos provinciales jamás le interesó esto desde los años ’50, y la consecuencia fue el abandono de los ramales, operado desde 1960 en adelante. Nuestra mirada sobre los trenes finaliza con el Urquiza, los trenes que unían la estación Federico Lacroze en Buenos Aires con las tres provincias mesopotámicas, Entre Ríos, Corrientes y Misiones. El más conocido de estos trenes era “El Gran Capitán” que unía Lacroze, Zarate, Basavilbaso, Villaguay, Concordia, Monte Caseros, Paso de los Libres, Santo Tomé y Posadas. Era un tren diario hasta su desaparición en 1993. Luego retornó algunos años en tiempos del kirchnerismo, pero solo dos veces por semana, y con demasiadas limitaciones, para luego desaparecer. Hermano del “Gran Capitán” era “El Correntino” que unía Lacroze con Corrientes. Estos dos trenes iban juntos hasta Monte Caseros, donde se bifurcaban. “El Correntino” pasaba por Curuzú Cuatiá, Mercedes y Empedrado, entre otras estaciones. Hubo también trenes de Corrientes a Goya, desaparecido en 1978, y un ramal que unía la capital correntina con Mburucyá, desaparecido a fines de los ’60. Los servicios a Entre Ríos los cubrían los trenes que desde Lacroze partían a Paraná (Río Paraná), Concordia (Salto Grande) y Concepción del Uruguay. Además hasta principios de los ’90 corrieron trenes de Paraná a Concordia. Los servicios a Gualeguaychú desaparecieron en los ’70; y la línea regional de Paraná a Diamante, en los 60. El servicio del Urquiza se completaba con un tren dentro de la provincia de Buenos Aires, que unía Lacroze con Giles, Carmen de Areco, Salto y Rojas. Perduró hasta fines de los ’90. Aunque suene a ciencia ficción no pierdo las esperanzas que alguna vez los trenes vuelvan a circular por todo el país. Hoy en la prensa se lamenta la inexistencia de los trenes en el interior pero cuando en los ’90 Menem lo hizo, aplaudieron. Y el pueblo lamentablemente convalidó con el voto la destrucción ferroviaria. Esto ocurrió en 1992/93. En el ’95 en todas las provincias ganó Menem, y en los pueblos por donde dejó de pasar el tren ganó por cifras contundentes. Ningún gobernador, ningún intendente se quejó, y los senadores y diputados aplaudieron no vaya a ser cosa que Carlitos los dejará sin su banca, total “la gente está chocha con el uno a uno”. Tampoco la oposición al menemismo le prestó atención al tema. En realidad el único político que se opuso con medidas concretas, manteniendo gran parte de los trenes en su provincia hasta donde los recursos se lo permitieron, fue Duhalde, gobernador bonaerense. Pasada la nefasta década menemista, y tras el desastre de la Alianza, como todos sabemos llegó el kirchnerismo. Durante doce años amagaron con muchos proyectos tendientes a reconstruir los ferrocarriles, y hasta se plantearon trenes de alta velocidad de Buenos Aires a Rosario , Córdoba y Mar del Plata, y otro de media velocidad a Mendoza. Todo chamuyo como sabemos y llegó la tragedia de Once (marzo 2012). Ahí sí Randazzo empezó a trabajar aunque ya era tarde, y solo se pudo hacer algo, no mucho, en los ramales del área metropolitana y traer algunos trenes nuevos para prestar unas pocas frecuencias a ciudades como Rosario , Córdoba o Mar del Plata, por ejemplo. En el mundo se apuesta a trenes de alta velocidad, y el tren es siempre el principal medio de transporte entre las ciudades. El micro es un transporte típico de los países atrasados, pobres y subdesarrollados. Solo los países que tienen trenes tienen futuro. No tenemos trenes y tampoco construyen autopistas. El país que tenemos. Eso sí, mientras tanto Mauricio, Cristina, Sergio y los demás te van a seguir pidiendo el voto.
Este post está dedicado principalmente a los argentinos que viven en el interior del país, y sobre todo a los que tienen menos de treinta años, para que sepan la tradición ferroviaria que nuestras provincias supieron tener, y que hoy, está en muchos casos perdida u olvidada. Porqué la Argentina supo tener una gran tradición ferroviaria, con trenes que en nada tenían que envidiar a los que circulaban en Europa o Estados Unidos. Lamentablemente, a partir de 1955, hace ya 62 años, el Estado Argentino dejó de invertir en ferrocarriles. Desde entonces la red se fue achicando cada vez más hasta llegar a los nefastos años ’90 cuando el señor Menem, amo de la Argentina con el “un peso, un dólar” dijo que “ramal que para, ramal que cierra”, y los trenes de pasajeros desaparecieron del todo en la mayoría de las provincias. Aca un pantallazo para recordar algunos de esos trenes que atravesaron las llanuras y las sierras argentinas... Todavía hoy circulan trenes de Retiro a Rosario, Córdoba y Tucumán con bastantes limitaciones, por cierto, y no todos los días. A Rosario, más precisamente a Rosario Norte, llegaron a existir hasta doce trenes diarios en cada frecuencia, aunque muchos de ellos continuaban sus viajes hacia Córdoba o el Norte. Los servicios que finalizaban en Rosario, eran “El Porteño”, el “Ciudad de Rosario”, el “Rosarino” y el “Ciudad de Buenos Aires”. Los servicios rápidos duraban cuatro horas, y otros tenían paradas intermedias en Zárate, Baradero, San Pedro, Ramallo, San Nicolás, etc. También había servicios de Villa Ballester hacia San Pedro y San Nicolás, que combinaban con el ramal local del Mitre Rosario – José León Suarez. Estos trenes existieron hasta 1991/92 aproximadamente. Dentro de la línea del Mitre, se cubría también el servicio a la ciudad de Santa Fe, que utilizaba el ramal desde Rosario que pasaba por Bernardo de Irigoyen, había un tren diario (El Santafesino) y otro adicional que corría solo en verano (Ciudad de San Nicolás). A Córdoba corría todos los días el “Rayo de Sol” que salía de Retiro a las diez de la noche pasaba por Rosario Norte alrededor de las dos de la mañana y llegaba a la capital mediterránea a las siete. Además había otro tren matutino, más económico, con paradas intermedias, llamado el “mixto” pues tenía vagones de carga y pasajeros. “El Serranoche” era otro servicio, que solo corría en verano. El más mítico de todos los trenes del Mitre era el Estrella del Norte, que unía Retiro, Rosario, Rafaela, La Banda y Tucumán. Este tren era clave para las provincias de Santiago del Estero y Tucumán. Permitía además combinar con micros hacia Salta y Jujuy. Llegó a haber otros servicios a Tucumán, “el Independencia”, el “Ciudad de Tucumán”, el “Mixto”. En el verano, hasta los años ’80 inclusive, cuando la demanda de pasajes asi lo requería, llegó hasta a existir cuatro trenes en un mismo día de Buenos Aires a Tucumán. Hoy, con suerte, hay uno o dos por semana. Más al norte, ya no viajaba el Mitre, sino el Belgrano, el ferrocarril de trocha angosta. De hecho, el Belgrano unió a los ramales del Central Norte, Central Córdoba, etc, cuando se estatizaron los trenes en 1947. A Resistencia corría el tren “El Chaqueño” que salía tres veces por semana de Retiro hacia la capital chaqueña, pasando por Rosario, Santa Fe, Tostado y Presidencia Roque Saenz Peña. Además había trenes de Santa Fe a Resistencia (vía Vera) y a la localidad santiagueña de Añatuya. Hacia Salta y Jujuy, viajaban los trenes “Cinta de Plata” y “El Norteño”. Salían de Retiro a primera hora de la mañana, tres veces por semana, y usaban los ramales de trocha angosta que pasaban por Rosario, Cañada Rosquín, San Francisco, Córdoba, Jesus María, Frías, San Miguel de Tucumán y Güemes, donde se bifurcaba hacia Salta o San Salvador de Jujuy. Vale aclarar que usaban las estaciones que no eran del Mitre, sino Rosario Este en Rosario, Alta Córdoba en Córdoba y Tucumán Norte en Tucumán. La sección del Belgrano se cubría con trenes de Tucumán a La Quiaca, Salta a Pocitos, Embarcación a Formosa, etc, que corrieron hasta 1992/93. Por el contrario, los servicios que unían Córdoba con Catamarca y La Rioja desaparecieron mucho antes, en 1976, con la dictadura militar. También en ese tiempo cesaron los servicios locales que desde Córdoba iban a Cosquín, La Falda y Cruz del Eje (en el Belgrano) o Alta Gracia (en el Mitre). Aunque hoy parezca mentira, existieron trenes que unían Retiro con Río Cuarto. Tres veces por semana se cubría el servicio por Venado Tuerto y otras tres veces por Corral de Bustos. El tren a Río Cuarto desapareció en 1978. El servicio a Pergamino y Venado Tuerto sobrevivió hasta 1992. La mayoría de los ramales internos que cubren las provincias de Santa Fe y Córdoba dejaron de funcionar en los ’70, hasta principios de los ’90 solo se cubrían las líneas troncales principales. En cuanto a las provincias de Cuyo, el servicio lo cubría el ferrocarril San Martín. El tren principal por sus comodidades era “El Libertador” que unía Buenos Aires con Mendoza. Pero el más popular, y con clases pullman, primera, turista, camarote y comedor, era “el Aconcagua” que todas las noches partía de Retiro para unir Buenos Aires con las tres capitales cuyanas, San Luis, Mendoza y San Juan. Había además otros trenes como “el Zonda”, “el Cóndor”, el “Sanrafaelino” (de Retiro a San Rafael) y el “Sierras Grandes” (de Retiro a Villa Mercedes y Villa Dolores). Los servicios del San Martín los completaban los trenes de Retiro a Junín y Rufino. El Sarmiento (ex Ferrocarril Oeste) partía desde Once hacia el oeste bonaerense y La Pampa. En uno de sus ramales alcanzaba el sur de San Luis y Mendoza hasta llegar a General Alvear. Los servicios más conocidos eran “El Lucero” (Once – Villegas), “El Caldén” (Once – General Pico), “El Puelche” (Once – Toay) y “El Conquistador” (Once – Darregueira). Además el servicio troncal de Once a Bragado llegó a estar cubierto por más de cinco o seis trenes por día. Buena parte de estos servicios se mantuvieron hasta nuestros días aunque con muchas limitaciones. El Roca (ex Ferrocarril Sur) unía Constitución con el sur bonaerense, Rio Negro y Neuquén. Los ramales que debían unir la red principal con Chubut y Santa Cruz no se construyeron nunca. Este ferrocarril incluía el servicio a Mar del Plata, que en su apogeo llegó a tener hasta doce trenes por día durante las temporadas de verano, sobre el mismo tengo un post escrito hoy mismo. https://www.taringa.net/posts/info/19937475/El-Tren-a-Mar-del-Plata-de-ayer-a-hoy.html Fuera del servicio a Mar del Plata, el ramal más conocido del Roca era el de Bariloche. El tren, que corría tres veces por semana, pasaba por Olavarría, Bahía Blanca y Viedma, con dos clases de servicios, uno caro (“Los Arrayanes”) y uno menos costoso (“Lagos del Sur”). En la estación Jacobacci se combinaba con “la Trochita” hacia Esquel. Este tren no ha desaparecido del todo, aunque hace veinte años que ya no llega a Constitución, se brinda un servicio de Bariloche a Viedma. A Neuquén y Zapala corría el “Estrella del Valle” que tardaba casi un día en unir Constitución con Azul, Olavarría, Coronel Suarez, Bahía Blanca, Villa Regina, General Roca, Cipolletti, Neuquén, Plaza Huincul hasta llegar a Zapala, por citar solo algunas paradas. Este tren era vital para todo el centro-sud bonaerense, y la zona del alto valle de Neuquén y Río Negro. A Bahía Blanca existía también otro servicio, “El Bahiense” que era nocturno, y que también pasaba por Azul y Olavarría, pero desde allí usaba la vía de Pringles y Sierra de la Ventana. El Roca se cubría también con otros servicios, como los que unían Constitución con Daireaux y General Alvear, usando el ramal local que pasa por Cañuelas; y hacia Tandil corría el tren “El Tandilense”, además pasaba también por Tandil, el “Brisas del Mar” que llegaba a Necochea (estación Quequén) y además otro servicio que desde Tandil alcanzaba Tres Arroyos. Con excepción del tren a Tres Arroyos, desaparecido definitivamente a fines de 1989, los demás continuaron su existencia bastante más alla de los ’90, aunque con muchos cambios. Por ejemplo, los trenes a Tandil circularon por la vía Maipú (y no por Rauch), y en un tiempo breve, llegó a pasar el tren a Necochea por Balcarce, para luego desaparecer definitivamente. Curiosamente, aunque por un tiempo no muy largo, el Roca tuvo el único ramal que se construyó después de 1945, un pequeño tramo del ramal de General Guido a General Madariaga que alcanzó Pinamar. Se inauguró en tiempos de la gobernación de Duhalde y el servicio duró por lo menos una década. La línea del Roca también se completaba con trenes que desde Ezeiza iban a Monte, y desde Alejandro Korn (o Glew) hacia General Belgrano y Chascomús. Estos desaparecieron a principios de los ’90, aunque durante el kirchnerismo llegó a existir un tren a Chascomús. En cuanto a la sección La Plata, cubierta por los ramales del área metropolitana, desde allí había ramales que llegaban a Magdalena y Pipinas, desactivados totalmente a fines de los ’70. El Roca poseía una gran cantidad de ramales con un potencial importante que pudieron haber hecho del ferrocarril un gran vínculo para unir ciudades como Mar del Plata, Tandil, Olavarría, Tres Arroyos, Necochea, Bahía Blanca, etc con trenes regionales; lo mismo el Mitre en Santa Fe y Córdoba, lamentablemente ni al Estado Nacional ni a los gobiernos provinciales jamás le interesó esto desde los años ’50, y la consecuencia fue el abandono de los ramales, operado desde 1960 en adelante. Nuestra mirada sobre los trenes finaliza con el Urquiza, los trenes que unían la estación Federico Lacroze en Buenos Aires con las tres provincias mesopotámicas, Entre Ríos, Corrientes y Misiones. El más conocido de estos trenes era “El Gran Capitán” que unía Lacroze, Zarate, Basavilbaso, Villaguay, Concordia, Monte Caseros, Paso de los Libres, Santo Tomé y Posadas. Era un tren diario hasta su desaparición en 1993. Luego retornó algunos años en tiempos del kirchnerismo, pero solo dos veces por semana, y con demasiadas limitaciones, para luego desaparecer. Hermano del “Gran Capitán” era “El Correntino” que unía Lacroze con Corrientes. Estos dos trenes iban juntos hasta Monte Caseros, donde se bifurcaban. “El Correntino” pasaba por Curuzú Cuatiá, Mercedes y Empedrado, entre otras estaciones. Hubo también trenes de Corrientes a Goya, desaparecido en 1978, y un ramal que unía la capital correntina con Mburucyá, desaparecido a fines de los ’60. Los servicios a Entre Ríos los cubrían los trenes que desde Lacroze partían a Paraná (Río Paraná), Concordia (Salto Grande) y Concepción del Uruguay. Además hasta principios de los ’90 corrieron trenes de Paraná a Concordia. Los servicios a Gualeguaychú desaparecieron en los ’70; y la línea regional de Paraná a Diamante, en los 60. El servicio del Urquiza se completaba con un tren dentro de la provincia de Buenos Aires, que unía Lacroze con Giles, Carmen de Areco, Salto y Rojas. Perduró hasta fines de los ’90. Aunque suene a ciencia ficción no pierdo las esperanzas que alguna vez los trenes vuelvan a circular por todo el país. Hoy en la prensa se lamenta la inexistencia de los trenes en el interior pero cuando en los ’90 Menem lo hizo, aplaudieron. Y el pueblo lamentablemente convalidó con el voto la destrucción ferroviaria. Esto ocurrió en 1992/93. En el ’95 en todas las provincias ganó Menem, y en los pueblos por donde dejó de pasar el tren ganó por cifras contundentes. Ningún gobernador, ningún intendente se quejó, y los senadores y diputados aplaudieron no vaya a ser cosa que Carlitos los dejará sin su banca, total “la gente está chocha con el uno a uno”. Tampoco la oposición al menemismo le prestó atención al tema. En realidad el único político que se opuso con medidas concretas, manteniendo gran parte de los trenes en su provincia hasta donde los recursos se lo permitieron, fue Duhalde, gobernador bonaerense. Pasada la nefasta década menemista, y tras el desastre de la Alianza, como todos sabemos llegó el kirchnerismo. Durante doce años amagaron con muchos proyectos tendientes a reconstruir los ferrocarriles, y hasta se plantearon trenes de alta velocidad de Buenos Aires a Rosario, Córdoba y Mar del Plata, y otro de media velocidad a Mendoza. Todo chamuyo como sabemos y llegó la tragedia de Once (marzo 2012). Ahí sí Randazzo empezó a trabajar aunque ya era tarde, y solo se pudo hacer algo, no mucho, en los ramales del área metropolitana y traer algunos trenes nuevos para prestar unas pocas frecuencias a ciudades como Rosario, Córdoba o Mar del Plata, por ejemplo. En el mundo se apuesta a trenes de alta velocidad, y el tren es siempre el principal medio de transporte entre las ciudades. El micro es un transporte típico de los países atrasados, pobres y subdesarrollados. Solo los países que tienen trenes tienen futuro. No tenemos trenes y tampoco construyen autopistas. El país que tenemos. Eso sí, mientras tanto Mauricio, Cristina, Sergio y los demás te van a seguir pidiendo el voto.
Los Gorilas posando mientras piensan como cagar al pueblo Desesperado ante el regreso de CFK y con encuestas secretas que le dan a la ex Presidenta porcentajes superiores al 42 % en intención de voto y más de catorce puntos de ventaja sobre los candidatos de “Cambiemos” el gobierno ha decidido dibujar encuestas donde dan otro panorama. Lo dice una encuesta de Management & Fit. Esteban Bullrich tiene un 28,5% de intención de voto y Cristina 27,8%. Massa está cerca, con 24,1%. Obviamente, la encuesta la publicó el diario Clarín, medio oficial por excelencia. La única realidad es que CFK arrasará en las PASO de agosto y es la única esperanza que queda ante este gobierno gorila que tiene como objetivo llevar a cabo un ajuste salvaje con millones de despidos después de octubre. Y aclaro, para que no haya dudas, que no soy peronista ni nunca lo seré, para mí Perón fue un tirano demagogo y Evita una farsante, mientras que los mejores presidentes fueron Hipólito Yrigoyen, Arturo Illía y Raúl Alfonsín, dirigentes que no fueron perfectos, pero NO ROBARON.

Europa está en convulsión, y principalmente España… El proceso independentista catalán esta muy avanzado y es muy posible que quizás esta nación con lengua propia, la catalana, se independice del Reino de España este mismo año. Lamentablemente para quienes amamos el deporte sabemos que es probable que el BARCELONA FC deje de ser lo que es y se reduzca a ser el único equipo competitivo de la pequeña liga catalana. Hoy por hoy los vascos están calladitos pero una vez que se independice Catalunya de España, es inevitable que EUSKADI, el PAÍS VASCO o las VASCONGADAS (como le llamaban en tiempos despectivos en la época de FRANCO), también se independice. Y esto puede ocurrir en otros meses. La independencia de Catalunya y Euskadi llevará inexorablemente a una crisis terminal de la Monarquía Española y los españoles deberían reclamar cuanto antes la III República. Catalunya reclamará parte de Aragó, el Pais Valenciá y las Illers Balears, mientras que Euskadi hará lo propio con Navarra, La Rioja y Santander. No somos optimistas sobre el futuro inmediato de España. Otras naciones que pueden llegar a surgir en Europa en los próximos años son FLANDES (que planea separarse de Bélgica), VALONIA (la zona de Bélgica de habla francesa), por lo que el REINO de BÉLGICA también colapsaría. También hay movimientos independentistas en varias regiones alemanas (Baviera, Prusia, Renania, etc) e Italia (Padania, Dos Sicilias) pero aún no han logrado la popularidad suficiente. Por el contrario, sí es muy probable que Austria se incorporé nuevamente a ALEMANIA, en un nuevo ANCHLUSS. Un caso aparte son las Islas Británicas, se sabe que más temprano que tarde, Gales y Escocia se independizarán, mientras que el Ulster solicitará su ingreso a la República de Irlanda, por lo que la corona británica quedará reducida a Inglaterra. Sin embargo, hay un dato adicional: el imparable avance del Islam en toda Europa. En poco tiempo, diez años a más tardar, los musulmanes dominarán toda Europa, esto provocará el surgimiento de decenas, quizás cientos, de califatos por toda Europa donde se implantará la ley islámica, y toda aquel que no profese esta religión será pasado a degüello.

El 14 de mayo de 1989 los argentinos elegimos para que nos gobierne a la fórmula del PARTIDO JUSTICIALISTA integrada por el entonces Gobernador de La Rioja, CARLOS SAUL MENEM, y su adalater, EDUARDO DUHALDE, intendente de Lomas de Zamora hasta 1987. En realidad MENEM era candidato del FREJUPO, un engendro cuya sigla respondía a "FRENTE JUSTICIALISTA DE UNIDAD POPULAR" que además del JUSTICIALISMO la integraban otros partidos menores de escasa figuración como el PARTIDO INTRANSIGENTE, el MOVIMIENTO DE INTEGRACION Y DESARROLLO, la DEMOCRACIA CRISTIANA, los CONSERVADORES POPULARES y algún que otro mamarracho. Ninguno de estos partidos tuvo participación en el gobierno posterior de Menem, y solo se limitaron a ganar alguna banca por hay, como el líder del PI, el viejo Alende que encabezó la lista del FREJUPO en la Provincia de Buenos Aires. Los porcentajes fueron del 47% de los votos contra el 37 % de EDUARDO ANGELOZ, candidato de la UNIÓN CÍVICA RADICAL, y Gobernador de Córdoba. Muy atrás tercero, quedó el Ingeniero ALVARO ALSOGARAY, con el 5% de los votos. De esta manera, el JUSTICIALISMO se recuperaba de la derrota sufrida seis años antes cuando ALFONSÍN venció a LUDER. MENEM llegó al poder con un discurso populista y nacionalista, proclamando que iba a hacer la "REVOLUCIÓN PRODUCTIVA" y el "SALARIAZO" aunque sin dar precisiones de que se trataba esto. El gobierno de ALFONSÍN atravesaba dificultades económicas muy serias como consecuencia de la HIPERINFLACION, y por ello MENEM era claro favorito para ganar las elecciones. No obstante, se especulaba con que MENEM no lograra la mayoría en el Colegio Electoral, lo cual abría una serie de interrogantes. Incluso se especulaba con que ALSOGARAY hiciera una alianza con ANGELOZ para impedir que el JUSTICIALISMO regresara al poder. Las cifras finales del escrutinio le dieron a MENEM la mayoría absoluta en el Colegio Electoral. Menem prevaleció en 20 distritos, logrando resonantes triunfos en la Provincia de Buenos Aires (51 a 28%) y en Santa Fe (51 a 31 %). También ganó en forma aplastante en Santa Cruz (54%), en la epoca en que NESTOR KIRCHNER era intendente. ENTRE RÍOS, gobernada por otro crapula del peronismo, JORGE BUSTI, también le dio el triunfo con el 52%. En Mendoza también se impusó el peronismo aunque por el 42%. La Rioja, el feudo de Menem, le dio el triunfo a su caudillo con el 68 %. Angeloz ganó en Capital, Córdoba, Chubut, y sorprendentemente, también en Salta, gracias a que un partido local (el Renovador) apoyó su candidatura. Como se sabe, una vez electo, el LÍDER del PERONISMO, resolvió llevar a cabo una serie de políticas neoliberales: - Destrucción del Aparato Productivo - Destrucción de la Red Ferroviaria - Sumisión total al Fondo Monetario Internacional - Privatización de las Empresas Públicas - Cierre Masivo de Fábricas - Importaciones Masivas - Endeudamiento Externo - Desempleo masivo - Multiplicación de la POBREZA El PERONISMO en su totalidad aplaudió los planes de MENEM y cuando asumió la presidencia, todos cantaron la Marcha Peronista Luego vino la epoca del UNO a UNO, pero esa es otra historia
Hace 60 años atrás, la Revolución Libertadora proscribió al peronismo y a su líder, el depuesto presidente Juan Domingo Perón. Durante dieciesiete años la proscripción al peronismo se mantuvo, se levantó recién a finales de 1972. El peronismo pudo así participar de las elecciones del 11 de marzo de 1973 con la sigla del “FREJULI” (Frente Justicialista de Liberación). Pero su líder, Juan Domingo Perón, por un artilugio legal de la dictadura de Lanusse, no pudo ser candidato. Debido a ello, la fórmula del FREJULI fue Héctor Campora – Vicente Solano Lima con dos famosos sloganes “Campora Solano Lima unidos para triunfar” y “Campora al gobierno Perón al póder”. Hoy, sesenta años, la historia vuelve a repetirse. Carlos Menem, el discípulo dilecto de Perón, ha sido proscripto. Por una insolita decisión de la cámara electoral, no podrá ser candidato. Una vez más, el justicialismo sufre la proscripción, justo ahora que l as encuestas le dan una intención de voto a senador con más del 50% en La Rioja. Estamos hablando del estadista que guió los destinos de la Argentina de 1989 a 1999, el creador del “Un peso, un dólar”, de “no es nesario…”, de los cohetes a de Córdoba a Japón en una hora, el que dijo “ramal que para, ramal que cierra”, el que nos llevó al primer mundo con las relaciones carnales con los Estados Unidos, el dos veces electo presidente por el pueblo argentino, tres veces electo gobernador y otras dos veces senador por los riojanos… El pueblo debe salir a la calle a defender a Carlos Menem, su líder y conductor. De lo contrario, los gorilas que hoy están en el gobierno, proscribirán también a Cristina Fernández de Kirchner y luego a todo el Movimiento Nacional Justicialista.

Según diversos estudios (encuestas, focus group, resultados de las PASO, etc), la coalición oficialista “CAMBIEMOS” ganará las elecciones de octubre, este es el panorama distrito por distrito. En “Otros” se incluye al Evolución de Martín Lousteau (Ciudad de Buenos Aires) Unión por Córdoba (Córdoba) Frente Renovador de la Concordia (Misiones) Movimiento Popular Neuquino (Neuquén) Salta Somos Todos (Salta) Partido Socialista (Santa Fe) Frente Cívico de Santiago del Estero Dado que es una elección legislativa lo que importa no son los votos sino las bancas; todo indica que la fuerza de derecha liderada por el presidente Mauricio Macri obtendrá un triunfo contundente, y seguramente se profundizarán la entrega del país a la usura internacional, aumentará la pobreza y el desempleo todo acompañado de ajuste y la represión.
Antes de asesinar a Luis Scola y después de asesinar a Marcos Milinkovic, la “Mujer Queso” asesinó a varias decenas de hombres. Sería muy aburrido contar a uno estos crímenes cometidos por la asesina. Además no variaron mucho de los anteriores, la asesina los fue matando a unos con cuchillo, a otros con revolver. A algunos los apuñalaba salvajemente, a otros los ejecutaba a balazos con un revolver siempre provisto de un buen silenciador. Pero hay uno de estos crímenes que merece ser contado, el de Cristián Fabbiani, conocido como el “Ogro”. Hacía bastante tiempo que la asesina lo tenía como una de sus potenciales víctimas. Reunía todos los requisitos pues cumplía con el target que la “Mujer Queso” buscaba. Era patón, calzaba cuarenta y cinco, con eso bastaba. La asesina sabía que no sería difícil seducirlo y efectivamente así fue. Durante varios días anduvo cerca de la concentración del equipo donde Fabbiani jugaba en ese momento, y en una ocasión, consiguió que el “Ogro” la invitara a su departamento. Así fue que la asesina fue al departamento del “Ogro” Fabbiani con la unica intención de asesinarlo. Tuvieron sexo, y tras las relaciones sexuales, el Ogro invitó a la chica a comer en ese mismo departamento. - Mirá Ogro – le dijo la chica – me encantaría comer con vos, y por eso traje algo que te va a gustar mucho. Se que sos de muy buen comer. - ¿En serio? ¿Qué trajiste? – preguntó Fabbiani. - Esto – la chica abrió un paquete con un enorme Queso – un Queso Gruyere, esos de muchos agujeros, mirá es bien grande. Fabbiani vio el Queso y lo agarró desesperado, lo puso encima de la mesa. Parecía un hambriento que hacía meses que no disfrutaba de una buena comida. Comenzó así a comer el Queso. La asesina se dio cuenta que era el momento que necesitaba, tomó un enorme cuchillo, y se acercó hacia donde estaba el Ogro. El futbolista le daba la espalda, la asesina empuñó el cuchillo, lo levantó y se lo clavo en la nuca a Fabbiani. La asesina, como siempre, se llevó de recuerdo los zapatos y las medias de su víctima. Así fue asesinado Cristián Fabbiani, por comer Queso. Si querés conocer más asesinatos de esta sanguinaria asesina serial de hombres y otros cuentos sangrientos busca el Blog "Cuentos Sangrientos" en Google
Carlos Calvo, el Primer Quesón Junio de 1985, cuando la Argentina estaba en el auge de la primavera alfonsinista, del Plan Austral y la selección nacional disputaba las eliminatorias para clasificar al Mundial de México… El protagonista de nuestro relato es un joven que en aquellos tiempos ya había pasado los treinta años… su nombre era Carlos Calvo. Como la calle que atraviesa los barrios porteños de San Telmo, Constitución, San Cristobal y Boedo. Tocayo de un famoso actor de gran éxito en la TV de aquellos años. El parecido físico de Carlos Calvo con Carlos Calvo era asombroso. Eran muy parecidos, aunque nuestro Carlos Calvo era algo más alto (1,87 m) y muy patón (calza 46). La vida de Carlos Calvo podría haber sido la rutinaria vida de un trabajador con mujer e hijos, nada diferente para contar. El tema es que a Carlos le gustaba el juego, y por el juego, tenía enormes deudas… Esa era la perdición de Carlos: el juego. Ocurrió entonces que una mañana cuando Carlos se dirigía al trabajo, dos hombres lo interceptaron y lo metieron dentro de un auto: - Carlos, lo siento mucho, pero Don Crapulone quiere verte. - ¿Don Crapulone? Le voy a pagar… necesito… - Sin explicaciones Carlos, o mejor dicho, eso se lo tendrás que decir a Don Crapulone. Rato después Carlos estaba ante el capo mafia Don Giovanni Crapulone. - Nos debes mucho dinero Carlos – le dijo Don Crapulone a Carlos – pero soy muy benevolente, no se como, pero deberás conseguir el monto que nos adeudas. Un mes de plazo. Hoy es 4 de junio. Hasta el 4 de julio. De lo contrario, ya sabés a que atenerte. Se acabó la paciencia. Carlos estaba realmente desesperado. La cifra era mucha para él, que era un humilde trabajador. Encima ese día llegó tarde a la oficina. Su jefe, un hombre de unos 45 años que también se llamaba Carlos y se apellidaba Cazón, lo notó muy nervioso. Lo llamó a su despacho. - ¿Ocurre algo Carlos? Lo notó muy nervioso, muy distraído, hoy llegó dos horas más tarde. - Mire Señor Cazón, tengo un problema, una deuda muy importante, por eso estoy nervioso. - ¿Deuda importante? ¿De qué cifra estamos hablando? - Dos mil australes. - ¿Dos mil australes? Por eso no es nada, Carlos… - Para usted no lo será, yo tengo esposa, hijos, es imposible… - ¿Y a que se debe la deuda? - Dígamos que es por el maldito vicio del juego. - ¿El Juego? Bueno mire Carlos, creo que nada es casualidad, o mejor dicho todo es causalidad, yo lo puedo ayudar. No solo tengo ese dinero, sino que está podría darle algo más. Carlos escuchaba asombrado eso, de repente, de estar en un problema sin solución y con amenaza de muerte, estaba ante una posibilidad cierta de superarlo… - Claro que no le saldrá gratis – dijo el señor Cazón. - Por supuesto, le devolveré el dinero… - No, Carlos, esto no es un préstamo. Yo le doy el dinero, no le doy dos mil, le doy tres mil, pero a cambio tendrá que realizar un trabajo extra para mí. - ¿Un trabajo extra? - Sí… - Estoy dispuesto a hacer lo que sea… - El trabajo extra consiste en asesinar a mi esposa… Carlos reaccionó asombrado ante el ofrecimiento de su jefe. No supo que contestar. De deudor podía convertirse en un asesino. Y no en un asesino cualquiera, sino en un asesino de mujeres. - Tranquilo Carlos – le dijo el señor Cazón – le doy un par de días para que me conteste. He sido claro. Usted tiene un problema. Y yo también. Pues bien, aquí tenemos una solución que nos puede ayudar a los dos. Pasó un día, y al día siguiente el señor Cazón recibió la respuesta de Carlos. - Aceptó señor Cazón – dijo Carlos – no tengo alternativa. Así fue Carlos Calvo se convirtió en asesino. Cuenta la leyenda que consiguió un enorme cuchillo para cometer el asesinato. También guantes, polera, una chaqueta y hasta un pasamontañas, todo de color negro. Ingresó al departamento del señor Cazón cuando este se encontraba en una cena empresarial, simuló ser un ladrón, sorprendió a la mujer y la apuñaló salvajemente. Fueron unas cuarenta y siete cuchilladas. Cuando terminó el asesinato, Carlos recordó que en una serie televisiva de aquel entonces, “El Pulpo Negro”, los asesinos tiraban un pulpito a sus víctimas. Carlos entonces, aún con el cuchillo ensangrentado en sus manos, decidió hacer lo mismo… ¿Pero que sería lo que tiraría? Se fijó todo lo que había alrededor, en la escena del crimen, nada lo convenció para tirarle a su víctima… había muchos adornos, demasiados, Carlos ingresó entonces a la cocina, abrió la heladera, y vió una enorme horma de Queso Holandés en la misma. - ¿Porqué no? – pensó Carlos – el Queso. El Asesino del Queso. Siempre con los guantes negros, agarró el Queso, y regresó al lugar donde estaba el cadáver de la mujer. Carlos tiró el Queso sobre la mujer asesinada. - Queso – dijo en voz alta. Nacieron así los Quesones, los Carlos asesinos, cuyos crímenes comenzarón a multiplicarse de manera exponencial, sobre todo en la década siguiente, pero esa es otra historia… Carlos recibió la paga y saldó así la deuda. En los meses y años siguientes siguió asesinando mujeres a veces por encargo, a veces por placer, siempre tirando Quesos. Los crímenes atribuyeron los asesinatos a un asesino serial al que los medios bautizaron como “el Quesón”. Así nacieron los Quesones. De su mujer se divorció, para involucrarse con Ana, una modista de la alta sociedad. Carlos asesinó a un par de amigas de Ana, hasta que finalmente fue descubierto, juzgado y condenado a Perpetua. Esta historia se inmortalizó en el relato “El Asesino, el Queso y la Dama”, pero esa es otra historia…