Hace 60 años atrás, la Revolución Libertadora proscribió al peronismo y a su líder, el depuesto presidente Juan Domingo Perón.
Durante dieciesiete años la proscripción al peronismo se mantuvo, se levantó recién a finales de 1972. El peronismo pudo así participar de las elecciones del 11 de marzo de 1973 con la sigla del “FREJULI” (Frente Justicialista de Liberación).
Pero su líder, Juan Domingo Perón, por un artilugio legal de la dictadura de Lanusse, no pudo ser candidato. Debido a ello, la fórmula del FREJULI fue Héctor Campora – Vicente Solano Lima con dos famosos sloganes “Campora Solano Lima unidos para triunfar” y “Campora al gobierno Perón al póder”.
Hoy, sesenta años, la historia vuelve a repetirse.
Carlos Menem, el discípulo dilecto de Perón, ha sido proscripto.
Por una insolita decisión de la cámara electoral, no podrá ser candidato.
Una vez más, el justicialismo sufre la proscripción, justo ahora que l as encuestas le dan una intención de voto a senador con más del 50% en La Rioja.
Estamos hablando del estadista que guió los destinos de la Argentina de 1989 a 1999, el creador del “Un peso, un dólar”, de “no es nesario…”, de los cohetes a de Córdoba a Japón en una hora, el que dijo “ramal que para, ramal que cierra”, el que nos llevó al primer mundo con las relaciones carnales con los Estados Unidos, el dos veces electo presidente por el pueblo argentino, tres veces electo gobernador y otras dos veces senador por los riojanos…
El pueblo debe salir a la calle a defender a Carlos Menem, su líder y conductor.
De lo contrario, los gorilas que hoy están en el gobierno, proscribirán también a Cristina Fernández de Kirchner y luego a todo el Movimiento Nacional Justicialista.