Meditar, tomar un baño o trotar pueden aliviar la tensión diaria. Con un poco de tiempo y disposición podrá aliviar los dolores musculares y dejar la mente lista para dar nuevas batallas.
El trabajo, los gastos y el ritmo de vida pueden hacer que el día a día sea estresante y lleno de tensión, para combartir eso, presentamos cinco formas para relajarse y liberarse de las preocupaciones sin gastar mucho dinero.
Aprenda a meditar: Todo lo que usted necesita para meditar es un lugar cómodo para sentarse, relajarse y dejar su mente en blanco. Cierre los ojos y concentrese en el ritmo de su respiración. Si los pensamientos se agolpan en su mente no les preste atención e intente mantenerse con la mente limpia durante cinco minutos. Puede repetir la experiencia aumentando poco a poco el tiempo de las sesiones.
Baño de espuma o con agua caliente: Las sales de baño y jabones líquidos para baños de espuma, se encuentran ftoxinascilmente en tiendas especializadas y son económicos. Si usted incluye dos medidas de sales o espuma a su bañera y disfruta un poco del agua, logrará liberar la tensión muscular, además de eliminar toxinas y sentirse mejor.
Si le resulta difícil adquirir las sales o baños de espuma, no se preocupe, una prolongada ducha caliente ayudará a liberar la tensión.
Ejercicios de relajación: Intente aliviar la tensión del cuerpo con un método llamado “Relajación muscular progresiva”. Siéntese con la espalda recta, los pies en el piso y con las manos reposadas sobre las rodillas. Apriete cada grupo muscular, (cuellos y hombros, abdomen…) durante 20 segundos y luego relajelos. Comience por la cabeza hasta llegar a los pies.
Realice ejercicios de repetición: Practicar ejercicio es una de las mejores formas de acabar con el estrés. Para relajarse, realice actividades repetitivas como caminar o correr, así puede concentrarse en el ritmo del ejercicio dejando la mente libre de pensamientos.
Encuentre una pose relajante: Aunque no conozca el yoga, la posición “mariposa” es fácil de realizar. Siéntese en el piso, coloque dos almohadas a los lados para que sus rodillas reposen sobre cada uno de ellas y junte los pies. Deje los brazos sueltos a los lados del tronco y permanezca en esa posición durante algunos minutos. Intente concentrarse en el ritmo de su respiración