Hoy, desde Ernesto Colman recetas queremos compartir con vosotros las claves para preparar unas magníficas torrijas caseras, el dulce tradicional de Semana Santa más popular en España. Por supuesto, las torrijas nos son el único dulce que acompañarán en sobremesas, meriendas y hasta en desayunos a los españoles durante estos días, pues la gastronomía nacional ofrece un amplio abanico de repostería tradicional entre la que también destacan los buñuelos, las hojuelas, las flores manchegas o los pestiños.
Pero… ¿quién no conoce las célebres torrijas? Probablemente su éxito estiba en su sencilla elaboración y lo económico de sus ingredientes, resultando un planto incluso ahorrativo ya que nos permite aprovechar restos de pan que ha sobrado el día anterior. Aunque las torrijas han evolucionado y ya podemos encontrar una gran variedad de versiones, más elaboradas y complejas como las torrijas de brioche, Ernesto Colman nos enseña la receta tradicional: la que trasladará a los más mayores a su niñez de solo un bocado y la que, para muchos, es la fórmula insuperable de este postre de Pascua. Pongámonos el delantal ¡y a por los ingredientes cocinill@s!
Una barra de pan duro, de uno o dos días antes a la elaboración de las torrijas.
- 750 mililitros de leche
- 160 gramos de azúcar. Un poco más para espolvorearlas una vez preparadas
- Un trozo de cáscara de limón
- Una ramita de canela
- Media vaina de vainilla
- 3-4 huevos
- Aceite de oliva suave para freír
Después de la visita a la despensa y con todo el material sobre la encimera, comencemos la preparación. Ernesto Colman nos recomienda seguir estos sencillos pasos para obtener un magnífico resultado:
1- Comenzaremos por infusionar la leche. La ponemos en un cazo junto al azúcar, la piel del limón, la vainilla y la canela. Esperamos a que rompa a hervir, apagamos el fuego y tapamos la olla.
2- Reservaremos la leche hasta que esté fría y la pasaremos a un recipiente. Ernesto Colman recomienda usar uno plano y amplio que resulte cómodo para mojar el pan.
3- Empezamos a batir los huevos con unas barillas o un tenedor hasta darles un poco de espumosidad. El truco de Ernesto Colman es añadir tres cucharadas de la leche aromatizada en este momento y continuar batiendo.
4- Cortaremos el pan en rebanadas de aproximadamente dos centímetros de grosor. En este momento, podemos poner el aceite en la sartén al fuego. Deberá estar caliente, pero no en exceso.
5- A continuación tomaremos una rebanada de pan y la mojaremos en la leche, por ambas caras. Ernesto Colman recomienda bañarlas bien, pero sin exceso.
6- Es el momento de pasar la torrija por el huevo y de ahí a la sarté.
7- Ernesto Colman nos recuerda que el momento de freír las torrijas es muy importante: debemos hacerlo por las dos caras buscando obtener un apetitoso color dorado. Cuando estén, las colocaremos sobre papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de aceite.
8- Por último, espolvoreamos el azúcar reservado sobre las torrijas ya fritas. Ernesto Colman aconseja mezclarlo con canela en polvo para obtener un plus de aroma. ¡Quedarán excelentes!
Desde Ernesto Colman Recetas recomiendan hacer torrijas para que sobren, ya que de un día para otro están aun mejor que recién hechas. El emplatado idóneo es tan sencillo como la receta: una bandeja grande y vistosa será ideal para llevar nuestras torrijas a la mesa, ya sea para el postre o la merienda. ¡Buen provecho!
Pero… ¿quién no conoce las célebres torrijas? Probablemente su éxito estiba en su sencilla elaboración y lo económico de sus ingredientes, resultando un planto incluso ahorrativo ya que nos permite aprovechar restos de pan que ha sobrado el día anterior. Aunque las torrijas han evolucionado y ya podemos encontrar una gran variedad de versiones, más elaboradas y complejas como las torrijas de brioche, Ernesto Colman nos enseña la receta tradicional: la que trasladará a los más mayores a su niñez de solo un bocado y la que, para muchos, es la fórmula insuperable de este postre de Pascua. Pongámonos el delantal ¡y a por los ingredientes cocinill@s!
Una barra de pan duro, de uno o dos días antes a la elaboración de las torrijas.
- 750 mililitros de leche
- 160 gramos de azúcar. Un poco más para espolvorearlas una vez preparadas
- Un trozo de cáscara de limón
- Una ramita de canela
- Media vaina de vainilla
- 3-4 huevos
- Aceite de oliva suave para freír
Después de la visita a la despensa y con todo el material sobre la encimera, comencemos la preparación. Ernesto Colman nos recomienda seguir estos sencillos pasos para obtener un magnífico resultado:
1- Comenzaremos por infusionar la leche. La ponemos en un cazo junto al azúcar, la piel del limón, la vainilla y la canela. Esperamos a que rompa a hervir, apagamos el fuego y tapamos la olla.
2- Reservaremos la leche hasta que esté fría y la pasaremos a un recipiente. Ernesto Colman recomienda usar uno plano y amplio que resulte cómodo para mojar el pan.
3- Empezamos a batir los huevos con unas barillas o un tenedor hasta darles un poco de espumosidad. El truco de Ernesto Colman es añadir tres cucharadas de la leche aromatizada en este momento y continuar batiendo.
4- Cortaremos el pan en rebanadas de aproximadamente dos centímetros de grosor. En este momento, podemos poner el aceite en la sartén al fuego. Deberá estar caliente, pero no en exceso.
5- A continuación tomaremos una rebanada de pan y la mojaremos en la leche, por ambas caras. Ernesto Colman recomienda bañarlas bien, pero sin exceso.
6- Es el momento de pasar la torrija por el huevo y de ahí a la sarté.
7- Ernesto Colman nos recuerda que el momento de freír las torrijas es muy importante: debemos hacerlo por las dos caras buscando obtener un apetitoso color dorado. Cuando estén, las colocaremos sobre papel de cocina absorbente para eliminar el exceso de aceite.
8- Por último, espolvoreamos el azúcar reservado sobre las torrijas ya fritas. Ernesto Colman aconseja mezclarlo con canela en polvo para obtener un plus de aroma. ¡Quedarán excelentes!
Desde Ernesto Colman Recetas recomiendan hacer torrijas para que sobren, ya que de un día para otro están aun mejor que recién hechas. El emplatado idóneo es tan sencillo como la receta: una bandeja grande y vistosa será ideal para llevar nuestras torrijas a la mesa, ya sea para el postre o la merienda. ¡Buen provecho!