Shiva dijo:
"Al principio, y refinando gradualmente el sonido de cualquier letra, despertate…"
¿Cómo podés hacerlo? Andá a un templo, buscá un gong o una campana; tomala en tus manos y esperá; primero, hacete totalmente conciente; el sonido va a estar ahí y vos no vas a perderte el principio.
Primero, hacete totalmente conciente, como si tu vida dependiera de esto, como si alguien te fuera a matar en este mismo momento y vos tenés que despertarte... Estate alerta como si fuera una amenaza de muerte; y si hay pensamientos, esperá, porque los pensamientos son sueños; con pensamientos no podés estar conciente; cuando estás conciente, no hay pensamientos, entonces, ¡esperá! Cuando sientas que ya no hay ni un solo pensamiento, ni una sola nube y que estás alerta, entonces podés empezar con el sonido…
Observá el instante en el que el sonido todavía no llegó, después cerrá los ojos, y observá el instante en que el sonido nace... Golpeá la campana o gong: después, andate con el sonido... El sonido se vá a hacer cada vez más y más lento, cada vez más sutil, más sutil, más sutil... hasta desaparecer; después, seguí con el sonido… Mantenete siempre conciente, alerta; andate con el sonido hasta el mismísimo fin... Observá los dos polos del sonido: el principio y el fin...
Hacelo con algún sonido externo como un gong, una campana, o cualquier cosa, después cerrá los ojos...
Pronunciá una letra cualquiera para tus adentros -Aúm o cualquier otra- y después hacé el mismo experimento. Es difícil, por eso lo hacemos primero para afuera. Una vez que lo puedas hacer para afuera lo vas a poder hacer para adentro. Bueno, hacelo. Esperá que tu mente esté vacía y después hacé el sonido internamente. Sentilo, viajá con él, andate con él hasta que desaparezca por completo.
Te vá a llevar bastante tiempo hasta que puedas hacerlo; vas a necesitar unos cuantos meses, por lo menos tres; en estos tres meses, vas a volverte cada vez más y más conciente…
Tenés que observar el estado previo y el estado posterior al sonido, no tenés que perderte nada; una vez que estés lo suficientemente conciente como para observar el principio y el final de un sonido, a través de este proceso, vas a llegar a ser una persona totalmente distinta…
"Al principio, y refinando gradualmente el sonido de cualquier letra, despertate…"
¿Cómo podés hacerlo? Andá a un templo, buscá un gong o una campana; tomala en tus manos y esperá; primero, hacete totalmente conciente; el sonido va a estar ahí y vos no vas a perderte el principio.
Primero, hacete totalmente conciente, como si tu vida dependiera de esto, como si alguien te fuera a matar en este mismo momento y vos tenés que despertarte... Estate alerta como si fuera una amenaza de muerte; y si hay pensamientos, esperá, porque los pensamientos son sueños; con pensamientos no podés estar conciente; cuando estás conciente, no hay pensamientos, entonces, ¡esperá! Cuando sientas que ya no hay ni un solo pensamiento, ni una sola nube y que estás alerta, entonces podés empezar con el sonido…
Observá el instante en el que el sonido todavía no llegó, después cerrá los ojos, y observá el instante en que el sonido nace... Golpeá la campana o gong: después, andate con el sonido... El sonido se vá a hacer cada vez más y más lento, cada vez más sutil, más sutil, más sutil... hasta desaparecer; después, seguí con el sonido… Mantenete siempre conciente, alerta; andate con el sonido hasta el mismísimo fin... Observá los dos polos del sonido: el principio y el fin...
Hacelo con algún sonido externo como un gong, una campana, o cualquier cosa, después cerrá los ojos...
Pronunciá una letra cualquiera para tus adentros -Aúm o cualquier otra- y después hacé el mismo experimento. Es difícil, por eso lo hacemos primero para afuera. Una vez que lo puedas hacer para afuera lo vas a poder hacer para adentro. Bueno, hacelo. Esperá que tu mente esté vacía y después hacé el sonido internamente. Sentilo, viajá con él, andate con él hasta que desaparezca por completo.
Te vá a llevar bastante tiempo hasta que puedas hacerlo; vas a necesitar unos cuantos meses, por lo menos tres; en estos tres meses, vas a volverte cada vez más y más conciente…
Tenés que observar el estado previo y el estado posterior al sonido, no tenés que perderte nada; una vez que estés lo suficientemente conciente como para observar el principio y el final de un sonido, a través de este proceso, vas a llegar a ser una persona totalmente distinta…