Para 12 barquitas de calabacín (2 por persona)
800 grms. de patatas para cocer (se puede usar puré de patatas industrial)
2 calabacines grandes muy frescos
150 g de cebollas
1/2 pimiento rojo
1/2 pimiento verde
9 champiñones medianos
Lata de tomate troceado de 410 grms. (peso escurrido)
3 latas pequeñas de atún
400 ml de leche aprox (según el tipo de patata)
100 g de mantequilla
1 paquete grande de 3 quesos especial para gratinar
Perejil fresco
Aceite de oliva
Pimienta negra
Sal
Pelar las patatas y cocer al vapor. Aplastar con un tenedor (o un pasapurés) y condimentar con sal. Pasar a un bol. Añadir la mantequilla fundida, remover, e ir echando poco a poco la leche bien caliente. Batir con unas varillas para que se integre todo. Debe quedar una crema fina con la consistencia suficiente como para poder napar los calabacines.
Como podéis ver en la foto yo he aplastado las patatas con un robot de cocina que lleva astas en lugar de cuchillas. Pero si no tenéis practica mejor hacerlo a mano porque hay que conocer hasta donde se pueden triturar/aplastar. Si nos pasamos la patata queda con una textura pegajosa que no resulta nada agradable.
También podéis hacer un puré de patatas industrial pero algo más líquido de lo habitual.
Lavar y cortar los calabacines. Cocinar en una bandeja para horno con un chorrito de aceite de oliva a 180º hasta que estén blandos.
Escurrir el atún de su aceite.
Sofreír en aceite de oliva la cebolla cortada bien fina. Cuando esté pochada añadir los pimientos también cortados bien pequeños. Dejar que se ablanden y echar el tomate. Cuando veáis que todo el conjunto toma color añadir los champiñones troceados. Condimentar todo con sal, perejil fresco picado, y pimienta negra. Cuando los champiñones cambien de color introducir el atún desmenuzado en el sofrito. Mezclar bien, y reservar.
Vaciar las barquitas de calabacín con una cucharita. Rellenar con el sofrito y colocar en la misma bandeja para horno.
Napar con el puré de patatas los calabacines. Colocar el queso por encima e introducir en el horno para que se gratinen.
Servir inmediatamente bien caliente.
UN PURÉ DE PATATAS PERFECTO.-
Cocer las patatas poniéndolas en una olla con agua fría salada y llevarla lentamente a ebullición.
En esta receta las he cocido al vapor, eso permite obtener unas patatas más secas.
También se pueden cocer con piel. Eso evita que la patata se deshaga y absorba demasiada agua. El puré siempre se debe preparar con patatas hervidas calientes, nunca frías.
Otro consejo importante: Por lo general no hay que batir las patatas porque se vuelven pegajosas.
La excepción es cuando hay que hacerlo porque facilita la receta como en el caso de las cremas o las coberturas. En esta receta las proporciones de patata, mantequilla y leche hace que ésta circunstancia se note menos porque queda más líquida. No obstante si queréis hacer la cobertura con pasapuré, y batir con unas varillas os quedará genial, e incluso mejor.
Para un puré para guarnición es recomendable aplastarlas con un tenedor, prensa, o con el pasapurés y añadir luego la mantequilla derretida y los líquidos (leche o caldo) bien calientes. Eso permitirá también controlar el espesor del puré. Terminar de mezclar con unas varillas manuales y ya estará listo para servir.