El pollo pasó de ser un animal salvaje a ser domesticado hace miles de años. Desde las granjas tradicionales hasta la industrialización de su carne.
Si bien se cree que la crianza de gallinas y pollos se originó en la zona que hoy es la India hace casi cinco mil años, para nosotros, pareciera que toda la vida el consumo de la carne de este animal, preparado al horno, a la cacerola, en sopa, o con la novedosa modalidad del pollo en bolsa .
Pasarían muchos años hasta que miles de pollos sean criados y se propaguen por las rutas comerciales de las legiones romanas por todo el Imperio, aunque se comprobó que los celtas al norte de Europa tenían pollos domesticados antes de que César invadiera lo que hoy se conoce como Inglaterra.
Para los romanos, el gallo era un animal que identificaba a Marte, Dios de la Guerra. Su uso era mayormente simbólico y religioso, y se lo ofrecían en sacrificios a los dioses. No se sabe cuántas veces al año y si era una práctica tan usual pero hay documentación que así lo refiere.
En cambio, su carne y los huevos de las gallinas se usaban con fines alimenticios. Ya en el cristianismo, el canto del gallo simboliza la resurrección de Jesús en el arte religioso. Es por esto que se puede ver una veleta con la silueta de un gallo en lo más alto de los campanarios.
El gallo fue también el emblema de la Primera República Francesa, y es un signo de abundancia y de la buena suerte en Portugal. Cabe destacar que el pollo en bolsa es un plato muy típico en Lisboa que suele llevar condimentos y vegetales típicos de la región.

Si bien se cree que la crianza de gallinas y pollos se originó en la zona que hoy es la India hace casi cinco mil años, para nosotros, pareciera que toda la vida el consumo de la carne de este animal, preparado al horno, a la cacerola, en sopa, o con la novedosa modalidad del pollo en bolsa .
Pasarían muchos años hasta que miles de pollos sean criados y se propaguen por las rutas comerciales de las legiones romanas por todo el Imperio, aunque se comprobó que los celtas al norte de Europa tenían pollos domesticados antes de que César invadiera lo que hoy se conoce como Inglaterra.
Para los romanos, el gallo era un animal que identificaba a Marte, Dios de la Guerra. Su uso era mayormente simbólico y religioso, y se lo ofrecían en sacrificios a los dioses. No se sabe cuántas veces al año y si era una práctica tan usual pero hay documentación que así lo refiere.
En cambio, su carne y los huevos de las gallinas se usaban con fines alimenticios. Ya en el cristianismo, el canto del gallo simboliza la resurrección de Jesús en el arte religioso. Es por esto que se puede ver una veleta con la silueta de un gallo en lo más alto de los campanarios.
El gallo fue también el emblema de la Primera República Francesa, y es un signo de abundancia y de la buena suerte en Portugal. Cabe destacar que el pollo en bolsa es un plato muy típico en Lisboa que suele llevar condimentos y vegetales típicos de la región.