La alimentación diaria, que comúnmente se le llama la dieta de una persona, tiene un impacto profundo y efectos notables en muchos aspectos de la salud. Específicamente la restricción de calorías es un factor que ayuda a prolongar el índice de vida en muchas especies, especialmente en la humana. La restricción calórica, también conocida como moderación al comer, no sólo es el secreto para la longevidad de muchas personas, sino que ayuda a retrasar o a evitar la aparición de enfermedades crónicas y degenerativas como el cáncer, la diabetes, ateroesclerosis, enfermedades circulatorias y neurodegenerativas entre otras.
Aunque no está definida la cantidad de calorías que debe restringirse, se toma como válido un 30 a un 40% de las calorías diarias ingeridas de acuerdo al índice de actividad física y al gasto de energía de cada persona. Se sabe que la restricción o disminución de la cantidad de comida al día, beneficia aspectos de la salud tanto en personas sanas, como en personas con sobrepeso o con obesidad declarada.
En personas de 50 a 60 años, y de ahí en adelante, la restricción de calorías debiera ser una tarea por cumplir, es decir, después de estas edades, ya no es necesario comer tanto, como si no hubiera un mañana, más bien, se debe comer poco para que lo haya.
El ejercicio, siempre se repetirá hasta el cansancio es fundamental para la conservación de la buena salud y de la movilidad del cuerpo, así que un poco de gimnasia, caminata, deporte o simplemente movimiento constante diario, es básico para el cuerpo.
Como dijimos, no hay oficialmente una definición de lo que significa una dieta de restricción calórica en general, pero básicamente significa comer menos, consumir alimentos ricos en nutrientes como frutas y verduras frescas, jugos de zanahorias y verduras, cereales (avena, mijo, cebada, etc.), semillas (calabaza, ajonjolí, girasol), frutos secos (almendras, nueces, avellanas) en poca cantidad y evitar aquellos productos que sólo aportan calorías vacías como los preparados con harinas y azúcar refinada y los derivados de productos animales cuya digestión, asimilación y desecho requieren de un gran esfuerzo por parte del organismo.
También es importante mencionar que al enfocarse en restringir la cantidad de alimentos en el plato, es con la finalidad de mejorar la salud a largo plazo y no sólo de lograr una pérdida de peso inmediata.
La restricción de alimentos debe adoptarse como una forma de comer a largo plazo y como parte del estilo de vida. Recuerde que si come menos, puede prevenir la aparición de enfermedades potencialmente debilitantes y por lo tanto, puede vivir muchos más años.
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