Acerca del whisky
El whisky es una bebida espirituosa bastante robusta, pero para conservarlo a la perfección debemos tener algunos cuidados. Les presentamos algunas recomendaciones para mantenerlo en estado óptimo durante varios años. Además, podrán encontrar algunos datos sobre sus orígenes y características para disfrutarlo como Dios manda.
Es recomendable que el whisky esté guardado en un lugar oscuro, fresco y seco, lejos de la luz solar, ya que si está en contacto directo con la luz de sol, el color de esta bebida se puede aclarar. La temperatura recomendable es menor a 21º
Una buena idea para su conservarlo es colocar la botella dentro de una caja, ya que la luz artificial también lo puede llegar a perjudicar.
Al contrario de los vinos, las botellas de whisky se guardan paradas y no acostadas. El contacto con la tapa puede dañar el whisky.
Con respecto al tiempo que puede estar almacenado, si la botella está cerrada se puede guardar por tiempo indefinido, ya que la cantidad de alcohol que contiene hace que no caduque. Las botellas de whisky sin abrir se pueden guardar durante años sin que su sabor y aroma se modifiquen.
Una vez que la botella está abierta, la cantidad de tiempo que puede durar dependerá de la cantidad de aire que quede dentro de la botella. El aire es enemigo de las bebidas espirituosas: una vez que entra en contacto con la bebida comienza a oxidarla y a cambiar el sabor y su composición molecular.
El aire que quede dentro comenzará a interactuar con el whisky y a alterar sus características, cuanto más aire más rápido se deteriorará. Una botella de whisky abierta puede llegar a durar un año sin que sus cualidades se deterioren demasiado.
Origen y características
De origen escoses, su inmejorable calidad y características diferenciales, reside en tres pilares fundamentales:
-El agua dulce, pura y mineral, de altísima calidad que recorre el suelo escocés.
-La utilización de turba (fósil vegetal natural del suelo de Escocia) durante el proceso de secado-malteado de la cebada, que le confiere al Scotch su particular aroma y sabor ahumado.
-La experiencia, tradición y dominio de la técnica de la doble destilación que posee el pueblo escocés. Luego, cada uno de sus whiskies madura por un periodo menor a los tres años en cascos de roble.
Si bien muchos sostienen que el mismísimo San Patricio, patrono del pueblo irlandés, llevo desde los monasterios de Irlanda a los de Escocia, no solo el cristianismo sino también los secretos de la destilación, esta discusión sobre el origen del Whiskey es tan remota como la bebida misma.
Lo cierto es que el Irish Whiskey ha sido una pieza fundamental en la historia y desarrollo de esta bebida a escala mundial.
Sus principales características y su inconfundible suavidad se aprecian debido a su triple destilación, ausencia de “turbeado” durante el proceso de secado-malteado y la mezcla de cereales malteados y sin maltear en el momento de su elaboración.
Degustación
La gran diferencia con respecto a la degustación de vinos es la presencia masiva del alcohol, que hace difícil a veces, la separación delos otros componentes y aromas del Whisky.
La “nariz” de un whisky será la combinación mas o menos rica de diversos elementos que se pueden clasificar en:
-Picante-acre: presencia de alcohol, característica presente en Whiskies jóvenes o muy fuertes.
-Floral afrutado: Cuando los bouquets están eclipsados por el olor a ahumado. La variedad de aromas florales se halla a menudo fundida.
-Amaderado: Se aprecian aromas del tonel, madera suave como también aromas a jerez o cedro que aportan riqueza y sutilidad
“On the Rocks” (con hielo) es una de las formas de beber Whisky mas habitual y conocida. En este caso hay que cuidar que el hielo sea de agua pura o mineral para no perjudicar la calidad y apreciación del Whisky.
El whisky también se decanta
¿A quién no le gusta decantar el vino al servirlo? ¿Y por qué no hacer lo mismo con el whisky? La experiencia visual, además de los aportes que ya hemos dicho anteriormente que brinda la decantación, merece la pena para cualquier bebida.
Y el whisky no queda fuera de este ritual. Además, el decantador es una pieza ornamental que siempre queda a tono con la decoración de una casa. Digamos que el gusto al servir el whisky es doble.
Los invito entonces a tomar un vaso, unos hielos (o no, dependiendo la preferencia de cada uno), y recostarse en un sillón a tomarse un tiempo con un buen whisky. Les aseguro que con un decantador será mucho mejor.
Este decantador de whisky con forma de globo terráqueo queda muy decorativo. Simplemente debes girar el mundo de este a oeste y servirte lo que quieras.
Fuente Consultada: www.elgrancatador.com
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