Existen muchos mitos alrededor del cuidado del pelo, pero más allá de su aspecto, podés aprender más acerca de cómo obtener un cabello más fuerte y sano. Uno de los dichos populares alrededor del cuidado del cabello es el que sostiene que hay que cortarlo periódicamente para que mejore su salud en general y prevenir su caída. Esto no es cierto. El pelo que vemos es tejido muerto, por lo que cortarlo no aumenta ni perjudica su salud. Si queremos hacer un paralelo con las plantas, lo que sí es importante es que las raíces del pelo estén saludables, por lo cual es fundamental nutrirlo desde ahí. El folículo pilosebáceo, que es la “fábrica” del pelo, se encuentra muy profundo dentro de la piel y ni se entera del corte, pero sí de los nutrientes que le brindamos.
Caída o ciclo natural
Entonces, ¿cómo prevenir o detener la caída?, ¿cómo contribuir a su fortalecimiento, para que se vea más sano? Antes que nada, hay que saber que la caída diaria de pelo suele ser normal. Es común que en los seres humanos el pelo se caiga fuertemente una o dos veces por año, sobre todo durante la primavera y el otoño, pero siempre dependiendo de los ciclos de cada uno. Pueden caer hasta cincuenta pelos por día, mientras nos peinamos o lavamos la cabeza, por ejemplo. Cada pelo vive alrededor de tres años, después entra en etapa de reposo. Cuando uno cae, rápidamente es reemplazado por uno nuevo originado en el mismo folículo, y el ciclo de crecimiento comienza otra vez. Sólo debe llamar nuestra atención una caída excesiva; a veces no nos damos cuenta de cuánta cantidad perdemos, pero una evidencia casi siempre infalible es ver si hay pelos en la almohada cuando despertamos.
La alopecia
Alopecia es el término médico para denominar la disminución o falta de cabello en una zona que normalmente posee. Pueden padecerla las personas que atraviesan un cuadro de estrés, trastornos sistémicos (tiroideos, anemia, entre otros) o ciertas enfermedades. Se recomienda consultar con el médico de cabecera para realizar los estudios que permitan evaluar su causa, ya que en estos casos se debe tratar la patología de base, porque si no, la caída no se revierte. También existe un tipo especial de alopecia llamada androgénica, que puede heredarse tanto de la familia paterna como de la materna. Se suele presentar entre los 20 y 30 años. En las mujeres se manifiesta a través del afinamiento del pelo, mientras que en los hombres puede generar una menor densidad del cabello, que resulta en la formación de entradas y calvicie en la parte superior de la cabeza. En estos casos, se debe consultar con el médico, ya que hay tratamientos disponibles (con medicamentos, masajes o hasta transplante capilar, entre otros) que pueden ayudar a mejorar la cabellera.
Buena nutrición = pelo más sano y brillante
Un cabello sano y fuerte crece 1 cm aproximadamente por mes, pero para ello la raíz tiene que estar muy bien nutrida. Una de las mejores formas de ayudarlo es llevando una alimentación saludable. El pelo está constituido en su mayor parte por proteínas, que a la vez están presentes en las uñas y la piel. Por eso, hay que fortalecerlo aportándole proteínas y aminoácidos, entre otros nutrientes. Llevar una alimentación balanceada permitirá que el pelo reciba todos los nutrientes que necesita.
Caída o ciclo natural
Entonces, ¿cómo prevenir o detener la caída?, ¿cómo contribuir a su fortalecimiento, para que se vea más sano? Antes que nada, hay que saber que la caída diaria de pelo suele ser normal. Es común que en los seres humanos el pelo se caiga fuertemente una o dos veces por año, sobre todo durante la primavera y el otoño, pero siempre dependiendo de los ciclos de cada uno. Pueden caer hasta cincuenta pelos por día, mientras nos peinamos o lavamos la cabeza, por ejemplo. Cada pelo vive alrededor de tres años, después entra en etapa de reposo. Cuando uno cae, rápidamente es reemplazado por uno nuevo originado en el mismo folículo, y el ciclo de crecimiento comienza otra vez. Sólo debe llamar nuestra atención una caída excesiva; a veces no nos damos cuenta de cuánta cantidad perdemos, pero una evidencia casi siempre infalible es ver si hay pelos en la almohada cuando despertamos.
La alopecia
Alopecia es el término médico para denominar la disminución o falta de cabello en una zona que normalmente posee. Pueden padecerla las personas que atraviesan un cuadro de estrés, trastornos sistémicos (tiroideos, anemia, entre otros) o ciertas enfermedades. Se recomienda consultar con el médico de cabecera para realizar los estudios que permitan evaluar su causa, ya que en estos casos se debe tratar la patología de base, porque si no, la caída no se revierte. También existe un tipo especial de alopecia llamada androgénica, que puede heredarse tanto de la familia paterna como de la materna. Se suele presentar entre los 20 y 30 años. En las mujeres se manifiesta a través del afinamiento del pelo, mientras que en los hombres puede generar una menor densidad del cabello, que resulta en la formación de entradas y calvicie en la parte superior de la cabeza. En estos casos, se debe consultar con el médico, ya que hay tratamientos disponibles (con medicamentos, masajes o hasta transplante capilar, entre otros) que pueden ayudar a mejorar la cabellera.
Buena nutrición = pelo más sano y brillante
Un cabello sano y fuerte crece 1 cm aproximadamente por mes, pero para ello la raíz tiene que estar muy bien nutrida. Una de las mejores formas de ayudarlo es llevando una alimentación saludable. El pelo está constituido en su mayor parte por proteínas, que a la vez están presentes en las uñas y la piel. Por eso, hay que fortalecerlo aportándole proteínas y aminoácidos, entre otros nutrientes. Llevar una alimentación balanceada permitirá que el pelo reciba todos los nutrientes que necesita.