Si a usted le han diagnosticado diabetes, ya le habrán explicado que en esta enfermedad se elevan los niveles de glucosa o azúcar en la sangre, debido a la falta total o parcial de una hormona que secreta el páncreas llamada insulina. Esta hormona tiene la función de regular los niveles de glucosa en sangre, para que se gaste en forma de energía cuando sea necesario y si no se requiere en ese momento, pueda almacenarse en el hígado para cuando haga falta.
La insulina es necesaria para administrar la glucosa
Sabemos que todos los alimentos, ya sean grasas, proteínas o carbohidratos, se transforman en glucosa que circula libremente en la sangre. Cuando los niveles de glucosa alcanzan cierto grado, el páncreas responde liberando insulina.
Sin embargo, en algunas personas diabéticas, especialmente si son obesas, aunque el páncreas libera suficiente insulina, sus órganos y músculos no responden a su estímulo porque se han hecho resistentes a ella.
Cuando hay demasiada glucosa en la Sangre
Cuando el aumento de glucosa llega a niveles muy altos, el riñón debe dejarla escapar a través de la orina, pero los músculos, al no tener energía (glucosa) para gastar en sus movimientos, transforman sus propias grasas y proteínas en sustancias tóxicas como la acetona y se produce una gran acidez en el organismo.
A largo plazo, ante este estado de acidez se lesionan grandes vasos del cerebro, corazón, riñones, extremidades y los pequeños vasos de los ojos y riñones, y a sus manifestaciones la medicina les llama “complicaciones” de la diabetes.
Los síntomas de la diabetes no tratada serán: pérdida de peso, debilidad, emisión de gran cantidad de orina, sed excesiva, gran apetito, debilidad y atrofia muscular, incluso puede producirse el coma.
Existen dos tipos de diabetes, una que es de aparición en la infancia y en personas jóvenes y necesita la administración de insulina desde su comienzo, y otra cuyo inicio es a partir de los cuarenta años y se trata con dieta y ejercicio.
Tratamiento Natural de la Diabetes
* ALIMENTACIÓN:
La alimentación de la persona diabética, debe ser muy rica en fibras vegetales para favorecer la absorción lenta de la glucosa y evitar las elevaciones bruscas en la sangre. La fibra también ayudará a mantener el peso adecuado, pues en un 80 por ciento, los diabéticos están por encima de su peso. También, la fibra ayuda a regular los niveles de colesterol en sangre.
* Alimentos Recomendados:
Verdura gratinada o al vapor.
Cebolla y ajo, especialmente crudos.
Ensaladas de verduras amargas: endibias, diente de león, alcachofas.
Granos integrales como el arroz integral, en poca cantidad, pan de harina integral, requesón, leche ácida, yogur, kéfir.
Ensaladas: repollo, lechuga, berros, rábanos, espinacas tiernas, zanahoria.
Sopas de verduras con cereales.
Semillas: nueces, almendras, ajonjolí, calabaza: no más de una cucharada por día.
Levadura de cerveza: echar una cucharada a la ensalada o tomar 4 comprimidos al día.
Hojuelas de avena: 2 cucharadas por día (éste cereal está especialmente indicado en ésta dolencia).
Legumbres: frijoles, lentejas, garbanzos.
Aceites vegetales: oliva prensado en frío.
• FRUTA: de preferencia frutas ácidas como limones, toronja, piña, kiwi, fresas o peras y manzanas. No se debe consumir en exceso, frutas dulces como cerezas, ciruelas, sandía, melón, plátano, etc. Limitar el consumo de carne a 1 o 2 veces por semana.
• CARNE DE CERDO: Evitar completamente el cerdo y sus derivados, porque produce subidas y descontroles del azúcar en la sangre, se incluya la carne de cerdo, las salchichas, jamones, salamis y en nuestra cocina mexicana, los famosos tamales.
• AZÚCAR: Evitar el azúcar en todas sus formas (azúcar, blanco, moreno, fructosa y los productos hechos con harinas blancas o refinadas (pan, pastas, pasteles, repostería, etc.)
• ALCOHOL: Tampoco es aconsejable el alcohol porque produce bajadas bruscas de glucosa con malestar, sudoración y hasta pérdida del conocimiento.
Se debe comer despacio, masticando bien los alimentos, en un ambiente tranquilo, evitando comer mucho.
• PLANTAS MEDICINALES: Vaina de frijol: 7 vainas en un vaso de agua. Se hacen en infusión y se toma de 1 a 3 veces al día Hojas de nogal (2) y hojas de eucalipto (8) en un litro de agua. Tomar tres tacitas al día antes de las comidas. Sábila: se licúan dos hojas grandes de sábila con ½ kilo de melaza y tres cucharadas de ron. De la mezcla resultante, tomar una cucharada media hora antes de las comidas. Hacerlo durante diez días.
• EJERCICIO FÍSICO DIARIO: El ejercicio físico es muy importante tanto para la salud, y en la persona diabética se vuelve fundamental. Todos los días caminar, correr o practicar cualquier deporte o gimnasia. Si debe aplicarse insulina téngalo en cuenta para comer algo antes de hacer ejercicio. El ejercicio favorece el funcionamiento normal del páncreas para que libere la insulina necesaria y por tanto se regulen los niveles en sangre de la glucosa
• RELAJACIÓN Practicar dos veces al día ejercicios de relajación profunda. Encuentre un rincón o lugar de su casa donde nadie lo moleste, si fuera necesario enciérrese en el baño o en un closet. Siéntese sobre un cojín, cierre los ojos y concéntrese solamente en su respiración durante 15 minutos o más. Respire pausadamente y al inspirar, sienta como el aire penetra a través de sus fosas nasales y recorre todos los pasajes aéreos hasta llegar al fondo de sus pulmones. Espire también lentamente. No piense en nada más, sólo en que está respirando en forma relajada y lo bien que se siente estar a solas con usted mismo.
Puede imaginar que con cada inspiración entra junto con el aire una luz blanca, o dorada o verde claro y que al espirar sale humo negro o gris. La luz simboliza la vida y energía que penetra en su cuerpo y el humo, las preocupaciones, estrés, enfermedades o dolores que tenga en su cuerpo.
Revista Mundo Natural http://revistamundonatural.com/noticia.cfm?n=868#ixzz2FWvIv1WY