No voltees la carne constantemente: así no obtendrás una costra crujiente y la carne quedará seca, ya que todo el jugo pasará a la sartén. ¿Cómo saber que el filete ya se tiene que voltear? Mueve la sartén, si la carne «se mueve», quiere decir que ya es hora.
Los huevos dañados flotan en agua y no se deben consumir bajo ninguna circunstancia. Un huevo fresco se mantiene en el fondo del recipiente. Si el huevo queda aproximadamente en la mitad, quiere decir que tiene alrededor de 2-3 semanas pero aún se puede comer.
Preparar pescado en un asador sobre rojadas de limón es una buena idea: así no se pegará a la parrilla y el platillo absorberá el aroma cítrico.
Si necesitas con urgencia ablandar la mantequilla (para los emparedados, por ejemplo) y apenas la acabas de sacar del congelador, existe un truco: pon un vaso con agua en el microondas, caliéntalo. Tira el agua y tapa la mantequilla con el vaso, dentro de unos minutos estará lista para usar.
Un error común es poner demasiada carne en la misma sartén. Si en lugar de carne seca quieres obtener una carne jugosa, deja un poco de espacio entre los trozos.
Para que tu tabla de cortar no resbale por la mesa mientras picas los vegetales, pon debajo de ella una toalla de cocina.
Si necesitas una gran cantidad de huevos cocidos (por ejemplo, para ensaladas), es más rápido y cómodo prepararlos en el horno.