Nostalgia... (y finalmente, algo de resignación).

Correr, amar, dormir, coronar, anhelar, reprimirse... Y finalmente, resignar.
¡Esclavitud! Pero ya no; ahora es rutina.
Qué quedará de mí en vos, tan lejos, tan profundo en el tiempo, en la memoria del mundo, de una luna que nos supo ver mejor.
Radiantes y llenos de vida, de sueños, de dolor y rebeldía.
Qué queda acaso de mí en mí, otra cosa que un fantasma, un contorno vacío de esencia y gris.
Yo, que supe ser el vehículo de lo salvaje; del capricho, del ansia, de la muerte y la vida. De la pureza y la suciedad. De lo terrible y lo sublime de las cosas que no pueden ser jamás dichas. Jamás. Heme aquí. Más grande al fin. Y todo lo que supe ser, la oscuridad, la intensidad, la pasión y la agonía; el frenetismo... Pasó.
By A.H.

Correr, amar, dormir, coronar, anhelar, reprimirse... Y finalmente, resignar.
¡Esclavitud! Pero ya no; ahora es rutina.
Qué quedará de mí en vos, tan lejos, tan profundo en el tiempo, en la memoria del mundo, de una luna que nos supo ver mejor.
Radiantes y llenos de vida, de sueños, de dolor y rebeldía.
Qué queda acaso de mí en mí, otra cosa que un fantasma, un contorno vacío de esencia y gris.
Yo, que supe ser el vehículo de lo salvaje; del capricho, del ansia, de la muerte y la vida. De la pureza y la suciedad. De lo terrible y lo sublime de las cosas que no pueden ser jamás dichas. Jamás. Heme aquí. Más grande al fin. Y todo lo que supe ser, la oscuridad, la intensidad, la pasión y la agonía; el frenetismo... Pasó.
By A.H.