
Cardio en Elíptica
La bicicleta elíptica es el aparato de cardio ideal para ejercitar todo tu cuerpo, de pies a cabeza. Si lo que estás buscando es un poco de variedad e tu rutina de cardio entonces puede que una bicicleta elíptica sea la pieza de equipamiento ideal para quitarte unos buena cantidad de grasa corporal y tonificar.
Entre las principales ventajas de las elípticas podemos mencionar que es un aparato genial para cualquier estado o condición física que se tenga, desde principiantes hasta avanzados. Son ampliamente utilizadas en muchos gimnasios pero también están disponibles para su uso hogareño, y eso para muchos es una gran ventaja.
Estos aparatos vienen en todos los precios, pero como con todos estos equipamientos de cardio, mientras más plata pongas, más calidad y accesorios se conseguirán (lo que en el largo plazo se transforma en durabilidad)
Pero sacando todo lo que es el aparato en sí, el mayor beneficio de todos es lo que puede hacer por ti, después de todo qué es un aparato sin lo que puede hacer en ti ¿verdad? Hacer cardio en una eliptica puede ayudarte a bajar de peso, cambiar tu composición corporal, aumentar tus niveles de energía e incrementar tu salud en general con sólo 30 (sí, treinta) minutos al día. Un entrenamiento de entre 45 minutos y una hora sería ideal, pero en solo media hora puedes conseguir resultados más que respetables, en especial si le das a la máquina con buena intensidad.
No hay muchos aparatos de cardio que hagan lo que este hace, que es ejercitar todo tu cuerpo en un solo movimiento fluido. La máquina de remos tal vez es el otro que lo hace. En ambos se trata de un ejercicio que es un acondicionamiento completo, lo que usualmente devuelve resultados muy rápidos, en especial si se los combina con una alimentación saludable y con control de las cantidades.

Recomendaciones para su uso
Añadir una dosis diaria de al menos 20 minutos de ejercicio en una elíptica puede incrementar tus niveles de energía e incluso ayudar con algunos síntomas de la depresión y ansiedad. Súbete a la elíptica a primera hora en la mañana, luego haz tu vida normal, incluso con tu rutina de ejercicios normal.
Las elípticas emulan el movimiento similar al de esquí cross country. También puedes ejercitarte al revés concentrando el entrenamiento en otros músculos y en cualquier caso ejercitando la mayor parte de tu cuerpo, muchos músculos a la vez.
Nuestra manera preferida de conseguir un buen acondicionamiento con una elíptica es aumentando intensidad a tus ejercicios con intervalos, o bien desafiándote aumentando cada día un minuto o treinta segundos de buena intensidad. Como sea, las opciones de esta fantástica máquina de cardio son amplias.
Prueba en tu gimnasio, y si luego de un tiempo notas que los resultados valen la pena (como sabemos que los verás) por qué no pensar en tener una en casa de la que se beneficie también toda tu familia.

Cómo sacar el máximo beneficio de tu bicicleta elíptica
Con todo lo bueno que este aparato tiene para ofrecerte, comprar una máquina elíptica es una inversión que tu y todos los miembros de tu familia aprovechará. Una vez que la compres lo que resta será ejercitarte con constancia y hacerlo con ejercicios que te ayuden a lograr una buena salud cardiovascular y tonificar tu cuerpo sin caer en el sobreentrenamiento.
Los básicos son obligatorios
Cualquiera sea tu nivel de experiencia, calentar y luego enfriar es fundamental y obligatorio para todas y cada una de las veces que hagas ejercicio. Para que tengas una idea cinco minutos de calentamiento y cinco minutos de enfriamiento o bien de ejercicio a una intensidad muy baja al finalizar es a lo que debes apuntar. Los cinco de calentamiento son para preparar tu cuerpo para el entrenamiento de tus músculos, corazón y pulmones, y enfriar funciona a modo de relajación y para soltar los músculos así no nos duele luego de ejercitarnos, ni tampoco que nos duela tanto al día siguiente en caso de un entrenamiento intenso.
Anímate a jugar con las intensidades
Este consejo es una de las claves para conseguir los mejores resultados de tu bicicleta elíptica. Prueba empezando a ritmo lento por cinco minutos luego del tiempo de calentamiento, un ritmo que sea ligeramente superior al del calentamiento. Seguido realiza otros cinco minutos pero esta vez a una intensidad más potente. No tienes que excederte, simplemente aumentar el ritmo durante esos minutos. Luego hazlo en reversa a un ritmo moderado para acentuar el trabajo en la parte posterior de las piernas y también en la espalda y luego puedes hacer otros cinco minutos a un ritmo rápido. Finalmente te tomas cinco minutos para enfriar, bajar la marcha y estirar. Esta puede ser una buena manera de comenzar para las primeras semanas. Una vez que alcances el punto en que no sientas que te esfuerzas aumenta el tiempo de mayor intensidad hasta que llegues a los 30 a 45 minutos de este tipo de entrenamiento.
Los días de entrenamiento
Dos consejos sobre la cantidad de tiempo que deberías entrenar en tu elíptica a la semana. Entrena al menos 2 veces por semana
Lo más importante a la hora de ejercitarte es formar primero el hábito. Por lo tanto apunta a entrenarte en tu elíptica al menos dos veces a la semana si haces otro ejercicio como pesas, o por ejemplo si sales a correr. Y si solo pretendes utilizar la elíptica como forma de ejercicio apunta a tres o cuatro veces a la semana utilizando distintos programas fundamentalmente con diferentes intensidades.
Entrena día por medio
No te ejercites todos los días porque corres el riesgo de que tu cuerpo se acostumbre, eventualmente te estanques y los resultados dejen de aparecer. Limítate a ejercitarte día por medio por varios motivos: uno así tus músculos consiguen el descanso que necesitan, otro para evitar los estancamientos que mencionamos, y otra para evitar el aburrimiento. A propósito de este último punto siempre es conveniente contar con un plan de ejercicios alternativo para tener variedad y no perder la motivación.
Prueba estos consejos y pronto notarás que los resultados empiezan a aparecer y te sentirás mucho mejor, tanto físicamente por el ejercicio que haces como por el orgullo de haber creado del ejercicio un hábito que te beneficia.


