Hace tiempo que tengo ganas de ponerme un Restaurante. Inspirado en los distintos viajes que hice, y fascinado con el estilo de los últimos Restó que conocí recorriendo Chelsea y el Meat Packing, tomé la decisión de empezar a especializarme y estudiar a fondo las distintas opciones para poder traer a Buenos Aires un pedacito de esas experiencias inolvidables a nivel estético y culinario que considero que todos debemos vivir alguna vez.
Con los pies en la tierra, sé que no es una tarea fácil. Ya bien lo decían en el Reality de Donald Trump, que ponerse un restaurante es comparable con llevar adelante una empresa. Yo estoy dispuesto, porque me interesa. Sé que todo esto implica capacitarse, recorrer, conocer, probar y, principalmente, definir un estilo para lograr diferenciarse.
Si bien no hay que pensar los proyectos desde lo negativo, conocer algunas de las contra, nos puede hacer ampliar nuestra visión. Analizando un poco, pienso que la gran cantidad de competencia que hay hoy en día, es uno de ellos. Es por eso que previamente marcaba el tan importante punto de definir un estilo para lograr diferenciarse.
Estoy muy interesado, como amante del vino, en proponer una carta que recomiende el vino que mejor marida con cada uno de mis platos. Para esto, es fundamental poder ofrecer vino en copa, algo que hoy es mucho más posible con la oferta de Wine Dispenser con distintos tipos de uvas y variedades. Desarrollar un espacio con un marcado diferencial, estilo propio y personalidad es mi difícil objetivo, el que estoy dispuesto a alcanzar. Ya les voy a ir contando un poco más.
Con los pies en la tierra, sé que no es una tarea fácil. Ya bien lo decían en el Reality de Donald Trump, que ponerse un restaurante es comparable con llevar adelante una empresa. Yo estoy dispuesto, porque me interesa. Sé que todo esto implica capacitarse, recorrer, conocer, probar y, principalmente, definir un estilo para lograr diferenciarse.
Si bien no hay que pensar los proyectos desde lo negativo, conocer algunas de las contra, nos puede hacer ampliar nuestra visión. Analizando un poco, pienso que la gran cantidad de competencia que hay hoy en día, es uno de ellos. Es por eso que previamente marcaba el tan importante punto de definir un estilo para lograr diferenciarse.
Estoy muy interesado, como amante del vino, en proponer una carta que recomiende el vino que mejor marida con cada uno de mis platos. Para esto, es fundamental poder ofrecer vino en copa, algo que hoy es mucho más posible con la oferta de Wine Dispenser con distintos tipos de uvas y variedades. Desarrollar un espacio con un marcado diferencial, estilo propio y personalidad es mi difícil objetivo, el que estoy dispuesto a alcanzar. Ya les voy a ir contando un poco más.