
Conoce la localidad suiza donde cada habitante cultiva su propia comida
Existe una localidad cerca de Ginebra ( Suiza ) en la que casi todos sus habitantes producen su propia comida. Se trata de la localidad de Les Avanchets, y algunos dicen que se trata del epicentro mundial de los huertos urbanos.

Este pequeño municipio, de poco más de 5 mil habitantes, fue popularizado por el fotógrafo francés Yann Arthus-Bertrand en su conocido trabajo La Tierra desde el cielo.

Las primeras parcelas de tierra destinadas al cultivo de comida en Europa se establecieron a finales del siglo XIX, para dar a los trabajadores la oportunidad de mejorar su suerte. Suiza lleva aplicando esta política desde el fin de la Primera Guerra Mundial.

Tras el conflicto bélico el gobierno de Suiza , así como otros países de Europa, decidieron dar a los agricultores y trabajadores desempleados parcelas de tierra, con el fin de facilitar que pudieran reconstruir sus vidas, tras la devastación provocada por la guerra. Así comenzó la cultura de la agricultura urbana en el país.


En Les Avanachets la política de promoción de cultivo de huertos urbanos aún persiste. La mayoría de sus ciudadanos cultiva frutas y verduras orgánicas y saludables no solo para su propio gusto y consumo, sino también para compartirlos con los vecinos. De este modo se fomenta que los habitantes se alimenten de forma sana al tiempo que se genera una nueva forma de integración social..

Los residentes creen que los jardines urbanos son una respuesta precisa a las múltiples necesidades de los ciudadanos, las comunidades y el medio ambiente..

Estos huertos les permiten invertir su tiempo libre en pasatiempos útiles y tener contacto con otras personas que viven en el distrito..



Sin embargo, en Suiza , como en cualquier otro lugar urbanizado, el suelo urbano está muy contaminado y existe el peligro de contaminar las frutas y hortalizas cultivadas allí..

Como hacer una huerta orgánica en casa y no morir en el intento.

Un patio, una terraza o incluso un balcón son suficiente espacio para tener una huerta en medio de la ciudad. En cualquier rincón en el que entre una maceta se puede tener una planta para cosechar verduras orgánicas. Si bien requiere tiempo y dedicación, la fórmula resulta más que positiva: más plantas en los hogares, ahorro en las compras, ayuda a preservar el medio ambiente y alimentos más sanos.




Con las huertas en casa se consigue salir en cierta medida del sistema comercial de los alimentos, ayudás a preservar el medio ambiente porque esos alimentos no formaron parte de la cadena de transporte, así que no sumaron petróleo ni en su traslado ni en su empaque. Y por encima de todo, volvemos a descubrir los sabores reales de los alimentos, ya que no se usan compuestos ni químicos ni tóxicos en su desarrollo y 'el tomate tiene sabor a tomate
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