La postura de El Bailarín es una pose de equilibro muy conocida en la práctica del Yoga. Su denominación, El Bailarín, tiene su origen el sánscrito Natarajasana, un término formado por la unión de tres palabras: nata (bailarín), rajá (señor rey) y a-sana (postura).
Se trata de una postura sumamente elegante y repleta de plasticidad, capaz de transmitir fuerza física y mental a la vez que imprime serenidad.
Se trata de una postura sumamente elegante y repleta de plasticidad, capaz de transmitir fuerza física y mental a la vez que imprime serenidad.