
Consejos para decir adiós al insomnio
En la actualidad aproximadamente el 50% de los adultos sufren de insomnio, y 1 de cada 10 adultos tienen insomnio crónico. Afortunadamente existen tratamientos médicos y alternativos para lograr un sueño placentero.

La ciencia ha establecido que el déficit de sueño puede tener efectos serios y de gran alcance en la salud, ya que “perder una noche de sueño degrada nuestro desempeño de conducta neurológica, es decir, afecta nuestra agudeza mental”, dice Charles Czeisler, especialista del sueño del Hospital Brigham & Women´s en Boston.
Las personas que sufren de insomnio suelen tener durante el día cansancio, sueño, trastorno de memoria, falta de atención, irritabilidad, nerviosismo, ansiedad o depresión.
Pero ¿cuáles son las causas de esta enfermedad que cada día afecta no solo a las personas mayores, sino también a jóvenes y adultos?
Según investigaciones el insomnio es producido por factores psicológicos, por la falta de un estilo de vida saludable y por enfermedades físicas.
Entre las enfermedades físicas que producen insomnio están los cambios hormonales, irregularidad del metabolismo, problemas neurológicos, digestivos y cardiovasculares.
Así mismo, un estilo de vida donde se consuma bebidas energéticas, cafeína , alcohol, nicotina, uso de píldoras para dormir, horarios irregulares al acostarse o despertarse y una vida sedentarias, junto con factores psicológicos como la depresión, la esquizofrenia, el estrés, etc., son los grandes causantes de este trastorno que afecta a muchas personas en la actualidad.
Quienes padecen de insomnio se preguntan cómo terminar con él y qué hacer para lograr un sueño placentero. Para dar respuesta a estas preguntas presentamos algunos consejos para conseguir un sueño saludable y hacerle frente a esta enfermedad.
Cabe resaltar que es importante visitar un especialista en medicina del sueño, ya sea por insomnio agudo o crónico.


1. Prepararse para dormir
Lo primero que se debe hacer es enviarle ordenes al cerebro como “es hora de dormir”, está acompañada con del hábito de acostarse y levantarse a la misma hora todos los días, incluso los fines de semana, permite que el cuerpo entre en un ritmo de sueño.
Segundo, hacer respiraciones profundas, darse masajes con aceites esenciales o escuchar música instrumental donde se escuchen sonidos de la naturaleza (programarla por 30 minutos), o música de relajación como Sleep Harmony que utiliza una combinación de tecnología avanzada de vibración y meditación guiada para ayudar a dormir profundamente.
La idea es relajar el cuerpo y ayudarle a liberar las tensiones adquiridas durante el día.
Tercero, antes de acostarse es importante no haber ingerido ningún tipo de líquido dos horas antes, para no tener que ir al baño por la noche.
Comer una pequeña porción de fruta, para ayudar a que el triptófano cruce la barrera hematoencefática.
Tomar un baño o ducha de agua caliente antes de acostarse, para bajar la temperatura corporal, señal que el cuerpo recibe indicando que es hora de dormir.


2. Tener un estilo de vida equilibrado
Investigaciones han demostrado que el estilo de vida influye en el sueño de las personas.
Si estas llevan una vida equilibrada en todos los sentidos, tendrán un buen descanso por las noches.
Ocurre lo contrario con quienes no tienen una buena alimentación, no hacen ejercicios físico y mental.
Además, tener una rutina de ejercicios físicos y hacerse un chequeo de las glándulas suprarrenales, ya que según científicos han descubierto que el insomnio también es causado por el estrés adrenal.
Por otro lado, hay que acostarse antes de las 10 de la noche, esto porque el sistema adrenal del cuerpo recarga la mayor parte de su energía entre las 11 de la noche y la 1 de la mañana.
Y la vesícula biliar libera toxina durante este mismo periodo. Si se está despierto, estas toxinas se regresan al hígado, afectando la salud.
Por otro lado, es importante evitar el uso de medicamentos tanto como sea posible, evitar la cafeína , el alcohol, evitar los alimentos a los que puede ser sensible como; granos, lácteos y todo aquello que contenga azúcar.

3. Hacer de la habitación un santuario
El lugar donde se descansa debe cumplir con unas condiciones, que permitirá al cerebro reconocer que este es específicamente solo para dormir.
Condiciones como oscurecer lo más posible la habitación para el momento de ir a descansar.
Esto porque un poco de luz puede alterar el reloj biológico y la producción de melatonina y serotonina llevada a cabo por la glándula pineal.
Evitar prender algún tipo de luz durante la noche.
Utilizar un antifaz para cubrir los ojos y de esta manera bloquear la luz.
El reloj despertador no debe generar ningún tipo de ruido y estar lo más lejos posible, igual que cualquier dispositivo eléctrico.
Crear el hábito de que la cama es solo para dormir, no para ver televisión o trabajar.
También se debe evitar dormir con mascotas.


