Esta fruta ayuda a mantener el número de bacterias intestinales que ayudan a prevenir enfermedades provocadas por la ingesta excesiva de grasa.
Gustau NacarinoReuters
Para llegar a esta conclusión, los autores de este documento establecieron que 60 ratones seguirían cuatro dietas con diferentes niveles de grasa y mango y los mismos porcentajes de otros alimentos durante 12 semanas. Los resultados mostraron que los animales que consumieron mangos perdieron muchas menos bacterias intestinales beneficiosas.
El investigador principal, Edralin Lucas, subraya que ya se conocía que esta fruta tropical es "una fuente excelente de fibra y ofrece la posibilidad de evitar la obesidad, disminuir el nivel de azúcar en sangre y mejorar la inmunidad", pero ahora han comprobado que "ayuda a mantener la salud intestinal y regula los niveles de bacterias beneficiosas", escribe PR Newswire .
Eso sí, Lucas ha insistido en que aún tienen que demostrar si "estos resultados se pueden aplicar en los seres humanos".