El running está de moda, es un hecho, pero es un deporte de impacto que requiere tener en cuenta ciertas consideraciones antes de salir al parque a hacer kilómetros. Para empezar hay que hacerse un chequeo médico para comprobar que todo está bien. Después evitar estos errores que nos cuentan en la web Knowi.
Todo el mundo sabe correr
Es cierto que todos hemos tenido que correr en algún momento de nuestra vida, y que de pequeños nos encantaba, pero eso no significa que nuestra manera de correr, después de llevar años tumbados en el sofá sea la mejor. La postura a la hora de correr es fundamental para prevenir posibles lesiones. No corras nunca con tensión o agarrotado. Los brazos tienen que ir sueltos haciendo un ángulo recto en el codo y las manos cerradas. La cadera tendrá que estar alta y la zancada debe ser natural, sin forzarla.
Corro con lo primero que encuentro.
Error. Cierto que si quieres puedes correr en pijama, pero sólo si llevas las zapatillas adecuadas. Y aquí se abre un mundo... Lo más recomendable es que te hagas un análisis de la pisada que te dirá si eres pronador, supinador o tienes una pisada neutra. A partir de ahí escoge unas buenas zapatillas que se ajusten también a tu peso y al tipo de entrenamiento que quieras realizar.
Corro después de comer para bajar la comida
Acabas de comer y la conciencia te dice que salgas a correr ya, que ese cocido hay que bajarlo antes de que se instale para siempre en tu barriguita. Esto es un error tremendo. No tardarán en llegar las molestias porque estás interrumpiendo la digestión. Lo más sencillo es que comiences a notar el flato, pero si la comida ha sido muy pesada puedes incluso llegar a vomitar por el camino. Lo mejor y más recomendable para evitar este error es esperar dos horas entre la comida y la carrera.
"La semana que viene correré una maratón"
Poco a poco. No puedes pasar de dedicarte a dormir dos horas de siesta antes de la merienda a correr la maratón de NY. Y aunque hace años estuvieras en plena forma, si llevas tiempo sin hacer deporte, tu cuerpo te demostrará que la forma cuesta recuperarla. Así que no te plantees objetivos inalcanzables, sino metas que puedas ir cumpliendo poco a poco, con constancia, tesón y esfuerzo.
¡Estirar, menuda tontería!
Quizás uno de los errores del runner que comienza y no es consciente de lo necesarios que son los estiramientos antes de empezar cualquier actividad física y después. Toda la tensión que generamos cuando corremos más el estrés del día se quedará en nuestro cuerpo. De ahí que sea tan importante invertir unos 15 minutos en estirar.
-Con más capas que una cebolla.
Sudar no es obligatoriamente sinónimo de quemar calorías y es un error abrigarnos más de la cuenta, tanto en verano como en invierno porque hacemos que nuestro cuerpo se deshidrate más fácilmente. De ahí que también sea importante llevar ropa técnica adecuada a la actividad que vas a realizar y a la temperatura que haga.
Con agujetas no corro
Las agujetas son muy habituales sobre todo cuando se comienza a practicar running. Si esperas a no sentirlas, la próxima vez que salgas a correr probablemente las notarás de nuevo, y que tu cuerpo se adapte a los movimientos de la carrera será un proceso más lento y doloroso. Así que la solución para enmendar este error es sencilla: sal a correr con agujetas, desaparecerán antes y tu cuerpo se adaptará antes a las zancadas y demás movimientos.
Tratando de evitar estos típicos errores del runner principiante, lo mejor es que sigas un plan de entrenamiento lo más personalizado posible. En poco tiempo notarás mejoría y tu evolución será la motivación perfecta para seguir alcanzando objetivos.
Todo el mundo sabe correr
Es cierto que todos hemos tenido que correr en algún momento de nuestra vida, y que de pequeños nos encantaba, pero eso no significa que nuestra manera de correr, después de llevar años tumbados en el sofá sea la mejor. La postura a la hora de correr es fundamental para prevenir posibles lesiones. No corras nunca con tensión o agarrotado. Los brazos tienen que ir sueltos haciendo un ángulo recto en el codo y las manos cerradas. La cadera tendrá que estar alta y la zancada debe ser natural, sin forzarla.
Corro con lo primero que encuentro.
Error. Cierto que si quieres puedes correr en pijama, pero sólo si llevas las zapatillas adecuadas. Y aquí se abre un mundo... Lo más recomendable es que te hagas un análisis de la pisada que te dirá si eres pronador, supinador o tienes una pisada neutra. A partir de ahí escoge unas buenas zapatillas que se ajusten también a tu peso y al tipo de entrenamiento que quieras realizar.
Corro después de comer para bajar la comida
Acabas de comer y la conciencia te dice que salgas a correr ya, que ese cocido hay que bajarlo antes de que se instale para siempre en tu barriguita. Esto es un error tremendo. No tardarán en llegar las molestias porque estás interrumpiendo la digestión. Lo más sencillo es que comiences a notar el flato, pero si la comida ha sido muy pesada puedes incluso llegar a vomitar por el camino. Lo mejor y más recomendable para evitar este error es esperar dos horas entre la comida y la carrera.
"La semana que viene correré una maratón"
Poco a poco. No puedes pasar de dedicarte a dormir dos horas de siesta antes de la merienda a correr la maratón de NY. Y aunque hace años estuvieras en plena forma, si llevas tiempo sin hacer deporte, tu cuerpo te demostrará que la forma cuesta recuperarla. Así que no te plantees objetivos inalcanzables, sino metas que puedas ir cumpliendo poco a poco, con constancia, tesón y esfuerzo.
¡Estirar, menuda tontería!
Quizás uno de los errores del runner que comienza y no es consciente de lo necesarios que son los estiramientos antes de empezar cualquier actividad física y después. Toda la tensión que generamos cuando corremos más el estrés del día se quedará en nuestro cuerpo. De ahí que sea tan importante invertir unos 15 minutos en estirar.
-Con más capas que una cebolla.
Sudar no es obligatoriamente sinónimo de quemar calorías y es un error abrigarnos más de la cuenta, tanto en verano como en invierno porque hacemos que nuestro cuerpo se deshidrate más fácilmente. De ahí que también sea importante llevar ropa técnica adecuada a la actividad que vas a realizar y a la temperatura que haga.
Con agujetas no corro
Las agujetas son muy habituales sobre todo cuando se comienza a practicar running. Si esperas a no sentirlas, la próxima vez que salgas a correr probablemente las notarás de nuevo, y que tu cuerpo se adapte a los movimientos de la carrera será un proceso más lento y doloroso. Así que la solución para enmendar este error es sencilla: sal a correr con agujetas, desaparecerán antes y tu cuerpo se adaptará antes a las zancadas y demás movimientos.
Tratando de evitar estos típicos errores del runner principiante, lo mejor es que sigas un plan de entrenamiento lo más personalizado posible. En poco tiempo notarás mejoría y tu evolución será la motivación perfecta para seguir alcanzando objetivos.