hola a todos, bueno, este tipo de cosas, deben ser leidas, ya ke son importantes para la salud, es por esto ke lo posteo, es copi paste de otra pagina, pero la gente lee mas taringa ke otra cosa, sobre todo los jovenes
Consejos para una alimentación sana
Llevar una alimentación sana es indispensable para gozar de buena salud y reducir el riesgo de desarrollar determinadas enfermedades, como el cáncer o la diabetes.
1. Come abundantes carbohidratos complejos.
Alimentos como pan, cereales, patatas, arroz, frutas y verduras deberían suponer la base principal de nuestra alimentación. Muchas personas piensan que estos alimentos engordan. No obstante, los alimentos que más engordan son aquellos ricos en grasas. El problema consiste en que, en muchas ocasiones, los hidratos de carbono se toman con gran cantidad de grasa (por ejemplo, cuando las patatas se comen fritas, en vez de cocidas).
Los carbohidratos con frecuencia son ricos en fibra, que proporciona una sensación de saciedad que ayuda a controlar el apetito.
Para aumentar el consumo de este tipo de alimentos:
Incluye en la mayoría de tus comidas arroz, pasta, patatas cocidas o pan.
Para un mayor contenido en fibra, toma pan integral.
Si tomas cereales para el desayuno, procura que sean de alto contenido en fibra o cereales integrales (sin azúcar añadida).
2. Come abundantes frutas y verduras.
Se recomienda que comamos al menos 5 porciones de diversas frutas y verduras al día. Los beneficios que aportan son los siguientes:
Reducen las probabilidad de tener problemas de corazón o cáncer de intestino.
Son alimentos ricos en fibra, que ayudan a mantener sanos los intestinos, disminuyendo el riesgo de estreñimiento y diverticulosis.
Son ricos en vitaminas y minerales, sustancias indispensables para una buena salud.
Son bajos en grasas y calorías.
Una porción de fruta o verdura es equivalente a:
Una fruta grande, como una manzana o pera.
Dos frutas más pequeñas, como kiwis, ciruelas, etc.
Una taza de frutas pequeñas, cerezas, moras, etc.
Dos cucharones de macedonia de frutas.
Un cucharón de fruta desecada.
Una porción normal de cualquier verdura (unos dos cucharones)
Un bol de ensalada.
Algunos trucos para conseguir comer más fruta y verdura:
Prueba frutas y verduras que no hayas comido hasta ahora, así como diferentes formas de preparación: cocida, al horno, al vapor, en conserva, desecada, etc.
Añade trozos de fruta a los cereales del desayuno.
Incluye al menos dos vegetales diferentes en cada comida principal.
Toma zumos de frutas en las comidas.
Prueba nuevas recetas que incluyan fruta, como ciruelas secas o pasas; prepara postres (como puddings) que incluyan frutas.
Come vegetales para picar entre comidas, como zanahorias, fruta desecada (albaricoques, ciruelas), etc.
3. Come abundante fibra.
La fibra es la parte de la alimentación que no se digiere. Favorece el tránsito intestinal, reduciendo el estreñimiento. También ayuda a reducir los niveles de colesterol. Los alimentos más ricos en fibra son los carbohidratos complejos, y la fruta y verdura. Cuando ingieras una dieta rica en fibra, asegúrate de beber suficiente líquido: al menos seis u ocho vasos al día.
4. Come con moderación los alimentos ricos en proteínas
Los alimentos como el pescado, la carne, los frutos secos (nueces, cacahuetes, etc.), el pollo, etc., son ricos en proteínas. Las proteínas son necesarias para mantener la salud, pero la mayoría de las personas ingieren más proteínas de las necesarias. Además, algunas carnes tienen también un alto contenido de grasas. Come preferiblemente carne magra (sin grasa).
El aceite de pescado ejerce un efecto positivo sobre la salud: ayuda a equilibrar el estado de ánimo y protege el corazón. Esto es debido a los ácidos grasos omega 3 que contiene. Estos ácidos grasos ayudan a reducir las placas de ateroma que pueden formarse en las arterias y que pueden producir aterosclerosis. Los pescados ricos en omega 3 son los siguientes: arenques, sardinas, caballa, pescados ahumados, trucha, atún fresco (no enlatado), salmón, anchoas, pez espada.
Trata de comer pescado al menos dos veces a la semana, uno de los cuales debería ser rico en omega 3.
5. No comas demasiada grasa.
Una dieta baja en grasas ayuda a disminuir las probabilidades de padecer una enfermedad cardiaca, así como a reducir el peso. La cantidad total de grasa ingerida debe ser baja, aunque el tipo de grasa es también importante. No deben comerse demasiados ácidos grasos saturados, como los contenidos en la manteca o el tocino. Las grasas insaturadas, como el aceite de girasol, maíz, oliva, y las margarinas bajas en calorías son más sanas que los ácidos grasos saturados.
Consejos para reducir la cantidad de grasa en tu dieta:
No frías los alimentos; hazlos a la plancha, cocidos, hervidos, a la barbacoa, escalfados. Usa grasas insaturadas.
Usa carne magra y elimina cualquier exceso de grasa.
No añadas grasas innecesarias a la comida. Por ejemplo, usa margarinas bajas en calorías y no untes demasiada cantidad de margarina en las tostadas; no utilices demasiado aceite para preparar las comidas o aliñar las ensaladas.
No te excedas con alimentos como dulces, chocolate, galletas, etc.
Toma productos lácteos semidesnatados.
Evita las salsas.
6. No tomes demasiados alimentos o bebidas azucarados
Estos alimentos son ricos en calorías y el azúcar puede dañar los dientes.
Consejos para reducir la ingesta de azúcar:
Intenta no añadir azúcar al café o el té.
Reduce la cantidad de azúcar al elaborar los postres. Utiliza la fruta como una alternativa para endulzar tus recetas.
Toma bebidas sin azúcar. Dale a los niños agua como bebida principal durante las comidas.
Si comes chocolate y dulces, procura que sea en poca cantidad y tómalos como parte de alguna comida, en vez de tomarlos entre comidas.
6. No tomes demasiada sal.
El exceso de sal aumenta las probabilidades de desarrollar hipertensión. Se recomienda no tomar más de 5-6 gramos de sal al día, aunque la mayoría de las personas suelen tomar una mayor cantidad. Si te has acostumbrado a las comidas muy saladas, intenta reducir poco a poco la cantidad de sal utilizada, de modo que tu gusto por la sal vaya cambiando poco a poco y no notes la diferencia.
Consejos para reducir la cantidad de sal ingerida:
Usa hierbas y especias para dar sabor a las comidas, en vez de sal.
Limita la cantidad de sal usada al cocinar y no añadas sal a la comida en la mesa.
Elige alimentos cuyas etiquetas indiquen: "sin sal añadida"
Trata de evitar los alimentos precocinados, salsas muy saladas y sopas de sobre.
7. No te excedas con el alcohol
Beber una o dos unidades de alcohol diarias puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardiaca, pero beber por encima de esta cantidad puede crear serios problemas. El alcohol en exceso puede dañar el hígado, el cerebro, el páncreas, el estómago y el corazón. También puede provocar hipertensión. Además, el alcohol contiene muchas calorías, de modo que puede producir sobrepeso.
Una unidad de alcohol consiste en 10 dl o 8 gramos. Por ejemplo, una unidad de alcohol es equivalente a:
Un vaso de cerveza.
25 ml de bebidas como vodka.
80 ml de vino (un vaso pequeño de vino contendría una unidad y media de alcohol).
10 consejos para una alimentación infantil sana
1. Comer es divertido… ¡Disfruta la comida!
Una forma estupenda de disfrutar de las comidas es hacerlo en compañía de la familia y los amigos, en casa o en el colegio. Resulta interesante observar qué escogen los demás, o con qué rellenan sus bocadillos. ¿Has probado alguna vez a cambiar el tuyo a diario¿ Échale un vistazo a lo que llevas en la bolsa de la merienda o a lo que tienes en tu plato de comida ¿Cuántos tipos de frutas y verduras distintos ves?
2. El desayuno es una de la comidas más importantes
Nuestro cuerpo necesita energía a cada instante y, después de pasar toda una noche durmiendo, su nivel de energía es muy bajo. Los coches, los autobuses y los trenes no pueden funcionar sin combustible. Del mismo modo, necesitas un buen desayuno, ya sea para ir al colegio o para dar una vuelta durante el fin de semana.
3. Procura comer alimentos muy variados durante el día. La receta para mantenerse sano es la variedad
Para gozar de buena salud, tienes que ingerir a diario más de 40 vitaminas y minerales distintos. Como no existe un alimento que los contenga todos, es muy importante que selecciones cada día una variedad de alimentos que sea equilibrada. En realidad, no existe comida buena ni mala, así que no tienes por qué renunciar a la que te gusta. La mejor forma de llevar una dieta equilibrada, consiste en comer todos los días distintos tipos de alimentos.
4. ¿Qué alimento va ganando? Haz de los carbohidratos la base de tu alimentación
La mayoría de las personas no consumen suficiente comida rica en carbohidratos, como cereales, arroz, pasta, patatas y pan. Al menos la mitad de la calorías de tu dieta debería provenir de estos alimentos, así que no está de más que incluyas como mínimo uno de ellos en cada comida. Prueba el pan integral, la pasta y otros cereales, que te aportarán mucha fibra. ¿Has intentado hacer pan tú mismo? ¡Es divertidísimo y huele que alimenta!
5. ¡Choca esos cinco! Come fruta y verdura en cada comida, ¡y también entre horas!
La fruta y la verdura son los alimentos más ricos en vitaminas, minerales y fibra. Todos deberíamos tratar de comer cinco raciones diarias. Por ejemplo, un zumo de fruta en el desayuno, una manzana o un plátano entre horas y dos tipos de verdura en las comidas. Con eso ya tenemos el total. ¿Cuántas variedades puedes distinguir en el supermercado? ¿Por qué no pruebas algunas nuevas?
6. Detalles sobre las grasas. El exceso de grasas saturadas no es bueno para la salud
Comer muchos de esos alimentos grasos que tan buenos están (como la mantequilla, las cremas para untar, la carne y las salchichas fritas, las tartas saladas y los dulces) puede ser malo para el organismo. Así que, no lo olvides, sírvete una buena ración de pan, pero modérate con la mantequilla. Aunque hace falta algo de grasa para obtener todos los nutrientes que necesitamos, comer con moderación esos alimentos es menos arriesgado para la salud y para la báscula. De modo que, si la comida del mediodía es más bien grasa, come algo ligero en la cena.
7. ¡La merienda está servida! Come a la hora indicada y cambia con frecuencia lo que picas entre horas
Aunque comas con regularidad a lo largo del día, hay veces en que te entra hambre entre las comidas, sobre todo si has hecho mucho ejercicio físico. Los tentempiés o aperitivos pueden engañar el hambre, pero no deben nunca sustituir a las comidas, sino servir sólo de complemento. Existen de alimentos para picar a tu disposición. Puedes escoger entre patatas fritas, pipas y otros productos envasados, barras de chocolate, bizcochos y galletas. En otras ocasiones, quizá prefieras un bocadillo, fruta o verduras frescas, como apio o zanahorias. Sean cuales tus preferencias, recuerda que lo más sano para mantener una dieta equilibrada es seleccionar alimentos muy variados.
8. Sacia la sed. Bebe cuanto puedas
¿Sabías que más de la mitad de tu peso es agua? Por lo tanto, además de aportarle al cuerpo todos los alimentos que necesita a diario para estar en forma, tienes que regarlo con un mínimo de 5 vasos de líquido al día. Es muy importante tener siempre bebidas a mano para evitar la deshidratación, sobre todo cuando hace calor o cuando practicas mucho ejercicio. Por lo general, aunque no siempre, el cuerpo te la comunicará haciendo que sientas sed. El agua del grifo está bien, pero también la mineral es fantástica, así como los zumos de fruta, el té, los refrescos, la leche y las demás bebidas.
9. ¡Cuida tus dientes! Cepíllate los dientes al menos dos veces al día
Cepíllate los dientes al menos dos veces al día. Comer con demasiada frecuencia durante el día alimentos ricos en azúcar o fécula puede contribuir a la aparición de caries. Así que, ¡no te pases todo el día comiendo chuchearías y bebiendo refrescos! Si quieres conservar una sonrisa espléndida, también tendrás que lavarte los dientes dos veces al día con un dentífrico con flúor. Además, después del cepillado nocturno, no debes comer nada y beber únicamente agua.
10. ¡Muévete! Haz ejercicio a diario
Al igual que las bicicletas se oxidan si no las utilizas con frecuencia, tus músculos y huesos necesitan que los mantengas activos. El ejercicio es indispensable para mantener en forma el corazón y fortalecer los huesos. Y puede resultar muy divertido. Procura realizar algún tipo de ejercicio cada día, como ir caminando al colegio, o subir las escaleras deprisa. También los juegos que practicas en el recreo, como el fútbol o saltar a la cuerda, son un buen entrenamiento. La natación es uno de los deportes más beneficiosos par la salud.
20 Consejos para Adelgazar
1. La dieta debe ser variada. No hay que olvidar ningún grupo de alimentos. La alimentación ha de ser equilibrada. La regla consiste en no abusar de la cantidad de alimentos hipercalóricos e insanos.
2. El régimen ha de ser suave. Las dietas rápidas que prometen la pérdida de muchos kilos a la semana, a la larga producen problemas de salud y se recuperan los kilos perdidos. Lo más saludable es perder entre medio y un kilo semanal.
3. Repartir las comidas en cinco tomas diarias. No hay que saltarse una comida importante. Dos deben ser comidas consistentes y las otras tres más ligeras.
4. El desayuno ha de ser fuerte. El mejor desayuno aporta entre un 20 y un 25% del aporte calórico diario.
5. Hay que cenar pronto. Al menos dos horas antes de acostarse. Por la noche el metabolismo se ralentiza y los alimentos se acumulan como grasas más fácilmente.
6. El agua es fundamental. Hay que beber mucho, unos dos litros diarios. El agua mantiene la línea porque no tiene calorías.
7. Cocinar lo justo. Esto es muy importante. Se deben pesar las raciones. Las sobras son una tentación peligrosa.
8. La sal debe desaparecer. Basta con un poco. Comiendo los mismos alimentos sin sal se pierde peso y se gana en salud. Sin cambiar de alimentación se pierde volumen.
9. Usar aceite de oliva en las comidas. Una cucharada al día no aporta muchas calorías y ayuda a mantenerse sano por sus ácidos grasos monoinsaturados.
10. Las cantidades de comida ingeridas han de ser menores. Para perder peso se debe reducir el número de calorías diarias.
11. Las grasas son enemigos de la dieta. Aportan demasiadas calorías. Por ello se recomienda cocinar al vapor, a la plancha y utilizar el microondas. La cocina natural además es más sana y mantiene mejor las vitaminas y minerales de los alimentos.
12. La comida es un placer. Hay que disfrutar comiendo. La dieta no debe ser una tortura. Por ello es positivo variar los menús. Una dieta que hace sufrir no es una buena dieta.
13. No obsesionarse con la báscula. Hay que pesarse una vez semanalmente sin ropa y en ayunas. Perder peso es un logro progresivo.
14. No picar entre horas. Hacerlo entre las comidas lo único que consigue es almacenar grasas y tira por tierra todos los esfuerzos por cumplir la dieta. Si no se puede evitarlo, lo mejor es comer trocitos de fruta, yogures descremados..., que calman el hambre sin consumir calorías.
15. Limitar el consumo de alcohol. Los licores tienen bastantes calorías. Hay que evitar su ingestión, sobre todo después de comer.
16. Masticar los alimentos tranquilamente. Comer despacio hace que se saboree mejor la comida y además consigue que se coma menos. El cuerpo reacciona con señales de saciedad a los veinte minutos de comenzar a comer. Así, se ingiere sólo lo necesario.
17. El deporte es fundamental. El ejercicio físico siempre elimina grasas y quema calorías. Además tonifica el organismo. Es una garantía de salud.
18. Hay que analizar las sensaciones. A veces se come por encontrarse deprimido, agobiado... La comida se suele convertir en un sustituto emocional y se come sin hambre.
19. Adelgazar, ¿por qué? Por decisión propia. La decisión de perder peso es una elección personal e intransferible.
20. El consejo de un especialista en nutrición ayuda a marcarse objetivos realistas. Además seguirá la evolución de la dieta.
bueno eso es todo
Consejos para una alimentación sana
Llevar una alimentación sana es indispensable para gozar de buena salud y reducir el riesgo de desarrollar determinadas enfermedades, como el cáncer o la diabetes.
1. Come abundantes carbohidratos complejos.
Alimentos como pan, cereales, patatas, arroz, frutas y verduras deberían suponer la base principal de nuestra alimentación. Muchas personas piensan que estos alimentos engordan. No obstante, los alimentos que más engordan son aquellos ricos en grasas. El problema consiste en que, en muchas ocasiones, los hidratos de carbono se toman con gran cantidad de grasa (por ejemplo, cuando las patatas se comen fritas, en vez de cocidas).
Los carbohidratos con frecuencia son ricos en fibra, que proporciona una sensación de saciedad que ayuda a controlar el apetito.
Para aumentar el consumo de este tipo de alimentos:
Incluye en la mayoría de tus comidas arroz, pasta, patatas cocidas o pan.
Para un mayor contenido en fibra, toma pan integral.
Si tomas cereales para el desayuno, procura que sean de alto contenido en fibra o cereales integrales (sin azúcar añadida).
2. Come abundantes frutas y verduras.
Se recomienda que comamos al menos 5 porciones de diversas frutas y verduras al día. Los beneficios que aportan son los siguientes:
Reducen las probabilidad de tener problemas de corazón o cáncer de intestino.
Son alimentos ricos en fibra, que ayudan a mantener sanos los intestinos, disminuyendo el riesgo de estreñimiento y diverticulosis.
Son ricos en vitaminas y minerales, sustancias indispensables para una buena salud.
Son bajos en grasas y calorías.
Una porción de fruta o verdura es equivalente a:
Una fruta grande, como una manzana o pera.
Dos frutas más pequeñas, como kiwis, ciruelas, etc.
Una taza de frutas pequeñas, cerezas, moras, etc.
Dos cucharones de macedonia de frutas.
Un cucharón de fruta desecada.
Una porción normal de cualquier verdura (unos dos cucharones)
Un bol de ensalada.
Algunos trucos para conseguir comer más fruta y verdura:
Prueba frutas y verduras que no hayas comido hasta ahora, así como diferentes formas de preparación: cocida, al horno, al vapor, en conserva, desecada, etc.
Añade trozos de fruta a los cereales del desayuno.
Incluye al menos dos vegetales diferentes en cada comida principal.
Toma zumos de frutas en las comidas.
Prueba nuevas recetas que incluyan fruta, como ciruelas secas o pasas; prepara postres (como puddings) que incluyan frutas.
Come vegetales para picar entre comidas, como zanahorias, fruta desecada (albaricoques, ciruelas), etc.
3. Come abundante fibra.
La fibra es la parte de la alimentación que no se digiere. Favorece el tránsito intestinal, reduciendo el estreñimiento. También ayuda a reducir los niveles de colesterol. Los alimentos más ricos en fibra son los carbohidratos complejos, y la fruta y verdura. Cuando ingieras una dieta rica en fibra, asegúrate de beber suficiente líquido: al menos seis u ocho vasos al día.
4. Come con moderación los alimentos ricos en proteínas
Los alimentos como el pescado, la carne, los frutos secos (nueces, cacahuetes, etc.), el pollo, etc., son ricos en proteínas. Las proteínas son necesarias para mantener la salud, pero la mayoría de las personas ingieren más proteínas de las necesarias. Además, algunas carnes tienen también un alto contenido de grasas. Come preferiblemente carne magra (sin grasa).
El aceite de pescado ejerce un efecto positivo sobre la salud: ayuda a equilibrar el estado de ánimo y protege el corazón. Esto es debido a los ácidos grasos omega 3 que contiene. Estos ácidos grasos ayudan a reducir las placas de ateroma que pueden formarse en las arterias y que pueden producir aterosclerosis. Los pescados ricos en omega 3 son los siguientes: arenques, sardinas, caballa, pescados ahumados, trucha, atún fresco (no enlatado), salmón, anchoas, pez espada.
Trata de comer pescado al menos dos veces a la semana, uno de los cuales debería ser rico en omega 3.
5. No comas demasiada grasa.
Una dieta baja en grasas ayuda a disminuir las probabilidades de padecer una enfermedad cardiaca, así como a reducir el peso. La cantidad total de grasa ingerida debe ser baja, aunque el tipo de grasa es también importante. No deben comerse demasiados ácidos grasos saturados, como los contenidos en la manteca o el tocino. Las grasas insaturadas, como el aceite de girasol, maíz, oliva, y las margarinas bajas en calorías son más sanas que los ácidos grasos saturados.
Consejos para reducir la cantidad de grasa en tu dieta:
No frías los alimentos; hazlos a la plancha, cocidos, hervidos, a la barbacoa, escalfados. Usa grasas insaturadas.
Usa carne magra y elimina cualquier exceso de grasa.
No añadas grasas innecesarias a la comida. Por ejemplo, usa margarinas bajas en calorías y no untes demasiada cantidad de margarina en las tostadas; no utilices demasiado aceite para preparar las comidas o aliñar las ensaladas.
No te excedas con alimentos como dulces, chocolate, galletas, etc.
Toma productos lácteos semidesnatados.
Evita las salsas.
6. No tomes demasiados alimentos o bebidas azucarados
Estos alimentos son ricos en calorías y el azúcar puede dañar los dientes.
Consejos para reducir la ingesta de azúcar:
Intenta no añadir azúcar al café o el té.
Reduce la cantidad de azúcar al elaborar los postres. Utiliza la fruta como una alternativa para endulzar tus recetas.
Toma bebidas sin azúcar. Dale a los niños agua como bebida principal durante las comidas.
Si comes chocolate y dulces, procura que sea en poca cantidad y tómalos como parte de alguna comida, en vez de tomarlos entre comidas.
6. No tomes demasiada sal.
El exceso de sal aumenta las probabilidades de desarrollar hipertensión. Se recomienda no tomar más de 5-6 gramos de sal al día, aunque la mayoría de las personas suelen tomar una mayor cantidad. Si te has acostumbrado a las comidas muy saladas, intenta reducir poco a poco la cantidad de sal utilizada, de modo que tu gusto por la sal vaya cambiando poco a poco y no notes la diferencia.
Consejos para reducir la cantidad de sal ingerida:
Usa hierbas y especias para dar sabor a las comidas, en vez de sal.
Limita la cantidad de sal usada al cocinar y no añadas sal a la comida en la mesa.
Elige alimentos cuyas etiquetas indiquen: "sin sal añadida"
Trata de evitar los alimentos precocinados, salsas muy saladas y sopas de sobre.
7. No te excedas con el alcohol
Beber una o dos unidades de alcohol diarias puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedad cardiaca, pero beber por encima de esta cantidad puede crear serios problemas. El alcohol en exceso puede dañar el hígado, el cerebro, el páncreas, el estómago y el corazón. También puede provocar hipertensión. Además, el alcohol contiene muchas calorías, de modo que puede producir sobrepeso.
Una unidad de alcohol consiste en 10 dl o 8 gramos. Por ejemplo, una unidad de alcohol es equivalente a:
Un vaso de cerveza.
25 ml de bebidas como vodka.
80 ml de vino (un vaso pequeño de vino contendría una unidad y media de alcohol).
10 consejos para una alimentación infantil sana
1. Comer es divertido… ¡Disfruta la comida!
Una forma estupenda de disfrutar de las comidas es hacerlo en compañía de la familia y los amigos, en casa o en el colegio. Resulta interesante observar qué escogen los demás, o con qué rellenan sus bocadillos. ¿Has probado alguna vez a cambiar el tuyo a diario¿ Échale un vistazo a lo que llevas en la bolsa de la merienda o a lo que tienes en tu plato de comida ¿Cuántos tipos de frutas y verduras distintos ves?
2. El desayuno es una de la comidas más importantes
Nuestro cuerpo necesita energía a cada instante y, después de pasar toda una noche durmiendo, su nivel de energía es muy bajo. Los coches, los autobuses y los trenes no pueden funcionar sin combustible. Del mismo modo, necesitas un buen desayuno, ya sea para ir al colegio o para dar una vuelta durante el fin de semana.
3. Procura comer alimentos muy variados durante el día. La receta para mantenerse sano es la variedad
Para gozar de buena salud, tienes que ingerir a diario más de 40 vitaminas y minerales distintos. Como no existe un alimento que los contenga todos, es muy importante que selecciones cada día una variedad de alimentos que sea equilibrada. En realidad, no existe comida buena ni mala, así que no tienes por qué renunciar a la que te gusta. La mejor forma de llevar una dieta equilibrada, consiste en comer todos los días distintos tipos de alimentos.
4. ¿Qué alimento va ganando? Haz de los carbohidratos la base de tu alimentación
La mayoría de las personas no consumen suficiente comida rica en carbohidratos, como cereales, arroz, pasta, patatas y pan. Al menos la mitad de la calorías de tu dieta debería provenir de estos alimentos, así que no está de más que incluyas como mínimo uno de ellos en cada comida. Prueba el pan integral, la pasta y otros cereales, que te aportarán mucha fibra. ¿Has intentado hacer pan tú mismo? ¡Es divertidísimo y huele que alimenta!
5. ¡Choca esos cinco! Come fruta y verdura en cada comida, ¡y también entre horas!
La fruta y la verdura son los alimentos más ricos en vitaminas, minerales y fibra. Todos deberíamos tratar de comer cinco raciones diarias. Por ejemplo, un zumo de fruta en el desayuno, una manzana o un plátano entre horas y dos tipos de verdura en las comidas. Con eso ya tenemos el total. ¿Cuántas variedades puedes distinguir en el supermercado? ¿Por qué no pruebas algunas nuevas?
6. Detalles sobre las grasas. El exceso de grasas saturadas no es bueno para la salud
Comer muchos de esos alimentos grasos que tan buenos están (como la mantequilla, las cremas para untar, la carne y las salchichas fritas, las tartas saladas y los dulces) puede ser malo para el organismo. Así que, no lo olvides, sírvete una buena ración de pan, pero modérate con la mantequilla. Aunque hace falta algo de grasa para obtener todos los nutrientes que necesitamos, comer con moderación esos alimentos es menos arriesgado para la salud y para la báscula. De modo que, si la comida del mediodía es más bien grasa, come algo ligero en la cena.
7. ¡La merienda está servida! Come a la hora indicada y cambia con frecuencia lo que picas entre horas
Aunque comas con regularidad a lo largo del día, hay veces en que te entra hambre entre las comidas, sobre todo si has hecho mucho ejercicio físico. Los tentempiés o aperitivos pueden engañar el hambre, pero no deben nunca sustituir a las comidas, sino servir sólo de complemento. Existen de alimentos para picar a tu disposición. Puedes escoger entre patatas fritas, pipas y otros productos envasados, barras de chocolate, bizcochos y galletas. En otras ocasiones, quizá prefieras un bocadillo, fruta o verduras frescas, como apio o zanahorias. Sean cuales tus preferencias, recuerda que lo más sano para mantener una dieta equilibrada es seleccionar alimentos muy variados.
8. Sacia la sed. Bebe cuanto puedas
¿Sabías que más de la mitad de tu peso es agua? Por lo tanto, además de aportarle al cuerpo todos los alimentos que necesita a diario para estar en forma, tienes que regarlo con un mínimo de 5 vasos de líquido al día. Es muy importante tener siempre bebidas a mano para evitar la deshidratación, sobre todo cuando hace calor o cuando practicas mucho ejercicio. Por lo general, aunque no siempre, el cuerpo te la comunicará haciendo que sientas sed. El agua del grifo está bien, pero también la mineral es fantástica, así como los zumos de fruta, el té, los refrescos, la leche y las demás bebidas.
9. ¡Cuida tus dientes! Cepíllate los dientes al menos dos veces al día
Cepíllate los dientes al menos dos veces al día. Comer con demasiada frecuencia durante el día alimentos ricos en azúcar o fécula puede contribuir a la aparición de caries. Así que, ¡no te pases todo el día comiendo chuchearías y bebiendo refrescos! Si quieres conservar una sonrisa espléndida, también tendrás que lavarte los dientes dos veces al día con un dentífrico con flúor. Además, después del cepillado nocturno, no debes comer nada y beber únicamente agua.
10. ¡Muévete! Haz ejercicio a diario
Al igual que las bicicletas se oxidan si no las utilizas con frecuencia, tus músculos y huesos necesitan que los mantengas activos. El ejercicio es indispensable para mantener en forma el corazón y fortalecer los huesos. Y puede resultar muy divertido. Procura realizar algún tipo de ejercicio cada día, como ir caminando al colegio, o subir las escaleras deprisa. También los juegos que practicas en el recreo, como el fútbol o saltar a la cuerda, son un buen entrenamiento. La natación es uno de los deportes más beneficiosos par la salud.
20 Consejos para Adelgazar
1. La dieta debe ser variada. No hay que olvidar ningún grupo de alimentos. La alimentación ha de ser equilibrada. La regla consiste en no abusar de la cantidad de alimentos hipercalóricos e insanos.
2. El régimen ha de ser suave. Las dietas rápidas que prometen la pérdida de muchos kilos a la semana, a la larga producen problemas de salud y se recuperan los kilos perdidos. Lo más saludable es perder entre medio y un kilo semanal.
3. Repartir las comidas en cinco tomas diarias. No hay que saltarse una comida importante. Dos deben ser comidas consistentes y las otras tres más ligeras.
4. El desayuno ha de ser fuerte. El mejor desayuno aporta entre un 20 y un 25% del aporte calórico diario.
5. Hay que cenar pronto. Al menos dos horas antes de acostarse. Por la noche el metabolismo se ralentiza y los alimentos se acumulan como grasas más fácilmente.
6. El agua es fundamental. Hay que beber mucho, unos dos litros diarios. El agua mantiene la línea porque no tiene calorías.
7. Cocinar lo justo. Esto es muy importante. Se deben pesar las raciones. Las sobras son una tentación peligrosa.
8. La sal debe desaparecer. Basta con un poco. Comiendo los mismos alimentos sin sal se pierde peso y se gana en salud. Sin cambiar de alimentación se pierde volumen.
9. Usar aceite de oliva en las comidas. Una cucharada al día no aporta muchas calorías y ayuda a mantenerse sano por sus ácidos grasos monoinsaturados.
10. Las cantidades de comida ingeridas han de ser menores. Para perder peso se debe reducir el número de calorías diarias.
11. Las grasas son enemigos de la dieta. Aportan demasiadas calorías. Por ello se recomienda cocinar al vapor, a la plancha y utilizar el microondas. La cocina natural además es más sana y mantiene mejor las vitaminas y minerales de los alimentos.
12. La comida es un placer. Hay que disfrutar comiendo. La dieta no debe ser una tortura. Por ello es positivo variar los menús. Una dieta que hace sufrir no es una buena dieta.
13. No obsesionarse con la báscula. Hay que pesarse una vez semanalmente sin ropa y en ayunas. Perder peso es un logro progresivo.
14. No picar entre horas. Hacerlo entre las comidas lo único que consigue es almacenar grasas y tira por tierra todos los esfuerzos por cumplir la dieta. Si no se puede evitarlo, lo mejor es comer trocitos de fruta, yogures descremados..., que calman el hambre sin consumir calorías.
15. Limitar el consumo de alcohol. Los licores tienen bastantes calorías. Hay que evitar su ingestión, sobre todo después de comer.
16. Masticar los alimentos tranquilamente. Comer despacio hace que se saboree mejor la comida y además consigue que se coma menos. El cuerpo reacciona con señales de saciedad a los veinte minutos de comenzar a comer. Así, se ingiere sólo lo necesario.
17. El deporte es fundamental. El ejercicio físico siempre elimina grasas y quema calorías. Además tonifica el organismo. Es una garantía de salud.
18. Hay que analizar las sensaciones. A veces se come por encontrarse deprimido, agobiado... La comida se suele convertir en un sustituto emocional y se come sin hambre.
19. Adelgazar, ¿por qué? Por decisión propia. La decisión de perder peso es una elección personal e intransferible.
20. El consejo de un especialista en nutrición ayuda a marcarse objetivos realistas. Además seguirá la evolución de la dieta.
bueno eso es todo