Había diferentes maneras de enfocar este artículo, pero finalmente nos decantamos por esta. ¿Qué es el estrés? ¿Qué tipos hay? En realidad, utilizando la frase de otro, podríamos decir que si me preguntas que es el estrés no sabría explicártelo, pero si no me lo preguntas sí que sabría lo que es. Todos tenemos una idea de ello y sabemos a que nos referimos con el término de estrés, pero habría que hacer una primera distinción, entre el estrés psicológico y el físico.
El trabajo, el pago de la hipoteca (y más ahora con la subida del euribor), las prisas constantes y un largo etcétera son una constante fuentes de estrés en los humanos. Los animales, afortunadamente no sufren estos problemas pero también están estresados. Así por ejemplo, los animales sufren estrés al “intuir” que detrás de la esquina se van a encontrar con un león. En este sentido, se ha visto en ratas que estas sufren estrés cuando se les da un shock en un determinado ambiente y luego se les vuelve a colocar en ese mismo ambiente. Estos casos serían ejemplos de lo que denominamos estrés psicológico. Por el contrario, nosotros en este apunte trataremos con más detalle el estrés físico, como sería el que sufren los animales al inyectarles una lipoproteína de una determinada bacteria.
A nivel fisiológico, los animales sufrimos una gran diversidad de respuestas implicadas en la respuesta al estrés. El incremento de moléculas como las proteínas de estrés (HSPs) son unas de las respuestas celulares frente al estrés más estudiadas en animales. En este contexto, mayores niveles de estas proteínas de estrés se han encontrado en organismos que estaban sufriendo un estrés (entendido en sentido amplio). Por poner un ejemplo, se han observado mayores niveles de estas proteínas cuando los animales eran sometidos a altas o bajas temperaturas (estrés térmico), factores que podrían dañar su estructura celular.
Las proteínas de estrés son unas moléculas chaperonas que se encargan del mantenimiento de la homeostasis celular. Las HSPs se encuentran implicadas en funciones como el ensamblaje de proteínas, la destrucción de proteínas dañadas (previsiblemente por el factor estresante) o la lucha contra el estrés oxidativo. En este respecto, los radicales libres, tan presentes en nuestras vidas como refleja la publicidad, son una importante fuente de estrés oxidativo que nosotros mismos sufrimos y contra la que nuestras propias HSPs están luchando.
(N. del T!: puse "stress"en imagenes de Google y salto esta fotito...la limo Google me parece
Pero centrándonos en el campo de la ecología evolutiva, en los últimos años, diferentes estudios de eco-fisiología han comenzado a estudiar la respuesta de los organismos silvestres, concretamente las aves, en relación a una fuente muy singular de estrés, los parásitos sanguíneos. En efecto, como cabría esperarse, se ha puesto de manifiesto que los parásitos sanguíneos (como por ejemplo aquellos de los géneros Trypanosoma o Haemoproteus) en golondrinas (Hirundo rustica) parecen incrementar el nivel de estas HSPs en la sangre de las aves. Lógicamente, como ocurre con los trabajos correlacionales es posible que la relación observada entre estos dos factores, los parásitos y el nivel de HSPs pudiera deberse a otra tercera variable y no a la relación causal directa entre ellas. Para esclarecer estos resultados se desarrolló un estudio de medicación experimental en el que a la mitad de las hembras de herrillo común (Cyanistes caeruleus) de una población silvestre se las medicó con un fármaco antimalárico que redujo su infección por Haemoproteus (un parásito emparentado con los parásitos de la malaria, ver), mientras que a la otra mitad se la mantuvo como grupo control (inyectándoles una solución inócua). Cuando después de diez días se volvió a capturar a estas aves se observó que las medicadas además de estar menos parasitadas que las controles, también tenían menores niveles de estas HSPs en sangre. Otros parásitos como Caryospora también han mostrado relación con el nivel de HSPs en cernícalos (Falco tinnunculus).
Parasitos sanguineos
Estas proteínas de estrés son una respuesta mantenida a lo largo de la evolución en la totalidad de animales. Lógicamente una adecuada respuesta a estrés mediada por estas moléculas es ventajosa para los organismos gracias a su implicación en el mantenimiento de la funcionalidad y estructura celular ante condiciones adversas, pese a que la respuesta en sí pueda ser costosa (por ejemplo, produciendo inmunosupresión). Ahora que en nuestra sociedad tenemos nuevos factores estresantes, quizás sería bueno estudiar nuestra ecología, para esclarecer si ese atasco de cada mañana hace que activemos nuestros mecanismos de defensa celular. Seguro que sí, así que tranquilidad.
http://cerebrodarwin.blogspot.com/2007/05/y-qu-pasa-si-nos-estresamos.html

El trabajo, el pago de la hipoteca (y más ahora con la subida del euribor), las prisas constantes y un largo etcétera son una constante fuentes de estrés en los humanos. Los animales, afortunadamente no sufren estos problemas pero también están estresados. Así por ejemplo, los animales sufren estrés al “intuir” que detrás de la esquina se van a encontrar con un león. En este sentido, se ha visto en ratas que estas sufren estrés cuando se les da un shock en un determinado ambiente y luego se les vuelve a colocar en ese mismo ambiente. Estos casos serían ejemplos de lo que denominamos estrés psicológico. Por el contrario, nosotros en este apunte trataremos con más detalle el estrés físico, como sería el que sufren los animales al inyectarles una lipoproteína de una determinada bacteria.
A nivel fisiológico, los animales sufrimos una gran diversidad de respuestas implicadas en la respuesta al estrés. El incremento de moléculas como las proteínas de estrés (HSPs) son unas de las respuestas celulares frente al estrés más estudiadas en animales. En este contexto, mayores niveles de estas proteínas de estrés se han encontrado en organismos que estaban sufriendo un estrés (entendido en sentido amplio). Por poner un ejemplo, se han observado mayores niveles de estas proteínas cuando los animales eran sometidos a altas o bajas temperaturas (estrés térmico), factores que podrían dañar su estructura celular.
Las proteínas de estrés son unas moléculas chaperonas que se encargan del mantenimiento de la homeostasis celular. Las HSPs se encuentran implicadas en funciones como el ensamblaje de proteínas, la destrucción de proteínas dañadas (previsiblemente por el factor estresante) o la lucha contra el estrés oxidativo. En este respecto, los radicales libres, tan presentes en nuestras vidas como refleja la publicidad, son una importante fuente de estrés oxidativo que nosotros mismos sufrimos y contra la que nuestras propias HSPs están luchando.
(N. del T!: puse "stress"en imagenes de Google y salto esta fotito...la limo Google me parece
Pero centrándonos en el campo de la ecología evolutiva, en los últimos años, diferentes estudios de eco-fisiología han comenzado a estudiar la respuesta de los organismos silvestres, concretamente las aves, en relación a una fuente muy singular de estrés, los parásitos sanguíneos. En efecto, como cabría esperarse, se ha puesto de manifiesto que los parásitos sanguíneos (como por ejemplo aquellos de los géneros Trypanosoma o Haemoproteus) en golondrinas (Hirundo rustica) parecen incrementar el nivel de estas HSPs en la sangre de las aves. Lógicamente, como ocurre con los trabajos correlacionales es posible que la relación observada entre estos dos factores, los parásitos y el nivel de HSPs pudiera deberse a otra tercera variable y no a la relación causal directa entre ellas. Para esclarecer estos resultados se desarrolló un estudio de medicación experimental en el que a la mitad de las hembras de herrillo común (Cyanistes caeruleus) de una población silvestre se las medicó con un fármaco antimalárico que redujo su infección por Haemoproteus (un parásito emparentado con los parásitos de la malaria, ver), mientras que a la otra mitad se la mantuvo como grupo control (inyectándoles una solución inócua). Cuando después de diez días se volvió a capturar a estas aves se observó que las medicadas además de estar menos parasitadas que las controles, también tenían menores niveles de estas HSPs en sangre. Otros parásitos como Caryospora también han mostrado relación con el nivel de HSPs en cernícalos (Falco tinnunculus).
Parasitos sanguineos
Estas proteínas de estrés son una respuesta mantenida a lo largo de la evolución en la totalidad de animales. Lógicamente una adecuada respuesta a estrés mediada por estas moléculas es ventajosa para los organismos gracias a su implicación en el mantenimiento de la funcionalidad y estructura celular ante condiciones adversas, pese a que la respuesta en sí pueda ser costosa (por ejemplo, produciendo inmunosupresión). Ahora que en nuestra sociedad tenemos nuevos factores estresantes, quizás sería bueno estudiar nuestra ecología, para esclarecer si ese atasco de cada mañana hace que activemos nuestros mecanismos de defensa celular. Seguro que sí, así que tranquilidad.
http://cerebrodarwin.blogspot.com/2007/05/y-qu-pasa-si-nos-estresamos.html