Veo a lo largo y ancho de todo internet los beneficios de dejar de fumar, algunos me parecen medio estúpidos y difíciles de creer, mientras que otros me llevaron a tomar finalmente la decisión que ya venía dándome vueltas por la cabeza. Igual no les quiero mentir, nunca fui una fumadora muy activa. No llegué a ser de esas personas que se fuman uno o dos atados de 20 por día. A mi un atado de 20 cigarrillos me podía llegar a durar hasta dos semanas (si no salía el fin de semana, ahí me fumaba un atado de 20 yo sola). Así que se imaginan que tampoco dependía tanto del pucho y por ende dejarlo no fue tan complicado. Sin embargo lo poco (o mucho) que fumaba me estaba afectando en cosas bastante bobas como por ejemplo subir una escalera, caminar más de cinco cuadras, cargar mucho peso. Y me di cuenta que realmente no valía la pena perjudicar así a mi cuerpo, sobre todo cuando mi plan de vida era (y es) otro. Así que hice el corte en seco. No fui dejando de a poco, ese nunca fue mi estilo. Tomé un día la decisión de volver a fumar y listo, nunca más volví a agarrar un cigarrillo. De esto hace ya un mes. Lo primero que note fue que me agarro una tos horrible, sobre todo cuando estaba acostada. No sé bien a que se debía, y cuando fumaba no me pasaba. Esa tos me duro unos dos o tres días, fue algo tolerable (por suerte). Lo siguiente que note fue que a la semana de haberlo dejado los olores me resultaban más fuertes, es como si hubiera tenido la nariz tapada durante bastante tiempo y de golpe se hubiera destapado. Como consecuencia de que se me destapara la nariz empece a sentirle mayor gusto a la comida. Sumado al cambio de dejar de fumar decidí volver a salir a caminar, les voy a confesar que iba con la idea fija de no poder caminar ni cinco cuadras, pero me sorprendí a mi misma porque el primer día logré caminar 6 kilómetros y mi cuerpo lo soporto perfectamente. De más esta decirles que no me agite y no me sentí mal en ningún momento. De más esta decirles que no volví a tener feo olor en mi ropa, en mis manos, o en todas mis pertenencias. Además de que económicamente me sirvió, no me di cuenta de lo mucho que gastaba en este vicio hasta que lo deje. Es increíble. Otra cosa que me llamó la atención fue el modo en que mis dientes se aclararon. Mientras fumé mis dientes se tornaron de un color amarillo bastante feo, y no importaba cuanto lavara mis dientes o que pasta dental usara, mis dientes seguían igual de horribles. Sin embargo tras un mes de dejar de fumar mis dientes volvieron a su color blanco habitual. Redujo mi ansiedad considerablemente. No les voy a mentir, quise volver a fumar después de hacer mi pequeño experimento, simplemente para ver si me causaba el mismo 'placer' que antes, pero en lugar de eso me dio asco y arcadas. No pude terminar de fumar siquiera el primer cigarrillo y acabe por tirar el atado entero. Supongo que una vez que el cuerpo se deshace de la nicotina y logra superar 'la adicción' por algún motivo simplemente comenzas a rechazarlo, lo cual me parece lo mejor del mundo. En fin, este posteo no busca que nadie deje de fumar, o crear conciencia, o lo que sea. Simplemente quise contarles mi experiencia y el modo en que dejar de fumar fue algo positivo para mi, nada más. Pero creo que cada quien es libre de hacer lo que guste. Por si se preguntan, les dejo un comparativo del estado de mis dientes antes y después. ¡Si les gusto el post los invito a dejarme algunos puntitos! Saludos.
Deje de fumar y esto es lo que paso en mi cuerpo
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