Jeannette Campbell fue la primera mujer argentina que participó de los Juegos Olímpicos y les abrió el camino a muchas otras. Hizo historia con la natación y hoy sigue siendo recordada no solo por sus laureles sino por el coraje de ingresar y triunfar en un ámbito que hasta ese momento era solo para hombres.
Las mujeres habían sido admitidas hacía muy poco en las competencias olímpicas y Jeannette Campbell, fue la única integrante femenina en la delegación argentina para los Juegos en Berlín 1936. Era muy bella y por eso fue premiada como "La reina de los Juegos".
La gente la valoraba por su forma de ser, que se destacó por su ternura y su pasión por todo lo que emprendió. De pequeña se sintió atraída por los deportes y una de las primeras actividades en las que ocupó su tiempo fue como jugadora de hockey sobre césped en el colegio Belgrano Girls School, aunque luego surgió su gran amor: La natación, gracias a su hermana mayor, Dorothy, que lo practicó en Belgrano Athletic Club, lugar donde pasó buena parte de su vida. Allí además conoció a Roberto Peper, su marido y entrenador en esa época.
En el Sudamericano de Río de Janeiro en 1935, alcanzó varias marcas continentales y logró una actuación destacada. El buen nivel que mostró en la competencia le dio la oportunidad que ninguna mujer había tenido hasta entonces: integrar la delegación que participaría en los Juegos Olímpicos de Berlín 1936.
Fue la única dama que formó parte de esa comitiva nacional, y a pesar de los prejuicios machistas de la época, continuó firme y no se detuvo. Viajó con más de un mes de anticipación y en los quince días que duró la travesía en barco no dejó de entrenarse ni un momento en la pileta corta que había a bordo.
“En aquellos tiempos existía un espíritu deportivo y una camaradería que nos permitían superar cualquier dificultad. ¿Sabe cómo me entrené yo en la travesía a Berlín? Nadaba con una cuerda de goma atada al cuerpo y con el otro extremo sujeto al borde de la pileta. Me lanzaba hacia adelante y al sentir el empujoncito, mi entrenador (Juan Carlos Borrás) me tiraba para atrás. ¿Qué le parece? Hoy ya no se podría competir así”, explicó un tiempo después a la revista “El Gráfico”, en la cual remarcó orgullosa la esencia amateur que acompañó su proeza.
En su prueba preferida, los 100m libres, ganó primero las eliminatorias y luego la semifinal y el 10 de agosto de 1936, Jeannette Campbell hizo historia para el deporte argentino. Su gran esfuerzo le valió llegar en el segundo lugar, apenas por detrás de la holandesa Hendrika Mastembröck, con un registro de 1m6s4/100, que se convirtió en récord sudamericano.
Luego de aquella obtención, compitió algunos años más y siguió brillando en los Sudamericanos de Lima, en 1938, y de Guayaquil, en 1939. En total, en su carrera sumó 12 títulos sudamericanos y 13 argentinos, y además estableció 12 plusmarcas continentales, siete de campeonatos y más de una veintena nacionales.
(Jeannette Campbell primera desde la izquierda)
La gran campeona de la natación argentina se debió que retirar en 1940 , a partir de eso se casó con Roberto Peper y tuvo tres hijos (Inés, Susana y Roberto). Susana tomó su herencia y se transformó en una de las nadadoras argentinas más importantes de la década del 60'.
El resto de su vida la vivió con muchas distinciones e incluso fue abanderada de la delegación nacional en los Juegos Olímpicos de Tokio 1964. También recibió el premio Konex, recibió en el Congreso de la Nación con el premió “Delfo Cabrera” y entró en el Salón de la Fama de la Natación. Falleció en 2003, en su casa del barrio de Belgrano de la Ciudad de Buenos Aires,dejando un legado imborrable en la historia del deporte argentino.
Jeanette Campbell