Hábitos alimenticios que más engordan
Salar demasiado la comida como si fuéramos hipertensas crónicas: si bien no es imprescindible suspender la ingesta de sodio (salvo en casos extremos). Sí es conveniente disminuir su consumo. Compensa esta disminución agregando mayor variedad de especias en tus comidas.
Tienes que comer mucho y con largos periodos de ayuno:lo mejor es fraccionar la alimentación en seis comidas diarias. Esto aumenta el funcionamiento metabólico y disminuye la probabilidad de acumular grasas. Dado que la provisión de alimento constante reduce notablemente la ansiedad.
No aliñes demasiado las ensaladas: jamás hay que condimentar las verduras vertiendo el óleo directamente del pico. Una cucharadita para una porción servida en un plato hondo es suficiente.

No incorpores verduras crudas por lo menos una vez al día: los vegetales crudos conservan sus propiedades intactas, mientras que los hervidos pierden gran cantidad de nutrientes durante la cocción.
Elige quesos duros: los blandos y magros son los aliados de la silueta. Engordan mucho menos que los quesos duros y contienen tantos o más nutrientes que estos.
No deben improvisarse las comidas: hacerlo es el pasaporte directo al fracaso ya que saber qué alimentos se van a ingerir en cada ocasión impedirá que pueda tentarse con el menú de los demás.
Sentarse a comer sin tomar ciertas precauciones: beber una taza de caldo caliente con una cucharada de salvado de trigo antes del almuerzo y la cena es un buen truco. La temperatura elevada del caldo y la fibra de salvado retardan la evacuación gástrica y hacen sentir satisfecho el estómago.
