Agua, el mayor aliado contra la deshidratación
Para evitar esto hay que beber agua de forma sistemática, aún cuando no se tiene sed
Para evitar esto hay que beber agua de forma sistemática, aún cuando no se tiene sed

Luis Carrascal, médico especialista y miembro de la SEMFYC, define la deshidratación como una disminución del volumen de la persona derivada de la pérdida aislada de agua, de agua libre. Para que esto no ocurra hay que saber cómo tratarla porque podemos llegar a perder ciertos minerales esenciales como el sodio.
El doctor detalla que los principales síntomas que nos permiten detectar que estamos deshidratados se resumen en: sensación de sed, boca seca, dolor de cabeza, mareos, dolores musculares, fatiga leve, bajada del estado de ánimo o estreñimiento.
Para evitarlo hay que beber agua de forma sistemática. Hay ocasiones que las jornadas intensivas de trabajo hacen que descuidemos la toma de agua por lo que "debemos procurarnos un descanso para hidratarnos” y así evitar esos síntomas .
Somos agua
Anabel Aragón, nutricionista, asegura que el agua es un nutriente esencial para nuestro cuerpo porque es el principal componente del cuerpo humano: "Supone el 75% del peso de un bebé, el 60% de un adulto sano y el 50% de una persona mayor". El agua es un nutriente de tipo no energético, "no aporta calorías para nuestro cuerpo como sucede con las vitaminas y las sales minerales”, detalla.
Este líquido también es el encargado de que se produzcan todos los fenómenos bioquímicos en el organismo que aseguran la vida.

¿Sabías que constituye el 93% de la sangre?
Ayuda a mantener el cuerpo a una temperatura correcta.
Ayuda a eliminar los productos de desecho del cuerpo.
Transporta los nutrientes a las células.
Contribuye al funcionamiento de nuestras capacidades físicas y cognitivas.
"Podemos vivir sin comer casi dos meses pero sin agua no duraríamos ni una semana”, añade la experta.
Perfiles vulnerables
Cada grupo de población tiene unas necesidades distintas. Luis Carrascal señala que los perfiles más vulnerables a caer en la deshidratación son los siguientes:
Deportistas: Es una persona que tiene una sobrecarga física y por lo tanto sudará más y perderá más agua que un paciente que lleva una vida sedentaria. En verano debe tomar agua cada media hora de forma sistemática; no debe pasar más de 10 km sin hidratarse. En invierno debe tomar agua cada hora y no superar los 15 o 20 km sin beber para que no le aparezcan síntomas de deshidratación.
Pacientes enfermos: Los que tienen infecciones suelen tener fiebre por lo que presentan una mayor sudoración. Además los que padecen gastroenteritis suele perder más agua a causa de los vómitos y las diarreas.
Mujeres embarazadas: Tiene que beber agua para dos personas: "Para ella y para el embrión o feto”.
Ancianos: Los mecanismos de la sed los tienen disminuidos y como además suelen contar con tratamientos que son diuréticos sufren mayores pérdidas de agua en la orina.
