Espero que mi trabajo les sirva...
EL ESQUELETO HUMANO Y LOS MUSCULOS
EL ESQUELETO HUMANO
La gran mayoría de los animales posee un armazón sólido que les da sostén y a la vez de protección de partes delicadas; esta estructura, generalmente dura y mineralizada, recibe el nombre de esqueleto. La función más importante del esqueleto es sostener la totalidad del cuerpo y darle forma. Hace posible la locomoción al brindar al organismo material duro y consistente que sostiene los tejidos blandos contra la fuerza de gravedad y donde se insertan los músculos que le permiten erguirse del suelo y moverse sobre su superficie. El sistema óseo también protege los órganos internos (cerebro, pulmones, corazón) de los traumatismos del exterior.
El esqueleto humano: En el hombre, el esqueleto está formado por cartílago, tejido esponjoso, médula, tejido compacto y periótico. Las articulaciones se dividen en móviles (permiten amplios movimientos), semimóviles (de movimientos poco extensos) o inmóviles. Los huesos pueden ser largos, planos y cortos. El tejido celular que ocupa su cavidad interna se denomina médula ósea. La médula roja es la que presenta el hueso crecimiento; la amarilla, el tipo normal, está compuesta fundamentalmente por células grasas. El endostio es el tejido que recubre la cavidad medular de un hueso. El periostio es el tejido conjuntivo que rodea todos los huesos.
El esqueleto no es un tejido muerto; por el contrario, vive y se renueva a una velocidad considerable, aunque imperceptible. Constituye una estructura duradera, que permanece después de la muerte, debido a que los compuestos de calcio y fósforo son difíciles de degradar. Como el resto de los tejidos, contiene nervios y vasos sanguíneos.
Hueso: En todo hueso largo, el cuerpo, generalmente cilíndrico, recibe el nombre de diáfisis, y los extremos, el de epífisis. La diáfisis está hueca, y su interior es ocupado por el tuétano o médula amarilla. También en la epífisis hay gran número de cavidades formadas por el entrecruzamiento de los delgados tabiques óseos, los cuales contienen la médula roja, formadora de glóbulos sanguíneos. El periostio, que es una membrana muy tenaz y sumamente vascularizada, envuelve los huesos y permite que éstos crezcan en espesor; esta membrana es de gran importancia, pues por medio de sus vasos sanguíneos llegan a las células óseas las sustancias nutritivas.
A las dos semanas de gestación el esbozo de la columna vertebral aparece en el embrión del ser humano, que posee ya pequeñas vértebras cartilaginosas cuya osificación se inicia dos semanas más tarde. En el momento del nacimiento, el esqueleto, aún blando y flexible —de hecho, los huesos del cráneo y de la pelvis no se han soldado—, está constituido por 350 huesos, número que en el adulto se reduce a 206, ya que muchos huesos se fusionan.
COLUMNA
PELVIS
El cráneo está formado por 29 huesos: ocho craneales y catorce faciales. El oído medio contiene tres pequeños huesos (martillo, yunque y estribo), encargados de la transmisión del sonido hasta el oído interno. En la base de la lengua se encuentra el hueso hioides, que no se articula con ningún otro del esqueleto. Los ojos están protegidos por las cavidades óseas del cráneo. Cuando masticamos movemos el único hueso móvil de la cabeza: el maxilar inferior o mandíbula.
CRANEO
El tronco está constituido por 51 huesos, la mitad de los cuales forman parte de la columna vertebral, así como de la pelvis, mientras que los restantes integran el tórax. Los huesos de la columna vertebral y de la pelvis son fuertes y rígidos; soportan la mayor parte del peso del cuerpo. Son los responsables de que podamos caminar y permanecer de pie. Además tienen una función de protección: los del tórax protegen los órganos y vísceras, mientras que las vértebras protegen los nervios y vasos que forman parte de la columna vertebral.
COSTILLA
Las extremidades superiores e inferiores del hombre están unidas al tronco por las cinturas. La cintura escapular para los miembros superiores y la llamada cintura pélvica para las extremidades inferiores. La primera está formada por el omóplato y la clavícula; la segunda, por un solo hueso, el iliaco, resultado de la fusión de otros tres más pequeños. Los brazos están compuestos por húmero, cubito y radio; las piernas se componen de fémur, tibia y peroné.
BRAZO
MANO
PIERNA
PIE
En cuanto a las articulaciones, las móviles presentan los siguientes elementos: una superficie articular, lisa, generalmente entre dos epífisis de huesos largos; un cartílago articular—que ocupa el espacio entre un hueso y otro— blanco, liso y brillante, que facilita el deslizamiento de una superficie sobre otra; un cápsula fibrosa, que se inserta en los extremos de cada uno de los huesos que forman la articulación y es semejante a un cilindro hueco; la membrana sinovial, una capa delgada que segrega el líquido que lubrica todas las articulaciones, y los ligamentos articulares, sólidos cordones de tejido conjuntivo que impiden la separación de los huesos que integran la articulación. Las articulaciones determinan la dirección y grado de movilidad de los huesos del organismo.
En las rodillas, codos y dedos son de encaje recíproco. En la rodilla, la de mayor tamaño, el fémur —el hueso más largo del esqueleto— y la tibia forman una articulación de encaje recíproco, reforzada por ligamentos que conectan en forma cruzada ambos huesos y una fuerte cápsula articular. Los extremos femorales, redondeados, se hallan situados por detrás de la rótula. La articulación del hombro está compuesta por una esfera y una cavidad, lo que permite una mayor variedad de movimientos. La de la cadera, sobre la que descansa el peso del cuerpo, está formada por la cavidad coxal, en la que se inserta la cabeza del fémur. Por otro lado, un tendón que cruza desde el fémur hasta el coxal mantiene la articulación en la posición adecuada.
Las articulaciones semimóviles son las que aparecen entre dos vértebras; las dos caras que se unen son ligeramente cóncavas y están revestidas por una fina membrana de tejido cartilaginoso. Los ligamentos interóseos permiten la flexión y expansión de la columna vertebral.
Las articulaciones inmóviles se encuentran en la cabeza; como ejemplo puede citarse la que existe entre los huesos parietal y frontal del cráneo, unidos mediante una serie de salientes, a modo de dientes, que coinciden a la perfección.
Estructura del tejido óseo: El tejido óseo, es decir los huesos que forman parte del esqueleto, se compone de células y de una matriz orgánica calcificada -constituida por fibras y por, sustancia fundamental impregnada por sales de calcio-. Los huesos están dados por una densa capa de tejido conectivo muy vascularizada, llamada periostio. Las células que constituyen los huesos son de tres tipos: los osteoblastos responsables de la formación del tejido óseo, son de forma cúbica o prismática de núcleo redondeado, su citoplasma es rico en orgánulos responsables de la síntesis de proteínas (ribosomas, mitocondrias, aparato de Golgi y retículo endoplasmático) los osteocitos son las células que forman principalmente el tejido óseo adulto, con forma de huso, núcleo ovalado y, al igual que los osteoblastos aunque en menor cantidad, con orgánulos responsables de la síntesis de proteínas; los osteoclastos, responsables de la resorción de tejido óseo, presentan forma redondeada y varios núcleos.
La matriz está formada por fibras de colágeno -sustancia fundamental, compuesta en su mayor parte de mucopolisacárido- y sales minerales -cristales minerales en forma de agujas muy finas y tablillas hexagonales- unidas a las fibras de colágeno.
Funciones de los huesos: Los huesos llevan a cabo tres funciones fundamentales. Sirven como sostén del cuereo —son los puntos de inserción de los músculos y los tendones implicados en la locomoción— y protegen el contenido de las cavidades cráneo raquídea y torácica (función mecánica). Por otra parte, desempeñan una función hematopoyética o formadora de sangre, debido a la presencia de las células de la médula ósea contenida en la cavidad medular y entre las trabéculas del tejido óseo esponjoso. Finalmente, hay que mencionar una función metabólica. Los huesos esqueléticos actúan como depósito de minerales. Existe un depósito de calcio y fósforo en el interior de los huesos, movílizable, que se puede liberar para mantener normales los niveles sanguíneos y suministrar estos materiales cuando sea preciso, dependiendo de las necesidades de otros tejidos.
LOS MUSCULOS
En anatomía humana, el sistema muscular es el conjunto de los más de 600 músculos del cuerpo, cuya función primordial es generar movimiento, ya sea voluntario o involuntario-músculos esqueléticos y viscerales, respectivamente. Algunos de los músculos pueden enhebrarse de ambas formas, por lo que se los suele categorizar como mixtos. El sistema muscular permite que el esqueleto se mueva, mantenga su estabilidad y la forma del cuerpo. En los vertebrados se controla a través del sistema nervioso, aunque algunos músculos (tales como el cardiaco) pueden funcionar en forma autónoma. Aproximadamente el 40% del cuerpo humano está formado por músculos, vale decir que por cada kg de peso total, 400 g corresponden a tejido muscular.
El sistema muscular es responsable de:
• Locomoción: efectuar el desplazamiento de la sangre y el movimiento de las extremidades.
• Actividad motora de los órganos internos: el sistema muscular es el encargado de hacer que todos nuestros órganos desempeñen sus funciones, ayudando a otros sistemas como por ejemplo al sistema cardiovascular.
• Información del estado fisiológico: por ejemplo, un cólico renal provoca contracciones fuertes del músculo liso generando un fuerte dolor, signo del propio cólico.
• Mímica: el conjunto de las acciones faciales, también conocidas como gestos, que sirven para expresar lo que sentimos y percibimos.
• Estabilidad: los músculos conjuntamente con los huesos permiten al cuerpo mantenerse estable, mientras permanece en estado de actividad.
• Postura: el control de las posiciones que realiza el cuerpo en estado de reposo.
• Producción de calor: al producir contracciones musculares se origina energía calórica.
• Forma: los músculos y tendones dan el aspecto típico del cuerpo.
• Protección: el sistema muscular sirve como protección para el buen funcionamiento del sistema digestivo como para los órganos vitales.
El sistema muscular está formado por músculos y tendones.
Músculos: Músculos esqueléticos del brazo, durante una contracción: bíceps braquial -izquierda, a la izquierda- y tríceps braquial -derecha, a la derecha-. El primero flexiona el brazo, y el segundo lo extiende. Son músculos antagonistas.
La principal función de los músculos es contraerse, para poder generar movimiento y realizar funciones vitales. Se distinguen tres grupos de músculos, según su disposición:
• El músculo esquelético
• El músculo liso
• El músculo cardíaco
Dependiendo de la forma en que sean controlados:
• Voluntarios: controlados por el individuo
• Involuntarios o viscerales: dirigidos por el sistema nervioso central
• Autónomo: su función es contraerse regularmente sin detenerse.
• Mixtos: músculos controlados por el individuo y por sistema nervioso, por ejemplo los párpados.
Los músculos están formados por una proteína llamada miosina, la misma se encuentra en todo el reino animal e incluso en algunos vegetales que poseen la capacidad de moverse. El tejido muscular se compone de una serie de fibras agrupadas en haces o masas primarias y envueltas por la aponeurosis una especie de vaina o membrana protectora, que impide el desplazamiento del músculo. Las fibras musculares poseen abundantes filamentos intraprotoplasmáticos, llamados miofibrillas, que se ubican paralelamente a lo largo del eje mayor de la célula y ocupan casi toda la masa celular. Las miofibrillas de las fibras musculares lisas son aparentemente homogéneas, pero las del músculo estriado presentan zonas de distinta refringencia, lo que se debe a la distribución de los componentes principales de las miofibrillas, las proteínas de miosina y actina.
MUSCULOS DE LA ESPALDA
La forma de los músculos
Cada músculo posee una determinada estructura, según la función que realicen, entre ellas encontramos: Fusiformes músculos con forma de hueso. Siendo gruesos en sus partes centrales y delgados en los extremos. Planos y anchos, son los que se encuentran en el tórax (abdominales), y protegen los órganos vitales ubicados en la caja torácica. Abanicoides o abanico, los músculos pectorales o los temporales de la mandíbula. Circulares, músculos en forma de aro. Se encuentran en muchos órganos, para abrir y cerrar conductos. Por ejemplo el píloro o el orificio anal. Orbiculares, músculos semejantes a los fusiformes, pero con un orificio en el centro, sirven para cerrar y abrir otros órganos. Por ejemplo los labios y los ojos
MÚSCULOS DE LA CABEZA
MÚSCULOS DE LA MANO
MÚSCULOS DE LA PIERNA
LOS MUSCULOS DEL ABDOMEN
Funcionamiento
Los músculos son asociados generalmente en las funciones obvias como el movimiento, pero en realidad son también los que nos permiten impulsar la comida por el sistema digestivo, respirar y hacer circular a la sangre .
El funcionamiento sistema muscular se puede dividir en 3 procesos, uno voluntario a cargo de los músculos esqueléticos el otro involuntario realizado por los músculos viscerales y el último proceso deber de los músculos cardíacos y de funcionamiento autónomo.
Los músculos esqueléticos permiten caminar, correr, saltar, en fin facultan una multitud de actividades voluntarias. A excepción de los reflejos que son las repuestas involuntarias generadas como resultado de un estimulo. En cuanto a los músculos de funcionamiento involuntario, se puede especificar que se desempeñan de manera independiente a nuestra voluntad pero son supervisados y controlados por el sistema nervioso, se encarga de generar presión para el traslado de fluidos y el transporte de sustancias a lo largo del organismo con ayuda de los movimientos peristálticos (como el alimento, durante el proceso de digestión y excreción). El proceso autónomo se lleva a cabo en el corazón, órgano hecho con músculos cardíacos. La función primordial de este tejido muscular es contraerse regularmente, millones de veces, debiendo soportar la fatiga y el cansancio, o sino el corazón se detendría.
MÚSCULOS DEL ANTEBRAZO
Cuidado del sistema muscular
Para mantener al sistema muscular en óptimas condiciones, se debe tener presente una dieta equilibrada, con dosis justas de glucosa que es la principal fuente energética de nuestros músculos. Evitar el exceso en el consumo de grasas, ya que no se metabolizan completamente, produciendo sobrepeso. Para rutinas de ejercicios físicos prolongados, necesitan una dieta rica en azúcares y vitaminas.
Además de una alimentación saludable se recomienda el ejercicio físico, el ejercicio muscular produce que los músculos trabajen, desarrollándose aumentando su fuerza y volumen, adquiriendo elasticidad y contractilidad, resistiendo mejor a la fatiga. También beneficia el desarrollo del esqueleto porque lo robustece, fortalece y modela, debido a la tracción que los músculos ejercen sobre los huesos, si los ejercicios son correctamente practicados, perfeccionan la armonía de las líneas y curvas. El ejercicio ayuda al desempeño de los órganos. Aumenta el volumen torácico, mejora la respiración y la circulación sanguínea, ampliando el tamaño de los pulmones y del corazón. Otro efecto del ejercicio físico, es que provoca un aumento considerable en el apetito, favoreciendo la digestión y la asimilación de los alimentos.
MÚSCULOS DEL BRAZO
MÚSCULOS DEL CUELLO
Enfermedades
Desgarro muscular.
Las enfermedades que afectan al sistema muscular pueden ser producidas por algunos virus que atacan directamente al músculo, también se experimentan dolencias por cansancio muscular, posturas inadecuadas, ejercicios bruscos o accidentes.
Algunas enfermedades y dolencias que afectan al sistema muscular son:
• Desgarro: es una ruptura del tejido muscular.
• Calambre: contracción espasmódica involuntaria, que afecta a los músculos superficiales.
• Esguince: lesión producida por un daño moderado o total de las fibras musculares.
• Distrofia muscular: degeneración de los músculos esqueléticos.
• Atrofia: pérdida o disminución del tejido muscular.
• Hipertrofia: crecimiento o desarrollo anormal de los músculos, produciendo en algunos casos serias deformaciones.
• Poliomielitis: conocida comúnmente como polio. Es una enfermedad producida por un virus, que ataca al sistema nervioso central, y ocasiona que los impulsos nerviosos no se transmitan y las extremidades se atrofien.
• Miastenia gravis: es un trastorno neuromuscular, se caracteriza por una debilidad del tejido muscular
MUSCULOS DEL GLUTEO
La contracción muscular
es el proceso fisiológico en el que los músculos desarrollan tensión y se acortan o estiran (o bien pueden permanecer de la misma longitud) por razón de un previo estímulo de excitación. Estas contracciones producen la fuerza motora de casi todos los animales superiores, por ejemplo, para desplazar el contenido de la cavidad a la que recubren (músculo liso) o mueven el organismo a través del medio o para mover otros objetos (músculo estriado).
MÚSCULOS DEL MUSLO
MUSCULOS DEL PIE
si les gusto dejen sus comentarios
y / o puntos...
desde ya muchas gracias...