Introducción
Hay evidencia de que la producción de cerveza data de hace más de 5 mil años --los rastros más antiguos fueron encontrados en la región de Mesopotamia. Desde su nacimiento hasta ahora, la cerveza ha dado grandes pasos en su evolución, convirtiéndose en una de las bebidas más populares del mundo en nuestros tiempos. Gracias a la gran variedad que existe, la cerveza puede ser una gran compañera para toda clase de comidas.
Maridaje, el arte del equilibrio
El maridaje busca encontrar la armonía perfecta entre los sabores y aromas de la comida y la bebida. Existen muchos tipos de cerveza, con variantes en el sabor, color y fuerza, que dependen de las alteraciones en los procedimientos de elaboración. Por eso, el de la cerveza es un mundo complejo que nos ofrece múltiples posibilidades para hacer grandes combinaciones.
Cerveza y aperitivos
Tal vez la combinación más común para disfrutar de una buena cerveza es justamente con alimentos cortos entre las comidas o como aperitivo. Los favoritos incluyen las papas fritas, aceitunas, encurtidos o los clásicos pretzels. También puedes acompañar una cerveza con frutos secos o semillas.
Contrarresta la acidez
Las ensaladas aliñadas con vinagre, los escabeches y los platillos en que abunda el tomate crudo o la mostaza son algunos de los mejores aliados de la cerveza. En este terreno donde el vino suele ser incompatible, encontramos una oportunidad para apreciar y deleitarnos con esta gama de sabores. El ceviche es un buen ejemplo de esta feliz combinación.
Carnes y cerveza
La carne armoniza muy bien con la cerveza --tanto las carnes blancas como las rojas pueden disfrutarse en su compañía. Incluso hay recetas para cocinar con cerveza, particularmente la carne de pollo; en este caso, se recomienda acompañar con la misma que se utilizó para prepararla. Las carnes rojas a las brazas y los mariscos van bien con cervezas rubias, mientras que los guisos enlazan con cervezas oscuras de mayor cuerpo.
Agridulces y cerveza
Las salsas orientales son, en muchas ocasiones, de gusto agridulce; ésta compleja combinación liga perfectamente con la cerveza. En la comida china encontrarás numerosos ejemplos para experimentar con este delicioso maridaje.
Complementa platillos picantes y especiados
La cerveza resulta ideal para suavizar las notas fuertes de sabor que aportan los platillos picantes o preparados con muchas especias. La cocina mexicana, japonesa o india van de la mano con esta bebida refrescante. Chorizos, quesos maduros y platillos que contienen mucho ajo son también recomendados para acompañar con esta bebida.
Disfruta ahumadas y marinadas
La cerveza consigue una concordancia armoniosa con las carnes, pescados y embutidos ahumados o marinados. Su sabor fuerte encuentra un contrapeso perfecto con las salchichas y otros platos que tengan participación del humo. Esto explica que no exista nada mejor que una cerveza para acompañar una hamburguesa cocinada al carbón.
Platos grasos
Las papilas gustativas tienden a cubrirse cuando degustamos comidas ricas en grasa, en estos casos no hay nada mejor que la cerveza para aclarar el paladar. Disfruta comidas fritas y embutidos acompañados de esta bebida cuya acidez corta la grasa y aporta frescura a la combinación.
Postres y cerveza
Gracias a su versatilidad, la cerveza también resulta estupenda para servir con preparaciones dulces, así que te puede acompañar hasta el final de la comida. La cerveza ligera va muy bien con tartas y postres elaborados a base de frutas, mientras las más oscuras son apropiadas para probar chocolates, pasteles con crema o algún mousse de café.
Consideraciones importantes para el maridaje con cerveza
La cerveza ofrece una gran gama de estilos, que te permite elegir entre muy diversos sabores para experimentar con las comidas. Hay que considerar que hay distintos tipos de cervezas, de acuerdo a su fermentación. Las de baja fermentación son más suaves y espumosas, conocidas como lager, y acompañan bien a las carnes a la parrilla. Las de alta fermentación, de nombre ale, son recomendables para acompañar ensaladas, ahumados y guisos ricos en especias. Las cervezas negras o stout son robustas y se sirven con mariscos y postres con chocolate, mientras que las lambic --de fermentación espontánea-- se consideran ideales para postres con fruta. Arma tus propias combinaciones y disfruta de este placer.